Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón


Proposiciones no de ley

Debate y votación de la proposición no de ley núm. 290/09, relativa al coste de la política lingüística.

Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón n°: 053 de Plenos (VII Legislatura)
Intervinienen: Navarro Félez, Miguel - Barrena Salces, Adolfo - Bernal Bernal, Chesús - Herrero Herrero, María - Alvarez Andujar, Carlos Javier

La señora vicepresidenta primera (PÉREZ ESTEBAN): Debate y votación de la proposición no de ley número 290/09, relativa al coste de la política lingüística, presentada por el Grupo Parlamentario Popular.

    Para la presentación y defensa de esta proposición no de ley, tiene la palabra el señor Navarro.

            Proposición no de ley núm. 290/09, relativa al coste de la política lingüística.

    El señor diputado NAVARRO FÉLEZ: Gracias, presidenta.

    Sus señorías recordarán que el pasado 8 de octubre debatíamos en este escenario la toma en consideración de la proposición no de ley de uso, protección y promoción de las lenguas propias de Aragón, presentada por el Grupo Parlamentario Socialista, más conocida como ley de lenguas. Como todas sus señorías saben, mi grupo utilizó el turno en contra. Turno en contra que como argumenté pivotaba en tres ejes básicos.

    En primer lugar, porque estábamos en desacuerdo con el espíritu y los objetivos de esta ley; en segundo lugar, porque el articulado de la ley no nos parece oportuno ni adecuado a la realidad sociolingüística aragonesa, y, en tercer lugar, porque considerábamos que el momento económico que estamos atravesando no es el más oportuno para desarrollar y aplicar esta ley, y más sin conocer siquiera cuánto nos va a costar su aplicación.

    Por ello, creo que a nadie le extrañará que mi grupo haya presentado esta proposición no de ley, relativa al coste que va a suponer la aplicación de la política lingüística presentada a iniciativa del Grupo Parlamentario Socialista.

    Desde aquí, en el debate del proyecto ley de lenguas, que echaba en falta, el grupo proponente, el Grupo Parlamentario Socialista nos hubiera presentado una memoria económica que nos desgranase el coste de la aplicación de esta ley. Pero nada, la callada por respuesta. Simplemente se han limitado a decir que la aplicación de ley no va a suponer ningún coste añadido, lo cual sencillamente desde mi grupo no nos lo creemos, y no se engañen: la sociedad en general tampoco.

    De hecho, me viene a la memoria la Ley de comarcalización de Aragón. Ley que por supuesto también se iba a aplicar a coste cero, sobre todo en lo concerniente a la parte administrativa, pero más lejos de la realidad. Se vendió en su día y hoy vemos con preocupación cómo, sobre todo lo que hace referencia al capítulo I, está suponiendo un lastre para la mayoría de las comarcas.

    Y como estamos escarmentados, insistimos, insistiremos hasta saber cuál va a ser el coste de la aplicación de esta ley, aunque sea, y simplemente se lo pedimos de manera aproximada.

    Y claro, repasando este proyecto de ley artículo por artículo, quiero pensar, por ejemplo, que la creación del Consejo Superior de las Lenguas de Aragón, conformado por quince personas, tendrá algún coste, tanto en instalaciones y equipamientos como en personal de apoyo, material de oficina, etcétera. Y –¿por qué no decirlo?– el coste de esos quince consejeros.

    Y no me digan que los miembros que conforman el futuro Consejo Superior de las Lenguas van a realizar su función de forma altruista. Y más sabiendo, como todos los aragoneses conocen, que por ejemplo los asesores del Gobierno de Aragón perciben un salario por no tener en la mayoría de los casos ningún tipo de función (es decir, simplemente se están pagando los servicios prestados), o ¿qué pensarán estos futuros consejeros, que saben que cada vez que se reúne un consejo de administración de las múltiples empresas públicas que existen, y que convocar éstos, por ejemplo, supone un gasto nada despreciable en concepto de dietas? Pero aunque haya puesto este ejemplo sencillo, del Consejo Aragonés de las Lenguas, como se suele decir, es el chocolate del loro de lo que va a suponer el montante global del proyecto de ley.

    Como he dicho, antes he mencionado, es simplemente una anécdota en comparación con el coste real que nos puede costar a todos los aragoneses. Y puesto que ustedes los socialistas, como promotores de este proyecto de ley de lenguas, han sido incapaces de presentarnos una valoración aproximada del coste de aplicación de esta ley, nos han obligado, como oposición, a ejercer un acto de responsabilidad realizando un estudio objetivo del coste aproximado de la aplicación de esta ley.

    Miren, señorías, si hablamos de personal, para la redacción de este estudio hemos tomado como referencia las localidades que aparecen en las zonas de uso predominante de las variedades locales habladas en el Aragón Oriental y en el Alto Aragón, recogidos en el anteproyecto de ley que el Gobierno de Aragón sacó a información pública. Sin tener en cuenta las zonas situadas de transición-recepción, que también vienen decididas en este proyecto de ley.

    Se han calculado las necesidades mínimas de personal que todas las administraciones aragonesas, tanto el Gobierno de Aragón como Cortes de Aragón, el Justicia, las diputaciones provinciales, comarcas y ayuntamientos deberían disponer para cumplir lo establecido en la futura ley de lenguas, exclusivamente en las localidades antes mencionadas. Para ello se ha utilizado la estructura territorial y funcional que las distintas administraciones aragonesas disponen en dichas localidades; como también se han empleado criterios de mínimos, como es considerar una necesidad básica: es decir, una persona con conocimientos y dominio del aragonés y del catalán por centro. Y la verdad, señorías: si de verdad pretenden dar el servicio que preconizan en este proyecto de ley, solo en lo referente al gasto de personal las cifras les puedo asegurar que marean.

    Si hablamos de toponimia, la señalización mínima a colocar, por ejemplo, en vías interurbanas, núcleos de población, vías urbanas, etcétera, la cifra de dicho estudio tampoco es nada despreciable. Pero, claro, también estamos hablando en el proyecto de esta ley de lo que hace referencia a la protección y promoción de las lenguas propias de Aragón. Por ello habrá que realizar actuaciones encaminadas a difundir por una parte el conocimiento de las lenguas y fomentar su uso social, como también habrá que adoptar medidas para garantizar la conservación de los bienes del patrimonio lingüístico.

    La señora vicepresidenta primera (PÉREZ ESTEBAN): Concluya, señor Navarro.

    El señor diputado NAVARRO FÉLEZ: Y así podría citar un largo etcétera de acciones a realizar para aplicar rigurosamente la ley

    La señora vicepresidenta primera (PÉREZ ESTEBAN): Concluya ya, señor diputado.

    El señor diputado NAVARRO FÉLEZ: Resumiendo: decir que según hemos calculado, y de una forma objetiva, aplicar este proyecto de ley superará el primer año en torno a los veinticinco millones de euros.

    Señorías, estamos en unos momentos difíciles, muy complicados. Es más: he sido durante estos días testigo de excepción del sonrojo en muchos casos que algunos consejeros han tenido que pasar para explicarnos los presupuestos de su departamento para el próximo año. Por ello, en esta proposición no de ley que mi grupo ha presentado instamos al Gobierno de Aragón a que el desarrollo e implantación de su política lingüística se lleve a cabo desde el respeto al principio de economía y reducción del gasto, y que no suponga en ningún caso un incremento del gasto de las administraciones públicas aragonesas, así como en los ciudadanos, que al fin y al cabo son los receptores de los impuestos.

    Nada más, y muchas gracias.

    La señora vicepresidenta primera (PÉREZ ESTEBAN): Gracias, señor diputado.

    Turno del Grupo Parlamentario Mixto, y en su nombre su portavoz, señor Barrena, tiene la palabra en nombre de Izquierda Unida.

    El señor diputado BARRENA SALCES: Gracias, señora presidenta.

    Señor Navarro, tiene tantas aristas esta proposición no de ley que acaba de defender que no sé si me va a dar tiempo a explicarlas todas. Así que voy a intentar hacerlo.

    La primera: me ha sorprendido... Resulta que con su argumento usted está defendiendo la cooficialidad de las tres lenguas en todo el territorio. ¡Claro! Si, usted, fíjese: las Cortes, el Justicia... Se le han olvidado las parroquias. [El señor Navarro dice algo desde su escaño sin micrófono que resulta ininteligible.] No, no, la ley no dice eso, salvo que usted tenga una distinta de la mía. La ley no dice eso. Otra cosa es que a algunos les gustaría que fuera... Y, oiga, me ha sorprendido mucho que el Partido Popular presuponga que con esta ley vamos a implantar la cooficialidad en todo el territorio. Bueno, esa, la primera.

    Segunda –que me preocupa más, ¿eh?–, claro, si usted dice de llevar una política, en este caso lingüística, desde el respeto del principio de economía y reducción del gasto, ¿qué está usted diciendo? ¿Que al final las decisiones las tomen economistas (tecnócratas, en definitiva)...? ¿Eso es lo que está usted planteando? Porque, ¿por qué hay que aplicar el respecto del principio de economía a esta ley sí y no, pues, yo qué sé, a otras? ¡A todas, a todas!

    Bueno, entonces, en lugar de antes hablar de autovías, por el tema de la economía del gasto, ¡carreteras! ¡Y en vez de coches, diligencias! ¡Claro! ¡No, lo digo porque luego nos dicen a nosotros que somos los que no hemos evolucionado! ¡Hombre! Es complicado, de verdad, ¿eh? Complicado.

    Y además hay otra cosa que, además, a nosotros nos preocupa más. Porque, claro, si usted quiere aplicar a una cosa que es de derechos ciudadanos... Como esto: esto es una cosa de derechos ciudadanos, ¿eh?, reconocidos por la Constitución, y por el Estatuto, y que tienen en otras comunidades ya... Que en otras comunidades ya tienen reconocidas las diferentes lenguas, y no pasa nada, no se rompe nada, ni invade nadie, ni... ¡Nada!

    Por lo tanto, sobre una cuestión de derechos comprenderá usted que lo primero que hay que hacer es garantizar los derechos. Yo entendería que usted me dijera: con criterios de racionalidad, de eficiencia, ¡pero, hombre, de economía solo, y reducción del gasto, complicado!

    Y, claro, a usted le preocupa mucho, le preocupa mucho la cantidad de personal que va a haber... No sé, a mí me preocupa un montón la cantidad de personal confesional que hay en todo el sistema de enseñanza público, por poner un ejemplo. Que seguro que gastan más que los que al final vaya a haber aquí. Porque por esa regla de tres, por la vía de las enmiendas, veremos a ver al final qué ley queda. Veremos a ver qué ley queda.

    Y luego ya la última. Hombre, a mí me sorprende ver cómo ustedes alegremente han votado a favor de patrocinios deportivos para sociedades anónimas deportivas de elite, y ahí no han tenido ustedes en cuenta el principio de la economía y todo lo demás. Entonces, ¡es que es muy difícil, señor Navarro, al final saber qué es lo que buscan ustedes! Yo creo que con esto lo único que buscan es volver a reafirmar que no les gusta que haya una ley de lenguas en esta comunidad autónoma, y que, por lo tanto, a ustedes no les gusta que para ciudadanos y ciudadanas que tienen perfecto derecho a que se reconozca su lengua, las distintas lenguas que hay en Aragón, al final se cumpla con el mandato del Estatuto y haya una ley que lo regule, su régimen jurídico, protección, uso y demás. Eso es lo que en definitiva pasa.

    Bueno, pues, eso, ¡qué le vamos a hacer! Ya sabemos cuál es la posición del Partido Popular, ya sabe usted cuál es la nuestra, y entenderá que no vamos a votar a favor de esta iniciativa.

    Gracias.

    El señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.

    Turno de Chunta Aragonesista. El señor Bernal tiene la palabra.

    El señor diputado BERNAL BERNAL: Gracias, señor presidente.

    Señorías.

    Querría dos matizaciones previas, señor Navarro. La primera es: yo utilizo un método de análisis de textos que se llama «la praxemática», y la primera cuestión que deduzco del análisis de este texto es que ustedes ya dan por supuesto que va a haber una política lingüística, lo cual no es poco, lo cual no es poco [rumores], lo cual no es poco porque, hace poco, yo venía escuchando aquí que no había que hacer nada y que..., con lo cual supongo que todas las cosas que se han dicho del fin del mundo en Aragón en relación con las lenguas y de todo lo que iba a pasar, los terremotos y tal, parece que quedan ya desechadas porque va a haber política lingüística, o bien eso se decía con la boquita pequeña, con la boquita pequeña.

    Y la segunda cosa: me dice el portavoz económico de Chunta Aragonesista que, bueno, que, si solo son veinticinco millones, es una parte pequeña del presupuesto, el 0,4%, cuando hay cosas que se están llevando, a lo mejor menos justificadamente, un porcentaje mayor del presupuesto. Pero yo digo, añado a lo que dice el portavoz económico, el señor Yuste: sería peor todavía, señor Navarro, si los veinticinco se quedan en nada, si, además, tenemos que hacer libros de texto en todas y cada una de las modalidades y variantes locales para las cuales usted pidió, con ocasión del debate de la toma en consideración, que fueran todas puestas al mismo nivel. Yo no sé si iremos por las trescientos quince, cuatrocientos... Imagínese para hacer todos los libros de texto en todas y cada una de las modalidades y variantes locales, más los libros de lectura, más las actividades complementarias..., ¡a lo mejor con veinticinco nos quedamos cortos!

    Bueno, dichas estas dos aclaraciones previas, yo querría decir que, sin el voto de Chanta Aragonesista, se aprobó un Estatuto en esta Cámara, que ustedes aprobaron y que lo ratificaron en el Congreso de los Diputados, en el Senado, y es ley orgánica. Y en el artículo 71, que es el de las competencias exclusivas, la cuarta, casi, casi en el pódium, es una competencia exclusiva que tenemos que se llama: lenguas y modalidades lingüísticas propias de Aragón. Y eso ¿qué conlleva? Sí, sí, pero vamos a ver lo que conlleva. Potestad legislativa, competencia exclusiva, potestad legislativa, potestad reglamentaria, función ejecutiva y establecimiento de políticas propias. Eso, gratis no sale, y esto lo aprobaron ustedes, no nosotros, ¡y esto, gratis, no sale!

    Pero es que, además, en el artículo 7.2 del Estatuto (ley orgánica española) dicen ustedes que una ley de Cortes de Aragón –esa a la que usted se ha referido–, aparte de establecer –que parece que la proposición de ley no lo establece– las zonas de uso predominante, regulará el régimen jurídico, los derechos de utilización de los hablantes de esos territorios, promoverá la protección, la recuperación, la enseñanza, la promoción, la difusión del patrimonio lingüístico de Aragón –tal y como está la publicidad–, y favorecerá el uso de las lenguas propias en las relaciones de los ciudadanos con las Administraciones públicas aragonesas. Y esto, gratis, gratis, gratis, por más que haya mucho gorrón que vaya a ver si alguien invita-, gratis no sale, gratis no sale.

    ¿Qué quiero decirle, señor Navarro? Además, me gusta que salga usted porque me hace ser más..., más suave. [Risas.] Mire, todas las políticas –estamos aquí en una Cámara política, estamos en una Cámara política gente ya con una cierta trayectoria vital–, todas las políticas, todas las políticas por las que estamos aquí luchando, por las que debatimos, por las que llegamos a acuerdos, por las que legislamos, por las que nos tiramos los trastos, por las que nos enervamos o se nos calienta la cabeza, todas requieren gasto, y todos los grupos parlamentarios, en todos los debates presupuestarios, pedimos, incluso los grupos de la oposición, y los miembros del Gobierno comienzan diciendo en sus comparecencias «me gustaría tener más, siempre...», esto se lo he oído yo a la portavoz económica del PAR reiteradamente («todo el dinero es escaso, pero es el mejor del presupuesto posible para este año...»), todos decimos que queremos más posibilidades de recursos.

    Entonces, la acción social, la acción social requiere gasto; las infraestructuras requieren gasto; la educación requiere gasto; el cuidado de la salud requiere gasto; el mantenimiento del medio ambiente requiere gasto –en lo que se lleva este año–; el deporte para niños y niñas y jóvenes requiere gasto; la escuela, la cultura, la información, la investigación, la tecnología... requieren gasto; la apuesta por el medio rural, o la no apuesta, que diría el señor Salvo, requiere gasto, debería requerir más gasto. Llegamos a un momento en que, tal y como está redactada la proposición no de ley..., porque yo creo que todas las posiciones políticas son respetables, pero, claro, al final hay que poner por escrito la posición, y la posición por escrito es que no suponga en ningún caso un incremento del gasto de las Administraciones públicas aragonesas. Todo lo que haya aprobado la ley orgánica que es el Estatuto de Autonomía no sale gratis, todo eso, ¡hala!, «recuperación, difusión, promoción...», todo eso requiere gasto.

    Pero es que por esta vía –y ahora me quiero poner un poco serio– podemos llegar –tiene mucho peligro esta deriva– a cosas que serían..., que no digo que usted las defienda, señor Navarro, pero alguien –que hay por ahí mucho tertuliano radiofónico y tal al que se le calienta el morro– podría llegar por esta vía a que por las mañanas... Porque aquí nos calentamos por las tardes [risas] pero algunos, por las mañanas, al punto de la mañana, se calientan en las emisoras de radio y dicen cada cosa que podrían por esta vía decir que los teatros..., y más el teatro moderno este, que es tan raro, porque el clásico aún, ¿verdad?, Don Juan Tenorio y tal... [Risas.] Teatros, ¿para qué los teatros? Y ¿las óperas?, porqué, total, cantan y no pronuncian bien, no se entiende bien ni lo que cantan. [Risas.] Son caras las óperas. ¿Y la edición de libros? ¿Y las bibliotecas?, que, salvo los ratones de biblioteca, cada vez va menos gente a las bibliotecas. ¿Y los congresos científicos? Sí, sirven para subir un poco el nivel económico de la ciudad, la actividad…, pero, al final, se van un grupo de amigos y de amigas de un departamento universitario de congreso, ¡venga! ¿Y la difusión de la técnica? Eso lleva bastante dinero.

    Por esta vía podríamos llegar a preguntas que yo estoy seguro de que ni usted, señor Navarro, ni el Partido Popular se plantean. ¿Para qué el Instituto Cervantes por ahí, por todo el mundo, ¡ah! [risas] si con el inglés ya...? ¿Para qué fomentar el castellano por todo el mundo? ¡Y lo que cuesta la infraestructura del Instituto Cervantes! ¿Y la Real Academia? Pero si ahora ya, con Internet y con los móviles, ni se ponen acentos, ni haches, ni bes [risas], ni cus. ¡Qué más da! La Real Academia, porque la Real Academia también cuesta. ¿Y la edición del Diccionario? ¿Para qué gastar en profesores de Matemáticas?

    Esto es lo que podría decir un tertuliano matinal. Yo no pienso así, estoy seguro de que usted, señor Navarro, tampoco piensa así, y estoy seguro de que el Partido Popular tampoco piensa así. Porque por esta vía podríamos llegar a plantear una plataforma de «Ni un euro para la cultura», y estoy seguro de que ninguno de los grupos parlamentarios, ninguno de los diputados, ninguna de las diputadas de estas Cortes firmaría un manifiesto de «Ni un euro para la cultura». Y estamos nada más y nada menos que hablando de una competencia exclusiva definida en una ley orgánica española, la cuarta de las competencias exclusivas de la Comunidad Autónoma, que gratis no va a salir.

    Muchas gracias.

    El señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.

    Turno del Grupo Parlamentario del Partido Aragonés. La señora Herrero tiene la palabra.

    La señora diputada HERRERO HERRERO: Gracias, presidente.

    Volvemos a hablar de política lingüística, aunque con algunos matices.

    Señor Navarro, con lo que me consta que ha trabajado usted estos días para terminar las enmiendas, para presentarlas mañana, no sé si, con estas intervenciones, igual esta noche tiene que cambiar algunas enmiendas, o igual acaba retirando esta iniciativa, que tampoco sería una mala idea. No sé si ha estado muy acertada la presentación de esta proposición no de ley en el Pleno por lo que intuyo de las intervenciones de los diferentes grupos parlamentarios y por lo que nosotros mismos pensamos.

    Para empezar, señor Navarro –y no es por hacerle crítica de las iniciativas que usted defiende, que ha dado la casualidad de que últimamente, en la comisión, hemos tenido algún debate al respecto, que no es que no me gusten–, un interrogante. Aquí hay que deducir lo que hay que deducir –desde luego, escuchándole se aclara– pero, en esta iniciativa, usted habla de política lingüística. Yo le diría: ¿cuál?, ¿cuál? Política lingüística, ¿cuál? ¿En los centros bilingües? ¿La formación del profesorado en inglés, francés, en ale...? ¿La edición de materiales en diferentes lenguas? ¿Los diferentes programas destinados a que las lenguas extranjeras sean en nuestra sociedad y en nuestra Comunidad Autónoma una prioridad de las políticas educativas? ¿Cuál? Claro, usted no lo ha dicho. Bien, lo ha dicho en la intervención y sí que es verdad que en la exposición de motivos hay una breve referencia hacia la iniciativa legislativa sobre lenguas, que, bueno, nos puede hacer pensar que en el petitum que usted pretende que votemos se refiere a esa política lingüística, pero, en principio, no se sabe cuál.

    Y cuando dice que «se lleve a cabo desde el respeto del principio de economía», no sé de qué economía. ¿De qué economía? Porque el principio de economía..., el de reducción del gasto lo entiendo, pero, del principio de economía, también le diría cuál.

    Usted se refiere, parece ser, a la ley de lenguas, coloquialmente «de lenguas», sobre la que debatimos en el último Pleno, hace dos plenos, perdón, y estamos en fase de presentación de enmiendas. Pues mire, señor Navarro, ya hablaremos en la ponencia. Yo creo que presentamos cada grupo parlamentario nuestras enmiendas y tendremos la oportunidad de debatir, de llegar a acuerdos o a desacuerdos y de plantear cada grupo parlamentario qué quiere hacer en esa materia. ¡Claro, que ustedes votaron en contra de la toma en consideración, es decir, de que hubiese una ley de lenguas! Ya dije yo en mi intervención en ese momento..., y el señor Bernal ha hecho referencia también al Estatuto de Autonomía, ustedes aprobaron el Estatuto de Autonomía, de lo cual yo me alegro, y en el Estatuto de Autonomía se pactó un artículo 7, que es el que es, y, como muy bien ha dicho el señor Bernal, evidentemente, de gratis, difícil [el señor diputado Alcalde Sánchez, desde su escaño, pronuncia unas palabras que resultan ininteligibles], eso para empezar.

    Me parece una cierta… Señor Alcalde, yo sé que a usted le encanta debatir sobre este tema y sobre cualquier tema, pero, en este caso, estoy yo en el uso de la palabra y a usted no le interrumpo cuando usted lo está haciendo.

    Tendremos la oportunidad de debatir, pues, en la ponencia, señor Navarro, y de encontrar puntos de acuerdo o de desacuerdo entre los diferentes grupos parlamentarios. No sé si es un gran ejercicio de, digamos, responsabilidad que un partido político –cualquiera, da igual– plantee que se haga una política lingüística con cero euros, cero euros. Yo no sé si es que no les gusta la política lingüística en concreto, si no les gusta nada ninguna iniciativa que tenga que tenga que ver con la cultura o con la educación…, no lo sé, o simplemente es la política lingüística, pero yo tampoco he visto que, en los últimos años, ustedes presenten enmiendas a los presupuestos cada año pidiendo la retirada o la disminución de las partidas que el Gobierno de Aragón pueda destinar directa o indirectamente a política lingüística, que, indudablemente, las hay. Bueno, pues parece ser que les gusta que se destine nada a política lingüística. Yo creo que no es el espíritu que tenía ese artículo 7 y, desde luego, la posición que su grupo parlamentario mantuvo en el debate del Estatuto de Autonomía.

    Como digo, nosotros presentaremos nuestras enmiendas, todos los grupos parlamentarios lo haremos, allí debatiremos, presenten ustedes. Y, además, a mí me preocupa la interpretación que ha hecho de esta proposición de ley que ha planteado el Partido Socialista porque, si la ha interpretado así, no me quiero ni imaginar en qué dirección pueden ir las enmiendas, porque, en fin, esas cuentas que hace...

    Mire, nosotros estamos de acuerdo con ustedes en una cuestión: estamos de acuerdo en que no apoyaremos en ningún caso ningún despilfarro y no estamos nada de acuerdo con los gastos innecesarios ni en este tema ni en ningún otro. Y ahí, desde luego, nos encontrarán. Y, claro, no me extraña que presenten esta iniciativa por una razón: es que, cuando yo leí en prensa esas cuentas que ustedes habían hecho, y que ha vuelto a decir aquí, de esos veinticinco millones de euros, pues no me extraña que, si hacen esas cuentas y piensan que eso puede costar eso, pues, indudablemente, tiene su razón de ser que presenten esta iniciativa. Nosotros no la hemos interpretado así.

    Y, en cualquier caso, nuestra responsabilidad es plantear las enmiendas oportunas para que nadie pueda tampoco interpretar eso que ustedes han defendido en la intervención por la defensa de esta iniciativa y que ustedes dijeron también a los medios de comunicación, y, en ese caso, ahí nos encontrarán.

    Muchas gracias.

    El señor PRESIDENTE: Turno del Grupo Parlamentario Socialista. Señor Álvarez, tiene usted la palabra.

    El señor diputado ÁLVAREZ ANDÚJAR: Gracias, presidente.

    A veces, salir el último es una ventaja y, a veces, es un inconveniente. Le han dicho tantas cosas ya, señor Navarro, que yo me he dejado lo que me había preparado en el escaño, Me he traído solo, eso sí, el texto de su proposición. Dice: «Las Cortes […] instan al Gobierno de Aragón a que el desarrollo e implantación de su política lingüística se lleve a cabo desde el respeto del principio de economía y reducción del gasto». Reducción del gasto; yo, por tanto, le iba a hablar de lo que dice su proposición.

    Le iba a hablar de política lingüística del Gobierno de Aragón y le iba a decir si realmente plantea que se reduzca el gasto de esa política lingüística.

    Yo le iba a hablar, por ejemplo, del Objetivo 3.3 de la Unión Europea de cara a alcanzar en 2010 una serie de objetivos dentro de la mejora del aprendizaje de idiomas.

    Yo le iba a hablar de las actuaciones que ha puesto en marcha el Gobierno de Aragón en base a determinados instrumentos –algo ya le anticipaba la portavoz del PAR–, me refiero, por ejemplo, a la anticipación en la enseñanza de la primera lengua extranjera. Señor Navarro, hoy en día, creo que en Aragón podemos presumir con orgullo de ser una comunidad educativa que está a la cabeza en el Estado español en este tema, está generalizada la anticipación de la enseñanza de la primera lengua a los cuatro años.

    Le iba a hablar del bilingüismo. Y no tengo que hablar de hace diez años para comparar hasta ahora: en el curso 2005-2006 había cuatro mil alumnos bilingües en Aragón, hoy hay más de diez mil.

    Le iba a hablar de las escuelas oficiales de idiomas, donde se hablan los idiomas que ha mencionado la señora Herrero: inglés, francés, alemán, italiano, ruso, chino, catalán..., perdón, perdón, me he equivocado, lo borro, español para extranjeros, etcétera, etcétera.

    Le iba a hablar de esas cosas. Le iba a hablar de participación en proyectos europeos, de alumnos, de profesores.

    Le iba a hablar de programas lingüísticos como los auxiliares de conversación.

    Le iba a hablar de la formación del profesorado, de los itinerarios Pale en colaboración con el Gobierno central.

    No le voy a hablar de determinados programas culturales relacionados con la promoción de lenguas propias porque me consta que usted los conoce perfectamente.

    En resumen, y hablando de su proposición no de ley, la política lingüística del Gobierno de Aragón, reducción del gasto: mire, «no» rotundo, «no» rotundo. Si de lo que quiere hablar usted es de la proposición de ley –simplificando, como usted dice– de lenguas, pues, mire usted, eso no está en el tejado del Gobierno, eso no es política lingüística del Gobierno. A mí me congratula que den prácticamente por aprobada esa proposición de ley, que registró allá por el mes de julio en estas Cortes el Grupo Parlamentario Socialista, que el 8 de octubre tomó en consideración este Pleno y que está a punto de finalizar el plazo de presentación de enmiendas.

    Yo entiendo que esté algo ansioso porque sé que lleva cuatro meses concentrado en este tema [risas], preparando enmiendas, pero le pido un poquito de paciencia. Espero que la semana que viene se constituya la ponencia y tengamos la oportunidad en esta Cámara, en esta, de definir un marco normativo y, por tanto, de dibujar el terreno de juego en el que tendrá que moverse el Gobierno, en el terreno de juego que definamos en esta Cámara, y ahí es donde le emplazo.

    Nada más y muchas gracias. [Aplausos.]

    El señor PRESIDENTE: Procedemos a la votación de la proposición no de ley 250/09.

    Comenzamos. Finaliza la votación. Veinte votos a favor, cuarenta en contra. Queda rechazada.

    ¿Turno de explicación de voto?

    Señor Navarro, tiene la palabra.

    El señor diputado NAVARRO FÉLEZ: Gracias, presidente.

    Por supuesto que no esperaba el apoyo de ningún grupo en esta proposición no de ley [risas] [rumores], como también, como también, como también –cálmense, cálmense–, como también les puedo decir que el gasto cero no existe, por supuesto, en ninguna ley, y también soy consciente de ello.

    Pero, claro, como desde el Grupo Parlamentario Socialista se defendió que esta ley se iba a aplicar con gasto cero, pues digo: vamos a ver si de verdad apoyan esta proposición no de ley y de verdad tienen la capacidad de aplicar esta ley con gasto cero. [Rumores.] Pero, claro, del cero [rumores], del cero al infinito [rumores], del cero al infinito [el señor presidente pide silencio con el mazo], del cero al infinito existe un abismo. Y, de hecho, como bien decía..., ¡hombre!, pues cuatro meses no llevo pero unos días sí. Y, desde luego, le puedo asegurar que en mis enmiendas verá una sustancial reducción del posible e hipotético gasto que pueda suponer esta ley.

    Y, miren, señorías, empecé yo joven en política y, lo primero que me dijeron, que, los experimentos, con gaseosa [rumores] [aplausos], los experimentos, con gaseosa. Antes he dicho veinticinco millones que hemos calculado en el coste de la aplicación de la ley, y estaba hablando única y exclusivamente de lo que hace referencia a contratación de personal que pueda cumplir estas funciones de traducción y a lo que hacía referencia a la toponimia, para nada he incluido, como decía el señor Bernal, ni libros de texto, ni formación de profesorado, ni cursos de formación, ni siquiera la promoción y uso de la lengua o, en este caso, de las lenguas que queden al final aprobadas.

    Podemos, por supuesto, como, por ejemplo, el Gobierno de Cataluña, que en estos últimos años ha gastado, en estos ocho últimos años ha invertido ciento cincuenta y tres millones de euros solo y exclusivamente en lo que es la potenciación del catalán. Aquí, nosotros, supuestamente, según plantean ustedes, estamos hablando de dos lenguas, me imagino que no querrán gastar esos ciento cincuenta y tres millones de euros solo en potenciación del catalán, porque por supuesto que al final se lo tendrán que explicar a los ciudadanos aragoneses, ¿eh?, a todos los ciudadanos aragoneses.

    Me acusaba el portavoz de Izquierda Unida, el señor Barrena, de decir que yo estaba casi practicando la cooficialidad. Mire, sencillamente, en la referencia que he hecho, única y exclusivamente me he referido a los puntos del proyecto de ley que nos presentó el Partido Socialista, única y exclusivamente, y, como le he dicho antes, en mis enmiendas quedará reflejado, como bien le he dicho, el hecho en sí.

    Me hablaba la señora Herrero, me comentaba, el tema de la política lingüística en general. ¡Hombre!, creo que habrá entendido claramente, y cuando recibió o vio la proposición no de ley, creo claramente que usted sabía o intuía por dónde venían los tiros.

    También nos decía el portavoz del PSOE que un «no» rotundo a la reducción de política lingüística. Pues, señor Álvarez, poco se aplican el cuento cuando, en los presupuestos de este año, en apoyo a asociaciones culturales, en apoyo de las minorías lingüísticas, han reducido un 20% los presupuestos y han sido incapaces de poner una mínima partida de promoción y protección de las leyes o las modalidades lingüísticas aragonesas.

    En definitiva, aplicar la ley se puede aplicar de muchas maneras, pero estamos acostumbrados a que ustedes lanzan la piedra y recogen la mano, quieren quedar bien con todo el mundo y, al final, con todo el mundo no se puede quedar bien. Porque al final resulta que también serán roñosos y no se gastarán ni un pesetón, perdón, ni un euro.

    Nada más y muchas gracias. [Aplausos.]

    El señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.

    Señor Álvarez, tiene usted la palabra.

    Silencio, por favor, señorías.

    El señor diputado ÁLVAREZ ANDÚJAR [desde el escaño]: Gracias, presidente.

    Yo, en primer lugar, le quisiera decir: pónganse de acuerdo, señorías, pónganse de acuerdo. Mire, sabe que a mí, aparte de debatir con usted de temas culturales, me suele tocar debatir de temas educativos. ¡Pónganse de acuerdo!, porque, si quiere, le saco la lista de iniciativas del Partido Popular en las que plantean que se intensifiquen las políticas del Gobierno de Aragón en materia de política lingüística; si quiere, se las saco. Pónganse de acuerdo. Hoy, la portavoz de educación ha tenido la suerte de no poder votar, ha tenido esa suerte, porque, si no, yo hubiera tomado nota y se lo hubiera recordado muchas veces, se lo aseguro.

    Por otro lado, dice usted lo de gastar o no gastar. Yo le he dicho antes: en esta Cámara vamos a tener la oportunidad, si queremos, de definir ese territorio donde habrá de moverse obligatoriamente el Gobierno de Aragón, vamos a tener esa oportunidad. Yo no sé si decidiremos si gastamos mucho o gastamos poco, pero sí le puedo decir que llevamos ahorrando muchos años, porque desde que el Estatuto contempla que tiene que haber una ley de lenguas y no la hay, eche usted la cuenta.

    Nada más y muchas gracias.

    El señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.

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