Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón


Comparecencias - De Consejeros del Gobierno de Aragón - Ante la Comisión de Cultura y Turismo

Comparecencia a petición propia del consejero de Cultura y Turismo, al objeto de informar sobre la política general de su departamento

Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón n°: 011 de Serie A (V Legislatura)
Intervinienen: Callizo Soneiro, Javier - Labordeta Subias, Jose Antonio - Aullo Aldunate, Maria Trinidad - Gallizo Llamas, Mercedes - Contin Pellicer, Sebastian

La señora Presidenta (COSTA VILLAMAYOR): Vamos a dar comienzo a la Comisión de Cultura y Turismo [a las once horas veinte minutos], con el siguiente orden del día.
El punto uno lo pasaremos al final: tienen ustedes allí el acta para su aprobación.
Y pasamos al punto dos: comparecencia a petición propia del consejero de Cultura y Turismo al objeto de informar sobre la política general de su departamento.
Señor Callizo, bien venido a esta comisión, y tiene usted la palabra.

Comparecencia a petición propia del consejero de Cultura y Turismo, al objeto de informar sobre la política general de su departamento.

El señor consejero de Cultura y Turismo (CALLIZO SONEIRO): Muchas gracias, señora Presidenta.
Señorías, no quiero comenzar mis palabras sin antes dejar constancia pública en esta cámara del sentimiento de profundo dolor que embarga al Gobierno de Aragón, y espero que a toda esta cámara y a toda España, por la pérdida de uno de nuestros más insignes poetas que ha producido el siglo, de esos talentos artísticos que la historia va desgranando, ni siquiera de siglo en siglo, sino a veces con mucha menor periodicidad: de Rafael Alberti, que es, evidentemente, el poeta total, el impulso, el aliento poético ante todo. Además, como ciudadano, yo quiero señalar particularmente su compromiso social desde el primer momento, que ha hecho que la poesía por primera vez no esté en absoluto ajena, reñida o alejada de ese mundo de la defensa de los más débiles.
Creo que la trayectoria vital y política de Alberti es todo un ejemplo que imitar y yo quiero recordar aquí con especial emoción aquella primera constitución del parlamento de la democracia, en los primeros días del verano de 1977, que, presidido por Pasionaria, ocupaba en la mesa de edad un lugar, como punto de referencia de ese reencuentro maravilloso después de la larga noche de la guerra civil y de la postguerra. De manera que descanse en paz Rafael Alberti.
Señora Presidenta, señorías, reanudado el período de sesiones tras las vacaciones parlamentarias, solicité comparecer ante esta cámara para exponer las líneas generales de la política del departamento que tengo el honor de dirigir. El retraso en la constitución de esta comisión parlamentaria, creada ex novo para adecuarse a la estructura del nuevo Gobierno de Aragón, explica la demora con que se ha producido finalmente dicha comparecencia.
Como sus señorías conocen ya sobradamente, el nuevo departamento une, a las antiguas áreas de Cultura, Patrimonio, Juventud y Deporte, la de Turismo, procedente del antiguo Departamento de Economía. El objeto no era, no es, otro que propinar y propiciar (ambas cosas) sinergias entre los vectores turísticos y culturales, en la inteligencia de que nuestra comunidad autónoma tenía, tiene, un elevado potencial, como dicen los estudiosos de las altas tecnologías, de fertilización cruzada a este respecto.
Con ese propósito, y en el deseo de alcanzar al menor coste económico las mayores cotas de eficacia en la gestión política de esta compleja maquinaria, se propuso (y así se aprobó en Consejo de Gobierno) el desdoblamiento de la antigua área de Cultura y Patrimonio en dos nuevas direcciones generales: una dedicada stricto sensu a la política de defensa, conservación y promoción del patrimonio cultural; otra, a la acción cultural propiamente dicha. Las áreas de Juventud y Deporte, así como la de Turismo, no experimentaron ninguna novedad estructural.
La complejidad y magnitud de la gestión en estas cuatro direcciones generales aconsejaban la creación de una secretaría general técnica en los términos previstos por la legislación vigente, y que han sido, en nuestro caso, observados de forma escrupulosa, puesto que se ha preferido para este cargo un perfil mucho menos político que técnico-jurídico.
La que ahora presento ante sus señorías es una propuesta que trata de optimizar la gestión en materia de política cultural y turística, que nace un poco menos austera que en la pasada legislatura, como podremos observar a juzgar por el presupuesto, pero que sabe que la austeridad no produce frutos por sí sola, si no está abastada de imaginación, de ideas y de proyectos.
Sin ánimo de ser exhaustivo en la enumeración de los numerosos proyectos que pretendemos desarrollar en la presente legislatura (algo que es harto difícil en este departamento, que es propiamente un centón de cosas, donde hacer la síntesis es casi tarea imposible, sin menoscabar y preterir ambiciones legítimas), las grandes líneas de la política del departamento son las siguientes. Voy a ser casi telegráfico, porque las circunstancias así lo exigen, y pido ya disculpas a sus señorías porque es mucho menos agradable de escuchar, y seguramente de digerir; pero en todo caso, en la réplica posterior y en la dúplica, tendremos ocasión de ser mucho menos telegráficos.
En primer lugar, nuestros esfuerzos se orientan a la racionalización en la gestión del patrimonio cultural, tratando de integrar la gestión del patrimonio en el marco de programas que tengan que ver también con el propio territorio. Ya se inició en la pasada legislatura un tratamiento que yo creo que conceptualmente es irreprochable, como el de los parques culturales, algunos de los cuales surgirán en la próxima legislatura; estamos ya estudiando algunas actuaciones en este sentido en las Cinco Villas, en los Valles, en Ribagorza, en la provincia de Teruel también o en el Moncayo.
Pero uno de los vehículos que vertebran la gestión del patrimonio son, a nuestro juicio, los caminos. Los caminos históricos son el hilo conductor que nos permite entender no sólo los elementos del patrimonio, sino los elementos en su continua, compleja interacción a lo largo del devenir histórico. Caminos y cultura es, por lo tanto, uno de los proyectos fundamentales, el primero que comento ante sus señorías, y que va a dedicar un esfuerzo importante a los caminos de la prehistoria, que los hay: las vías de penetración de las culturas de la prehistoria, las calzadas romanas y los caminos de Santiago. Frecuentemente se habla del camino de Santiago y se identifica con un solo paso, pero puedo asegurarles que en el Pirineo hay varios caminos de Santiago que actuaban de forma no menos caudalosa, como conductores de la devoción hacia Compostela.
Otro programa que tiene para nosotros un especial interés (y que en parte recoge lo que he dicho que conceptualmente es un logro en la legislatura anterior, que es el tratamiento integrado de los parques culturales, el tratamiento integrado de los elementos del patrimonio cultural en sentido amplio, intentando ahí adentrar también los elementos del patrimonio industrial, etnológico, lingüístico, etcétera) es un programa que en nuestro caso se denomina «Territorios, estilos y materiales», y que pretende entender la necesidad de proceder a la gestión del patrimonio desde la inserción de los grandes estilos en las grandes áreas geoeconómicas aragonesas: «El románico, la montaña y la piedra», que en este caso va a dedicar un esfuerzo presupuestario importante a la señalética del conjunto de iglesias románico-lombardas del Serrablo; «El mudéjar, el valle y la arcilla», con un plan de restauración del mudéjar aragonés, ambicioso, con nombre propio, sobre todo en San Pedro y en las torres mudéjares de Teruel, pero que se ocupará también de otros monumentos mudéjares: estoy pensando en el claustro de Santa María, de Calatayud, cuya restauración no ha concluido por falta de ejecución del presupuesto que había sido diseñado para este año; «El barroco y el clasicismo y su vinculación con los somontanos y el mundo del yeso»: otro de los programas que tienen un tratamiento específico en este caso.
La arquitectura militar y defensiva es otra de las asignaturas pendientes que tenemos que ir poco a poco tratando de recuperar para el disfrute cultural. En muchos casos se trata de actuaciones costosísimas que no pueden ser acometidas sin la ayuda del Ministerio de Educación y Cultura.
Y hay una serie de hitos religiosos significados que van a ser objeto de especial atención a lo largo de esta legislatura. La catedral de la Seo, como saben ustedes, ha sido abierta, felizmente abierta, pero todavía faltan algunas cosas, no poco importantes, por terminar, como las capillas laterales; hay que hacer actuaciones en la techumbre, en la cubierta de la sacristía; la calle Pabostría debe ser también objeto de una actuación. Y, junto a la Seo, que naturalmente no va a ser el objetivo prioritario de esta legislatura (sí un objetivo importante pero no prioritario), porque ya lo fue en la pasada y de forma casi monográfica... No es un reproche: las cosas hay que hacerlas y hay que hacerlas en su momento; pero es evidente que el departamento no puede concentrar todos sus esfuerzos presupuestarios siempre en un monumento, porque acabaríamos perdiendo la totalidad del patrimonio.
Por lo tanto, es la hora de otras actuaciones territorialmente diversificadas. San Pedro el Viejo, que visité el lunes, es una restauración prioritaria; la catedral de Tarazona, para la que ya he firmado un plan plurianual, va a ocupar también una parte importante del presupuesto de este año y de los sucesivos; San Pedro y las torres mudéjares de Teruel, que ya he comentado; San Pedro de los Francos; Santa María de Calatayud; Sijena, para la que no hay tal convenio con Caja Madrid, como se ha dicho en algunos medios públicos: finalmente hay que empezar otra vez por gestionar cómo se aborda la restauración desde el punto de vista administrativo. Vamos a concentrar los esfuerzos también en la restauración del monasterio de Rueda. En Rueda, como comentaré después a propósito del área de Turismo, la hospedería va a un ritmo muchísimo mayor que la restauración del monasterio, y esto probablemente puede que no sea de otra manera, pero deja absolutamente infuncional la propia hospedería: no tiene ningún sentido alojarse en una hospedería mientras el monasterio, que es el principal atractivo de la misma, está todavía en restauración a un ritmo muy lento. Por lo tanto, vamos a tratar de ir adecuando ambas obras, para que la coordinación sea un poco mayor.
Vamos a actuar también en San Juan de la Peña, procurando restablecer el empaque y la dignidad que tiene el viejo monasterio y jugando sobre todo con el monasterio alto, al que trataremos de trasladar el centro de interpretación. San Juan de la Peña debe quedar completamente desnudo de cualquier adherencia contemporánea. Queremos devolverle su prístina desnudez de monumento medieval, que provoque veneración auténtica, sobrecogimiento y en ningún caso charanga y en ningún caso hilaridad, como la que ha provocado a casi todos los visitantes.
Vamos a actuar también en San Victorián, en las colegiatas de Alquézar y en la colegiata de Caspe y en una larga nómina de monumentos religiosos, que naturalmente no puedo citar aquí porque agotaría, no ya la comparecencia, sino también la paciencia de sus señorías.
Junto a ese plan, que se refiere a los bienes inmuebles de algunos de los principales hitos del patrimonio religioso, acometeremos también, continuaremos los planes de restauración de bienes muebles. Se refieren sobre todo a retablos, pinturas murales, órganos, tallas, orfebrería, techumbres, lienzos, etcétera.
Una pieza importante de la gestión del patrimonio en este departamento quiere ser el patrimonio etnológico. Recuperar toda una serie de elementos como bordas, cañadas, caminos, bancales, molinos (viejos molinos), almazaras, con actuaciones que van a concretarse en los próximos meses en un proyecto -yo creo- modélico y muy interesante, que es el museo del aceite en Calaceite. Un hecho de arqueología industrial que queremos incorporar al acervo cultural común de esa extraordinaria comarca del sureste de Aragón.
El patrimonio arqueológico y paleontológico demanda también una actuación muy especial, y que exige nuevos esfuerzos presupuestarios, precisamente porque la aparición de los últimos grandes yacimientos, que son una feliz noticia en el caso de Aragón -estoy pensando, por ejemplo, en Labitolosa, en La Puebla de Castro, que visité recientemente en este año, pero todos los demás también-, que exigen evidentemente nuevos esfuerzos, nuevas partidas presupuestarias.
Vamos a actuar aquí tanto en grandes yacimientos como diseñando un programa de apoyo a la investigación, que se lleva a cabo desde la universidad, que se lleva a cabo desde otros departamentos, y que trataría de complementar esas becas que funcionan ya vía Consid, vía Consejo Superior de Investigación. Pero, como todos ustedes saben, a veces los criterios de los consejos superiores de investigación tratan de priorizar unas áreas que no coinciden muchas veces con el interés del patrimonio cultural; por lo tanto, nosotros tenemos que hacer un esfuerzo presupuestario en ese sentido.
Vamos también a dar un impulso a algo que ya existe en España, pero que no había sido puesto sistemáticamente en marcha en Aragón, que es el plan de arqueología y paleontología preventivas, tratando sobre todo de adelantarse a los acontecimientos, de conocer perfectamente los mapas de riesgos, los mapas de afecciones que pueden ser instrumentos muy útiles para la gestión diaria, para el día a día de la gestión del patrimonio, y vamos a hacer también un esfuerzo especial en el inventario y catalogación de los bienes de interés cultural, que conviene, evidentemente, actualizar. La catalogación siempre es hija de unos determinados prejuicios históricos y de unos determinados momentos históricos. Pues bien: creo llegado el momento -y así lo entiende el gobierno de coalición Partido Socialista-Partido Aragonés- de proceder a una actualización en materia de catalogación de bienes de interés cultural.
Como saben ustedes, en el caso de los bienes inmuebles, solamente falta por llevarse a cabo la de la provincia de Huesca; la de Teruel está terminada, publicada y además agotada (conviene reeditarla); la de Zaragoza ha concluido pero no ha sido publicada, y la de Huesca no ha sido siquiera empezada.
En ese inventario y catalogación dedicaremos también una parte importante de nuestro trabajo a la catalogación de los bienes muebles, de todo el patrimonio mobiliario a través de un convenio con el Ministerio de Educación y Cultura.
El estado actual de esa catalogación es el siguiente: están terminadas las diócesis de Barbastro, Huesca y Jaca, y faltan las de Tarazona, Zaragoza y Teruel-Albarracín, que son las que tendremos que acometer a lo largo de esta legislatura.
Vamos a darle también una importancia -no porque yo sea geógrafo ni muchísimo menos, sino porque es una demanda generalmente extendida en el mundo arqueológico- a la necesidad de contar con una carta arqueológica en tiempo real -podríamos decir, para utilizar una expresión de nuestros días-, es decir, una carta arqueológica que esté permanentemente actualizada, que pueda ser accesible a través de sistemas informáticos desde las cabeceras comarcales, de tal manera que el constructor B, C o J pueda saber que no merece la pena que invierta en tal o cual lugar porque ahí debajo hay una necrópolis y, por lo tanto, huelga cualquier otra consideración, u otra actuación en la que habría que desviar determinadas infraestructuras, para evitar, evidentemente, arrasar algunos monumentos del patrimonio, como, lamentablemente y por desidia, hemos visto hacer en años pasados.
Dos proyectos completan esta sección, esta área dedicada a la gestión del patrimonio. En primer lugar, el patrimonio lingüístico. Creo que de la misma manera que antes he sido muy preciso aceptando lo que de tratamiento conceptual loable tiene la figura de los parques culturales, debo decir en este momento que podía haberse hecho más, bastante más, en la gestión del patrimonio lingüístico. No hace falta ser ningún lince: simplemente la partida presupuestaria que ahí estaba contemplada no permitía mayores alegrías.
Soy, como ustedes saben, de una zona donde se habla una de las fablas aragonesas, que yo comparto con la lengua española, que es, por otra parte, mi patria (soy de las dos patrias), y, por lo tanto, no me cuesta en absoluto entender que se puede ser bilingüe en Aragón, y se es bilingüe en Aragón sin necesidad de serlo de forma estrafalaria y sin alharacas. Con mis vecinos de Echo, con mis compañeros de la escuela primaria en Echo, yo hablo habitualmente en cheso, y además no me cuesta ningún esfuerzo ni tengo que afectar ni tengo que recurrir a ninguna trapacería.
Desde esa sensibilidad -comprenderán ustedes que es, por otra parte, la sensibilidad del Partido Aragonés durante muchísimos años, y que compartimos con nuestros socios del Partido Socialista-, el proyecto de ley de lenguas será impulsado durante esta legislatura en el próximo año. Un proyecto de ley de lenguas que por otra parte cuenta ya con una recomendación, con una queja -más bien diría yo- por parte del Justicia de Aragón, queja que el gobierno ha contestado en sentido favorable, admitiendo la sugerencia y asegurándole que en los próximos meses haremos exactamente lo que nos sugiere.
Lo he dejado para el final porque es un mandato estatutario (por lo tanto va de suyo), que es la creación del instituto de la cultura y del patrimonio de Aragón. La Ley de patrimonio cultural de Aragón, que se aprobó por unanimidad en esta cámara, dejaba muy claramente constancia de la necesidad de proceder a la creación de ese instituto. Un instituto que puede aligerar también muchísimo más la gestión patrimonial, al poderse dotar de fondos propios, al tener una autonomía financiera, y poder dedicar una parte de sus recursos a la investigación propia y no solamente a la gestión del día a día. Un instituto en los términos más modernos dedicado a este menester.
Para ese instituto necesitamos menos dinero por el momento que un edificio. Ya hemos comenzado alguna gestión, al principio informal, con la alcaldesa de Zaragoza, para ver cómo podemos llegar a un trueque que nos permita hacernos con algún edificio histórico a cambio de algunas de las infraestructuras culturales de la ciudad, que, sin embargo, creemos sinceramente que estarían mejor gestionadas unitariamente por el Ayuntamiento de Zaragoza que no por diecisiete instituciones.
La segunda área es Acción Cultural. No voy a edificar mi discurso sobre las críticas de lo que se ha hecho con anterioridad, en primer lugar porque no es mi estilo; pero yo en positivo simplemente quiero decir que la propuesta que presento ante ustedes quiere ser, sobre todo, muy activa desde el punto de vista cultural. La cultura no es solamente la restauración del patrimonio. La cultura es un temblor ante la situación actual, temblor que sería en este caso muy albertiano, puesto que Alberti está hoy presente entre todos nosotros.
Es decir, tenemos que tener las antenas desplegadas ante lo que se está creando hoy, no dirigir, sino propiciar, un ambiente cultural. Fundamentalmente, lo que yo pretendo como consejero es sobre todo propiciar un ambiente mucho más que dirigirlo: no soy dirigista: no creo en una cultura dirigida desde arriba. En esto coincido mucho más con la concepción inglesa, donde yo en realidad no existiría, porque ya el ambiente haría posible que la cultura no necesite de tales estímulos. Creo, con Oscar Wilde, que la función del artista es ocultarse para revelar el arte. Pues fíjense: si ésa es la función del artista, cuánto más modesta tiene que ser la función de un consejero de Cultura, que debe ocultarse para revelar al artista que, a su vez, debe ocultarse para revelar el arte. Por lo tanto, discreción, humildad en los planteamientos, pero firmeza para crear ese ambiente cultural en el que fermenten todas las ideas y en el que ninguna iniciativa cultural pueda irse al garete por falta de apoyo, por insensibilidad, por cerrilidad, por cerrilismo, por cazurrería o por cualquier otro comportamiento.
El diagnóstico que yo hago de la situación cultural contemporánea en Aragón -y es un diagnóstico que puede ser hecho en las sociedades contemporáneas sin mayores dificultades- hace que cada vez el abismo entre la cultura urbana y la cultura rural sea casi insalvable. La red de redes (Internet) permite aliviar en parte ese abismo, pero no lo suficiente como para evitarlo. Por lo tanto, el propósito es que la cultura circule por el territorio, y circule desde el centro emisor fundamental que es Zaragoza. Zaragoza tiene un papel que jugar en esa difusión de la actividad cultural acercando la creatividad contemporánea a la región. Yo no creo que los señores que viven en el campo tengan que alimentarse exclusivamente de folklore, sino que tienen que ser conocedores también de las realidades contemporáneas vivas de nuestro tiempo; ése es el propósito.
Pero también una difusión al revés: una difusión periferia-centro, un conocimiento que, partiendo de la periferia de las áreas donde la cultura es vernácula, emerja y viaje hasta el centro, en sentido económico, para penetrar también e inundar la cultura urbana. Es patético y es lamentable que muchísimos aragoneses no tengan un conocimiento habitual, y todavía tengan una actitud displicente ante las hablas de Aragón, ante el hecho cultural, ante algunos tesoros de la cultura aragonesa que se conservan en algunos enclaves del Pirineo, del Sistema Ibérico, de la franja oriental.
Por lo tanto, una acción en los dos sentidos, que debe propiciar acercar la creatividad cultural desde la ciudad, desde el mundo urbano al mundo rural, pero también, en un viaje de regreso, hacer que la cultura vernácula penetre y llegue perfectamente a la ciudad, y no sea solamente admitida y tolerada, sino venerada.
Esa política de acción cultural exige, en una comunidad que no nada en la abundancia en estos recursos, y que tiene que atender prioridades importantes, debe sobre todo intentar optimizar las infraestructuras actualmente existentes y utilizarlas con fines de dinamización cultural. A modo de ejemplo: los museos no pueden ser solamente los almacenes donde están depositados cuadros, esculturas, elementos del patrimonio cultural. Los museos tienen que ser algo vivo, porque ¿qué nos fascina, por ejemplo, del Centro Pompidou? Precisamente, lo de menos es lo que hay ahí, lo importante es la vida cultural de ese museo. Los grandes museos del mundo tienen una vida cultural propia; partiendo de esos bienes que están ahí, se organizan talleres, se organizan simposios de escultores, se organizan toda una serie de actos, exposiciones itinerantes...; en fin, dar auténticamente vida, fatigar a los museos con una actividad que generalmente no tienen. Esto exige un planteamiento distinto: esto exige tener al frente de los museos algo más que un funcionario cualificado: alguien del mundo de la cultura que tenga relaciones con galeristas, que sepa dónde están los nichos de mercado, que conozca perfectamente los vaivenes, las triquiñuelas, las corrientes diferentes, para que esos museos tengan la posibilidad de fecundar culturalmente a nuestra sociedad contemporánea.
A título de ejemplo, ésa es una de las cosas que yo me propongo hacer con el museo Pablo Serrano, que, como saben ustedes, es un museo monográfico y por lo tanto no puede ser el museo de arte contemporáneo de Aragón; tendríamos que crear otro cuando la demanda así lo aconseje; ese museo puede jugar un papel fundamental dentro de la presencia del arte contemporáneo en Zaragoza, y lo va a jugar, porque ésa, en mi caso, es una apuesta muy importante. Hay ahí muchísimo espacio, tenemos un edificio nobilísimo, con el legado del gran escultor turolense, y les aseguro que voy a tratar de que ese museo, en muy poco tiempo, sea conocido no sólo en Aragón, sino fuera de España, por sus actuaciones, por sus intercambios de obra, por sus talleres, tanto dirigidos al público como dirigidos a los demás artistas: dinamizar, dar vida, «dar marcha» -si ustedes prefieren y me admiten el tono coloquial- a los museos.
Para esto vamos a implementar una serie de acciones: unas se refieren a las infraestructuras, a las distintas infraestructuras, y otras se refieren a políticas de promoción cultural específicas. En infraestructuras la primera actuación que vamos a hacer, que estamos ya haciendo, y que a mí me preocupó desde que a principios de septiembre recibí al profesor Liñán, catedrático de paleontología de la Universidad de Zaragoza, fue reabrir inmediatamente ese museo, vergonzantemente cerrado, en el paraninfo de la Facultad de Medicina. Yo he sido miembro y soy miembro de la Sociedad Aragonesa de Ciencias de la Naturaleza, pero a mí se me abren las carnes cuando compruebo que un museo tan importante, la sala Longino Navas del paraninfo, permanece cerrada, por un tiquis miquis, seguramente por problemas de vanidad que a mí me parecen sencillamente problemas miserables. Y yo puedo ser cualquier cosa, pero lo que más detesto es ser un miserable, y no lo seré jamás. Podrán ustedes ponerme los remoquetes que quieran, pero no dejaré de abrir un museo aunque eso me cueste a mí el cargo, que, por otra parte, está a permanente disposición del gobierno.
Vamos a tratar de sacar adelante el Fleta. El Fleta saben que fue adquirido por el Gobierno de Aragón (una operación no exenta de algunas irregularidades) por más de cuatrocientos millones de pesetas. Una infraestructura así convertirla en un cine convencional carece de sentido. Creo que esa inversión nos debe llevar a otro planteamiento. El Fleta debe ser, evidentemente, la infraestructura cultural que no tenemos en Aragón. Es el teatro de la danza y de la ópera que no existe en Zaragoza y que, sin embargo, podría dar a la ciudad un importante atractivo cultural y turístico.
Voy a estudiar inmediatamente la viabilidad de la creación del instituto de estudios islámicos, del centro de estudios islámicos. El centro de estudios islámicos fue una idea que se propuso al anterior ejecutivo y que se abortó con la excusa de que para ese centro era mejor la ciudad de Albarracín. No lo discuto, pero, evidentemente, creo que todos los implicados, y los implicados son el departamento de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza, con el doctor Borrás a la cabeza, que es quien se ha dedicado tradicionalmente a estas investigaciones, y el profesor Corriente, Federico Corriente, que es -no lo olviden ustedes- uno de los lujos con que contamos en este momento en Aragón... Probablemente, uno de los mejores arabistas actualmente vivos, que además es un zaragozano de vocación: siendo catedrático en Madrid permutó con un discípulo suyo para regresar a Zaragoza, donde realmente se encuentra muy bien. Él, que es un granadino, recriado en Valencia, vivido en Tenerife y catedrático por medio mundo, por Estados Unidos o por El Cairo, donde se encuentra bien es en Zaragoza, porque dice que es una ciudad que ante todo tiene mucho sentido común.
Bueno; pues creo que el centro de estudios islámicos es una necesidad urgente. Hay aquí un enorme potencial de desarrollo turístico, cultural, en la tradición, en la mejor tradición del arabismo español que tiene nombre aragonés, en la figura de Asín y Palacios. Por lo tanto, estudiaremos la viabilidad inmediatamente de la creación de ese centro y yo propondría, si las Cortes así lo deciden, que el lugar natural, la sede natural de ese centro es, evidentemente, la casa que ahora nos aloja.
Me preocupan también muchísimo las artes audiovisuales. Yo, que propendo a ser un clásico, sin embargo, estoy bastante despierto a la modernidad. El centro aragonés de la fotografía creo que es otra de las urgencias y de las asignaturas pendientes, cuya viabilidad vamos a encargar en los próximos meses, y trataremos de completar la red de teatros de Aragón. En el mejor de los casos, procurando siempre rehabilitar viejos teatros, entre otras razones, porque hasta matamos dos pájaros de un tiro: rehabilitar patrimonio siempre es preferible a obras de nueva creación, que son mucho más costosas y que no se pueden abordar fácilmente.
Por lo que se refiere a bibliotecas, es urgente, en primer lugar, proceder a la informatización de la red de bibliotecas de la comunidad autónoma, para que ese abismo entre la cultura rural y la cultura urbana se haga cada vez menor, para que desde un punto concreto de una aldea del norte de Aragón o de la montaña de Teruel se pueda entrar en la biblioteca del Congreso de los Estados Unidos o en la Biblioteca Nacional o tener acceso a todas las informaciones que, de otra manera, estarían permanentemente vedadas. Ése es un esfuerzo que cuesta dinero, pero que creo que no podemos permitirnos el lujo de ignorar.
Vamos a estudiar seriamente también la creación -ya está creada: lo sé- de una biblioteca nacional de Aragón -a mí no me duelen prendas hablar en esos términos, no me escandalizo: Cataluña habla de su Orquesta Ciudad de Barcelona y nacional de Cataluña, y nos parece muy bien-, la biblioteca nacional de Aragón con fines de cabeza del sistema de bibliotecas, que no es solamente la cabeza, sino el lugar de coordinación y cooperación bibliotecaria; porque lo que falta en la red de bibliotecas de Aragón es que dejen de ser una red para convertirse en un sistema, y un sistema es un organismo vivo de préstamos, de optimización de recursos, que permite, a la larga, ahorrar importantes recursos al estar mucho mejor distribuidos y sobre todo al poder circular por el sistema de bibliotecas.
Por lo que se refiere a los museos, vamos a tratar de ampliar algunos que viven ya en situación asfixiante, exactamente el Museo de Zaragoza, creado, como saben ustedes, por la Real Academia de Bellas Artes de San Luis; como Museo de Bellas Artes, es, en este momento, fundamentalmente un museo arqueológico. Queremos tratar de adquirir el convento de la Caridad que hay detrás del museo, lo que nos permitiría poder llevar ahí propiamente las secciones de arqueología y dejar el patio, la zona noble del museo, para lo que fue creado como Museo de Bellas Artes, que ése era su primitivo destino.
Este tratamiento creo que permitiría hacer del Museo de Zaragoza un organismo todavía más vivo, que es vivo en el sentido de la arqueología (no tengo nada que reprocharle, está muy bien gestionado desde el punto de vista arqueológico), pero tiene un sesgo que yo querría que no tuviese, y puede ser la manera, mientras disponemos de ese museo de arte contemporáneo, de poder contar con un museo dedicado a las bellas artes.
Saben que hace poco tiempo visité la Fundación Beulas para asegurarle el apoyo de Aragón a los compromisos contraídos con el anterior gobierno, de tal manera que en este asunto la continuidad está asegurada. En este momento estamos a la espera de que el arquitecto Moneo presente el proyecto. Yo he visto un boceto: me parece sencillamente maravilloso: creo que va a ser uno de los grandes lugares del arte contemporáneo aragonés, que completará la oferta de la red de arte contemporáneo.
Mantenemos conversaciones con Ibercaja a propósito del espacio Goya, que sigue adelante en los mismos términos; con Ibercaja la colaboración es... no diré que mejor que nunca, porque siempre ha sido buena con esta casa, pues está en unos términos de absoluta colaboración.
Como ya les he dicho, del museo Pablo Serrano no diré eso del buque insignia, porque me suena un poco cursi, sobre todo viviendo al lado del Ebro; pero el museo Pablo Serrano debe ser, evidentemente, el punto de referencia de las actuaciones encaminadas a dinamizar la vida cultural de los museos en Aragón.
Por lo demás, los museos demandan actuaciones muy concretas en informatización y también en almacenamiento y conservación. Todos empiezan a crecer, tienen obra y, si no tienen obra, jugando con los intercambios, conviene asegurarse una política de conservación que permita poder establecer los intercambios con toda garantía.
Finalmente, la política de museos debe estar acompañada de una política paralela de difusión: publicaciones, talleres escolares, simposios de artistas y de gentes en general, gentes de la calle; ediciones en todos los formatos posibles: en formato papel, pero también en formato cederrón; ampliación de la página web para que la red de museos aragonesa sea una realidad en Internet y recoja la grandeza de lo que ahí se contiene, y, en definitiva, contribuyan a hacer de los museos un elemento principal de la difusión cultural.
Con los archivos estamos a la espera de que comiencen las obras del archivo general de Aragón, que se adjudicó recientemente con bastante desazón entre los arquitectos aragoneses, porque, como saben, hubo no pocas ofertas de significados arquitectos de la ciudad, y no se ve con muy buenos ojos que se haya encargado a un rutinario despacho que trabaja habitualmente con el ministerio. Yo le expresé mi malestar al secretario de Estado en un acto en el que coincidí en Madrid, simplemente, porque creo que debía dejar constancia de que alguna cosa tendríamos que decir, aunque nada más fuese por cortesía.
El archivo diocesano de Zaragoza está pendiente de la firma de un convenio con la iglesia. Hay financiación europea, de manera que con pocos millones por parte de la Diputación General de Aragón probablemente podría llevarse a cabo sin mayores problemas. Saben ustedes que está pensándose en el cine Pax, para acondicionarlo y que cumpla ese objetivo, pero es una prioridad: ese archivo debe estar abierto a la investigación y a los investigadores porque contiene fondos importantísimos.
Como propedéutica general, la tendencia del departamento es tratar de hacer copias microfilmadas de la mayor parte de los fondos documentales, que hagan innecesaria la consulta y la manipulación directa por el investigador; haciendo eso realmente nos aseguramos la conservación con muy bajo coste. Y, por supuesto, como ya señalé aquí en alguna de las preguntas que se me han hecho, el Gobierno de Aragón quiere reunir en forma de soporte cederrón, microfilm, como sea, los fondos documentales dispersos que hay en los archivos nacionales fuera de la comunidad autónoma. Se han citado aquí a título de ejemplo, de resultas de una pregunta del señor Labordeta, el Archivo de la guerra civil de Salamanca. Ya contesté en esos términos que después fueron completamente equivocados por la prensa, pero que afortunadamente están muy claros en el Diario de Sesiones. Y, naturalmente, el archivo de Vinaroz y cualesquiera otros archivos que contienen documentación aragonesa serán objeto en los próximos años de una microfilmación sistemática, con objeto, sobre todo, de vestir de fondos ese archivo general de Aragón.
Cuando se trata de los archivos, la cuestión fundamental, quizá lo más urgente, la gran asignatura pendiente hasta ahora es poner en marcha un programa que permita conocer sistemáticamente el estado de conservación de los fondos documentales. Estado de conservación que es el paso previo al diagnóstico y a los tratamientos a aplicar en el caso en que así sea necesario. Eso no se ha hecho de forma sistemática. Se han hecho catas, se ha actuado sobre legajos concretos, pero no se ha emprendido a escala de Aragón un estudio sistemático. Eso es lo que queremos hacer: estudiar, racionalizar los esfuerzos, para poder tener esos fondos, además hacerles un seguimiento informático y saber exactamente cuándo fueron tratados, cómo han sido tratados, cuál es el estado de su conservación, cómo hay que actuar, etcétera.
Una acción cultural dinámica exige una política de apoyo a la formación y a la creación culturales; exactamente, una política que debe concretarse -lo he dicho antes- en la financiación de proyectos, de personas, de grupos, de instituciones, que pueda ser interesante apoyar para su posterior difusión a la ciudadanía, y la creación de un programa director de industrias culturales que atienda, sobre todo, los medios de comunicación, el sector audiovisual y el sector editorial, apoyando las ferias de libro y las ferias de arte de la comunidad autónoma y de fuera de ésta.
En líneas generales, la política editorial -lo señalaba el otro día con ocasión de la presentación de un delicioso libro de Germán Gullón-, la política del departamento, va a orientarse mucho más a favorecer la edición de libros que a editar libros. El Gobierno de Aragón no puede editar libros, y menos editar libros de lujo para regalar. A mí eso me parece una política casi propia de la Sección Femenina. Yo creo que el Gobierno de Aragón lo que tiene que hacer es, evidentemente, ayudar a la sociedad civil, ayudar a los editores a que editen. Y hay muchas maneras de hacerlo, y la más sencilla es comprarles una parte de la edición y distribuirla a la red de bibliotecas de la comunidad autónoma. De esa manera se matan dos pájaros de un tiro y se nutren las bibliotecas. Doscientas veinticinco bibliotecas: pues doscientos cincuenta ejemplares por edición pueden ser ayuda bastante para que los editores se decidan a tomar el testigo.
Hombre, hay proyectos que evidentemente no puede dejar de apoyar el Gobierno de Aragón. Ayer le decía al profesor Túa Blesa «¿Cómo te va a editar alguien una cosa tan específica dedicada a la teoría de la literatura...?». Ahí, evidentemente, tienen que ser las instituciones las que tomen el relevo; pero lo que yo creo que no se puede hacer es hacer de la edición una charanga, simplemente para el autobombo fácil y para regalar y quedar muy bien con las visitas. A mí eso me parece que no es propiamente una política seria.
El programa se completa con una serie de acontecimientos culturales conmemorativos que vienen determinados por la cronología, por el calendario, y que en este caso van a dedicarse en el próximo año a tres insignes aragoneses. En primer lugar, a Santiago Ramón y Cajal, cuyo centenario de la publicación de su célebre obra Histología del sistema nervioso se celebra ahora, y que, en este caso sí, creo que el Gobierno de Aragón, como un hecho conmemorativo, debería publicar, y, si no publicar, apoyar de esa manera, si hay una actividad, una iniciativa privada en tal sentido.
Vamos a apoyar también los actos conmemorativos de otro de los grandes aragoneses universales: del calandino Luis Buñuel: calandino, zaragozano, parisino, mejicano..., hombre universal, por supuesto. El centenario de Luis Buñuel va a ver cómo en los próximos días se reúne esa comisión que lo va a poner en marcha y que, con cierto retraso, puesto que yo esperaba haberme encontrado en la mesa de mi despacho cuando tomé posesión (cuando me dio posesión la secretaria general técnica, mejor dicho), esperaba haberme encontrado una carpeta con asuntos: «esto es urgente, esto no lo es; cuida, por aquí te va a venir un cañonazo, o esto está pendiente; aquí quitan la luz»... Eso no lo tuve. Evidentemente, tuve que empezar a llamar a los jefes de servicio, para que me contasen si la casa se caía, si estaba en buen estado, si corríamos riesgos o si no corríamos riesgos.
Bueno; una de las cosas que he comprobado es que la comisión se reunió en una sola ocasión, y que no tomó ninguna resolución al respecto, ni siquiera contó con algunos de los más ilustres miembros, me refiero desde el punto de vista científico. De tal manera que hemos heredado una situación de inacción que nos hace ahora estresarnos ante la inminencia del hecho de Buñuel, cuyo centenario del nacimiento se cumple en el mes de febrero, entrado febrero.
Vamos a abordar un programa para estos primeros meses del año y vamos a tratar, evidentemente, de que todo el año sea el año de Buñuel, y no sólo eso -ayer lo comentaba con Agustín Sánchez Vidal-: no tiene por qué ser el año Buñuel el año 2000; el año 2000 tiene que ser el año en el que comencemos a reivindicar, a aprovechar la figura de Luis Buñuel, en el que comencemos a tributar ese homenaje histórico. Pero no acaban ahí los actos; el centenario se puede ir prolongando un poco más en el tiempo.
Vamos también a dedicar una serie de actuaciones a otra ilustre zaragozana, de Paniza en este caso, como es la filóloga María Moliner. Creo que no hay una comisión específica; probablemente crear comisiones innecesariamente no sea la mejor manera de funcionar -ya lo decía Erasmo-, no se deben crear comisiones ni entes innecesariamente; pero, evidentemente, hay ya una serie de editores trabajando sobre la materia, que el departamento apoyará en forma de una biografía sobre María Moliner.
Vamos a tratar con la universidad y el departamento de Filología Española de poner en marcha una exposición lexicográfica -puede ser muy interesante- sobre la obra titánica de esta zaragozana ejemplar, y vamos a contribuir también a la presentación de una exposición («Aragón, reino y corona»), que organizada por Ibercaja, patrocinada por Ibercaja, presentaremos en Madrid y después vendrá a Zaragoza.
Los festivales de Aragón son una parte también importante.
Como dispongo ya de poco tiempo, para no cansarles voy a resumir las grandes líneas de lo que queda. Pero no quiero dejar de comentar que uno de los proyectos de ley inminentes, de aquí a seis meses, va a ser el de la reforma de la ley de comunidades aragonesas en el exterior, para interpretar el mandato de las Cortes de Aragón, que aprobaron recientemente una moción en ese sentido presentada por Chunta Aragonesista y apoyada por un amplio consenso.
En Juventud y Deporte, en las actuaciones, voy a resumir muchísimo: me van a perdonar, pero es difícil resumir más: estoy casi mencionando los asuntos. En Juventud y Deporte las actuaciones se orientan, en primer lugar, a la creación de instituto aragonés de la juventud, que permita gestionar ágilmente todas las políticas de servicios que precisan los jóvenes. La autonomía financiera le permitirá tener la gestión de los albergues y de los centros de acampada, etcétera. Este instituto aragonés de la juventud nace con vocación transversal, puesto que transversales son también las necesidades de los jóvenes en materia de política asistencial: empleo, vivienda, ocio, bienestar social, educación, cultura. Es evidente que ese instituto se tiene que nutrir, se tiene que penetrar de todas las consejerías que tienen alguna relación, y yo creo que son casi todas, con el mundo de la juventud.
Vamos a racionalizar sectorial y territorialmente la política de deporte en la comunidad autónoma, apoyándonos sobre todo en los servicios comarcales de deportes; vamos a impulsar la creación del centro aragonés del deporte, como lugar de encuentro de todo el deporte aragonés: casas de federaciones, centro de medicina deportiva, instalaciones deportivas, etcétera, y vamos a poner en marcha dos programas específicos: un programa de deporte de alta competición, encaminado a evitar que los talentos deportistas aragoneses acaben fuera de la comunidad autónoma por falta de medios, por falta de asistencia, marchándose fundamentalmente a las grandes ciudades españolas, a Madrid o a Barcelona (casi más a Barcelona en nuestro caso), y un programa de deporte de base que actúe a varios niveles: al nivel municipal, al nivel comarcal, pero también al nivel universitario: una asignatura pendiente, puesto que no ha sido abordado de forma sistemática, y creo que debemos tomar conciencia de verdad de que el deporte forma parte destacada de la formación integral de la persona humana.
Por lo que se refiere al turismo, que es la última área del departamento, las actuaciones se orientan en la ampliación y mejora de la oferta turística existente, mediante la puesta en marcha de planes de excelencia turística destinados a las áreas de mayor dinamismo. En este caso, saben que están funcionando los del valle de Tena y Benasque, que acaban en el próximo año, y queremos incorporar a esos planes de excelencia también al valle del Aragón, probablemente, uno de los valles más saturados en este momento y que exige de actuaciones muy concretas para evitar la sobrecarga, el exceso de capacidad de carga a partir del cual empieza un deterioro realmente difícilmente controlable.
Al mismo tiempo vamos a poner en marcha una serie de planes de dinamización destinados a aquellas áreas incluso turísticas, o potencialmente turísticas, pero que por unas razones o por otras no acaban de despegar. En el caso del Pirineo son los valles en los que no hay nieve. Hay una divisoria muy clara del dinamismo: los valles con nieve son valles dinámicos, valles con actividad, valles rejuvenecidos demográficamente. Los valles donde no hay nieve son valles lánguidos, mortecinos, son valles que viven de las pensiones y del subsidio. Ahí es donde hay que actuar, con actuaciones de dinamización que pueden tener varios frentes: la puesta en valor integral de los recursos del patrimonio cultural, pero también la utilización racional de los recursos de nieve, bajo el esquema o sobre la base -como decía hace quince días en el pleno- de actuaciones dentro de los principios del desarrollo sostenible y de acuerdo con el tipo de estaciones de la cuarta generación, que permitan lucrar las ventajas de los campos de nieve, manteniendo la urbanización en los cascos históricos. Se trata de evitar, por lo tanto, la colonización, la conquista indiscriminada de la alta montaña por la urbanización. En esa trinchera les aseguro que no me verán nunca. No quiero decir que lo actuado me parezca hasta este momento reprobable, pero llegado es el momento de pensar que podemos hacer una buena política de aprovechamiento turístico desde criterios de sostenibilidad, aunque se refiera también al caso de la nieve.
Vamos a racionalizar y a regular las actividades turísticas mediante planes de producto, planes específicos dedicados al turismo termal, que cuenta en este momento con grandes posibilidades, al turismo de la nieve -ya lo he señalado antes-, al turismo cultural, al ecoturismo, y también al turismo de aventura. En este caso, permítanme que además les diga que el turismo de aventura está demandando una actuación enérgica y urgente por parte de la administración; enérgica puesto que no podemos permitirnos el lujo de que una parte importante de la frecuentación turística campe por sus respetos por el territorio aragonés, causando un evidente lucro fiscal cesante, puesto que la mayor parte de los grupos y empresas que operan en el territorio tributan fuera de la región y, además, para más inri, se benefician de ayudas europeas solicitadas a través de las mancomunidades en las cuales operan, lo cual ya sería tanto como decir: además de cornudos, apaleados -y permítanme ustedes la licencia-.
Esto hay que resolverlo urgentemente por esas dos razones: la seguridad y la fiscalidad. Seguridad que además crea una imagen muy deficiente del turismo en Aragón, porque en definitiva lo que trasciende es que no se qué día se han muerto diecisiete barranquistas porque no sabían nadar... Todas estas cosas no pueden volver a ocurrir. El turismo de aventura es un turismo libre, y a nadie se le puede retener cuando lo que quiere es tirarse desde el mallo Pisón o desde el mallo Firé de cabeza; pero hay que poner los medios para que, evidentemente, los deportistas no corran unos riesgos que, en definitiva, acaban ocasionando otros riesgos: los servicios de rescate, etcétera.
Está a punto de concluir el estudio de riesgos que pudieran afectar a la red de campings actualmente existente en Aragón. Es un estudio que deberá dar lugar, es el paso previo para la redacción de un decreto por el que se regularán, por el momento definitivamente, todas las modalidades de acampada en Aragón. Es otra de las grandes asignaturas pendientes. Hemos de ser capaces de compatibilizar el atractivo que tiene la acampada libre, y que seguramente todos hemos practicado -yo especialmente la he practicado en innumerables ocasiones-, pero cuando eso se convierte en un fenómeno de masas, evidentemente, el problema es otro, y hay que abordarlo y hay que embridarlo de esa manera.
Sobre el plan de hospederías vamos a concentrar los esfuerzos en este momento en las obras de Rueda, del monasterio de Rueda, que van muy avanzadas -como les decía-, van más avanzadas que la propia restauración del monumento, lo cual es una imprevisión realmente sorprendente. Y, sobre todo...

La señora Presidenta (COSTA VILLAMAYOR): Señor consejero, perdone, es un placer escucharle, pero le rogamos que vaya acelerando.
Muchas gracias.

El señor consejero de Cultura y Turismo (CALLIZO SONEIRO): Perdón, señora presidenta. Voy a tratar de ser muy breve.
Simplemente quiero que vean que es muy difícil sintetizar una consejería de esta naturaleza, donde todo son proyectos y no he hecho sino señalar los más importantes; seguramente mañana habrá una lista de agraviados, de omitidos, de los que no se ha hablado de lo suyo.
Termino señalando que esa política turística quiere dedicar una atención especial, una atención preferente, a la formación de los recursos humanos, como base para la mejora de la calidad de la oferta, una de las asignaturas pendientes de la comunidad autónoma, y un esfuerzo también muy especial en la promoción de los productos turísticos aragoneses, como base para captar una importante demanda potencial tanto nacional como extranjera que sugieren todos los modelos teóricos que se han aplicado al efecto. No captamos -lo he dicho antes- sino una mínima parte de la demanda que podríamos captar.
La última acción -también se ha señalado por mi parte y después por parte del presidente del Gobierno de Aragón-, el apoyo de este gobierno a la candidatura olímpica de Jaca 2010, de acuerdo con la intervención del propio presidente del gobierno, que en líneas generales venía a decir: no hacer nada que no sea reversible. Suscribo plenamente esas palabras que se integran precisamente en la proclamación del desarrollo sostenible, que he hecho antes.
Éstas son, a grandes rasgos, las líneas generales de la política del departamento para la presente legislatura, una legislatura en que, en nuestro caso, debe ser el momento de las sinergias entre el riquísimo patrimonio cultural que estamos obligados a defender, conservar y difundir, y una actividad turística que, estando como está en una fase de crecimiento considerable, tiene todavía un importante potencial por desarrollar. Un proyecto a corto plazo, pero también a medio y a largo plazo, que exige, pues, un amplio consenso social: el que tengo hoy aquí el honor de solicitar de todos ustedes, no sin antes agradecerles su infinita paciencia y su amabilidad al escucharme.
Muchas gracias, señora Presidenta.

La señora Presidenta (COSTA VILLAMAYOR): Después de esta amplia explicación, necesaria por otra parte, porque como él ha dicho son muchísimos temas y unir cultura, turismo y juventud requiere una explicación muy amplia, si sus señorías consideran necesario, interrumpimos la sesión durante un tiempo, y, si no, continuamos.
Se interrumpe cinco minutos para que ustedes vayan preparando formulaciones.

La señora Presidenta (COSTA VILLAMAYOR): Señorías, si van ocupando sus asientos, continuaremos con el orden del día.
Tienen la palabra, de menos a más, los portavoces de los grupos parlamentarios.
Empezamos por el señor Labordeta, portavoz de Chunta Aragonesista.
Tiene usted la palabra.

El señor diputado LABORDETA SUBIAS: Muchas gracias, señora Presidenta.
Señor consejero, yo creo que ha hecho usted una exposición, no exhaustiva pero bastante intensa, de cuáles son los proyectos y los planes de la consejería de Cultura.
Yo creo que tiene en sus manos usted dos áreas muy importantes, tremendamente importantes para la imagen de Aragón fuera de nuestras fronteras, que es la consejería de Cultura y que es la consejería de Turismo. Si esas dos áreas de Turismo y de Cultura son llevadas y gestionadas tal como usted ha venido indicando, me parece que los aragoneses, que hemos pasado en los últimos años una situación de bastante soledad cultural, nos vamos a sentir bastante satisfechos, y muchos de los planteamientos y proposiciones que usted ha dicho nosotros los vigilaremos, para que se cumplan, y suponemos que se cumplirán.
En principio, yo creo que en muchas de las cosas que usted ha dicho yo voy a estar de acuerdo, absolutamente. Sí creo que debemos partir todos los aragoneses, a partir de este momento, de la ley del 10 de marzo de 1999, que es la Ley del patrimonio cultural aragonés, y que además en ella se establece el registro de los bienes culturales, el catálogo de los mismos, el inventario y el censo. A mí me ha dado sensación -ya digo que un largo discurso como el que usted ha tenido pues a veces va y viene y a lo mejor no ha seguido usted una temática de seguir las líneas...- de que estos cuatro apartados los iba un poco como cogiendo y soltando, pero sin seguir una línea más continuada, es decir, sin seguir un poco lo que va marcando la ley. La ley es muy clara en el registro de los bienes culturales, en el catálogo de los mismos, en el inventario y en el censo. Yo creo que no hay que inventarse nuevas maneras, sino que sí me parece que hay que seguir las disposiciones de la ley, y, siguiendo las disposiciones de la ley, nos encontraremos con que el patrimonio cultural aragonés lo vamos a poder defender a partir de este momento, porque había una razón fundamental: muchos consejeros anteriores se quejaban, cuando había expedientes incoados sobre bienes culturales, de que Aragón carecía de una ley del patrimonio cultural aragonés.
Bueno, pues a partir del 10 de marzo -que, por cierto, es la fecha de mi nacimiento y la fecha del nacimiento de Fernando el Católico; la suya también (nosotros somos todos Piscis aquí en esta tierra); pues, bueno, pues nada, muy bien, celebraremos conjuntamente ese día-, a partir de ese momento ya tenemos una ley, y a partir de ese momento los expedientes incoados hay que resolverlos, hay que darles por lo menos respuesta.
Precisamente, usted habla de los caminos, y la gente de Jaca, los defensores del camino de Santiago a su paso por Jaca, se quejan de que desde el año 1985 han estado incoando expedientes a la consejería de Cultura (entonces era Educación y Cultura) del gobierno aragonés, y desgraciadamente no han recibido ninguna respuesta. Es decir, la famosa figura del silencio administrativo era una cosa que se seguía muy bien sobre los expedientes incoados.
Precisamente, ahora hay uno nuevo, y también se quejan de que usted todavía no les ha respondido, y se quejan además de que hay un intento de cambiar la dirección del camino de Santiago. Usted precisamente ha hablado de la importancia histórica y cultural del camino de Santiago, y resulta que la gente, al pasar por Jaca, lo quiere cambiar en dirección. y también ellos sospechan -yo no sé si exactamente eso es verdad- que parece ser que hay unos intereses especulativos, para llevar el camino a otro lado, y así, de esta manera, la propiedad de uno de sus terrenos, parece ser que propiedad del Gobierno de Aragón, venderla a particulares para que pudieran construir. Con lo cual, el camino de Santiago iría de un lado a otro, que ya va, o que por lo menos intentan, con el famoso recrecimiento de Yesa, cambiarlo de un lado para otro. Luego, también, cuando usted habla del camino de Santiago, las gentes que más o menos vivimos en esa zona hemos tenido que pasar la vergüenza de que los peregrinos llamaran a ese camino el camino de la soledad, porque no había absolutamente nada, cuando realmente ese camino ha sido el de Somport y el paso de los Monjes, por Astún, que ha sido tradicionalmente uno de los caminos más seguidos por todos los peregrinos, tal como lo demuestran los restos arqueológicos de Santa Cristina en Candanchú.
Hay una ley -además usted ha hablado de ella-, cuya disposición final, una tercera disposición en las disposiciones finales, consiste en la creación del instituto de cultura y del patrimonio de Aragón, y usted ha hecho referencia a él, y yo le iba a preguntar si van a desarrollar esta disposición. Usted ha dicho que sí.
Nosotros, Chunta Aragonesista, pensamos que en este momento, y dadas las circunstancias, creemos que es más urgente desarrollar el patrimonio de Aragón, desarrollar las infraestructuras económicas e intelectuales para defender y desarrollar el patrimonio de Aragón, que no el apartado de Cultura, porque la verdad es que en Aragón existen una serie de instituciones que pueden marcar un poco el camino de la cultura, pero lo que no existe en absoluto en Aragón, hoy por hoy, es el desarrollo de unas infraestructuras económicas y culturales. Estoy pensando en este momento en todos los muchachos que están acabando la carrera de licenciados en Arte, y que desgraciadamente no pueden poner sus conocimientos en beneficio de nuestra comunidad autónoma. Esta gente, especialistas en el tema, si encontraran ese desarrollo de esa parte de la disposición tercera del instituto de cultura y del patrimonio, podríamos ponerlos en marcha, porque no podemos permitirnos el lujo de no tenerlos funcionando.
Atravesando un poco los caminos de la historia, empezamos por la paleontología. Yo sé que usted en estos momentos tiene un director general de Cultura, que es un hombre que ha hecho sus excavaciones en Pompeya, y por lo tanto tenemos ahí una primera figura de la arqueología internacional. Entonces, la pregunta es: ¿qué va a pasar con el museo de Teruel y con el parque temático que se inventó en Teruel?: ¿se va a seguir con ese parque temático, o se va a cerrar y se va a abandonar, porque en principio parece ser que era una cosa más bien de Walt Disney, más que de la realidad.
En arqueología, la verdad es que su política me ha parecido que está muy bien. Es decir, hay que hacer una política de becas, hay que hacer una carta arqueológica, sobre todo, pensando en constructores que se meten a veces a construir encima de restos arqueológicos importantes. Precisamente, había un convenio entre la Diputación General de Aragón y el Ayuntamiento de Huesca sobre estas catas, y, en ese convenio, la Diputación General de Aragón, el Gobierno de Aragón, se comprometía a pagar al arqueólogo que hacía el estudio sobre la cata. Resulta que hace cuatro o cinco años ese convenio desapareció, y, entonces, ahora, quien se obliga a pagar la cata al arqueólogo es al constructor. Con lo cual, claro, si un constructor contrata a un arqueólogo para que le haga un estudio sobre lo que hay debajo, para ver si puede construir una casa o no puede construir, pues como el arqueólogo no es un señor que viva de sus padres, realmente, siempre estará empujado a decidir un poco más cerca de la opinión del constructor que de su opinión objetiva, que si fuera pagado, sus estudios, por el gobierno autónomo.
Hay un problema que seguimos ahí, en el que sigue sin respetarse el Estatuto de Autonomía, que es el famoso Archivo de la Corona de Aragón. Nosotros, Chunta Aragonesista, vemos muy bien que el archivo esté en Barcelona, como tiene que estar; pero debería haber, como dice la ley, un representante de cada uno de los territorios de la antigua Corona de Aragón: Valencia, Mallorca, Cataluña y Aragón. Parece ser que el señor Pujol, dadas sus influencias en La Moncloa, consigue que nunca podamos mandar nuestro representante allí. Yo creo que es hora un poco de poner las cartas sobre la mesa, de dar un golpe de vez en cuando o, si hace falta, nos vamos de excursión a La Moncloa y nos ponemos a gritar y a reclamar esto.
Me ha parecido estupenda la idea suya del centro de estudios islámicos, con sede en la Aljafería, me parece una idea estupenda y además que usted haya citado al profesor Corrientes. Yo creo que también había que rescatar a otro aragonés de un pueblo cercano a Tarazona, que es Novallas, que es le profesor Cunchillos, que es uno de los mejores conocedores de todas las lenguas primeras, del indoeuropeo y estas cosas. Con esto, me parece que es una cosa que está muy bien, y me alegra que estas cosas que uno piensa usted las cite y las cite además con el entusiasmo con que lo ha hecho.
También le iba a preguntar por los parques culturales. Veo que efectivamente tienen ustedes idea de seguir con los parques culturales, van a añadir muchísimos más.
Respecto a la política de juventud -también voy a ser un poco rápido, porque, si no, nos van a servir la comida aquí- quiero decir una cosa. Sabe usted que nosotros estamos en contra de las casas de juventud. Tuvimos anteriormente un enfrentamiento muy fuerte, porque aquello se había convertido en una especie de lobby de una serie de ciudadanos que vivían un poco de las ayudas que el Gobierno de Aragón daba a las casas de juventud, y estuvimos contra estas instituciones. Vamos a estar muy vigilantes, vamos a estar muy vigilantes, porque vemos sombras por determinados pasillos, y entonces vamos a estar vigilando que esto no vuelva a suceder. Nos parece muy bien el instituto aragonés de la juventud, que, posiblemente, lo que hará será quitar de en medio a esta gente que vivía un poco de esta situación.
En el deporte usted dice una cosa que a mí me parece que está muy bien, que es apoyar a la gente de elite, que no tenga que marcharse a Barcelona, fundamentalmente, a aprender a correr, a aprender a patinar o a especializarse. Tenemos, además, que la imagen de estos deportistas de elite (como puede ser Escartín, por ejemplo), dan siempre renombre al territorio en el que vivimos, que eso es importante. Y, por otra parte, usted dice que van a hacer también un deporte de base, que esperemos que sea realmente de verdad, porque usted, que vive en una zona pirenaica, como yo, que paso muchas temporadas en la zona pirenaica desde mi infancia, sabe que la mayoría de los deportistas de elite del equipo nacional de esquí no pertenecen a nuestra comunidad autónoma. Yo sí que sé por qué es, y usted supongo que también lo sabrá. Pero habría un día que plantar cara a ese centralismo a veces de la sierra del Guadarrama y que las gentes que viven en las zonas del Pirineo sean de verdad esquiadores. Hay muchos chicos de una gran calidad que llegan a los equipos regionales y luego no pueden pasar al equipo nacional porque hay muchos impedimentos en esa especie de centralismo esquiador, y ése es un ejemplo que podríamos ir marcando en otros sitios.
Usted habla de turismo, y a mí me parece que está muy bien. Yo creo que vivimos en una región que, al ser tan larga de norte a sur, tiene una diversidad de territorios, de paisajes. Ahora, yo sigo desde hace mucho tiempo reclamando una campaña de promoción de señalización. Aragón, en principio, es un desierto de señalización. Uno atraviesa Aragón de norte a sur, de este a oeste, y es muy difícil encontrarse señales en la carretera, y, si la gente no encuentra señales en la carretera, la gente pasa de largo. A nadie se le ocurre entrar a Calatayud a ver las maravillas de Calatayud porque nadie nos dice cuáles son las maravillas de Calatayud. Ahora empiezan a aparecer ya carteles. Yo el otro día me llevé una gran alegría yendo a Barcelona al encontrarme de pronto que había un cartel que hablaba del monasterio de Rueda y que hablaba del mar de Aragón, que en el fondo uno se siente orgulloso de atravesar el desierto de Monegros y que haya un cartel que te indique que en Caspe está el mar de Aragón.
Yo creo que es muy importante, y usted lo sabe, la política de nieve. Usted habla de Jaca 2010 y usted es muy partidario. Yo no soy nada partidario de Jaca 2010. Creo que nosotros no somos partidarios de Jaca 2010. Porque usted dice una cosa en un artículo que tengo yo aquí que publicó usted en el Pirineo aragonés, que dice que «si Jaca 2010 se convierte en poco más de una excusa para cohonestar la picaresca inmobiliaria en el pecado de la especulación...». Usted sabe que desgraciadamente hemos sido testigos allá arriba en el Pirineo de cómo la especulación del suelo ha destrozado muchos de los valles de esa zona. Ya no pongamos el ejemplo de Candanchú. A mí me da mucho miedo. Yo creo que el Pirineo aragonés es un sitio tan pequeñito, tan delicado, que meter ahí toda esa infraestructura... Yo no sé si nosotros tenemos fuerza para detener eso. Yo he visto llegar allí a señores con maletines de dinero, comprar un prado y empezar a hacer barbaridades, y de eso hemos sido todos testigos.
Hay una cosa que yo querría preguntarle y que a lo mejor contesta usted más adelante. ¿Qué pasa con Panticosa? Nos encontramos un día con la noticia de que Nozaleda, el dueño de Enate, decidía comprarlo, y ahora de pronto ya no hemos vuelto a tener noticias.
Me parece muy bien su política en San Juan de la Peña, estoy absolutamente de acuerdo. Aquello se había convertido en un circo, a lo Walt Disney también, y, entonces, me parece que es verdad, que hay que volver a recuperarlo tal y como estaba.
Hay algo que nunca se ha hecho en Aragón, que es el otoño en Aragón. Resulta que cuando vas a los sitios hay mucha gente que te dice que ellos viven de los cazadores que vienen del País Vasco a cazar al Pirineo, de la gente que viene a coger setas. Es decir, de pronto hemos decidido que sólo tenemos o el veraneo o la nieve, y resulta que el otoño, por ejemplo, que es uno de los tiempos en que yo creo que más gente viene al Pirineo, de una manera más clandestina, porque no vienen a veranear, no vienen a esquiar, sino que vienen con sus escopetas a cazar... Bueno, yo no soy partidario de la caza, pero ya que eso es una cosa que podría darnos vida..., y también el problema de la recogida de setas, etcétera.
Habla usted de la importancia del turismo de aventura y, efectivamente tiene usted razón, y, además yo muchas veces me he indignado por ver que todas las compañías, la mayoría de las compañías o empresas que se dedican al turismo de aventura son empresas (de coches...) ya no francesas, sino que son de territorios de nuestro alrededor, que efectivamente luego los impuestos los pagan en esos territorios.
Hay una cosa que a mí me da mucha pena y que usted lo dice: el Gállego en estos momentos es uno de los ríos con mayores posibilidades de deporte de aventura. El día que hagan Biscarrués todo eso desaparecerá, y yo creo que por eso mismo deberíamos intentar que no se haga Biscarrués.
En cuanto al turismo cultural -se lo iba a indicar: usted me lo ha dicho-, ha señalado usted una serie de rutas muy importante, y yo vuelvo a decir esto: ¿por qué no lo vamos a señalizar, por qué no aprendemos de La Rioja? En La Rioja, señalizan en todos los pueblos qué hay en el pueblo: la fiesta del pueblo, el monumento que hay en el pueblo. Uno coge la autopista de Zaragoza, la autopista que antes se llamaba autopista vasco-aragonesa y que ahora se llama autopista del Ebro (nos han quitado lo de aragonesa), y cuando sale uno lo primero que se encuentra es un anuncio enorme del Guggenheim, un anuncio enorme de la feria de muestras de Bilbao, es decir, nos van señalando cosas (y en La Rioja no digamos, o en Navarra, por ejemplo), y aquí uno puede atravesar el territorio..., y, entonces, cuando usted habla de las rutas turísticas culturales me parece francamente bien.
Yo también quería hablar de la política de homenajes: Ramón y Cajal, lo de Buñuel... Durante el descanso el alcalde de Calanda nos ha enseñado una cosa, nos ha enseñado un folleto que a mí me parece que está muy bien, y que es un centro Buñuel de cultura, dentro de la casa, y yo creo que eso habría que apoyarlo, yo soy partidario de que eso se apoye, y también soy partidario de que todo este lío que ha aparecido últimamente con la marcha de Agustín Sánchez Vidal, que abandona esa comisión, que se vuelva a decidir rápidamente quién va a formar la comisión. Yo insistiría en que la comisión la formaran más gentes de la cultura que cargos administrativos, porque los cargos administrativos creo que están muy cargados de mucha administración, y entonces los cargos culturales estarían mucho mejor.
Luego, otra pregunta que usted ha contestado: el Fleta. Yo creo que a los aragoneses nos falta un proyecto estrella, nos falta un proyecto estrella, no lo tenemos. Lo tienen los valencianos, lo tienen los catalanes, y los vascos últimamente con el Guggenheim. Nosotros tenemos ahí el Fleta, que se podía convertir un poco en el plan estrella de la comunidad autónoma en general: se podría hacer ballet, se podría hacer ópera, pero se podrían hacer otras muchísimas cosas porque yo creo que hay mucho espacio. Entonces, habría que convertir eso en ese sitio central de la cultura aragonesa, que se desarrollara allí. A mí me parece que sería una idea francamente hermosa, ya que nosotros llevamos unos años bastante desolados en cuanto a la cultura.
Y, luego, hay otra cosa que es una pregunta que le iba a hacer. En el plan director de San Pedro el Viejo, ¿el Gobierno de Aragón va a señalar, va a dar algunas directrices, o va a dejar que los arquitectos señalen las directrices que quieran plantear?
Y hay una cosa que a mí no me suena nada bien desde hace mucho tiempo, que es el museo aragonés de arte contemporáneo Beulas, no me suena nada bien. Yo no sé si el patrimonio que Beulas cede es lo suficientemente importante, como base de un museo de arte contemporáneo, y yo esto no lo tengo muy claro. La verdad es que nosotros, Chunta Aragonesista, se queda ahí bastante asombrada de esta especie de rimbombancia de museo de arte contemporáneo Beulas. En lo que sí estoy de acuerdo es en que los museos no sean almacenes, y que usted, de pronto, y me alegra muchísimo porque yo he sido una persona que he estado en la lucha del Pablo Serrano, que el Pablo Serrano se convierta, que deje de ser un poco un sitio un poco triste y que vuelva a recuperar lo que Pablo quiso. Es decir, cuando Pablo dejó toda su obra en el museo quiso que aquello se convirtiera en un lugar donde las gentes jóvenes pudieran ir a trabajar. Se está intentando hacer cosas, hay exposiciones, pero sería mucho más bonito que realmente fuera un sitio vivo, de cultura, donde toda la gente que hace plástica en Aragón se encontrara con que ahí podía trabajar, podrían reunirse y podrían exponer su obra.
Luego, esto ha sido mí visión racional; ahora llegamos a la visión del corazón, es decir, a la gente que hace cultura en este territorio, y creo que lo que falta en este país son políticas sectoriales, es decir, no se han hecho políticas sectoriales. Usted tiene una ventaja fundamental: que el desierto de apoyo que estos años ha habido a la gente que hacía cultura en esta tierra, cultura viva..., la resistencia ha hecho que la gente se haya organizado, y usted se encuentra en este momento con una gran ventaja: con que tiene usted ya una serie de asociaciones con las que usted puede hablar, y no va a tener usted que ir a hablar a grupos o a colectivos, sino que esos colectivos tienen una representación. Me refiero a la gente del teatro, me refiero a la gente del cine, me refiero a la gente de las editoriales (me parece que hay dos sociedades de editores); me refiero a la gente de la plástica: también una asociación de pintores. Es decir, antes, cuando había que reunirse, había que reunir a veinte pintores. Entonces, ahí me parece que es donde está la fuerza que usted se va a encontrar. Es decir, como estos años nadie ha hecho nada por ellos, pues ellos se han ido defendiendo como han podido, todos se han ido defendiendo como han podido, y han ido sacando sus cosas adelante y han ido haciendo algo que a mí me parece que usted ha dicho y que me parece muy bien, es decir, viaje de ida y vuelta desde la cultura urbana a la rural. Yo creo que se está haciendo mucho, sobre todo en el mundo de la música. Hoy día tenemos unos grupos folk magníficos, unos grupos de folk-rock, que sería lo que usted pide, y lo tenemos en todo el territorio, y lo que hace falta es empujarlos, sacarlos fuera, que los reconozcan, porque tenemos gente que son bastante mejor que Hevia, y todos hemos oído al gaitero de Hevia, cuando aquí tenemos unos gaiteros absolutamente magníficos y un desconocimiento absoluto respecto a la gaita.
Yo creo que lo que hay que hacer, fundamentalmente también, es imponer las enseñanzas de disciplinas artísticas. Aquí los pintores y mucha gente llevan mucho tiempo luchando por una facultad de Bellas Artes, ¿por qué Aragón no tiene una facultad de Bellas Artes?
Y usted ha dicho -y esto también es nuestra posición- que la consejería de Cultura no va a suplantar las funciones de la industria cultural. Lo que van a hacer ustedes es apoyar, y ahí estamos absolutamente de acuerdo. Es decir, no hay cosa más triste que recorrer a veces los sótanos de las instituciones oficiales de este país -digamos-, ayuntamientos, diputaciones y gobiernos autónomos. Están llenos de libros que jamás salen. Cuando uno quiere ir a comprar un libro... Lo digo porque yo, por ejemplo, durante años he ido a comprar a una institución de esta tierra un libro sobre la música tradicional aragonesa, que es el famoso diccionario cancionero de Mingote, y he tenido que ir a un sitio dentro de una institución, y ahí había un señor que me decía «ahora lo subo», y lo subía del sótano y me subía un ejemplar.
Entonces eso es como muy dramático. Entonces, yo creo que lo que usted ha dicho está muy bien. Es decir, hay que apoyar y hay que basarse fundamentalmente en dos cosas: en la calidad y en la modernidad, y, a partir de ahí, ustedes apoyan, y usted ha dicho una cosa que me parece francamente que está muy bien: es decir, hay doscientas y pico bibliotecas, y solamente con llevar a cada biblioteca un libro de los que se editan en Aragón yo creo que sería muy importante.
No quiero hablar de la política musical, porque de esto iremos hablando un poco cuando vengan por sectores.
Me ha parecido muy bien lo que ha dicho usted de la política lingüística. Creo que ya es hora de desvergonzarnos de nuestro trilingüismo, y además usted lo ha dicho con orgullo por ser una persona... Yo la primera vez que oí hablar en cheso se lo oí a Veremundo Méndez en el valle de Oza -recuerdo aquellas excursiones que hacía la Universidad de Jaca-, y entonces yo me quedé muy asombrado de escuchar aquello -yo tendría como cinco o seis años-, escuchar aquello que Vermundo Méndez recitaba a todos los que íbamos de excursión. Yo creo que ahí hay dos trabajos fundamentales: uno es de la consejería de Educación y otro de la consejería de Cultura, que son las que deben apoyar, para que pronto los aragoneses nos sintamos orgullosos de un personaje tan importante en la cultura catalana como es Moncada, que es un hombre nacido en Mequinenza y que, sin embargo, nosotros lo tenemos como un escritor catalán, cuando deberíamos tenerlo como un escritor de Mequinenza que escribe en catalán en la zona aragonesa.
Yo le diría que aprovechen a base de cómics..., un poco lo que hacen los vascos y lo que hacen los catalanes, para, a través de los programas de las televisiones, intentar enseñar a los aragoneses la realidad lingüística que tenemos en esta tierra.
Por último, para acabar, quiero hablar un poco de Belchite. Yo veo que estos días hay como trescientos millones de pesetas que se van a invertir en Belchite. Yo creo que las ruinas de Belchite no son ejemplos de la guerra. Yo creo que son ejemplos de la desidia de unos caciques que decidieron en un momento determinado en vez de... Bueno, Franco les ofreció un canal o un pueblo nuevo, y entonces ellos optaron por el pueblo nuevo, que justo se puso encima de la zona más rica del pueblo, en lo que llamaban la huerta, la zona del regadío, y, poco a poco, este pueblo se fue hundiendo, porque la adoba con el tiempo se hunde. Belchite tuvo vida hasta el año sesenta, y, entonces, ahora que quedan esos restos, decidir que esos restos son el símbolo de la guerra me parece bien, pero también habría que decir que son el símbolo de la desidia de unos caciques que en un momento determinado decidieron mal una decisión histórica, y que acabaron matando uno de los pueblos más hermosos del Bajo Aragón o de la zona de la provincia de Zaragoza como era Belchite.
Nada más.
Muchas gracias, y yo no sé si no me he alargado demasiado. Hay otras muchas preguntas que hacer que iremos haciendo a lo largo de estos años.
Gracias.

La señora Presidenta (COSTA VILLAMAYOR): Señor Labordeta, ha sido también un placer, y hemos sido magnánimos la Mesa con su intervención.
¿Va a contestar usted, señor Callizo, a cada una de las intervenciones, o al final a todas? ¿Qué desea usted?

El señor consejero de Cultura y Turismo (CALLIZO SONEIRO): Como sean los usos de la cámara...

La señora Presidenta (COSTA VILLAMAYOR): No, no; es una cosa que cada consejero... ¿Tal vez al final?

El señor consejero de Cultura y Turismo (CALLIZO SONEIRO): Con mi verbosidad natural, mi tendencia a la verborrea, si además ya vamos mal de tiempo, a ustedes les puedo someter a una tortura sin precedentes. Entonces, quizá sea más sensato contestarles a todos conjuntamente, porque habrá algunas cuestiones que se repetirán y...

La señora Presidenta (COSTA VILLAMAYOR): Muchas gracias, señor Callizo.
Tiene la palabra la portavoz del Partido Aragonés, señora Aulló.

La señora diputada AULLÓ ALDUNATE: Muchas gracias, señora Presidenta.
Quiero empezar mi intervención dando la bienvenida al consejero y agradecerle esa extensa y minuciosa explicación que sobre su departamento nos ha dado, informando a esta comisión de las importantes y variadas actuaciones que su equipo de colaboradores, con el consejero a la cabeza, van a desarrollar a lo largo de esta legislatura.
Pienso -y así creo- que será una gestión muy fructífera para el patrimonio cultural, histórico, turístico, lingüístico y deportivo de Aragón y, en consecuencia, va a enriquece la vida de los aragoneses en todos estos ámbitos.
De forma breve, todo lo breve que pueda, me voy a referir a algunos puntos de su explicación, de su informe. Primero, yo querría decir que me parece una buena decisión la separación o el desdoblamiento de las áreas de Cultura y Patrimonio. A nosotros nos parece muy bien esta decisión porque, aunque están enraizadas la cultura y el patrimonio, no cabe duda que tienen una base, una unión importante; pero yo creo que la acción cultural tiene un abanico muy amplio y tiene una entidad suficiente para convertirse en una dirección general propia.
En su informe hay muchas cosas que destacar. Yo creo que todo tiene una importancia tremenda; pero, en su primer punto, cuando habla de los territorios y los estilos, precisamente, Aragón tiene dos muy importantes, que son los que señala: el románico y el mudéjar. A mí me parece que potenciarlos, conservarlos, cuidarlos es algo que un gobierno aragonés no puede pasar por alto. En el patrimonio, tenemos en Aragón un patrimonio riquísimo, y desgraciadamente no podemos atenderlo como se merece: hay unos ingresos escasos, tenemos una financiación deficiente y por tanto no podemos llegar a ello; pero, entre todos, hay proyectos en los que nos habla de restauración de castillos, tan importantes y tantos y tan preciosos que tenemos en Aragón. Aquí aprovecho, como oscense, para pedirle al consejero una atención especial para el de Montearagón, que desde hace tantos años está absolutamente abandonado y que ahora, gracias a una asociación altruista, está cogiendo un empuje especial, están recaudando fondos, están pidiendo también fondos al Ministerio de Cultura en Madrid, y están pudiendo simplemente afianzar lo que queda del castillo para que no se destruya del todo. Es un castillo muy importante y yo creo que muy significativo en la historia de Huesca.
¿Qué voy a decir de San Pedro el Viejo? Tuve el placer de estar en la visita que realizó hace muy pocos días el consejero allí y vimos la importancia, la trascendencia en la historia de Aragón que tiene San Pedro el Viejo. Por tanto, desde el Partido Aragonés hemos estado impulsando en la legislatura anterior la conservación de esta joya que tenemos en Huesca y que casi casi es -yo diría- hasta desconocida por los propios oscenses, de todo lo que encierra ese maravilloso claustro que tiene y esa iglesia que es increíble. Yo sé que se van a empezar en breve. Ya se han adjudicado para una primera reforma, una primera intervención en los claustros y en la torre, que tiene una importante raja y peligra, y el plan director sé que se va a acometer con mucho interés; también nos habla de la catedral de Tarazona, de San Pedro de los Francos, de la colegiata de Santa María de Calatayud, de San Juan de la Peña, de San Victorián..., tantos y tantos hitos religiosos que tenemos en Aragón.
El patrimonio etnológico creo que es una cosa novedosa y que es importante, porque también son cosas típicas aragonesas que no debemos olvidarlas.
Respecto al inventario y a la catalogación, me parece muy bien porque tenemos que saber lo que tenemos, pero además tenemos que conocer cómo lo tenemos.
La protección y conservación del patrimonio lingüístico me parece importantísimo, dada la riqueza que tenemos aquí en Aragón, y en la protección y conservación del patrimonio musical... Incluso yo añadiría la educación, no tanto como materia reglada (que es de otro departamento), pero sí educación en la cultura musical. Yo creo que hay que facilitar y acercar a los ciudadanos el mundo de la música, e incluso diría que especialmente a los niños, para que desde pequeños se vayan imbuyendo de esa educación musical. Quizá haga un énfasis especial por tratarse de una afición mía muy fuerte que tengo, y creo que es vital en el desarrollo de la persona.
En cuanto a la difusión de la cultura por todos los rincones de Aragón, me parece un reto importante para reducir, efectivamente, esa gran diferencia que hay entre el mundo urbano y el mundo rural, y creo que es difícil, pero me parece importante que la cultura no sólo haya que ir a buscarla, sino que se descentralice a todos los sitios y a todos los núcleos que puedan asumir, aunque sea una pequeña parte, los temas culturales.
Habla de las culturas vernáculas aragonesas, con especial atención al hecho lingüístico diferencial y a la variedad de nuestro folklore autóctono. Yo creo que es algo en lo que hay que incidir mucho, porque son nuestras raíces, son nuestro origen y -no sé- el orgullo de ser aragoneses. Yo creo que eso es algo que tenemos que potenciar más. Yo creo que hasta ahora ha estado un poco olvidado el hecho de reconocerse muy aragonés, sin dejar de ser otras cosas pero ser muy aragonés.
La idea de propiciar el ambiente cultural más que dirigirlo me parece una idea extraordinaria. Yo creo que a la gente no se le puede imponer nada: hay que crear los medios para que, casi sin darnos cuenta, nos metamos en ese ambiente cultural y además lo encontremos necesario, precisamente, para el desarrollo integral de la persona.
En cuanto a las infraestructuras, yo creo que muchas de ellas nos dice que van a estar ubicadas en Zaragoza, lógicamente. Yo creo que van a ayudar a elevar el nivel cultural no sólo de Zaragoza, sino de todo Aragón.
Hablamos del teatro Fleta. Yo creo que es muy importante, es un equipamiento para la ópera, el ballet, un equipamiento que falta en Zaragoza.
Ha hablado del centro de estudios islámicos. Yo prestaría una atención especial a este centro de estudios islámicos. Me parece una idea muy brillante porque nosotros convivimos muchos siglos con el mundo árabe y además adquirimos muchas cosas de su cultura. Me parece que es algo que todavía está muy imbuido, y en determinadas zonas de España tenemos una raigambre especial sobre el tema árabe; con lo cual, me parece una idea muy buena, y desde luego la ubicación que nos comentaba creo que es la idónea para una cosa como es un centro de estudios islámicos.
Comparto totalmente su denominación de biblioteca nacional de Aragón. Creo que ya va siendo hora de que quitemos algunos tabúes y por tanto me parece estupenda la denominación de biblioteca nacional de Aragón.
En cuanto al tema de los museos, también compartimos su idea de que sean unos centros vivos, que no los veamos un poco fríos, donde hay una exposición de arte, donde hay una exposición de artesanía, pero que tengan más calor, que tengan más vida los museos. Compartimos totalmente esa idea.
La Fundación Beulas, que está en la relación de lo que nos ha hablado, a mí me parece muy importante. Discrepo de lo que decía el señor Labordeta. Creo que es el embrión de ese museo de arte contemporáneo que puede ser el museo de la Fundación Beulas. La Fundación Beulas es una fundación de mucho valor. No sólo está la obra de Beulas, sino los regalos que Beulas ha recibido de otros artistas contemporáneos muy conocidos, nacionales y extranjeros. Con lo cual, creo que es un proyecto estupendo para que, desde luego, se convierta en el embrión de ese museo de arte contemporáneo, porque antes me he referido a que hay que descentralizar la cultura y que se ponga todo lo que se pueda en otras zonas de Aragón, que no sea Zaragoza, que ya tiene sus servicios y va a tener muchos más, para que el resto de los aragoneses tengamos algo que no sea el tener que desplazarnos para todo a Zaragoza; si no, nos vendríamos todos a vivir a Zaragoza. Por tanto, creo que es una buenísima idea la de seguir apoyando el tema de la Fundación Beulas, y yo, desde aquí, también como oscense, le pido al consejero que tenga un interés especial por este tema.
El museo Pablo Serrano creo que es una obra interesantísima, y celebro, además, que lo quiera convertir en un foro internacional. Creo que efectivamente en eso sí coincido con el señor Labordeta, en que a Zaragoza o a Aragón le faltan proyectos de tinte internacional, proyectos que atraigan a una serie de personas, a muchísima gente, a ver tantas cosas como tenemos aquí, y proyectos estrella como, por ejemplo -y él lo ha dicho-, el museo Guggenheim, en Bilbao, en su inicio produjo unas opiniones muy encontradas, pero se llevó adelante ese proyecto y hoy -aparte de que es una verdadera maravilla; yo lo conozco y es una preciosidad arquitectónicamente hablando- está al más del sesenta por ciento de amortización, con todos los miles de millones que se invirtieron, y ha levantado el nombre de Bilbao, el nivel cultural de Bilbao, y creo que es una joya que tienen ellos más para mostrar.
Yo reclamo desde aquí algún proyecto de este tipo en Aragón, y me gustaría que efectivamente en eso todos los grupos políticos de esta cámara, cuando surgiera un proyecto estrella de Aragón, estuviéramos todos de acuerdo para darle a Aragón, y lógicamente a lo mejor sería Zaragoza, ese aire cosmopolita de ciudad internacional que todavía no ha -entiendo, en mi opinión- llegado a conseguirlo.
Otro de los programas de los cuales nos hablaba era el apoyo a las ferias de libro, ferias de arte. Yo también diría de artesanía, aunque es más popular, porque las ferias sirven para dinamizar mucho todos los sectores y además producen unos días de movimiento y de flujo económico y social allí donde se celebran. Por lo tanto, me parece una buena idea el potenciar las ferias.
Hablaríamos un poco de la juventud y el deporte, que me parece un apartado muy muy importante. Los jóvenes son el futuro de Aragón, y yo creo que habría que mimarlos, dándoles unos servicios que creo que van a estar integrados dentro del instituto aragonés de la juventud. A mí esa idea de crear ese instituto me parece estupenda, y además hay que proporcionarles, hay que facilitarles, en conjunto con el resto de los departamentos del Gobierno de Aragón -no cabe duda-, porque todos confluyen en esas necesidades que tienen los jóvenes sobre el empleo, la vivienda, el bienestar social, turismo, ocio, etcétera.
Hablaba del tema sectorial y territorial de la política del deporte con los servicios comarcales de deportes. A mí me parece muy bien, porque vuelvo a decir que todo lo que desde los centros más pequeños se pueda dar al ciudadano, más rápido y mejor servicio tendrá. Por lo tanto estoy de acuerdo.
El perfeccionamiento de técnicas deportivas con instalaciones deportivas. A mí esto, aunque -no sé-, a lo mejor haya alguien a quien no le pueda parecer tan importante, a mí sí que me parece muy importante porque fomentar el deporte entre los jóvenes supone mejorar su estado físico, supone también mejorar su capacidad de control, y además orientar hacia el deporte el tiempo de ocio de los jóvenes. Yo creo que es una buena filosofía y por tanto me parece un buen proyecto.
En cuanto al deporte de base, sabemos que es el vivero de los futuros deportistas y de los futuros valores que puede tener Aragón en el deporte, que ha dado muchos además. Yo entiendo que tener programas de deporte de alta competición es importantísimo. Ya se ha dicho que nuestros valores reconocidos no tengan que marcharse a otras comunidades, incluso al extranjero, porque es lo que está pasando hoy día: de todas las figuras del deporte aragonés son muy pocas las que están aquí. A mí me da mucha pena, porque luego, además, eso sí, nos llenamos la boca al decir que son aragoneses, pero la verdad es que se lo ponemos muy difícil. Yo creo que hay que facilitarlo, para que nuestras glorias no tengamos que decir que son aragoneses, sino que son, viven y ejercen de aragoneses.
Respecto al turismo, yo creo que lo que nos comenta son todo programas muy coherentes. Mejorar la oferta turística que existe yo creo que es primordial. El turismo se ha desarrollado mucho en Aragón, pero yo creo que todavía tiene deficiencias, y hoy día la competitividad entre los sectores es muy importante. Por lo tanto, tenemos que dar un turismo de calidad. Para ello no cabe duda que una cosa muy importante es la formación de los recursos humanos. El turista cuando viene quiere servicios, quiere confort y quiere ser bien atendido; por lo tanto, yo creo que empezando por ahí llegaremos a tener un turismo de muchísima calidad.
En cuanto a la regulación, es primordial, y estoy absolutamente de acuerdo en regular los deportes de aventura. Yo creo que se practican con cierta ligereza. No hay nada regulado para poder organizar los temas del deporte de aventura bien, y, por lo tanto, yo creo que con el auge que han tomado, que estamos siendo el centro de llegada para hacer todo tipo de deportes de aventura (parapente, barranquismo, muchísimos), yo creo que es un tema que hay que regular porque irá creciendo y nos puede complicar un poco la vida.
El plan de hospederías me parece muy bien.
Y en cuanto al proyecto de Panticosa, que decía el señor Labordeta, yo creo que va a ser un proyecto estrella en esta comunidad también. A la persona que ha iniciado esto, primero, hay que agradecerle que una persona que está en Aragón, con unos importantes temas, invirtiendo mucho dinero en Aragón como es el señor Nozaleda, yo creo que hay que agradecerle que se haya metido de una vez a intentar salvar esa joya que tenemos en el Pirineo aragonés, que es el balneario de Panticosa. Ese conjunto al que desgraciadamente nunca se le ha sacado el partido que tiene. Tiene una problemática específica y, por lo tanto, es difícil; pero hay que agradecer a una persona que, con una valentía extraordinaria, ha dicho que quiere convertir aquello en un centro termal... No me atrevería a exagerar, pero de mucha calidad, de lujo, tipo casi Baden Baden, en Alemania, que es un centro donde se tiene todo al alcance y con una calidad extraordinaria. Desde aquí mi felicitación para que ese proyecto siga adelante. Yo creo que sí que va a seguir; incluso participarán profesionales de un altísimo nivel en los proyectos, y, por lo tanto, creo que puede ser un reto en Aragón.
En cuanto al apoyo a la candidatura olímpica Jaca 2010, por supuesto, nosotros, nuestro grupo está absolutamente de acuerdo con apoyarla.
Y con todas estas pinceladas no quiero extenderme, porque somos muchos los portavoces. Yo creo que he resaltado un poquito las líneas que más me han llamado la atención.
Termino diciendo que además hay dos leyes importantes que van a venir muy en breve, como es la de la reforma de las comunidades aragonesas en el exterior, que ya se vio en el Pleno, y la ley de hablas y lenguas de Aragón.
Yo creo que es un programa tremendamente ambicioso, es un programa que tiene por delante un gran reto y muchísimo trabajo, y que contará siempre con la colaboración absoluta del Grupo Parlamentario del Partido Aragonés.
Terminaría felicitándole por su estupenda visión sobre las necesidades culturales que tiene Aragón y que mantenga esa línea de esfuerzo, esa línea de trabajo y esa visión para mejorar todos los aspectos culturales, turísticos, lingüísticos, deportivos que su amplia consejería le han encomendado y va a tener que defender, además, trabajando -como vulgarmente se dice- a lomo caliente.
Por tanto, señor consejero, yo le animo a que siga en la línea que nos ha manifestado y le deseo todos los éxitos que estoy segura va a conseguir.
Simplemente quisiera terminar diciendo que también el señor Labordeta nos hablaba de las artes pictóricas, artes de todo tipo, que por qué en Aragón no tenemos una escuela de Bellas Artes. Yo comparto absolutamente este planteamiento, y -es más- el Partido Aragonés había propuesto que se creara una escuela de Bellas Artes en la ciudad de Huesca.
Muchas gracias.

La señora Presidenta (COSTA VILLAMAYOR): Muchas gracias, señora Aulló.
Tiene la palabra la señora Gallizo, del Grupo Socialista.

La señora diputada GALLIZO LLAMAS: Gracias, Presidenta.
En primer lugar, transmitir el saludo en nombre del Grupo Socialista al consejero en su primera comparecencia en esta comisión. Agradecerle el detalle de su información, de la información que nos ha transmitido sobre los proyectos de su consejería, y quiero agradecerle también de una manera personal que haya iniciado su intervención recordando a Rafael Alberti, que nos ha dejado hoy. Yo también creo que estamos siempre en deuda con los poetas. Los poetas nos ayudan a vivir, ayudan a las personas a vivir, y Alberti en particular nos ha ayudado a vivir con ese optimismo profundo de la voluntad y con el optimismo también que da el compromiso con el ser humano y con la libertad, y estamos obligados a reconocer a los poetas también cuando se van.
Yo creo que esta consejería va a aportar en esta legislatura un trabajo nuevo, precisamente porque tiene una dimensión muy diferente de la que tuvo en la legislatura anterior, y por eso, desde nuestro grupo, esperamos que la acción cultural en Aragón tenga el impulso que necesita y que deje de ser la pariente pobre de las políticas del Gobierno de Aragón.
Al Grupo Socialista nos parece también que es una asignatura pendiente el incorporar a nuestra comunidad autónoma a la modernidad en el ámbito cultural, y estamos seguros de que este gobierno, esta consejería y este consejero van a hacer una apuesta clara en esa dirección.
Nos ha hecho el consejero una presentación exhaustiva de los proyectos de trabajo de su departamento, proyectos muy diversos, como son las materias que en esa consejería se ubican o se agrupan, y, desde luego, va a ser imposible que nos refiramos a todos ellos, a todos y cada uno de ellos. Sí quiero decir que, obviamente, el Grupo Socialista va a mantener en esta comisión y en el conjunto del trabajo parlamentario un apoyo claro a las propuestas que se nos presentan, y no sólo un apoyo formal, que es lógico, porque formamos parte del mismo gobierno, sino que queremos que ese apoyo vaya un poco más allá, que haya una sintonía entre la acción parlamentaria y la acción del gobierno, y que las aportaciones no sólo de nuestro grupo, sino del conjunto de los grupos de la cámara, sirvan, contribuyan a que ese objetivo de la promoción de la cultura sea en Aragón una seña de identidad que marque toda la legislatura y que la distinga de lo que hasta ahora ha sido nuestra tradición política.
Entrando en lo concreto voy a referirme a algunas cosas que me parecen de particular relevancia. Nos parecen muy interesantes los compromisos que se van adquiriendo en relación con la conservación y restauración del patrimonio, y creemos que esta legislatura tiene que plantearse un esfuerzo especial para conseguir el objetivo de que dispongamos de un inventario actualizado de manera permanente de los bienes de interés cultural de nuestra comunidad. Nuestro grupo ha planteado alguna iniciativa en ese sentido, que concuerda con el interés manifestado por el consejero y que propone como tarea prioritaria el cuidado de nuestro patrimonio.
Creemos que se tiene que desarrollar la ley de patrimonio y que se tienen que poner en marcha los órganos que la propia ley prevé para atender esta materia, y, desde luego, estamos convencidos de que la mejor forma de defender nuestro patrimonio es cuidarlo, es conservarlo y es tener toda la preocupación que merece. Pero también queremos que, además del legado del pasado, esta consejería se centre en el desarrollo de propuestas y realizaciones de la cultura aragonesa contemporánea, y, en ese sentido, nos parece muy bien que se piense en poner en marcha el instituto aragonés de la cultura, que es un compromiso que ya se contemplaba en el acuerdo de gobierno PAR-PSOE, y, aunque es verdad que la mera existencia de instituciones no garantiza que esos organismos cumplan objetivos interesantes, yo creo que es igualmente cierto que tenemos que disponer de foros, y de un foro en particular que dinamice la cultura que se hace hoy en Aragón y que facilite la participación de los agentes culturales en la vida de nuestra comunidad y en las propuestas que desde el gobierno se deba apoyar.
Hoy la cultura tiene una vertiente que la liga también al desarrollo económico. Por eso nos parece que es imprescindible apoyar las industrias culturales que se desarrollan en nuestra comunidad, a veces, con no pocas dificultades. Hace poco asistíamos a la presentación de una iniciativa de los grupos profesionales de teatro para desarrollar sus empresas y para conseguir formar una industria potente también en ese terreno. Sabemos que desde el sector audiovisual se está trabajando en esa dirección, y creemos que ésa tiene que ser una apuesta importante del gobierno, y creemos también que hay que vincular el disfrute de las manifestaciones culturales a las propuestas turísticas, que hay que diversificar los referentes turísticos en nuestra comunidad y aprovechar no sólo nuestro riquísimo patrimonio natural, sino también nuestro rico patrimonio cultural y artístico, como elementos que ayuden a la supervivencia y al desarrollo de comarcas importantes de Aragón. Hay que reconocer el esfuerzo que están haciendo las mancomunidades en esa dirección, y, desde luego, desde el gobierno, se tienen que apoyar sin reservas todas las iniciativas que desde las comunidades se plantean.
De la misma manera, de lo que planteaba el consejero, nos parece muy interesante el apoyo al turismo urbano, y, en particular, que el espacio que se va haciendo Zaragoza, cada vez más, como ciudad de congresos, incorpore la promoción cultural que anime a quienes nos visitan a disfrutar de los numerosos atractivos culturales que la ciudad tiene.
Sabemos de la voluntad que la consejería tiene por apoyar las fundaciones que en torno a figuras tan relevantes, para nosotros, como Beulas y como Serrano, van configurando espacios museísticos que tienen un gran interés. Desde luego, apoyamos esa voluntad, y desde el Grupo Socialista querríamos que la idea de contemporaneidad no se limitase únicamente al apoyo de las figuras más relevantes, sino al impulso a la nueva creación, a las expresiones vanguardistas en todos los ámbitos. Creo que eso conecta con el espíritu de lo que el consejero quiere hacer, y desde luego nos parece que no es fundamental en este momento el debate sobre si debe haber o no un espacio propio que recoja un museo de arte contemporáneo; pero sí nos parecen muy interesantes las ideas que se nos han expuesto de ampliar el contenido del museo Pablo Serrano y también la utilización de la Fundación Beulas en esa dirección.
Desde luego, hace falta una promoción específica de nuestros museos, que son todavía hoy muy desconocidos para la mayoría de los ciudadanos de nuestra comunidad. Incluso los museos más relevantes son tremendamente desconocidos.
También queremos -decía antes- que Aragón sea un espacio por el que transiten las ideas nuevas, un espacio abierto a lo que se mueve por el mundo y, sobre todo, a las ideas que están a la vanguardia de lo que se hace en el mundo en el terreno cultural, y, en ese sentido, pedimos a la consejería que haga un esfuerzo por incorporar a nuestra comunidad a los circuitos culturales por los que se mueven las manifestaciones culturales más relevantes de nuestro tiempo.
También quiero destacar la intención que me parece importante de aplicar las nuevas tecnologías a los espacios culturales y el impulso a las bibliotecas, la modernización de las bibliotecas. Desde luego, las bibliotecas son fundamentales para la dinamización cultural, sobre todo en los pequeños municipios, en los que cumplen un factor dinamizador extraordinario, y todo el apoyo que se les preste será importante y necesario.
También esperamos que haya un esfuerzo de la consejería por incrementar nuestra proyección exterior a través de la cultura. El año próximo vamos a celebrar el centenario de Buñuel. Sabemos que ha habido que iniciar los trabajos prácticamente desde cero, porque el anterior gobierno no dejó una programación elaborada para la conmemoración de este centenario. Quizá el anterior gobierno pensaba que bastaba con que hubiese algunas iniciativas en el pueblo natal de Buñuel para conmemorar el centenario. No es, desde luego, nuestro criterio, y confiamos en que se harán los esfuerzos necesarios para que Aragón tenga el protagonismo deseable en relación con la figura de Buñuel, con iniciativas a la altura del personaje. Es, desde luego, una oportunidad inmejorable para vincular el nombre de nuestra comunidad al de un artista tan ampliamente reconocido en el mundo, además de que constituye una obligación nuestra el promocionar la figura de uno de los creadores aragoneses más universales.
Desde el Grupo Socialista tenemos también la confianza en que la consejería de Cultura aborde la tarea de ordenar el mapa de recursos culturales desde la coordinación entre todas las administraciones. Hasta ahora ha habido un absoluto desconcierto. Cada institución ha desarrollado propuestas culturales, incluso ha desarrollado infraestructuras o adquirido compromisos en diversas materias sin ningún criterio de reparto razonable de competencias, y hemos llegado así a situaciones ilógicas en que actividades propias de una institución se desarrollen desde otra y que la primera se desentienda de lo que sería su competencia y responsabilidad. Nosotros pensamos que eso tiene que cambiar y que eso no significa que no sea necesario respetar un poco el trabajo hecho desde diferentes instancias, porque en muchas ocasiones eso ha servido para desarrollar iniciativas interesantes, que hay que reconocer, y que incluso hay que mantener un cierto protagonismo de las instituciones que han tenido esa iniciativa de ponerlas en práctica, pero hay que huir de los reinos de Taifas.
Ahora tenemos, además, competencias sobre materias que antes dependían de otros, como las enseñanzas artísticas, y eso tiene que ayudar para que ciertas actuaciones tengan una línea de continuidad desde el aspecto educativo hasta la manifestación cultural más especializada. Estamos pensando, por ejemplo, en actuaciones relacionadas con la música o la danza, en las que ya tenemos competencias exclusivas en la enseñanza de esas materias.
Un último comentario sobre la política de juventud. Estamos muy de acuerdo con la intención de crear un instituto aragonés de la juventud, que es una asignatura pendiente también, y acometer la reforma de la ley del consejo. También nos parece muy positiva, muy interesante, la idea de transversalidad, es decir, que todas las políticas consideren el factor de la gente joven y que la gente joven requiere de unas actuaciones determinadas. Y creemos que en esta materia es fundamental favorecer la participación y el protagonismo de las organizaciones juveniles y de los jóvenes en el diseño de las políticas que se dirigen a ellos, si en todos los ámbitos de la actividad es importante la participación, en el que se dirige a la gente joven es todavía mucho más importante.
Es un tópico decir que la gente joven representa el futuro de una comunidad, pero no deja por eso de ser cierto, y nos parece que también en este terreno la promoción desde los ámbitos culturales de valores y actitudes de solidaridad y de tolerancia tienen que ser una seña de identidad de este gobierno.
Finalmente, ésta es una consejería con importantes tareas. Estamos convencidos de que el consejero va a abordarlas con ilusión y con ese sentido común que al parecer nos identifica a los aragoneses, o por lo menos a la gente de Zaragoza, según se nos ha dicho hoy. También estamos convencidos de que va a ser una consejería abierta al diálogo con los agentes culturales, con los grupos parlamentarios, abierta a las nuevas ideas y a las aportaciones de todos, y confiamos en que su gestión nos ayude a sacar a la cultura aragonesa del lugar de cuarto orden que, en la mayor parte de los terrenos, se encuentra en este momento. Lo cual evidentemente es injusto con nuestra historia, con la relevancia de las manifestaciones culturales que desde aquí se hacen con gran esfuerzo y de la enorme creatividad que existe en Aragón, que ésa sí que es una seña, un rasgo de identidad nuestro.
Nada más que desear al consejero ánimo y suerte.

La señora Presidenta (COSTA VILLAMAYOR): Muchas gracias, señora Gallizo.
Tiene la palabra el señor Contín, del Grupo Popular.

El señor diputado CONTIN PELLICER: Muchas gracias, señora Presidenta.
Señorías. Señor consejero.
Quiero coincidir, de entrada, con los anteriores portavoces en cuanto a nuestro deseo de eficacia en su departamento, en cuanto a lo que suponga mejora en los distintos frentes, que son muy amplios, según hemos visto, de Aragón. En esto puede usted contar con nuestra ayuda y colaboración desde el punto de vista de ser una oposición de veintiocho diputados, que ocupa los escaños del PP, para, precisamente, ser y ejercer de oposición, ejerciendo como tal en cuantos asuntos nos parezca que no van por el camino adecuado.
Somos adversarios políticos, téngalo en cuenta, no enemigos -no quiero decir como Churchill, que decía que se les encontraba con más facilidad entre sus comilitantes, o tales socios, entre aquellos a los que ha desplazado en sus aspiraciones o en sus apetencias-; considérenos simplemente adversarios. Busque por otra parte y en otro lugar el coro de aplausos o la ciega aceptación, pero cuente que en esta oposición encontrará, si la busca y quiere, una leal cooperación en muchos asuntos, actuales o futuros, que se plantea la sociedad aragonesa. Pero piense que nuestro papel está en ser vigilantes de lo que se hace, en advertir de lo que se necesita hacer a nuestro juicio, en juzgar en todo momento su actuación. Somos nosotros los que examinamos, y es el pueblo el que pone las notas. El doctorado de la política se logra en las urnas y éstas han hablado muy recientemente.
Piense en el hipotético caso que pudo ocurrir de un gobierno de coalición PP-PAR en esta legislatura, en el que quizá usted mismo pudo ser el consejero de Cultura, en este caso sin Educación, sin las competencias de Educación. Tenga la seguridad de que se encontraría con una oposición... Señor Pina, recuerde a Pilar de la Vega con la consejera Blasco, a la Consejera Abós: el tono al que a veces se llegaba no era de ninguna blandura. Una oposición que era tan dura o más, tenga esa seguridad, como ésta, que como tal actuó cuando le correspondía, sin necesidad por parte de nadie de recurrir a insultos o descalificaciones, por aquel que debe venir aquí no a juzgar, no a ser juez de los jueces, sino a ser juzgado por el parlamento.
En el debate parlamentario la ironía, que en ningún caso debe confundirse con la frivolidad, no sólo es permitida, sino que a veces es muy útil y muy necesaria para la salud del órgano, en este caso las Cortes. El señor consejero comprobaría -creo que estuvo- la lección de parlamentarismo tan fina que recientemente nos dieron nuestro diputado señor Cristóbal Montes y el consejero de Presidencia. A su verbo, que es fluido, fácil, supieron añadir fuertes dosis de ironía y de gracia que, en cualquier caso, dinamiza la vida parlamentaria. No hubo descalificación por parte de uno al otro, ni del otro al uno, los dos viejos zorros del Parlamento, pues hasta las dentelladas cuando se dan con una cierta gracia producen menos dolor y suelen infectarse con menos frecuencia.
La única arma de la oposición -téngalo en cuenta- es el parlamento, en donde tiene su medio de expresión y de defensa de posturas y de actitudes, de cualquier tipo de ideas o de cualquier tipo de proyectos. Después vendrá la cruel aritmética de los números que apoyan directamente o a través de contratas de todo tipo al gobierno, vendrán el diálogo y los pactos o vendrá el rodillo, en donde por cierto nadie tiene la exclusiva de uso y mucho menos ustedes, como parece ser que se avecina en los tiempos más inmediatos.
Le garantizo que, frente a lo que nos han dicho repetidas veces en estas Cortes, no necesitamos ni de bálsamos ni de antiinflamatorios, ni siquiera de antihemorroidales. De lo que sí estoy seguro es de que una parte, quizá la facción más poderosa del gobierno, aunque no la más votada dentro de él, precisa de fermentos gástricos que le ayuden a una difícil digestión.
No vamos a volver en estos momentos al tema de actuaciones respecto a la devolución de los bienes de las parroquias de la franja, que ya fue tocado en su momento, hace dos plenos, aunque no abandonaremos, sobre todo desde el punto de vista de reclamación de nuestros intereses aragoneses, esta cuestión. Pero tenemos una serie de preocupación que se han ido originando en sucesivas declaraciones del señor consejero o de sus colaboradores, que, por cierto, el hecho de viajar mucho y de hablar mucho no solamente no es malo, sino que lo consideramos de gran beneficio para la salud política y para la información de todos los aragoneses.
Algunas de las cosas dichas respecto a San Juan de la Peña, y hoy repetidas; museos y fundaciones; restauraciones puntuales del gobierno anterior, como la Seo de Zaragoza, como San Pedro el Viejo, Sijena, por ejemplo, serán objeto de preguntas parlamentarias muy concretas, algunas ya presentadas al día de la fecha.
Hablaremos -y en esto coincido con el señor Labordeta- del camino de Santiago, que realmente es camino de Santiago todo aquel, y debe ser señalizado desde el puerto de Palo, que pasa por su pueblo, al de Almerico Picaud, que pasa por el mío, o, si quieren ustedes, hasta el aeropuerto de Valenzuela, que es el camino más transitado en estos momentos para Santiago que cualquier otro.
Hay un problema grave en el camino de Santiago, que es que desaparece en la provincia de Zaragoza prácticamente en su totalidad. Se intentó en su día... Pero, en fin, no quiero adentrarme en el tema del camino de Santiago, que me parece que es de suficiente entidad como para dedicarle en su momento una interpelación o una pregunta mucho más amplia.
Pero, señor consejero, no es de recibo el continuar siendo cicatero valorando, por ejemplo, el hecho de la restauración de la Seo de Zaragoza, señalando más lo que falta que lo que se ha realizado por el gobierno anterior, el anterior y el anterior, y alguno de los anteriores: desde los tiempos del señor Bada; pero, en fin, especialmente el gobierno anterior, precisamente por un gobierno de coalición PP-PAR. Y añadir que lo que se ha hecho ha sido en detrimento de otras actuaciones es falso también. Cuando quitamos la Seo de todo lo que se ha hecho por parte de la consejería anterior, el anterior gobierno puso en marcha o sacó adelante mucho más en el conjunto del patrimonio cultural que cualquier gobierno anterior a él.
Sólo queremos que usted coloque todavía más alto el listón. Esta Seo seguiría cerrada si hubieran seguido las políticas culturales tanto del PSOE como del PAR de los años anteriores. Así que, si le parece, permítame que le felicite por haber logrado la concesión del premio Ricardo Magdalena, que, al fin y al cabo, es un premio no sólo a un gobierno sino a toda una labor meritoria de un pueblo y de muchas instituciones como Ibercaja, la CAI, Estructuras Aragón, arquitectos, arqueólogos, historiadores o, como decía la Constitución de la Segunda República, trabajadores de todas las clases.
Respecto a Santa María de Calatayud le he oído que falta la ejecución del presupuesto que había para el claustro mudéjar de Santa María, y en este momento quiero recordarle que se está ejecutando un presupuesto de noventa y cuatro millones seiscientas treinta y dos mil trescientas cincuenta y seis pesetas en la consolidación de los claustros, que realizará este año. Luego, hará falta -y allí le quiero, puesto que con Calatayud tiene especial nexo- luchar por el proceso de rehabilitación y restauración para su posterior apertura al público.
En el tema de la editorial y de las publicaciones, considero que se ha manifestado con excesiva frivolidad. Es más profundo, más importante y tiene su papel, indudablemente, el Gobierno de Aragón.
Respecto a la biblioteca nacional me parece muy bien en cuanto a tal biblioteca; pero yo le propondría que fuera internacional o incluso universal, dado el carácter universal de la cultura y de las ciencias.
No quisiera hablar más rato que usted sobre turismo, y en este aspecto prefiero no entrar en profundidad en esta comparecencia. Creemos que el reciente nombramiento de director general debe prolongar algo el período de gracia que todo gobierno se merece; pero sí advertimos con preocupación distintas faltas de coincidencia entre los consejeros de Cultura y Medio Ambiente, en temas de nieve, o la presencia del secretario de relaciones con las Cortes, nuestro buen amigo Tejedor, en la concentración reciente celebrada con el lema «Salvemos los valles pirenaicos de Izas y Canal Roya».
Sí que nos preocupa la política de parques culturales, aunque hoy hemos visto en un sentido más positivo que el crítico con el que se manifestó a la vuelta del verano. Esta ley fue aprobada por todos los grupos de la cámara y la calificó el profesor Beltrán, al que tanto admiramos, estoy seguro, tanto usted como yo, como ejemplo dentro y fuera de nuestras fronteras. Aunque a usted le pueda parecer que se trata de una figura que entraña una gestión difícil: puede que dentro de un tiempo nos demos cuenta de que los resultados no responden a las expectativas, como decía. Es posible, pero hay que intentarlo, porque al ser una ley que aprobaron todos los grupos creo que debe ser objeto de una interpelación más amplia.
Es muy poco tiempo el que ha dedicado a juventud. El paquete de medidas, de planes, de programas del departamento ha sido muy amplio, hay que reconocerlo; pero, en fin, dedicar sólo minuto y medio al tema de juventud me parece que es un poco pobre, pero en cualquier caso cuente con nuestra colaboración, el gobierno puede contar con toda nuestra colaboración en este sector, lo mismo que en el sector de los deportes.
Señor consejero, su departamento requiere de mano izquierda, de buen gobierno y de mucha imaginación. Deseamos que Dios le conceda todo eso en abundancia; pero tenga en cuenta que no es bueno descubrir mundos nuevos que ya están descubiertos, que lo iniciado por un gobierno PP-PAR o PSOE anteriormente ahí está, y si vale usted debe concluirlo, tiene que coronarlo, aunque no lleve su firma exclusiva. Medite, que a lo mejor algo de lo que hicieron sus antecesores, que además del profesor Bielza le digo que hubo otros, puede merecer la pena.
No puede decir que la Seo será abierta a las visitas turísticas cuando ya lleva más de medio millón de visitantes, ni inventarse de un plan de arqueología preventiva -se llama-, al que se ha referido en esta comparecencia, que es una realidad con historia y con actuaciones, ni descubrir actuaciones en San Victorián o San Pedro el Viejo.
Le pido en particular que insista en el trabajo y en la labor hecha sobre el espacio Goya. Hoy le hemos oído -yo por lo menos- por vez primera hablar sobre la cuestión, en la que se han vertido por parte especialmente del Gobierno de Aragón y de Ibercaja, recogiendo iniciativas ya de carácter popular o de lo que ya en su día hizo la Academia de San Luis, etcétera, una gran cantidad de esfuerzos y de gestiones y es un proyecto puesto en marcha en junio de 1999.
Como colofón quería hablar de Buñuel, en honor al alcalde aquí puesto. Pienso que quizá... Él me ha dicho que no quiere hablar. Me sobra mucho tiempo respecto al consumido, pero en fin, voy a decir cuatro palabras, y le dejo a él la oportunidad de manifestarse en su momento, aparte de repartir papeles, como acaba de hacer.
Pienso que quizá era difícil encontrar en los días de la llegada al Pignatelli cualquier papel encima de las mesas, cuando la lucha era a ver quién se quedaba con el despacho y quién se marchaba del Pignatelli. Pero, en fin, existían papeles, están, y usted pudo disponer de la documentación o pedirla. El caso es que, dando por supuesto todos los pecados del gobierno anterior y que no hicieran nada, tres meses después todavía no se ha reunido la comisión. Sí que ha habido actuaciones del gobierno central y del gobierno anterior también las hubo. En cualquier caso, lo que le recomiendo -y coincido, me parece, que ha sido con el señor Labordeta- es que no politice la comisión, que aprendamos del pasado más inmediato, y uno de los ejemplos felices de no politizar una comisión conmemorativa fue la del Conde de Aranda, muy reciente, y que se coronó con todo éxito, y eso es lo que esperamos en el tema de Buñuel.
Para terminar, en todo esto que hemos ido diciendo a lo largo de esta intervención no quiero que nadie, y menos usted, vea en ella una crítica de Sebastián Contín a don Javier Callizo, en absoluto (le he conocido hace poco y le guardo el respeto que se merece), sino que vea la opinión del portavoz del grupo parlamentario -entre paréntesis, y lo van a oír muchas veces- más numeroso de las Cortes, hoy en la oposición, haciendo oposición al consejero de Cultura de la DGA, ni más ni menos. Oposición y a la vez -insisto- oferta de colaboración. Cuente con nosotros, y de verdad que le conmino a que notifique en esta comisión o notifique en el pleno cuando el Grupo Popular se eche atrás, cuando usted cuente con él para algo que merezca la pena, en su departamento o en las áreas que le corresponden, por la sociedad aragonesa.
Muchas gracias.

La señora Presidenta (COSTA VILLAMAYOR): Muchas gracias, señor Contín.
Señor Callizo, tiene usted la palabra para contestar.
¿Quiere usted...? No, no, si quiere intervenir...

El señor diputado BORRAZ ARIÑO: Gracias, Presidenta.
No quería hablar del tema de Buñuel porque tampoco quiero monopolizar el tema. Yo creo que en estos momentos el consejero está ahí, hablará y, si al final, depende de lo que se diga, se me concede la palabra, entonces hablaré. Lo que sí está claro es que se está criticando al gobierno anterior. Yo creo que estaba muy bien enfocado, y, si estaba bien enfocado el centenario de Buñuel, el gobierno anterior ya se terminó, el 13 de julio hubo unas elecciones, aquel gobierno acabó, y en estos momentos hay otro gobierno, y lo que tiene que hacer, si está de acuerdo, es continuar con el centenario de Buñuel tal y como estaba enfocado.
De todas formas, yo pienso que la palabra la tiene el señor consejero. No ha dicho nada del centenario de Buñuel prácticamente, y, depende de lo que diga, yo lo que sí puedo decir es que pedí el primer día una entrevista con el consejero para informarle de todo lo que se estaba haciendo. Y así fue: el 16 de septiembre me recibió, a pesar de que anteriormente se le había pedido desde el mismo día en que tomó posesión, porque consideraba que era un tema importante porque está encima..., y, entonces, lo que había que hacer era trabajar. Entonces, se me dijo que la comisión regional se iba a reunir, y lo que sí está claro es que, después de tres meses, la comisión regional todavía no se ha reunido. Ése es el tema, y pienso que faltan tres meses, y lo que hay que hacer es... Porque nosotros siempre hemos ido, hemos querido ir coordinados totalmente de la mano tanto de la comisión regional como de la comisión nacional. La comisión regional, efectivamente, del gobierno anterior se reunió una o dos veces; pero lo que sí que le puedo decir, y así se lo transmití al consejero de Cultura, es que una comisión de técnicos trabajando en el tema del centenario sí que se estaba trabajando. Lo que pasa es que a lo mejor habrá que distinguir qué es el centenario para Calanda y qué es el centenario para los demás sitios. Yo lo que sí le puedo decir es que Calanda sabe perfectamente lo que quiere, y lo que queremos es que se nos apoye en ese centenario, y, por supuesto, el día 22 -señor consejero se lo pido-, el día 22 de febrero todas las actuaciones, como así fue en la comisión nacional, deben estar centralizadas en Calanda.
Hablaremos y plantearemos ese día, pero puedo decir a todo el mundo que Calanda sabe perfectamente lo que quiere, y por eso está luchando a tope. Gracias a Dios, las cosas creo que van yendo bien. Yo esperaría la colaboración del gobierno anterior para que termine de dar la estocada y hacerlo todo perfectamente bien.

La señora Presidenta (COSTA VILLAMAYOR): Gracias, señor diputado.
Señor Callizo, tiene usted la palabra para contestar las intervenciones de sus señorías.

El señor consejero de Cultura y Turismo (CALLIZO SONEIRO): Muchas gracias, señora Presidenta.
Voy a coger el toro por los cuernos, cosa que me divierte profundamente hacer, porque creo que es lo que hay que hacer. Voy a hacerlo contestando a la última intervención de don Antón Borraz, al que, efectivamente, recibí en las primeras visitas que yo pude organizar en mi agenda.
El mes de agosto, como saben ustedes, era un mes inhábil. Yo vine todos los días del mes de agosto a trabajar aquí, pero naturalmente a muy bajo rendimiento, desde el punto de vista del sostén administrativo con que yo podía contar. Por lo tanto, les ruego que esos tres meses los conviertan ustedes en mes y medio, que es en definitiva la época hábil en que hemos podido trabajar.
Yo a veces pienso, probablemente por mi vida sedentaria en el Departamento de Geografía, que han pasado ya siete años de intensísima actividad vivida en el día a día. He viajado muchísimo, he recibido a muchísimos alcaldes; me he entrevistado ya con gentes de la cultura que están en la calle, en el teatro, en las industrias culturales; he abierto los poros, las antenas, en primer lugar, porque no me cuesta nada: soy persona fundamentalmente tolerante, abierta y receptiva, y eso no es echarme flores, sino que es más una definición que otra cosa.
Sabe usted que tiene el apoyo del Gobierno de Aragón en la conmemoración del centenario Buñuel; pero sabe usted también que usted lo que presentó fue un proyecto de creación del centro Buñuel. Lo hizo al Instituto del Suelo y de la Vivienda de Aragón, que no estimó pertinente apoyar esa iniciativa. Pero, efectivamente, a mí me sigue pareciendo, desde el punto de vista de un consejero de Cultura, que ese centro Buñuel de Calanda es defendible, junto a otras iniciativas que nosotros estamos barajando y que la comisión Buñuel, que se reunirá en breve, conocerá directamente, entre otras cosas la creación de un gran proyecto multimedia que permita, a través de Internet, lo cual significa una difusión mundial, entrar en toda una base de datos interactiva. Es un proyecto magnífico, que se está diseñando desde la Escuela de Ingenieros... No; se trata de otra cosa, se trata de otra cosa un poco más ambiciosa, que es complementaria de eso, es decir, no es alternativa. Ambas cosas, ambos proyectos pueden coexistir y son necesarios.
De manera que no crea que estamos escurriendo el bulto. Comparto perfectamente que la comisión tenga representantes políticos, con el único objetivo de involucrar a las instituciones políticas en la necesidad de conmemorar adecuadamente la efemérides; pero yo no pretendo que de esa comisión dilucide aspectos técnicos que no le corresponden. Es decir, que dentro de esa comisión habrá un comité técnico, que es el que se dedicará a estudiar... Yo no puedo dejar de ser universitario, y creo en la inteligencia y hasta cierto punto en las cosas echas con profesionalidad. Por lo tanto, eso se hará así.
Los próximos días puedo asegurarles que tendremos probablemente un nuevo comisario, el profesor Sánchez Vidal, a quien yo invité a participar. Me expuso razones personales, que yo entiendo, puesto que él es persona que en estos momentos tiene un proyecto de rodaje de una película con el cineasta Saura, que le va a obligar a viajar muchísimo tiempo en el próximo año y a estar fuera de Zaragoza bastante tiempo. Él no podía dedicar, no quería comprometerse a algo en lo que no tenía la seguridad de estar. Pero el sustituto, si es que puede tener sustituto fácil Agustín, va a ser un universitario, va a ser un profesor universitario -por ahí van las negociaciones- que conozca la filmografía de Buñuel, que pueda llevar decorosamente la parte técnica de esto.
Por lo demás, yo sigo pensando que esa iniciativa de Calanda veremos cómo se articula al final, pero es muy defendible, y me tendrá usted siempre a su leal disposición y colaboración.
Si me permiten, voy a invertir el orden de la cámara, precisamente para que nadie me acuse de que yo no sé cuál es el resultado de las elecciones. Lo sé perfectamente, pero las mayorías no sirven para gobernar, las minorías mayoritarias: hay que ser capaces de crear un consenso y una coalición de gobierno. Esto es así en las prácticas democráticas, y es normal que un partido como el Partido Aragonés, que se sitúa en el centro, haya pactado en unos momentos de su historia con la derecha, y que en estos momentos esté con la izquierda moderada, haciendo causa común. Por lo tanto, yo no veo motivo para rasgarme las vestiduras. Creo que es una situación perfectamente normal y, por lo tanto, yo agradezco las templadas palabras del portavoz del Partido Popular, de quien soy adversario y sólo adversario, y además espero poder hacerme amigo, porque además creo que tenemos un pathos que nos une a través del sentido del humor, y no será difícil que conociéndonos más acabemos incluso yéndonos a tomar café de vez en cuando.
De manera que acojo con todo respeto y gratitud esa disposición al diálogo. Creo que es fundamental: aquí no sobra nadie, y creo que terminaba mis palabras haciendo una demanda de apoyo, de consenso lo más amplio posible. Yo soy consciente de que las actuaciones en materia de cultura son muy serias, y no se pueden pensar en el corto plazo. Hay que pensarlas en el medio o largo plazo. Cuando hablamos del turismo esto es así: nos podemos jugar el Pirineo para toda la vida. No podemos hacer nada que no suscite en torno a sí un amplísimo consenso social.
Por lo tanto, proclamo una vez más mi voluntad de consenso, de colaboración, y agradezco muchísimo que desde todos los grupos parlamentarios, incluso desde la oposición... Usted y yo el otro día tuvimos un pour parler un poco más agresivo, pero, en fin, todo acabó en un cordial abrazo después, y creo que por ahí los usos parlamentarios, por lo que a mí se refiere, en esta legislatura.
Dice usted que yo soy muy parco a la hora de reconocer los méritos ajenos. No es cierto: simplemente me he limitado a decir que la Seo se abrió y no está terminada. He definido, yo no he calificado. Me parece muy bien, he dicho que no lo reprocho. Se hizo un gran esfuerzo presupuestario. Todos los aragoneses nos sentimos orgullosísimos de que la Seo del Salvador finalmente haya podido abrir sus puertas, pero usted sabe que faltan cosas, y no menudas: faltan todas las capillas laterales. En fin, hay toda una materia pendiente que restaurar.
Respecto de las visitas, las visitas lo han sido durante el tiempo que ha durado la exposición «La Seo, espacio real»; pero, evidentemente, no están organizadas sistemáticamente las visitas. Eso es lo que estamos haciendo en unas negociaciones, nada ruidosas, pero espero que eficaces, con el arzobispado y con el cabildo.
Sobre Santa María creo que hay una confusión que puede ser debida a que yo me haya expresado mal -seguramente será lo más fácil- o a que usted no lo haya entendido bien, que creo que no van por ahí los tiros. De Santa María he hablado en los siguientes términos: en Santa María había incluso más de cien millones de pesetas, presupuestados para la restauración del claustro; pero esos cien millones no han sido ejecutados. Están en ejecución, y hay pendientes de aquí a Navidad cuarenta y ocho millones por ejecutar. Es decir, que, por razones que probablemente serán técnicas, la obra se ha retrasado más, y esa partida no podrá ser ejecutada en su totalidad. Para atender esa reparación hemos hecho una reserva en el plan del mudéjar aragonés, para poder completar la restauración del claustro mudéjar, y estamos a la espera de que nos entregue le plan director que el gobierno anterior -y no lo tome usted como una crítica- encargó no ya un mes antes de las elecciones, sino en plena campaña electoral. La firma de un protocolo de intenciones entre el Ministro de Fomento y el anterior consejero para la restauración de San Pedro de los Francos es de esa fecha, y el plan director de Santa María es también de esa fecha.
Se decía en el documento que se entregaría en octubre. Estamos ya a 28 de octubre y todavía no se ha recibido nada. Yo espero que se reciba en los próximos meses. Pero eso va a provocar un cierto retraso, porque no sabemos qué actuaciones hay que hacer, puesto que no se nos ha entregado el plan para hacer las reservas presupuestarias.
Simplemente quiero que usted se quede tranquilo. Yo ya he tranquilizado al alcalde de Calatayud por teléfono y por carta, diciéndole que la restauración integral de la colegiata de Santa María es también una de las prioridades del departamento para esta legislatura. De manera que con eso creo que queda totalmente zanjado.
Me parece bien que a usted le parezca frívola mi manera de enfocar el hecho editorial. Yo no he querido ser ácido. Podía haberlo sido, porque algunos de los libros que se han publicado en los últimos años son magníficos, pero creo que no es la administración quien tenía que haberlos publicado; tenían que haber sido publicados por el sector editorial. Y hay otros libros que son libros para regalar: para regalar a alcaldes, para regalar a visitas. Bueno, está muy bien para tener ese tipo de atenciones protocolarias; pero yo creo que cuando a veces abordamos publicaciones millonarias, cuando tantos poetas y escritores jóvenes tienen tantas dificultades para concurrir al mercado... Y le diré más: en este momento tengo encima de la mesa de mi despacho una obra magnífica que yo siento un enorme pudor en publicar porque es la obra de un amigo, y es la obra de un científico aragonés, probablemente uno de los mejores especialistas en arte paleocristiano actualmente, que ha hecho un tratado general. ¿Es que podemos entender que la política editorial puede ayudar a esa persona que trabaja en la Universidad de Zaragoza, y que de otra manera no puede beneficiarse porque su tema no se concreta a Aragón? Yo creo que ésa es una prioridad muchísimo más importante que un libro encuadernado con lomos de tafilete y con las sobrecubiertas de moaré y de oro de no sé cuántos quilates. Eso no puede hacerlo la comunidad autónoma. A eso me refería: que la política editorial tiene que favorecer la edición mucho más que ponerse a la cabeza.
La biblioteca nacional. «Nacional» en el sentido de que sea la biblioteca cabecera del sistema aragonés de bibliotecas. Por supuesto no nace con vocación palurda, ni muchísimo menos, sino con vocación internacional, por supuesto que sí. Es que la cultura es fundamentalmente internacional, como usted dice muy bien, y yo me alegro por ello.
La posible trifulca entre la cultura y el medio ambiente. No hay tal: hay simplemente opiniones, como es lógico: el consejero de Medio Ambiente tiende a ser conservacionista, el consejero de Turismo tiende a ser posibilista. Hay las lógicas discusiones, las lógicas tensiones dialécticas propias de dos personas con competencias distintas; pero le puedo asegurar a usted que la relación es fantástica, que todos estamos de acuerdo en lo que tanto el presidente como yo mismo, una semana antes, habíamos expuesto en la cámara: el desarrollo del turismo de nieve siempre sobre criterios de sostenibilidad. Y repito, y me alegro mucho de que el señor Labordeta haya sacado esa cita, porque ese artículo lo escribí y lo pasé muy bien, lo recuerdo perfectamente, porque a raíz de una entrevista en Formigal hubo un mal entendido, como suele ser muy frecuente en cosas de matiz, y yo me puse a escribir ese artículo, en el que terminaba diciendo: si Jaca 2002 va a ser la ocasión para modernizar las infraestructuras de la ciudad, me parece muy bien; si va a ser la ocasión o la excusa para cohonestar la picaresca inmobiliaria, me parece una abyección, y no estoy por la labor, y sigo sin estarlo. Nadie me encontrará a mí en una trinchera en este momento que sea duplicar la superficie urbanizada en la alta montaña pirenaica. Cuando yo hablo de interconexión de estaciones me refiero simplemente al hecho de conectar con un cable dos estaciones, para mantener la misma oferta de nieve, sin más hoteles, sin más... No; no es ahí donde tiene que crecer el espacio, para poder hacer exactamente lo mismo que están haciendo los catalanes, con Masella y La Molina, para frenar en parte la competitividad de Baqueira-Beret, que sí que va a duplicar su campo de nieve.
Entonces, se trata de mantener las estaciones aragonesas competitivas, porque de lo contrario corremos el riesgo de convertirnos no ya en estaciones obsoletas, sino en estaciones de tercera división. Eso es lo que me preocupa; pero no tenga ninguna inquietud, porque entre la consejería de Cultura y Turismo y la de Medio Ambiente no hay absolutamente ninguna discrepancia. Hay diversidad de opiniones en muchos temas, como yo mismo tengo al mismo tiempo una opinión y la contraria, porque hay cosas que resultan difíciles, salvo que uno sea unidimensional -y yo no estoy por esa labor-, yo tengo momentos de gran duda, la dubitación; la cogitación realmente es mi estado natural, y la contradicción yo creo que me mantiene en perfecto estado de revista.
Usted critica al coordinador Tejedor porque aparezca en una manifestación diciendo «salvad los valles», pero ello prueba, evidentemente, que una persona, cuando es un cargo público, puede hacer una cosa, pero cuando actúa como individuo privado, y yo le puedo asegurar que don Ramón Tejedor, a quien conozco desde que yo era estudiante y miembro del Club Alpino Universitario, es persona que ante todo es montañero. Por lo tanto, yo lo respeto profundamente. Él no fue ahí a título de secretario de relaciones con las Cortes; fue a título de Ramón Tejedor, y Ramón Tejedor a título de Ramón Tejedor tiene todo el derecho a oponerse a Izas, a Rabizas y a Colipoterras, de manera que puede perfectamente hacer lo que le pete.
Me achaca usted, con toda razón, que yo he dedicado solamente un minuto al tema de juventud. La señora Presidenta amablemente me ha recordado que estaba ya en el abuso de la palabra, y entonces me he decidido a leer casi en diagonal, y, evidentemente, cuando se lee en diagonal, se pierde mucha información. Si usted quiere que sea más explícito, le contaré algunas de las cosas que vamos a hacer, aunque algunas ya las han subrayado las señoras Gallizo y Aulló en la intervención. Pero, además de la creación del instituto aragonés de la juventud, habíamos hablado o iba a hablar, antes de abreviar, de impulsar la creación de los consejos locales y comarcales; la creación de espacios jóvenes; potenciar el servicio aragonés de información joven, también desde una perspectiva transversal, puesto que está dedicada a materias que se refieren a la formación, el empleo, la vivienda, ocio, turismo y el voluntariado, considerado éste como un gran potencial de desarrollo económico y social. De tal manera que, sin ser nuevamente exhaustivos, yo creo que podíamos haber dicho muchas más cosas de juventud.
En fin, termino con lo que se refiere a su intervención diciéndole que, efectivamente, apoyamos el Espacio Goya, indudablemente. Me parece muy bien. He dicho que reunir toda la obra dispersa y que podamos adquirir en ese centro denominado Espacio Goya me parece una gran iniciativa. Simplemente quiero decirle que el Gobierno de Aragón tiene ciertos reparos a invertir una parte de sus escasos presupuestos en la adquisición de obra en el mercado, salvo que las circunstancias económicas fuesen muy favorables; pero no me opongo: todo lo contrario: me parece que es una de las grandes infraestructuras con que podemos contar.
No tema: no politizaremos la comisión. Los representantes políticos están ahí para asegurar que las instituciones están involucradas.
Señor Labordeta, paso a su primera intervención. Quiero agradecerle también el tono enormemente constructivo y la lectura exhaustiva que ha hecho de mi intervención, que es probablemente lo que más puede agradecer alguien cuando expone una política: que se le escuche con toda atención y se le sugieran además toda suerte de críticas. Usted lo ha hecho además en un tono amabilísimo, nada acre y dando en la diana de muchas de las cuestiones. En algunas estaremos de acuerdo, estamos ya de acuerdo; en otras viviremos civilizadamente en desacuerdo, porque es muy difícil que en algunos de esos proyectos lleguemos a una transición. No se puede estar sólo embarazado a medias, o se está entero o no, y con algunos de estos conceptos no es posible la transacción: o se hace o no se hace, y no hay posibilidad de transar nada.
Yo quiero agradecerle sus consideraciones sobre la Ley de patrimonio cultural. Ha hablado usted -yo creo- de un problema muy importante, los expedientes de declaración de bienes de interés cultural. Puedo asegurarle que hay una cola pendientes de resolución desde el año 1983, uno de los temas de que ayer, cuando preparaba la comparecencia, discutía con el director general de Patrimonio. Creo que en el próximo año vamos a hacer, en los próximos seis meses, el esfuerzo de resolver, de actualizar todos esos expedientes, y recogiendo también mi propuesta, la del Partido Aragonés y la del Partido Socialista, en boca de su portavoz, la señora Gallizo, vamos a actualizar el catálogo de bienes de interés cultural, para adecuarlo a los criterios emanados de la ley de patrimonio de la comunidad autónoma, que vamos a desarrollar. Yo cuando hablo del instituto no solamente me refiero al instituto... Ésa es la actuación que se materializa y se concreta en una creación, pero eso entiéndanlo en el desarrollo paralelo de la ley de patrimonio de la comunidad autónoma.
Sobre el camino de Santiago he tenido conversaciones con el alcalde de Jaca. Estoy al corriente del asunto. Puedo decirle -tampoco es para escurrir el bulto- que yo tomé posesión el día 5, y el día 3 llegó a la consejería un documento de una asociación (IACA), encabezada por don Alfredo Perales (a quien conozco además personalmente, por supuesto), pero yo he sabido de esa carta hoy, porque yo no tengo la información -no es ningún reproche-, no se me ha dicho: esto es lo que ha llegado y que hay que despachar. Ha habido un problema, evidentemente, de falta de traspaso sistemático de poderes, cuando ha habido asuntos -yo les he seguido la pista- pidiendo información a los jefes de servicio. Pero sí conocía el asunto porque hice una primera visita a Jaca el día 8 de agosto en la clausura del festival folklórico de los Pirineos y el alcalde ya me comentó este asunto, y vino además a exponérmelo hace quince días cuando lo recibí.
Yo, de resultas de esta última visita, encargué al director general de Patrimonio un informe para verificar hasta qué punto ese camino de Santiago es el camino de Santiago. Porque yo, como jaqués, jacetano, pero en fin, jaqués durante mis años de bachillerato, conocedor profundo de la ciudad, yo tengo mis dudas, por una sencilla razón. El camino de Santiago en Jaca parece muy claro que es el que va por detrás del paseo de la Cantera, llamado camino de Mocorones, pero hay después otro ramal, que lógicamente entra en la catedral: no tendría ningún sentido que la catedral quedase soslayada por el camino.
Entonces, el problema está en saber qué deriva toma el camino de Santiago cuando el peregrino sale de la catedral, y parece, a juzgar por la estructura geológica del terreno, que lo más natural es que la calle de Santa Orosia, que arranca de la lonja de la catedral, sea el lugar por donde el peregrino, ganando el glacis de la ciudadela, se incorpora al camino de Mocorones, debajo del actual parque, debajo del actual paseo. De tal manera que ese bucle que se describe por detrás de la residencia de ancianos e incluso del hospital no tiene ninguna lógica, no está suficientemente apoyado documentalmente. Pero como yo no quiero adelantar nada he encargado un estudio científico, en el que se está trabajando, para que se verifique exactamente si la documentación de que se dispone permite decir que eso es el ramal meridional del camino de Santiago. Si así fuere, no le quepa a usted ninguna duda de que lo primero que se hará será declarar a ese camino, incoarle un expediente de bien de interés cultural y paralizar por completo las obras. Pero, si no tuviésemos la certeza de que eso es así, realmente el problema se acabaría, porque no quiero decir que me sienta presionado, pero hay también no una operación inmobiliaria especulativa, hay una operación de expansión urbana de la ciudad, de urbanismo comercial, de muchísimos puestos de trabajo que están en juego y que no pueden concretarse. Yo creo que hay que cargarse de razones muy poderosas para no torpedear el derecho de una ciudad a la expansión urbana, que no tiene, además, como usted sabe, puesto que conoce muy bien Jaca, muchas más oportunidades. Ésa es la única terraza, la única parte de la terraza que queda entre el río Gas y el Aragón.
Entonces, el asunto para mí es de extrema urgencia y hay técnicos ya trabajando en ese asunto, y, tan pronto como tengamos un dictamen, yo compareceré, si ustedes quieren, o bien ante esta cámara o bien mediante interpelación en el pleno, como ustedes prefieran, pero daré cuenta a los legítimos representantes de la soberanía popular de este asunto.
El parque temático de Teruel. ¿Se refiere usted a Dinópolis? Bueno, yo creo que Linópolis está todavía en esa fase un tanto magmática de gestación, probablemente mal definida. Yo creo que es una buena idea, yo creo que es una buena idea poner en valor esos recursos paleontológicos y que además cobrarán una dimensión especial cuando dentro de quince días yo pueda firmar con el rector de la universidad la reapertura del museo paleontológico, que tiene que jugar ese papel de coordinador de las excavaciones paleontológicas de Aragón. O sea, que yo creo que a mí en principio me parece un proyecto interesante. Probablemente está mal concretado, pero no veo que sea algo que haya que abandonar.
Sobre la carta arqueológica y sus reticencias lógicas, yo entiendo perfectamente que no debe ser el constructor el que pague ese servicio, porque, evidentemente, la tendencia al informe de parte es... Comparto plenamente con usted esas reticencias y trataremos de arreglarlo. Eso, en realidad, está contemplado en el plan de arqueología preventiva, que tampoco he dicho que sea una novedad mundial, señor Contín, sino que lo novedoso es la forma con que va a hacerse sistemáticamente. Pero no he dicho que no haya habido arqueología preventiva, ni estoy descubriendo el Mediterráneo, aunque uno descubre cosas nuevas todos los días; pero lo verdaderamente novedoso es el tratamiento sistemático de lo que antes se hacía de forma puntual, de forma ocasional. Yo creo que eso es ya bastante importante.
Se ha referido también el señor Labordeta al patronato del archivo de la Corona de Aragón. Bueno; usted ahí ha puesto el dedo en la llega. El actual pacto de gobierno en Madrid da como resultado un envalentonamiento de uno de los socios que apoya al gobierno y una tibieza por parte del gobierno de la Nación, que durante los años pasados no ha sabido concretar el patronato del archivo de la Corona de Aragón. Es decir, hay un patronato integrado por Cataluña, por Valencia, por Baleares, y no ha pasado la situación del bloqueo anterior. Entonces, el Gobierno de Aragón -está en el acuerdo de coalición, está en el programa del Partido Aragonés- tiene previsto por lo menos incordiar para que se desbloquee el funcionamiento del patronato del archivo de la Corona de Aragón. Le puedo asegurar -y soy un poco pesimista- que las elecciones próximas nos darán la clave de hasta dónde se puede llegar y hasta dónde se puede presionar a Cataluña. Ésa es la lectura estrictamente política, que yo comparto plenamente con usted.
También ha apuntado, y me parece de sumo interés, la necesidad de homogeneizar la señalética de todos los monumentos. Ya he comentado un programa específico para el Serrablo, para el grupo de iglesias románico-lombardas del Serrablo. Eso es algo que venimos comentando el director de Patrimonio, el director de Turismo y yo constantemente. Hay una multitud de señales diferentes, de tal manera que no hay un criterio. El viajero no sabe si en un sitio una señal en rojo es un monumento, o le anuncian que vienen los bomberos... No se sabe. Y esto va a costar muchísimo dinero, pero hay que proceder a señalizar, porque, como muy bien ha recordado, los vascos, y especialmente los navarros, señalizan tan bien, que tienen en esa señalética una de las claves del éxito de las visitas de los monumentos. Uno va a Pamplona, y lo primero que se encuentra son esos magníficos perfiles topográficos: sabe uno ya dónde está la sierra de Aralar... Eso realmente debiéramos hacerlo aquí porque es la manera de empezar a avanzar la venta del territorio. De manera que yo estoy completamente de acuerdo y será uno de los programas que trataremos de que vaya mejor dotado.
No vamos a mantener el acuerdo en Jaca 2010, pero le puedo decir también que quiero pensar que sea la voluntad de dar un impulso importante al desarrollo pirenaico, sin necesidad de acabar con los recursos naturales. Yo creo que Albertville fue ya el ejemplo de que actuaciones muy duras podían tener tratamientos quirúrgicos y rehabilitadores en el monte. En Albertville incluso, por ejemplo, la pista de bobsleigh está totalmente reforestada e integrada en el paisaje. Las laderas de cualquier infraestructura han sido revegetalizadas, pero no con cualquier especie vegetal, sino con las propias gramíneas del entorno, para evitar que haya manchas desagradables de vegetación procedente de fuera. Es decir, que hoy en día está casi todo inventado en materia de reconstrucción de los paisajes. Por lo tanto, creo que no tenemos que ser tan tibios a la hora de plantear, aunque yo lo acepto, porque sé que son muy sinceras sus fundadas reticencias al proyecto.
Panticosa. Hombre, lo ha contestado ya la señora Aulló. Yo creo que Panticosa puede ser uno de los grandes proyectos estrella del turismo aragonés. Es un escenario impar, fue uno de los grandes balnearios europeos al comenzar el siglo, y creo que debe seguir siendo eso. Yo me felicito de que una empresa como Vinos Enate, que está llevando muy bien y muy lejos el nombre de Aragón y dignificando mucho la calidad de lo que aquí se hace, haya tenido además la gentileza de invertir aquí y no de dedicarse a comprar otra bodega en Burdeos, que habría sido una tentación probablemente más propia de otros empresarios. De manera que esa especie de mecenazgo yo creo que es muy de agradecer, y yo, personalmente, quiero felicitarles e invitarles a que sigan dejando en Aragón -en la Seo, por ejemplo, podrían tener cabida en forma de mecenas de la restauración de algunas capillas-, que contribuyan también a mantener el patrimonio invirtiendo una parte de sus legítimos beneficios.
Creo que ya he contestado. Al contestar al señor Borraz creo que ya he contestado también la pregunta a propósito del señor Sánchez Vidal, con quien he hablado estos días, como muchos otros días. En fin, tengo una relación personal desde hace muchos años.
Para terminar, yo creo que se ha mencionado aquí también esa necesidad de crear esa facultad de Bellas Artes. Creo que es una de las grandes carencias que tiene la comunidad aragonesa, en una región que sin embargo ha sido muy pródiga en creación artística y que ha dado grandísimos creadores en el pasado. No hace falta hablar solamente de Goya, que por supuesto, sino de tantos otros pintores del cambio de siglo (los Unceta y compañía) y de tantos grandísimos creadores actuales, como Saura, Broto, Viola y demás.
Sobre las representantes de los grupos que apoyan al gobierno, evidentemente, quiero expresar mi gratitud muy particular por sus palabras de apoyo a la mayor parte de los proyectos que aquí se han expuesto. No creo que sea el momento de decidir dónde se hace esa facultad de Bellas Artes, pero podría ser perfectamente en Huesca. Huesca ha quedado a media hora de Zaragoza, y el museo Beulas -con lo cual contesto también a otra pregunta del señor Labordeta-, el museo Beulas no es un museo de pintura del autor, porque generalmente la opinión pública suele pensar esto; se suele pensar que un señor, como es muy catalán, se ha hecho a costa del erario público el museo. No; la colección Beulas es una colección conseguida por intercambio de obra propia, pero es una colección que yo creo que tiene lo más representativo de las grandes corrientes actuales. No es un museo inmenso, pero es un museo bastante bien abastado de obra, en fin, de los Tapies, Chillida, etcétera. Todos los grandes artistas que él ha conocido y ha tratado tienen su obra.
El proyecto de Moneo es de lo más sugestivo. El espacio es enorme, de manera que puede albergar talleres, laboratorios; puede incluso albergar el embrión de una futura escuela de Bellas Artes, que estaría conectada a media hora de Zaragoza. Es decir, ¡cuántos madrileños se darían con un canto en los dientes si tuviesen que ir sólo media hora en autobús!, que luego serán o podrían ser veinte minutos en una lanzadera ferroviaria, en la que también deberíamos pensar.
Por lo tanto, yo le auguro a Huesca (que además tiene mucha vocación en este sentido: es una ciudad muy preocupada por crear acontecimientos culturales de vanguardia, desde el festival de filmes cortos, el legado de Beulas...) que puede ser uno de los lugares... Yo no he querido que sea el museo de arte contemporáneo de Aragón, sino uno de los museos de arte contemporáneo de Aragón, para no herir susceptibilidades.
A la señora Gallizo le agradezco, efectivamente, su larga y minuciosa intervención, que me ha encantado, porque representa un apoyo y una coincidencia de pareceres muy amplia con el proyecto que yo he presentado aquí. Coincidencia, como habrá visto, estricta cuando se trata de actualizar el catálogo de bienes de interés cultural, creo que tenemos las mismas inquietudes y no es difícil ponerse de acuerdo. Le agradezco su interés por las propuestas que se refieren a la cultura aragonesa contemporánea, que realmente me preocupan -lo dije ya en las primeras comparecencias-, y creo que me preocupan de forma importante. Ya le he dicho que me he reunido con algunas de las más representativas gentes del mundo de la cultura, especialmente del teatro. Yo tengo mucho interés por devolver también el teatro a su dignidad de los últimos años. Cuando he oído la noticia de Alberti me he acordado perfectamente de la última vez que yo vi El adefesio, que fue en El Principal, representado por María Casares, y, al final, Alberti, todavía en el exilio en Roma, envió unos bellísimos versos, que fueron aplaudidos estruendosamente con toda la emoción del mundo por los allí presentes.
Bueno; yo creo que ésos eran años en los que se iba habitualmente al teatro un par de veces a la semana; por lo menos, cada semana había un espectáculo teatral. Yo estoy convencido de que el teatro, igual que ha sucedido con la radio respecto de la televisión, volverá a renacer. El cine no es ya la competencia del teatro: son discursos distintos, y creo que tenemos ahí un reto muy importante que hacer. Creo que el teatro sigue conservando toda su lozanía, toda su vigencia, o a mí me lo parece, porque a mí me gusta, y creo que voy a tratar de darle un impulso importante a este respecto.
Me preocupa también el turismo urbano cultural; en ese programa de turismo cultural que yo he señalado debe incluirse también el programa de un turismo urbano cultural. Es una de las corrientes más importantes en los últimos años y que tenemos que saber acoger y luego dirigir, para que ese flujo que viene a Zaragoza haga como en Madrid. Quizá uno de los problemas principales del turismo cultural en Aragón, a diferencia de lo que sucede en Madrid, es que Madrid ha desarrollado Toledo, Avila, Segovia, La Granja... Madrid es el centro de emisión de toda una serie de circuitos culturales. Eso debe ser Zaragoza con el resto de Aragón: que tenemos que ser capaces de retener a los turistas en Zaragoza para que Zaragoza se convierta en el foco emisor, en el foco jerarquizador del turismo cultural hacia las Cinco Villas, hacia los Valles, hacia la alta Ribagorza, hacia el Sistema Ibérico, hacia las tierras de Teruel, del Maestrazgo, de Javalambre o de Albarracín
Estoy absolutamente de acuerdo también con la necesidad de incorporar a esta ciudad -y haciéndolo con Zaragoza incorporamos también a Aragón- a los circuitos de las grandes manifestaciones culturales de vanguardia. Eso es algo que debemos proponernos como norte: que lo que pasa por Madrid y Barcelona, de la misma manera que ya casi desde que existe el Auditorio las grandes orquestas, los grandes compositores e intérpretes pasan después, o incluso a veces antes, por el Auditorio, que muchas de esas manifestaciones culturales tengan asiento en Zaragoza, tengan etapa en Zaragoza, y podamos los aragoneses vivir también la última vanguardia de la creación cultural.
Por lo demás, muchísimas gracias a todos ustedes por sus sugerencias, que, naturalmente, incorporaré al conjunto de los proyectos de esta cámara, y espero, en el día a día parlamentario, poder contestar cuando ustedes lo soliciten, y sepan que en todo caso tienen en este consejero toda la leal colaboración por cuanto se refiera a la información de todos los proyectos que tenemos en el departamento. Estamos todos en el mismo barco. El único interés que nos mueve es el engrandecimiento cultural de Aragón, y hacia esa tarea creo que debemos ir todos de la mano.
Nada más, y muchas gracias.

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