Cortes de Aragón



PROPOSICIÓN NO DE LEY NÚM. 152/00, SOBRE EL TÚNEL DE BENASQUE.
Legislatura: V. D.S.C.A. n.º 44 de Plenos Página: 3009
Ind. Tramitación: Proposiciones no de ley
Intervinientes: Costa Villamayor, Montserrat - Pellicer Raso, Maria - Fuster Santaliestra, Bizen - Marion Osanz, Jose - Lacasa Vidal, Jesus

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.

Punto siguiente: debate y votación de la proposición no de ley número 152/00, sobre el túnel de Benasque, presentada por el Grupo Parlamentario del Partido Aragonés.

Para su defensa, la señora Costa tiene la palabra.

Proposición no de ley núm. 152/00, sobre el túnel de Benasque.

La señora diputada COSTA VILLAMAYOR: Gracias, señor presidente. Señorías.

Pasamos de muchas viviendas a un solo túnel. Hoy traigo a estas Cortes un tema pendiente, una deuda con una parte de nuestro territorio aragonés desde hace doscientos años: la comunicación transfronteriza Benasque-Luchón. Más recientemente, desde 1983, no ha habido legislatura en la que, por un grupo parlamentario o por otro, no haya sido tratado con apoyos -yo diría- unánimes en lo esencial.

Preguntas, interpelaciones, mociones, proposiciones no de ley... pero, en este transcurrir de debates sobre el túnel de Benasque, que al final quedaban en un aumento de documentación en algún cajón, quisiera llegar al año 1988. El 30 de mayo, el Boletín Oficial de Aragón saca el estudio de viabilidad entre Benasque-Luchón y sus alternativas; gobernaba el PAR. Al día siguiente, curiosamente, se aprobaba la moción 5/88, dimanante de dos interpelaciones (una presentada por el Partido Socialista y otra por Alianza Popular), en la que se solicitaba lo mismo. Señorías, todas las fuerzas políticas del momento apoyaban esta obra, conscientes de que es necesario permeabilizar el Pirineo, variadas interconexiones que permitan tráficos fluidos y especializados.

Junio de 1989, Hipólito Gómez de las Roces, presidente de la DGA, inaugura en Graus una jornada sobre este paso ribagorzano, apoyando el túnel. En ese momento se pone en marcha una importante fuerza social reivindicativa en la zona, yo diría amplia zona porque uno de los carteles decía: «Aragón, la Ribagorza, el Somontano, el Bajo Cinca, La Litera y Luchón, unidos en la esperanza». A las jornadas asisten más de dos mil quinientas personas y se recogen doce mil firmas. En la mesa redonda participan todos los partidos políticos con un «sí» rotundo. ¡Pobre Ribagorza!, debe tener un fatalismo secular: sigue sin conseguirlo.

Pero continuemos recorriendo rápidamente un poco más de historia. Año 1989, se presenta el estudio de viabilidad del túnel de Benasque, presentando diferentes alternativas, exactamente analiza cuatro. Obtuvo el apoyo de la FAMP, ante cuya aprobación el entonces y todavía alcalde de Benasque, y hoy diputado en estas Cortes, señor Marión, decía: «Vamos a preparar un dossier sobre ese nuevo paso y vamos a intentar conseguir audiencia con quien corresponda, al nivel que sea, para que esto sea una realidad pronto. No nos podemos conformar con que se vayan mejorando comunicaciones con Francia y nosotros seamos los únicos que no tenemos nada». De acuerdo, era el año 1989, hace doce años.

Señorías, seguimos igual que entonces. Señor Marión, en su intervención hoy podría repetir las palabras de entonces porque siguen siendo vigentes. Y entiendo la frustración que usted debe sentir, la misma que yo, la misma que probablemente sienten todos los diputados de esta cámara legislativa.

El presidente de los empresarios del valle de Benasque decía: «Lo que tienen que hacer los gobiernos central y autonómico es moverse en París y Bruselas para que esto entre como zona deprimida y se haga el túnel con los fondos europeos. Ahí está la madre del cordero -añadía-»; yo también digo: ahí está la madre del cordero.

Hay que indicar dos aspectos que han incidido negativamente sobre la consecución de este proyecto: por un lado, la discusión sobre las competencias, ya que desde los gobiernos centrales se insistía en el carácter estrictamente regional, y, por otro, el impacto ambiental, especialmente en el lado francés. En el primer aspecto, entiendo que debería acceder la consideración de regional o local; es indudable que su carácter internacional requiere de la participación de ambos gobiernos centrales e incluso de la Unión Europea. Desde muchos puntos de vista, la financiación a través de programas comunitarios o transnacionales es uno de ellos, el jurídico-administrativo también ya que a todas luces sería imprescindible un convenio entre los dos países. Respecto al posible impacto medioambiental, cabe valorar los importantes avances técnicos que pueden minimizar los impactos que se han producido en los últimos años en obras de este tipo, aunque suponga -y quizá ése es el quid de la cuestión- una mayor inversión.

Mil novecientos noventa y nueve: el diputado señor Mur, diputado en Madrid por el PAR y actual presidente de estas Cortes, defiende en el Congreso de los Diputados el túnel de Benasque. El PAR apuesta con rotundidad por esta obra en Madrid y en Aragón. Llegamos a enero de 1994: el Gobierno aragonés -entonces era del PSOE- presenta en Bruselas, entre los tres más importantes proyectos de infraestructura para el Alto Aragón, el recrecimiento de Yesa, el eje norte-sur y el túnel de Benasque, llegándose a plantear ayudas Interreg, e incluso se habla de un posible peaje.

Marzo de 1994: la Comisión mixta túnel de Benasque se reúne en Toulouse. La prensa destaca tres titulares: «A partir de la reunión de ayer en Toulouse, la DGA abandera el proyecto»; «Los técnicos de ambos países reelaborarán los proyectos de viabilidad»; «Para la financiación de las obras se contará con fondos europeos».

Y llegamos a 2001, y surge otro fuerte movimiento social reivindicativo: Asociaci¾n de asociaciones de comunicaci¾n Espa±a-Francia por Benasque, Mancomunidad del Alto ╔sera, Asociaci¾n de empresarios de Graus, Mancomunidad de la Baja Ribagorza, Ribagorza oriental, Asociaci¾n pro t·nel de Benasque, Asociación de empresarios del Cinca Medio, de propietarios de Turismo Verde de Huesca, Consejo municipal de desarrollo, y el Ayuntamiento de Barbastro, por acuerdo de Pleno, ha solicitado formar parte del mismo.

Hoy, de nuevo el PAR, con esta proposición no de ley, igual que ayer, coge el testigo de esta importante y necesaria obra y la traemos a estas Cortes -esperamos que sea la última vez-, solicitando el apoyo de sus señorías por unanimidad. No entremos, por favor, en confrontaciones de pequeña política. El momento es propicio para conseguirlo, como me decía Ricardo Martínez, presidente de Acofebe, en una entrevista que mantuve con él ayer por la mañana.

Por diversas circunstancias, Francia es más favorable a esta vía transfronteriza, con evidentes y favorables consecuencias en los ámbitos del turismo, comercio, pequeña industria, y también social y cultural para las dos zonas: Ribagorza y Comminges. A este respecto, ¿sabían sus señorías que en este valle hay dos personas a las que les fue concedida la legión de honor? ¡Qué intercambio cultural! El poder de decisión Toulouse-Saint Gaudens-Luchón está de acuerdo.

Como portavoz del PAR, anuncio ya que asumimos la enmienda de adición del Partido Socialista basándonos en la filosofía de aunar esfuerzos que he mencionado anteriormente y porque entendemos que es bueno trabajar a los dos niveles: Gobierno central España-Francia y DGA-Midi-Pyrénées.

Señorías, termino solicitando unidad de todas las fuerzas políticas para que esta vía de comunicación Benasque-Luchón sea una realidad. La Liga Ribagorzana, que está buscando, por cierto, apoyos de la Generalitat, nos pide una actitud decidida a los políticos aragoneses. Debemos recordar que la carretera que vertebra esta parte de la Ribagorza en sentido sur-norte, desde el embalse de Barasona y Graus hasta más allá de Benasque, que fue C-139 y ahora es A-139, se llamó y se sigue llamando oficialmente «de Graus a Francia por Benasque».

La Ribagorza, una zona siempre con problemas, donde los niños han nacido y se han criado con historias de reivindicación, la Ribagorza, que proporciona energía eléctrica y agua a otras zonas de Aragón y del resto de España, la Ribagorza inundada, señorías, se merece esta inversión por compensación, restitución, por derecho, por justicia, por todo. Servirá, sin duda, para desarrollarla, para desarrollar este territorio, que beneficiará a sus habitantes, asentará la población. Por otro lado, será una importante vía de comunicación Zaragoza-Toulouse, ésta será la vía más corta entre Valencia, Zaragoza, Toulouse y Burdeos. La Cámara de Comercio valenciana ha apoyado públicamente este trazado recientemente.

Y ahora sí acabo. Señorías, que, esta vez, esta proposición no de ley sirva para algo más que para engrosar la documentación de una carpeta que se abrirá de nuevo en la próxima legislatura.

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señora Costa.

Hay una enmienda presentada por el Grupo Socialista.

La señora Pellicer tiene la palabra para defenderla.

La señora diputada PELLICER RASO: Gracias, presidente. Señorías.

Debo manifestar aquí que esta diputada se siente satisfecha de poder representar a su grupo parlamentario en esta iniciativa en favor de la construcción del túnel de Benasque-Luchón, de defender una iniciativa que es casi un símbolo para los habitantes de la ribera del río Ésera, como río que sirve de clara referencia en la vía de penetración hacia Francia, y de la que, lamentablemente, desde los habitantes más pequeños a los mayores, hemos oído hablar durante toda nuestra vida como una aspiración; para los mayores, como una vieja aspiración.

Por tanto, señorías, me siento satisfecha por el pequeño grano de arena que pueda aportar a favor de este túnel. Y, además, hablando de aportar, yo también quiero hacer una mención especial, como ha hecho la diputada del grupo proponente, porque me parece que es justo destacar aquí la buena e importante labor que está haciendo en defensa de la unión de España y Francia por Benasque la recién constituida Asociación Acofebe, que es una Asociación de asociaciones, como bien ha dicho, que en este momento ya aúna a más de cincuenta asociaciones e instituciones de la provincia de Huesca, y cuyo único objetivo es la defensa de esta comunicación.

Decía que me siento satisfecha de aportar mi pequeño grano de arena, pero también me invade una cierta tristeza, una tristeza al pensar en la cantidad de personas que lo han reivindicado como una necesidad para Aragón, como un túnel imprescindible para el desarrollo de una importante zona, como una necesidad para un territorio. Muchas de esas personas ya no están aquí para ver como otras generaciones seguimos con la misma reivindicación, y espero que esté próximo el día en que, en lugar de reivindicar, el túnel de Benasque-Luchón sea una realidad.

La barrera natural, señorías, que han sido los Pirineos desde siempre para nuestra tierra es preciso romperla si queremos el desarrollo. Y una manera de que esto sea así es defendiendo la apertura de este paso a Francia por Benasque, un paso que permita la circulación de personas, que facilitaría las comunicaciones hacia Europa y sería, además, un eje vertebrador del territorio.

Señorías, seguramente será difícil encontrar a un diputado o a una diputada de esta cámara que no haya acudido alguna vez a Benasque, pero, por si alguno no lo ha hecho -que desde aquí le podemos invitar seguramente, junto con el alcalde de Benasque, a que lo haga- o hace mucho que no la he hecho, le recordaré que no sólo estamos ante un valle con difíciles comunicaciones desde el sur y el este, que son las vías por las que podemos acceder a través de la nacional 260, eje pirenaico -un eje, por cierto, como se ha dicho en esta tribuna en múltiples ocasiones, en malas condiciones y con serias dificultades-, sino que el contacto con el oeste, con nuestro vecino valle de Gistaín, sólo podemos realizarlo en verano y a través de una difícil pista forestal, y los contactos con el norte, con Francia, que a principios del siglo eran frecuentes porque las carreteras no importaban, son nulos ahora.

Y casi no hace falta que repita la anécdota que también ha dicho la señora diputada proponente, cuando ha querido explicar lo fluida que era anteriormente, y llegamos a tener en nuestro valle, precisamente, a dos habitantes que recibieron la medalla de la legión de honor de la República francesa. Señorías, esto ahora no ocurre, se da la paradoja de que, en la era de integración en Europa, en la era de las comunicaciones, el valle del Ésera, casi toda, por no decir toda, la comarca de la Ribagorza y la provincia de Huesca están totalmente alejados de ella -me refiero a Europa- porque la barrera de los Pirineos no les permite traspasarlos. Los Pirineos, que a principios del siglo XX no eran una muralla, lo son ahora, en la era de las comunicaciones. La barrera de los Pirineos, que en otras épocas fue un nexo de unión entre los habitantes de Francia y España, hoy se presenta como una muralla que nos separa de una Europa en la que teóricamente estamos plenamente integrados.

Recuerdo un titular de prensa de no hace demasiados años, cuando desde la Asociación pro túnel de Benasque -a cuyo presidente, que en este momento está en la tribuna, quiero dar la bienvenida, que es un gran luchador por este túnel, don José Güerri- y, además desde la peña La Bullanga, de Graus, que contaban con el apoyo de instituciones en aquella época, se realizó una campaña en demanda del túnel de Benasque, y en un medio de información venía un titular que decía algo así como: «El túnel de Benasque, un túnel llamado deseo.»

Señorías, en esta cámara, evidentemente, hay historia -la señora Costa ha hecho una larga historia de ella-, yo sólo y brevemente quería hacer mención a lo que yo diría que con más fuerza ha surgido desde aquí, que fue una primera proposición por el diputado Bernad, del Grupo Socialista, en el año ochenta y seis; en el año ochenta y ocho, y a raíz, precisamente, de las movilizaciones de la Asociación pro túnel de Benasque y de la peña La Bullanga, en las que se consiguieron importantes apoyos de ayuntamientos, desde los chiquitines hasta los grandes (tipo Barbastro, Huesca, Zaragoza, Valencia), y las cámaras de comercio e industria de Huesca y Valencia, como la vía más corta de Valencia-Zaragoza-Toulouse, hubo una moción que se aprobó; y en el año noventa y tres hubo preguntas y recibió un fuerte empuje, precisamente siendo consejero de esta comunidad autónoma un miembro de la Mesa de esta cámara hoy, el señor Esteban, y un fuerte empuje desde la Diputación Provincial de Huesca.

Nuestro grupo, después de esta breve historia, querría que esto fuera una realidad, y piensa que el momento actual puede ser oportuno; que las buenas relaciones entre Aragón y las regiones francesas pueden llevar a dar un empujón importante para la consecución del túnel; que la Comunidad de Trabajo de los Pirineos puede y debe ser el foro de debate y de acuerdo para el mismo.

Un foro en el que las distintas regiones francesas y españolas, tomando posiciones conjuntas, consideren el cumplimiento de las resoluciones del consejo plenario de la Comunidad de Trabajo de los Pirineos reunido en Pau los días 7 y 8 de 2000, que, entre otros argumentos, decían: «La Comunidad de Trabajo de los Pirineos, ante la necesidad y el deseo de favorecer una verdadera mejora de las comunicaciones entre las regiones pirenaicas, y, en particular, entre las zonas fronterizas, ante la necesidad de fomentar el intercambio de personas y mercancías de la forma más eficaz y respetuosa con la sostenibilidad ambiental del Pirineo...», y, ante estos argumentos, concluían diciendo: «... reclaman el apoyo de la Unión Europea y de los Estados español y francés para la realización de los estudios, proyectos y obras necesarios para acercarse al objetivo general de permeabilidad de los Pirineos, y de manera especial en lo relativo a:...», y, entre otros aspectos decía: «... itinerarios viarios transfronterizos de interés intrapirenaico para disponer al menos de un paso transpirenaico cada cincuenta kilómetros».

Estamos apoyando que el Consejo de Trabajo de los Pirineos considere como vía preferente este túnel y promueva su financiación por la Unión Europea. Porque los habitantes del Pirineo, en este caso de la Ribagorza, se preguntan si en algún momento dejarán de ser los eternos amenazados y pasarán a recibir las inversiones desde el Gobierno de la nación que serían justas. Y les podemos poner nombre, señorías: nos amenazan permanentemente con obras como Santa Liestra, por ejemplo, y, sin embargo se nos niegan aquellas obras necesarias para nuestra supervivencia, como podría ser el túnel Benasque-Luchón o la nacional 260 para acceder a la Ribagorza en nuestra zona.

Y el hecho de que sea Aragón, señorías, la región a la que le corresponde ejercer próximamente la presidencia de la Comunidad de Trabajo de los Pirineos y, por tanto, sea el presidente Marcelino Iglesias quien la ostente, un defensor desde siempre de esta comunicación y desde todos los puestos de responsabilidad política que ha ocupado, hace que nos haya parecido adecuado presentar la enmienda de adición, que entendemos perfectamente complementaria al texto de la proposición no de ley del Partido Aragonés. Una enmienda que, como ustedes -supongo- conocen, trata de decir simplemente: «Correspondiendo al presidente de Aragón asumir próximamente la presidencia de la Comunidad de Trabajo de los Pirineos, se insta al Gobierno de Aragón para que, en base a los criterios de comunicaciones ya aprobados por dicha Comunidad de Trabajo, ésta incluya en el sistema de infraestructuras, con carácter prioritario, el proyecto del túnel Benasque-Luchón, solicitando a los respectivos gobiernos que asuman los compromisos acordados.»

Creemos que es importante que el presidente de Aragón, cuando ostente dicha presidencia dentro de pocos meses, pueda hablar en nombre de estas Cortes aragonesas, de unas Cortes que, por unanimidad, le han mandatado para defender ante el Gobierno del Estado y ante la Comunidad de Trabajo la ejecución de una vía de comunicaciones tan importante para Aragón. Y pedimos, señorías, la aceptación de la enmienda no sólo al Grupo del PAR, que ya lo ha manifestado aquí, sino que lo proponemos al resto de los grupos de la cámara.

Para terminar, señorías, hagamos que la historia se quede en eso y que sea historia pasada la vieja aspiración para convertir en realidad una demanda largamente deseada (que el túnel Benasque-Luchón deje de ser una utopía), y ayudemos a que ese túnel llamado deseo, como decía el titular que les he comentado, deje de ser un deseo para convertirse lo antes posible en una realidad.

Gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señora diputada.

En el turno de grupos parlamentarios no enmendantes, Chunta Aragonesista, señor Fuster.

El señor diputado FUSTER SANTALIESTRA: Gracias, señor presidente. Señorías.

Estamos hoy hablando aquí del túnel de Benasque, después de mucho tiempo sin hablar aquí, en la Ribagorza, en el Alto Aragón y en España, porque, a raíz de una iniciativa y de una pregunta del diputado José Antonio Labordeta en el Congreso de los Diputados recientemente -se resolvió en el pasado mes de octubre-, todos supimos lo que nos temíamos por lo bajo, que era que no había ninguna intención por parte del Gobierno central (ni español ni francés) de seguir avanzando en el túnel Benasque-Luchón. Y digo esto porque, como la señora Costa ha hecho una exhaustiva pormenorización de los aconteceres y de estas luchas, le faltaba esta última parte final, cuyo contenido creo que no tiene desperdicio.

Ya sé que me lo dejaba para mí, y voy a decir qué es lo que dice ese informe, un informe que fue aprobado el día 21 de octubre de 1999, aunque no se había hecho público, no se conocía bien públicamente su contenido, en todo caso. Las conclusiones de su estudio, entre otras cosas tan poco sabrosas para nosotros, dicen lo siguiente: «La funcionalidad de los itinerarios Benasque-Luchón y Alòs d'Isil-Salau sería de conexión para el tráfico local», primera mazada. «Dichos túneles, junto con sus accesos, comportarían unas afecciones medioambientales entre severas y críticas. El carácter local de dichas conexiones descarta que sean los estados español o francés los que promuevan los eventuales proyectos. Si las entidades locales o regionales deciden promover, finalmente, esos proyectos, se debería extremar la atención, en el sentido de minimizar la afección ambiental...»; es decir, no haremos nada pero, si ustedes se ponen a hacer algo, ya les estaremos vigilando bien, no vaya a ser que cometan alguna aberración. «Y, en todo caso, los estados francés y español reafirman su interés por las tres principales conexiones a través del Pirineo central para el transporte de larga distancia: Zaragoza-Pau, por el túnel de Somport; Lleida-Toulouse, por el valle de Arán, y Barcelona-Toulouse, por el túnel de Puymorens». Como ven ustedes, no aparece aquí el Benasque-Luchón.

A raíz de conocerse esta información y esta poca disponibilidad del Gobierno central, se desataron las reacciones y las críticas de una comarca especialmente agraviada, como es la de la Ribagorza. Se agravió todo el mundo, excepto el señor Velasco, el señor consejero de Ordenación Territorial, ése al que tanto apoyamos, según el señor Pérez, que salió y se despachó con unas manifestaciones en las que decía literalmente que «El Gobierno de Aragón no contempla la ejecución del túnel de Benasque entre sus proyectos prioritarios», cuando ratificaba la falta de interés del Gobierno central español. La polvareda que se montó entre ayuntamientos de la Ribagorza, algunas mancomunidades, entidades, en todo caso, asociativas de la Ribagorza hizo que el propio presidente del Gobierno, señor Iglesias, tuviera que rectificar al consejero muy poco tiempo después diciendo que el túnel de Benasque es un objetivo irrenunciable para los aragoneses, sobre todo en las comarcas orientales, y que, en cualquier caso, desde Aragón no podemos renunciar a esa obra aunque lamentaba que hubiera bajado la presión reivindicativa sobre el proyecto; especialmente la suya, claro, la del propio Gobierno de Aragón, que no había dicho ni una palabra desde hacía mucho tiempo, éste y los gobiernos anteriores, sobre todo los gobiernos anteriores.

En todo caso, el Partido Aragonés estaba representado, está y estaba, en unos y otros. Quiero decir que, aquí, todos tenemos parte de responsabilidad, y, desde luego, algunos bastante más que otros.

Ésta es la situación, completada con la exposición previa de la señora Costa. Y, ante esto, ¿qué podemos hacer? Porque tampoco se trata de que vayamos golpeándonos con la cabeza en la pared. Podemos pedir, y nosotros por supuesto que vamos a respaldar esta iniciativa y vamos a pedir que desde el Gobierno central, desde el Gobierno español, se apoye y se intenten buscar los canales y los cauces de colaboración con el Gobierno central, ¡faltaría más!, como siempre lo hemos hecho, pero también vamos a decir que no vamos a dejar toda la responsabilidad al Gobierno central, algo habrá que hacer desde aquí. Y lo digo recordando que algún otro túnel, cercano en lo geográfico y menos en el tiempo, como es el túnel de Bielsa, llegó incluso -creo recordar- a ser licitado por el propio Ayuntamiento de Bielsa, no por la comunidad autónoma ni la diputación provincial: por el propio ayuntamiento, por el propio municipio de Bielsa. La cuestión es que se hizo.

Quiero decir con esto que si, al final, después de los intentos reiterados que hagamos, vemos que ni a medio ni a largo plazo... eso es lo que vemos hoy aquí, se ratifican las posiciones del Gobierno central y no hay ninguna posibilidad ni por Francia ni por España de hacer esa conexión, tampoco debería arrojar la toalla el Gobierno aragonés. Y el Gobierno aragonés debería impulsarlo de alguna manera, debería seguir alimentando esta llama y esta esperanza de poder conseguir llevar a cabo la obra, no digo con fondos propios, no digo cómo habrá que financiarlo, a lo mejor no lo respaldan los gobiernos centrales español y francés, y sí que podemos conseguir que se respalde con fondos de la Unión Europea; ya veremos cómo hay que hacerlo. Pero, desde luego, no dejar toda la responsabilidad y todas las culpas, para que no salga nadie dentro de diez años a volver a recordar aquí, a repasar la historia, con varios hitos más en los diez años.
Y digo todo esto porque, si alguien merece especialmente que desde las Administraciones públicas se compense, se dé respuesta a sus necesidades, son comarcas como la Ribagorza. Me alegra mucho, por cierto, oír decir al Partido Socialista y a su portavoz que consideran el embalse de Santa Liestra como una amenaza. Hasta ahora no lo habíamos oído así pero me gusta mucho oírlo, señora Pellicer, espero que hable usted en nombre de su partido, no sólo en el propio, cuando considera el embalse de Santa Liestra una amenaza para la Ribagorza; para la Ribagorza y para todo Aragón, le digo yo también.
Efectivamente, la Ribagorza se ha visto amenazada por Comunet, antes por el Lorenzo Pardo, ahora por Santa Liestra, ya tiene otros cuantos embalses hechos... Se ve amenazada todavía, hoy también, por la línea de alta tensión, la Aragón-Cazaril en principio, la Graus-Sallente, una variante o un trazado transversal a este trazado... Es decir, ¿todo lo que sea expolio de sus recursos, todo lo que sea amenazas para frenar su desarrollo y sus posibilidades? Especialista número uno: la Ribagorza, no tenemos que ir más lejos.
Pero, sin embargo, cuando desde la Ribagorza se plantea cualquier tipo de reivindicación unánime -y no lo digo sólo por ésta, lo digo también por el eje transpirenaico, por ejemplo-, siempre aparecen inconvenientes, siempre hay alguien que se descuelga, siempre hay un Gobierno central que no ve interés, que lo ve de exclusivo interés local, como en este caso, u otros que están dispuestos o siempre prestos para conseguir que a la Ribagorza no llegue más que el expolio, no llegue más que el furgón de cola del progreso y el desarrollo, es decir, no lleguen más que las amenazas, las infraestructuras negativas, aquellas que no dejan riqueza en el territorio, aquellas que no asientan la población.
Por eso, siendo sensibles siempre, que debiéramos serlo de una forma muy especial, con nuestro territorio, creo que debemos serlo de una manera específicamente motivada con el caso de la Ribagorza. En este sentido, ya les anuncio que no solamente vamos a respaldar esta iniciativa -que con habilidad ustedes han transformado en lo que podía ser una pequeña contradicción dentro del Gobierno, pese a una petición más al Gobierno central, petición que suscribimos-, no solamente nos vamos a quedar ahí, sino que pronto debatiremos en la Comisión de Ordenación Territorial una proposición no de ley de nuestro grupo que deriva del compromiso adquirido en el debate de los presupuestos de apoyar unos estudios de viabilidad tanto de esta conexión del túnel Benasque-Luchón como de la reapertura de la línea ferroviaria Barbastro-Selgua, etcétera, un compromiso que motivó la retirada de nuestras enmiendas en los presupuestos, y espero que se confirme el apoyo anunciado en su momento.
Porque el Gobierno de Aragón tiene que seguir haciendo cosas también, no basta con que reclamemos a quien parece que estamos viendo que tiene muy pocas ganas de atendernos en esta materia, el Gobierno de Aragón también tiene que hacerlo. Y, respecto a esos estudios, ciertamente, que ya están hechos, convendrá que, a la vista de las últimas novedades y de cómo están las cosas en el territorio, se haga una actualización o una viabilidad o se busquen fórmulas financieras alternativas de fondos europeos o de donde procedan. Pero algo tenemos que hacer y movernos para no seguir dejando una comarca como la Ribagorza siendo la pariente pobre, siendo la cenicienta de la comunidad autónoma.
Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.
Por el Grupo Parlamentario Popular, el señor Marión tiene la palabra.

El señor diputado MARIÓN OSANZ: Gracias, señor presidente.
Señoras y señores diputados. [El diputado Gimeno Fuster, desde el escaño y sin micrófono, se manifiesta en los siguientes términos: «Te reciben con agrado».] Me reciben con agrado, lo cual agradezco.
Para mí es una gran satisfacción, no ya como diputado, que lo soy, sino como alcalde de Benasque... porque en mi ya larga vida política, desde el principio, nos encontramos con este gran problema, y diría que con algún desánimo alguna vez, porque también se cansa uno de pegarse contra los muros, se toma un descansillo, pero siempre, siempre ha estado latente en esa zona, no sólo del valle, sino en toda la zona oriental de la provincia de Huesca, el problema del túnel de Benasque-Luchón.
Pero, para hablar del túnel Benasque-Luchón, me van a permitir ustedes que nos situemos en el tiempo y en el espacio. En el espacio porque, efectivamente, como de todos es sabido, en todos los valles pirenaicos, tradicionalmente, toda la vida ha habido pasos fronterizos para comunicarse con el valle del otro lado. Eso ha hecho que haya una cultura pirenaica, esa relación ha hecho que exista una cultura pirenaica porque en aquellas zonas nuestras no hay españoles y franceses, hay montañeses, y esos montañeses son los mismos a un lado y al otro de la frontera, y es porque siempre han estado unidos por esos pasos.
Quiero hacer referencia -me van a perdonar que me extienda un poco en el tiempo, como he dicho- a que, en el año 1357 -hay documentación en el Ayuntamiento de Benasque-, el Conde de Comminges firmó convenio con los benasqueses no sólo para limpiar el puerto -supongo que querría decir a la salida del invierno-, sino para arreglarlo. Quiere decirse que los convenios y los tratados con Francia, pues, fíjate, hace ochocientos o seiscientos años. Quiero decir también que eso no era producto de la casualidad. Tienen que saber sus señorías que, efectivamente, Puebla de Roda y San Beltrán de Comminges eran dos monasterios que estaban comunicados entre sí, o se comunicaban mucho, porque pertenecían todos a la misma congregación. Y también tengo que decir, por si acaso no está claro, que también pasaban los otros caminos de Santiago por el valle de Benasque, no había sólo camino de Santiago por el Somport, sino que también había por el valle de Benasque. Con ello quiero decir que esto viene de lejos.
Pero me voy a ceñir a algo más reciente. Lo más reciente es que aparece el ferrocarril en España, por allá por los años 1850, más o menos, creo que son de 1858, si no tengo mala memoria, los primeros ferrocarriles de España (Barcelona-Mataró, Madrid-Aranjuez), por 1850. Pues, fíjese usted, en 1864 ya se habla de ferrocarriles para unir Madrid con París. Y, ¡qué casualidad!, uno de esos ferrocarriles es el que tenía que pasar por el valle del Ésera, que es el recorrido más corto entre Madrid y París. Voy a citar alguna cifra: el ferrocarril entre Madrid y París medía exactamente, según los datos que yo he podido manejar, mil trescientos setenta y cuatro kilómetros; por Canfranc, mil cuatrocientos setenta y siete, y, por Irún, mil cuatrocientos setenta y uno. Aquello fueron unos escarceos porque desde 1864 hasta 1927, en que creo que se inaugura el ferrocarril de Canfranc, habían pasado muchísimos años, pero ya estaba el valle de Benasque como punto de referencia, como punto ideal para comunicar, para abrir el paso entre España y Francia.
En 1815 -es una cuestión que también es bueno traerla a colación- ya no se habla de un ferrocarril que sea de Madrid-Zaragoza-Tolouse-París, sino que se habla de un ferrocarril desde el puerto de los Alfaques hasta Luchón, porque Luchón ya tenía entonces ferrocarril. Y dice textualmente: «Es la mejor salida que puede tener Francia hacia el Mediterráneo y que más le acerca a su protectorado de Argel», de Argelia, o sea que ya se estaba hablando entonces también de un ferrocarril ¿Qué pasa entonces? Pasa entonces lo que ha pasado mucho y ha pasado en todos los sitios. Yo tengo que decir como un poco de queja que la política... no sé si aragonesa o de las fuerzas vivas de Aragón no ha sido nunca muy proclive a mirar hacia la derecha o la izquierda, ha sido, ha tenido una política -yo diría- vertical cuando han mirado hacia Francia. Y, sin duda, algo tendría que ver con esto que, aunque de París a Madrid o de Zaragoza a Toulouse el recorrido más corto era por Benasque, se hizo por Canfranc. Bienvenido sea, a ver si vemos su reapertura pronto y, así, todos felices.
Como es natural, se construye el Canfranc. Nadie está pensando en ese momento en la posibilidad de hacer otro túnel por Benasque. También es sabido que, a partir de los años treinta, ni Francia ni España, ni España ni Francia, estuvieron durante muchísimos años para abrir túneles o para abrir pasos, bastante hacían en un lado y en otro con vigilar la frontera. O sea que, de alguna manera, entre guerras y fronteras cerradas se nos pasó el tiempo.
Pero llegan los años sesenta. Ahí sí que se intentó dar un gran empujón al túnel de Benasque-Luchón. ¿Y qué ocurre en ese momento? Bueno, estábamos en la época del general Franco, los generales tenían un cierto poder, y aparece un general, el general Cuervo Radigales, hijo de una señora de Graus, está enterrado en la Virgen de la Peña de Graus, y, entonces, plantea el hacer la carretera, y, efectivamente, ahí está la carretera, que llega hasta el frontal exactamente de la barrera pirenaica en el valle. Tengo que decir una anécdota, que alguien ha llegado ahí por la noche y ha dicho: «¿qué pasa?, ¿que se ha bajado la montaña?» Pues, claro, se ha bajado la montaña.
Tengo que decir también que, en mis primeros escarceos como político en la zona aquella, pues, claro, enseguida tomamos conciencia del asunto y nos vamos a Madrid a ver qué pasa con aquel túnel, y nos contesta -me acuerdo con palabras textuales- el ministro de Obras Públicas de aquel momento, nos dice -que íbamos a una comisión de la provincia de Huesca y algunos más-: «Es que el general Cuervo hizo lo principal pero se olvidó de lo importante: hablar con los franceses para abrir el túnel de Benasque», hizo la carretera pero se olvidó del túnel.
Quiero decir con esto también que los franceses nunca -no se lo crean ustedes- han estado bien dispuestos a abrir pasos fronterizos con España. Yo creo que nos han considerado un poco los territorios del sur, y no sé si les ha interesado o no les ha interesado pero lo que les puedo decir yo es que, en la cantidad de viajes que habremos hecho en comisiones a Toulouse, en comisiones a Saint-Gaudens..., nunca jamás estuvieron bien dispuestos a que se abriera este paso fronterizo. Alguna vez incluso se les escapaba: «¿para qué queremos más carreteras?, ¿para que pasen más naranjas desde Valencia hasta Bélgica? Oiga, pues no, para eso no necesitamos túneles, ya estamos bien como estamos».
Lo que sí me gustaría decir es que, así como los franceses nunca han estado bien dispuestos y creo que nunca hemos llegado a plantearnos... nos lo hemos planteado muchísimas veces, yo, desde mi condición de político de arriba, no de Zaragoza, y nunca se ha conseguido. A mí no me gustaría ahora tampoco que también empezáramos a discutir en esta cámara sobre quién tiene la responsabilidad de hacer el túnel. Porque, claro, es muy fácil decir desde aquí: «es que las responsabilidades de Madrid». Pues yo tengo que decir, y me voy a apoyar en algunas declaraciones de políticos de estos bancos de la izquierda, de mi izquierda, que no siempre han pensado lo mismo.
Y voy a decir lo que pensaban algunos de los políticos, algunos se sientan aquí, en este momento no están pero pienso que alguien les trasladará esto que yo ahora voy a decir porque pienso que es así. Desde los años 1988-1989 hasta 1992, esto, desde luego, estuvo bien caliente, todos opinábamos y todos echábamos un poco el ascua a nuestra sardina. Y voy a citar porque, como digo, en algún momento, en visitas a Madrid o en visitas de los ministros aquí, todos decíamos, o, por lo menos, algunos decíamos lo que pensábamos. Al ministro don Javier Sáez de Cosculluela le preguntan: «¿Habrá túnel en Benasque?» Y dice textualmente: «Eso no es competencia del Estado». O sea que vamos a ver si seguimos diciendo lo mismo. La carretera es de la comunidad autónoma y ésta es la que tiene que decidir.
«Yo puedo decir que habrá túnel en Viella y en Somport, pero ¿en Benasque?, sólo puedo ofrecer mi colaboración»: esto es lo que decía el ministro socialista el día 30 de noviembre de 1990. Pero había una coincidencia plena con la posición de los socialistas de Aragón, que en ese momento estaban gobernando en Madrid, como todos sabemos, y también había alguna parcela de responsabilidad política del Partido Socialista en Aragón, esa parcela era la Diputación Provincial de Huesca. Me gustaría que estuviera el presidente, y no para recriminarle esto, sino para que, de alguna manera, tomase postura en esto que dijo entonces, a ver si coincidía con lo que dice ahora. Decía don Marcelino Iglesias -esto fue el 22, al día siguiente de lo del ministro o el mismo día, me parece-: «El presidente de la Diputación Provincial de Huesca, don Marcelino Iglesias, cree que la comisión -habíamos constituido una comisión en aquel momento- acelerará la construcción del túnel, aunque para él está muy claro quién debe ejecutarlo -entre paréntesis- (la Diputación General de Aragón)».
Yo no tengo claro si es la Diputación General de Aragón, el Gobierno central, la Diputación Provincial de Huesca o el Ayuntamiento de Graus, no lo sé. Como bien decía el portavoz de Chunta, pues sí, yo tengo conocimiento de eso, de que en Viella me parece que lo contrató el ayuntamiento de... Se ha dejado usted algo, y es que don Vicente Mir, alcalde durante muchísimos años de Saint Lary, al otro lado de Bielsa, era belsetano, mejor dicho, chistavino, era chistavino don Vicente Mir [risas], era chistavino. Fue él y el alcalde de Bielsa, efectivamente, los que dijeron: «aquí hay que abrir un túnel, ya está bien de aislamientos, ya está bien de separación entre dos zonas que estamos tan cerca». Como, además, él es de La Comuna, se ve que tenía apetencias también de pasar de cuando en cuando a ver a sus familias, y consiguió lo que otros no supimos conseguir o lo que no hemos sabido conseguir.
Dicho esto, un poco de la postura del Partido Socialista -no es recriminar, es situarnos un poco en la realidad de aquel momento, que me gustaría que fuera distinta de la de ahora-, tengo que decir que también hay partes positivas, y algunas de las cosas que se dijeron entonces también son muy importantes, y me apetece decirlo, aunque el señor Maggioni ya no se va a enterar de lo que digamos aquí, pero tampoco le disgustaría que lo dijéramos. Hubo muchas reuniones, muchas discusiones, y el Gobierno de Aragón encargó un estudio de viabilidad del túnel de Benasque-Luchón. Se presentó con todo boato, como se hacen estas cosas por parte de los gobiernos que hacen algo -me gustaría que se hicieran muchas presentaciones de muchas cosas, hace días que no se ve mucho esto-, se presentó con mucho boato y el señor Maggioni dijo: aquí están los estudios y nuestra responsabilidad es que esto se haga; y, con gobierno central o sin gobierno central, de lo que estamos convencidos -alguien ha apuntado por esa línea- es de que lo que tenemos que hacer es colaborar entre todos y dotar a esa parte de la provincia de Huesca de un paso fronterizo porque buena falta le hace. Eso es lo que decía el señor Maggioni también por esas fechas del año noventa más o menos, que era cuando más vivo estaba el tema del túnel.
La opinión nuestra, en aquel momento por lo menos, y la sostenemos ahora, es que el Gobierno central -no podía ser de otra manera- tiene la responsabilidad de hablar con el Gobierno francés para ponerse de acuerdo para hacer un tratado internacional que permita la ejecución no sólo del proyecto, que sería otra cosa, sino la ejecución de ese túnel, que, al fin y al cabo, va a pasar de un lado a otro de la frontera, aunque ahora parece que a las fronteras ya les damos más importancia, pero así es. Eso está claro, pero la carretera -que era el argumento, el argumento del señor Sáez de Cosculluela, el argumento del señor Marcelino Iglesias- que va desde Graus hasta quince kilómetros por encima de Benasque, es la carretera 139, responsabilidad regional. Entonces, ¿qué es lo que habría que plantearse? ¿Por ser carretera regional tiene que hacerlo el Gobierno autonómico? ¿Sí o no?
Entonces, yo le pediría -casi con eso termino- al Gobierno de Aragón que despeje esa duda, porque es que, si no, no tendremos túnel, hay que despejar esa duda. ¿Le corresponde al Gobierno central? Colaboremos. ¿Le corresponde al Gobierno autonómico, a la Diputación General de Aragón? Que colaboren los de Madrid. Ése es el planteamiento, y, si no vamos por ese camino, no tendremos túnel.
Insisto, ahora volveremos a tomar el tema del túnel, claro que sí, como en el año noventa, pero ya verán ustedes como nos pegaremos con la cabeza contra un muro y tendremos que decir: «oye, ¡pues ya veremos a ver!» Despejen ustedes esa incógnita. Yo no he querido hacer una enmienda, tenía pensado hacer una enmienda en ese sentido pero creo que, con el mensaje que ya le he mandado, además, con la diputada Pellicer a don Marcelino Iglesias para cuando esté en la Comunidad de Trabajo de los Pirineos... Primero, despejemos esta duda. No sé si puede tener solución o no pero, si la carretera es regional tiene que hacerla el Gobierno central, intentemos que se quede la carretera también, que no pasa nada. Yo no sé si a ustedes les interesaría que se quedaran esa carretera... ¿Verdad que sí les gustaría? Como a mí me hubiera gustado también que se hubiesen quedado la Cerler pero no la quisieron. [Risas.]
Bien. Pues yo, para terminar, diré: aunemos esfuerzos entre todos -insisto, no está el presidente pero me gustaría que alguno de ustedes le trasmitiera esta idea-, despejemos cuanto antes de quién es la responsabilidad de la carretera. Todos asumimos que la responsabilidad del tratado franco-español es del Gobierno central, creo que es así, y diría más: si se demuestra que es competencia del Gobierno de Aragón, pues seamos un poco celosos con lo nuestro y hagámosla, que no nos la haga nadie, que para eso son las competencias, porque es que, si no, va a resultar que estas competencias o estas autonomías -que yo no sé cómo pensamos...-... pues a lo mejor resulta -y es verdad, lo he dicho alguna vez- que parece ser que es como a esos chavales que, cuando tiene veinticinco o treinta años, ya por la noche nadie los sujeta en casa, que se van por ahí de juerguecilla, y se van porque pueden y porque tienen derecho y edad, ¡ah!, pero, cuando se quieren comprar el piso o el coche, se lo piden a su padre. [Risas.]
Negociemos, pues, y con esto termino. Además, creo que quizá el modelo, como he querido llamar yo, Maggioni es lo que tenemos que retomar. Él lo dijo hace diez años, lo dijo. ¿La competencia es de ellos? Ayudemos nosotros. Si es nuestra, que nos ayuden ellos. Es un paso importante para toda la zona oriental de la provincia de Huesca. Creo que para la actividad que se desarrolla en aquellas zonas y para la actividad que se generaría es imprescindible, como digo, que se construya este túnel no sólo de Benasque-Luchón, sino de Zaragoza-Toulouse, de París-Madrid.
Tengo que decir una cosa para tranquilidad de navegantes: no queremos una autopista, en el valle de Benasque, no nos hace falta una autopista. No destrozaremos el Ventamillo, que por el Ventamillo se puede pasar sin autopista y tal como lo tenemos, incluso aunque hubiera túnel. No destrozaremos nada, los montañeses somos los mayores vigilantes y cuidadores de lo que es la montaña, no destrozaremos la montaña. Además, tengo que decir que el túnel poco la puede destrozar, en todo caso serán los accesos, y con los accesos ya seremos meticulosos, ya seremos cuidadosos y no la estropearemos.
Nada más. Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor diputado.
Puesto que la portavoz del PAR, como proponente, ya ha manifestado que acepta la enmienda del Grupo Socialista, voy a proponer la votación incluyendo la enmienda del Partido Socialista.
Señorías, ¿votos a favor de la proposición no de ley número 152/00? ¿Votos en contra? ¿Abstenciones? Se aprueba por unanimidad.
Hay un turno de explicación de voto si es necesario.
Señor Lacasa.

El señor diputado LACASA VIDAL [desde el escaño]: Muchas gracias, señor presidente.
Para explicar el voto favorable de Izquierda Unida, como no podía ser de otra manera, a esta iniciativa que ha presentado el Partido Aragonés en la cámara, que no viene a ser si no la ratificación de tantas otras iniciativas que hemos aprobado, y esperamos, desde luego, que surta efecto en esta ocasión.
Creo que las explicaciones que han dado tanto la proponente como algún ilustre diputado y diputada que son de la zona nos han situado bastante bien en el contexto del problema. Yo, en todo caso, quiero comentarle y hacer referencia a una cuestión que ha señalado el señor Marión cuando ha dicho que Francia no estaba interesada por las comunicaciones con España. Yo creo que eso, de alguna manera, puede estar empezando a cambiar. Yo creo que, en general, la relación de Francia y España está siendo objeto de revisión en el país vecino, yo creo que esa revisión empieza a ser positiva y es probable que encontremos más receptividad. Pero, en todo caso, es difícil, es un empeño complicado, es un empeño que requiere en todo caso dosis de unidad. Porque, desde luego, creo que no es serio plantear que un túnel internacional que requiere un tratado entre dos estados y el aval de la Unión Europea lo pueda hacer ni una diputación provincial ni un ayuntamiento, ni una comunidad autónoma, me temo que no estamos en ese contexto.
Necesariamente tiene que pasar por un acuerdo entre gobiernos, como tiene que pasar por un acuerdo entre gobiernos la reapertura del ferrocarril de Canfranc, cualquier proyecto transfronterizo digno de mención. Porque, más allá de la cooperación de las comunidades transfronterizas, lo que son obras que afectan a aspectos internacionales requerirán la participación necesariamente de los gobiernos de ambos países, y, si no, es desconocer bastante cómo funcionan las relaciones internacionales.
Pero, en todo caso, lo que hacemos hoy aquí es apoyar esa solución tanto instando al Gobierno central como favoreciendo un clima en la Comunidad de Trabajo de los Pirineos, que no va a ser la Comunidad de Trabajo de los Pirineos la que vaya a hacer la obra, dense por convencidos, pero sí pueden generar un clima conveniente de apoyos y de receptividad por parte de los dos gobiernos para que se inscriba por lo menos en un catálogo de realizaciones, se pueda poner una fecha para su efectiva realización.
Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.
La señora Costa.

La señora diputada COSTA VILLAMAYOR [desde el escaño]: Gracias, presidente.
Señor Lacasa, muchas gracias por su apoyo.
Señor Fuster, yo he dejado para usted la pregunta del señor Labordeta en el Congreso de los Diputados. Sabía que su intervención en ese sentido le inclinaría un punto más a apoyar esta proposición no de ley. También tengo que agradecerle que entre en infraestructuras sin rozar el tema del medio ambiente.
Señora Pellicer, usted, habitante de la zona, con una dilatada trayectoria política, tenía que participar activamente en esta proposición no de ley, y por eso también hemos asumido su enmienda de adición, que, además, ha mejorado la proposición no de ley.
Gracias, señor Marión, no esperaba menos ya que, fíjese, aquí tengo una nota de prensa de 1989 en la está su fotografía, un poco más joven pero no mejor plantado, se lo digo de verdad. [Risas.] Y usted ya decía entonces que tenemos que aunar voluntades, que tenemos que crear ese poder político y económico que hace falta para conseguir estas cosas. Ahora aquí estamos todos unidos. Respecto a la financiación que usted ha nombrado, yo no la he querido tocar, no la he tocado, no la he querido tocar pero voy a decirle algo: no la he querido tocar como también he huido de recordar pequeñas salidas de tono, enfrentamientos del pasado sobre este tema. Creo que no es bueno, ahora hay que aunar esfuerzos.
Le diré también que el consejero de Ordenación Territorial que usted ha nombrado también decía que el artículo 149 de la Constitución establece con claridad los criterios: cuando se contempla la realización de una obra de interés general que, además, afecta a otro estado, es el MOPU quien debe financiar su coste, aunque la carretera se encuentre en territorio aragonés. Desde el PAR siempre hemos mantenido esa posición: financiación con fondos europeos-Gobierno central, aunque tal vez podría haber en la parte española un adelanto de financiación por la DGA.
En definitiva, gracias por la unanimidad al aprobar esta proposición. Y ahora, señorías, entre todos, roguemos al ejecutivo, al Gobierno central y al Gobierno aragonés para que se pongan en marcha y el túnel de Benasque pueda ser pronto una realidad.
Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señora Costa.
Señora Pellicer.

La señora diputada PELLICER RASO [desde el escaño]: Gracias, señor presidente.
Señor Marión, parece que estamos en el momento de los elogios. Siempre me ha parecido usted una persona agradable [risas], es un alcalde de mi comarca, pero, señor Marión, sí que quiero decirle que no imaginaba que fuera usted tan divertido, porque resulta que, ante una proposición no de ley tan seria, realmente creo que todos nos hemos sonreído con sus intervenciones pero su grupo se lo ha pasado estupendamente. [Risas.] Por tanto, es una nueva faceta que, desde luego, yo me encargaré también de transmitir porque a veces se nos considera muy serios en política y es importante también que saquemos a la luz estas facetas.
Señor Bizén Fuster, soy muy consciente de lo que como habitante de la Ribagorza y como militante del Partido Socialista he dicho en esa tribuna. Y casi siempre suelo escribir lo que digo, y, aunque añada algunas cosas, sí tengo muy claro que lo que yo he dicho ahí refiriéndome a lo que padece la Ribagorza y Santa Liestra es algo así, señorías, como que los habitantes del Pirineo, en este caso de la Ribagorza, se preguntan y nos preguntamos -y estoy yo ahí, evidentemente, como habitante de la Ribagorza, y lo repito- si en algún momento dejaremos de ser los eternos amenazados. Y, desde luego, he puesto como ejemplo... porque yo personalmente considero que Santa Liestra para nosotros es una amenaza, ¿eh?, por eso lo he dicho y lo repito, María Pellicer, a título personal.
Pero, señorías, aquí hay algo muy importante -también he puesto las otras carencias, como muy bien usted ha recalcado- y María Pellicer, militante del Partido Socialista, no puede olvidarse nunca de que hay una diferencia importante entre usted y yo: es que mi partido gobierna en este momento en esta comunidad autónoma, tiene responsabilidades de gobierno, y lo suyo, señoría, es una vocación de minoría y sin responsabilidades de llegar a gobernar por el momento. Y ésa es nuestra diferencia, y a veces la realidad es muy dura. [Rumores.]
Señor Marión, o señores del Grupo Popular, creo que no podemos basarnos en la historia solamente y que aquí a lo mejor hemos caído en el error de hacer demasiada historia. Usted ha dicho -creo que casi textualmente- que los franceses nunca han estado bien dispuestos. Eso es cierto, señor Marión, pero vamos a dejar la historia, vamos a hablar del presente y vamos a hablar del futuro. Mis informaciones muy recientes me dicen que, por ejemplo, para el propio Ayuntamiento de Luchón, para la propia Asociación en defensa del túnel de Luchón, es una reivindicación tan sentida como nuestro valle, como nuestra comarca, el que ese túnel sea una realidad.
Por tanto, yo creo, señorías, que lo que nos interesa ahora es el presente y el futuro para trabajar. Usted ha hecho referencia a la historia hablando de un ministro socialista, el señor Sáez de Cosculluela, y ha hablado de Marcelino Iglesias en sus días de presidente de la diputación provincial. Efectivamente, pudo hacer esas declaraciones, pero Marcelino Iglesias jamás ha dejado de defender como una necesidad para Aragón y para nuestra comarca el túnel de Benasque. Evidentemente, señorías, parece que era un problema el que como presidente de la diputación hubiera mencionado de quién eran las competencias. Yo sólo quiero decirle que siempre ha defendido esa opción y que, desde luego, aquí lo importante es buscar los fondos necesarios para que esto se lleve adelante y que todos los gobiernos, a nivel autonómico o regional, por un lado, y a nivel de ambos países (España y Francia), porque las competencias las tienen el Gobierno francés y el Gobierno español, lleguen a un acuerdo.
Por tanto, señorías, vamos a tomarlo con optimismo. Yo me niego a aceptar el pesimismo, creo que en política eso es impensable y sería un error, creo que debemos hacerlo, como decía, con optimismo. Creo que debemos dejar de darnos golpes contra la pared, que creo que también ha sido una de sus expresiones, porque, desde luego, en lo que yo sí confío es en que el próximo presidente de la Comunidad de Trabajo de los Pirineos (el presidente actual de Aragón, Marcelino Iglesias) contribuirá a que no nos salgan chichones en la cabeza.
Y, por último, señora Costa, del PAR, simplemente agradecerle su intervención y, además, agradecerle que haya permitido que nuestro grupo pudiera añadir una enmienda de estas características, que creo que, en definitiva, ha contribuido a demostrar lo que el actual Gobierno de Aragón está dispuesto a hacer por nuestro valle y por todo Aragón con la intención de abrir el futuro túnel Benasque-Luchón a la mayor brevedad posible.
Gracias, presidente.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señora diputada.
El señor Marión, por el Grupo Popular

El señor diputado MARIÓN OSANZ [desde el escaño]: Gracias, señor presidente.
En primer lugar, agradecer, señora Costa, señora Pellicer,... bueno, uno es como es, veinte años más atrás, veinte años más allá, pero yo soy José Marión y he cambiado muy poco desde hace diez años.
Lo que quiero decir primero es que consideraba esta proposición no de ley como si fuera del Grupo Parlamentario Popular. Tengo que decir también, y corroborando un poco lo que ha dicho el portavoz de Chunta, que esto, efectivamente, nos cogió un poco por la mano. El señor Labordeta se fue a Madrid como un buen llanero solitario, que le digo yo, lo mismo que don José María Mur también fue hace diez años, a defender los intereses de Aragón, que creo que es lo que los partidos, sobre todo los partidos minoritarios o que no tienen responsabilidad -y aunque la tengan- de gobernar en Madrid, pues tienen que hacer: defender los intereses de Aragón, que es lo suyo.
Entonces, efectivamente, doña Montse Costa se aprovechó de que el señor Labordeta levantó la voz en Madrid y dijo: ¡hombre!, en el PAR no nos podemos quedar atrás, vamos a unirnos. Tranquila, nos unimos todos, de verdad, de verdad, en esta causa del túnel de Benasque-Luchón.
Señora Pellicer, yo he hecho un poco de historia y he querido hacerla porque creo que, efectivamente, merece la pena conocer nuestra historia, conocer que nos quedamos en el año 1864 sin ferrocarril, aun siendo el recorrido más corto, quedarnos en el año quince ya sin ferrocarril... Que, por cierto, una cosa curiosa: el que proyectaba el ferrocarril ya lo hacía eléctrico, decía: el carbón, para las industrias. Aquí eléctrico, porque en el valle del Ésera quería hacer muchas centrales, en el valle del Ésera quería hacer cinco centrales para alimentar el ferrocarril eléctrico.
Quiero decir que remontarse un poco a la historia no está mal para analizar lo que ha ocurrido, por qué nos hemos equivocado, por qué se equivocaron ellos... ¿No hicieron bastante fuerza? Pues no lo sé. La obligación que tenemos nosotros en el momento en que vivimos es unir todos los esfuerzos. Insisto una vez más: a mí me gustaría muchísimo... No sé qué forma hay, yo preguntaba esta mañana a alguien, digo: pero, bueno, ¿quién tiene que decir de verdad si esto es competencia de la comunidad autónoma o del Gobierno de Madrid?, ¿quién lo tiene que decir? Porque es que, si no, será un diálogo de sordos, ¿eh?: «no, ustedes», «no, nosotros». Si hay que ir al Constitucional, se va al Constitucional y que se diga, yo no sé si es el Constitucional o quién lo tiene que decir pero despejemos esta incógnita, si no, no tendremos túnel.
Alguien ha hablado de financiación. Oiga, señora Costa, es que sin dinero... Me parece que usted es de ascendencia catalana: si no hay pelas, no hay pelas. O sea que, aquí, además de buena voluntad, hará falta algún dinero, venga del gobierno autonómico, venga del gobierno central o venga de la Comunidad Europea, bienvenido sea.
No esperemos otros ciento y muchos años para que haya por allí un túnel de paso con Francia. Nuestros vecinos franceses lo agradecerán, ¿eh?, porque siempre hemos estado bien unidos, bien comunicados cuando se iba con caballos; cuando se iba por caminos de herradura, nos veíamos todos los días, yo incluso he pasado... Que, por cierto, he omitido decir que, estando don Santiago Marraco, fue cuando -para que se animen los socialistas- se empezó a mover el túnel de Benasque. Hicimos una travesía andando con Amador Ortiz a la cabeza, y, para más detalle, fue el 3 de agosto y pasamos el puerto de Benasque con medio metro de nieve.
Nada más. Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor diputado.
Sí, señor Fuster.

El señor diputado FUSTER SANTALIESTRA [desde el escaño]: Señor presidente, solicito la palabra por el artículo 85.

El señor PRESIDENTE: Bien, un minuto.

El señor diputado FUSTER SANTALIESTRA [desde el escaño]: Respecto a la afirmación de la señora Pellicer sobre cuál es la vocación de mi partido, rotundamente es inexacto porque nuestra vocación no es de marginalidad ni de minoría, sino de gobierno, como demuestra el hecho de que en el propio municipio al que usted se estaba refiriendo, Santa Liestra, estemos gobernando con mayoría absoluta, y no pensamos quedarnos ahí.
Muchas gracias.



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