Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón


Proyectos de Ley

Debate y votación de las enmiendas a la totalidad de devolución presentadas al proyecto de ley de medidas para el mantenimiento de los servicios públicos en la Comunidad Autónoma de Aragón.

Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón n°: 011 de Plenos (IX Legislatura)
Intervinienen: Gimeno Marín, Fernando - Martínez Romero, José Javier - Suárez Oriz, Antonio - Allué De Baro, Elena - Luquin Cabello, Ana Patricia - Briz Sánchez, Gregorio Jesús - Vicente Ocón, Héctor - Sancho Guardia, Alfredo

El señor PRESIDENTE: Pasaríamos al siguiente punto del orden del día, que es debate y votación de las enmiendas a la totalidad de devolución presentadas al proyecto de ley de medidas para el mantenimiento de los servicios públicos en la Comunidad Autónoma de Aragón.

Presentación del proyecto de ley por un miembro del Gobierno de Aragón durante diez minutos. Tiene la palabra, señor consejero.

            Debate y votación de las enmiendas a la totalidad de devolución presentadas al proyecto de ley de medidas para el mantenimiento de los servicios públicos en la Comunidad Autónoma de Aragón.

El señor consejero de Hacienda y Administración Pública (GIMENO MARÍN): Señor presidente. Señoras diputadas, señores diputados.

Hoy comparece el gobierno para defender su proyecto de ley de medidas para el mantenimiento de los servicios públicos de la Comunidad Autónoma de Aragón frente a las enmiendas de totalidad que han sido presentadas por distintos grupos de la cámara.

Me gustaría pensar que podría todavía convencerles en estas enmiendas de totalidad, pero soy consciente que este debate político va a servir, en todo caso, que es lo que creo que también es muy importante, para que el gobierno dé sus argumentos y los grupos que sustentan al gobierno den su apoyo y sus argumentos de por qué presentamos este proyecto de ley y, lógicamente, los que han presentado las enmiendas de totalidad, para justificar el porqué de esas enmiendas de totalidad.

Yo quería presentar una cuestión muy simple. Este proyecto de ley se presenta porque perseguimos unos objetivos. Nadie tiene como vocación el querer o no querer subir los impuestos, lo doy por supuesto, aunque haya elecciones en estos momentos.

El gobierno tiene asumidos unos compromisos con su investidura, pero no solo con su investidura, también con sus compromisos asumidos en las campañas electorales cuando nos presentamos a las elecciones con la sociedad aragonesa, con todas las familias aragonesas. Y ese objetivo fundamental es volver a establecer una prioridad clara en las políticas sociales en esta comunidad, que ha venido deteriorándose como consecuencia de la crisis y de los distintos ajustes que se ha producido durante los cuatro últimos años, y más, y nuestro compromiso es volver a recuperar para la sociedad los niveles de servicios públicos y de servicios necesarios, como son la sanidad, la educación, la renta básica, la vivienda social.

Esos compromisos exigen tomar decisiones políticas, y desde la hacienda y desde los que preparamos los proyectos tributarios fundamentalmente somos conscientes de que, cuando presentamos estas medidas, son porque queremos cumplir con unos objetivos y con unas prioridades políticas, las prioridades políticas que se van a marcar en unos presupuestos que presentará el gobierno inmediatamente, antes de fin de mes, tal como anunció el presidente del gobierno de la Comunidad Autónoma de Aragón.

Como consecuencia de lo cual este es un paso más de los que hemos venido dando hasta ahora y que este proyecto viene a dar una respuesta a esas prioridades que hemos marcado, pero también da una respuesta a la situación económica que tiene la Comunidad Autónoma de Aragón en este momento.

Conocimos en su día cuál es la situación, la conoceremos a final de año cuando se presente la liquidación de los presupuestos y se produzca y se proceda a informar por los órganos reguladores de cuál es la situación económica de Aragón, y la situación económica de Aragón queda definida muy simplemente con dos datos o con tres datos, que no voy a reproducir mucho más porque los hemos dicho en distintas ocasiones. Tenemos un déficit en contabilidad de seiscientos noventa millones y tenemos unos resultados presupuestarios negativos de setecientos millones, que producirá y dará lugar a un déficit a fin de año próximo o alrededor de dos puntos, muy por encima del techo que se nos había planteado, de los objetivos que nos habían marcado tanto la Unión Europea como el Gobierno de España en la Ley de presupuestos generales del Estado.

Estas medidas que hoy presentamos persiguen también dar respuesta a esa situación, dejando bien claro que queremos compatibilizar el objetivo de la estabilidad presupuestaria con el objetivo, que sí que es prioritario, el primero de todos, de cumplimiento de los compromisos sociales que se produjeron con la investidura del presidente Lambán, pero también con los compromisos que habíamos asumido los socialistas en nuestra campaña electoral en todo este tipo de políticas.

Y solo quiero darles unos datos para que sean conscientes de cuál es la situación.

Miren, en los presupuestos que se van a presentar dentro de unos días —por eso lo explico ahora—, vamos a estar a un nivel de gasto no financiero del orden de lo que había en el año 2006 y año 2007: es volver hacia atrás, ocho años nada más y nada menos. Durante ese tiempo ha significado, nada más y nada menos, que un recorte de gasto no financiero de mil cien millones, más de un 23%. Eso quiere decir, nada más y nada menos, que la sociedad aragonesa ha sufrido mucho, y está sufriendo mucho.

Y, ante esa realidad, había que dar una respuesta política, y hoy, de verdad, no hay ninguna otra posibilidad política que marcar prioridades políticas, las que he dicho antes, y, dos, tener más ingresos para resolver esa situación, porque, si no, con menos ingresos también hay que decidir las prioridades, las que lógicamente estamos marcando, pero con más ingresos y aprovechando una situación económica que está empezando a mejorar, nos permite pensar que, con los mayores ingresos y con estas prioridades que estamos planteando, somos capaces de mejorar la situación de los servicios públicos, mejorar la sanidad, mejorar la educación, mejorar la renta básica y mejorar también la política de vivienda social.

Todo ese tipo de políticas es lo que significa lo que estamos haciendo, y quiero decir una cosa que es obvia: nunca se debieron bajar los impuestos con una situación como la que tenía la comunidad autónoma, nunca, nunca se debió hacer, pero se hizo y Aragón compitió con las comunidades autónomas de España porque todas las comunidades autónomas de España, con alguna excepción, produjeron medidas de subidas de ingresos, no quedaba otro remedio, ya no quiero hablar de las subidas de ingresos que el presidente del Gobierno de España se vio obligado con mejor o peor fortuna a hacer, más de treinta subidas de todos los impuestos, subió y se dirigió las subidas de impuestos a todo lo que se movía, a todo, no dejó por subir ninguna: impuestos especiales, hidrocarburos, impuestos sobre la electricidad, sobre todo. Subió IVA hasta el 21%, subió los impuestos de la renta, subió los impuestos de sociedades... Y nosotros frente a todo eso hoy presentamos, hacemos una propuesta moderada, moderada de lo que hay que hacer. Hicimos una propuesta para subir los ingresos para marcar unas prioridades.

Y lo digo porque la presión fiscal de Aragón es la segunda más baja de todas las comunidades autónomas de España en lo que se refiere a tributos en los que se tiene capacidad normativa por parte de la comunidad autónoma de Aragón.

Y no es cierto que porque haya mejorado la economía o porque estemos bajando los impuestos aumenten los ingresos. Pues no. Solo hay que comparar los estados de comparación con el resto de comunidades autónomas para ver que no está operando en el volumen de impuestos que tiene una comunidad autónoma para poner, que son muy limitados, no ha habido ningún tipo de medidas que avalen esa situación de que por bajar los impuestos se tienen más ingresos. No. La presión fiscal de la Comunidad Autónoma de Aragón sí que algunos consiguieron que fuera la segunda, aunque no la primera, más baja de toda España después de Madrid, pero, evidentemente, eso ha dado lugar a lo que ha dado lugar, a más déficit y a peores servicios públicos y a mayor daño para las familias.

La política que hoy presentamos, pues, es una política medida, en este proyecto de ley que presentamos, porque, vuelvo a insistir, hemos tomado para tomar esta decisión dos tipos de medidas: una, evitar que pudieran influir las medidas que adoptamos en la política de las empresas en su creación de empleo.

Hoy los impuestos que presentamos hoy aquí no le afectan a ninguna empresa y ninguna empresa puede decir ni defender en estos momentos que, como consecuencia de los tributos que hoy planteamos y proponemos a las Cortes de Aragón, que con ese tipo de políticas va a disminuir su política de creación de empleo. No es posible, no les afecta, no les afecta.

Porque incluso en algunos de los tributos que podrían afectarles se han excepcionado específicamente todas las actividades productivas, como puede ser el de hidrocarburos, se han excepcionado todas las actividades productivas, y, si no hemos excepcionado más, es porque la ley del Estado no nos lo permite, si no también lo hubiéramos hecho, para alguna actividad más residual de las productivas a las que nos hemos referido, porque esta medida no afecta ni a los transportistas, ni a los agricultores, ni a los taxistas, ni al gasóleo que se utiliza para la calefacción en las ciudades.

Hemos tomado unas medidas que no afectan a las empresas ni siquiera en la continuidad de las mismas, porque los impuestos que podrían afectarles, fueran de patrimonio o fueran de sucesiones, están excluidos precisamente en todo lo que hace referencia a las pequeñas y medianas empresas para que continúen con su actividad productiva.

Lo hemos hecho así e incluso los impuestos que pueden ser más discutidos desde ese punto de vista pueden ser perfectamente repercutidos, de tal forma que no solo porque se pueden deducir de las cuotas de los impuestos de sociedades y del impuesto sobre la renta, sino porque incluso algunos pueden repercutirse de otra manera para que no afecte ni siquiera a las empresas.

Primer punto: no afectan a la actividad productiva las medidas tributarias que hemos planteado.

Segundo punto: fundamentalmente estas medidas no afectan ni hacen ningún daño a las familias, no hacen ningún daño a las familias. Estas medidas que adoptamos —y lo digo muy sintéticamente, lo hemos venido defendiendo y explicando—..., las medidas no afectan a la mayoría de los ciudadanos porque solo afecta el IRPF, en la propuesta que hoy presenta el gobierno, al 0,5% de las personas que declaran el impuesto sobre la renta; lo digo para que se sepa, para que se sepa. Hemos actuado, no sé si timoratamente o no, pero afecta solo a las rentas más altas y de una forma que yo creo que también ha sido a lo mejor no sé si excesivamente prudente, pero ha sido una forma muy medida.

El 97% de la población, 97,5, no se ve afectado por la reforma en sucesiones, tampoco se ve afectado el 97,5% de la población.

Impuestos generales no hemos puesto que tengan una repercusión importante sobre las familias.

Las pymes y las empresas familiares han quedado totalmente excluidas, como hemos dicho, incluso en las sucesiones y en patrimonio, y no se verán afectados por el impuesto de hidrocarburos sectores que antes he venido diciendo.

Es decir, hemos adoptado una medida prudente que nos permite pensar en un horizonte de cien millones más de ingresos, que van a estar destinados a que aumente la renta disponible de los sectores más débiles de la sociedad, que van a estar destinados, sin ningún tipo de duda, para mejorar los servicios públicos de la Comunidad Autónoma de Aragón: sanidad, educación, renta básica y vivienda social, que eso iguala a los ciudadanos que en un momento de crisis es muy necesario en estos momentos.

Muchas gracias.

[Aplausos.]

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor consejero.

En defensa de las enmiendas a la totalidad presentadas por los grupos parlamentarios, tiene la palabra el Grupo Ciudadanos.

El señor diputado MARTÍNEZ ROMERO: Muchas gracias, señor presidente.

Buenos días, señorías.

La verdad es que empezamos este Pleno con un asunto importante donde los haya porque aquí lo que nos va a tocar decidir a todos es si subimos los impuestos a todos los aragoneses. Y esto es lo que establece la ley de medidas para el mantenimiento de servicios públicos que propone el gobierno del señor Lambán.

Mire, señor Gimeno, yo voy a aceptar todos los argumentos que me ha dado y casi voy a tratar con los mismos de convencerle de la poca idoneidad de esta ley de medidas fiscales.

Desde luego, lo que tenemos aquí es una decisión importante, sobre todo por la carga que va a suponer, como ya he dicho, a todos los aragoneses y porque puede poner en peligro principalmente el ritmo de recuperación de la economía aragonesa.

Ciudadanos Aragón, con la enmienda a la totalidad que ha presentado, ha dejado claro que tiene una posición frontal con respecto a esta ley por considerarla inadecuada e injusta. Inadecuada porque no es el momento, sinceramente no es el momento, e injusta por su falta de progresividad y por la falta de sensibilidad precisamente con aquellos que se encuentran en una situación más vulnerable, señor Gimeno. Afecta a todos, esta ley va a afectar a todos, y no era necesaria.

Mire, hace unos días el señor Lambán citaba una frase, dos frases en concreto, una que decía: «la política consiste en hacer lo posible en un contexto dado y no en un contexto cualquiera». Es una frase de Daniel Innerarity, y añadía otra de Arthur Kroeger, todo para justificar esta ley de medidas impositivas que ustedes traen aquí.

Citaba otra frase, como he dicho, en la que indicaba que un gobierno debe enfrentarse a la realidad de que no puede cuadrar sus cuentas suprimiendo gastos que no tengan efecto en algún sitio ni imponiendo impuestos que nadie tenga que pagar.

Desde luego, con estas frases, igual que con alguno de sus argumentos, con estas frases, señor Lambán, con los argumentos del señor Gimeno, podemos estar de acuerdo, pero creo que se puede hacer otra interpretación completamente distinta de estas palabras que se utilizaban para justificar esta reforma fiscal.

Lo primero es que parece que su gobierno no ha entendido o no ha tenido en cuenta cuál es la realidad, o no la ha entendido.

La realidad es que la situación actual de una parte considerable, de una parte importante, y es lo que ustedes están diciendo de los aragoneses, es la de seguir sufriendo los efectos de la crisis, esa es la realidad, y que hay algunos que por fin empiezan a ver la luz después de haberlo pasado muy mal. Y a todos esos también se les pretende subir los impuestos. A ellos y a todas las pymes de menos de diez trabajadores, que son más del 95% del tejido empresarial, que son las que crean empleo y que en este momento, en su gran mayoría, también están tratando simplemente de sobrevivir.

Y voy a referirme a la frase, como ya le he dicho, voy a seguir refiriéndome a la frase. Hemos hablado de la realidad, de dos formas distintas de entender la realidad, parece ser. Pero hay una segunda parte: la de los gastos. Obviamente, no se pueden cuadrar las cuentas suprimiendo gastos que no tengan efecto en algún sitio, señor Lambán.

Este era el argumento que se daba, pero también consideramos que no hemos visto en esta ocasión ningún planteamiento que establezca una reducción de gastos que pueda ser beneficiosa para las cuentas de esta comunidad autónoma y que se ha optado, finalmente, por una cuestión más sencilla, que es la de aumentar la presión fiscal.

También decía la frase que desde luego no se pueden cuadrar cuentas si no se suben los impuestos; con eso también podemos estar de acuerdo, pero con lo que no estamos de acuerdo es con a quién subimos los impuestos, porque esta subida impositiva por la que han optado lo que hace es subir los impuestos a todos los aragoneses, y lo hace cada vez que echan gasolina, lo hace cada vez que pretenden adquirir un vehículo, si quieren montar un negocio, cada vez que vayan a usar el transporte público, si pretenden, porque por fin, por fin, pueden comprar una vivienda o cada vez que heredan o reciben apoyo de sus padres. Eso es lo que hace esta ley.

Independientemente todo ello de la situación económica que tengan, de si ganan más o menos. Aquí, porque aquí han quedado incluidos, todos aquellos cuya situación es de mayor vulnerabilidad, aquellos para los que cualquier grano de arena al fin y al cabo es una montaña.

Fíjense, señorías, si es fácil estar de acuerdo a veces con una frase, y en cambio tener interpretaciones tan distintas.

Desde luego podríamos pensar, por otro lado, que con esta propuesta de ley de medidas para el mantenimiento de los servicios públicos queda patente que no se ha interpretado bien la realidad por parte del gobierno, que se han olvidado que se pueden suprimir gastos cuyo efecto nos habría beneficiado o que se han equivocado al decidir sobre quiénes han de pagar más impuestos. Simple y llanamente eso.

Y lo digo porque desde luego aquí, señor Gimeno, no vamos a discutir sobre la idoneidad de perseguir la estabilidad presupuestaria, la sostenibilidad financiera, y mucho menos discutir sobre si los derechos sociales, sobre si nuestro estado de bienestar ha de ser prioritario, porque lo es, eso lo sabemos todos. Aquí lo que discutimos es sobre cómo mejorar esos aspectos, eso es lo que se está discutiendo aquí.

Y la explicación es bastante sencilla, de lo que está sucediendo aquí la explicación es bastante sencilla: se ha optado por el camino más fácil, eso es lo que se ha hecho. El gobierno, entendiendo que todos los aragoneses quieren mejorar los servicios de educación, sanidad o sociales, ha pensado que eso, siendo aceptable, y que, si lo quieren los aragoneses, paguen más por ello. Eso es lo que se ha hecho aquí, esa es la realidad.

Sobre todo he de decirles que lo que sucede es que nosotros consideramos que este era el camino más fácil y que además era más fácil por el escenario en el cual se tiene que tomar esta decisión, y aquí sí que voy a referirme ya en concreto, en un apartado, a las cifras.

Lo tenemos mucho más fácil porque, si atendemos a las cifras relativas a los ingresos adicionales que el señor Gimeno, como viene siendo costumbre —por cierto, señor Gimeno, ayer tuvimos otra noticia, ya hemos comentado esto alguna vez en las comisiones—, nos ha ido proporcionando, esta vez con cuentagotas, pues ayer conocimos que el techo de gasto para el 2016 está cifrado en cuatro mil setecientos noventa y cuatro millones de euros, con un aumento del límite de gasto financiero de ciento cuarenta millones de euros. Eso lo tenemos que sumar a los ciento setenta millones de euros adicionales que va a tener usted por liquidaciones o a los cuarenta millones de euros que se consiguen gracias a una operación de refinanciación de plataformas logísticas que se autorizó por unanimidad en esta cámara. Porque en esta cámara, cuando las cuestiones son consecuentes, se consigue la unanimidad. Un aumento de los ingresos presupuestarios que además puede verse incrementado si la economía sigue con la tendencia actual.

Y, desde luego, podemos plantear que a pesar de la reducción del déficit autorizado, que está establecido en el cumplimiento de pasar de un 0,7 a un 0,3, a pesar de ese escenario, a pesar de todo ello, el escenario es cuando menos favorable. Y, aun así, aun así han optado por la solución fácil: subir los impuestos y encima hacerlo sin atender a la progresividad.

Eso sí, han tratado de adornarlo, han tratado de adornarlo subiendo los impuestos a nada más y nada menos que el 0,5% de los aragoneses, con una subida que no les va a reportar más del 4% de los ingresos totales que va a tener estas medidas impositivas.

Un maquillaje, atención al dato, que supone que aquel que gana más de cien mil euros le va a repercutir en doscientos setenta, mientras el impacto para cualquier ciudadano, independientemente de su situación, y solo por el impuesto de hidrocarburos, señor Gimeno, va a ser de treinta y seis; atención a la progresividad de esta ley de medidas. Y lo digo sobre todo por aquellos que le van a dar su apoyo y que cuando menos es un apoyo que sinceramente me cuesta entender, me cuesta entender el apoyo a semejante despropósito.

Se lo digo porque principalmente el grueso de su recaudación, de la recaudación que pretende esta ley de impuestos, está en los apartados de transmisiones patrimoniales, en el de actos jurídicos documentados, en el de sucesiones y donaciones y en el de hidrocarburos, impuestos que son ajenos al nivel de renta del contribuyente y que afectan principalmente, principalmente, a las clases medias y bajas, precisamente aquellas más castigadas por la crisis.

La cuestión es que esta ley de medidas supone optar por un camino fácil, que paguen más todos los aragoneses, y les prestaremos más servicios; claro, eso es sencillísimo.

La verdad es que si pudiera más me extendería analizando cada uno de los artículos de esta ley pero me temo que no tendría tiempo suficiente y ganas, desde luego, no me faltan.

Espero que seamos sensatos en esta cámara, que todos seamos sensatos, señores, en esta cámara, y que no tengamos que analizarlos en una ponencia que se tendría que establecer a tal efecto en el caso que no prosperara ninguna de las enmiendas a la totalidad.

Pero, desde luego, sí que quisiera terminar retomando la primera frase a la que me he referido que citaba el señor Lambán de Innerarity. La primera frase decía: «la política consiste en hacer lo posible en un contexto dado y no en un contexto cualquiera». Pertenece a libro La política en tiempos de indignación.

Pues bien, señor Lambán, me gustaría retomarla para recomendarle otro libro, este es de Zygmunt Bauman, el título es Daños colaterales.

Y se lo digo porque los efectos no intencionados de esta decisión, los efectos no planeados ni previstos en el contexto en el que nos encontramos que va a tener esta decisión, pueden ser graves. Innerarity desde luego habla de que un contexto condiciona la capacidad de tomar algunas decisiones y, desde luego, no vamos a negar que el contexto en el que las tiene que tomar no es el más adecuado. Pero Bauman también dice que se pueden producir cambios en el contexto y que esos cambios pueden que no sean precisamente para bien. Eso es lo que nosotros nos tememos.

Desde luego, señor Gimeno, ha argumentado que no va a haber problemas, que los ingresos no van a disminuir por esta ley de impuestos. Hombre, ya le comenté una vez, la excusa la va a tener fácil dentro de un año, porque teóricamente la propia recuperación económica le va a permitir maquillar lo que aquí va a suceder. Vamos a tener más ingresos pero la cuestión es que a lo mejor podríamos haber tenido muchísimos más, señor Gimeno, y aquí no es cuestión de aumentarlos sino de aumentarlos todo lo posible.

Y lo que sí que es cierto es que esta ley grava a alguno de los sectores estratégicos de Aragón e impacta en la capacidad competitiva de Aragón.

Desde luego a todo esto, además, tenemos que sumarle que no queda claro a qué se van a destinar esos fondos, porque en sus declaraciones ya han asignado muchísimos destinos, los han asignado a la ley de capitalidad, los han asignado a las promesas realizadas por todos los departamentos del Gobierno de Aragón, los han asignado al plan de emergencia social que planteaban sus socios de investidura, incluidas la Educación, la Sanidad y los Servicios Sociales. Mucho destino que no podemos asegurar porque no nos han traído aquí acompañando esta ley de aumento de la carga fiscal la ley de presupuestos que dejaría claro cuál va a ser el destino de todos estos ingresos adicionales que nos piden.

No vamos a entrar en discutir si la propuesta de ley tiene una razón lógica, si la tiene política...

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.

El señor diputado MARTÍNEZ ROMERO: Un segundo señor presidente.

Indicarles únicamente que desde luego por parte de Ciudadanos Aragón esperamos el voto positivo de todos los grupos parlamentarios para no apoyar este propósito, de todos los grupos parlamentarios de esta cámara, a nuestra enmienda de totalidad porque pretende subir los impuestos a todos los aragoneses sin necesidad de hacerlo y sin atender a la progresividad, porque es la solución fácil y hay otras y porque hipoteca. [Aplausos.]

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.

El Grupo Parlamentario Popular tiene la palabra.

El señor diputado SUÁREZ ORIZ: Gracias, señor presidente. Señorías.

Señor consejero, no hay nadie que tenga vocación de subir los impuestos, pero hay quien es adicto a subir los impuestos.

Mire, el debate que usted intenta plantear en esta cámara es absolutamente falso. El debate no es si en el 2016 vamos a tener más ingresos que en el 2015 o vamos a tener menos, ese es un debate falso. Usted sabe que en el 2016 vamos a tener, con subida impositiva o sin subida impositiva, más ingresos, y usted lo sabe, y buena prueba de ello es que el techo de gasto crece, ya lo ha presentado hoy, en ciento cuarenta millones respecto a este año.

Luego, por tanto, usted está planteando en esta cámara un debate falso.

En el 2016 va a haber más ingresos, bastantes más ingresos que en el 2015; lo que pasa es que además quiere más, de ahí lo de la adicción a subir los impuestos.

Mire, señoría, un gobierno que sube los impuestos a todos los aragoneses con el pretexto de mantener los servicios públicos, malo. Un gobierno que utiliza el camuflaje de los impuestos medioambientales para subir los impuestos, malo. Un gobierno que pretende colar un procedimiento especial de lectura única que impida el debate y la presentación de enmiendas para que exista poca transparencia hacia los aragoneses, malo. Un gobierno, y me gustaría que escuchara el presidente del gobierno, un gobierno que miente a los aragoneses porque primero dice que no y luego los sube, malo.

Y, por último, señor consejero, un gobierno que inicia un camino con esto que no sabe adónde va a llegar, dónde va a concluir, ya veremos, porque luego si no se aprueban las enmiendas de totalidad vendrán las enmiendas parciales y veremos qué es lo que sucede ahí... Ustedes han iniciado un camino, ustedes sabrán.

Pero además, señor consejero, usted plantea también otro debate falso, dice: «es que el impuesto de sucesiones afecta al 2,5%, es que el de transmisiones...». Oiga, si el problema no es ese, si usted hubiera planteado solo la subida de un impuesto hubiéramos entrado en el debate de ese impuesto. Es que usted plantea una subida, un subidón tributario. Por eso decimos que es a todos los aragoneses, más de cien millones de euros al año, sí, ochenta y ocho, porque hay una parte que se va a recaudar en el 2017, pero la subida es de más de cien millones. Usted está subiendo nada más y nada menos cuatro impuestos, que en realidad son seis, está incluyendo un tramo autonómico que no existe en hidrocarburos y está creando tres impuestos ambientales. Claro, el conjunto de todo esto, señoría, señor consejero, claro que afecta a todos los aragoneses y afecta de forma importante. De forma muy importante.

Mire, efectos absolutamente perversos los de esta subida impositiva. Para los aragoneses usted decía: «Es que han estado sufriendo». Naturalmente: siete años de crisis. Pues ahora era el momento de que no sufrieran con una subida impositiva. Se lo ha dicho el portavoz de Ciudadanos. Usted lo que quiere es el remedio fácil de decir: no, hombre, yo ya voy a tener más ingresos, pero si además tengo más, todavía podré hacer alguna cosa más. Oiga, es que los aragoneses han sufrido, efectivamente, mucho estos siete años de crisis. Era el momento de dejarles un poco de desahogo para incentivar, además, la inversión y el consumo.

Oiga, es que tiene unos efectos perversos en la recuperación económica. Sin duda la va a ralentizar en algunos sectores.

Y, en tercer lugar, señor consejero, es que va a tener efectos perversos para la propia recaudación de la comunidad autónoma, porque lo que aquí se plantea por un lado lo puede perder por otro por una menor recaudación en otros ingresos.

En definitiva, señorías, el Grupo Parlamentario Popular plantea una enmienda a la totalidad postulando la devolución del proyecto de ley al gobierno, sobre la base de que no es ni mucho menos imprescindible ni urgente para el mantenimiento de los servicios públicos esta subida tributaria. Y no lo es por tres razones: en primer lugar porque la política adecuada pasa y debe seguir pasando por un control riguroso del gasto público; en segundo lugar, porque las medidas que debe tomar un gobierno deben plantearse siempre dentro de la senda del crecimiento económico, para que además a su vez crezcan también la recaudación a través de esa recuperación económica, y, en tercer lugar, señorías, porque en el 2016 el señor consejero de Hacienda va a tener disponibles más de doscientos cincuenta y cinco millones de euros. Va a tener usted, señor consejero, más de doscientos millones respecto a este año del Estado, del señor Montoro. Sí, más de doscientos millones. Va a tener de más la liquidación del 2014 más el anticipo del propio 2016. Más de doscientos millones. Va a tener usted —cálculos de su propio departamento— un crecimiento de quince millones en los tributos cedidos y propios respecto al 2015. Quince millones. Y va a tener usted un ahorro de cuarenta millones según sus propias cifras de la refinanciación del sector público. Lo que totaliza doscientos cincuenta y cinco millones.

Consejero, usted va a tener doscientos cincuenta y cinco millones más sin subir los impuestos. Claro, usted quiere subir los impuestos y en vez de tener doscientos cincuenta y cinco, tener trescientos cincuenta y cinco. Lo que pasa es que ya veremos si al final tiene los trescientos cincuenta y cinco o tiene menos por los efectos perversos que yo le acabo de comentar.

Mire, señoría, esta subida hace un daño tremendo a los aragoneses. Y me voy a referir fundamentalmente a trasmisiones patrimoniales.

Trasmisiones patrimoniales afecta, desde luego, no a la gente de arriba, afecta fundamentalmente a las clases medias. Fundamentalmente a las clases medias. Afecta el impuesto de trasmisiones. No entiendo cómo los grupos —y lo digo ya—, cómo los grupos de izquierda de esta cámara no enmienda este impuesto, esta subida en el tipo general, porque esto afecta totalmente a las clases medias y a las clases bajas.

La vivienda usada es precisamente la que puede ser más asequible, que no la vivienda nueva, para las clases medias y bajas.

Sin descontar —aunque ya sé que habrá algunas enmiendas respecto a esto—, sin descontar el impuesto de trasmisiones que plantean ustedes al pequeño comerciante o a las familias numerosas, que ustedes los machacan vivos.

Señorías, es un daño también en el impuesto de sucesiones y donaciones. Ustedes no han entendido que el impuesto de sucesiones y donaciones favorece la oportunidad de los hijos con la reducción del 65% que usted se carga. Favorece la oportunidad para los hijos en un caso en vida y otro caso mortis causa. Ustedes lo eliminan, quieren eliminar oportunidades para los hijos.

Y así podremos hablar de la subida de la gasolina, que, evidentemente, a usted parece que con el céntimo sanitario en Cataluña o en otros sitios no le afectaba. Yo creo que los ciudadanos normales —yo se lo expliqué el otro día— parábamos siempre en donde la gasolinera estaba más barata. Ahora usted parece que va sobrado y eso no lo aplica.

Señorías, aparte de los daños a los aragoneses, daños a determinados sectores de la actividad económica. El señor de la nieve, señor Gimeno, pero ¿cómo puede usted decir...? ¡Si el sector de la nieve está machacado! Si usted lo sabe. Es el sector que es que todavía no ha empezado ni a dar un pasico en la recuperación, especialmente en el valle del Aragón. Y usted viene aquí diciendo que no pasa nada. Bueno, pues yo creo que sí que pasa. Sí que pasa. Usted tenga mucho cuidado con esto porque puede hacer polvo el sector de la ganadería y el turismo aragonés, que tiene una importancia tremenda sobre el producto interior bruto.

Oiga, las estaciones de servicio. Tiene usted un montón de informes. Lo que usted está planteando afecta, evidentemente, a trasportistas también. Se lo dije el otro día. Los de menos de siete toneladas y media, solo se escapan los de más de siete toneladas y media. Y afecta, señorías, a todos los particulares. Aragón es el 10% en territorio de España. Por tanto, muchos ciudadanos en el medio rural necesitan el vehículo para moverse, y muchos también en los cinturones industriales para ir al trabajo. Usted quiere cargar sobre las espaldas de los aragoneses esa subida también.

Oiga, señoría, también podíamos hablar del daños a los sectores hosteleros y demás que están alrededor, precisamente, que tienen alrededor de las estaciones de servicios.

Y por último, señoría, daño a la propia recaudación. Porque, claro, si el impuesto de trasmisiones recauda el 100% para Aragón y el IVA, vivienda nueva, el 50%, y usted está aproximando los tipos de trasmisiones prácticamente al del IVA, bueno, pues el negocio usted sabrá.

Y, por supuesto, los informes que tiene usted de que se va a perder como mínimo un 10% de consumo y que, en vez en recaudar dieciocho millones, usted perderá treinta y nueve.

Señorías, señor presidente —acabo—, el Grupo Parlamentario presenta una enmienda a la totalidad porque, en primer lugar, no es imprescindible, ni mucho menos, para el mantenimiento de los servicios públicos. Ya le he dicho cómo hay que hacerlo.

Que responde, en segundo, simplemente [corte automático del sonido]... políticas y a unos planteamientos que ustedes quieren llevara a coste de los aragoneses sin importarles el sacrifico de estos.

Y, en tercer lugar, porque perjudica a todos los aragoneses sin exclusión, y perjudica a la recuperación, a la actividad económica, y muy especialmente a determinados sectores, que son algunos de los que yo le he apuntado.

Muchas gracias, señor presidente. [Aplausos].

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.

El Grupo Parlamentario Aragonés tiene la palabra.

La señora diputada ALLUÉ DE BARO: Gracias, presidente.

El Grupo Parlamentario Aragonés ha presentado también una enmienda a la totalidad con el objetivo de frenar o paralizar este intento del gobierno de subir los impuestos situándonos como una de las comunidades autónomas con mayor presión fiscal de España.

Y les voy a dar diez poderosas razones por las que el Grupo Parlamentario Aragonés ha presentado una enmienda a la totalidad.

En primer lugar y quizás la más importante: ¿es este el momento para subir los impuestos? Nosotros creemos que no. La economía aragonesa todavía se encuentra en fase de recuperación y, por lo tanto, mientras estemos en una fase de recuperación, creemos que es un grave error subir los impuestos a las familias y a las empresas.

Llevamos ocho años de intensa crisis que ha golpeado de lleno al tejido productivo y también a miles de familias aragonesas que han perdido sus empleos y que también han visto como su poder adquisitivo era cada vez menor. Las empresas y las familias necesitan oxígeno.

En segundo lugar, ustedes no cumplen con su palabra y también —lo que es peor— el pelo a los aragoneses. Ustedes se presentaron a las elecciones autonómicas con un programa electoral que decía que no iban a subir los impuestos ni tampoco iban a crear nuevos. Y que el aumento de la recaudación vendría vía recuperación económica. Y les están tomando el pelo a los aragoneses porque pretenden hacer que la gente se crea que con estos impuestos no les va a repercutir en sus bolsillos. Los aragoneses no se merecen este trato.

En tercer lugar, es mentira que con estas medidas vayan a pagar los más ricos. Ustedes repiten este mantra. Dicen que van a pagar los más ricos, y esto, señores del gobierno, no es verdad. Este proyecto de ley afecta a familias medias, a familias bajas, a pequeñas y medianas empresas, a autónomos, a jóvenes, a pensionistas. Nos afecta a todos y nos golpea a todos sin excepción. Todos vamos a pagar más, independientemente de los ingresos y del patrimonio.

En cuarto lugar, esta Ley de medidas tributarias golpea de lleno a una clase media que esta esquilmada y agotada por la crisis económica. La clase media aragonesa va a ser, de nuevo, quien pague los platos rotos de esta crisis, la que siga soportando las consecuencias. Una clase media que cada vez está más empobrecida. Una clase media que lo que espera de la salida de la crisis es un respiro para sus economías y para que su poder adquisitivo se recupere.

En quinto lugar, la consecuencia de esta subida de impuestos va a suponer un freno al consumo y un freno a la inversión, porque los aragoneses, con menos dinero en el bolsillo, vamos a gastar menos, y las empresas, con mayor carga fiscal, van a paralizar la creación de empleo y a restar competitividad a nuestras empresas. La subida de la presión fiscal puede provocar un efecto disuasorio tanto en aquellos emprendedores que ya desarrollan su actividad en Aragón como otros que puedan sentirse atraídos por la ubicación geoestratégica de Aragón o por nuestras potencialidades.

En sexto lugar, ¿es posible mejorar la recaudación sin subir los impuestos? Nosotros creemos que sí, pero ustedes ni se lo han planteado. Ni una sola medida que, a través de la eficiencia en la gestión, haga que los servicios públicos sean más sostenibles. Ni tampoco hablan de las medidas tan necesarias para luchar contra las economías sumergidas y contra el fraude fiscal.

Necesitamos un gobierno que planifique con eficacia, con eficiencia y con rigor. Pero ustedes no tienen ni estrategia, ni planificación, ni proyecto de futuro. Actúan desde el cortoplacismo, queriendo subir impuestos para encajar unas cuentas que no sabemos dónde nos van a llevar.

En séptimo lugar, ¿van a conseguir recaudar más? No. No solo no se va recaudar más sino que se va a generar justo el efecto contrario. En el caso de hidrocarburos, ya se ha demostrado que este impuesto provoca una disminución en la recaudación al comprobar la fuga de consumidores a otras comunidades autónomas. Desciende la recaudación de los ingresos en las estaciones de servicio un 50% y desciende, también, el nivel de ingresos vía IVA, ya que van a derivar los consumos a las bases, cargando los depósitos en aquellas comunidades autónomas donde no se aplica este impuesto. Porque está demostrado que el impuesto de hidrocarburos provoca el efecto frontera, y, por eso, las comunidades autónomas que lo han implantado lo están ahora suprimiendo.

Para poner más ejemplos. En el sector inmobiliario, un sector que tampoco levanta cabeza ni en la fase de recuperación económica, está demostrado que el incremento en el impuesto de actos jurídicos documentados y en el de transmisión patrimonial, va a afectar a una reducción del 30% de la recaudación en estos impuestos, solo en ese sector.

Se va a recaudar menos también porque Aragón se va a recaudar en una isla, en desventaja total con otros territorios colindantes que mantienen criterios diametralmente opuestos y que están favoreciendo políticas expansivas de apoyo a la recuperación, como es el caso del impuestos de sucesiones y donaciones, donde los aragoneses vamos a pagar más por herencias o donaciones que otros ciudadanos en España. Y las empresas se van a ver atraídas a las provincias más próximas, con incentivos que favorecen a la empresa familiar.

Octavo, el gobierno, con estos impuestos, va a lastrar la competitividad de nuestras empresas. Les voy a poner el ejemplo de la nieve. En el caso de la nieve hay mil empresas que viven de este sector en las montañas, en nuestros valles. En los valles, el sector de la nieve representa entre un 40% y un 68% del PIB. ¿Saben que la crisis económica ha hecho que el sector de la nieve se estanque? ¿Saben que llevamos varias temporadas que en España no crecen los esquiadores nacionales? ¿Saben ustedes la enorme dependencia que tienen nuestras estaciones de esquí aragonesas de los esquiadores nacionales?

Un 10% internacional frente a un 90% de esquiadores nacionales. Si solo tenemos un 10% internacional es porque nuestro dominio esquiable no es competitivo ni con Dolomitas ni con los Alpes. Pero, como ustedes, la unión de estaciones ya la desechan, lo único que les queda a las estaciones de esquí y a las empresas paras ser competitivos es tener instalaciones punteras, promociones turísticas innovadoras y precios competitivos. Y ni una cosa ni la otra.

¿Y qué creen ustedes que se va a conseguir con la imposición de este impuesto? Pues, lógicamente, un aumento del precio del forfait y una fuga de esquiadores fieles a otras estaciones de esquí con precios más asequibles.

Quien ha puesto el impuesto de la nieve, ni sabe, ni conoce, ni le interesa ni le preocupa el sector del turismo. La situación de las empresas de esquí es preocupante. Su margen de beneficios es nulo. Quienes sí saben de esta situación, parece ser, son los, por cierto, diputados socialistas de la Diputación Provincial de Huesca, que se han opuesto frontalmente a la instalación de este impuesto. Espero también que, cuando vengan las enmiendas parciales, los diputados oscenses de esta cámara también voten en consecuencia.

Pero no voy a hablar solo del caso de la nieve, también quiero hablar de otros sectores productivos. Porque al final ¿a quién afecta?, ¿a quién favorecen esta subida de impuestos?, ¿a qué sectores productivos afecta o a qué sectores productivos favorecen estas medidas? No favorece a ninguno.

No solo no somos sensibles con un sector tan estratégico como es el de la nieve, sino que tampoco lo somos con el tema de la logística. En el caso de hidrocarburos, si queremos situar Aragón a la vanguardia de la logística, flaco favor le estamos haciendo con esta medida. Pero la medida de hidrocarburos sí que va a afectar a las pequeñas y medianas empresas y a los autónomos, que a estos no se les va a devolver el dinero que adelanten al llenar sus depósitos para ir a trabajar.

En noveno lugar, presentan un proyecto de ley de medidas tributarias sin garantías de estabilidad y mayorías para aprobar un presupuesto en el ejercicio 2016.

En estos momentos, este gobierno no tiene ni cuenta con la mayoría suficiente para garantizar que en 2016 tengamos presupuesto. Y no solo no presentan este proyecto de ley de medidas tributarias sin presupuesto, sino que tampoco lo hacen sin medidas administrativas, tan necesarias para impulsar la incentivación del empleo.

Y, en décimo lugar —y ultimo, ¡y clave!, para este debate y que este proyecto de ley obvia y olvida—, ¿con estos impuestos se va a favorecer la creación de empleo?, ¿se va a favorecer la creación de empleo con la subida de impuestos? Evidentemente, no.

Como digo, llevamos ocho años de intensa crisis que ha golpeado a empresas y ha destruido empleo y, desde el Grupo Parlamentario Aragonés, les rogamos y les pedimos, señores del gobierno, que se dediquen a lo prioritario, en este momento, que es crear empleo.

Reconsideren su propuesta. Para poder repartir la riqueza, primero hay que crearla. Se puede recaudar más sin subir impuestos vía mejora de la recaudación a través de la mejora económica.

Traigan un plan para combatir el fraude fiscal, como ha hecho su homóloga en Andalucía. [Corte automático del sonido.]... una Administración más eficiente y, sobre todo, no justifiquen la subida de impuestos para recuperar servicios públicos que hagan recuperar la dignidad de las personas. La dignidad de las personas no la recuperan los subsidios, la recupera los empleos.

[Aplausos.]

El señor PRESIDENTE: Gracias, señora diputada.

Turno en contra de las enmiendas.

El Grupo Mixto tiene la palabra. Señora Luquin.

La señora diputada LUQUIN CABELLO: Buenos días, señorías.

El Grupo Mixto utiliza el turno en contra, entre otras cosas, porque tenemos más tiempo para fijar la posición y vamos a intervenir mis compañeros de Chunta Aragonesista y de Izquierda Unida —es lo que tienen estas cosas— en un debate que creemos que es uno de los debates más importantes de esta legislatura, porque es un debate claramente ideológico.

Habiendo escuchado hoy las intervenciones y las enmiendas a la totalidad, del PAR, de Ciudadanos y del Partido Popular, queda claro que estamos hablando de diferentes modelos.

Señor Gimeno, el proyecto se llama «proyecto de ley de medidas para el mantenimiento de los servicios públicos en Aragón». Si usted los lleva a querer mejorar, no sé qué hubiera pasado, porque realmente es un proyecto de ley claramente moderado. Esperemos que se pueda mejorar, desde luego, en lo que tenga que ver luego, si sale adelante, en el trabajo de ponencia y con las enmiendas parciales.

Voy a poner algunos datos y cifras encima de la mesa para enmarcarnos en qué Aragón vivimos, de qué Aragón estamos hablando.

Hablamos de que Aragón tiene una deuda disparada, de más de seis mil trescientos millones de euros ahora, con las políticas del Partido Popular y del Partido Aragonés en los últimos cuatro años. Tenemos un déficit de dos puntos por encima de lo que teníamos previsto, marcado por el gobierno del señor Rajoy y del señor Montoro, que era el 0,7% y vamos al 2,01%.

Tenemos casi cien mil personas desempleadas en esta comunidad autónoma, y el 50% de nuestros jóvenes no encuentran trabajo y no tienen perspectivas de encontrarlo.

Tenemos un recorte en educación, en sanidad y en servicios sociales de más de seiscientos millones de euros. Esa es la realidad en la que nos encontramos. El mantenimiento no, la mejora de los servicios. Es que se hace fundamental y necesaria.

Si es que con las políticas que se han aplicado en los últimos años, hemos visto cómo no servían —y tengo que volver a insistir— exactamente en la misma dirección: ni para garantizar servicios públicos fundamentales y necesarios, y, desde luego, ni para crear empleo ni de calidad ni estable. Esa es la realidad en la que nos encontramos. Claro que necesitamos tener más. Con menos se hace menos, pero no porque lo diga Patricia Luquin o porque lo diga Izquierda Unida. Porque se demuestra con los hechos. Con menos se ha hecho menos y peor. Y, por lo tanto, necesitamos tener mayor capacidad de recursos, mayor capacidad de ingresos para garantizar hacer más y mejor, y tener servicios públicos fundamentales, esenciales y fuertes.

Este mantra de bajar impuestos que genera, que activa, reactiva la economía es absolutamente falso. Queremos tener, además, servicios públicos de Dinamarca, pero con la presión fiscal de Bulgaria, y eso no puede ser. Y habrá que empezar a hacer pedagogía. No se pueden tener servicios públicos fundamentales, fuertes, como la educación, como la sanidad y los servicios sociales con una presión fiscal del nivel de Bulgaria. Y vale ya con el mantra de la presión fiscal de esta comunidad autónoma, que sigue estando en la media del resto de comunidades autónomas. En la medida del resto de comunidades autónomas.

Me van a permitir que sea tan revolucionaria que vaya a leer la Constitución española, que dice que todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo, inspirado en principios de igualdad y de progresividad. De eso estamos hablando.

En el IRPF, en la parte que le corresponde a esta comunidad autónoma, estamos hablando de rentas de noventa mil euros. Ya definimos lo que es clase media. Ya definimos lo que es clase media en esta comunidad autónoma. Noventa mil euros.

¿Saben cuál es la media de salarios en esta comunidad autónoma, de los hombres y las mujeres de esta comunidad autónoma? Les puedo garantizar que afecta, efectivamente, al 0,5%. De hecho, espero y deseo que seamos mucho más audaces y que hagamos pedagogía fiscal y que se baje esa parte. ¿Noventa mil euros me están diciendo ustedes que están esquilmándose las clases trabajadoras? ¿En qué ambiente nos movemos? ¿En qué realidad nos movemos? ¿En qué salarios nos movemos?

Ojalá hubiera un 10%, un 20% de familias con noventa mil euros. Lamentablemente no es así. Porque la realidad es que vivimos en una comunidad autónoma con unas políticas que desde luego que han esquilmado a la clase trabajadora, evidentemente, y que están soportando una crisis que no han generado, evidentemente, también.

Con un recorte en educación de más de trescientos millones de euros se afecta directamente a una sociedad, claro que sí, en recursos económicos, en recursos humanos, en profesores... Con una sanidad que se ha esquilmado también le afecta. Eso es calidad de vida. Y eso es la obligación que tiene un poder público de garantizar esos servicios públicos fundamentales. Y eso se puede hacer teniendo mayor capacidad de recaudación.

Cuando hablamos del impuesto de patrimonio, estamos hablando de a partir de quinientos mil euros. Señorías, vayamos a daros una vuelta por la calle. Vayamos a dar una vuelta por la calle por los argumentos que se han utilizado aquí para justificar que esto era una subida de impuestos generalizada, el impuestazo y no sé qué más cosas.

Bueno, cuando el Partido Popular subió el 21%, que ese sí que nos afectaba a todos, el impuesto, un impuesto indirecto, independientemente de nuestra renta per cápita porque el pan nos cuesta lo mismo, no escuché a nadie hablar del impuestazo.

Izquierda Unida hemos estado defendiendo siempre de una manera coherente la necesidad de una reforma fiscal, la necesidad de hacer pedagogía fiscal y de estar apostando por la progresividad fiscal, la redistribución, porque era fundamental, porque tiene que haber un esfuerzo máximo por aquellos que tienen mayor capacidad económica y mayor capacidad patrimonial. Pues claro que sí, señorías. De eso trata la justicia social. De eso se trata cuando se habla de redistribución, de eso se trata.

Por lo tanto, señorías, insisto, yo creo que en estos momentos intentar vender como que esta reforma es una reforma prácticamente revolucionaria es, primero, no ajustarse a la realidad y, desde luego, no tener conocimiento en qué Aragón nos movemos.

Ojalá que con los noventa mil euros y los quinientos mil euros estuviéramos hablando de un alto porcentaje de la población en Aragón. Lamentablemente, esto no es Dinamarca y no es Suecia.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señora Luquin.

La señora diputada LUQUIN CABELLO: Y, como digo, no podemos tener una presión fiscal de Bulgaria para tener servicios de la calidad de Dinamarca.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señora Luquin.

El señor diputado BRIZ SÁNCHEZ: Gracias, señor presidente.

Buenos días, señorías. Cojo el testigo de mi compañera del Grupo Mixto.

Y, hablando de revolución, ¿usted, señor Gimeno, no se llama Kámenev? ¿Verdad que no se llama Kámenev? Que era el estrecho colaborador de Stalin, y esta propuesta no es efectivamente una propuesta bolchevique ni revolucionaria, ni nada de eso. Es una propuestita rosácea, rosácea. Para tranquilidad de los sectores de la derecha, es rosácea.

Me ha recordado —y con todo el cariño del mundo, señor Suárez— a la troika. Lo que pasa es que el terno del señor Suárez gris y el color rojo de la señora Allué me ha confundido, pero parecían ustedes la troika vestidos de negro, viniendo aquí a reconvenir lo que está haciendo esa Europa malvada del sur, que no es protestante. Y entonces han dicho: miren ustedes, que están haciendo una reforma muy arriesgada.

Bueno, y yo me voy a posicionar en contra de las enmiendas a la totalidad por principios. Porque este no es un debate falso, señor Suárez. Este es el gran debate. Ustedes son de derechas y nosotros somos de izquierdas. Este es el debate, este es el debate.

Y fíjese que tendría que estar contengo porque Chunta Aragonesista se ha comprometido con la consolidación fiscal y la estabilidad presupuestaria. Hecho inaudito en este momento, pero ahí estamos. Ahí estamos. Fíjese, por corresponsabilidad política en este momento.

Claro, nosotros hemos hecho unos pactos con el Partido Socialista, lógicamente, para que el sistema tributario sea más justo. No nos gusta del todo esta reforma, no nos gusta, porque los impuestos indirectos —hidrocarburos, impuestos de trasmisiones...—, evidentemente, no nos agradan del todo. Pero creemos que la política de izquierdas tiene que pasar por una mayor recaudación y, por tanto, una mayor redistribución, y crear actividad económica a través de las inversiones públicas. Y, por lo tanto, creemos que es la hora de cambiar las políticas, de cambiar las políticas.

Miren, los responsables de la situación de crisis, la enfatización de la crisis han sido las políticas de austeridad erróneas, equivocadas y absolutamente desorientadas de la política neoliberal. Ese es el problema que tienen ustedes. Y, ¡hombre, señor Suárez!, que nos venga aquí a reconvenir que tenemos que hacer control de gasto público, y lo diga usted, ¡vamos!, me parece increíble. Porque la señora Rudi basó en eso su estrategia económica, y fue un fracaso estrepitoso con tres casting en Hacienda. Con tres casting, con tres consejeros. Por lo tanto, me parece una cosa increíble.

Por otra parte, ese otro mantra que ustedes están diciendo de que lógicamente las políticas económicas van a mejorar. No, no, no. Miren, miren lo que dice por ahí la gente que entiende. La Reserva Federal va a subir los intereses, y dice: la Comisión Europea el crecimiento del 2016, 2,7... Y esos impuestos los recibiremos dentro de mucho más tiempo. Y va a haber una repercusión importante.

¿Sabe por qué ha mejorado la economía? No por las políticas de austeridad que ustedes han hecho y las políticas fiscales erróneas, porque Rajoy dice una cosa, luego cambia otra... ¿Sabe por qué ha mejorado esto? Porque el señor Dragui compra deuda y porque las políticas petrolíferas están girando hacia la baja. Ese es el debate. Y, desde luego, las economías emergentes están en duda absoluta. Ese es el panorama económico que tenemos. Por lo tanto, no digan que no hay que hacer lo que hay que hacer.

Y, por otra parte, el señor Gimeno ha dicho una cosa muy importante: queremos dos cosas de los grupos que apoyamos al gobierno. Primero, consolidar los servicios públicos. Evidentemente, clarísimo, porque ustedes quitaron cien millones en educación, otros tantos en sanidad. Y ahora el señor consejero de Sanidad y la señora consejera de Educación necesitan más dinero para hacer las políticas sociales, y también desde el departamento de Ciudadanía necesitan más dinero para la renta básica.

Y, además, y eso es lo que estamos ahí consolidando nuestro conservadurismo en este momento desde Chunta Aragonesista [corte automático del sonido]... ¿Me permite, señor presidente? Porque se me ha ido el tiempo rápidamente. Un minuto más. Decía que, evidentemente, vamos a ir a la consolidación fiscal porque usted sabe muy bien que habrá ciento cuarenta millones de techo, pero, lógicamente, el 0,3 nos lleva a una reducción de más de cien millones. Por lo tanto, ese debate está ahí pendiente.

De cualquier manera, nosotros vamos a apoyar este proyecto de ley, y vamos estar en contra de las enmiendas de totalidad, porque creemos que es necesario para girar esas políticas de austeridad y, evidentemente, tratar de hacer unas políticas distintas.

Señora Allué, ¿usted se leyó a Adam Smith? La riqueza de las naciones. Usted defiende esas políticas. ¿Sabe lo que decía? —eso es la cuna del liberalismo— Dejen hacer, dejen pasar. Y ¿qué ocurrió? Desregularización, pobreza, desigualdad y dificultades. Ahí está. Y no hablo de imponer un impuesto al capital, porque el señor Gimeno entonces no sería Kámenev, sería Trotski. Y no decimos eso, como dicen otros, ¿no?

Pero yo le diría una cosa. Mire, voy a citar a Keynes.

El señor PRESIDENTE: Vaya terminando.

El señor diputado BRIZ SÁNCHEZ: Termino, señor presidente.

El señor Keynes decía lo siguiente: evitar impuestos —escúcheme con atención la bancada de la derecha, escuche con atención— es...

El señor PRESIDENTE: Vaya terminando, señor diputado.

El señor diputado BRIZ SÁNCHEZ: ... una de las pocas actividades intelectuales que producen beneficios económicos a algunos.

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.

Pasaríamos al siguiente grupo: Podemos Aragón, tiene la palabra.

El señor diputado VICENTE OCÓN: Gracias, señor presidente.

Señorías del gobierno, diputadas y diputados del Grupo Socialista, permitidme por un segundo dirigirme a ustedes con total franqueza y sin dar pie a ningún tipo de doble interpretación.

A mi grupo, al Grupo Podemos Aragón, nos ha faltado el canto de un duro para votar a favor de todas las enmiendas a la totalidad que hoy se han presentado aquí. Es más, hemos estado a punto de presentar nuestra propia enmienda a la totalidad al proyecto de ley de medidas para el mantenimiento de los servicios públicos de la Comunidad Autónoma de Aragón.

Podríamos haber hecho, como de hecho han hecho ustedes con este proyecto de ley, adoptando una posición muy cómoda, electoralista, proclamándose ustedes mismos como adalides de la progresividad, del gasto social, de los servicios públicos, de eso, de cara al público, mientras entre bambalinas firmaban un texto injusto, regresivo y además cruel con los débiles y muy cobarde con los poderosos, olvidándose que aquellos que precisamente iban a recibir la bofetada de estas medidas eran aquellos que les habían votado pensando que estaban votando al Partido Socialista del primer Pablo Iglesias. Pensando, aquellas gentes humildes que les votaban, que votar socialista hoy en día todavía era votar distinto a votar a la derecha.

En definitiva, podríamos habernos sumado a ese socialismo de cartón piedra, pero no lo vamos a hacer.

Podríamos también haber asumido el papel que ha adoptado el resto de los grupos de la oposición, distanciándonos del gobierno, que nos hubiera venido bastante bien, mostrando así una oposición contundente, mostrándonos duros contra un ya de por sí vapuleado partido en el gobierno.

No nos hubiera costado nada, no lo voy a ocultar, asumir el mismo rol que ha asumido aquí el Partido Popular durante los últimos tiempos de oposición, chillona y completamente destructiva, cargando contra todo lo que presenta el gobierno sin arrimar el hombro en absolutamente nada, como sea ayudar a marcar, por ejemplo, desde esta cámara las prioridades para el gobierno o cuáles deben ser los valores que rijan las políticas públicas o proponer soluciones técnicas, pero tampoco vamos a hacerlo, no vamos a adoptar ese rol.

Y no lo vamos a hacer porque esto en realidad no tiene nada que ver con el Partido Socialista ni con el Partido Popular, no tiene nada que ver con su socialismo de cartón piedra ni no tiene nada que ver con su oposición chillona.

Y no lo vamos a hacer porque somos mejores que ustedes.

Si ustedes desde un principio lo hubieran hecho un poquito mejor, un poquito mejor, nosotros no estaríamos aquí, Podemos no hubiera nacido, no nos hubiéramos presentado a las elecciones y no nos hubieran elegido los aragoneses para representarlos.

Estamos aquí, y no lo olvidamos, aunque aun hoy cuando ustedes no han sabido rectificar, estamos aquí y no olvidamos porque nos han elegido los aragoneses, estamos aquí por la gente y a la gente nos debemos.

No queremos, por tanto, ni un proyecto del PSOE ni una enmienda del PP; queremos una ley de la gente, porque los aragoneses en el fondo sí que se merecen unos servicios públicos dignos, financiados entre todos, sí, pero desde la progresividad, la igualdad y la redistribución de la riqueza, y no tienen la culpa de que dentro de un mes haya elecciones.

Señorías del gobierno, para muchos de los diputados, por no decir todos de los diputados que hay en mi grupo, esta votación va a suponer pasar un mal trago, y no nos sobran los motivos, por las triquiñuelas con las que a menudo nos hurtan el debate, por su falta de palabra, por su miopía social y, en definitiva, por la decepción perenne que nos supone.

Pero de todo esto no tienen la culpa los aragoneses, que se merecen mucho más; por eso somos responsables y como tales vamos a ejercer nuestra labor de oposición, aunque seamos los únicos, porque ¿qué oposición responsable puede haber contando con un partido, el Partido Popular, que en el gobierno, en la anterior legislatura, en plena crisis económica, se negó a pedir ayuda al Fondo de Liquidez Autonómico, haciendo que se disparasen los tipos de interés de la deuda que pagamos, que hoy todavía estamos pagando, simplemente para evitarse un mal titular, simplemente por eso? ¿O que en lo más crudo de los recortes en educación, en sanidad, en políticas sociales se atrevieron a cometer la irresponsabilidad de bajar los impuestos, enseñando a los aragoneses, por las malas, que aun bajando los impuestos se puede ser regresivo, aun bajando los impuestos?

Y ya no hablemos de otros partidos de la oposición, que solo están esperando, nada más y nada menos, su turno en la cola para aplicar exactamente las mismas políticas económicas, pero, eso sí, tras una sonrisa Profidén.

No hemos presentado una enmienda a la totalidad, y sí enmiendas parciales al articulado, porque preferimos remangarnos y trabajar por que esta ley sea lo que tiene que ser, para ponerle el coraje que ustedes, señores del gobierno, no han sabido darle, para ser esta una verdadera medida equitativa, porque a nosotros no nos tiembla la mano si a esas personas, a esos grandes patrimonios, a esas personas que cobran siete mil quinientos euros al mes, les tenemos que decir que tienen que contribuir más. Para que esta medida sea de verdad una ley verde, y no porque hayamos añadido muchas veces a lo largo del articulado la palabra medioambiental. Para que con esta ley paguen más quienes más tienen, y no el autónomo que necesita de su coche para trabajar, la persona que no tiene la suerte de contar con siete viviendas en su patrimonio o el joven que quiere y se merece poder acceder a su primera vivienda.

Treinta y seis enmiendas que, desde luego, señor Martínez, no se limitan a querer suprimir punto por punto el articulado; por eso a lo mejor usted ahora entiende por qué nosotros vamos a no oponernos a la enmienda a la totalidad.

Treinta y seis enmiendas trabajadas durante días por los trabajadores y trabajadoras, diputados y diputadas del Grupo de Podemos, en colaboración con expertos y colectivos de la sociedad civil, que son técnicamente viables y socialmente justas.

Treinta y seis enmiendas que consideramos indispensables para que este proyecto de ley de medidas para el sostenimiento de los servicios públicos merezca la pena ser aprobado.

Treinta y seis enmiendas que reorienten la contribución desde el ciudadano medio a aquellas personas que pueden permitirse hoy en día poder contribuir más, y aquellas empresas que precisamente hacen su negocio a costa del daño medioambiental, a costa de destrozar nuestro medio ambiente.

A ver cómo, señorías del gobierno, diputados y diputadas socialistas, explican ustedes a sus votantes, a los ciudadanos y ciudadanas de Aragón, que van a oponerse a este tipo de medidas, que van a votar en contra de alguna de nuestras treinta y seis enmiendas.

Un tramo autonómico del IRPF o un impuesto de transmisiones progresivo, pero más allá de lo cosmético. Un impuesto de sucesiones y donaciones que tenga en cuenta la cuantía, pero también el patrimonio del contribuyente. Un impuesto de patrimonio que no esté tan bonificado que pierda todo su contenido. De hidrocarburos, que no dañe la economía ni castigue al mundo rural. De embalses y alta tensión, que grave en su justa medida los destrozos medioambientales. Y un impuesto de contaminación de aguas que, en definitiva, no dé tanta vergüenza que hay que esconderlo incluso de los dosieres de prensa.

Por resumir, y voy acabando, votaremos en contra de la enmienda a la totalidad no porque se lo merezca ni porque no nos lo estén pidiendo las entrañas, sino para intentar que este proyecto de ley esté a la altura de lo que se esperan los aragoneses, de lo que se espera de nosotros en esta cámara y porque, en definitiva, para luchar contra la emergencia social, al menos debe haber un grupo en esta cámara que esté dispuesto a combatirla.

Muchas gracias. [Aplausos.]

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.

El Grupo Parlamentario Socialista tiene la palabra.

El señor diputado SANCHO GUARDIA: Gracias, señor presidente.

Señorías, como si se tratara de la segunda parte de un partido que empezamos en el pleno anterior, volvemos hoy a hablar del proyecto de ley de medidas para el mantenimiento de los servicios públicos de nuestra comunidad.

Desde el Grupo Socialista lo hemos reiterado, hemos defendido siempre que la recaudación tiene que permitir una financiación suficiente, adecuada y justa de la educación, de la sanidad y de los servicios sociales.

Y hemos dicho por activa y por pasiva que tiene que hacerse hasta recuperar los niveles de prestación y de equidad que existían antes del gobierno del Partido Popular. Y que debía hacerlo con eficiencia y con progresividad.

Señorías, no podemos caer en el error y en la irresponsabilidad de repetir las medidas fiscales del anterior gobierno autónomo. Rebaja fiscal para todos.

Estamos cansados ya de escuchar por parte del Gobierno de España, por parte del anterior Gobierno de Aragón, e incluso con anuncios en los medios de comunicación las rebajas de impuestos que ha hecho el Partido Popular. Rebajas de impuestos que de forma totalmente electoralista —y llevamos ya casi un año— planteó el anterior Gobierno de Aragón, el gobierno del Partido Popular.

Se adoptaban medidas regresivas bajo la falsa apariencia de una rebaja de la precisión fiscal y se hacía en España y en Aragón.

Señorías, el campeón de los recortes, ahora aspirante a campeón de las rebajas fiscales, el señor Rajoy, anunció hace un año una rebaja de nueve mil millones. Lo que ha supuesto desde el año 2012 ha sido una subida de más de cuarenta mil.

Ustedes, como ejemplo, propusieron la bajada en el IRPF para el año 2015. Eso y otra serie de medidas parecidas en la práctica nos han llevado a la situación en la que nos encontramos. Podían haber empezado a recuperar si todo iba tan bien, a recuperar servicios públicos. Esos que ustedes recortaron.

Por cierto, y no me resisto, ya que hablamos de medidas del ejecutivo anterior, señora Allué, el impuesto de la nieve pregúntelo al señor Boné.

Y esta situación ya le anunciaban desde esta tribuna en repetidas ocasiones los parlamentarios socialistas. Y denunciaban que las bajadas de impuestos no nos las podíamos permitir. No se podía permitir una comunidad con una de las menores presiones fiscales de todo el país cuando su gobierno fue incapaz de cuadrar los gastos con los ingresos, cuando realmente su gobierno cuando finalizaba el año siempre tuvo que hacer planes de ajuste, porque incumplió el déficit en el 2013, en el 2014 y en junio de 2015. Ese es su año cero. Y cuando somos la comunidad autónoma entre las que más se ha recortado los servicios públicos y la que más ha aumentado la deuda.

Hoy veo su enmienda a la totalidad y mi asombro no cesa. Sostenibilidad de los servicios públicos basados en el control de gasto público y la recuperación económica. Control como el que ustedes ejercieron. Tanto control que se perdieron en él y no hicieron otra cosa. Y, como ya imaginábamos algunos y ahora podemos confirmar, con los informes de fiscalización que nos va aportando la Cámara de Cuentas, este control degeneró sorprendentemente en una gran falta de rigor, de eficacia y de capacidad.

A las pruebas me remito. Se recortaba, no se ingresaba, se incumplía el objetivo de déficit y se duplicaba la deuda. Con estos resultados, ¿este modelo de control de gasto propugnan? ¡Toma control!

Recuperación económica. El pasado Pleno hice un comentario que recibió comentarios airados desde esa bancada, y me refiero al informe de la Comisión Europea. Dije que había síntomas de desaceleración, y que además estos se veían agravados y eran un lastre debido a las bajadas de impuestos. Yo añadí: del Partido Popular. El Partido Popular no figuraba en el texto de la comisión europea. Lo dije yo, pero yo creo que ustedes saben quién gobierna este país. Nosotros sabemos quién gobierna y desde donde. Lo que no tengo claro es si ustedes saben quién nos está gobernando.

La recuperación está muy expuesta a shocks del exterior. Y además no era momento de bajar impuestos y hay posibilidad de que el nuevo gobierno entrante tenga que solicitar un nuevo retraso para lograr bajar el déficit del 3%. Les diré aún más: el crecimiento económico no implica por si solo un aumento por si solo un aumento de recaudación por más contribuyentes y mayores rentas, tiene una significación muy importante en cuanto a que nuestra fiscalidad no se va a salvar solo por eso, sino porque arrastra desequilibrios mucho más importantes que lastran sus resultados, y en especial en materia recaudatoria y de equidad en el reparto de las cargas. Dicho más claramente, nuestros impuestos ni recaudan cuanto deben ni son pagados con justicia.

La respuesta, pues, a esta cuestión sobre la recuperación me la hago yo mismo y nunca mejor dicho: «Largo te lo fían, Sancho».

Señorías, si analizamos en profundidad los datos, es evidente que no tenemos un problema de gasto público excesivo, ni un Estado de bienestar sobredimensionado a cuya financiación no se puede hacer frente. Nuestro problema es de recaudación, de insuficiencia de la misma. Al menos, si lo que pretendemos es equipararnos a otras comunidades y a los países más avanzados de la Unión Europea.

En fiscalidad tenemos un problema importante de justicia. El mismo que reclamamos cuando hablamos de financiación autonómica. Un problema de justicia en cuanto a lo que se llama equidad horizontal (rentas iguales que paguen lo mismo) y equidad vertical o progresividad (que se pague proporcionalmente más cuando la renta crece posibilitando un cierto grado de redistribución de la renta).

Por ello, desde el Grupo Socialista apoyamos este proyecto de ley —ya se lo dijimos en el anterior Pleno— porque buscar una mayor progresividad, una mayor justicia, una mayor justicia social.

Porque debemos reforzar las políticas sociales, lo decía usted: sanidad, educación, renta básica, dependencia, vivienda social, servicios públicos básicos, la I+D+i. Porque debemos volver a la estabilidad presupuestaria, al equilibrio sin que merme derechos sociales. Presupuestos que tiene que ser reales, visibles, creíbles. Cada partida debe reflejar el gasto real.

Y hay que recuperarlos porque no podemos seguir siendo una comunidad en la que en los cuatro años anteriores adoptando medidas, justo al contrario de lo que se hacía en el resto de las comunidades autónomas de España, y hay que recuperarlos porque no queremos que los alumnos se amontonen en las aulas. Porque no queremos que la salud se compre y no se ofrezca. Porque no queremos que nuestro estado de salud se parezca al de nuestra cuenta bancaria. Porque no queremos que nos convenzan de que necesitamos seguros privados para garantizar nuestras vidas. Porque no queremos que las pensiones sean tardías y escasas. Porque no queremos, en definitiva, que nos cobren por cada servicio, por cada derecho, por cada prestación.

Apoyamos este proyecto ley porque estas medidas fiscales, con las aportaciones que se incorporen de los grupos de esta cámara, las cuales —ya digo por anticipado— que agradecemos porque compartimos objetivos, y, señor Vicente, personalmente, desde este portavoz, de cartón piedra, carne y hueso, corazón socialista, desde hace mucho tiempo dedicado a las personas más desfavorecidas sin ninguna duda.

Apoyamos este proyecto porque mejorará la eficiencia, la equidad, estimulará el crecimiento y favorecerá la contención del déficit. La apoyamos porque no perjudica a las Pymes, porque beneficia a las clases medias y bajas, ciudadanos convencidos que bajo el señuelo de ahorrarse unos pocos euros pierden muchos más con los recortes del Estado de bienestar.

Como decía el presidente Lambán, se lo recuerdo, suponen un planteamiento absolutamente progresivo de una fiscalidad absolutamente justa y que nos equiparará a las comunidades autónomas de España situándonos en unos parámetros de fiscalidad normal que es algo que [corte automático del sonido]...

Señorías, suponen, en definitiva, actuar —y más en este momento que ustedes tachan de electoral—, actuar con responsabilidad y además dotar de suficiencia financiera para unos servicios públicos de calidad.

Muchas gracias. [Aplausos].

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.

Pasaríamos ahora a votar las enmiendas a la totalidad.

Votaríamos en primer lugar la enmienda de la totalidad propuesta por el Grupo Parlamentario Ciudadanos.

Iniciamos la votación. Gracias. Finaliza la votación. Sesenta y siete votos emitidos. Síes, treinta y dos. Noes, treinta y cinco. Queda rechazada esta enmienda a la totalidad.

Pasaríamos a la siguiente enmienda a la totalidad, presentada por el Grupo Parlamentario Popular. Iniciamos la votación. Concluye la votación. Sesenta y siete votos emitidos. Síes, treinta y dos. Noes, treinta y cinco. Queda rechazada esta enmienda a la totalidad.

Pasaríamos a la votación de la enmienda a la totalidad presentada por el Grupo Parlamentario Aragonés. Iniciamos la votación. Finalizada la votación. Votos emitidos, sesenta y siete. Síes, treinta y dos. Noes, treinta y cinco. Queda rechazada esta enmienda a la totalidad.

Gracias, señoras y señores diputados.

Pasaríamos a la explicación de voto.

Quedaría, por tanto, aprobada para la toma en consideración, y ahora la explicación de voto, como decía.

El Grupo Parlamentario Mixto, tiene dos minutos. Vamos a ser estrictos en los tiempos.

El señor diputado BRIZ SÁNCHEZ [desde el escaño]: Gracias, señor presidente.

Pues, efectivamente, nos parece adecuado lo que ha pasado aquí, por varias razones. Tengo un barrunto, señores de la oposición, tengo un barrunto de que ese axioma de la inestabilidad empieza a entrar en recesión.

¡No, no!, parece ser, es un barrunto, un barrunto, es un barrunto. Pero parece ser que sí. Porque, claro, ustedes estaban esperando que algún partido de esta cámara presentase una enmienda a la totalidad y, mire usted, no la han presentado. Y empieza a haber un barrunto.

Y luego les quiero decir una cosa, importante también, importante.

Miren, están ustedes arrogándose, los partidos que han hecho enmienda a la totalidad, que defienden a las clases medias. ¡Si las clases medias ya no existen! Se las cargaron ustedes, ya no existen. O sea, que dejen estar el tema porque ya no existen.

Por lo tanto, piensen más que los que van a esquiar, seguramente, son esos que cobran seiscientos euros, seguramente, seguramente. Sí, y esto se llama demagogia. ¡Claro, claro, sí, sí, que esa claro!

Y otra cosa que quiero decir interesante, para terminar. Cuando ustedes fundamenten su planteamiento, sean valientes y digan: ideológicamente somos de derechas y queremos neoliberalismo y no pagar impuestos, y no lo tracen, señor Martínez, que usted es nuevo y virgen, no lo trace usted con planteamientos técnicos, que si los ricos pagaran doscientos cuarenta y los pobres treinta y seis. ¡No, no haga eso! Diga que es de derechas, que usted quiere que impuestos no se paguen y aquí todos estamos en nuestro sitio.

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.

El Grupo Parlamentario Ciudadanos tiene la palabra.

El señor diputado MARTÍNEZ ROMERO [desde el escaño]: Muchas gracias, señor presidente.

Pues, bueno, lo primero lamentar el resultado de estas votaciones y ya empezar a ver, pues, efectos colaterales, como he indicado antes, realmente sorprendentes. Señor Briz, ha renunciado usted aquí, públicamente, a las políticas expansivas.

Mire, me ha emocionado tanto, me ha emocionado tanto, que casi me doy por satisfecho.

También han conseguido que la señora Luquin, que el Grupo de Izquierda Unida haya dado su apoyo a una ley que ella misma ha indicado que no es progresiva, y lo que ya no nos sorprende tanto, lo que ya no nos sorprende tanto es que, señor Vicente, Podemos haya vuelto a caer en las trampas que les están tendiendo continuamente.

Desde luego, lo que no sé es cómo va a terminar esta legislatura. De momento, podemos decir que está siendo apasionante. El rumbo que está tomando es apasionante, pero me da la impresión que, a los aragoneses, este rumbo no les va a hacer ni ningún bien, ni ninguna gracia.

Muchísimas gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.

El Grupo Parlamentario Aragonés tiene la palabra.

La señora diputada ALLUÉ DE BARO [desde el escaño]: Señor Sancho, sobre el impuesto de la nieve pregúntele al señor Bandrés, pregúntele a sus concejales de Jaca y, sobre todo, pregúntele a los diputados oscenses, de la provincia de Huesca, en la Diputación Provincial de Huesca.

Señor Briz, reconozco que me favorece más el rojo que el azul, el naranja para mí es estridente y el morado dice el Feng Shui que no es recomendable.

No es un tema de derechas, no me considero, ni mucho menos, de derechas, y en este grupo creo que hay una representación bastante amplia de lo que representa el centro de Aragón.

Estamos hablando de lo que son estos impuestos, que no son progresivos. Estamos hablando de que afectan a sectores estratégicos de Aragón. Estamos hablando de que golpean, directamente, a las clases medias, a las pequeñas y medianas empresas y a los autónomos. Y que estamos hablando de que no se soluciona el principal problema de esta comunidad autónoma, que es el empleo.

Y, señor Vicente, ¡que atrevimiento decir que son ustedes mejores que los demás! Yo no soy mejor que usted, seguramente, pero no tengo nada que esconder, ni nada que ocultar. Me siento muy orgullosa de mi pasado, nos sentimos muy orgullosos del papel que hemos tenido todos los diputados que estamos en este grupo parlamentario cuando hemos ejercido acciones de gobierno. Hemos liderado sectores estratégicos en esta comunidad autónoma, sectores económicos estratégicos. Lo hemos hecho desde la participación, desde el consenso y sin gastar un duro más de lo que teníamos presupuestado.

Gracias. [Aplausos.]

El señor PRESIDENTE: Gracias, señora diputada.

El Grupo Parlamentario Podemos Aragón tiene la palabra.

El señor diputado VICENTE OCÓN [desde el escaño]: Gracias, señor presidente.

Emplearé mi turno de explicación de voto, precisamente, para explicar mi voto, como debe ser.

Hemos votado en contra de la enmienda a la totalidad porque consideramos que la ley tiene que ser la ley de la gente, pero con la advertencia de que esto no presupone nada más que eso. Nadie ni nada nos marca el guion. Por lo tanto, solo significa que estamos dispuestos a debatir.

Nada más.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.

El Grupo Parlamentario Socialista.

El señor diputado SANCHO GUARDIA [desde el escaño]: Gracias, señor presidente.

Brevemente, nosotros agradecer que no se haya rechazado el proyecto de ley, y somos conscientes de que el proyecto, como decía antes, con las aportaciones de los grupos, mediante la tramitación parlamentaria, tiene margen para mejorar.

En ese camino nos encontraremos y podrá haber un proyecto mejor entre todos.

Muchas gracias. [Aplausos.]

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.

El Grupo Parlamentario Popular tiene la palabra.

El señor diputado SUÁREZ ORIZ [desde el escaño]: Sí.

Señora Luquin, ustedes en Izquierda Unida tienen una peligrosa tendencia a cambiar la historia, ya lo sabemos todos.

En España hubo un momento que se bajaron por tres veces los impuestos, con gobierno del Partido Popular, y se generaron, nada más y nada menos, que cuatro millones y medio de empleos. [Aplausos.]

Señor Briz, venerable Briz, mire, y me dirijo también al señor Sancho, conjuntamente, el crecimiento en España, que dicen ustedes que es por los tipos de interés y, en fin, del petróleo, si fuera solo eso, y no fuera, también, a las medidas del presidente Rajoy, España (datos de la OCDE, últimos) España no estaría creciendo en este año al 3,2%. Más del doble que la media europea, que se va a situar en el 1,5%, más que Alemania, el 1,5%, y más, señoría, que Estados Unidos, el 2,4%. Por tanto, los tipos de interés, efectivamente, han bajado para todos, el petróleo ha bajado, pero, ¡qué casualidad!, en España estamos creciendo del doble que la media europea.

Y, señores de Podemos, yo no voy a entrar en lo de la oposición constructiva o no. Mire, les hemos apoyado iniciativas a ustedes cuando nos han parecido coherentes, y ustedes a nosotros. Luego, por tanto, yo creo que no podemos hablar de eso, de oposición destructiva. Esto, al final, la historia se escribe después de unos años y veremos quien ha hecho oposición destructiva y constructiva.

Desde luego, ustedes mucho ladrar, ya saben: perro ladrador y poco mordedor. Llevan avisando al Partido Socialista, pues los casi cinco meses...

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Suárez.

El señor diputado SUÁREZ ORIZ [desde el escaño]: Pero, hasta ahora, insisto, ladran pero no muerden.

Gracias. [Aplausos.]

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Suarez.

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