Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón


Proyectos de Ley

Proyecto de ley por la que se establecen medidas excepcionales para el ejercicio 2020 en determinados tributos gestionados por la Comunidad Autónoma de Aragón.

Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón n°: 022 de Plenos (X Legislatura)
Intervinienen: Pérez Anadón, Carlos - Sanz Remón, Álvaro - Guerrero De La Fuente, Jesús - Arranz Ballesteros, David - Martinez Romances, Carmen - Prades Alquézar, María Pilar - Saz Casado, José Luis - Susín Gabarre, Carmen María - Galeano Gracia, Oscar

Tramitación, por el procedimiento de lectura única, del proyecto de ley por la que se establecen medidas excepcionales para el ejercicio 2020 en determinados tributos gestionados por la Comunidad Autónoma de Aragón.
Para la presentación del proyecto de ley, señor Pérez, tiene la palabra.
            Proyecto de ley por la que se establecen medidas excepcionales para el ejercicio 2020 en determinados tributos gestionados por la Comunidad Autónoma de Aragón.

El señor consejero de Hacienda y Administración Pública PÉREZ ANADÓN: Gracias, presidente.
Señores diputados, señoras diputadas, comparezco en esta ocasión ante esta Cámara para presentar y solicitar la aprobación del proyecto de ley por el que se establecen medidas excepcionales y temporales para el ejercicio 2020 en determinados tributos gestionados por la Comunidad Autónoma de Aragón.
Quiero en primer lugar agradecer a los grupos parlamentarios que han permitido que este proyecto de ley se pueda someter hoy a votación en este Pleno y no demorarlo hasta el siguiente periodo de sesiones.
En primer lugar, les diré que nuestro Estatuto de Autonomía, en su artículo 44, nos obliga a tramitar mediante ley cualquier tipo de modificación en materia tributaria. Este fue el espíritu del legislador con respecto a nuestro Estatuto, espíritu distinto al de la práctica totalidad de comunidades autónomas, donde estas modificaciones tributarias se han hecho con un decreto ley ad hoc o incluso inmersas en los decretos leyes globales que se han aprobado durante la pandemia. Partimos, por lo tanto, de una situación diferente a la de otras comunidades autónomas, y, aun teniendo todas ellas competencias normativas en el caso de los tributos sobre juego, que es un impuesto cedido, tenemos incorporadas regulaciones distintas en cada una de ellas. Es todavía más diferente, si cabe, en el caso del impuesto medioambiental sobre grandes áreas de venta, que es un tributo propio de esta comunidad autónoma y que solamente existe en Aragón, Asturias y Cataluña.
El objetivo del proyecto de ley que hoy tramitamos es evitar que en determinadas empresas que tuvieron que suspender su actividad económica durante el estado de alarma no se vea agravada su situación económica por la obligatoriedad de tener que realizar el pago de determinados impuestos. La declaración del estado de alarma supuso la suspensión de la apertura al público de determinados locales y establecimientos comerciales, concretamente, los establecimientos que están sujetos a los tributos sobre juego y al impuesto medioambiental sobre grandes áreas de venta, excepto aquellos que no hayan tenido suspendida su actividad, como, por ejemplo, son los destinados a la alimentación.
El perjuicio a determinadas empresas respecto a los tributos sobre el juego y al impuesto sobre grandes áreas de venta viene dado porque están sujetas a una tributación por realizar una determinada actividad que por una decisión legal no han podido desarrollar durante el estado de alarma. Para corregir esta situación, en el proyecto ley se propone una bonificación del 24% en la cuota tributaria sobre la tasa fiscal del juego. Haciendo cálculos sobre los derechos reconocidos de 2019, que son veintiséis millones cuatrocientos cuarenta y cinco mil cuatrocientos ochenta y ocho euros en tributos sobre el juego, este 24% de bonificación globalmente sería de seis millones trescientos cuarenta y siete mil novecientos diecisiete euros.
Pormenorizando sobre las distintas tasas fiscales, la de máquinas recreativas sería aquella en la que, fundamentalmente, se produciría la bonificación, llegando a cuatro millones setecientos cincuenta y cuatro mil quinientos ochenta y ocho euros, lo que equivale al 75% de todas las bonificaciones propuestas para el sector. Es de especial trascendencia señalar que la tributación opera como un coste fijo, es decir, su cuota final es una cantidad independiente del grado real de la actividad o, dicho en román paladino, si no existiesen esas bonificaciones, pagarían una cuota fija por todos los días que han estado sin operar durante el estado de alarma.
La tasa fiscal sobre juego relativa al bingo supone un 24% de las bonificaciones del sector y asciende a un millón quinientos siete mil cuatrocientos cincuenta y cinco euros. Es necesario señalar en este apartado que al bingo tradicional se le aplica la tasa tributaria más alta en Aragón. Técnicamente existe un concepto denominado win que se calcula restando al importe obtenido por la venta de los diferentes cartones o boletos la cantidad destinada a premios. Sobre ese concepto, el porcentaje que se destina a la recaudación del bingo tradicional, que es del que hablamos, asciende a un 42,26%, mientras que para bingo electrónico supone un 20%, menos de la mitad, en las apuestas, un 10%, y en las rifas y tómbolas, el 12%, es decir, una cuarta parte. No es baladí tampoco la cantidad de trabajadores existentes en el bingo tradicional. Estaríamos hablando de más de cuatrocientos empleos directos que se verían afectados de no existir tal medida, tal y como han puesto de manifiesto los trabajadores y sus representantes sindicales.
En la tasa fiscal sobre el juego relativa a casinos es necesario señalar lo poco significativa que es la bonificación ya que, de los seis millones trescientos cuarenta y seis mil novecientos diecisiete euros, supone el 1%, es decir, ochenta y cuatro mil ochocientos setenta y dos euros.
A la hora de realizarles a todos ustedes esta propuesta, la prudencia y la seguridad jurídica nos ha hecho tener en cuenta que, aun existiendo distintas reglas de base imponible, tarifas o tipos impositivos en los tributos sobre el juego, el hecho imponible opera como una única figura. Según los informes técnicos de la Dirección General de Tributos, la posible judicialización por el hecho de no poder realizar una determinada actividad económica podría poner en riesgo la recaudación general de los tributos sobre juego.
Con respecto al impuesto medioambiental sobre las grandes áreas de venta, se prevé para el año 2020 que los derechos reconocidos asciendan a cuatro millones doscientos cuarenta y ocho mil trescientos cuarenta euros. La bonificación es del 20% en la cuenta tributaria de este impuesto y supondría una pérdida de ingresos de ochocientos cuarenta y nueve mil seiscientos sesenta y ocho euros. Esta bonificación afectaría únicamente a aquellos negocios no dedicados a la venta minorista de higiene o alimentación o que ocupen menos del 80% de superficie en la venta de estos productos. Para el cálculo de estos porcentajes se ha tenido en cuenta la suspensión total de la actividad y las suspensiones parciales como consecuencia del inicio de la desescalada, fase 2, atendiendo a las regulaciones de aforo aprobadas mediante órdenes del Departamento de Sanidad.
Querría significar que hablamos de una medida puntual debido a la situación vivida, excepcional por el mecanismo de recaudación de estos sectores, teniendo en cuenta las peculiaridades en cada comunidad autónoma en cuanto a la regulación del juego, que el impuesto medioambiental sobre las grandes áreas de venta lo podemos bonificar porque somos una de las exclusivas tres comunidades autónomas donde existe, y que tratamos con esta medida de no dar pie a la judicialización en unos sectores donde ya estuvimos inmersos, en algunos casos teniendo que acabar, eso sí, con sentencia favorable, en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
Sirva como apostilla en este pequeño tiempo que me queda que, hablando de recaudación sobre juego, querría traer una reflexión a todos y cada uno de los parlamentarios que aquí estamos. Y es que, como ustedes ven, no aparece para nada en este debate el juego de apuestas online, juego de apuestas online que, seguramente, es el más adictivo en estos momentos y con una tramitación infinitamente más laxa de la que tienen el resto de los impuestos sobre juego. Y les animo a todos ustedes a reflexionar y plantear posición al respecto. Sobre todo, yo ya les anuncio que le he solicitado al director general de Tributos que estudie técnicamente junto con otros directores generales de Tributos, en el Consejo Superior de Dirección y Gestión Tributaria, la modificación del porcentaje de tributación sobre juego online. Juego online que, si bien es recaudado por la Administración general del Estado, revertiría a todas y cada una de las comunidades autónomas según la procedencia de cada uno de los jugadores. Esto significaría más ingresos y, además, animo y exhorto también, en este caso no a todos los grupos, pero sí a los que formamos parte del Gobierno de España y sobre todo a algún miembro que, no estando en el Gobierno aquí, sí que está en el Gobierno de España, a que ministros que han mostrado mucho interés al respecto se tomen el interés necesario donde yo creo que verdaderamente tenemos el problema más grave.
Nada más y muchas gracias. [Aplausos].

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor consejero.
Turno de intervención de los grupos parlamentarios para fijar su posición en relación con el proyecto y, en su caso, defender las enmiendas presentadas al mismo.
Para ello, tiene la palabra, porque sí que ha presentado enmiendas, el señor Sanz, por Izquierda Unida.

El señor diputado SANZ REMÓN: No se preocupe, señor Pérez Anadón, que este Grupo Parlamentario, Izquierda Unida, estará con el Partido Socialista, espero, con contundencia en el conjunto del Estado para endurecer la ley tributaria del juego online, pero este grupo parlamentario en Aragón no va a estar para facilitar que la hagamos todavía más laxa para el juego presencial.
Miren, es el segundo proyecto de ley que se tramita en estas Cortes —tramitamos la ley de presupuestos de esta comunidad y este es el segundo— por trámite de urgencia, por tramite de lectura única, para rebajar los impuestos al juego, a las máquinas, a los casinos, a los bingos, y para bajar también el impuesto ambiental a las grandes superficies. Creo que ninguna de estas medidas estaba acordada en la Estrategia Aragonesa para la Recuperación Social y Económica, ninguna. Colisiona por lo menos con las prioridades políticas de Izquierda Unida aquí y en Madrid, que no cree que estemos para este tipo de medidas hoy.
Se pretende vestir de cuestión tributaria, de técnica tributaria —hablaremos de eso después—, pero el ajuste tiene mucho de política también, señor Pérez Anadón, y en su intervención ha querido poner por la tirita antes que la herida, pro, evidentemente, porque sabía que yo iba a hablar de fiscalidad y de juego. Hombre, quizá cabría reflexionar sobre por qué la primera medida de este Gobierno, la primera medida fiscal de este Gobierno y la primera ley al margen de la de presupuestos que trae este Gobierno sea precisamente para bajar los impuestos al juego en estos momentos en los que hay muchísimas otras cosas encima de la mesa.
Hace apenas unos meses hablábamos del problema del juego , tenemos el informe del Justicia. Una actividad que no tiene como tal ninguna externalidad positiva en términos sociales, que fundamenta su lógica en la pérdida y en la adicción de otros, eso es lo que aquí hoy se va a bonificar fiscalmente. Y en momentos así quizá no deberíamos de aplicar rebajas fiscales sin analizar la situación económica también de los sujetos a las que van dispuestas esas rebajas fiscales, porque las tarifas planas, sin analizar la cuenta de resultados de aquellas empresas a las que vamos a destinar las bonificaciones o las inyecciones económicas, no creo que sean una buena manera de priorizar el recurso que tenemos para salir de esta crisis, que tiene que ser siempre en favor de la mayoría y sobre todo de aquellos que lo están pasando peor.
Eso es lo que se propone aquí, rebajar a una actividad como el juego los impuestos sin saber si ha generado o no ha generado beneficios. Y, además, proponen hacerlo también en el ámbito ambiental..., bueno, de una manera un poco laxa o, en cualquier caso, un poco café para todos en el ámbito de la formulación que ustedes proponen.
Voy a hablar de las cuestiones tributarias en el tiempo que me quede y de las enmiendas que hemos presentado. Porque, claro, si quieren ustedes favorecer la actividad productiva, por ejemplo, de los bares, pueden aprobar la enmienda número uno que ha puesto Izquierda Unida, que precisamente exonera a este ámbito del pago, permite que en este ámbito sí que sea subvencionado ese porcentaje y no el de las casas de apuestas, por ejemplo, que, como le decía, habría que analizar cuál es su situación económica y su rentabilidad.
Si quieren hablar de técnica y sentido de la responsabilidad tributaria, yo pido que alguien me explique por qué estamos bonificando teóricamente por una imposibilidad de hacer la actividad al bingo, que solo paga el impuesto cuando hace actividad. Por lo tanto, si no ha hecho actividad, no va a tener que pagar por los meses que ha durado la pandemia.
Pero es que pasa lo mismo en el ámbito de los casinos, corregido y aumentado porque, además, eso se extrapola al conjunto del año.
Es decir, yo sigo sin entender, señor Pérez Anadón, por qué estamos subvencionando impuestos a empresas que no van a tener que pagarlos porque no ha habido actividad y van ligados a la actividad. No lo entiendo. Técnica tributaria, que alguien me explique el porqué de eso. Y tampoco, por lo tanto, entiendo los porcentajes ni el criterio de por qué a los bingos se les va a aplicar a partir de la aprobación de este decreto y a los casinos se les aplica en el conjunto del año, es decir, doce meses.
Esas cuestiones son las que nosotros intentamos resolver con nuestras dos enmiendas, que lo que hacen es, basándose también en el criterio tributario, no vestir de bonificaciones fiscales por perdida de actividad algo que es realmente una inyección de capital por la vía de los hechos. Porque en cualquier caso, claro, ese porcentaje lo van a detraer de lo que facturen realmente y, por lo tanto, eso tiene el nombre que le acabo de decir y no el de bonificación por perdidas por imposibilidad de actividad.
Dos enmiendas de supresión de estas medidas. Consideramos que el dinero que se va a dejar de recaudar sería muy bueno tenerlo para poder hacer políticas sociales. Consideramos que la cultura o la agricultura tienen que estar encima de la mesa por encima del juego, y en ese sentido vamos a perder dinero para poder acometer políticas en esa dirección.
Y con respecto al impuesto ambiental, hombre, proponen una especie de tarifa plana, como le decía, el 20% de bonificación a las áreas comerciales con menos del 80% dedicado a la actividad de alimentos e higiene. Da igual que hayan tenido un 20 o un 75. Nosotros lo que proponemos es que, proporcionalmente a la actividad desarrollada, es decir, a ese porcentaje, se aplique esta tasa para ser justos y, desde luego, para ser correctos y sí cumplir con el rigor, en este caso concreto, tributario que implicaría la perdida de actividad.
Estamos de acuerdo en lo que respecta a la tramitación electrónica de los tributos.

El señor PRESIDENTE: Vaya concluyendo.

El señor diputado SANZ REMÓN: Y, por lo tanto, esperamos que esas tres medidas, que son las que realmente motivan este proyecto de ley, sean tenidas en cuenta. Y de otro modo, evidentemente, Izquierda Unida no votará favorablemente.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Sanz.
Por el Grupo Parlamentario Aragonés, señor Guerrero.

El señor diputado GUERRERO DE LA FUENTE: Gracias, señor presidente.
Lo hemos dicho antes, ahora en otra situación, a lo largo de los últimos meses hemos reiterado, también en el Pleno actual, que la situación provocada por la pandemia es totalmente excepcional y afecta a numerosos ámbitos. Lo primero era atender esa urgencia sanitaria, esa urgencia social, y, sin olvidar lo primero, naturalmente, no podemos dejar de lado la fuerza productiva, el empleo y, especialmente, todos los aspectos económicos.
Si la situación era excepcional, las soluciones requeridas también deben ser excepcionales. En ese sentido, el actual proyecto de ley establece esa serie de medidas excepcionales en determinados tributos gestionados por la comunidad autónoma. Se trata de arreglar la situación de determinadas empresas que han quedado especialmente afectadas por la situación de la pandemia. Y, como muy bien ha dicho usted, señor consejero, el objetivo del proyecto de ley que hoy tramitamos es muy claro: se trata de evitar que aquellas empresas que tuvieron que suspender su actividad económica durante el estado de alarma vean agravada su situación económica por la obligatoriedad de tener que realizar el pago de determinados impuestos.
En cualquier caso, las medidas contempladas en este proyecto de ley deben entenderse desde su carácter excepcional y, en consecuencia, tienen una duración limitada en el tiempo.
Por tanto, nuestro grupo votará a favor.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Guerrero.
Por el Grupo Parlamentario Vox, señor Arranz.

El señor diputado ARRANZ BALLESTEROS: Gracias, señor presidente.
Pues, como se desprende de la propia exposición de motivos, el objeto último de la norma es moderar el menoscabo que en el ámbito empresarial pudiera provocar el cumplimiento de las obligaciones fiscales. Esta ley establece unas bonificaciones sobre la carga fiscal de determinadas figuras tributarias directa o indirectamente relacionadas con la suspensión de la actividad económica y/o el derivado impacto negativo en el empleo.
En cuanto al impacto presupuestario de las bonificaciones propuestas, se estima que la medida provocará la disminución de la recaudación de la Comunidad Autónoma de Aragón en cada una de las figuras tributarias afectadas, producirá una disminución de la recaudación de la comunidad autónoma y de los ingresos tributarios y, como consecuencia, un impacto negativo en el cumplimiento del objetivo de déficit, a no ser que se compense la disminución con la obtención de otros ingresos, lógicamente, o se reduzcan los gastos de la comunidad en una cuantía compatible con el cumplimiento de las reglas fiscales.
El impacto presupuestario de la norma es negativo en relación con el cumplimiento de la estabilidad presupuestaria, aunque sus efectos se verán amortiguados por el reparto del fondo COVID-19. Asimismo, el efecto positivo será la contribución al mantenimiento de los sectores afectados. El cálculo aportado en la memoria económica del impacto de los beneficios fiscales propuestos por el proyecto de ley estima en torno a 5,8 millones de euros la menor recaudación, cálculo que debemos cuestionar ya que, en el caso de las tasas fiscales se han calculado sobre la recaudación de 2019, que a nuestro juicio nada va a tener que ver con los de 2020. El efecto es muy limitado, tan solo representa el 0,12% de los ingresos no financieros, calculado sobre los derechos reconocidos netos y con datos de la ejecución del presupuesto consolidado de ingresos a fecha 31 diciembre de 2019, según el portal de transparencia de 1 de enero de 2020.
En nuestra opinión, el Gobierno de Aragón podría haber sido mucho más ambicioso y acometer una verdadera apuesta por favorecer a los aragoneses en esta grave crisis y aliviar la presión y la factura fiscal este año.
Las estimaciones del coste presupuestario están sujetas también a una extraordinaria incertidumbre. No es posible determinar con precisión, eso es así, el número de hogares o de empresas que se beneficiarán de alguna de las medidas adoptadas, ni está claro el periodo en el que estas actuaciones permanecerán vigentes.
Es previsible que esta crisis provoque un incremento muy notable del déficit de las administraciones públicas en los próximos trimestres como resultado en buena medida de una reducción muy significativa de los ingresos impositivos del sector público y de un aumento lógico del gasto por prestaciones sociales y gastos sanitarios originados. El debate se centra ahora en las políticas a llevar a cabo en la presión fiscal.
Desde el Gobierno central y desde esta misma Cámara se ha oído y se sigue oyendo que España es uno de los países de Europa con menor presión fiscal, y este es el principal argumento de la izquierda para abogar por la subida de impuestos. Lo cierto es que, conforme al reciente informe del Consejo General de Economistas, nuestro impuesto de sociedades está en la media europea y el impuesto sobre la renta cuenta con una elevada progresividad. Resulta poco apropiado y lleva a la confusión compararnos, por ejemplo, con países nórdicos, que no podremos alcanzar sus niveles de recaudación, estamos ante unos salarios más altos y una reducción de desempleo que les permiten que todos los niveles de renta tengan mayor capacidad económica y, por ende, un mayor desarrollo económico que el nuestro.
El IVA cuenta con numerosas exenciones y tipos reducidos. No perdamos de vista lo que están haciendo países de nuestro entorno como Alemania, por ejemplo. Acaba de acordar la reducción temporal del IVA para despertar y revitalizar el consumo, medida que consideramos muy acertada.
Sí es cierto que estamos a la cola en la llamada «fiscalidad verde», pero, de imponerse debería concretarse a un ritmo simultáneo al propio crecimiento de la actividad económica. No nos pasemos, no seamos más papistas que el Papa ahora con los impuestos verdes.
A nuestro juicio, las medidas más adecuadas a abordar en este momento por el Gobierno deberían centrarse en limitar el elevado gasto público, medida que necesariamente deberemos acometer tanto para poder recibir ayudas de la Unión Europea como si queremos seguir financiándonos en los mercados de deuda a precios razonables. La recaudación debe aumentarse generando más actividad y no subiendo los impuestos. Un solo punto del PIB nos aporta cuatro mil millones extra de recaudación sin tener que subir ningún impuesto. Seamos conscientes de que subiendo los impuestos a las grandes empresas las asfixiamos y las hacemos más pequeñas. Si ponemos más trabas al empleo, generamos más paro. Si ponemos impuestos al consumo, lo reducimos y reducimos la producción de bienes y servicios. Y, si ponemos trabas a la inversión, no vendrá y pasará de largo.
Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Arranz.
Por Chunta Aragonesista, señora Martínez.

La señora diputada MARTÍNEZ ROMANCES: Gracias, señor presidente.
Señor Arranz, y, si suprimimos todos los impuestos, ¿cómo damos ayudas a la tauromaquia, a la caza o a otras cosas que ustedes plantean? Claro, es que, si usted saca el debate de lo que ahora mismo nos atañe, los demás grupos parlamentarios también lo podremos hacer.
Señor consejero, gracias por la explicación que nos ha dado del proyecto de ley que ahora nos toca debatir. La verdad es que este es un problema coyuntural, el estado de alarma se decreta y se provoca el cese de la actividad comercial y, por tanto, económica de muchas empresas. A partir de ahí y atendiendo a lo que se está diciendo por parte de muchos sectores, ¿qué es lo que hay que hacer? Pues, evidentemente, no agravar más la situación de según qué empresas, por lo que, respecto a tributos que tienen que pagar porque están haciendo una actividad comercial, nos parece correcto que en la parte que no han podido hacer esa actividad comercial y en la parte que no han podido desarrollar su actividad económica, no tributen. Por ello, creemos oportuno este proyecto de ley, que lo que propone es poner bonificaciones a dos tributos y a dos impuestos determinados, que es el impuesto medioambiental sobre grandes áreas de venta, exceptuando aquellas que sí que lo hayan podido hacer, como son las que ofrecen productos alimentarios y de higiene, y los tributos sobre el juego.
Es evidente que estas bonificaciones, sobre todo en los tributos del juego, pueden dar lugar a otros debates, como ya hemos escuchado, debates que son estructurales. Sin embargo, nosotros consideramos que esta medida que se plantea aquí es una medida meramente coyuntural y que tiene un acotamiento en el tiempo, es decir, está solamente pensada para el ejercicio del año 2020, que es en el que por ahora, por ahora, se ha establecido un estado de alarma y en el que se ha cesado la actividad.
No voy a entrar a desgranar lo que propone en el articulado porque ya lo ha hecho el consejero y hemos tenido ocasión de leerlo en el texto que está a nuestra disposición. Solamente podemos decir que nos parece que está adecuado en el tiempo y que nos parece oportuno que desde el Gobierno de Aragón se anticipen soluciones para evitar otros perjuicios que se pueden dar si no se hacen bonificaciones en estos impuestos.
Respecto a las enmiendas que se han planteado a este proyecto de ley, en el caso de las enmiendas una, dos y tres votaremos en contra porque, como ya viene debidamente explicado en el texto que se somete a votación, y también lo ha hecho usted, señor consejero, en la exposición del mismo, se trata de una medida excepcional y transitoria, excepcional por el cese de la actividad por un supuesto legal y que conlleva la imposibilidad de la actividad comercial, y, además, contraviene el espíritu propio de esta proposición de ley. Y en el caso de la enmienda número cuatro, la hemos valorado, pero la verdad es que consideramos que la redacción que propone, por un lado, va a ser de difícil ejecución, y Dios nos aleje, por decir alguien, de las leyes de difícil ejecución porque luego no se pueden llevar a la práctica. Creo que, si algo tenemos que hacer los legisladores, es ser muy claros en qué es lo que queremos que se aplique con una ley.
Por todo lo dicho, votaremos que sí al proyecto de ley que nos plantea y votaremos en contra de las enmiendas presentadas.
Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señora Martínez.
Por el Grupo Podemos, señora Prades.

La señora diputada PRADES ALQUÉZAR: Gracias, señor presidente.
Gracias, señor Anadón, por las explicaciones.
El proyecto de ley que ahora nos ocupa es una consecuencia más de la repercusión económica que, más allá de la crisis sanitaria, está teniendo el COVID-19. En este caso, y como medida temporal y excepcional, hablamos de unos tributos cedidos de los que tenemos competencia en nuestra comunidad autónoma y, como usted bien ha explicado, el Estatuto de Autonomía establece que debe tramitarse como ley, no como en otras comunidades autónomas cuya normativa les ha permitido tramitarlo simplemente como decreto.
Todas sabemos —aquí lo llevamos exponiendo desde hace ya unos meses— que la declaración del estado de alarma ha restringido la actividad de muchos empresarios y autónomos y que se han visto obligados a cerrar sus negocios y empresas, y, evidentemente, eso también ha afectado a locales de ocio, centros comerciales o grandes superficies. Tanto desde el Gobierno de España como desde el autonómico se han puesto en marcha medidas para aliviar esas cargas fiscales, como demoras en el pago de impuestos, incluso en algunos municipios se han suspendido tasas. Desde todos los ámbitos, desde todas las administraciones, se ha intentado colaborar con todo tipo de empresas y comercios.
Centrándonos en el debate que ahora nos ocupa, sin ignorar que este no es ni el modelo de negocio o empresa por el que apuesta Podemos, es más, yo creo que esta pandemia ha demostrado que son los pequeños negocios los que han estado siempre abastecidos, los que han estado al lado del ciudadano, los que no han tenido problemas para llegar a todos los vecinos de su municipio, y son los que han asentado la economía en sus pequeños municipios... Y al juego, evidentemente, se le puede afrontar desde otras áreas. Sabemos que es una grave lacra social, que hay una ley del juego que se está trabajando en el Estado español, y desde ahí aportaremos para poner frentes que puedan acotar esos espacios, como puede ser la publicidad, que esos ingresos del juego sean destinados a rehabilitación de personas que tengan problemas de adicciones, pero hoy por hoy creemos que sería una irresponsabilidad ignorar las consecuencias que puede acarrear no sacar adelante este proyecto de ley. Un grave riesgo administrativo, presupuestario a futuro. Para todas las medidas que debemos sacar adelante, evidentemente, hace falta un presupuesto. No podemos ignorar que esto puede acarrear también costosos y largos procesos judiciales y, usted lo ha explicado también, pérdidas de empleo. Los ERTE están ahí y sabemos que las cifras de desempleo preocupan, a nosotros como aragoneses y aragonesas y a todo el Estado español.
Hoy adoptamos esta medida excepcional en un estado de excepcionalidad en general que nos ha impuesto el COVID durante un periodo concreto, para este año, y creemos que, igual que se ha hecho en otras comunidades autónomas —en algunas incluso se ha llegado a las bonificaciones al cien por cien durante el estado de alarma—, hay que estar ahí, que hay que asumir responsabilidades, poner en valor el esfuerzo de todas y todos, y lo estamos haciendo en beneficio de lo común.
Así que puede contar con el voto positivo de mi agrupación.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señora Prades.
Por el Grupo Parlamentario Ciudadanos, señor Saz.

El señor diputado SAZ CASADO: Presidente.
Gracias, consejero, por su explicación.
Le digo un poco lo de antes, les veo muy receptivos a las ideas que nosotros estamos aportando en los meses anteriores, porque esto, en cierto modo, es un alivio fiscal muy concreto, se queda corto, pero es un alivio fiscal, y les veo bastante receptivos a esas ideas que nosotros llevamos meses proponiendo. Por lo tanto, nos gusta. Obviamente, votaremos que sí porque, básicamente, la idea la compartimos, todo lo que se expone en este proyecto ley de medidas excepcionales.
La verdad es que la ratio decidendi que subyace es una doctrina muy consolidada en la doctrina tributaria, que es el enriquecimiento injusto de la Administración pública que sin duda ninguna se produciría en el caso de que no hiciésemos esta modificación. Es una bonificación que sin duda ninguna satisface esa doctrina claramente establecida, es decir, habría visos seguros, altamente probables, de que, en el caso de que no se hiciese la modificación, hubiese que soportar lo que fueran demandas de calado judicial con altísimas posibilidades de perderlas, sin duda de ningún tipo. Por lo tanto, esto es una anticipación —la política también es hacer anticipación—, es una anticipación en el aspecto tributario que me parece bien, estoy de acuerdo. Quedo un poco desolado porque no afecta tanto a la convicción del alivio fiscal, sino a la anticipación de poner, como han dicho antes, la tirita antes de la herida, pero, bueno, bienvenido sea y, por lo tanto, estoy de acuerdo y ha de hacerse en este sentido.
Hablando ya más técnicamente, por lo que afecta a los tres hechos imponibles del juego, entiendo que el 24%, la bonificación, está calculada en función de lo que es la inactividad que se ha producido, como usted ha dicho, y, por lo tanto, si no se les ha permitido realizar el hecho imponible, no tiene sentido que se les exija el cumplimiento de la tributación por los hechos imponibles no producidos, al margen de que podríamos entrar en divergencias, tal como se apuntaba anteriormente, en alguno de esos hechos imponibles, pero que es correcto. Sin duda ninguna, estoy de acuerdo.
Alguna pequeña duda me suscita en lo que son las grandes áreas, el impuesto medioambiental de grandes áreas, el 20% y no el 24%. Porque el tiempo de cierre es el..., sí, ya lo sé, ya sé que técnicamente podría haberse hecho de varias formas. Y luego quizá habría que haber establecido alguna tabla, ya que se habla tanto a veces la progresividad. Es decir, una superficie, un comercio, que dedique el 81% a los productos que no están exonerados y otra que le dedique el 79%, la una puede tener el 20% de bonificación y la otra no tiene nada sencillamente por ese salto de escala. Precisamente en técnica tributaria, para evitar los saltos de escala, existe la progresividad, quizá se podía plantear. Pero, en fin, está bien.
Entrando en el fondo, vuelvo al relato inicial, es decir, yo, que ahora veo que el Gobierno es sensible al alivio fiscal, pues, hombre, le pediría que acelerara, que no abandonase esa senda el Gobierno dentro de sus diversas sensibilidades, pero, ya que ha llegado a un acuerdo de que el alivio fiscal es bueno, es contracíclico, porque de lo que estamos hablando es de que es una medida contracíclica que beneficia en este caso a unos empresarios —generalmente, en Aragón hay pequeños empresarios, alguna pyme, algún autónomo, especialmente en lo que son las máquinas tipo B con premio—... Por lo tanto, se podría hacer extensivo explorar algunos de estos mismos principios y sentimientos y sensibilidades de alivio fiscal respecto de este tema tan concreto, que se explorase que no se subiese la presión fiscal, que no se subiese el esfuerzo fiscal en la comunidad autónoma, es decir, que el alivio fiscal fuese un poquito más allá, que hiciésemos...
Tenemos que pensar que en esta situación de alta vulnerabilidad económica de las pymes, empresarios, autónomos y demás, esos cantos que se marcan por parte del Gobierno de España de subir la presión fiscal son procíclicos, a diferencia de esta medida, que es anticíclica. Y, por lo tanto, lo que hay que hacer en estos momentos es no subir los impuestos. Yo no estoy hablando de que haya que bajarlos, eso forma parte de otro momento, pero en este momento no hay que subir los impuestos. España no merece que se le suban los impuestos en una situación en que, por una parte, estaríamos contradiciéndonos a nosotros mismos, estamos ofreciendo ayudas porque consideramos que falta liquidez en las familias, las pymes, los autónomos, y, por otra parte, les vamos a subir los impuestos, cuyos impuestos indirectos afectan a las familias, a los ciudadanos y a todos los pequeños empresarios.
Por lo tanto, ya que se han lanzado ustedes a hacer alivios fiscales, láncense un poquito más, primero en Aragón y luego intenten convencer en Madrid a sus respectivos partidos.
Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Sanz.
Por el Grupo Parlamentario Popular, señora Susín.

La señora diputada SUSÍN GABARRE: Gracias, presidente.
Señorías, les adelanto ya que votaremos a favor de este proyecto de ley por el que se establecen las medidas excepcionales y votaremos también en contra de las enmiendas presentadas por el Grupo Parlamentario Izquierda Unida.
Tengo que decir, aunque no esté el portavoz de Izquierda Unida, que este es un gesto que le honra, tanto las enmiendas como su posición de voto, y demuestra la coherencia de su grupo parlamentario en esta ocasión. Por cierto, señor Pérez, Anadón, no está el portavoz de Izquierda Unida y no seré yo quien le tenga que defender, pero, vamos, ponerle el caramelito del juego online como si el señor portavoz de Izquierda Unida fuera tonto, pues, hombre, me parece cuando menos una falta de respeto hacia alguien que ha sido siempre coherente en estas dos cuestiones.
Coherencia que hemos echado de menos, por cierto, en los grupos parlamentarios de Podemos y Chunta Aragonesista, que constantemente levantan la bandera de la progresividad fiscal, la subida de impuestos, el medio ambiente o la lucha contra el juego y en la primera ocasión que tienen de desmarcarse y traer aquí una propuesta fiscal acorde con sus ideas y sus discursos traen como Gobierno una propuesta fiscal precisamente para favorecer a todo aquello que dicen aborrecer.
Votaremos a favor, les decía, aunque el proyecto deja abierta la puerta a nuevas medidas tributarias y no sabemos bien en qué sentido.
La exposición de motivos establece, señor Pérez Anadón, que estas medidas tributarias no condicionen las decisiones que en esta materia pueden adoptarse cuando se tenga una completa información del impacto de esta crisis sanitaria en las distintas actividades económicas de la hacienda pública aragonesa. Eso aparece reflejado en el en el proyecto. Y este párrafo, en manos de la izquierda, nos lleva a pensar más en una subida de impuestos que precisamente en todo lo contrario. De todas formas, hubiera sido, como decía la señora Martínez, adecuado y oportuno que en este momento, tal y como venimos planteando desde mi grupo parlamentario desde el inicio de esta crisis, hubiera sido este momento el oportuno, puesto que había que traer una ley, como establece el Estatuto de Autonomía, para plantear medidas fiscales más amplias que no solo beneficien a estos dos sectores, sino que lleguen a las familias, a las pymes, a los autónomos, pero que, obviamente, por lo que estamos viendo, no tienen la misma capacidad de influencia sobre este Gobierno y la izquierda más radical, que dice estar aquí para defender a la gente, hasta el punto de que hoy están pasando por el aro y dándolo todo por bueno.
Hablaba la señora Prades de que se habían tomado medidas de carácter fiscal. Ha tenido que recurrir a los municipios cuando no ha encontrado ninguna de carácter autonómico.
Bien. Este era el momento —si quiere, se puede levantar y darse la vuelta y ponerse a hablar con los portavoces, como ha hecho mientras hablaba el portavoz de Vox, puede hacerlo, yo seguiré con mi discurso—de traer nuevas deducciones, bonificaciones y exenciones sobre el resto de impuestos cedidos. Y estamos hablando de la cuota autonómica del impuesto sobre la renta, estamos hablando de sucesiones y donaciones, estamos hablando de patrimonio, de transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados, de medios de transporte, de hidrocarburos. Este era el momento de favorecer a los sectores que más van a sufrir la crisis, y ustedes han vuelto a perder la oportunidad.
Y, aunque es competencia del Instituto Aragonés del Agua, no voy a dejar de pasar la oportunidad de recordar como ya se está pasando al cobro el impuesto de contaminación de las aguas, que a estas alturas ya debería de estar resuelto, tal y como se comprometieron en su pacto de gobierno. Y ese sí que afecta hoy a muchas economías golpeadas por la inactividad o los ERTE, ese sí que afecta a comercios, ese sí que afecta a hostelería. Esos también han estado cerrados y a esos no se les va a bonificar parte del ICA. Así que hagan el favor de ponerse a trabajar, que parece que a Podemos, ¿verdad?, se le ha olvidado ya cuando pedía la insumisión fiscal del ICA, y hoy en el Gobierno se apresuran a cobrar algo que antes consideraban injusto. Y, repito, eso sí afecta a las familias, eso sí afecta a los hosteleros y eso sí afecta a los comercios, que también han estado cerrados como los bingos o los casinos.
Y frente a quienes levantan la bandera de la falsa progresividad fiscal, nos encontramos, señorías, con países de nuestro entorno que en este momento de crisis económica y social están apostando por bajar impuestos para incentivar la productividad, para ayudar a las familias y para favorecer la liquidez de las empresas. Alemania, el Reino Unido o Italia son ejemplos, e Italia, señor Pérez Anadón, con una deuda pública mucho más alta que la española. En España, lamentablemente, en breve vamos a ver la tendencia contraria.
Apoyaremos este proyecto de ley puesto que la propuesta es justa, pero es deficiente e incoherente con el posicionamiento de los grupos que forman este Gobierno.
Y estaremos atentos a las próximas medidas, porque, señor Pérez Anadón, si lo que pretenden es plantear una subida impositiva, ya les adelanto que a este grupo parlamentario lo tendrán enfrente.
Gracias. [Aplausos].

El señor PRESIDENTE: Gracias, señora Susín.
Por el Grupo Parlamentario Socialista, señor Galeano.

El señor diputado GALEANO GRACIA: Gracias, señor presidente.
Venía a hablar no de mi libro, sino del libro que supone este proyecto de ley, pero me veo obligado a manifestar y a suspender la intervención sobre este proyecto. Bueno, esto de hablar el último tiene estas situaciones.
No está el señor Saz... Siento que la jornada vaya ahora a aguarle un poquito la fiesta esta, que estamos aquí muy contentos de bajar impuestos y demás y del alivio fiscal. Nosotros, este Grupo Socialista, y hablo además también, y para no entrar en esa tergiversación del debate que ha pretendido la portavoz del Partido Popular hablando aquí de otras cuestiones, hablo en mi nombre y yo creo que hablo en nombre de las dos portavoces que, en este caso, han hablado previamente a mí desde Chunta y de Podemos, en cuanto a su coherencia, creo que ellas piensan como yo cuando digo que aquí hablamos de un alivio fiscal con una finalidad muy clara, que es aliviar laboralmente las consecuencias, y buscando, en todo caso, que esa finalidad tenga un beneficio para esos nombres y apellidos, para esos trabajadores, para esa economía que, por supuesto, hay detrás también de esas actividades, independientemente del contenido de ese concepto de juego, que, por cierto, no estamos cambiando ni estamos sustituyendo, como decía también el portavoz de Izquierda Unida, de la ley del juego. La ley del juego vendrá, el proyecto de la ley del juego será el que será. Y aquí estamos hablando, y lo ha dicho así el consejero, de un asunto absolutamente excepcional, absolutamente temporal y que consideramos los grupos que hemos hablado en defensa de este proyecto que exigía de unas medidas, como también se han tomado en otras comunidades autónomas, excepcionales y muy dirigidas y enfocadas a, como digo, mantener determinadas situaciones y determinados puestos de trabajo.
El hecho de que aparezca esta figura hoy de un proyecto de ley con estas características no ha de verse con el prisma de ningún tipo de prioridad frente a esta materia por parte de este de este Gobierno. El hecho es que viene como consecuencia de una imposibilidad, a diferencia de la potestad que tienen otras comunidades autónomas, a la hora de regular esta materia, disfrazada. Es verdad, algunos han disfrazado a lo mejor o han metido con cincuenta medidas más en otro tipo de decretos, y aquí lo que hacemos es seguir escrupulosamente la posibilidad que establece o la indicación que nos establece el Estatuto y la normativa, la Ley de Hacienda aragonesa, para tener que llevarlo a esta Cámara a través de una iniciativa que no sea ese decreto ley. Y, por tanto, desde aquí, desde este grupo, y entiendo también que los grupos anteriores, observamos esta iniciativa sumada al resto de decretos que aquí se vienen aprobando en estos días de forma diligente, de forma urgente, buscando una simplicidad administrativa y, a veces es verdad, buscando un difícil equilibrio entre esa simplicidad y esa urgencia, que ustedes además también solicitan, y lo que es sin duda necesario, como estamos teniendo aquí ahora, debate parlamentario y cumplimiento estricto, estricto, de la ley.
Y, dicho esto, a ver lo que tenía que decir yo del libro este... Hablábamos, lo ha dicho el consejero, de dos artículos.
El artículo 1, un tributo que, en este caso, es cedido a las comunidades autónomas, un tributo estatal, un tributo que, además, dentro de esas variables, por ejemplo, del bingo, hay unas con una tributación más alta, como esa presencial, que otras, y de ahí la explicación del consejero. Y, hombre, tenemos que votar, señor Saz, usted también es inteligente en este caso, y lo sabrá que tenemos que votar en contra de estas enmiendas al artículo 1, porque sabe que desnaturalizan el concepto del proyecto de ley.
Y quizás no hay tanta problemática de fondo en la enmienda que usted plantea al artículo 2 —lo ha dicho también la portavoz de Chunta, la señora Martínez—, pero es verdad que consideramos y el Gobierno considera que hay unos problemas de aplicación práctica que nos llevan a ser consecuentes con lo que luego vemos que no es ni mucho menos una medida aplicable o viable, ¿no?
Vamos a enfatizar, señorías, desde el Grupo Socialista, que estamos convencidos de la necesidad de que las administraciones aporten soluciones en este momento tan peculiar, tan especial, y, como decía antes, ante un problema de tal magnitud, anteponiendo a veces el leitmotiv, ¿eh?, ese leitmotiv, digamos partidista, que otros pueden tomar, plenamente legítimo, pero que nos condicionaría a adoptar posiciones —entendemos— maximalistas y que no conducen a, como digo, llevar a cabo unas operaciones de alivio absolutamente de cirujano, absolutamente de cirujano.
Por eso consideramos oportuno apoyar este este proyecto de ley. Parece que, bueno, otros grupos han planteado ese apoyo también, lo cual agradecemos. Pero hay muchos temas en este pleno de hoy, hay muchos debates, y creo que no hace falta que hablemos en este punto de debates que no vienen aquí al caso.
Gracias, señor presidente.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor Galeano.

CORTES DE ARAGÓN
Palacio de la Aljafería
50004 Zaragoza
T 976 289 528 / F 976 289 664