Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón


Comparecencias - De altos cargos y funcionarios de la DGA

Comparecencia del presidente de la Cámara de Cuentas de Aragón para presentar el informe de fiscalización sobre la cuenta general de la Comunidad Autónoma de Aragón correspondiente al ejercicio económico 2010.

Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón n°: 036 de Plenos (VIII Legislatura)
Intervinienen: Laguarta Laguarta, Antonio - Romero Rodríguez, Luis Ángel - Soro Domingo, José Luis - Blasco Nogués, Manuel Lorenzo - Sada Beltrán, José Javier - Garasa Moreno, Jorge

El señor PRESIDENTE: Pasamos al siguiente punto del orden del día, no sin antes dar la bienvenida al señor presidente de la Cámara de Cuentas de Aragón, que va a ser, evidentemente, el que va a iniciar este punto del orden del día con su comparecencia para presentar el informe de fiscalización sobre la cuenta general de la Comunidad Autónoma de Aragón correspondiente al ejercicio económico 2010.

    El señor presidente de la Cámara de Cuentas de Aragón puede intervenir por tiempo máximo de treinta minutos.

            Comparecencia del presidente de la Cámara de Cuentas de Aragón para presentar el informe de fiscalización sobre la cuenta general de la Comunidad Autónoma de Aragón correspondiente al ejercicio económico 2010.

    El señor presidente de la Cámara de Cuentas de Aragón (LAGUARTA LAGUARTA): Señor presidente. Señoras y señores diputados.

    Comparezco en nombre de la Cámara de Cuentas por primera vez ante el Pleno de las Cortes de Aragón para presentar el informe de fiscalización sobre la cuenta general de la comunidad autónoma, en este caso la correspondiente al ejercicio económico del año 2010.

    La Cámara de Cuentas, como se contempla en el Estatuto de Autonomía y en su ley reguladora emanada de esta Cámara legislativa, depende directamente de las Cortes de Aragón, ejerce sus funciones por delegación de esta Cámara legislativa y actúa, como se especifica en la exposición de motivos de la ley, como el órgano técnico al que corresponde la fiscalización externa de la gestión económico-financiera, contable y operativa del Gobierno de Aragón; eso sí, con plena independencia del ente sujeto a fiscalización.

    Los resultados de esta auditoría han quedado recogidos en el informe de fiscalización que el 7 de agosto pasado fue entregado a las Cortes de Aragón y al Gobierno de Aragón, como entidad fiscalizada, y que en este acto me honro en presentar a sus señorías, que constituyen el Pleno de las Cortes de Aragón.

    Al elaborar el informe de fiscalización de esta cuenta general, la Cámara de Cuentas ha sido muy consciente de la misión que tiene encomendada, que es ser un órgano coadyuvante de las Cortes de Aragón que emite una opinión técnica que sirva a las propias Cortes para emitir su juicio político sobre la cuenta general que recoge la gestión económico-financiera del Gobierno en el año 2010.

    Son las Cortes las que expresan las prioridades vinculantes para la Cámara de Cuentas de lo que hay que auditar, y, en todo caso, tienen la iniciativa para marcar a la Cámara una actuación concreta. Finalmente, es a las Cortes, y no a la Cámara de Cuentas, a quien corresponde la aprobación o el rechazo de la cuenta general de la comunidad autónoma, y sobre ello se pronunciarán de acuerdo con los procedimientos previstos en su propio Reglamento.

    Ahora bien, esa inmensa cantidad de datos que se contienen en la cuenta general no ayuda a conocer mejor ni a hacer creíble el uso de los fondos públicos si no interviene un mediador profesional que los verifica, los interpreta, analiza su adecuación a la legalidad, etcétera, con rigor profesional. Y este es el papel de la Cámara Cuentas, que actúa, además, con transparencia, haciendo públicos sus informes y velando por que los entes fiscalizados cumplan con sus obligaciones de transparencia.

    Y en este punto quiero añadir dos precisiones: primera, que, con la elaboración de este informe, la Cámara de Cuentas de Aragón ha asumido la función que venía realizando el Tribunal de Cuentas del Estado, sin perjuicio de que el Tribunal de Cuentas mantiene, naturalmente, sus atribuciones constitucionalmente dadas. Esta sucesión de órganos de control externo ha supuesto un paso adelante en el desarrollo del Estatuto de Autonomía de Aragón y el cierre o puesta de la pieza final en el sistema financiero de autogobierno de Aragón.

    Me permito afirmar que ha habido un valor añadido claro en relación con la situación anterior, la propia existencia de la Cámara de Cuentas es un indicador de calidad democrática del autogobierno de Aragón, pero también ha habido una mejora en tres aspectos: en primer lugar, porque se ha producido una mayor extensión tanto de los entes revisados (se ha llegado hasta organismos autónomos, sociedades mercantiles públicas, fundaciones, consorcios...) como de las materias que, de hecho, han sido fiscalizadas (se ha profundizado en contratación, subvenciones, estabilidad presupuestaria, endeudamiento, morosidad y otros temas); en segundo lugar, porque se ha mejorado la inmediatez entre la emisión del informe y el período anual revisado (el informe que hoy estoy presentando se refiere al año 2010; vuestras señorías conocen el lapso de tiempo que solía haber entre la emisión de los informes del Tribunal de Cuentas y el período anual al que se referían; a fecha de hoy, aún están por recibir las de los años 2008 y 2009), y la tercera mejora a que me quiero referir es que la propia Cámara de Cuentas comparece para dar explicaciones personalmente, como ocurre hoy ante el Pleno y, cuando corresponda, ante comisión, lo que no sucedía antes con el Tribunal de Cuentas.

    La segunda precisión que quería introducir se refiere al alcance que tiene encomendada la Cámara de Cuentas de Aragón, con una delimitación positiva y otra negativa: positivamente, lo que la Cámara de Cuentas tiene encomendado, según dice la ley, es la fiscalización externa de la gestión económico-financiera, contable y operativa del sector público de Aragón, y me detengo en ello porque así voy adelantando algo del contenido del informe de fiscalización cuya presentación estoy realizando.

    Esa fiscalización tiene tres niveles: primero, el contable, el fundamental y básico (por algo la Cámara se llama Cámara de Cuentas: porque le corresponde revisar y verificar si la cuenta general refleja la imagen fiel de la situación económica y de lo que fue la gestión económico-financiera de la comunidad autónoma); el segundo nivel es el control de legalidad, es decir, si las actuaciones económico-financieras del Gobierno en el año 2010 se ajustaron a derecho, y, finalmente, hay un tercer nivel, que es la llamada fiscalización operativa, es decir, verificar si la gestión económico-financiera se ajustó a los principios de eficacia, eficiencia y economía.

    En síntesis, la Cámara de Cuentas es el auditor externo de la Comunidad Autónoma de Aragón, dependiente de las Cortes, pero independiente del Gobierno, cuyas finanzas fiscaliza. De este modo, contribuye a mejorar la gestión financiera de la comunidad autónoma, fomenta la rendición de cuentas y la transparencia y ejerce de vigilante independiente de los intereses financieros de los ciudadanos de la comunidad, y, para ello, examina las cuentas de los ingresos y de los gastos de la Administración de la comunidad autónoma y de todos sus organismos, elabora los informes de fiscalización, que no tienen fuerza vinculante, pero permiten mejorar la gestión, y en los que se determina si la gestión financiera ha sido correcta; emite también dictámenes consultivos a instancias del Gobierno de Aragón y de las entidades locales, y, finalmente, asiste a las Cortes con los dictámenes que le sean requeridos en el proceso legislativo.

    Pero, además de esa delimitación positiva, me parece conveniente dejar clara una delimitación negativa, refiriéndome a lo que no tiene atribuido la Cámara de Cuentas, para evitar la confusión de ciertos requerimientos que se nos han hecho, no por el Gobierno de Aragón, pero sí por algunas entidades locales: desde luego, la Cámara de Cuentas carece de atribuciones jurisdiccionales, las que sí tiene atribuidas el Tribunal de Cuentas del Estado, y a él le corresponde, precisamente, la jurisdicción en materia de responsabilidad contable.

    La Cámara de Cuentas sí tiene una función fiscalizadora, de auditoría de cuentas de los entes que integran el sector público aragonés, pero en modo alguno puede ni pretende ejercer funciones que corresponden a otros órganos del Estado, de la comunidad autónoma o de los entes locales: no tiene funciones de oficina antifraude ni de policía ni de investigación de delitos ni mucho menos de orden judicial.

    El informe de fiscalización que estamos presentando ha resultado un informe bastante extenso, llega a tener mil doscientas páginas agrupadas en tres tomos. No es usual llegar a esta extensión en los informes de fiscalización emitidos por otros órganos de control de otras comunidades autónomas, algunos son mucho más concisos y se quedan en la mitad o hasta en la cuarta parte de extensión. Pero esto ha sido algo deliberadamente querido y decidido por la Cámara de Cuentas, por dos razones fundamentalmente: por un lado, se trata del primer informe sobre la cuenta general de la comunidad autónoma emitido por la Cámara de Cuentas, sucediendo en esta función al Tribunal de Cuentas del Estado, y la Cámara de Cuentas ha querido que no se echara en falta nada de lo que el Tribunal de Cuentas incluía en sus informes, sino más bien aportar una mayor extensión y profundidad en determinadas áreas y entidades; pero, por otro lado, hemos querido también recoger, como en una foto fija con detalle, determinados aspectos de conceptos, datos económicos, relaciones entre entes, etcétera, que, si bien estrictamente no son de auditoría, ayudarán a quien lea nuestro informe a situarse mejor en el complejo mundo y en todas y cada una de las partes que componen el sector público de la Comunidad Autónoma de Aragón.

    Vuestras señorías disponen del texto del informe, por lo que sería ocioso y repetitivo querer exponer su contenido y con detalle. Solo dispongo de treinta minutos —me quedan diez—, y, a la vista de lo denso del orden del día de esta sesión, pretenderé no pasarme de ninguna manera. Además, como el asunto de la cuenta general, después de en este Pleno, será tratado en la Comisión Institucional, seguramente será aquel momento el más adecuado para entrar en los detalles que sus señorías estimen convenientes. La Cámara de Cuentas, como no puede ser de otra manera, está a su entera disposición.

    Así que en este momento voy a referirme al contenido del informe de forma global, tocando esos tres niveles de fiscalización a los que he aludido antes: la fiscalización de la regularidad contable, el control de legalidad y la fiscalización operativa o de la eficacia, eficiencia y economía en el uso de los caudales públicos.

    Cada una de estas tres fiscalizaciones ha tenido una extensión diferente: la de regularidad contable se ha extendido a que todas las operaciones realizadas en el año 2010 estuvieran debidamente contabilizadas, pues, de otro modo, la contabilidad hubiera sido incompleta; el control de legalidad ha afectado, sin embargo, solo a determinadas operaciones que se han considerado de mayor riesgo, y se ha realizado mediante la utilización de pruebas selectivas, en las que se ha trabajado con una metodología objetiva de auditoría, y, finalmente, en cuanto a la fiscalización operativa, tengo que decir que no hemos podido realizarla. El artículo 84 del texto refundido de la Ley de Hacienda de la comunidad autónoma dispone que a la cuenta de la Administración de la comunidad autónoma se unirá una memoria justificativa del coste y rendimiento de los servicios públicos y una memoria demostrativa del grado de cumplimiento de los objetivos programados, pero ocurre que, con la presentación de la cuenta general, no se unieron esas memorias, lo que es una limitación impediente que no ha permitido a la Cámara de Cuentas emitir una opinión sobre el grado de eficacia y eficiencia en la gestión del presupuesto. Ciertamente, esta es una situación generalizada en el conjunto de las comunidades autónomas españolas, pero deberían orientarse los esfuerzos en orden a mejorar la presentación de las cuentas públicas e incluir con ellas esos datos y parámetros que permitieran opinar sobre la eficacia y eficiencia del gasto público.

    Seguramente, la calidad democrática de nuestras instituciones debe llevarnos a dar ese paso, de la misma forma que en la década de los cuarenta del siglo pasado se dio el paso de ligar el presupuesto a la realidad económica de cada país. A partir de 1941, en Gran Bretaña, para cumplir las condiciones exigidas por la situación bélica, el presupuesto británico quedó vinculado a las cifras de la contabilidad nacional prevista. A partir de ahí, poco a poco, ese planteamiento presupuestario pasó al conjunto de los países importantes, particularmente a los de la OCDE y, por supuesto, a España.

    Hoy en día se ve como algo elemental que el presupuesto se adecúe a la realidad económica del país. De la misma forma, especialmente en estos años de dificultades económicas, de fuerte desempleo, de recesión, debemos aspirar a que se pueda saber si los recursos públicos se emplean de la forma más eficiente, más eficaz y más económica, y esto no grosso modo o por una impresión general, sino de una forma medible, con unos indicadores objetivos admitidos generalmente. Porque, para realizar el primer nivel de auditoría, el de regularidad contable, existen unas reglas y unos principios contables generalmente admitidos que sirven de referencia; para realizar el control de legalidad, también hay leyes y reglamentos que sirven de referencia, pero, para auditar sobre la eficacia y eficiencia del uso de los recursos públicos, no disponemos de unos indicadores objetivos que tomar como referencia.

    Para cubrir esta carencia, en la Cámara de Cuentas de Aragón, en colaboración con otros órganos de control externo de otras comunidades autónomas, nos hemos propuesto la elaboración de unos indicadores objetivos, contrastados, para medir la eficacia y la eficiencia del gasto público, aunque prevemos que esta labor complementaria no podremos desarrollarla a corto plazo: requiere tiempo y, sobre todo, medios personales de los que, hoy por hoy, no disponemos.

    Eso, por lo que se refiere a la fiscalización operativa, que lamento decir que no hemos podido realizar.

    En cuanto a los aspectos contables, me parece obligado leer la declaración sobre fiabilidad y exactitud de la cuenta que se contiene en el informe: «La cuenta general correspondiente al ejercicio 2010 se recibió en la Cámara de Cuentas el 30 de junio del 2011, dentro del plazo legalmente establecido. Está integrada por la cuenta general de la comunidad autónoma y la de los organismos autónomos, sociedades mercantiles, fundaciones, consorcios y el resto de entidades pertenecientes al sector público de la comunidad autónoma, y presenta la estructura y contenido previstos en las disposiciones que le son de aplicación, y, con algunas excepciones que se indican en el informe, es coherente internamente y con las cuentas y documentación complementaria que le sirven de fundamento. Ha sido examinada y comprobada por la Cámara de Cuentas, con las limitaciones que señalamos en el informe, y, considerada en su conjunto, no presenta deficiencias significativas que impidan afirmar su fiabilidad, integridad y exactitud, y refleja adecuadamente la realidad económica y financiera con las salvedades indicadas en el informe».

    En el informe se contienen una infinidad de datos, reflexiones, consideraciones..., que creo que no es el momento de reproducir aquí, ni siquiera en síntesis; sus señorías disponen del informe y han podido consultarlo, y en cualquier momento, quizás en la Comisión Institucional, podremos entrar en detalle. Pero no puedo pasar este punto sin recalcar dos aspectos que hemos puesto en el informe, uno en cuanto a la rendición de cuentas.

    En la rendición de cuentas, con la cuenta general de la comunidad autónoma, se incluyen otras sesenta y siete cuentas anuales, que son, además de la de la Administración de la comunidad autónoma, las de los cinco organismos autónomos, doce entidades de derecho público, treinta y dos empresas públicas, once fundaciones, cinco consorcios y otras dos entidades públicas. Sin embargo, no se han rendido las cuentas del organismo autónomo Instituto Aragonés de Enseñanzas Artísticas Superiores, que parece que no ha sido puesto en marcha, y de cuatro fundaciones que se citan en el informe.

    Las cuentas, en conjunto, están bien presentadas, pero sería deseable que se llegara a un grado de lo que, contablemente, llamamos consolidación de cuentas. Las cuentas están presentadas para cada entidad por separado, con lo que ocurre que, en el cuerpo general de la comunidad autónoma, en los distintos organismos que hay, se producen movimientos de fondos que para una entidad es un gasto y para otra es un ingreso (para el Salud, para atender los gastos sanitarios, la comunidad autónoma hace una transferencia que figura como gasto en la contabilidad de la Administración general y para el Salud es un ingreso). En realidad, se trata de movimientos de fondos dentro del mismo cuerpo (la mano derecha da a la mano izquierda), pero eso no supone un movimiento de un gasto o un ingreso externo fuera del cuerpo general de la comunidad autónoma. Eso es lo que pretenderíamos que se hiciera, una consolidación, para saber exactamente, hasta el último euro, cuáles son los gastos e ingresos de la comunidad autónoma en su conjunto, lo que en este momento no ha sido posible determinar.

    Legalmente, no es obligatorio hacer esta consolidación. La Intervención General sí que ha dado un paso y ha consolidado las entidades que llevan el sistema SERPA de contabilidad pública, pero quedan fuera de él determinados organismos del interés y la potencia del Instituto Aragonés de Fomento, del Instituto Tecnológico de Aragón y, por supuesto, todas sociedades mercantiles. Sería deseable que se hiciera ese esfuerzo de consolidación y aparecieran todos los ingresos y gastos de la comunidad autónoma evitando estas duplicidades, al menos de la forma como lo tiene establecido el Estado en general, que lo tiene consolidado en tres grupos: el grupo administrativo, el grupo empresarial y el grupo fundacional.

    Me parece obligado hacer un resumen general del resultado presupuestario del ejercicio.

    En el año 2010, el resultado presupuestario (es decir, excluidos los pasivos financieros, los gastos e ingresos de endeudamiento) da un resultado negativo de ochocientos veinticuatro millones según las cuentas. Esto se produce porque hubo unos gastos por obligaciones reconocidas de cinco millones trescientos noventa y siete mil euros, que suponen un 95,69% del presupuesto (una buena ejecución del presupuesto de gastos), frente a unos ingresos de cinco mil quinientos setenta y nueve millones, que supone una realización presupuestaria del 98,91% del presupuesto de ingresos (una excelente realización presupuestaria). Claro, ahí se incluyen como ingresos los ingresos por endeudamiento, que supusieron nada menos que mil doscientos siete millones, una cantidad considerable.

    En cuanto al presupuesto de ingresos, sí que hay una observación que me gustaría traer, que es, simplemente, una nota del informe de la Inspección General del Ministerio de Economía y Hacienda, que tiene encomendadas las funciones de inspección en cuanto a los tributos cedidos (el impuesto de sucesiones, por las herencias principalmente, y el de trasmisiones patrimoniales, por las ventas de inmuebles entre particulares). Pues bien, ese informe detecta en el año 2010 una insuficiencia de personal facultativo en el área de valoraciones y el posible riesgo de prescripción de las liquidaciones, y también dice que hay una insuficiente dotación de personal que provoca demoras en la liquidación de las actas incoadas. En estos tiempos de déficit, en los que hay recortes de gastos, realmente parece lamentable que se puedan perder oportunidades de recaudación de tributos que han sido devengados y que, administrativamente, no hemos sido capaces de recaudar.

    Esto, por aspectos contables, pero me reservo para otro momento si sus señorías quieren ampliar.

    En cuanto al control de legalidad, también hay que hacer una declaración general de que la actividad económica y financiera de la Administración de la comunidad autónoma y de sus organismos autónomos y el resto de entidades fiscalizadas se ha desarrollado durante el 2010 conforme al principio de legalidad, con algunas salvedades mencionadas en el informe, y entre ellas se detallan aspectos de contratación administrativa, donde hay unos cuantos aspectos mejorables, desde los procedimientos de cesión de información a la Cámara de Cuentas para que realice la propia revisión hasta una mejor justificación de procedimientos excepcionales, como son procedimientos de contratos negociados sin publicidad o de procedimientos de urgencia, que no digo que objetivamente no hubiera razones para hacerlos, pero no quedan justificados en el expediente, y en la Cámara de Cuentas no le hemos visto la justificación.

    También habría que mejorar y sería deseable una armonización, por parte de todo el Gobierno de Aragón, en las reglas para la adjudicación de contratos. Observamos o creemos que sería deseable que tuviera un mayor peso la valoración del factor precio ofrecido en los contratos, que a veces no es el elemento determinante.

    En cuanto a las subvenciones, hay una deficiencia en la comunidad autónoma, que es que está por promulgar la ley de subvenciones de la comunidad autónoma. Hay una Ley general de subvenciones del Estado, que es legislación básica, pero en la comunidad autónoma siguen estando formalmente vigentes decretos y regulaciones anteriores que contradicen esa ley. Sería deseable que la ley de subvenciones de la comunidad autónoma entrara en vigor lo antes posible.

    A otros tres aspectos, aunque sea brevemente, sí que voy a referirme, que son estabilidad presupuestaria, morosidad y endeudamiento.

    En cuanto a estabilidad presupuestaria, el objetivo que estaba fijado para el año 2010 era un objetivo de un menos 2,4% del PIB (del producto interior bruto) regional, 2,4; la cuenta de la comunidad autónoma presentada lo eleva hasta el 2,98%, y, según las comprobaciones que hemos realizado, llega hasta un 3,06% del PIB regional. Se ha incumplido —es cosa sabida y no digo nada nuevo— el objetivo de estabilidad presupuestaria.

    En cuanto a morosidad, el plazo fijado por la ley para el pago de las obligaciones a terceros es de cincuenta y cinco días, es el período medio de pago ponderado. Pues bien, en la Administración de la comunidad autónoma, en el 2010, esos cincuenta y cinco días subieron hasta ochenta y cuatro en gastos corrientes y hasta sesenta y siete en operaciones de inversión. El mayor incumplimiento se dio en el área del sector sanitario, en el que llegó el período medio hasta doscientos un días en gasto corriente y ciento dos en operaciones de inversión. Y, desde luego, resulta llamativo también el exceso de plazo, superior incluso al de la Administración de la comunidad autónoma, que se produce en las sociedades mercantiles autonómicas, que llega hasta ochenta y cinco días, frente a los cincuenta y cinco iniciales y los ochenta y cuatro de la Administración de la comunidad autónoma. Parece un poco contradictorio con esa razón que siempre se esgrime como razón de creación de sociedades mercantiles, la mayor agilidad que tienen para la gestión comercial y económica. En este caso no corrobora esa afirmación.

    Quiero referirme a una cuenta que también influye en morosidad, que es la famosa cuenta 409, que se llama «Acreedores por operaciones pendientes de aplicar a presupuesto», que recoge los gastos devengados en el 2010 pendientes de imputar al presupuesto por falta o insuficiencia de crédito presupuestario. Resulta chocante, cuando hay un principio general, tanto en la Ley general presupuestaria del Estado desde hace años como en la propia Ley de Hacienda de la comunidad autónoma, que son nulas de pleno derecho las obligaciones contraídas sin crédito presupuestario existente; sin embargo, por razones que no voy a entrar a discutir aquí, que hasta doctrinalmente se justifican, se admite que no es así literalmente lo que dice la ley, sino que, en según qué casos, se admite, hasta tal punto que, contablemente, está justificada esta cuenta 409. Pues lo que ocurrió en el año 2009 es que la Administración de la comunidad autónoma, el Gobierno, incurrió en gastos devengados que ni siquiera fueron contabilizados en esta cuenta 409, sino que hubo un acuerdo de trasladar y de imputar esos gastos al ejercicio 2011, por un importe de veinte millones. Esta cuenta ha sido utilizada intensamente por el Salud, que llega a tener un saldo... de memoria, creo que es de hasta doscientos nueve millones de obligaciones devengadas pero sin imputar a presupuesto. Ello hace que el resultado del Salud, que presenta un resultado positivo de unos cinco millones, si le imputamos estos gastos, que fueron reales, en el año 2010 se hubiera quedado con un resultado negativo de doscientos cuatro millones.

    Pero, en la Administración de la comunidad autónoma, el resultado negativo presupuestario que he citado antes era de ochocientos veinticuatro millones; si añadimos los treinta que ha detectado la Cámara de Cuentas, se elevarían a ochocientos cincuenta y cuatro, es decir, habría que incrementar un 3,64% el déficit de la comunidad autónoma. Juzguen sus señorías si esto modificaría en algo la declaración de fiabilidad que en principio hemos hecho la Cámara de Cuentas de que las cuentas, en principio o en conjunto, son creíbles, con esta desviación de un 3%.

    Bueno, señorías, en los minutos de que he dispuesto para hacer esta exposición, he procurado hacer una exposición en términos generales, como se habrán podido dar cuenta, del informe de fiscalización de la cuenta general de la comunidad autónoma para el año 2010. Según está previsto, habrá una segunda consideración de la materia en la Comisión Institucional y de Desarrollo Estatutario.

    Sobra decirlo, pero lo digo para terminar, que la Cámara de Cuentas está a completa disposición para responder a cualquier pregunta, aclaración o ampliación que, de forma escrita o verbal, sus señorías tengan a bien plantearnos.

    El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Laguarta.

    Pasamos a continuación al turno de intervención de los grupos parlamentarios, empezando por Izquierda Unida de Aragón. Tiene la palabra el diputado señor Romero por tiempo máximo de diez minutos.

    El señor diputado ROMERO RODRÍGUEZ: Muchas gracias, señor presidente.

    Buenos días, señorías. Buenos días, señor Laguarta, presidente de la Cámara de Cuentas de Aragón. Gracias por su comparecencia y gracias por la explicación detallada del informe de fiscalización de la cuenta general de la Comunidad Autónoma de Aragón del ejercicio 2010.

    Aprovecho para saludar a los miembros de la Cámara de Cuentas de Aragón que le acompañan y también para agradecerles el trabajo riguroso, el trabajo elaborado para que hoy podamos debatir sobre la situación de la cuenta general del Gobierno de Aragón, de la Administración de la comunidad autónoma del ejercicio 2010. Nuestro reconocimiento queremos hacerlo extensible también a los trabajadores y a los colaboradores de la Cámara de Cuentas, que han hecho posible que hoy podamos tener este informe para poderlo analizar.

    Se estrena la Cámara de Cuentas con este informe que hoy nos presenta, un examen muy detallado de la gestión de la Administración de la comunidad autónoma del ejercicio 2010, más de mil páginas resumidas en tres tomos. Una apuesta en marcha de una entidad pública unida a las Cortes de Aragón, por depender de las Cortes de Aragón, que pretende estudiar, valorar y analizar cuál ha sido la gestión del Gobierno de Aragón, de los órganos dependientes de la Administración de la comunidad autónoma, con respecto a su gestión, en esta ocasión centrada en el 2010.

    No podemos pasar por alto aprovechar el momento para decir que no nos parece razonable que el otro día, en el debate sobre los presupuestos generales del Estado, sobre la presentación de los presupuestos generales del Estado, se manifieste la necesidad por parte de Europa de crear una nueva autoridad fiscal independiente. Creemos sinceramente que las cámaras de cuentas regionales, creemos sinceramente que el Tribunal de Cuentas, si tuvieran los recursos necesarios, si tuvieran los servicios necesarios, si tuvieran el personal necesario, podrían hacer perfectamente esta labor, y sería una ahorro de dinero que, en estos momentos, pensamos que no es necesario.

    Dicho esto, entramos a valorar el informe que se nos presenta. Partimos de una premisa y vamos a poner un ejemplo: el presidente de la Cámara de Cuentas nos presenta la botella y lo que hay dentro de la botella; desde los grupos que participaron en el Gobierno en el ejercicio 2010, seguramente verán la botella medio vacía, y en nuestro caso, como grupo de la oposición en el ejercicio 2010 y después de denunciar alguno de los hechos que hoy se constatan en este informe, evidentemente, vemos la botella medio llena, hasta el punto de que en algunas ocasiones rebosa y está bien llena de actos impropios y de deficiencias en la gestión por parte del Gobierno.

    Para Izquierda Unida, este informe demuestra y constata el caso omiso que el Gobierno hizo al Tribunal de Cuentas de forma sistemática, ya que le advertía, uno y otro ejercicio, de la opacidad y de la poca transparencia en su gestión. Advierte este informe al Gobierno de que debe cambiar las formas y que debe cambiar los procedimientos. Siempre nos hemos preguntado desde Izquierda Unida cuál fue el verdadero motivo y problema por el que se retrasó la constitución y puesta en marcha de este órgano; en todo caso, los partidos mayoritarios seguramente tienen la respuesta.

    Entrando en el informe, hemos apreciado: primero, adjudicación de contratos sin concurso público; contratos que no se adjudican a la oferta más ventajosa económicamente; contratos sin criterios objetivos; deficiencias en la valoración de criterios de adjudicación; fraccionamiento de contratos para evitar la convocatoria pública; subvenciones sin publicidad ni control —a esto, algún grupo que sustenta el Gobierno nos ha tenido siempre bien acostumbrados—; operaciones de venta de patrimonio con devaluaciones de precios sin justificar; adquisición de bienes a un precio superior al estipulado inicialmente; acuerdos con el Estado que se firman sin tasaciones independientes y con valoraciones dispares; irregularidades contables por valor de más de cien millones de euros; endeudamiento en un solo ejercicio de casi mil millones de euros; créditos sin cobertura y financiación de operaciones corrientes con cargo a endeudamiento; la morosidad, disparada, superando el límite de pago de cincuenta y cinco días que la ley establece; ocho fundaciones que no rinden sus cuentas ante la Cámara; contratos que se ocultan y que no se entregan ni se rinden ante la Cámara para su fiscalización.

    Hemos apreciado en el informe que es evidente que no se puede hacer una auditoría del conjunto y de todos los extremos que componen la gestión de la Administración de la comunidad autónoma, pero sí es un informe que, evidentemente, amplía lo que habitualmente hacía el Tribunal de Cuentas, en cuanto a profundizar especialmente en sus entes públicos, en sus entes que dependen de la Administración de la comunidad autónoma: se han auditado, además de la cuenta general, cinco organismos autónomos, doce entidades de derecho público, treinta y dos empresas públicas, once fundaciones y cinco consorcios, y además se han emitido informes especiales.

    Hacemos una advertencia sobre las quinientas sesenta y tres alegaciones que han presentado las entidades auditadas: de esas quinientas sesenta y tres alegaciones, curiosamente, cuatrocientas doce han sido rechazadas, un porcentaje muy alto que constata que ha habido errores manifiestos e incumplimientos por parte de la Administración.

    Queremos, para terminar y concluir, poner de manifiesto varias cuestiones.

    La primera, que Izquierda Unida muestra su preocupación por los actos impropios, irregularidades y deficiencias en la gestión del Gobierno de Aragón y sus entes públicos en el ejercicio 2010. Deberíamos analizar en profundidad el informe. Nosotros presentaremos en el trámite parlamentario las propuestas de resolución que entendamos que debemos presentar. Lo que sí que esperamos es que el Gobierno de Aragón no haga caso omiso, como viene haciendo, de las propuestas de resolución que el Grupo Parlamentario de Izquierda Unida presenta a los informes del Tribunal de Cuentas, en concreto a la presentada en el último informe del Tribunal de Cuentas para el ejercicio 2004 y 2005, propuesta de resolución en la que decíamos que las Cortes instaran al Gobierno de Aragón a atender las recomendaciones recogidas en el informe emitido por el Tribunal de Cuentas sobre las cuentas generales de la comunidad autónoma de los ejercicios 2004-2005 con mayor exigencia, llevando a cabo las actuaciones que sean precisas para cumplir con las mismas. Creemos que se merece una explicación, que los partidos que sustentaban al Gobierno en el ejercicio 2010 deberían dar una explicación de los hechos ocurridos.

    Pedimos que se cumpla cada una de las recomendaciones que desde este Tribunal se ponen sobre la mesa, pedimos que se escuchen las conclusiones que desde la Cámara de Cuentas se manifiestan en el informe. Queremos pedirle al presidente de la Cámara de Cuentas que nos diga, a su juicio, a juicio de la Cámara de Cuentas, cuáles han sido los actos más impropios que más les preocupan y que más graves han sido en el desarrollo de este informe.

    Somos conscientes de que ustedes nos presentan un informe y de que nosotros debemos valorarlo, pero también somos conscientes de que, después de mil doscientas páginas, hay cuestiones importantes que no pueden pasar de forma desapercibida y que sería bueno que la propia Cámara de Cuentas concretara en aquellas que entiende que son más sustanciales y que incurren en gravedad absoluta. No serviría absolutamente de nada que estuviera trabajando la Cámara de Cuentas, al igual que ha ocurrido con los informes del Tribunal de Cuentas, y que el Gobierno hiciera caso omiso a sus recomendaciones y a sus conclusiones. Habríamos puesto en marcha un instrumento que no tendría la profundidad que merece, dado que se emplean muchísimo tiempo y recursos para fiscalizar las cuentas, y, al final de esa fiscalización, tiene que haber una rectificación por parte de los partidos que sustentan al Gobierno para que se aplique lo que en el informe se nos dice.

    Terminaré...

    El señor PRESIDENTE: Acabe, señor Romero.

    El señor diputado ROMERO RODRÍGUEZ: ... —termino ya— [corte automático de sonido] ... una sociedad en el próximo turno de dúplica, dado que son muchas las irregularidades, y centraremos en alguna sociedad algunas de ellas, para que nos las confirme el presidente de la Cámara de Cuentas.

    El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Romero.

    Por el Grupo Parlamentario Chunta Aragonesista, el señor Soro tiene la palabra, también por tiempo de diez minutos.

    El señor diputado SORO DOMINGO: Gracias, señor presidente.

    Señor Laguarta, bienvenido a este Pleno, bienvenidos el resto de miembros de la Cámara de Cuentas. Es un auténtico placer que estén ustedes hoy aquí.

    Creo recordar que hace ya catorce años, en el año noventa y nueve, el Grupo Parlamentario Chunta Aragonesista ya presentó una proposición de ley para crear la Cámara de Cuentas, se tomó en consideración, se tramitó, se aprobó, se metió en el congelador, hace unos años se sacó del congelador y, entre todos, hicimos una nueva ley, y gracias a ese consenso tenemos por fin hoy aquí la primera vez que la Cámara de Cuentas —su presidente, en su nombre— presenta un informe de fiscalización.

    La función de la Cámara de Cuentas es esencial en un Estado democrático, en un Estado que tiene ser transparente, que tiene que velar por el dinero público de los ciudadanos, no solo por la función que ustedes desarrollan, señor Laguarta, sino porque, gracias a su trabajo, la oposición podemos desarrollar el nuestro; gracias al trabajo de la Cámara de Cuentas, la oposición, que es lo esencial en un Estado democrático, podemos cumplir con nuestra obligación de controlar la acción de Gobierno. Así que, como digo, es esencial en un Estado democrático su trabajo.

    Por eso mismo, será más importante conforme vayan pasando los ejercicios, porque lo importante es controlar al Gobierno que está gobernando. Estamos —ustedes lo saben— todavía con el Tribunal de Cuentas: hace unos meses aprobamos el informe de 2004-2005, estamos tramitando el del 2006-2007, vendrá 2008-2009 y el año que viene, al menos ya, estaremos hablando en estas Cortes de un informe de fiscalización de un ejercicio, el 2011, que en parte sí que compete al Gobierno de turno, el Gobierno actual, con lo cual será todavía muchísimo más interesante.

    En todo caso, el informe del 2010 tiene, en primer lugar, la ventaja de que, como hay cuestiones que el Gobierno actual sigue cometiendo, pues a ver si conseguimos que lo vayan corrigiendo para el ejercicio que viene, cuando ya empiecen ustedes a fiscalizar la actuación del actual Gobierno, y porque la mitad del Gobierno actual ya gobernaba en el 2010, cuando ustedes han fiscalizado, así que hay una parte, desde luego, imputable a esa mitad, a la mitad PAR del Gobierno actual.

    Ya le he dado la felicitación en privado por el contenido del informe, aprovecho para dársela públicamente a usted y al resto de miembros de la Cámara de Cuentas y a todo el personal de la Cámara de Cuentas. Han hecho ustedes un informe exhaustivo, un informe completo, un informe muy bien estructurado, un informe muy bien fundamentado —decía usted muy profesional—, muy profesional, un informe, señor Laguarta, didáctico y, sobre todo, un informe útil, muy útil. Han demostrado que son un órgano independiente.

    Por eso, señor Laguarta, a mi grupo parlamentario nos preocupó muchísimo algo que dijo la señora Rudi en el último debate de política general, una afirmación que pasó algo desapercibida —no está presente en este momento, no suele estar cuando hablamos la oposición, no es algo concreto por quien está hablando en este momento, no se preocupe—, cuando hablaba la señora Rudi de Plaza, le estaba hablando al señor Lambán sobre Plaza, sobre lo que dicen ustedes de Plaza en el informe, y le dijo la señora Rudi al señor Lambán —leo literalmente el Diario de Sesiones»—: «Ustedes, el Partido Socialista, tienen un miembro a propuesta suya en la Cámara de Cuentas, el Grupo Socialista tiene un miembro a propuesta suya en la Cámara de Cuentas». Nos parece gravísimo, nos parece gravísimo que la señora presidenta ponga en cuestión de esta manera tan grave la imparcialidad de la Cámara de Cuentas. No estoy diciendo nada al Grupo Socialista, estoy diciendo el planteamiento de la señora presidenta, de cómo pudo decir semejante barbaridad. ¿Qué más da, y de verdad que nos lo creemos en Chunta Aragonesista, qué más da a propuesta de quién estén ustedes nombrados? Hacen un trabajo imparcial, independiente, y lo han demostrado. Por eso es tan grave que en el subconsciente de algunos, como la señora presidenta, se puedan llegar a decir esas cosas.

    Hoy empieza la tramitación, usted lo ha dicho, la resolución de Presidencia ha diseñado un procedimiento largo: volveremos a Comisión Institucional, habrá propuesta de resolución, habrá una ponencia, volveremos a la comisión, volveremos a este Pleno... Tiempo habrá, señor Laguarta, de debatir en profundidad, de desmenuzar su informe.

    Pero sí que hay unas cuestiones generales que quedan claras a la vista del informe: en primer lugar, que el Gobierno no cumplía la ley, que ha habido deficiencias contables por más de cien millones de euros; en segundo lugar, que el Gobierno ha actuado arbitrariamente, ha actuado de forma arbitraria sobre todo en contrataciones, subvenciones —luego hablaré de eso—, y posiblemente porque no había un control, el saber que no hay una Cámara de Cuentas que está encima y que hace unos informes cercanos en el tiempo hace que se actúe con cierta impunidad en ámbitos tan sensibles como la contratación o las subvenciones, y en tercer lugar, que el Gobierno ha actuado en perjuicio del interés general, que se han tomado decisiones que han perjudicado el interés general, sobre todo el interés económico, el interés general de los ciudadanos aragoneses.

    Decía usted que tiene las competencias que tiene la Cámara de Cuentas, que no pueden investigar, pero sí, señor Laguarta, sabe usted perfectamente que la ley les atribuye la posibilidad, si detectan responsabilidades contables o posibles responsabilidades contables, de remitirlas al Tribunal de Cuentas o, incluso, si detectan posibles responsabilidades penales, dirigirlas a los tribunales.

    Le hago una pregunta muy clara y muy sencilla: ¿tienen previsto, señor Laguarta, dirigirse al Tribunal de Cuentas o a los tribunales, al Tribunal Superior de Justicia de Aragón, por presuntas responsabilidades penales, o no? Le hago esta pregunta muy concreta.

    Y luego decía usted: «no tenemos algunas competencias». ¿Cree, señor Laguarta, que sería procedente que reformáramos la ley para que la Cámara de Cuentas asumiera más funciones? Le hago una pregunta también muy clara. Con mayor dotación económica —ya sé la respuesta si no—, evidentemente, con la suficiente dotación económica para que desarrollaran otras funciones más allá de las que tienen ahora mismo asignadas.

    No me da tiempo a entrar en detalle en lo que se plantea, voy a entrar en las recomendaciones. Hay algo muy significativo en las recomendaciones: hacen ustedes treinta y dos recomendaciones —pueden extraerse más, y nosotros, en nuestras propuestas de resolución, cuando llegue el momento, le adelanto que plantearemos más cuestiones como recomendaciones—, han hecho treinta y dos; de estas treinta y dos, trece (el 40%) se refieren a subvenciones, porque las subvenciones han sido uno de los ámbitos, desde luego, en los que peor se ha actuado por el Gobierno en el año 2010. Al margen de cuestiones más de carácter contable, sí que hay cuestiones en las que quiero detenerme de una manera con algo más de detalle.

    En primer lugar, las cartas de compromiso, las garantías no típicas, ya la Intervención General, en su auditoría, puso de manifiesto lo grave que era la forma y la cuantía en la que se estaban haciendo las cartas de compromiso, y plantean ustedes una regulación legal de esas garantías no típicas. Estamos —le puedo decir—, desde luego, completamente de acuerdo. Cada que vienen a que autoricemos algún aval (el otro día, por ejemplo, Plaza), nos enteramos de que hay una carta de compromiso que ha firmado el Gobierno de Aragón. Es asumir unas obligaciones, desde luego, unos riesgos muy elevados.

    Plantean, en materia de contratación únicamente, que se unifiquen los criterios de valoración, pero, señor Laguarta, del contenido de su informe en lo relativo a contratación, hay muchísimas más cuestiones que habría que recomendar, por ejemplo, que se comuniquen los contratos: usted sabe que se comunica la mitad de los contratos al Tribunal de Cuentas, ahora a la Cámara de Cuentas, la mitad de los contratos que, con arreglo a la Ley de contratos del sector público, se deberían comunicar; eso nos parece gravísimo. O, evidentemente, que se vaya al procedimiento negociado sin publicidad sin justificación suficiente y por unos importes elevadísimos: por ejemplo, el Instituto Aragonés del Agua, casi noventa millones una adjudicación, o Plaza, más de seis millones. Eso nos parece muy grave.

    Y, sobre todo, también los criterios objetivos, que llegan en muchos casos a adjudicar —y ustedes los van detectando— determinados contratos a las ofertas que no son, económicamente, las más ventajosas, sin que eso esté suficientemente justificado. Llegan a hablar en su informe de discriminación de algunas empresas y, todo lo contrario, hay algunas empresas a las que se les adjudica directamente contratos menores para burlar el límite legal y poder favorecer a algunas personas. Esto es muy grave: que se perjudique, se discrimine a algunos y se favorezca a otros, esto es gravísimo.

    En materia de subvenciones, hacen ustedes muchísimas recomendaciones, y el problema es que una de la que ustedes plantean ya es un clásico: la ley de subvenciones ya hace más de un año que nos la prometieron, sigue sin venir la ley de subvenciones. Claro que eso es esencial, claro que deberían dotarse en los capítulos correspondientes (IV y VII) sin esas prácticas poco transparentes de que hablan ustedes, claro que deberían publicarse en el BOA todas las subvenciones concedidas, evitar las concesiones directas, subvenciones no nominativas, el control de las subvenciones del que hablan ustedes, o también el exigir, y más actualmente, un mayor esfuerzo inversor a los beneficiarios, como plantean ustedes.

    En definitiva, en materia de subvenciones, como le digo, estamos de acuerdo con las recomendaciones. Hay más cuestiones sobre las que abriremos el debate cuando llegue el momento en comisión.

    Sí que le pediría si puede ampliar más la propuesta o la idea de crear una oficina técnica especializada para los proyectos de la Administración respecto de los proyectos de obra; le pediría, si es posible, que esa recomendación la ampliara algo más.

    Y termino con una referencia muy breve. Ya que fue Motorland este fin de semana, creo que es oportuno, ¿no?, en homenaje al éxito que ha sido Motorland, hablar de Ciudad del Motor, de cómo ha hecho las cosas Ciudad del Motor —tampoco está el señor Aliaga—. En una comparecencia, el señor Aliaga me decía: «es que el contrato de Dorna [ese que nos ocultaban, que al final nos lo tuvieron que dar] es que lo hemos mandado a Hacienda, lo hemos remitido a Hacienda», decía, y se escudaba en que lo había remitido a Hacienda. Bueno, pues ustedes nos han descubierto que a quien no habían remitido el contrato con Dorna había sido al Tribunal de Cuentas, es uno de esos contratos que han detectado ustedes que no estaba remitido al Tribunal de Cuentas. Esto es gravísimo: opacidad a la sociedad, a los grupos, pero incluso al Tribunal de Cuentas, ahora a la Cámara de Cuentas.

    O, por último, algo que detectan ustedes en un momento en el que está en el aire el Fondo de inversiones de Teruel: aún no se han puesto de acuerdo... [corte automático de sonido] ... lo están buscando o lo han llamado de otra manera... Bueno, un espectáculo lamentable enterarnos de que se han destinado casi cuatro millones de ese Fondo de inversiones de Teruel a una finalidad que no era la prevista, que no era a inversiones, sino a la publicidad ...

    La señora vicepresidenta primera (PLANTAGENET WHYTE-PÉREZ): Señor Soro, debe ir terminando.

    El señor diputado SORO DOMINGO: ... —termino, señora presidenta—, al contrato con Dorna Sport. Y le pregunto también algo muy concreto: ¿podría tener alguna consecuencia que se hubiera destinado dinero del Fondo de inversiones de Teruel a una finalidad que no era la prevista? ¿Podría decir algo el Estado y pedir la devolución de algunas cantidades del Fondo de inversiones de Teruel?

    La señora vicepresidenta primera (PLANTAGENET WHYTE-PÉREZ): Gracias, señor Soro.

    Es el turno del representante portavoz del Grupo Aragonés. Señor Blasco, tiene la palabra por un tiempo de diez minutos.

    El señor diputado BLASCO NOGUÉS: Muchas gracias, señora presidenta.

    Buenos días a todos.

    Bienvenido, señor Laguarta, presidente de la Cámara de Cuentas, y mostrarle desde el Partido Aragonés nuestra satisfacción por esta primera presencia para presentar el informe de fiscalización que se ha realizado sobre la cuenta general de la Comunidad Autónoma de Aragón correspondiente al ejercicio 2010, una satisfacción que procede de dos aspectos que consideramos muy importantes y a los que usted ha hecho referencia en su intervención, pero que querríamos realzar y que suscribimos punto por punto.

    En primer lugar, porque, efectivamente, su presencia, esta fiscalización de la Cámara de Cuentas en este acto, significa un avance muy significativo en lo que son los logros de la capacidad de autogobierno de Aragón. Efectivamente, creo que usted ha dicho textualmente: «el cierre o puesta de la pieza final en el sistema financiero de autogobierno de Aragón». Bien, hay muchas más cosas que trabajar en el tema de financiación, pero, en definitiva, sí que es verdad que, con esto, se procede al cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 112 de nuestro Estatuto de Autonomía, y eso es una buena noticia.

    Y en segundo lugar, porque su presencia para presentar la cuenta del 2010 supone una mejora sensible, una mejora considerable en lo que es la inmediatez de conocer los resultados, no de una forma atemporal, como pasa con los informes del Tribunal de Cuentas, ya que, como ya se ha dicho aquí también, estamos en estos momentos a punto de traer a estas Cortes los correspondientes a los ejercicios 2006-2007, hace dos meses pudimos ver los del 2004-2005 y todavía no hemos recibido los de los ejercicios 2008-2009, y no se puede decir que sea a causa de las deficiencias de estas Cortes, ya que, por ejemplo, las de los años 2006 y 2007, que son las próximas que vamos a ver remitidas por el Tribunal de Cuentas, fueron aprobadas por el Tribunal de Cuentas en la sesión del 26 de enero del 2012 y publicadas en el boletín de Aragón el día 1 de marzo de este año. Es decir, que no ha sido causa de deficiencia de estas Cortes, sino de la tardanza en remitir esos informes.

    Por lo tanto, para nosotros es una buena noticia, es un buen modo de poder corregir los problemas que surgen y que se detectan de forma mucho más inmediata en ese informe de la Cámara de Cuentas, y eso, insisto, es una buena noticia: cambiamos, pues, la posibilidad de conocer muy a posteriori nuestros defectos por corregirlos de una forma inmediata.

    Pero hay un tercer aspecto, que a mí me parece también muy importante, que podríamos denominar como el conocimiento del medio, es decir la proximidad a la realidad aragonesa, su seguimiento permanente, el conocimiento sin intermediación. La propia presentación por la Cámara de Cuentas en estas Cortes hace que sus conclusiones, sus recomendaciones y sus reparos tengan que ver mucho más con la realidad en la que nos movemos en Aragón, evitando interpretaciones que en muchas ocasiones son poco ajustadas a esa misma realidad. Bienvenido, pues, y creo que es una buena noticia para todos.

    Del informe, en general, no voy a entrar en grandes detalles, yo creo que eso corresponderá más, posteriormente, a otras fases de este procedimiento, pero sí que me gustaría recalcar algo aquí —algún portavoz ha hablado de la botella medio llena, medio vacía—. Todos pensamos que un informe de fiscalización es muy extenso, luego hablaremos también de la cantidad de cuentas que se tienen que revisar, y es inevitable que salgan limitaciones y que salgan salvedades, pero, en conjunto, leído en su conjunto, y es lo que a nosotros nos parece importante, la actividad económica y financiera de la Administración de la comunidad autónoma y de sus organismos autónomos y del resto de las entidades fiscalizadas se ha desarrollado durante 2010 conforme al principio de legalidad. Con las salvedades que hay, insisto, pero se ha desarrollado durante el 2010 conforme al principio de legalidad.

    Igualmente, considerada en su conjunto, la cuenta general de la Comunidad Autónoma de Aragón no presenta deficiencias significativas que impidan afirmar su fiabilidad, integridad y exactitud, y refleja adecuadamente la realidad económica y financiera, también con las salvedades señaladas en el informe, como es lógico.

    En conclusión, pues, podemos afirmar que las cuentas presentadas responden a una realidad, naturalmente, con limitaciones y salvedades propias de cualquier informe de auditoría y fiscalización, y que, además, son objeto de distintas interpretaciones y, por tanto, de aplicaciones no homogéneas por parte de las personas responsables de hacerlo. Posiblemente, en esto, señor Laguarta, fuera bueno trabajar también en una mayor normalización de los criterios en las distintas administraciones para evitar después distintas interpretaciones. Ayudaría —estamos seguros— a solucionar una buena parte de las salvedades y de las limitaciones a que hacen referencia en el informe, pero limitaciones y salvedades que, desde nuestro punto de vista, no invalidan para nada la percepción ya mencionada sobre la correcta representatividad de las cuentas fiscalizadas.

    Unas cuentas muy amplias, no solo por su extensión (mil doscientos y pico folios), sino por la cantidad de entes que entran en ese informe (sesenta y ocho cuentas anuales, habla el informe): la propia general de la comunidad autónoma; además, cinco organismos autónomos, doce entidades de derecho público, treinta y dos empresas públicas, once fundaciones, cinco consorcios y dos entidades públicas. Evidentemente, con eso, le tiene que salir el informe muy extenso. Realmente lo es, pero también es verdad que, además de esos entes, usted ha hablado de que en este primer informe ha querido ser más exhaustivo, no ha querido que se quedase nada fuera. Bien, eso lo entendemos, le perdonamos esa extensión y, además, recogemos también su promesa de que los próximos serán más breves. Así, seguramente, tendremos más tiempo para poderlos analizar. Es muy importante, pues, esa extensión, el que hayan sido prolijos en este informe, porque es muy importante conocer de dónde partimos y cuál es la realidad que ustedes se han encontrado en este primer informe.

    Informe, pues, insisto, que nos ayuda a mejorar los procedimientos con mucha mayor inmediatez, que nos hace conocer nuestra situación sin demora y que se presenta en esta Cámara por quien lo realiza, elementos que me parecen, y lo he comentado, muy importantes, lo que nos permite poder establecer entre las partes un diálogo mucho más productivo, mucho más resolutivo que el que podía haber anteriormente con el Tribunal de Cuentas, que, que yo sepa, no ha venido nunca a presentar a esta Cámara esos informes.

    Un trabajo en el que usted ha puesto en algún caso alguna delimitación negativa: he tomado nota de que dice que carece de atribuciones jurisdiccionales que ya tiene el Tribunal de Cuentas, pero no carece medios para hacer llegar aquellos problemas que realmente surjan allá donde proceden. También hemos visto en muchas ocasiones cómo el Tribunal de Cuentas ha señalado en determinados momentos algunas pegas importantes que después, a la vista de los hechos, no han llevado a ningún sitio. Esa rigurosidad también va a ser mucho más próxima a través de la Cámara de Cuentas.

    Un trabajo riguroso y eficaz, pero al que también le ha puesto usted un pero que entendemos y que, en cierta manera, nos ha preocupado y que nos ha llamado la atención, y creemos que se debería resolver de una forma inmediata, y es cuando usted ha hablado de la imposibilidad de llegar al tercer nivel. Usted habla del nivel contable, usted ha hablado del nivel del control de la legalidad y ha hablado del nivel de la fiscalización operativa, y, mientras que en los dos primeros niveles no veía ningún problema a la hora de realizar sus trabajos, sí que nos ha preocupado el hecho de que se haya dicho que les ha sido imposible realizar el nivel de fiscalización operativa.

    Creemos que es un elemento muy importante, sobre todo en los momentos en los que estamos ahora, el poder opinar sobre la eficacia y la eficiencia real de la gestión de los recursos y poder gestionarlos optimizándolos. Nos parece importante, y en ese sentido creemos que se debería trabajar en los próximos meses.

    No creo que sea este el momento, ni hay tiempo para entrar en un detalle exhaustivo de lo que supone la cantidad de conclusiones y recomendaciones que se indican en el informe. Hay ciento siete conclusiones y treinta y dos recomendaciones que hacen referencia a muchos temas (contratos, cumplimiento del déficit, cumplimiento de plazos de pagos, falta de criterios homogéneos, insuficiencia de dotación de créditos, consolidación presupuestaria, seguimiento de proyectos de gastos con operaciones de endeudamiento, temas de subvenciones...), es decir, hay mucho en lo que trabajar, pero insistimos desde el Partido Aragonés en que nos parece que, para todo eso, sería necesaria una mayor homogeneidad en muchos temas, que creemos que es un elemento sobre el que se tiene que seguir trabajando.

    Así pues, señor Laguarta, señor presidente de la Cámara de Cuentas, muchas gracias por el esfuerzo que han realizado todos los que pertenecen a ella, gracias por su trabajo, enhorabuena por el avance que esto supone para el autogobierno de Aragón. Y estamos convencidos de que, con estas actuaciones, con estos informes, con esta inmediatez a todos nos ayuda a presentarnos ante los ciudadanos —termino ya, señor presidente— con mayor transparencia, mayor eficacia, mayor control; en definitiva, con mayor democracia.

    Gracias.

    El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Blasco.

    El siguiente grupo parlamentario, el Grupo Parlamentario Socialista. El señor Sada tiene la palabra por tiempo de diez minutos.

    El señor diputado SADA BELTRÁN: Gracias, señor presidente.

    Yo querría empezar esta intervención diciendo que yo creo que hay que resaltar y hay que poner en valor el mismo hecho de la presentación de este informe. Yo creo que es el momento también, y quería empezar así, y de felicitarnos como diputados, como Cortes de Aragón, como representantes del pueblo aragonés, porque el propio hecho de la presentación de este informe suponen dos cuestiones importantes: una primera que es la profundización en la capacidad del autogobierno; segunda, el avance en una mayor transparencia y control de las cuentas públicas. Por lo tanto, quería empezar por ahí y continuar, por supuesto, felicitando a todos los miembros de la Cámara de Cuentas de Aragón, también a todos los que han trabajado y trabajan en esa Cámara de Cuentas, y especialmente, desde luego, a su presidente, que es el que ha presentado este informe.

    Él decía ya, pero me gustaría hacer una pequeña referencia a la cuestión histórica, y también el Soro lo ha recalcado, que en el 2001 ya se planteó la constitución de la Cámara de Cuentas viéndose la necesidad de esa creación, que luego, por distintas cuestiones, no pudo ser hasta la aprobación del último Estatuto, de nuestro Estatuto vigente del 2007, que, además, le daba rango estatutario a esta Cámara de Cuentas, lo cual es fundamental también en esa profundización de la capacidad de autogobierno de nuestra comunidad autónoma. Y fue, por supuesto, ya en la ley que desarrolló posteriormente la creación de la Cámara de Cuentas en el 2009, y su constitución en el 2010, lo que hace posible el que ahora, dos años después, podamos tener ya el primer informe de fiscalización del año 2011.

    Mire, yo sí que quería comenzar esta intervención, ya entrando en la materia del informe, diciendo que, primero, no podemos dar la sensación hacia el exterior que el único control que existe sobre las cuentas públicas es la Cámara de Cuentas. La Cámara de Cuentas es el órgano que las Cortes han creado, han propuesto, han generado para tener también nosotros un control de esas cuentas públicas, pero, realmente, hay que mandar a los ciudadanos el mensaje de que dentro de la acción del Gobierno también existen unos controles que, lógicamente, no están reñidos con que luego haya un control exterior, que ese es el objetivo y la finalidad de la Cámara de Cuentas. Pero es bueno decir que ya hay controles también en el Gobierno que miran por la transparencia de esas cuentas públicas. Esa es una cuestión fundamental.

    Volviendo a la Cámara de Cuentas, es fundamental, y quiero felicitarles de nuevo porque, desde el año 2010, en que se creó de cero, absolutamente de cero, con el nombramiento de los actuales representantes miembros de la Cámara de Cuentas, en dos años, prácticamente, se ha puesto en marcha todo un operativo desde cero y, además de engrasar ese operativo, han sido capaces de realizar un informe extenso, minucioso, cercano y yo creo que, desde luego, para nosotros, siempre certero; discutible en algunos temas con opiniones, pero, desde luego, para nosotros, absolutamente certero. Eso hay que ponerlo en valor, porque no es nada fácil, y va en su haber, señor presidente y miembros de la Cámara de Cuentas, el que en tan poco tiempo hayan sido capaces de poner en marcha tanto la Cámara de Cuentas como el propio informe que hoy están presentando.

    Mire, yo creo que es fundamental, desde luego, la existencia, las competencias de esta Cámara de Cuentas y su propio funcionamiento, que suponen en la actualidad, pero sobre todo supusieron en su momento, y quiero poner también esto en valor, que fue en un Gobierno PSOE-PAR, en el cual se apostó claramente por la creación de esta Cámara de Cuentas, volviendo a repetir que fue por dos cuestiones: la primera, por profundizar en el autogobierno, pero, sobre todo, fue una apuesta de este Gobierno, y que luego tuvo la unanimidad de todos los grupos políticos, una apuesta de este Gobierno por una transparencia importante.

    Y una transparencia en varios niveles: primero, en su creación, porque fue objetivo de este Gobierno que la ley que creara la Cámara de Cuentas fuera hecha con el máximo de los consensos, cosa que se consiguió; primer objetivo de transparencia que quiso poner en marcha este Gobierno. Pero también en su profundidad: no se limitaba simplemente a lo que en la mayoría de comunidades autónomas, que también tenemos que ponerlo en valor, en la inmensa mayoría de comunidades autónomas estas cámaras de Cuentas u organismos similares se limitan a las cuentas de la comunidad autónoma y a algunos organismos públicos; aquí se quiso ampliar a todo, y lo que se hace es plantearlo a todo el sector público, empresas públicas incluidas, algo que, vuelvo a repetir, no es nada habitual en el resto de comunidades autónomas. Y en último lugar, también la colaboración gubernamental. Hemos dicho transparencia en la creación por la unanimidad, transparencia en la profundidad de lo que se tenía que revisar y controlar, y también era una apuesta por la colaboración gubernamental, así como en su propio informe llegan a decir y dicen: «Todos los datos en los que se basan tanto las afirmaciones generales como las recomendaciones y salvedades que platean están realizadas en base a los datos que se proporcionan desde el Gobierno», no a solicitud de la Cámara de Cuentas, sino que se proporcionan directamente desde el Gobierno.

    Por lo tanto, este informe viene como conclusión, como consecuencia de esa apuesta por estas tres transparencias, que, desde luego, yo creo que, a la vista del informe, se han conseguido, y se han conseguido de forma importante.

    Y en el informe, miren, aunque con posterioridad, que yo creo que lo ha dicho ya el presidente de la Cámara, con posterioridad a la ponencia podremos bajar mucho más al detalle de cada cuestión, porque, para nosotros, lo importante es que las recomendaciones y que las salvedades que ustedes plantean se concreten en propuestas concretas, en propuestas que sean eficaces y útiles a la gestión del actual Gobierno y de los gobiernos que vengan en un futuro. Eso es lo importante de esta cuestión. Por lo tanto, en la ponencia, evidentemente, nosotros haremos también propuestas concretas para llevar a cabo y que se concreten esas recomendaciones en acción de Gobierno, en control al Gobierno o en fórmulas de gestión concretas del Gobierno.

    Pero, miren, habría que resaltar en este informe de forma general, que es como voy a entrar, cuatro aspectos: primero, que ustedes mismos, considerando en su conjunto, dicen que no presenta deficiencias significativas que impidan afirmar su fiabilidad, integridad y exactitud, y refleja adecuadamente la realidad económica y financiera, y posteriormente hace algunas salvedades, que son en las que tendremos que entrar para ponerlas en positivo.

    El segundo tema: ustedes también plantean el cumplimiento de la legalidad. Estas cuentas presentadas cumplen la legalidad, también con las salvedades concretas que, evidentemente, tendremos que ir analizando en esa ponencia para que no vuelvan a suceder o ver cómo se puede mejorar esa gestión. Desde luego, no tengo duda, señor presidente, de que, si hubieran visto algún tema de clara ilegalidad, no es que sea algo discutible o no discutible que la Cámara de Cuentas tenga o no tenga competencias para llevar a los tribunales: tienen la obligación legal, como cualquier otro ciudadano, pero más como la Cámara de Cuentas, si tienen en sus manos una ilegalidad, de ponerlo en manos de los tribunales, evidentemente. Por supuesto, al Tribunal de Cuentas, viene ya por sabido que sí que es la obligación de mandarlo.

    En tercer lugar, hay que resaltar que este informe tiene una amplia rendición de cuentas. Como he comentado antes, no se limita solo a las cuentas de la comunidad autónoma y de organismos autónomos: hay la comunidad autónoma, cinco organismos autónomos, doce entidades de derecho público, treinta y dos empresas públicas, once fundaciones, cinco consorcios y otras dos entidades de derecho público. Por lo tanto, la amplitud de este control yo creo que apuesta claramente por la transparencia no solo de las cuentas públicas del sector de la comunidad autónoma, sino de todo el sector público, en aras a que, en el futuro, esas recomendaciones nos hagan llevar una mejor gestión, más eficaz y más transparente, sobre todo de cara a los ciudadanos.

    Y por último, las conclusiones y las recomendaciones, que habrá que ir viendo en el futuro, en esta ponencia, cómo se llevan, sobre todo, a la práctica para mejorar esa gestión.

    Mire, por último —quisiera terminar muy rápidamente—, resaltar la importancia de la Cámara de Cuentas suya, la de su organismo. Mire, en unos momentos de desafección, y creo que es lo más positivo, en unos momentos de desafección política de los ciudadanos hacia la gestión pública... [Corte automático de sonido.]

    El señor PRESIDENTE: Acabe, señor Sada.

    El señor diputado SADA BELTRÁN: ... es fundamental —termino en diez segundos, señor presidente—, es fundamental mandarles este mensaje: que, desde luego, en Aragón hay un control de las cuentas públicas, hay una transparencia de esas cuentas públicas, y han sido los representantes de los ciudadanos, o sea, estas Cortes de Aragón, y por iniciativa de un Gobierno, los que han apostado por esta transparencia en las cuentas públicas.

    Nada más.

    [Aplausos desde los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.]

    El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Sada.

    Por el Grupo Parlamentario Popular, el diputado señor Garasa, también por tiempo de diez minutos, tiene la palabra.

    El señor diputado GARASA MORENO: Señor presidente. Señoras y señores diputados.

    La Ley Orgánica 5/2007, de 20 de abril, de reforma del Estatuto de Autonomía de Aragón, en su artículo 112, regula la Cámara de Cuentas de Aragón, configurándola como el órgano fiscalizador de la gestión económica, financiera, contable y operativa del sector público de la Comunidad Autónoma de Aragón y de las entidades locales del territorio aragonés, sin perjuicio de las competencias que la Constitución española atribuye al Tribunal de Cuentas del Estado.

    Esto quiere decir, como sus señorías saben, que se ha dotado a la comunidad autónoma, en su norma institucional básica, de un órgano especializado de control de los poderes públicos de Aragón, con plena independencia en el ejercicio de sus funciones, dependiendo directamente de las Cortes de Aragón y ejerciendo sus funciones por delegación de las mismas. Quedan sujetos a fiscalización la Administración y los órganos públicos de la comunidad autónoma, también las entidades locales y sus organismos públicos; igualmente sujetos (enunciativo y no limitativo) los organismos, consorcios, empresas, fundaciones, asociaciones y demás entidades con personalidad jurídica propia en la que las entidades públicas del sector público participen mayoritariamente en su capital. Todo lo anterior lo es para verificar los principios de legalidad, eficacia, eficiencia y economía y fiscalizar el control de la contabilidad pública.

    Derogada la Ley 10/2001, de 18 de julio, la Ley 11/2009, de 30 de diciembre, Ley de Cámara de Cuentas de Aragón, y con arreglo a su disposición transitoria primera, indica que las primeras cuentas del sector público de Aragón que se fiscalicen por la Cámara de Cuentas serán las del ejercicio económico en el que quede efectivamente constituida la misma. De ahí que hoy, y relativo al ejercicio 2010, haya comparecido el presidente de la Cámara de Cuentas de Aragón para presentar su informe de fiscalización sobre la cuenta general de la Comunidad Autónoma de Aragón.

    Antes de proceder a las manifestaciones al informe del ejercicio 2010, recordamos situaciones anteriores del Tribunal de Cuentas del Estado y sus informes.

    De acuerdo con los artículos 136 y 153 de la Constitución española y el 13.2 de la Ley Orgánica 2/1982, de 26 de enero, el Tribunal de Cuentas del Estado aprobó el informe anual de los ejercicios 2006 y 2007 de la Comunidad Autónoma de Aragón y acordó su remisión a las Cortes como preceptivo, estando a fecha de hoy a punto de quedar redactado el informe de la ponencia encargada para su estudio y, en su caso, posterior pase al Pleno de esta Cámara.

    Observamos que en 2012 (cinco años después) se reciben los informes del 2006 y el 2007, y, con esa cadencia en el tiempo, los mismos de ejercicios anteriores. Señorías, si estos informes fueran expedientes médicos con unas recomendaciones facultativas y conductas sanitarias a seguir por un paciente determinado, pasados cinco años desde el inicio de su enfermedad detectada y tras el siguiente chequeo, se abunda tan tarde en su enfermedad y casi en las mismas condiciones y recomendaciones y no se ha hecho nada por paliar los males iniciales, lo más normal es que el paciente haya dejado de existir. Como no hablamos de salud física, sino de salud económica, y el paciente estaba con algunas reservas, como era nuestro caso, el mismo no ha fallecido, pero, ya exhausto, está ingresado en la UCI. Y en ello estamos nuestra comunidad autónoma: comiendo poco para mantenernos, con escasas fuerzas y con escasos medios para crecer al habernos contagiado con una nueva enfermedad en ese período, por un diagnóstico inicial recibido tarde y al que no se le dio importancia, y así se repetirá la historia clínica en el 2008 y en el 2009.

    Pasando ya a lo que nos ocupa hoy en este Pleno, el Gobierno de Aragón remitió a la Cámara de Cuentas los estados de la comunidad autónoma del 2010 el 30 de junio del 2011, dentro del plazo legal previsto para ello en el artículo 10 de la Ley 11/2009 y del Decreto 22/2003 del Gobierno de Aragón. Los estados se han remitido también al Tribunal de Cuentas de España.

    Afortunadamente, antes del colapso, y por vez primera, la Cámara de Cuentas de Aragón aporta una mayor inmediatez en la fiscalización de las cuentas públicas del ejercicio 2010, de manera que tanto las Cortes de Aragón como el ente fiscalizado (el Gobierno de Aragón) han podido tener conocimiento de los resultados de la auditoría en un plazo más breve en relación con el período anual auditado y aprobado el 7 de agosto del 2012.

    Visto el trabajo inicial del 18 de mayo del 2012, la Cámara de Cuentas dio traslado para delegaciones a la Intervención General, a través de la Presidencia de Aragón, de todo lo examinado.

    Se presentaron quinientas sesenta y tres alegaciones, aceptándose por la Cámara de Cuentas ciento cincuenta y una, de las cuales ciento ocho fueron en su totalidad y cuarenta y tres, solo parcialmente.

    El informe final no deja de ser ciertamente sorprendente y preocupante por sus incidencias importantes que hace que no sea posible o limite su actuación a la Cámara de Cuentas. Las salvedades hacen imposible dar una opinión favorable a nuestras cuentas y a las de cualquier entidad mercantil.

    Sin perjuicio de pedir el cumplimiento urgente de todo aquello que demanda la Cámara de Cuentas de la Comunidad Autónoma de Aragón para dar una opinión favorable que dé confianza frente a terceros, desde el Grupo Parlamentario Popular pedimos, como fundamental, al Gobierno de Aragón que se obligue, mediante los procedimientos jurídicos oportunos, a adaptar nuestras cuentas al Plan general de contabilidad pública (Orden de Economía y Hacienda 1037/2010, de 13 de abril), y lo mismo para fundaciones y consorcios. Igualmente, se pide al Gobierno de Aragón el cumplimento del artículo 62 de la Ley de Hacienda de la Comunidad Autónoma de Aragón, para fijar una estructura contable común para cumplimentar las presentaciones de todas las cuentas.

    Hay debilidades detectadas en las cuentas de la Comunidad Autónoma de Aragón, y así lo hemos leído: no hay registro oficial de consorcios y otras instituciones sin ánimo de lucro; desde 1995, no se han adoptado las normas del Plan general de contabilidad pública de la Comunidad Autónoma de Aragón en estados contables precisos importantes ni de las memorias; no se presentan con el detalle obligatorio del Plan general de contabilidad pública en la comunidad autónoma, lo que hace difícil su análisis; no se detalla la relación de contratistas a los que se les ha adjudicado contratos en 2010 ni por qué se les adjudicaron; en transferencias y subvenciones, no se informa de la normativa ni de finalidad ni de condiciones ni de reintegros por incumplimiento; no se identifican proyectos ni su casuística (plazos, importes, etcétera); se echa en falta —como bien ha dicho el señor Laguarta— una ley de subvenciones, que entendemos que pronto llegará a este Pleno.

    Lo mismo indica la Cámara de Cuentas que ocurre con los organismos autónomos, empresas de derecho público y empresas públicas de la comunidad autónoma.

    No obstante, y lo ha dicho también el señor Blasco, la Cámara de Cuentas dice que, examinadas y comprobadas las cuentas de la Comunidad Autónoma de Aragón, y con las limitaciones señaladas en el informe, las mismas no presentan deficiencias significativas que impidan afirmar su fiabilidad, integridad y exactitud, y reflejan adecuadamente la realidad económica y financiera, pero con salvedades. Y las salvedades, pues no deja de ser algo que dice que no se puede emitir luego el informe siguiente.

    En cuanto al grado de eficacia y eficiencia del informe, no habiéndose cumplido tampoco los requisitos del artículo 84.3 del texto refundido de la Ley de Hacienda de la Comunidad Autónoma de Aragón, no se puede emitir una opinión sobre la eficacia y eficiencia de la gestión del presupuesto (hacen mención a la cuenta general ciento siete puntos más treinta y dos a otros muchos apartados).

    Está limitado el alcance del examen por no poder conocer el número de entidades que integran el sector público de Aragón y, tal vez, sus empleados.

    No se ha podido concluir el control de cuentas por no saber si están todas las empresas del sector público, ya que no hay registro actualizado ni hay un control interno o este es muy difícil.

    Lo mismo con las memorias obligatorias no presentadas.

    Es significativo, y lo ha dicho el presidente de la Cámara de Cuentas, que, en el apartado de estabilidad presupuestaria, nos indica la Cámara de Cuentas que el objetivo del 2010 era del menos 2,4% del PIB, siendo la realidad antes del ajuste del menos 2,98 y, una vez ajustado, llegamos al menos 3,06% y un endeudamiento tres mil trescientos sesenta y nueve millones de euros.

    Señorías, tenemos ya en funcionamiento la Cámara de Cuentas de Aragón en nuestra comunidad autónoma, y que ampara nuestro Estatuto de Autonomía. Por la importancia de sus actuaciones fiscalizadoras y de sus recomendaciones, y así lo pedimos hoy a estas Cortes de Aragón y al Gobierno de Aragón, en su caso, deben ser tomadas y cumplidas con la misma rigidez que la observación y cumplimiento de todos y cada uno de los artículos del Estatuto. Y ninguna Administración, o sus representantes en sus manifestaciones, puede estar por encima de la ley, sino que deben cumplirla. El fin no justifica los medios, y esperamos que sea siempre así a partir de ahora.

    Señor Laguarta, aprovechamos para felicitarle a usted y a la Cámara de Cuentas por esta auditoría tan rigurosa realizada del ejercicio 2010.

    Gracias, señor presidente.

    El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Garasa.

    Para réplica, el presidente de la Cámara de Cuentas también tiene la palabra por tiempo de veinticinco minutos.

    El señor presidente de la Cámara de Cuentas de Aragón (LAGUARTA LAGUARTA): Señor presidente. Señoras y señores diputados.

    En primer lugar, agradezco el apoyo que he percibido de los cinco grupos parlamentarios a la labor de la Cámara de Cuentas. Ciertamente, hoy no se trata de examinar a la Cámara de Cuentas, supongo que eso nos tocará cuando presentemos la memoria de actividades y sea la comisión correspondiente la que diga si la Cámara de Cuentas cumple o no cumple con la labor que tiene encomendada. Hoy, donde estamos poniendo el foco y la atención es en la gestión de la comunidad autónoma del año 2010.

    De todas formas, en primer lugar, quiero agradecer el apoyo de los cinco grupos parlamentarios a la Cámara de Cuentas, el entusiasta apoyo que algún grupo en particular ha manifestado al personal que trabaja en la Cámara y, por supuesto, ¿cómo no?, a los tres consejeros que constituimos la Cámara de Cuentas: conmigo, don Alfonso Peña, don Luis Rufas y, durante año y medio, en su etapa anterior, don José Luis Saz, que aportó mucho en ese año y medio a la Cámara de Cuentas.

    El personal de la Cámara, en estos momentos, somos veintiséis personas, bastante corto, pero con una gran dedicación, con el entusiasmo quizás del primer momento, y estamos realmente dedicados con toda intensidad a emitir los informes que estamos cumpliendo.

    Quiero que sea mi agradecimiento general a todos los grupos, y, si puedo utilizar una terminología auditora, percibo que nos han dado una aprobación, quizás con alguna salvedad, un informe de auditoría favorable con alguna salvedad que procuraremos mejorar y agradecemos, desde luego. Como agradezco el apoyo particular de la mayor parte de los portavoces y, anteriormente, del propio presidente de las Cortes, que han tenido a bien venir a vernos en nuestra propia sede, y para nosotros ha sido un verdadero espaldarazo para sentir el apoyo y que cumplimos una labor útil para esta comunidad autónoma como órgano coadyuvante de las Cortes para dar una opinión técnica.

    Los cinco portavoces han propuesto cuestiones concretas, algunos han hablado de temas quizás muy concretos de los que se contienen en el informe. Lo que hemos querido decir lo hemos dicho en el informe y ahí está. Desde luego, yo no he venido preparado con todo el bagaje de todas las estanterías, todas la pruebas y demás que han hecho todos los equipos de auditoría, y, desde luego, ahora no estoy en condiciones de contestar a cualquier pregunta que sea planteada. A lo que sí me comprometo es a dar esa respuesta de la forma que sus señorías prefieran: si prefieren que se las dé por escrito, se las daremos en otro momento; si prefieren que sea en conversación personal, encantado de tener ese encuentro, tanto personalmente conmigo como los otros dos consejeros de la Cámara o el personal al servicio de la Cámara que sea necesario. Pero ya advierto que no vengo preparado ni me sé de memoria todo lo que hemos escrito en el informe. O sea, que les pido disculpas con antelación si alguno me plantea una cuestión a la que no le voy a poder contestar.

    Como el planteamiento es que haya una comisión posterior, a la que ahí sí que iremos preparados, espero que me acompañen los otros dos consejeros y el personal técnico de la Cámara que sea necesario, en ese momento estaremos en condiciones de contestar a lo que quieran. Y repito: si, con anterioridad, quieren una información particular y personal sobre asuntos del informe, estamos completamente a disposición.

    El portavoz del Grupo de Izquierda Unida planteaba algo relacionado con el cumplimiento de las recomendaciones. Efectivamente, eso, en la Cámara de Cuentas, es un punto en nuestro método de trabajo que lo tenemos claro. O sea, el primer punto del informe del año siguiente va a ser el cumplimiento de las recomendaciones anteriores, tanto de las recomendaciones que hemos hecho nosotros como si sobre esa misma materia ha hecho recomendación el Tribunal de Cuentas. O sea, creo que no sirve para mucho hacer una recomendación puramente al aire y luego no saber si se cumple o no se cumple. Nuestro propósito es hacer un seguimiento y ver si esa recomendación, por lo menos desde la fecha en que la hemos hecho, es cumplida o no es cumplida, y daremos cuenta en nuestros informes sucesivos de los cumplimientos o incumplimientos.

    El portavoz del Grupo Chunta Aragonesista ha sido muy entusiasta, y le agradezco, desde luego, su apoyo, el interés que ha puesto siempre su grupo en el funcionamiento de la Cámara de Cuentas desde hace años, y se lo agradezco. Y le agradezco especialmente el que haya subrayado o puesto con negrita, incluso, que somos un órgano técnico y profesional. Como creo que resaltaba también alguno de los portavoces, contamos en un primer momento..., bueno, fuimos propuestos por los grupos parlamentarios y tenemos la satisfacción los consejeros de que fuimos aprobados por la gran mayoría de los diputados de aquel momento, y, los que no votaron a favor, tenemos la satisfacción de tener una explicación de que no era un reparo a las personas, sino, quizás, al procedimiento que se utilizó para las elecciones.

    Ha planteado una cuestión muy directa, y le voy a contestar hasta cierto punto, que es la obligación que tenemos la Cámara de Cuentas de comunicar a los órganos competentes jurisdiccionales si vemos indicios de responsabilidad contable o de responsabilidad penal. Es una obligación que nos impone en particular nuestra ley —el artículo 13 creo que es, 13 o 14—, y lo cumplimos y lo vamos a cumplir. Naturalmente sí que quiero advertirle a continuación..., o sea, no le quepa ninguna duda, señor Soro, de que cumpliremos y cumplimos con esa obligación. Naturalmente, es un asunto tan delicado que lo que nosotros podemos detectar son indicios, y los pondremos en conocimiento de quien corresponda. Lo que no somos, y lo he dicho en la exposición, es ni órgano jurisdiccional ni nos compete otra materia más que dar una opinión técnica, ni judicial ni, desde luego, política, sino técnica.

    Siendo que esta es una materia tan delicada y puede haber consecuencias importantes como conocemos, una regla que tenemos impuesta en la Cámara de Cuentas es discreción, secreto y sigilo profesional, de manera que, de la misma forma que el informe no se ha hecho público hasta que ha estado completo, hemos puesto especial interés en que no hubiera ninguna filtración de ninguna clase, a pesar de los intentos que ha habido, para no dar ninguna información hasta que el informe ha sido definitivo. Y, por tanto, cualquier indicio que pueda haber, tenga la confianza, señor Soro, de que lo ponemos y lo pondremos en comunicación de la autoridad competente, pero lo que no vamos a hacer es difundirlo. Estamos en comunicación con el Tribunal de Cuentas permanentemente, con quienes tenemos reuniones por diversos motivos muy a menudo, hay una fiscalía de un fiscal especial en el Tribunal de Cuentas, y estamos en comunicación permanente con ellos para saber cómo, de qué forma y con qué documentación adicional hay que pasarle esta información a la jurisdicción contable del Tribunal de Cuentas.

    También me preguntaba si echamos en falta mayores competencias en la Cámara de Cuentas. ¿Pues qué le voy a decir? O sea, nosotros somos unos mandados de lo que las Cortes han querido, tenemos las funciones que nos han dado las Cortes, somos órgano coadyuvante de las Cortes y hacemos lo que nos digan las Cortes..., las Cortes, digo las Cortes, no en particular un grupo concreto, sino las Cortes. Y por tanto, las Cortes son las que nos marcan las prioridades en nuestra actuación, y eso lo recogemos a pie juntillas, sin vacilación, son vinculantes prioridades que nos marcan las Cortes. Y, por supuesto, las Cortes tienen facultad de iniciativa para decir que miremos tal punto, tal otro, que no miremos tal..., en fin, lo que nos dicen las Cortes, que, hasta ahora, ha habido dos ejercicios y hemos recibido esas prioridades.

    Pero sí que tengo que decirle, porque cada uno tenemos nuestro bagaje, que en algún momento sí que nos gustaría tener alguna facultad mayor. No sé si esa facultad nos la pueden dar las Cortes de Aragón o quién nos la puede dar, pero puedo decirle que, en reuniones que tenemos los presidentes de los órganos de control externo de comunidades autónomas, que lo hacemos varias veces al año por intercambiar experiencias y conocimientos de unos a otros, echamos en falta que los órganos de control externo tuviéramos, como mínimo, las mismas competencias que tiene la Inspección Fiscal a la hora de inspeccionar los tributos; querríamos, para poder inspeccionar las entidades públicas, tanto autonómicas como locales, por lo menos, las mismas facultades que tiene la Inspección de Hacienda para fiscalizar el cumplimiento fiscal de los particulares, cosa que en este momento no tenemos.

    No me voy a alargar en este punto, pero le podría decir que, en algún momento, yo, personalmente, que provengo del área de Inspección de Hacienda, me he tenido que cortar, porque digo: para, que no llegas más de ahí... No sé, pues hemos realizado la fiscalización de la comunidad autónoma y anteriormente realizamos el de las contabilidades electorales de los partidos; nos vinieron facturas de gastos, como hemos visto facturas de gastos, y nosotros nos limitamos a comprobar, porque no llegan nuestras facultades a más, que esas facturas son auténticas y que las ha emitido una entidad mercantil competente; si esa entidad reconoce que esa factura es suya y dice el contenido que dice, pues en la Cámara de Cuentas no tenemos más facultades para ir más allá. En la Inspección de Hacienda sí que hay unas facultades para verificar si esa factura es falsa o es inventada... Hasta ahí, no hemos podido llegar, y, por tanto, les pido que, si hay alguna factura que a ustedes les consta de alguna manera que no es real, que sepan que nosotros no podemos llegar hasta ahí.

    Ha citado también —no he entrado, y no sé si este es el momento de entrar, me quedan solo trece minutos— puntos concretos del informe. Hablaba de las cartas de compromiso: sí que es una de las materias que creemos..., no es ilegalidad hasta el momento, porque no están prohibidas, que estaría bien que se regularan y que estas Cortes, de la misma forma que marcan el límite de endeudamiento que se autoriza a la comunidad autónoma por endeudamiento emitido por entidades de crédito, marcaran un límite a las cartas de compromiso o se regularan de una forma adecuada. Esta es una de las muchas recomendaciones que hemos podido poner en el informe.

    Recomendaciones, efectivamente, numeradas en el informe, hemos puesto treinta y dos, pero del texto del informe podrían haber salido cientos. O sea, desde luego, lo que no hemos intentado evitar es recomendar que se cumpla la ley, ¡qué cosa más evidente!, ¡es de cajón! Si está dicha —me parece que ha citado usted— la obligación de comunicar los contratos a la Cámara de Cuentas, eso es obligación legal. Hombre, recomendar que se cumpla la ley..., bueno, me parece que hasta ahí no nos rebajamos. O sea, la ley, hay que admitir, y sin ninguna duda, que hay que cumplirla. O sea, no vamos a recomendar que se cumpla, ¡no, no!, es que hay que cumplirla, eso está fuera de dudas.

    También ha preguntado por un aspecto muy interesante en materia de contratación —quizás sí que es uno de los puntos en los que hacemos recomendaciones, igual que en materia de subvenciones—, y ha hablado de la propuesta que hacemos de que el Gobierno de Aragón cree una oficina técnica especializada dedicada a la supervisión de forma centralizada de los proyectos de obra que son contratados. ¿Por qué decimos esto? Pues porque, de los contratos que hemos revisado, que son ochenta y cuatro, si no recuerdo mal (de los que hemos recibido, hemos podido mirar ochenta y cuatro, que suponen un volumen del total de contratación considerable), lo que vemos es que se adjudican según unos pliegos de cláusulas administrativas revisados por los servicios jurídicos, aprobados sin condiciones y demás. Pero ¿qué ocurre? Que, en esos pliegos de cláusulas administrativas, contratos más o menos parecidos, según los haga un departamento o los haga otro, tienen unos criterios de evaluación distintos, muy diferentes, por hablar del precio. En algunos se dice: «el precio del contrato estimado es tanto; lo que baje de un 20%, baja temeraria». Vale, ¿y por qué eso va a ser baja temeraria? Y para unos es baja temeraria un 20% y para otros no hay baja temeraria cuantificada. Pero luego, en los que están entre los que no han bajado más de un 20% y valoran, a la hora de valorar el precio, pues unos empiezan a decir: «damos cincuenta puntos; al que menos, un punto», y otros dicen: «al que menos, veinte puntos»... O sea, se echa una diferencia de criterios que, en una entidad como la Administración de la comunidad autónoma, no es un mastodonte tal (desde luego, no tiene las proporciones de la Administración del Estado) como para que no pudiera haber una oficina técnica centralizada que supervisara y se unificaran estos criterios de contratación, que creo que redundaría en beneficio, primero, de la aplicación del principio de economía (se podría valorar mejor el factor precio, no solo la oportunidad o la calidad del contratista, que también hay que valorar, naturalmente, pero el precio creemos que es bastante importante); habría más transparencia, los propios contratistas sabrían mejor cuáles son las reglas de juego que en el sistema que ha habido, por lo menos, en el año 2010, que es el que hemos revisado.

    Al portavoz del PAR le agradezco también especialmente su comprensión por las mil doscientas páginas del informe, que ya he explicado que prometemos no caer en el mismo defecto, por lo menos a la vista de cuáles son los usos de los informes de auditoría que son más concisos. De todas formas, ya he explicado que hemos querido hacerlo para que no se echara en falta nada de lo que hacía el Tribunal de Cuentas, sino aportar lo del Tribunal de Cuentas y algo más, que creo que lo hemos conseguido, y también porque hemos querido hacer una foto fija con detalles, con bastantes detalles, de qué es la comunidad autónoma cuando la Cámara de Cuentas ha empezado a actuar, y hemos empezado a recoger las estructuras, las relaciones de órganos..., determinados conceptos, de manera que, quien coja el informe, si alguien tiene el humor de leerse u hojear, por lo menos, las quinientas primeras páginas, pues tuviera un componente de tratado didáctico, como alguno de ustedes ha resaltado, de en qué mundo nos movemos.

    Ha resaltado el portavoz del PAR, como también el del Partido Socialista, la declaración global que hemos hecho sobre la fiabilidad contable en su conjunto, así como de la legalidad en su conjunto. O sea, la Comunidad Autónoma de Aragón está en una sociedad y en una comunidad autónoma civilizada, y se cumplen las reglas en términos generales y en completo. Naturalmente que hemos encontrado algunas deficiencias, y son las que hemos puesto de relieve.

    ¿Cómo son esas deficiencias?, ¿qué valoración?, creo que uno de los portavoces me lo preguntaba, que me atreviera a decir o a valorar esas deficiencias. Realmente, comprenderán ustedes que mi responsabilidad desde esta tribuna no me permite hacerlo a título personal. Si las Cortes nos pidieran a la Cámara de Cuentas esa valoración, lo tendríamos que decidir entre los tres miembros de la Cámara de Cuentas, que funcionamos siempre colegiadamente, y, por tanto, hacer una valoración de qué incumplimientos nos parecen más graves o menos graves, este presidente, desde luego, no lo va hacer en esta tribuna ni nunca por su propio criterio y juicio.

    Al portavoz del PSOE le agradezco vivamente sus positivas valoraciones del informe y del trabajo que hemos hecho la Cámara de Cuentas, el que lo haya llamado un informe certero, y especialmente lo valoro del portavoz del PSOE, que era el partido que presidía el Gobierno cuya actuación hemos fiscalizado.

    Hemos querido hacerlo bien, si se me permite. Cuando a mí se me propuso ser consejero de la Cámara de Cuentas, lo primero que pregunté es: «¿qué condicionantes tiene si aceptara», y solo se me dijo: «que lo hagas bien», y, con ese condicionante, naturalmente, acepté. Ese trato profesional e independiente es el que hemos querido tener los tres miembros de la Cámara de Cuentas.

    También le agradezco, que ha sido el portavoz que lo ha citado, el reconocimiento al poco tiempo del que hemos dispuesto para hacerlo. La Cámara de Cuentas, como ustedes saben, empezó tan en mantillas que, cuando nos eligieron aquí —un 24 de junio creo que fue—, solo había tres personas, no había nada más, no había ni local ni siquiera presupuesto ni nada, y a partir de ahí tuvimos que hacer toda la instrumentación de la Cámara de Cuentas.

    La incorporación del personal de auditorías se realizó en septiembre del año pasado, y hemos conseguido, con un equipo limitado en personas, pero de una calidad excepcional y con una dedicación que no se puede pedir más, sacar nuestros informes a tiempo, hemos completado los cuatro informes que estaban previstos en el programa de fiscalización del año 2011: el de contabilidades electorales lo presentamos en noviembre; el de la cuenta general de la comunidad autónoma, que es del que estamos hablando ahora, lo presentamos en agosto; el de las cuentas generales de las entidades locales también lo hemos presentado recientemente, en septiembre, y el de la Universidad de Zaragoza lo aprobamos el Consejo ayer y va a ser hecho público en los próximos días.

    Eso ha sido con un equipo de trabajo, como he dicho, muy dedicado y escaso. No quiero llorar, pero no quiero que les pase desapercibido a sus señorías que, en los otros OCE que hay en España (órganos de control externo de las otras comunidades autónomas), normalmente, su presupuesto es el 1‰ del presupuesto de la comunidad autónoma, el 1‰; en Aragón es justo la mitad. De todas formas, somos disciplinados, sabemos los tiempos en los que estamos, hemos nacido en época pobre y nos hemos acostumbrado a usos pobres, y hasta nos hemos adaptado, a la hora de presentar nuestro presupuesto, a la reducción que toca en estos momentos, y, bueno, ojalá tuviéramos más medios económicos para dotarnos de todo.

    Resaltaba también el portavoz del PSOE el ámbito más ambicioso que tiene esta Cámara de Cuentas, encomendado por ley de Cortes de Aragón, de que no solo auditamos a la comunidad autónoma y todo su mundo y pléyade de entidades, sino también a las entidades locales. A las entidades locales nos estamos dedicando con bastante intensidad, y, como primer paso, desde luego, lo que queremos es que presenten todas sus cuentas y a tiempo, y para el año que viene haremos auditorías concretas según las recomendaciones..., mejor dicho, las instrucciones, las prioridades que nos marcaron las Cortes. Y a las grandes entidades locales, en concreto al Ayuntamiento de Zaragoza, y a una diputación provincial, en este caso la de Teruel, haremos auditoría específica, aparte de las generales que haremos a las entidades de más de ocho mil habitantes, como nos dijeron las Cortes, y un informe general de todas las entidades locales.

    Al portavoz del Partido Popular le agradezco mucho también su compresión, su tono de apoyo y, desde luego, el haberme ahorrado el resaltar unas cuantas deficiencias contables y de procedimiento que hemos puesto en el informe y que ahí están escritas. Naturalmente, hemos hecho nuestras recomendaciones y queremos que a quienes van hechas las recomendaciones nos hicieran caso y se fueran corrigiendo esos defectos.

    Hay uno que preveo muy difícil que se pueda hacer por cuestión de tiempo, que es lo que he reconocido que hemos sido incapaces de hacer, que es la auditoría operativa. Ojalá hubiéramos podido pronunciarnos sobre la eficacia, eficiencia y economía en la ejecución del gasto público; decir, si se han gastado mil, si, para hacer esa obra, realmente hacían falta mil o si hubiera sido suficiente con ochocientos o, con los mil euros que tenía esta entidad, podía haber hecho más de lo que ha hecho. Pero eso no lo podemos decir a bulto ni grosso modo ni hacer una valoración general, que quizás en otros ámbitos está permitido; pero nosotros somos rigurosos, nosotros somos Cámara de Cuentas y lo que decimos lo decimos cuantificado y con cifras.

    Y, por tanto, para eso hacen falta unos indicadores objetivos, que me atrevo a pedir..., bueno, en este momento no es el tiempo, pero que se plantearan las propias Cortes de Aragón, al aprobar la Ley de presupuestos, que se cuantificaran y se marcaran más claramente los objetivos que se pretende que cumpla el Gobierno de Aragón cuando se les da unas dotaciones presupuestarias. Esos objetivos que se marcaran nos podrían servir de referencia, nos deberían servir a la Cámara de Cuentas para valorar si el Gobierno de Aragón ha sido eficaz, eficiente y económico en la utilización de los recursos.

    Y, desde luego, también el Gobierno de Aragón podía hacer lo que se hace en otros ámbitos. He citado países extranjeros, o sea, lo que estoy planteando ahora no es una irrealidad ni es un adorno. O sea, hace años, nadie pensaba que el presupuesto hubiera que ligarlo a la realidad económica; cada Gobierno, cada Estado hacía un presupuesto hasta que, en 1941, en Gran Bretaña, se dieron cuenta (estaban en plena Guerra Mundial) de que no podían dedicar los fondos a lo mismo que los dedicaban en el año anterior, porque estaban en una situación bélica; dijeron: «¡Ah!, aquí hay que ajustar el presupuesto a la realidad social y a los datos que da la contabilidad nacional». Quizás, en este momento, eso ya nadie lo discute, o sea, se hace un presupuesto y se adapta a las necesidades que hay en un momento: si estamos en época de recesión, en época de gran desempleo, no se puede hacer el mismo presupuesto que hace unos años, cuando estábamos en época de crecimiento y con un paro muchísimo más limitado. Pues creo que ese paso que se dio en materia de ligar el presupuesto a la realidad económica de cada país habría que darlo en marcar los objetivos que se le indican al Gobierno que tiene que cumplir y a qué tiene que destinar los caudales públicos...

    El señor PRESIDENTE: Vaya acabando, señor Laguarta, le quedan veintitrés segundos.

    El señor presidente de la Cámara de Cuentas de Aragón (LAGUARTA LAGUARTA): Pues acabaré justo en esos segundos.

    Y, simplemente, me ofrezco, como he hecho anteriormente, a, en comisión, dar muchos más detalles, iremos con toda la documentación que nos permita una carretilla, y, desde luego, particularmente, lo que ustedes quieran.

    Muchas gracias.

    [Aplausos.]

    El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor Laguarta.

    Para terminar la comparecencia, el Grupo Parlamentario de Izquierda Unida de Aragón. Señor Romero, por tiempo exacto de cinco minutos máximo.

    El señor diputado ROMERO RODRÍGUEZ: Muchas gracias, señor presidente.

    Gracias, señor Laguarta, gracias por contestarnos a alguna de las preguntas que le hemos planteado. Gracias también por recoger una observación que hemos hecho, y es que pueda comenzarse el próximo informe hablando de las conclusiones y las recomendaciones del ejercicio anterior; creo que es una muy buena muestra de continuar un buen trabajo.

    Creo que todos los que estamos aquí presentes, en el ejercicio de nuestra responsabilidad, queremos trabajar con seriedad y con rigor, y creemos desde el Grupo Parlamentario de Izquierda Unida que la mejor forma de hacerlo con respecto al informe que se presenta es hacer de altavoz de aquellas cuestiones que, a nuestro juicio, son graves y que, a nuestro juicio también, deben rectificarse.

    No aceptamos que los partidos que sustentan al Gobierno no reconozcan ni un mínimo error y no manifiesten su voluntad de rectificar y de cambiar algunos hábitos. Nos preocupa que los partidos mayoritarios y el que está en el centro tengan la tentación de pasar página y utilizar el viejo dicho de «hoy, por ti; mañana, por mí».

    Es importante este informe. Se ha dedicado muchísimo trabajo, hemos reconocido todos a los trabajadores, a los técnicos de la Cámara de Cuentas y al papel fundamental que juegan. Es importante analizarlo en profundidad y es importante también asumir aquellas responsabilidades que deben asumirse en el ejercicio de la gestión del Gobierno de Aragón en el año 2010.

    No es posible que, de cinco días en los medios de comunicación este tema candente en el pleno mes de agosto, podamos pasar página de la noche a la mañana. Los hechos constados en el momento de crisis en el que estamos, además, hacen que los ciudadanos cada vez tengan más desafección hacia los partidos políticos, y, para nosotros, es injusto sin ser Gobierno, sin haber gobernado, que esa desafección la paguemos en igualdad de condiciones que aquellos que han gobernado y han cometido ciertos actos que no son razonables y que hoy están constatados en el informe de fiscalización de la cuenta general de la Administración de la comunidad autónoma.

    Nuestro grupo, por ello, pide a la Cámara de Cuentas seguir trabajando en la misma dirección, seguir trabajando con rigor, y les anuncia que seguirá haciendo de altavoz de aquellas cuestiones que nos parezcan graves, como ha sido grave el informe concreto de la Ciudad del Motor. Lo de menos es que no hayan presentado las cuentas al Registro Mercantil, lo de menos es que se siga endeudando a un ritmo desproporcionado, lo de menos es que no hayan presentado ciertos informes a la Cámara de Cuentas, ciertos contratos a la Cámara de Cuentas, que hayan incumplido otros contratos en cuanto a su aplicación y en cuanto a su adjudicación, que hayan cometido irregularidades en la contratación del personal, que hayan utilizado fondos del Fondo de inversiones de Teruel destinados a inversiones para gastos corrientes, para pagar los servicios de Dorna Sport para la celebración del mundial de Moto GP: lo que nos preocupa es que haya consejeros de la Ciudad del Motor que se atrevan a escribir públicamente, siempre en el ejercicio de su libertad, que les importa un pimiento lo que diga la Cámara de Cuentas y de dónde utilicen los fondos. Lo que quiere Izquierda Unida es también colaborar, proteger y ayudar a que la Cámara de Cuentas tenga la solvencia y tenga la credibilidad que se merece, y daño hacen estos comentarios, estas insinuaciones, que no podemos, evidentemente, autorizar desde esta Cámara, y, en ese sentido, le pedimos al presidente de la Cámara de Cuentas que indaguen con respecto a lo ocurrido en la Ciudad del Motor, que indaguen en el sentido de dar seriedad al trabajo que hace la Cámara de Cuentas. Nosotros lo hemos denunciado una y otra vez y lo seguiremos haciendo.

    Termino diciéndoles que, al final, volvemos al principio, y es que tendrá sentido la Cámara de Cuentas si los que estamos aquí le damos la seriedad que tiene que tener la Cámara de Cuentas, recogemos las recomendaciones y, evidentemente, analizamos sus conclusiones. No servirá de nada tener una Cámara de Cuentas si no hay seriedad por parte de todos y, especialmente, por parte de los que ejercen el Gobierno dentro del desarrollo de la gestión... [Corte automático de sonido.]

    El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Romero.

    El Grupo Parlamentario Chunta Aragonesista. Señor Soro, por tiempo de cinco minutos, tiene la palabra.

    El señor diputado SORO DOMINGO: Gracias, señor presidente.

    Señor Laguarta, hoy es un día memorable, no solo porque se esté presentando el informe de fiscalización de la Cámara de Cuentas, sino también porque alguien viene aquí, comparece y nos contesta a la oposición. Es algo, de verdad..., es tan poco habitual que yo todavía estoy... Le puedo asegurar que estoy muy contento de que, aparte del informe que han hecho, usted venga aquí y nos conteste, y las preguntas que le hacemos, algunas no fáciles de contestar —lo reconozco—, usted las conteste hasta donde pueda. Muchísimas gracias, le reitero, por la actitud que ha tenido en su segunda intervención.

    Cuando le preguntaba si van a —claro que es cumplir su obligación, ya lo sé—, cuando le preguntaba si van a dirigirse al Tribunal de Cuentas, a la fiscalía del Tribunal de Cuentas, a los tribunales, le aseguro que no era por ninguna filtración, ¿eh?, ahí puede estar tranquilo, que no tienen goteras, no les hace agua la estructura de la Cámara de Cuentas, a pesar de los años que tiene aquel edificio, no les hace agua.

    Lo que pasa es que, claro, cuando yo he leído los informes del Tribunal de Cuentas de 2004-2005, 2006-2007, hemos visto que algunos contratos se llevaban a los tribunales, y vemos aquí que siguen pasando cosas graves... Por eso le preguntaba, ¿eh?, le preguntaba si, por cosas que el Tribunal de Cuentas en su momento decidió que se iniciaran diligencias penales, si lo iban a hacer ustedes o no.

    Yo entiendo que me contesta hasta donde puede, yo entiendo que tiene la obligación de discreción, de sigilo, de secreto, y usted entienda que yo también tengo intuición, y mi intuición me dice que tendremos novedades al respecto. Pero hace muy bien usted en llegar hasta donde llega.

    Más competencias, mire, se lo voy a decir de otra manera, cuando le planteaba que tengan ustedes más competencias: ustedes han demostrado, los veintiséis integrantes de la Cámara de Cuentas, todos, han demostrado que se merecen más competencias; si, con las competencias que tienen, han conseguido hacer este informe, facilitarnos el trabajo, repito, a los que tenemos que hacer el control al Gobierno, yo creo que se lo merecen.

    Desde Chunta Aragonesista, le anuncio que recogemos el guante y vamos a plantear que tengan esas competencias que deberían tener, que ya nos comentó hace tiempo las limitaciones que tienen, incluso para algo tan importante como es fiscalizar la actividad económica de los partidos políticos. Creo que es muy importante que dispongan de todos los instrumentos legales precisos para llevar a cabo sus funciones.

    Le agradezco la explicación de la oficina técnica especializada. Usted decía que era importante para el principio de economía, para el principio de transparencia, sí, pero también para el principio de seguridad jurídica, por ejemplo, y, sobre todo, para el principio de igualdad. La mejor forma de evitar que se contrate a los amigos o que haya cierta arbitrariedad en los contratos es que no haya unos criterios generales públicos, que haya alguien que controle, que haya alguien que articule. Por tanto, ya le digo que nos parece una propuesta a estudiar, y esperemos en este caso el Gobierno de Aragón, aunque se refiera al antiguo Gobierno de Aragón y no al actual, tome cuenta.

    Ya le digo que, como vamos a seguir trabajando en su informe, tenemos todavía mucho recorrido por delante, volveremos hablar en comisión más en detalle, habrá propuestas de resolución, y ya le digo que, desde luego, desde mi grupo parlamentario, nos tomaremos muy en serio plantear esas propuesta de resolución.

    Y mire, voy a terminar con algo que quizá hay personas que no lo entienden, pero, para un aragonesista como yo, hay algo que le quiero agradecer públicamente a la Cámara de Cuentas, y es algo que puede parecer tan banal como el logotipo: pues, mire, que el logotipo de la Cámara de Cuentas sea como es, para un aragonesista es un orgullo; para alguien que es miembro del grupo parlamentario que propuso una Cámara de Cuentas con un único miembro, que era el maestre racional, recuperando la denominación tradicional en Aragón del maestre racional, el magister rationalis, que no prosperó... Aquí ya sabe que, hasta en estas Cortes, hacemos un logo, ponemos «Cortes de Aragón» y tenemos que poner debajo «Parlamento» para que se sepa de qué estamos hablando, de verdad, una cosa..., o a la Diputación General la llamamos «Gobierno»... Bueno, pues que, la Cámara de Cuentas, no consiguiéramos mi grupo que se llamara Magister Rationalis, para que sepan los aragoneses que somos un país milenario, con instituciones y un pasado que es para sentirnos orgullosos, pues, mire, que ustedes hayan recuperado el logo de la denominación, que la denominación sea ahora Magister Rationalis, con las barras de Aragón —creo que me comentó un día, además, que era recuperando un antiguo sello del maestre racional—, pues, mire, desde mi grupo parlamentario, gracias por algo tan intangible como es colaborar para que los aragoneses estemos orgullosos de nuestro pasado, porque es la mejor forma de luchar por nuestro futuro.

    Muchas gracias.

    El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Soro.

    El señor Blasco puede intervenir, cinco minutos. No es necesario que agote el tiempo si no quiere.

    El señor diputado BLASCO NOGUÉS: Muchas gracias, señor presidente.

    Miren ustedes, el artículo 112 de nuestro Estatuto de Autonomía, lo que dice sobre la Cámara de Cuentas es que es el órgano fiscalizador de la gestión económico-financiera, contable y operativa del sector público de la Comunidad Autónoma de Aragón. Es la misión, pues, que tiene encomendada, es decir, ser el órgano coadyuvante, como usted ha dicho, en las Cortes de Aragón para dar una opinión técnica y que sirva a las propias Cortes para emitir posteriormente el informe político. Lo digo porque da la sensación de que hoy hemos empezado ya a oír en algunas ocasiones decisiones políticas sobre un informe técnico..., eso ya tocará en la comisión correspondiente. Ustedes han presentado un informe completo, imparcial, objetivo, y ahora somos estas Cortes las que lo tendremos que analizar, donde proceda, para tomar las conclusiones y las decisiones que allí procedan. A nadie le he oído decir, por lo menos de los equipos, de los grupos que en algún momento hemos estado en el Gobierno, a nadie le hemos oído decir que vayamos a ocultar o que vamos a procurar hacer con este informe no sé qué cosas raras... Por lo menos, no se lo he oído a ningún portavoz.

    Creemos que no es el momento de entrar en los detalles, eso ya tocará, pero hay que diferenciar mucho, y creemos que eso es importante, lo que son unas conclusiones o recomendaciones que son oportunas o las que son mejorables, las que son convenientes, de otras que pueden no serlo o, incluso, que pueden rozar en algún momento otro tipo de actuaciones. Bien, pero hemos tenido..., y aquí se ha hablado por parte del portavoz de Chunta Aragonesista, el Tribunal de Cuentas ha remitido actuaciones al fiscal y al juzgado: todas han sido desestimadas; hasta este momento, todas, pero, mientras tanto, se han remitido. ¿Y qué ha pasado? Nada.

    Es decir, es importante que tengamos el control, es importante que tengamos la fiscalización y es importante que no tengamos miedo a lo que haya que hacer, pero, evidentemente, siempre dentro de la legalidad y no poniendo eso, no poniendo la parte como si fuese el todo. Para nosotros, el todo, lo que contiene este informe, es lo importante, que responde fielmente a la situación, porque hay temas que son mal fácilmente subsanables que otros. Se habla, por ejemplo, de las subvenciones, que no se ha procedido a la armonización y desarrollo de la normativa de subvenciones; pues, lógicamente, lo que hay que hacer es proceder a la armonización y al desarrollo y se evitarán muchos problemas.

    Pero creemos, señor Laguarta, que han hecho ustedes un trabajo eficaz, un trabajo independiente, un trabajo del que se puede sentir orgullosos, un trabajo que estas Cortes tendrán que saber cómo utilizarlo, o sea, tendremos que hacer las propuestas de resolución correspondientes, mejorar siempre. Pero, en cualquier caso, es un buen día, un día para darles a todos ustedes, a todo su equipo, la enhorabuena.

    Muchas gracias, señor presidente.

    El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Blasco.

    Señor Sada, cinco minutos.

    El señor diputado SADA BELTRÁN: Muchas gracias, señor presidente.

    También de forma muy breve.

    En primer lugar, permítame una licencia histórica: señor Laguarta, no se parezcan al maestro racional, porque a veces hipertrofiamos la importancia de las figuras históricas. El maestro racional, para que lo sepan todos los que no lo conocen, era quien administraba en la Corona y los bienes de la Corona, y daba cuenta solamente a la Corona. Por lo tanto, ustedes dan cuenta, afortunadamente, a los ciudadanos, y así esperamos que sigan ustedes, aunque la figura histórica, desde luego, es importante.

    Vuelvo a insistir, y más después de esta segunda intervención, sobre la profesionalidad e independencia de la Cámara de Cuentas. Usted aquí ha hecho hoy una demostración de esta cuestión, cosa que, desde luego, agradecemos los que crearon (que son estas Cortes) este organismo, pero, sobre todo, yo creo que agradecen y agradecerán los ciudadanos mucho más.

    Importante resaltar otra vez el paso en la capacidad de autogobierno y en la transparencia que se ha dado en esta comunidad autónoma con su informe, con la presentación de este primer informe.

    Sí que me gustaría señalar algunas cuestiones.

    Yo creo que hay una cuestión fundamental que tiene que cumplir y está cumpliendo la Cámara de Cuentas, y creo que aquí se está intentando por parte de algunos grupos coger el rábano por las hojas. Si una virtualidad tiene esta Cámara de Cuentas es estar pegada al territorio, cerca de donde se gasta el dinero público; por lo tanto, hacer que, con sus informes, con sus recomendaciones, luego seamos capaces de mejorar esa gestión. Esa es la virtualidad, y no a ver cómo y cuánto y qué pillamos, porque eso es un tema que, legalmente, ustedes ya lo tienen previsto: si hay una ilegalidad, hay que ir a los tribunales, y no nos dolerán prendas a nadie de, si pasa eso, que tenga que ir. Punto y final.

    Pero me preocupa eso: sobre todo, me preocupa que algunos portavoces planteen alguna cuestión. Yo les voy a decir un refrán que hay en esta tierra y en otras muchas: consejos vendo que para mí no quiero. Es que lo he estado escuchando en algunas cuestiones. Por lo tanto, mire, no quiero insistir en este tema, pero lo importante es lo que he dicho antes.

    Y lo importante ahora es que ese informe tiene una segunda virtualidad, que es que viene a esta Cámara para que esta Cámara convierta en política, convierta en decisiones políticas, en recomendaciones, en normas, esas recomendaciones que ustedes dan. Esa es la virtualidad importante que tiene este informe de la Cámara de Cuentas, no si hemos gobernado o no hemos gobernado, si somos más responsables o menos responsables... Todos somos responsables, porque todos decidimos que ustedes trajeran aquí este tipo de informes.

    Y la virtualidad —para terminar, digo— de este informe es que ahora empieza nuestro trabajo. Que, por pena, por desgracia, no he oído hasta ahora a ningún portavoz decirlo, y lo voy a decir: ahora acaba una parte de su trabajo y comienza el nuestro, que es el de la responsabilidad de mejorar la gestión en esta comunidad autónoma sobre la base de ese informe, sobre la base de la ponencia que tendremos, sobre la base de lo que ustedes nos van a ir ampliando de datos de este informe. Pero esto no serviría para nada, no serviría absolutamente para nada más que para dar algún gusto a algún portavoz y un disgusto a otros si, esto, los diputados, las Cortes, no lo transformaran en gestión de gobierno, en mejora de la gestión de gobierno, porque los ciudadanos, sobre todo en unos momentos de desafección política, lo que nos están haciendo es una llamada cada vez más insistente: las cuentas tienen que ser públicas, las cuentas tienen que ser transparentes y, sobre todo, desde luego, las cuentas tienen que ser también, y aquí se ha hablado poco de eso, eficaces y urgentes para resolver los problemas de los ciudadanos.

    Esa es la cuestión y ese es el objetivo que tenemos en estas Cortes.

    Nada más, y muchas gracias.

    El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Sada.

    Señor Garasa, cinco minutos. Puede intervenir.

    El señor diputado GARASA MORENO: Señor presidente. Señorías.

    Brevemente, un minuto solamente.

    Estimamos que se ha dicho en la exposición anterior lo más relevante del informe, y queda ahora la tramitación en la Comisión Institucional y de Desarrollo Estatutario.

    Señor Laguarta, casi todo lo que necesita y le falta a la Cámara de Cuentas se lo hemos pedido a las Cortes de Aragón, al Gobierno de Aragón: la adaptación al Plan general de contabilidad pública (el 1037/2010), hemos pedido también que se haga lo posible para cumplir el contenido del artículo 84.3 del texto refundido de la Ley de Hacienda de la Comunidad Autónoma de Aragón y la posibilidad de la confección de estados consolidados para la fiscalización operativa de las cuentas.

    Agradecemos que digan ustedes las salvedades y obliguen a su cumplimiento, para que no sean repetitivas y sirvan para algo, y esto es más serio de lo que pueda parecer, al menos para aquellos que hemos tenido que pasar en el tiempo muchas auditorías para conseguir algo frente a terceros.

    Les doy las gracias nuevamente a los tres miembros de la Cámara de Cuentas que usted representa, y así también a todo el equipo de profesionales que usted tiene en su equipo.

    Gracias, señor presidente.

    El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Garasa.

    Terminamos este punto del orden del día. Agradecemos especialmente la comparecencia y la presencia en este hemiciclo del señor presidente de la Cámara de Cuentas y, en la tribuna de invitados, del resto de los miembros de la Cámara de Cuentas.

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