Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón


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Comparecencia de Abanico, Federación de asociaciones con proyectos de inserción juvenil, para informar sobre proyectos de inserción para jóvenes de dicha Federación.

Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón n°: 046 de Serie B (IV Legislatura)
Intervinienen: Alvarez Dominguez, Ricardo - Bernal Bernal, Chesus - Sanchez Bellido, Mª Carmen Milagro - Lapetra Lopez, Gonzalo - Tomas Navarro, Carlos Maria - Fierro Gasca, Maria Pilar - Soro Andiano, Teresa

El señor ALVAREZ DOMINGUEZ: Presidente, señorías.
Comparezco ante ustedes como presidente de la Federación Abanico, que es una federación de asociaciones con proyectos de inserción juvenil. Está formada por la Asociación contra el paro de La Almozara (Acopal), por la Asociación Taller ocupacional San José, por la Asociación de vecinos Lanuza-Casco Viejo, por la Asociación de vecinos del barrio Oliver-Aragón, por la Asociación de vecinos de Torrero, Ramón Pignatelli, por Cáritas Zaragoza, por el Centro Obrero de Formación (Codef), por la Fundación Federico Ozanan, por la Fundación Picarral, por la Juventud Obrera Cristiana (JOC), por Talleres Margen Izquierda (Tamiz) y por el Taller Ocupacional Valdefierro (Taoval).
Somos, como ven ustedes, entidades, unas, de una orientación, otras, de amplia inserción social, y todas ellas estamos gestionando proyectos formativos para jóvenes que tienen una serie de objetivos que podríamos escalonar en una serie de momentos. El primero sería el de adscribir hábitos de relación, favorecer la confianza, la autoestima, el diálogo, la responsabilidad. Hay que pensar que son personas que necesitan una inserción, que parten de una situación de desarraigo social, y esa es su primera carencia.
El segundo escalón sería la mejora del nivel cultural. Lógicamente, estas personas, estos jóvenes, no han desarrollado un proceso formativo convencional; en el mejor de los casos, provendrían de lo que se suele llamar «el fracaso escolar».
Un tercer paso, que desarrollasen destrezas y habilidades básicas en el ámbito profesional. Son personas cuya relación con la intelectualidad es precaria y, fundamentalmente, necesitan ver que son capaces de hacer cosas. Entonces, es una de las partes fundamentales de nuestra labor: el crear hábitos de trabajo y crear capacidades para el trabajo.
En cuarto lugar, les orientaríamos hacia prácticas en empresas para que puedan tener una primera experiencia de trabajo, pero en cuanto a prácticas, como es natural.
En quinto lugar, realizamos una labor de orientación e incluso de seguimiento en la búsqueda de empleo, y, por último, intentamos que logren formalizar contratos de trabajo, cosa difícil, evidentemente, en estos momentos.
Todos estos proyectos están dirigidos a personas jóvenes, fundamentalmente de menos de treinta años, en situación de desempleo, sin cualificación profesional y con problemas sociofamiliares añadidos que les generan una práctica exclusión social. Todas estas situaciones obligan a que los itinerarios que se desarrollen con ellos sean, como se suelen llamar, personalizados, y a que en muchas ocasiones provoquen intervenciones más allá del propio nivel formativo y de orientación laboral, como puede ser el ámbito familiar, el ámbito sanitario, el ámbito del tiempo libre, e incluso el ámbito legal, pues no pocos de ellos suelen tener problemas en este aspecto; todo ello, dentro del marco de lo que se suele llamar «educación integradora».
La población a la que atendemos suele proceder de los propios barrios en los que actuamos cada una de las asociaciones o entidades que formamos la Federación. Esto permite que nos ciñamos al máximo posible a las necesidades reales y concretas de cada uno de los usuarios y a sus peculiaridades, y, además, que esto sea sin que produzca un desarraigo de su hábitat natural. Muchas veces, nuestra labor es, prácticamente, enraizarlos en ese hábitat. Esto lo hacemos con la parte fundamental de nuestros jóvenes, pero también atendemos a un número nada despreciable de jóvenes que proceden de los servicios sociales especializados, que han reconocido nuestra capacidad de intervención en estas situaciones.
Estamos consiguiendo un grado importante de avance en esa capacitación de destrezas y aptitudes personales. Estamos también satisfechos de cómo aumenta su capacidad de relación, su autoestima, el sentido de la responsabilidad de estos jóvenes; se nota, no vamos a decir que día a día, pero sí mes a mes, su evolución en nuestros centros. Evidentemente, mejora su formación básica y están adquiriendo una cualificación profesional mínima para poder incorporarse a un hipotético puesto de trabajo.
Pero, a pesar de que estamos satisfechos y contentos de todos esos logros, no podemos dejar de constatar que una de las dificultades mayores de nuestros proyectos, y que nos preocupa cada vez más, es su final, que es la inserción laboral. Cualquier análisis que queramos hacer del mercado de trabajo, incluso para las personas cualificadas, como comentaba, las que no presentan ninguna dificultad añadida, pasa por una situación absolutamente precaria, y no digamos para los jóvenes que están buscando su primer empleo. Si esto ocurre con las personas que conocemos como normalizadas, nuestra experiencia con colectivos de personas que hayan sufrido cualquier tipo de exclusión y de marginación arroja datos mucho más duros, como es natural.
Dadas las características de los jóvenes de nuestros proyectos y la existencia de otros muchos sectores de parados, hace tiempo que la Federación se viene planteando la insuficiencia de sus itinerarios formativos, sin renunciar, por supuesto, a ellos ni poner en cuestión su validez, pues vemos que son, como decimos en Ciencias, condiciones necesarias aunque no suficientes. Cuando estas personas que han pasado por nuestros centros, que han generado en sí mismas una serie de expectativas, intentan insertarse en el mundo del trabajo, se encuentran con grandes dificultades: vuelven a estar no digamos en el punto de partida evidentemente, pues esa es la labor que estamos desarrollando, pero sí todavía con una gran inferioridad de condiciones respecto a cualquier otro desempleado que tiene un desarrollo normalizado de su currículo.
Creemos, pues, que los procesos formativos que muchas instituciones estamos desarrollando se deberían de inscribir dentro de un marco más amplio, un marco de inserción no meramente social, sino con una fuerte componente laboral, un marco sociolaboral que supere esa fase normativa básica y que, dentro de una filosofía ocupacional, inicie a los jóvenes de una manera real ya en los procesos productivos. Es, sin duda, éste el aspecto más importante de cualquier proceso de inserción, ya que la obtención del empleo se constituye, al menos en estos momentos, como el factor prioritario de inclusión, como se reconoce en documentos de la Comunidad Europea suscritos por esta misma Diputación.
¿Qué es lo que proponemos ante esta situación? Nosotros estamos pensando en lo que se está dando en llamar «empresas de inserción», en las que se pueda conjugar lo social con lo auténticamente competitivo. Entendemos que una empresa de este tipo tiene que tener como objetivo, evidentemente, realizar un trabajo productivo y participar regularmente en las operaciones del mercado, pero ha de tener un objetivo fundamental, una finalidad propia, que sea asegurar el empleo remunerado y la prestación de los servicios de ajuste personal y social que requieran sus trabajadores, que van a ser personas con dificultades de integración en el mercado laboral.
A la vez, estas empresas van a ser un medio para que el mayor número posible de personas con estas características, con estas discapacidades o con esta inferioridad, se integre en el régimen de trabajo normalizado. Los beneficios de estas empresas, dado que existiesen, lógicamente, deberían de reinvertirse en la propia estructura empresarial, en su ampliación o, en todo caso, deberían repercutir en fines sociales, nunca en beneficio de particulares. Para ello, es lógico que las plantillas deberían de constituirse con un cierto porcentaje de personas con especiales dificultades de integración y un complemento de personal -vamos a llamar- normalizado, con capacidad de competencia y de trabajo como cualquier otra persona que va a ser imprescindible para que la actividad empresarial pueda ser realmente competitiva.
En abril, hace ya más de un año, en abril de 1995, esta Federación manifestó a todos los partidos políticos que concurrían a las elecciones la necesidad de dotar a Aragón de un marco legal que regulara este tipo de empresas de inserción. Decíamos que debería de contemplar, en primer lugar, el perfil de las personas destinatarias de este tipo de proyectos, y nos referíamos a: perceptores del Ingreso Aragonés de Inserción, minusválidos psíquicos, físicos y sensoriales, ex internos de instituciones o penitenciarias, personas rehabilitadas de drogodependencias, personas en el límite en cuanto a sus aptitudes personales, inmigrantes desplazados o solicitantes de asilo, parados de larga duración, mujeres solas con cargas familiares, y, en general, a todas las personas marginadas socialmente o excluidas del mercado laboral.
En segundo lugar, decíamos que esta legislación debería de contemplar los tipos de empresas que podrían acogerse a esta categoría. Podrían ser empresas tuteladas inicialmente hasta su posible autonomía total, empresas puentes que acompañaran en los procesos formativos y de trabajo hasta que las personas que están en su plantilla pudiesen incorporarse de una manera definitiva a otra empresa ya normalizada; como tercera categoría, empresas tuteladas indefinidamente, quizás destinadas a personas que, por sus especiales características, nunca podrían integrarse en una empresa normalizada al no generar unos mínimos de rendimientos productivos.
Como se puede ver, los tipos de empresas que se plantean no son excluyentes entre sí, sino que pueden contemplarse en algunos casos como una parte del proceso, según las características personales de cada uno de los usuarios que pudiesen ser incardinados en tales empresas.
En tercer lugar, pedíamos que se estableciese la serie de incentivos de que podrían disfrutar las entidades que contratasen en sus plantillas a personas socialmente desfavorecidas.
Pensamos que la Comunidad Autónoma de Aragón, pese a sus esfuerzos, va todavía muy por detrás de otras comunidades del Estado. Creemos que, en Cataluña, el País Vasco, Madrid, Murcia, Extremadura, Canarias, Galicia y Navarra, los respectivos gobiernos autónomos tienen proyectos específicos de inserción para colectivos concretos. Por poner algunos de los ejemplos que nos han parecido más interesantes y que han llamado nuestra atención por el tipo de población a la que atienden o por la forma en que se desarrollan los proyectos, podríamos citar que Madrid, por ejemplo, existen proyectos para beneficiarios del Ingreso Madrileño de Inserción (el IMI) y para mujeres solas con cargas familiares; en Murcia existe para personas con problemas de drogodependencias en fase de deshabituación; en Cataluña, para jóvenes en riesgo social; en Andalucía hay programas de fomento de empleo para la mujer; en Galicia hay para parados de difícil reinserción en el mundo laboral.
Todas esas comunidades autónomas han adoptado medidas reales para favorecer el empleo de estos sectores con dificultades, tanto apoyando las iniciativas de inserción de entidades sin ánimo de lucro como estableciendo subvenciones o medidas fiscales para empresas que contratan personas de estos colectivos, o apoyando el autoempleo; por ejemplo: subvención del salario mínimo interprofesional y cotización a la Seguridad Social por puesto de trabajo, con un límite superior; la subvención de la cuota patronal de la Seguridad Social es otra alternativa; ayuda con un porcentaje de la retribución anual bruta; ayuda a las contrataciones indefinidas derivadas de contratos de aprendizaje... Es decir, hay una serie de medidas, todas ellas encaminadas a favorecer la creación de puestos de trabajo destinados a estos colectivos de personas que en un momento determinado de su trayectoria personal no pueden competir en un mercado libre de trabajo.
Es, pues, urgente para nosotros que desde la comunidad de Aragón se establezca este marco legal, imprescindible -pensamos- para abordar soluciones de empleo para colectivos desfavorecidos. La variedad de medidas concretas para adoptar es enorme, siempre con ese objetivo de fondo: incentivar empresas o entidades que generen empresas en donde los costes del rendimiento no productivo sean altos por incluir personas con discapacidades o con dificultades de inserción. Medidas como discriminaciones positivas en las contratas públicas para estas empresas de inserción o para las empresas privadas que subcontratasen con empresas de inserción; medidas en el ámbito de arbitrar líneas de subvención a fondo perdido, igual que se están concediendo a empresas totalmente normalizadas.
Pensemos en las estaciones de esquí, en la minería. Es muy loable pero, obviamente, habría empresas de este tipo que serían muy buenas receptoras de medidas de esta clase. Sería bueno establecer un sello que identificara a estas empresas como colaboradoras de la inserción social; lograr que las inversiones sociales de las cajas de ahorros en las que hay representación de las instituciones públicas se orientaran en parte a apoyar empresas de inserción, empresas de ese tipo; poner lo que se suele llamar «recursos ociosos de la Administración» a disposición de uso de todos los proyectos y empresas sociales; dar prioridad en los pagos a los proyectos de estas empresas -muchas veces nuestros proyectos funcionan pero funcionan relativamente estrangulados por los desfases presupuestarios-; adecuar los trámites administrativos a nuestras entidades, que son entidades sin ánimo de lucro, porque todos los trámites administrativos están pensados hoy por hoy para las empresas normales.
Resumiendo esta situación, podríamos decir que las entidades que formamos esta Federación estamos trabajando por la integración de personas que han sufrido procesos de marginación, estamos intentando conseguir que todas ellas ejerzan el derecho y el deber de aportar su esfuerzo para ser parte activa de esta sociedad que les ha excluido, pero vemos que eso necesita de unas nuevas formas de organización del trabajo y los recursos.
Los logros, sobre todo en el ámbito de la formación, nos suponen muchas horas de trabajo de muchas personas voluntarias que implementan la acción de los profesionales, para los que sí que estamos recibiendo y estamos generando recursos, sean propios, sean subvenciones de la instituciones. En estos momentos se trata de abordar y mantener, evidentemente, todos los programas formativos que desarrollamos, pero abordando un escalón más amplio, el siguiente escalón de inserción, que es el escalón más real. En el fondo, deberíamos pensar que quizás no tiene sentido o es un contrasentido el hacer un trabajo de formación durante uno o dos años con un grupo de personas jóvenes si luego, al finalizar, los dejamos -como decía antes- no quizás en el mismo punto de donde los habíamos tomado, pero sí con una diferencia de expectativas tremendas todavía con respecto al resto de sus conciudadanos.
Pensamos que, desde todos los puntos de vista, esta colaboración entre el tejido social y la Administración es un esfuerzo rentable socialmente: es rentable para nosotros, para las entidades sociales; es una expresión de la participación en la democracia; es uno de los vehículos en los que se manifiesta la solidaridad entre los distintos grupos que componen nuestra sociedad. Como tal forma de organización y participación, nos estamos erigiendo en interlocutores para la Administración, de forma que ésta pueda avanzar en la resolución de los problemas de todos los ciudadanos. Habría que decir que es una forma de colaboración que está generando muchos puestos de trabajo. Se está hablando de un millón de empleos en Alemania, de ochocientos mil en Francia, del 2% del empleo total en Inglaterra, de que uno de cada ocho o nueve nuevos puestos de trabajo en Francia lo está generando el sector no lucrativo. Son datos extraídos del informe de exclusión social y profesional presentado en la conferencia de jefes de empresas europeas celebrado en Londres en mayo de 1995, informe que ponemos a disposición de todos los Grupos Parlamentarios si lo desean.
Si es un beneficio, si es rentable para nosotros como entidades sociales, es, evidentemente, rentable y es un beneficio para los propios usuarios, para las personas que han logrado salir de una situación personal de drogodependencia, de delincuencia, con problemas psicológicos o psiquiátricos. Evidentemente, tienen muchas posibilidades de reincidir o de volver a caer en sus situaciones de disfunción si vuelven a ponerse en el mismo sitio, en el mismo entorno de donde habían partido. Sólo si encuentran un puesto de trabajo tienen una probabilidad medianamente aceptable para que su rehabilitación o su puesta en sociedad, por así decir, sea duradera.
Si me permitís un comentario personal, tengo un familiar al que se le recetó un puesto de trabajo de ocho horas y remunerado, algo así como si la Seguridad Social lo pudiera conseguir. Es decir, podemos hacer todo lo que queramos tanto en el plano médico como en el plano formativo, pero si realmente no llegamos al último escalón, evidentemente, estamos haciendo una labor muy loable -y nosotros mismos estamos muy satisfechos de ella- pero estamos dejando a la gente en las puertas todavía.
Todas las personas necesitamos autovalorarnos y que se nos valore, debemos sentirnos útiles a la sociedad a la que pertenecemos, esta es nuestra forma cultural. Quizás no fue forma cultural de otras culturas; en el mundo romano se basaba precisamente en el ocio, y lo otro era lo contrario: el negocio, la negación del ocio. Hoy por hoy, no es así nuestra cultura, nuestra cultura se realiza a través del trabajo, de la creación personal. En este sentido, todos tenemos claro que una política de inserción ha de ser una política integral que, además de la formación, ha de cubrir aspectos personales como la vivienda, la salud, la educación, y por supuesto, ha de intentar cubrir también lo que se constituye, como decía, en esa razón social de la socialización actual: el trabajo. Desde las instituciones públicas se deberían propiciar intervenciones globales, actuaciones simultáneas en todos estos aspectos decisivos para una calidad de vida razonable de todas las personas, de todos los ciudadanos.
Pensemos, por último, que, además, también es rentable económicamente para todo el conjunto de la sociedad. Subsidiar, como se está haciendo hoy, a los colectivos con distintas dificultades de inserción es mucho más caro, es una medida de choque, que será necesaria, pero no contribuye a que las personas se sientan responsables en el marco de esa sociedad, cuando, precisamente, muchos de esos colectivos son productivos de hecho, pueden generar y pueden incorporarse al mercado de trabajo. Sólo hace faltar establecer el cauce por el que puedan desarrollar sus posibilidades, algo así como tener que financiarles la caña para que puedan pescar.
Este era el interés de nuestra comparecencia: solicitar a las Cortes que insten al Gobierno de Aragón para avanzar en dar soluciones a la falta de empleo de sectores desfavorecidos, muy en concreto, nombrando a una persona responsable de todos estos proyectos de inserción, y haciendo operativos proyectos ya existentes, como el proyecto Circle; y también a las propias Cortes, solicitando el establecimiento de un marco legal para estas empresas de inserción que he descrito, y para que, simultáneamente, se empiecen a dar los pasos que demuestren esa voluntad de generar empleo protegido en Aragón. Por eso, hace un año solicitábamos ya que se aprobara en los presupuestos de 1996 alguna partida para este tipo de empresas.
Muchas gracias por su atención.

El señor Presidente (USON EZQUERRA): Muchas gracias, señor presidente de la Federación Abanico.
Vamos a iniciar el proceso de intervención de los respectivos Grupos Parlamentarios, anunciándoles que cada Grupo tendrá, aproximadamente, diez minutos. Si les surge alguna duda o pregunta con respecto a los comparecientes, podrán hacerla en el turno de preguntas concretas.
Por tanto, comenzamos con la intervención del representante del Grupo Mixto. Señor Bernal, tiene la palabra.

El señor Diputado BERNAL BERNAL: Gracias, señor Presidente.
Gracias, señores representantes de la Federación Abanico. Y les digo gracias porque yo creo que comparecencias como la que hoy tiene lugar deberían ser motivo de orgullo para estas Cortes, de alegría y de satisfacción, porque estas Cortes, que son, como siempre recordamos, el lugar de encuentro y el lugar de recepción de todo tipo de inquietudes, carencias, problemas, anhelos, tampoco gozan, digo, en el sentido de que tampoco tienen la oportunidad de estar muy a menudo en contacto con gentes que yo creo que son un ejemplo social.
Yo comenzaré por decirles que la iniciativa de los centros sociolaborales responde un poco a la idea no ya del estado del bienestar, sino de sociedad del bienestar que alienta la propia existencia de Chunta Aragonesista. Y, desde ese punto de vista, el hecho de que desde la propia sociedad se sea suficientemente capaz de disponer de determinadas gentes, de determinados grupos, de determinados colectivos que sean capaces de detectar las propias carencias sociales y que actúen en consecuencia es un esquema que yo creo que llena de satisfacción. El problema a veces es que la importancia cuantitativa de este tipo de iniciativas no sea todo lo deseable para obtener determinados resultados. Pero, desde ese punto de vista, quiero decirles que gracias por estar aquí, por plantearnos su actividad, sobre todo desde el punto de vista de gente como la que yo conozco, por ejemplo, a alguno de ustedes, al señor Alvarez, que trabaja por la solidaridad. Yo creo que, desde ese punto de vista, es como para plantearse una mayor sensibilidad por parte de las instituciones hacia esos casos que yo creo que son ejemplares.
En ese sentido, comenzaré por decirles que hay un instrumento político y un instrumento legal que se llama «Plan Integral del Menor», del que disponemos en Aragón. Yo creo que si el Plan Integral del Menor se cumple, si somos todos capaces -Gobierno, Cortes, colectivos- de que el Plan Integral del Menor sea una realidad, buena parte de la problemática que ustedes plantean estaría solucionada.
El problema es cuando se crean instrumentos que luego no son eficaces o que, por distintos motivos -léase de oportunidad política, léase de asignación presupuestaria-, determinados objetivos no se pueden cumplir. Por eso, sí que les quiero decir que Chunta Aragonesista ha planteado una serie de enmiendas a los presupuestos de este año con el objetivo precisamente de que se cumpla el Plan Integral del Menor o para facilitar instrumentos para que el Plan Integral del Menor sea una realidad. Porque si el Plan Integral del Menor es una realidad, se cumple, determinados aspectos estarían solucionados.
Por ejemplo, entre los objetivos del Plan Integral del Menor está precisamente el mantenimiento de centros como los que ustedes representan, centros que favorezcan primero a los menores el bagaje suficiente formativo, el bagaje de conocimientos, de habilidades, de destrezas, como ha dicho el señor Alvarez, para su integración sociolaboral, y, al mismo tiempo, el que esos proyectos no queden excluidos del ámbito social y del ámbito ciudadano al que pertenecen, es decir, en los barrios. Y yo creo que, desde ese punto de vista, la Federación Abanico es un ejemplo de agrupación de diversos grupos y colectivos insertados en un lugar concreto, en un barrio concreto que conoce directamente la realidad social y la realidad de determinadas personas a las que puede o trata de poder hacer un seguimiento individualizado, como ustedes han indicado.
Si logramos que el Plan Integral del Menor también se cumpla, se podrán proporcionar actividades concretas que fomenten ese desarrollo de actitudes positivas por parte de los menores y por parte de personas desarraigadas hacia el mundo laboral del que están incluidos. Es un pez que se muerde la cola, es un círculo vicioso del cual no hay manera de salir prácticamente, y no hay manera de integrarse en unos ámbitos sociales y en unos ámbitos laborales que les permitan su propio desarrollo personal, con ejemplos como el que el compareciente ha explicado. De ese modo, también dispondrían este tipo de personas de unos instrumentos básicos, de unos contenidos culturales para la formación, para el aprendizaje profesional y, desde luego, para la orientación del menor dentro y fuera de los centros en los que ha de desarrollar su vida y su actividad.
Yo creo que los centros sociolaborales, desde ese punto de vista, cumplen esa función social. En el caso de menores desescolarizados o que vienen de fracaso escolar en el mejor de los casos, como también se ha indicado, yo creo que esa formación integral que necesitan no es sólo una ayuda formativa en el sentido más restringido del término, yo creo que los centros sociolaborales juegan el papel fundamental de puente a la socialización. Ustedes están desarrollando un papel de socialización de determinadas personas, de determinados individuos a los que ustedes les brindan una oportunidad que, a lo mejor, quizá es la última de que disponen a lo largo de su vida para coger el tren social, para integrarse en los mecanismos de funcionamiento social.
Pero, desde el planteamiento actual, nosotros tenemos dos dudas que les planteamos y que supongo que para ustedes, que están todos los días en el tajo, no serán nuevas, son dos: una presupuestaria y otra educacional. Y nuestra duda es el futuro: qué futuro ven a los centros sociolaborales, desde esos dos puntos de vista. Desde el punto de vista presupuestario, su viabilidad y su mantenimiento real más allá de determinados discursos solemnes. Y, desde el otro punto de vista, la problemática educacional que se plantea con la LOGSE. Me explicaré.
Presupuestariamente, ustedes reciben financiación de la Unión Europea, de los entes locales, del Gobierno de Aragón y del propio tejido social, que supongo que debe ser la parte más importante: de asociaciones de vecinos, etcétera. ¿Qué posibilidades de viabilidad económica presupuestaria ven reales para los centros sociolaborales? Y segundo problema: el problema educacional. A nadie se le escapa que la repercusión de la implantación de la LOGSE también va a afectar de una manera clara a los centros sociolaborales, les afecta de una manera clara porque habrá que plantear desde los centros sociolaborales futuras alternativas a la situación actual. En estos momentos, la ESO (la Educación Secundaria Obligatoria) dura hasta los dieciséis años, y ahí sólo se preven cursos de garantía social para menores descolgados de alguna forma de la ESO, descolgados de la formación reglada.
Entonces, ¿cuál sería el futuro de los centros sociolaborales en ese contexto educacional? La única solución que a nosotros se nos plantea o que nosotros podemos ver es la de que se les reconozca precisamente como centros de garantía social, en la línea de los cursos de garantía social. Pero, a fecha de hoy, se nos escapa si hay algo determinado para ello o si hay alguna iniciativa al respecto que pueda permitir precisamente impartir esos cursos de garantía social a partir de los dieciséis años y, sobre todo, otro tipo de cursos como los cursos del Inem. Ese tipo de dudas son las que se nos plantean.
Pero quiero que sepan que, para nosotros, gentes como ustedes suponen un ejemplo social y que, en la medida en que podamos ser un instrumento útil en esta cámara y en otras instituciones, cuenten con nosotros como canal. Y ya les reitero que hemos hecho una serie de enmiendas precisamente para el cumplimiento del Plan Integral del Menor.
Muchas gracias.

El señor Presidente (USON EZQUERRA): Muchas gracias, señor Bernal.
Le corresponde el uso de la palabra de la representante del Grupo Parlamentario Izquierda Unida. Señora Sánchez, adelante.

La señora Diputada SANCHEZ BELLIDO: Gracias, señor Presidente.
En primer lugar, quiero dar la bienvenida a los representantes de la asociación Abanico y agradecerles sinceramente su exposición y toda la información que nos han proporcionado.
Querría empezar hablando de la situación económica, de las medidas que están aplicando los distintos gobiernos. Se está consolidando, por todo ello, un modelo de crecimiento económico que está agravando la situación de las personas y de los colectivos más desfavorecidos, y esto produce una marginalización progresiva de los colectivos más vulnerables, uno de ellos, el colectivo de los jóvenes. Nosotros creemos que las administraciones públicas, y, en concreto, la nuestra, no están dando una buena solución, puesto que se está procediendo a recortar partidas presupuestarias destinadas a la protección social y así se están agravando estos procesos de exclusión social.
Izquierda Unida, desde distintos ámbitos, y, en concreto, desde estas Cortes, está haciendo una llamada continua al papel de las empresas públicas en la dinamización de determinados sectores de la economía, en concreto, en cuanto a prestadora de servicios de asistencia técnica, de acompañamiento, de asesoramiento, para favorecer el avance y la modernización de ciertas empresas, sobre todo de pequeñas empresas en zonas rurales, y, en concreto, también empresas de inserción sociolaboral.
Por otra parte, también está haciendo una llamada para incentivar todas aquellas estructuras que favorezcan el paso del desempleo al autoempleo, y en este caso podrían ser las empresas de trabajo asociado, porque no olvidemos que el papel esencial de la obligación de los poderes públicos para garantizar y hacer efectivos los derechos sociales de todos los españoles que vienen recogidos en la Constitución; y los puntos que deben justificar esta acción de los poderes sociales deben ser siempre la igualdad y la solidaridad. Debería ser, por tanto, a estos colectivos, los más desfavorecidos, a los que los poderes públicos deberían de prestar una especial atención.
Creemos que es uno de los objetivos que pretenden los comparecientes. Sabemos que las organizaciones que componen la Federación Abanico han asumido de forma voluntaria una gran responsabilidad en la lucha contra la marginación y contra la exclusión, a pesar de los medios escasos de los que disponen tanto en el ámbito financiero como fiscal, y un punto que vienen a exponernos aquí es la carencia legal de las empresas de inserción.
Desde Izquierda Unida, ya quiero expresar mi apoyo a las propuestas que aquí se nos han presentado, y, sobre todo, en la cuestión de regulación. Compartimos la necesidad de la regulación en cuanto a establecer un marco legal de aprobación de decretos en desarrollo de la Ley 1/93, de medidas básicas de inserción y normalización, que debe hacer efectiva, por otra parte, como define esta propia Ley, que el Ingreso Aragonés de Inserción no sea sólo una mera prestación social, sino un verdadero programa social que vaya dirigido a lograr esta inserción sociolaboral de los más desfavorecidos; que no solamente se garanticen los medios de subsistencia, sino que sea imprescindible ir más allá. Sería imprescindible erradicar aquellas causas que provocan la exclusión.
También estamos de acuerdo con la necesaria regulación del tipo de estructuras de las empresas. Ya se nos han nombrado empresas tuteladas, empresas puente y, sobre todo, las ayudas que la propia Administración debería de facilitar en cuanto a los baremos, a las licitaciones que faciliten los contratos por parte de la Administración. Por otra parte, también estamos de acuerdo con las medidas de promoción de los productos elaborados por las empresas de inserción. Izquierda Unida ha introducido algunas enmiendas en el presupuesto -esperamos que sean aprobadas- en relación con la promoción de las empresas de inserción.
Respecto al apoyo financiero, nosotros hemos hecho también desde distintos ámbitos una propuesta concreta: que deberían de introducirse medidas de control de las subvenciones, fórmulas en esas medidas que favorecieran la participación de los agentes sociales. En este sentido, nosotros propusimos al director general la creación de una comisión de control, con participación de los agentes sociales, con la obligación de rendir cuentas de forma periódica a estas Cortes. Otra propuesta que nosotros hemos hecho, que hemos recomendado, es dar pasos para la creación del instituto de formación y empleo en Aragón, con el fin de que se difundan estudios, tanto de manera territorial, es decir, en el ámbito de la Comunidad Autónoma, como sectoriales, del mercado de trabajo, de forma que tengamos un conocimiento adecuado de la oferta y de la demanda de las necesidades presentes y futuras de cualificación profesional, con el fin de poder elaborar un plan de formación profesional de la Comunidad Autónoma, plan en cuyo desarrollo se deberían de recoger mecanismos de apoyo y todas las iniciativas que puedan surgir de las empresas de inserción social solidaria.
Por último, y para terminar, quiero decir que nosotros hemos expuesto hace un momento, en la comparecencia anterior del director de Bienestar Social, que urge ya el decreto de adaptación de la Ley 1/96, de protección jurídica del menor, que, entre otros objetivos, lo que pretende es desarrollar programas de reinserción sociolaboral en los que las empresas de inserción pueden y deben jugar un papel importante.
Nada más que reiterar nuevamente el agradecimiento a los comparecientes y también reiterar nuestro apoyo a todas las iniciativas y las propuestas que aquí nos han presentado. Y, sobre todo, animarles en su empeño a favor de los más desprotegidos.
Muchas gracias.

El señor Presidente (USON EZQUERRA): Muchas gracias, señora Sánchez.
Corresponde intervenir al Grupo Parlamentario del Partido Aragonés, en este caso, a su portavoz señor Lapetra. Tiene la palabra.

El señor Diputado LAPETRA LOPEZ: Gracias, señor Presidente.
Sean bienvenidos a esta Comisión en esta comparecencia solicitada por ustedes.
Mi exposición será breve ya que estimo que de lo que se trata en esta comparecencia es de escucharles a ustedes, a la Federación Abanico.
En primer lugar, quiero indicar que la Ley del plan integral del menor fue aprobada por unanimidad de esta cámara y, por consiguiente, también por nuestro Grupo Parlamentario. Igualmente, es sabido que el marco teórico legal y el estudio de necesidades y recursos se hizo cuando el Gobierno de Aragón era sostenido por los mismos Grupos Parlamentarios que hoy también lo hacen. Con esto quiero decir que nuestro grupo político tiene marcadas claramente sus prioridades y líneas de actuación en cuanto se refiere a política social.
Somos conscientes de la problemática existente en cuanto a esa juventud sin trabajo, sin cualificación laboral y, en algunos casos, al borde de poder delinquir. En la sociedad, es patético contemplar las grandes bolsas de desempleo juvenil y lo difícil de conseguir empleo. Si a esto se unen problemas de reinserción, la cuestión se agrava. Y es loable que, a la vista de esta situación social, nazcan asociaciones que, preocupadas por la sociedad y sus deficiencias, traten de buscar ocupaciones para estos jóvenes, con el fin de que, en definitiva, puedan ser útiles a ellos mismos y, por supuesto, a la sociedad en general.
Ya en la solicitud de comparecencia ante esta Comisión manifestaban los motivos por los que deseaban venir, y hoy han vuelto a reiterarlos. Dicen que es necesario que exista un marco legal para regular en Aragón las empresas de inserción social. Nosotros estamos de acuerdo, aunque quizá fuera el tema más amplio: sería ampliable a cualquiera de las actividades llevadas a cabo por las organizaciones no gubernamentales en general, siempre y cuando la financiación, aunque sea en parte, corra a cargo de la Administración.
Esta mañana, hace una hora, hablábamos de la política social de la Dirección General de Bienestar Social. Y vuelvo a reiterar lo mismo que he dicho entonces: en materia social, cualquier presupuesto, insisto, cualquiera, irá siempre por detrás de las demandas existentes que marca claramente la situación de nuestra sociedad. La Administración, una vez aprobado el presupuesto, debe establecer una serie de prioridades y acciones, puesto que, al fin y al cabo, es un dinero de todos.
Hemos escuchado su intervención. Nos hacemos eco de lo que ustedes han manifestado y lo consideramos interesante. Les damos las gracias, desde nuestro Grupo, por su exposición.

El señor Presidente (USON EZQUERRA): Muchas gracias, señor Lapetra.
Le corresponde el turno al representante del Grupo Socialista. Don Carlos Tomás, tiene la palabra.

El señor Diputado TOMAS NAVARRO: Gracias, señor Presidente.
En nombre de nuestro Grupo, agradecerles también su presencia hoy aquí, así como las explicaciones que nos han dado acerca de la labor que representa su asociación.
Para nosotros, para nuestro Grupo, cuando nos referimos a menores, cuando nos referimos a jóvenes, jóvenes menores -diría yo-, con problemas de integración e inserción, es preciso que fundamentemos una hipótesis de trabajo, una hipótesis de trabajo que no contradiga el espíritu del propio Plan Integral del Menor, al que algún otro portavoz hacía referencia y del que estas Cortes son garantes. Esta hipótesis de trabajo abarcaría varios aspectos: por una parte, la necesidad de desinstitucionalizar; por otra parte, la necesidad de individualizar cada caso; también la necesidad de entender que el joven tiene necesidades psicológicas, además de las propias necesidades materiales, que será necesario atender para asegurar un correcto funcionamiento de su propia personalidad, y, entre ellas, la posibilidad futura de inserción laboral.
Debo decirles que no es sólo la falta de presupuesto suficiente -a lo que habré de decirles que nuestro Grupo ha presentado distintas enmiendas para incrementar la partida destinada tanto a la generación de empleo como al cumplimiento del propio Plan Integral del Menor, en las partidas destinadas a menores-, decía que no es sólo la falta de presupuesto suficiente lo que, a nuestro juicio, está impidiendo el apoyo a distintos proyectos sociales de inserción, sino también lo que nosotros consideramos ciertos temores a la hora de aplicar este tipo de proyectos sociales, temores y posicionamientos contrarios ante cualquier intento de remover sistemas institucionalizados que o bien parten de algunas actitudes corporativistas o burocráticas por parte de algunos funcionarios responsables o bien parten de diferentes actitudes acomodaticias y conservadoras por parte de algunos responsables políticos.
Para nosotros es fundamental la necesidad de que exista ese marco legal al que ustedes aludían en la solicitud de comparecencia. Pero sería interesante que, previo a esta existencia del marco legal, existiera un comité de trabajo para posibilitar la participación de las entidades sociales en la propia planificación y actuación del departamento correspondiente, en este caso el de Bienestar Social. Sin embargo, debo decirles que nosotros apostamos por un comité de trabajo con una base, con un cimiento sustentado en lo público, puesto que consideramos que se está echando en algunos casos por la borda la capacidad profesional, el bagaje de los profesionales, a quienes a veces no se deja trabajar convenientemente. Y ello no debería, a nuestro juicio, entrar en contradicción con dotar de mayor protagonismo a los distintos colectivos y entidades como la suya, como fórmula de gestión y de control compartida.
Para finalizar, tendré que de decirles que optamos por un modelo de servicio social que atienda a los jóvenes marginados, pero un modelo alejado de una óptica asistencialista. Y reivindicamos, por ello, un modelo participativo de trabajo social y que pueda superar el lastre que aún subsiste de una concepción -diría yo- todavía benéfico-asistencial de los propios servicios sociales.
Gracias, de nuevo, por su presencia hoy aquí. Espero que no sea la única ni la última vez y que estemos en contacto en más ocasiones.

El señor Presidente (USON EZQUERRA): Muchas gracias, señor Tomás.
Pasamos al turno de intervención del Grupo Popular, en este caso de su portavoz señora Fierro. Adelante.

La señora Diputada FIERRO GASCA: Gracias, señor Presidente.
Por supuesto, bienvenidos en esta mañana a estas Cortes de Aragón.
Ya tuvimos oportunidad en la pasada legislatura de recibir a compañeros suyos que vinieron a visitarnos y a contarnos su problemática en la Comisión de Peticiones y Derechos Humanos. Indudablemente, compartimos la importancia de lo social y, por talante personal, les puedo decir que incluso por encima de lo político.
La realidad es que nos hemos encontrado con una sociedad en la que determinados valores han caído, determinadas costumbres se han abolido, y nos encontramos ahora con la problemática que ustedes vienen a denunciar aquí y con la problemática por la que ustedes están trabajando. Y eso, desde luego, tiene un valor indudable. No hay ningún problema nuevo en la sociedad, el mundo ha sido siempre el mismo. Ese hueco que ustedes están rellenando lo rellenaban muchas veces otro tipo de asociaciones con matiz más o menos religioso que hoy ya no funcionan de la misma manera por la carencia que existe de vocaciones religiosas. Eran determinadas órdenes religiosas las que realizaban una labor similar a la suya.
Por supuesto, quiero felicitarles por el desarrollo de esa labor tan importante y también por el interés que manifiestan al no quedarse sólo en el primer escalón, como ustedes decían, de una atención a la infancia, sino pasando ya a ese momento en el que un adolescente pasa a ser joven y tiene que entrar en el mundo del trabajo, en ese mundo tan difícil en este momento para todos y mucho más para todos aquellos que han tenido un tipo de problemática importante y una marginación importante. Bien es cierto que muchas veces los políticos no podemos hacer todo lo que queremos, y no sólo por problemas económicos a veces. Pero sí que debemos estar cargados de buena voluntad, y no sólo de palabras, para tratar de sacar adelante aquellas iniciativas que, previo estudio, podamos sacar adelante.
Consideramos de importancia el que esta labor que ustedes realizan en la ciudad de Zaragoza se diera también en Huesca y Teruel. Y quiero preguntarles si tienen conocimiento de que ello exista, porque entiendo que ustedes se refieren sólo a la ciudad de Zaragoza, indudablemente de una gran importancia, es el principal centro de población de la Comunidad Autónoma. Pero también existen problemas en Huesca y Teruel, no sólo como ciudades, sino también como provincias de nuestra Comunidad Autónoma.
Cuando no hay dinero, hay que echarle imaginación a la vida, que a veces es una forma de solucionar las cosas. Por ello, les pregunto si han pensado en la posibilidad de contar con personas de la tercera edad que les ayuden, que están cobrando sus pensiones y, probablemente, tendrían muchos menos problemas de depresión si tuviesen una actividad que realizar o algo que hacer. Y qué mejor que esas personas con experiencia, que han terminado su vida laboral y que tienen la experiencia de vida y la experiencia de trabajo, para ayudar a personas a encauzar su vida y a dirigir su vida por el buen camino, como ustedes quieren hacer.
Animarles, por supuesto, a continuar en ello y ofrecer el apoyo del Grupo Parlamentario Popular para cuanto podamos hacer. Incluso podríamos sugerirles la posibilidad de que podamos contemplar personalmente los miembros de esta Comisión la actividad que desarrollan en los centros. Nos parece importante, las palabras son muy bonitas pero nos gusta también ver las cosas de cerca porque yo creo que aún sacaremos una valoración mucho más positiva que sólo con lo que es una mera intervención fría, como a veces ocurre en estas Cortes.
Animarles, como les digo, a continuar en la misma línea y decirles que estamos abiertos a estudiar aquellas sugerencias que ustedes han traído aquí para, entre todos, sacar lo que sea mejor y lo que sea más barato. Porque, desgraciadamente, el imperativo dinero a veces manda y, como les decía antes, hay que echar imaginación. Y no sólo vía subvención se pueden conseguir las cosas, también dando una mayor divulgación a las cosas a veces se puede conseguir que la iniciativa privada entre a formar parte de esas iniciativas que son beneficiosas para toda la sociedad y que, indudablemente, benefician a toda la sociedad aragonesa y española.
Muchas gracias.

El señor Presidente (USON EZQUERRA): Muchas gracias, señora Fierro.
Los señores comparecientes tienen la posibilidad de poder responder a las preguntas concretas que han hecho sus señorías. En este caso, supongo que querrán hacerlo pero les agradeceríamos que fuesen concretos y respondiesen a las preguntas concretas de los Grupos Parlamentarios.
Tiene la palabra su presidente. Adelante.

El señor ALVAREZ DOMINGUEZ: Preguntas concretas.
He anotado las de Chesús Bernal, de Chunta Aragonesista. Cómo vemos el futuro presupuestario. Lo queremos ver optimista, evidentemente. No pensamos que nada de lo que hasta ahora se ha ido estableciendo en cuanto a colaboración de las instituciones se vaya a venir abajo, no nos lo queremos ni imaginar, por así decir. Y en cuanto a la propia dinámica, tenemos la impresión de que es positiva, de que nuestras propias entidades se afianzan en la gestión de este tipo de proyectos y de que la colaboración tanto de las instituciones como de la sociedad en general también se va ampliando. Por ahí no tenemos preocupación especial, salvo las evidentes cautelas, pero pensamos y queremos pensar que no vamos a tener problemas en esa línea. Otra cosa es que haya más dinero. Como se habrán dado cuenta, no hemos venido a pedir dinero, sólo en muy último momento hemos nombrado una petición que hicimos hace un año: no se trataba de solicitar más dinero.
El otro punto de la intervención: el reflejo de la aplicación de la LOGSE y, por tanto, de la ESO. Como hemos reiterado, nuestra incidencia va bastante más allá de esos niveles de edad. Hay centros en donde precisamente es a partir de esas edades cuando se realiza la inserción, cuando se realiza el trabajo con personas, puesto que son personas mayores -diríamos- del ámbito de nuestra sociedad, son mayores de edad. Evidentemente, es posible que, en el ámbito de catorce a dieciséis, en los sitios donde se gestionan proyectos y que van asociados al Plan Integral del Menor estemos incluidos, entidades de nuestra Federación estén incluidas en la gestión de ese Plan Integral, puedan tener algún cierto tipo de reajuste. De hecho, en este momento se están dando ya módulos de garantía social en algunas de nuestras asociaciones, concretamente creo que es en Oliver y Valdefierro. Esto con respecto a las preguntas del Grupo de Chunta Aragonesista.
No son preguntas pero estamos de acuerdo con las iniciativas que han propuesto otros Grupos, como Izquierda Unida y el PSOE, de crear comisiones u organismos en los que participemos para uno u otro cometido. Evidentemente, estamos dispuesto y, por supuesto, interesados en ello.
Aunque no sean preguntas -si el Presidente me permite un mínimo comentario-, estoy absolutamente de acuerdo con el punto de vista que ha expresado el representante del PSOE en cuanto a una óptica no asistencialista. Yo empecé mi carrera en octubre de 1968. Cuando en aquellos años estábamos tachando de deplorables comportamientos asistenciales, curiosamente, a lo mejor sí que hemos recuperado lo que de positivo tenían aquellos comportamientos. Estoy hablando desde una asociación de vecinos que gestiona un taller donde hay un modelo para chicas y un modelo para chicos que puede, aparentemente, dar esa sensación de estar suplantando papeles que, además, han solido tacharse como de ideologizados en circunstancias anteriores. Como bien he dicho ya, ni en este momento las instituciones que gestionaban esos programas lo hacen de la forma en que lo hacían antes -y están en nuestra Federación, estamos de acuerdo con ellas- ni, por supuesto, tampoco el enfoque es el mismo en este momento.
Otras preguntas que he logrado anotar: información sobre Huesca y Teruel. La verdad es que no tenemos excesiva. De hecho, nosotros estamos legalizados como Federación a nivel estatal, precisamente para poder concurrir a programas internacionales, pero la verdad es que tenemos todavía poca relación. Hemos mantenido ciertas relaciones pero son escasas. Nos comprometemos también a intentar tomar contacto con entidades, algunas de las asociaciones que participan en la Federación las tienen, está claro.
Respecto a otras alternativas que se nos puedan ocurrir, curiosamente, el echar mano de otros colectivos sociales lo hemos hecho. Concretamente, en el taller que gestiona mi asociación en concreto -soy presidente pero pertenezco a una asociación, la de Torrero- estuvo colaborando como maestro de taller una persona jubilada de gran valía que realizó un gran papel. Pero el trabajo es muy complejo en esta situación: acabó -diríamos- tirando la toalla, como se dice vulgarmente.
Evidentemente, estamos abiertos y tratamos de enganchar a todo el mundo. Una colaboración esporádica la puede hacer cualquiera pero una colaboración estable es difícil que pueda ser cualquier persona. De hecho, nuestra estructura se basa en unos profesionales, entre comillas, y en una serie de personas voluntarias que muchas veces duplican, triplican o cuadruplican la plantilla; se les somete, también entre comillas, a un proceso formativo reiterado, de interacción continua, hay muchísimas reuniones, muchísimas puestas en común para tratar de que las cosas funcionen.
Por supuesto, estamos abiertos y les invitamos muy cordialmente a visitar nuestros centros, podemos establecer un programa concreto. De hecho, responsables municipales de su Grupo lo están haciendo de una forma habitual y estamos muy satisfechos con ellos.
No sé si mis compañeros pueden precisar alguna cuestión, si se lo permite el Presidente, o está suficientemente claro.

La señora SORO ANDIANO: Lo único que me gustaría decir es que hemos hablado mucho de jóvenes, pero insistimos en que todas estas medidas son para todos estos grupos que hemos nombrado antes.
Somos algo más que centros sociolaborales. De hecho, varias entidades tienen proyectos que están rayando ya en lo que es una empresa de inserción. Sin ningún medio material, salimos a hacer una contratación para chavales o para personas con dificultad, sin ningún tipo de ayuda, al mercado laboral puro y duro, y eso es muy difícil. Hay una necesidad de que exista ese marco legal.
Reiteramos: no estamos pidiendo dinero. A nosotros nos gustaría que saliesen con la idea de arbitrar unas medidas concretas, porque la realidad va muy deprisa y esa realidad está necesitando esas medidas, como ocurre en otras comunidades autónomas.

El señor Presidente (USON EZQUERRA): Muchas gracias, señor Alvarez y señora Soro.
Por parte de los Grupos Parlamentarios, ¿hay alguna pregunta concreta? Señora Fierro.

La señora Diputada FIERRO GASCA: Yo querría preguntarles si han valorado -antes lo comentábamos con el director general- la incidencia de la aplicación del Código Penal con los jóvenes marginados, si han hecho alguna valoración, algún estudio.

El señor Presidente (USON EZQUERRA): Pueden responder.

El señor ALVAREZ DOMINGUEZ: En este momento parece que no hemos valorado todavía las posibles incidencias.

El señor Presidente (USON EZQUERRA): Muchas gracias.

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