Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón


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Comparecencia del presidente del Consejo Escolar de Aragón al objeto de informar sobre la memoria de actividades del Consejo correspondiente al ejercicio 2001.

Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón n°: 149 de Serie A (V Legislatura)
Intervinienen: Sarria Contin, Jesus - Bernal Bernal, Chesus - Blasco Nogues, Blanca - Franco Sangil, Jesus - Gimeno Fuster, Mesias

El señor presidente (GARCÍA VILLAMAYOR): Señorías, damos comienzo a la sesión de la Comisión de Educación de 17 de junio [a las diez horas y veinte minutos].

Primer punto: lectura y aprobación, si procede, del acta de la sesión anterior.

Lectura y aprobación, si procede, del acta de la sesión anterior.

¿Alguna observación al acta?

Segundo punto del orden del día: debate y votación del informe de la ponencia del proyecto de ley de educación permanente de Aragón.

[El debate y votación de los informes de ponencia no son objeto de publicación en el Diario de Sesiones.]

Suspendemos la sesión solamente tres minutos [se suspende la sesión].

Continuamos con el tercer punto del orden del día, que es la comparecencia del presidente del Consejo Escolar de Aragón, a petición propia, al objeto de informar sobre la memoria de actividades del Consejo correspondiente al ejercicio 2001.

En primer lugar, darle la bienvenida al presidente del Consejo Escolar de Aragón, señor Sarría. A partir de ahora, la palabra es de usted por un tiempo aproximado de veinte minutos.

Comparecencia del presidente del Consejo Escolar de Aragón al objeto de informar sobre la memoria de actividades del Consejo correspondiente al ejercicio 2001.

El señor presidente del Consejo Escolar de Aragón (SARRÍA CONTÍN): Muchas gracias, señor presidente.

Señorías, buenos días.

Permítanme que les salude en nombre de todo el Consejo Escolar de Aragón, de sus cincuenta y seis miembros, y, siendo esta la primera vez que ante ustedes comparece un representante del mismo, quiero darle las gracias al parlamento aragonés, que sus señorías representan, por la Ley de consejos escolares de Aragón, que ustedes -o sus antecesores- elaboraron en 1998 y que posibilitó que hoy pueda estar aquí el órgano consultivo de la comunidad escolar no universitaria para rendirles cuentas y presentarles la memoria de sus actividades, tal y como indica el artículo 21 de dicha norma legal.

Decirles que, con la Ley de consejos escolares de Aragón, sus señorías crearon un ámbito de debate y participación social para la comunidad educativa aragonesa que estos años se ha ejercido día a día, por lo que queremos manifestarles nuestro agradecimiento más sincero a los legítimos representantes del pueblo aragonés.

Desde el 3 de diciembre de 1998, el Consejo Escolar se puso a caminar, y durante los dos primeros años se crearon las bases para asegurar su posterior funcionamiento.

En 1999, el Consejo se reunió cuatro veces en comisión permanente y diez en pleno; creó tres comisiones específicas de trabajo: una comisión de modelo educativo aragonés y ordenación curricular, otra de financiación y recursos educativos, y una tercera sobre tratamiento de la atención a la diversidad. Además, se redactó el reglamento de funcionamiento del propio Consejo y se creó una página web para facilitar la información y consultas diversas de la comunidad escolar, sin olvidar, por supuesto, los primeros dictámenes sobre documentos que envío el propio Departamento de Educación, como el calendario escolar y el informe que emitió por iniciativa propia el Consejo sobre la situación retributiva del personal docente. Eran, pues, los primeros pasos.

En el año 2000, el Consejo realizó cuatro sesiones de pleno y ocho de su comisión permanente. Emitió diez informes sobre las bases para un pacto por la educación en Aragón, el modelo educativo aragonés, las modificaciones al real decreto por el que se regulaban las pruebas de acceso a los estudios universitarios, el calendario escolar y la oferta escolar para el curso 2000-2001. También se informó la creación de diversos departamentos didácticos (economía, folk, lenguas de Aragón), la autonomía en la gestión económica de los centros, la ordenación de la respuesta educativa al alumnado con necesidades educativas especiales, la organización y funcionamiento de la inspección de educación, la descentralización de la enseñanza y la colaboración con las entidades locales, y el reglamento de derechos y deberes de los alumnos y las normas de convivencia en los centros.

Todos estos temas dictaminados provenían del departamento. De forma inmediata se comenzó a realizar el seguimiento de las propuestas que el consejo había realizado sobre los mismos para comprobar el grado de aceptación y asunción que habían tenido por parte de la Administración educativa, práctica que desde entonces se viene realizando de forma progresiva.

En ese ejercicio del 2000 se comenzaron a realizar a su vez los informes-estudios sobre la convivencia en los centros de educación secundaria obligatoria y sobre la diversidad. Para profundizar en dichos temas se realizaron unas jornadas de trabajo y reflexión en las que participaron los profesores don José Luis García Garrido y don Ramón Flecha y se envió a los centros aragoneses una extensa encuesta para profundizar en el análisis sociológico de los mismos.

Como habrán podido observar sus señorías, el trabajo del Consejo se iba incrementando y tomando cuerpo.

Hemos querido realizar esta introducción sobre estos años (el noventa y nueve y el 2000) para que ustedes puedan tener una visión más amplia y completa de las actividades de este órgano de participación en sus primeros cursos de funcionamiento.

De estos dos ejercicios entrego al presidente y al secretario ejemplares de sus memorias, en los que se especifican de forma pormenorizada los aspectos anteriormente expuestos para que consten en esta cámara y puedan ser consultados por los miembros de esta Comisión de Educación aquí presentes.

Pero deseamos indicarles, señorías, que el objeto fundamental de esta comparecencia es presentarles la memoria 2001, que el Consejo aprobó el 23 de enero del año en curso y que tuve el honor de poder entregar a los portavoces parlamentarios de Educación de esta cámara el día que salió de las prensas en el acto de inauguración de la nueva sede del Consejo.

Intentaremos resumir con brevedad el contenido de esta memoria de actividades del año pasado, haciendo alguna acotación que creemos de interés para el conocimiento y el trabajo parlamentario de sus señorías, pero sobre todo para que puedan comprobar el denodado y laborioso esfuerzo que realizan los consejeros y consejeras en una de las comunidades educativas escolares más activas y participativas a nuestro entender.

En los dos primeros capítulos de la memoria, sus señorías pueden comprobar tanto la composición actualizada como la renovación y sustitución de los miembros del consejo. Y decimos «renovación» porque el curso pasado procedía realizarla, tal y como indicaba la disposición adicional cuarta de la ley que este parlamento puso en marcha.

En este apartado queríamos indicar que sus señorías tuvieron a bien considerar que en el Consejo Escolar de Aragón estuviesen representados los grupos parlamentarios de estas Cortes. Créannos que nos complace el acierto de su decisión, y sepan que esta particularidad del Consejo Aragonés es muy bien valorada por otros consejos autonómicos de otras nacionalidades o regiones, y así nos lo han transmitido, y sepan también que, para nosotros, el trabajo de información recíproca es de sumo interés para el buen desarrollo de las actividades que se realizan.

A continuación, en la memoria pueden observar sus señorías el nuevo reglamento del Consejo, que sustituye al de 1999. Su nueva redacción, elaborada por los consejeros, ha tenido por objetivo dotarnos de un instrumento más ágil y práctico a la hora de desarrollar el trabajo cotidiano. Necesitábamos un reglamento que nos permitiese acortar los plazos de emisión de informes consultivos y que posibilitase una participación más viva y menos burocrática de las organizaciones sociales representadas en este consejo. Agilizar los trámites sin merma de la participación: esa es su filosofía.

Durante el año 2001, los órganos colegiados del Consejo se han reunido para realizar sus actividades seis veces en pleno y ocho en comisión permanente, oscilando la asistencia a los mismos entre el 67% y el 73%. En dichas sesiones se han debatido y examinado los proyectos de órdenes, decretos, anteproyectos de ley y resoluciones que nos ha enviado el Departamento de Educación del Gobierno de Aragón, siendo once en total.

Les acompañan los dos informes y seis resoluciones elaborados por el propio consejo, que bien eran fruto de amplios estudios realizados en el mismo sobre la convivencia y la diversidad o trataban sobre aspectos de la actualidad educativa, como la LOU o la necesidad de mejorar la participación autonómica en el Consejo Escolar del Estado.

Ahí están reflejadas las actas de las respectivas sesiones con los resultados de todas las votaciones. Sería muy extenso comentar a sus señorías los contenidos pormenorizados de todos los dictámenes, informes y resoluciones pergeñadas durante el año 2001, por lo que optaremos por dar unas breves pinceladas sobre los mismos, destacando algún rasgo que pueda ser del interés de todos.

Uno. Dictamen al decreto de regulación de las escuelas de música y danza. Se realizaron puntualizaciones a las llamadas extensiones de conservatorio, a la habilitación específica, a la ausencia de algún artículo respecto a la financiación de las escuelas de música y danza, y se explicitó la necesidad de crear un marco común de referencia a los convenios que se establezcan para la creación y desarrollo de las mismas.

Dos. Dictamen al anteproyecto de ley de educación permanente, un tema que -creo- esta Comisión de Educación también ha tratado en profundidad en fechas muy cercanas. Se vio oportuno el anteproyecto y se propuso una mayor claridad en cuanto a la gestión de los tres subsistemas, en cuanto al proceso administrativo de titulaciones y las competencias respectivas. Se abogaba también por garantizar los suficientes recursos económicos y la estabilidad laboral docente. Se proponía, a su vez, que de forma progresiva se aliviaran las cargas que soportan en educación de personas adultas las corporaciones locales e incluso que la Administración aragonesa asuma el papel que actualmente ocupan las diputaciones provinciales en la financiación de los programas de educación de personas adultas.

Tres. Dictamen a la orden por la que se regulaban las actividades de estudio alternativas a las enseñanzas de la religión. El Consejo consideró positiva esta propuesta.

Cuatro. Dictamen al proyecto de decreto por el que se regulan la composición, organización y funcionamiento de los consejos escolares provinciales, comarcales y municipales, como desarrollo de la Ley de consejos escolares de Aragón. Se valoró la oportunidad del mismo y se propuso que no se desarrollen los consejos escolares provinciales; que se potencien -eso sí- los locales y comarcales, buscando fórmulas de participación flexible en las que se incremente la representación de los diferentes sectores educativos y de los partidos políticos, integrando en dichos consejos a los representantes locales en los consejos escolares de centro.

Cinco. Dictamen al decreto por el que se regula la colaboración del Gobierno de Aragón con las entidades locales para el establecimiento y funcionamiento de la red pública de escuelas infantiles de primer ciclo. Se valoró positivamente, en la medida que suponen políticas activas hacia la mujer trabajadora. Se propuso que se contemplasen horarios amplios, servicios de comedor, financiación suficiente a los ayuntamientos, incorporando otros componentes de gasto a los módulos económicos, y que los convenios que se establezcan acojan a todo el alumnado que demande plaza en este centro educativo.

Seis. Dictamen al decreto por el que se regula el procedimiento para la concesión de subvenciones y ayudas públicas en materia de enseñanza no universitaria. En este tema se le sugirió al departamento la posibilidad de acceso de las asociaciones de padres y madres a estas ayudas públicas.

Siete. Dictamen al decreto por el que se regula el sistema de financiación del segundo ciclo de Educación Infantil mediante la colaboración de la Administración educativa aragonesa con entidades e instituciones sin ánimo de lucro. El Consejo valoró positivamente el proyecto de decreto, ya que extendía la gratuidad, atendía necesidades de escolarización y respondía a una demanda social generalizada. También reconocía el esfuerzo desarrollado para que la escolarización del alumnado con necesidades educativas especiales se realice en este ciclo de manera igualitaria en todos los centros que reciban fondos públicos. Se señalaban los criterios que han de reunir los centros concertados susceptibles de conveniar dicho tramo educativo (cubrir necesidades de escolarización, cohesión social, escolarización corresponsable del alumnado necesitado de compensación educativa, entre otros). Se abogaba por un clima de diálogo y de negociación para desarrollar esta medida, por la periodicidad anual de los convenios, por la igualdad laboral de los docentes, y se consideraba necesario que la Administración dotase de recursos materiales y humanos a los centros.

Ocho. Dictamen al proyecto de orden por el que se regulan la composición, estructura y funciones de los equipos de orientación educativa y psicopedagógica. El Consejo instó a que se elaborase un decreto de orientación previo a la orden, manifestando que la misma tiene un fuerte desequilibrio en su contenido, no define la red de equipos ni fija orientaciones sobre las dimensiones territoriales o el número de alumnado que puede atender. También se aconsejaba incrementar los recursos humanos, clarificar las funciones de los equipos en los centros tanto públicos como concertados, ampliando la intervención en todos ellos.

Nueve. Dictamen al proyecto de orden por el que se regula la acción educativa para el alumnado que presenta necesidades educativas especiales derivadas de condiciones personales de discapacidad física, psíquica o sensorial, o como consecuencia de una sobredotación intelectual. El Consejo recomendaba revisar todas las disposiciones vigentes sobre el tema para coordinarlas y estructurarlas mejor. Indicó también la necesidad de elaborar un decreto de admisión de alumnos que garantice la distribución equilibrada de los mismos en todos los centros sostenidos con fondos públicos, considerándolos a todos ellos como centros de integración. Además, se propone reconsiderar el procedimiento de evaluación psicopedagógica, regular el perfil profesional de los docentes que intervienen en esta atención, precisando las funciones de los profesores de pedagogía terapéutica, y que se establezcan convenios con otras instituciones.

Diez. Dictamen al proyecto de orden por el que se establecen medidas de intervención educativa para el alumnado con necesidades educativas especiales que se encuentre en situaciones personales, sociales o culturales desfavorecidas o que manifieste dificultades graves de adaptación escolar. A este dictamen, el Consejo propuso las mismas consideraciones generales realizadas al dictamen anteriormente expuesto; además, sugirió diversas propuestas a realizar en los centros de educación secundaria obligatoria sobre las unidades de carácter externo, sobre las unidades de intervención educativa y, como sugerencia importante, se instaba al departamento a elaborar un plan integral para la inmigración en Aragón.

Once. Dictamen sobre el calendario escolar 2001-2002. El Consejo lamentó no haberlo recibido con el suficiente tiempo de antelación y se dictaminó por el procedimiento de urgencia; además, se tomó el acuerdo de formar una comisión específica en el próximo curso para realizar un informe genérico sobre el calendario escolar aragonés, teniendo en cuenta en el análisis los países de nuestro entorno y de otras comunidades autónomas, estableciendo criterios plurianuales y teniendo en cuenta la necesaria descentralización provincial, comarcal y local.

A todos estos dictámenes que les he enumerado se les ha ido realizando un seguimiento para poder evaluar la toma en consideración de los mismos. Sus señorías pueden profundizar en la memoria sobre lo indicado.

A continuación queremos presentarles los resúmenes de dos informes amplios y documentados que han sido elaborados por este Consejo: los informes sobre convivencia y diversidad. Ambos trabajos se han enviado a todos los centros aragoneses y han sido muy bien acogidos. Nos gustaría que sus señorías los conozcan más en profundidad, aunque la brevedad de esta comparecencia nos obliga a resumir mucho.

El informe sobre la convivencia en los centros de educación secundaria se inició en el año 2000 y se terminó al siguiente. Arrancó con la investigación realizada por don Ramón Garcés, sociólogo del Instituto de Ciencias de la Educación de la Universidad de Zaragoza, basada en entrevistas a grupos de alumnos, profesores y padres, y que se remitió íntegra a los miembros del Consejo -su texto completo se puede consultar en la página web del ICE de la Universidad de Zaragoza-. Junto con esta investigación se aportó la documentación sobre el plan de convivencia enviada por el Departamento de Educación. Los consejeros presentaron propuestas, se analizaron, y a continuación se elaboró un documento síntesis que fue enmendado y debatido en pleno, hasta su aprobación definitiva el 19 de diciembre de 2001.

Aunque sea de forma resumida, merece la pena leer las conclusiones de este estudio. Tiene unas consideraciones generales conceptuales interesantes sobre el significado de la convivencia escolar o la disciplina y sus interacciones sociales. Tras señalar que un objetivo de los centros aragoneses debe ser que todos elaboren su propio plan de convivencia, llega a la conclusión de que en Aragón no existe un clima generalizado de violencia escolar y ni siquiera de indisciplina grave; no obstante, se propone un modelo de gestión de la convivencia escolar, realizando propuestas concretas para todas las instituciones que intervienen en el proceso educativo.

El informe sobre atención a la diversidad fue una iniciativa paralela a la anterior. Su diseño se configuró en la comisión de modelo educativo y desarrollo curricular del propio Consejo. Se partió de un cuestionario-encuesta que se envió a ciento ochenta y dos centros aragoneses sostenidos con fondos públicos, de los que contestaron noventa y dos. Don Luis Fernando Turrión redactó el análisis-comentario sobre la encuesta. Posteriormente fue debatido por una comisión del Consejo junto a la documentación remitida por el Departamento de Educación.

Tras el consiguiente proceso de enmiendas, debate y conclusiones se redactó un documento de síntesis que sus señorías pueden consultar en la memoria. En dicho informe se reflexiona conceptualmente sobre la diversidad, considerando la misma como una riqueza social a la que hay que dar un tratamiento global. Se realiza un diagnóstico de los problemas relacionados con la diversidad, concluyendo que los problemas no los ha creado la LOGSE, sino que son los mismos que tienen los países de nuestro entorno. Tras señalar los riesgos de que se configure en Aragón una red dual con un irregular reparto de alumnos, y para evitar el efecto huida y los centros gueto, se proponen cincuenta posibles soluciones y actuaciones concretas, siendo algunas de ellas criterios de actuación, medidas de carácter organizativo -se insta, por ejemplo, a la elaboración urgente de un nuevo decreto de admisión de alumnado-; otras son de formación y curriculares y otras sobre objetivos y contenidos. Cincuenta, como les decía. Para terminar, se sugieren algunos cambios formales en la ordenación del sistema educativo, como, por ejemplo, replantearse la posibilidad de repetir en el primer curso de la ESO y la ampliación de los programas de diversificación curricular y garantía social desde los quince años.

Para el Consejo Escolar de Aragón son de vital importancia sus resoluciones aprobadas, ya que las mismas han partido de la iniciativa de sus consejeros u organizaciones presentes en el mismo, o recogidas del tejido social asociativo aragonés. Creemos conveniente que sepan que durante el 2001 fueron seis las que se emitieron. De forma resumida, estos son sus contenidos.

Primera. El Consejo considera necesaria y positiva la presencia de los consejos escolares autonómicos en el Consejo Escolar del Estado.

Segunda y tercera. El Consejo insta al departamento a promover que la enseñanza de doctrina de las diferentes confesiones religiosas se realice fuera del horario sin tratamiento curricular alguno, en consonancia con lo aprobado en estas Cortes aragonesas; asimismo, se insta también a que se vele por el cumplimiento y salvaguarda de la normativa legal vigente sobre la enseñanza religiosa escolar y las actividades de estudio alternativo.

Cuarta. El Consejo propuso que se ampliase a treinta horas lectivas el horario en el primer ciclo de la ESO para evitar la disminución en las áreas de plástica y música.

Quinta. Sobre la LOU, el Consejo Escolar manifestó su malestar y rechazo a la misma ley orgánica elaborada por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

Sexta. El Consejo propone también al Departamento de Educación que se cree una oficina de atención e información educativa.

A continuación, y antes de terminar la memoria, el consejo cree conveniente también adjuntar en la misma la planificación indicativa para el ejercicio siguiente (esto es, para el presente curso), en la que se recogen muchas de las propuestas de trabajo surgidas a lo largo de todo el curso.

Ahí las tienen clasificadas por objetivos, pero entenderán sus señorías que no debemos extendernos en su enumeración y estarán conmigo que será de mayor interés comprobar en la próxima comparecencia el grado de ejecución de todo lo que allí es una mera manifestación de intenciones.

Deben también saber sus señorías que el Consejo tiene a su vez pequeñas relaciones institucionales: visitas del presidente y consejeros a jornadas educativas, actos oficiales y protocolarios solicitados por diferentes sectores y organizaciones de la comunidad escolar; ahí están reflejadas.

Y, para terminar, se adjunta un balance económico de los gastos realizados. Para que ustedes lo puedan contextualizar les indicaré que el presupuesto del Consejo estuvo en 1999 alrededor de los diez millones de pesetas, en el año 2000 ascendió a doce y en el 2001 superó los catorce. Inclúyanse en dichos presupuestos todos los gastos de personal.

Y, como de bien nacidos es ser agradecidos, queremos que sepan que todo el trabajo aquí enumerado fue dirigido por don Agustín Ubieto y por don Bernardo Bayona, anteriores presidentes de este Consejo Escolar de Aragón. A este que les habla solo le cabe el mérito de haber compartido con ellos la ilusión y el trabajo de poner en funcionamiento este Consejo como miembro de su Comisión Permanente.

Y así ha sido el resumen de la memoria de 2001 del Consejo Escolar de Aragón, que hemos tenido el placer de exponer a sus señorías. No obstante, antes de terminar esta intervención, quisiera comunicarles varias ideas o reflexiones sobre el Consejo.

Sepan sus señorías primero que los consejeros y consejeras del Consejo Escolar de Aragón nos sentimos orgullosos de pertenecer a él y creemos firmemente en la importancia y necesidad de estos órganos consultivos y de participación que ustedes han puesto en nuestras manos. Defendemos el debate democrático, tenemos la ilusión y el afán de buscar consensos y de llegar a acuerdos, por lo que nos reiteramos en la idea de tratar en nuestro seno todo lo que preocupe a la sociedad aragonesa en materia de educación no universitaria.

Somos también conscientes de que nuestros debates y dictámenes no tienen el eco social y mediático que a nosotros nos gustaría; a pesar de ello, manifestamos nuestra voluntad de seguir trabajando con ahínco para colaborar en la mejora de la educación aragonesa. Y tengan la firme convicción de que en el Consejo ha reinado y reina un buen clima de trabajo, un buen ambiente de relaciones entre todas las organizaciones de la comunidad escolar aragonesa. Este espacio de convivencia y tolerancia es para todos los miembros del Consejo Escolar de Aragón algo por lo que merece la pena seguir trabajando en esta tierra.

Queremos transmitirles también que vamos a ser fervientes defensores de nuestra autonomía. Los intereses del Consejo Escolar de Aragón no son los de unos ni los de otros: son los generales de la comunidad escolar aragonesa; por eso les pedimos su colaboración para mejorar la proyección social de nuestros trabajos y dictámenes y, sobre todo, no duden de que nos tienen a su entera disposición para que ustedes, los auténticos representantes de la sociedad aragonesa en materia educativa, demanden.

Espero que mi disertación haya sido de su interés y les agradezco la atención que me han dispensado.

Muchas gracias, y estoy para lo que ustedes precisen.

El señor presidente (GARCÍA VILLAMAYOR): Gracias, señor presidente del Consejo Escolar de Aragón.

A continuación tienen la palabra los grupos parlamentarios, empezando por el portavoz de Chunta Aragonesista, señor Bernal.

El señor diputado BERNAL BERNAL: Gracias, señor presidente.

Muchas gracias, señor presidente del Consejo Escolar de Aragón, por su comparecencia y por su optimismo, este optimismo que nos ha transmitido hoy en torno a la función y el papel del Consejo Escolar de Aragón.

La primera cosa que yo le desearía es que siga con este optimismo y que dure más que sus antecesores. Yo tengo entendido que los antecesores también llegaron con mucho optimismo, con muchas ganas de trabajar, pero luego parece que los acontecimientos les han ido dando la espalda respecto a sus deseos; y en ese sentido yo entiendo la situación, que no es muy adecuada, de que usted en realidad está presentando un informe de una etapa en la que usted no era el presidente de este Consejo.

En todo caso, yo quiero transmitir en nombre de nuestro grupo el reconocimiento a la labor hecha por el Consejo Escolar y el reconocimiento en el sentido de que sí que cumple con una... Bueno, el Consejo, en la ordenación de los organismos, de la articulación institucional, yo creo que tiene un papel fundamental y que lo está cumpliendo: el de transmitir la opinión de la comunidad educativa aragonesa.

La segunda parte, que es que, además, esa opinión de la comunidad educativa tenga su traducción en las actuaciones institucionales, quizá ya no está en la mano de ustedes, ya no está en la mano del Consejo el que esto tenga que cumplirse. Y en ese sentido sí que he detectado, permítame que le diga -pero, vamos, yo me alegro, porque yo soy un optimista también por naturaleza-, un exceso de optimismo cuando dice usted que habrá que evaluar en el futuro el cumplimiento de sus dictámenes. Se puede ver ya, porque tenemos ya dos memorias, la del 2000 y la del 2001, y se puede hacer ya un balance, no hay que esperar a lo que ocurrirá en el futuro; se puede ver ya cuál es el balance respecto al cumplimiento. El cumplimiento es bajo; el cumplimiento por parte del Gobierno de lo que ustedes les indican es bajo. Hay más cumplimiento por parte de los grupos parlamentarios en las Cortes de Aragón, que solemos recoger algunos de sus dictámenes referidos a asuntos de candente actualidad en algunos casos, y vive Dios que le puedo garantizar que tienen eco sus dictámenes en esta cámara, en distintos debates, en intervenciones parlamentarias retomadas y tenidas en cuenta por todos los grupos parlamentarios: eso es cierto.

Y le voy a hacer solo dos preguntas: una porque, curiosamente, debatimos hace dos Plenos en esta cámara respecto a un asunto que mi grupo parlamentario retomó directamente de su dictamen, al que se ha referido, el que ha dicho usted dictamen número ocho del año 2001, referido a la composición, estructura y funciones de los equipos de orientación educativa y psicopedagógica. No hay más que repasar ese dictamen para ver, señor presidente, que, lastimosamente, no solo no se ha cumplido, sino que el Departamento de Educación y Ciencia del Gobierno de Aragón no lo ha tenido en cuenta para nada. Le puedo garantizar esto porque yo retomé de este mismo dictamen una iniciativa parlamentaria que ni siquiera ha sido aprobada en los términos en los que venía por parte del Consejo Escolar y en buena parte de los términos en los que yo la defendí, pero se ha aprobado algo.

Me temo que pueda ocurrir con algunos aspectos de los que se aprueban en las Cortes de Aragón como con los dictámenes que se aprueban en el Consejo Escolar de Aragón, que son tenidos en cuenta, sí que significan debate e interés por parte de la comunidad educativa en trasladar su opinión, pero el problema con el que nos encontramos en la inmensa mayoría de los dictámenes es que el Gobierno no es todo lo sensible que debiera para con estos informes, que, por supuesto, no son vinculantes -eso, como todo órgano consultivo, ya lo sabemos-. Y, en ese sentido, yo quería preguntarle eso, qué opina en concreto de ese dictamen sobre la composición, estructura y funciones de los equipos de orientación educativa, en el que ustedes fijaban unas prioridades, unos plazos para una regulación global de la orientación en Aragón que no se ha dado.

Y la segunda pregunta se la voy a hacer sobre algo en lo que usted ya sí que tiene presencia, que es en el año 2002, y, aunque no tenemos todavía la memoria, no habrá en la memoria del 2002 reflejo de algo que no ha ocurrido, y por eso yo le quiero hacer esa pregunta, porque como no se la podré hacer el año que viene porque no figurará en la memoria... ¿No le parece a usted sospechoso, señor presidente, que el Gobierno no le haya solicitado ningún dictamen al Consejo Escolar antes de tomar una decisión tan importante como la que tomó en Consejo de Gobierno el pasado 17 de abril respecto a la generalización de los convenios en el segundo ciclo de Educación Infantil? ¿No le parece extraño, no le parece sospechoso que, ante una cuestión como esta, que -usted estará de acuerdo conmigo, como lo está el resto del Consejo Escolar- es una medida importante, una medida de política educativa, cuando salta la liebre, el galgo de Lucas se pone a mear? Es decir, precisamente en el momento clave, cuando se toma una medida de política educativa trascendente, al Consejo Escolar se le obvia, se le ningunea y no se le dice que emita un dictamen respecto a esa orden.

Eso es todo. Muchas gracias. Que siga trabajando con estas ganas.

El señor presidente (GARCÍA VILLAMAYOR): Gracias, señor Bernal.

A continuación tiene la palabra la portavoz del Grupo Parlamentario del Partido Aragonés, señora Blasco.

La señora diputada BLASCO NOGUÉS: Gracias, presidente.

En principio, dar la bienvenida al presidente del Consejo Escolar y agradecerle la memoria que nos ha presentado, la memoria del año pasado, cumpliendo con lo que dice el artículo 21 de la Ley del Consejo Escolar de Aragón, que dice que nos traerá o presentará la memoria a las Cortes de Aragón. Se lo agradecemos de verdad.

Creemos que la labor que está realizando el Consejo es la labor que debe cumplir. Nosotros no queremos ver más allá ni creemos que haya que ver más allá de las labores que así indica la Ley del Consejo Escolar, que aprobamos en esta cámara en el año noventa y ocho, justo o aproximadamente justo un año antes de recibir las transferencias educativas.

Hay que decir que nosotros creemos que, a lo largo de estos dos o tres años de creación y vivencia del Consejo Escolar, la labor -vuelvo a repetir-, la misión fundamental con la cual se creó el Consejo ha sido cumplida no solamente por este equipo, sino por los equipos anteriores, que era, en principio, la de la participación. Una palabra que creo que es importantísima y fundamental no solamente en todos los niveles y sectores de este sistema democrático en el que vivimos, sino principalmente en el sector educativo; todos queremos que el sistema educativo en Aragón sea vivo, dinámico, que participe, y que participe a través de los canales que los propios políticos en esta propia cámara creamos, como es el Consejo Escolar.

Nosotros no queremos utilizar el Consejo Escolar como un arma para arrojarla al Gobierno o como una medida de control al Gobierno. Nosotros creemos que el Consejo Escolar es mucho más que todo eso que otros pretenden utilizar, porque nosotros creemos que, en el momento en que se aprueba mediante ley, lo que estamos diciendo los políticos es que el Consejo Escolar no puede ser -vuelvo a repetir- una medida de control, sino que es un órgano ya, el Consejo Escolar es un órgano en sí con unos fines muy concretos, con unas medidas muy concretas y con una composición también muy concreta. Muchas veces criticamos el déficit de ciudadanía o decimos que estamos en una sociedad en la cual la ciudadanía ya no quiere participar en las cosas de la política; creemos que es precisamente en el Consejo Escolar en este caso donde realmente hay que participar y hay que valorar el trabajo que se realiza. Por eso a mí no me vale el que algunos digan: «Le felicitamos por unas cosas, pero ustedes no nos hacen caso, su trabajo no vale para nada», etcétera, etcétera. Por ello, desde el PAR debo decir que valoramos mucho lo que ustedes hacen y que cumplen, porque el órgano es consultivo y sus informes deben ser preceptivos, pero no deben ser o no son nunca vinculantes, porque así nos lo marcamos en esta cámara y porque los órganos consultivos o los órganos de los diferentes consejos, tanto sectoriales como de otro tipo, lo que deben hacer es asesorar al Gobierno y no vincular.

Partiendo de ahí, nosotros creemos que la actividad que han realizado a lo largo de estos últimos años va cada vez a más. No solamente esas reuniones, sucesivas reuniones que realizan a lo largo del año, en el cual se ve que el Consejo Escolar es un órgano dinámico y vivo por los diferentes informes que se realizan. También debo decir que, aunque parezca que el Gobierno no hace caso, no solamente estas Cortes, sino que el Gobierno sí que introduce modificaciones que no son la totalidad de lo que marca el Consejo, pero sí que suavizan muchas veces medidas, órdenes, decretos. Teniendo en cuenta que todas las partes educativas forman parte del Consejo Escolar (sindicatos, padres, directores de centros, la propia Administración están dentro), por ello, su opinión creo que es importante y realmente es valorada.

La verdad es que le ha tocado vivir unos meses de modificaciones y de transformaciones en el sistema educativo, no solamente a nivel autonómico, sino también a nivel estatal -esos informes sobre la LOU, sobre la Ley de calidad-. La propia sociedad nos está invitando a los políticos a que las leyes educativas deben estar acordes con lo que necesita la sociedad; no podemos mantener un sistema, una normativa, unas leyes educativas que vayan por un lado mientras la sociedad nos está exigiendo otras cosas.

La verdad es que desde el Partido Aragonés debo decir que sí que tenemos en cuenta todos los informes que ustedes emiten; seguimos no solamente el desarrollo -vuelvo a repetir-, sino la opinión de todo el sector a través del órgano encauzado a través del Consejo. Y, simplemente, no solamente quisiéramos felicitar al anterior equipo, que, como bien dice, es el trabajo que usted presenta hoy, el contenido del trabajo que usted presenta, sino también le instamos a seguir en este trabajo que están realizando, que no es fácil, porque siempre hemos dicho que el sector educativo es muy complejo, pero creemos que es fundamental; es fundamental no solamente para que se cumpla la ley, se cumpla la Constitución, se cumpla nuestro estatuto, sino que es fundamental para que, precisamente, la ciudadanía aragonesa participe a través del Consejo Escolar dando su opinión sobre el tema del sistema educativo que queremos y que necesitamos.

Por ello, felicidades, y gracias por venir aquí, a la comisión.

El señor presidente (GARCÍA VILLAMAYOR): Gracias, señora Blasco.

A continuación tiene, por un tiempo máximo de diez minutos, la palabra el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista.

El señor diputado FRANCO SANGIL: Muchas gracias, señor presidente.

Le agradezco, además, el que me recuerde la limitación del tiempo. Intentaré no abusar de ella; ni siquiera llegar a ella. Muchas gracias.

Señor presidente del Consejo Escolar de Aragón, bienvenido a esta Comisión de Educación en nombre del Grupo Socialista; le damos la bienvenida y le agradecemos su comparecencia hoy aquí, su solicitud de comparecencia por iniciativa propia ante esta comisión para presentar la memoria del Consejo Escolar de Aragón del año 2001.

Señor presidente, las transferencias educativas se transfieren -valga la redundancia-, Aragón gestiona la educación no universitaria, teóricamente, desde el 1 de enero de 1999. En este proceso, la Ley del Consejo Escolar, del año noventa y ocho, ya plantea, posibilita que haya un órgano consultivo, de asesoramiento, de participación que ayude a que la comunidad educativa no universitaria pueda plantear sus opiniones, pueda plantear sus ideas sobre lo que necesita y debe ser la educación aragonesa, la educación de Aragón.

Su presencia hoy aquí, desde nuestro punto de vista, es señal de la normalización de estos procesos, no siempre fáciles, de las transferencias, no siempre acomodados a los tiempos que todos quisiéramos, y más en un proceso como es el educativo, donde en este momento a nivel -digamos- de la sociedad occidental se están debatiendo muchas cuestiones de lo que deben ser el futuro y el presente, el presente y el futuro de lo que es la educación acomodada a una situación cambiante, muy cambiante de la sociedad occidental -toda en general, pero en este caso me refiero a la sociedad occidental-. Esto, pues, es señal de normalización, de que tenemos ya en marcha, ya llevamos unos años de transferencias educativas, de gestión educativa, pero, evidentemente, estamos todavía en el umbral de todo el proceso, que debe requerir una acomodación de la educación y de sus enseñanzas a la estructura, a la historia y al futuro de lo que debe ser Aragón en cuanto a educación.

El Consejo Escolar tiene la gran misión de posibilitar la participación a través del asesoramiento, a través de la consulta, a través de que toda la comunidad educativa pueda verse representada en un órgano de esta calidad, como es el Consejo Escolar de Aragón.

Tenemos un reto importante, como lo vemos desde el Grupo Socialista, señor presidente, tenemos un reto importante en este momento: por un lado, necesitamos imperiosamente que el Consejo Escolar de Aragón y toda la sociedad aragonesa caminen juntos en lo que es esa definición de lo que es el currículum aragonés, que no solamente es algo sencillo y algo no ambicioso y algo -digamos- por cumplir un requisito, sino que el currículum aragonés, desde nuestro punto de vista, desde el Grupo Socialista, debe ser un proyecto muy ambicioso de acomodación de lo que es Aragón y de lo que debe ser Aragón dentro de lo que es el marco de España y el marco europeo; esa necesidad de definir con claridad y con ambición lo que necesita la sociedad aragonesa para sus alumnos y alumnas en general. Hoy estábamos debatiendo en esta comisión hace un momento, votando en comisión los artículos de una ley de educación permanente, para configurar una educación que acompañe al ciudadano en toda su trayectoria desde que nace hasta el final de sus días, pero, sobre todo, acomodándolo a una necesidad de formación personal, profesional y a un compromiso con una sociedad que le da y le proporciona ese tipo de educación.

Es un reto ambicioso e importante el que tenemos en este momento, cuando estamos definiendo lo que queremos para Aragón en materia educativa. Pero no solamente es este el momento y la necesidad de acomodar esta situación de la educación como fruto de las transferencias educativas; como decía antes, necesitamos en este momento también que nos adelantemos por lo menos en el estudio de las grandes decisiones que hay que tomar en materia educativa en Aragón y en todo lo que es la cultura occidental en este momento.

El Consejo Escolar debe emitir los informes preceptivos que el Gobierno debe enviarle, pero nosotros también valoramos en este momento el papel que como Consejo tiene de iniciativa propia, de asesoramiento, de estudio, de adelanto de las cuestiones que una sociedad tan vertiginosamente cambiante está demandando; ese papel del Consejo, que con una participación tan amplia -por un lado- y cualificada -por otro- de toda la comunidad educativa es necesario en este momento que trabaje para adelantarse, si es posible, a las nuevas situaciones que debe abordar la educación como consecuencia de ese mundo y de esa sociedad cambiantes.

Por lo tanto, valoramos muy positivamente el trabajo que se viene desarrollando en el Consejo Escolar y, sobre todo, demandamos, si es posible, que ese trabajo siga teniendo ese nivel y, sobre todo, que no olvide ese papel que usted ha confirmado de asesoramiento, de iniciativa para poder ir adelantándonos a los retos que en este momento tenemos.

El presidente de un Consejo Escolar requiere un perfil que a veces no es fácil -yo diría que es muy difícil-. El presidente de un Consejo Escolar, de un órgano de participación y de asesoramiento tiene que ejercer un liderazgo que sea capaz de manifestar ese optimismo que usted ha estado manifestando hoy aquí, ese optimismo creativo necesario para poder abordar las funciones que debe desarrollar el Consejo Escolar de Aragón, pero, a la vez, debe ser un líder que tenga capacidad para dar a entender a los consejeros y consejeras que trabajan directamente con él, a todos los consejeros y consejeras que componen el Consejo Escolar de Aragón, que los dictámenes, que las propuestas, que las iniciativas, a veces, no se toman en consideración o no pueden tomarse en consideración de una manera inmediata. Pero que a nadie le quepa duda de que, cuando se trabaja en una dirección de participación, todos esos dictámenes, todos esos informes, todos esos estudios que se presentan son siempre, deben ser siempre tenidos en cuenta, y, aunque no se vea su traslación inmediata a la gestión, sin duda, los consejeros deben entender y comprender que esos estudios nunca caen en saco roto. Ese doble papel de iniciativa, de motor del presidente del Consejo Escolar y, a la vez, de coparticipación con los consejeros y consejeras en esos estudios para que se vea que no solo es posible trabajar de cara al presente, sino que lo más importante es no olvidar tampoco el futuro, que es donde están los retos que la educación aragonesa en este momento tiene que abordar y tiene que acertar en sus decisiones.

Le agradecemos su comparecencia, y cuente con nuestro grupo para cuantas aportaciones podamos hacerle.

Muchas gracias, señor presidente del Consejo Escolar de Aragón.

Gracias, presidente; no sé, creo que no me he pasado del tiempo.

Muchas gracias.

El señor presidente (GARCÍA VILLAMAYOR): Ha estado usted bastante ajustado al tiempo.

Gracias, señor Franco.

A continuación tiene la palabra el portavoz del Grupo Parlamentario del Partido Popular, y la misma observación: por un tiempo máximo de diez minutos.

El señor diputado GIMENO FUSTER: Gracias, señor presidente.

Nobleza obliga a agradecer al presidente del Consejo Escolar de Aragón, don Jesús Sarría, su comparecencia en esta mañana. Y le voy a manifestar ya, para iniciar mi intervención, un deseo, un deseo que está cargado con una carga explosiva -explosiva no en el sentido de atentado, no-: átese usted los machos, áteselos, porque me da la impresión de que, si usted cumple con los compromisos que en su intervención nos ha dejado encima de la mesa, no tendrá la oportunidad de presentar el informe del Consejo Escolar del año 2002, no tendrá la oportunidad; correrá usted el mismo camino que corrieron sus antecesores. Pero, bueno, a probar, y, según ha dicho el portavoz del Partido Socialista, parece ser que usted tiene el perfil correcto para ser el presidente ad calendas graecas del Consejo Escolar de Aragón -digo «ad calendas graecas»-. Posiblemente hagan falta una serie de condicionantes que no tuvieron los anteriores.

Pero vamos a la memoria. Yo tengo que coincidir con el portavoz de Chunta Aragonesista; ha analizado no pormenorizadamente el informe que usted nos ha presentado, pero sí las líneas básicas del mismo. Excesivo optimismo, y se lo intentaré demostrar. Dice el refrán que, para prueba, con un botón basta. Yo no le voy a poner el botón; yo le voy a poner botones para muchas camisas. Yo estoy convencido de que la voluntad de los consejeros, de todos los consejeros, del equipo directivo del Consejo Escolar, incluso de su presidente, la voluntad es buena, es positiva y es loable, pero me da la impresión de que desde el departamento no les hacen a ustedes ni puñetero caso. Y digo «ni puñetero caso». Hombre, yo entiendo -y esto hay que reconocerlo de forma muy clara- que la labor del Consejo Escolar es una labor consultiva y coincido también con algunos que me han precedido en el uso de la palabra en que el Gobierno de Aragón es, al fin y a la postre, el responsable, el que tiene que tomar la decisión última y debe recoger prácticamente no todas, sino sugerencias que le vienen de los órganos de consulta; y el Consejo Escolar es un órgano de consulta.

Es la primera vez que tiene usted la oportunidad de dar a conocer ante las Cortes de Aragón el trabajo y el funcionamiento del Consejo Escolar. Usted ha reconocido también que lo único que ha hecho en esta memoria es recoger el fruto del trabajo, de la actividad de sus dos antecesores, como el que le suceda a usted -Dios le guarde a usted muchos años-, con toda probabilidad, recogerá los frutos de su trabajo, del propio y de los consejeros.

Pero mire, señor presidente, yo he notado -iré desmenuzando algunos de los aspectos-, yo he notado que la memoria es un gran documento -se lo digo sinceramente-, el trabajo del Consejo ha sido abundante, ha sido numeroso, pero ¿de qué sirve el trabajo si después no da los resultados que se esperan de ese trabajo? Y le voy a hacer una reflexión general, para todo el Consejo, que, además, tengo que decirle que en el Consejo no están representados los grupos parlamentarios de la cámara, no: en el Consejo Escolar están representados los partidos políticos con representación parlamentaria. Fue esa una enmienda que presentó este Gobierno para modificar la ley anterior, para dar cabida a todos los partidos políticos; entonces, dar cabida a todos los grupos parlamentarios. La representación en el consejo no es de los grupos parlamentarios, sino de los partidos políticos con representación parlamentaria.

Y le voy a poner el primer ejemplo. Si el Consejo Escolar de Aragón es un órgano de consulta y en él están representados yo me atrevería a decir que todos los agentes sociales, todos, absolutamente todos -no hablo del número ni de la proporcionalidad-, están todos, absolutamente todos los agentes sociales implicados en el mundo de la educación, me gustaría saber, que me responda al primer interrogante que le voy a dejar encima de la mesa: ¿qué ha hecho el Consejo Escolar de Aragón con la firma o con la decisión o con el decretazo en ciernes o con la actuación del Gobierno en lo que hace referencia a los conciertos en materia de educación no universitaria concertada?; ¿qué ha hecho? Pasividad total y absoluta. Y esto viene de forma muy clara a lo que le he dicho en mi primera reflexión: que usted durará, estará allí en ese puesto en tanto en cuanto no le ponga trabas al propio funcionamiento del Departamento de Educación.

Mire, la primera reflexión: ¿hasta cuándo, qué va a hacer usted, o qué va a hacer el Consejo? Me da la impresión de que ahora poco, porque, desde luego, el Gobierno de Aragón, hábilmente, legítimamente, ha practicado aquella política de las repúblicas sudamericanas, de los conflictos fronterizos, que, cuando tienen una situación interna que no es posible sujetarla por ningún lado, recurren a que el país vecino ha pisado parte, ha atravesado sus fronteras, y entonces trasladan el problema. El problema está latente ahí; lo que pasa es que la huelga del 20 de junio ha desviado el tema.

Yo quiero -se lo recomiendo, sencillamente por el bien de la comunidad educativa aragonesa- que usted lleve al Consejo el análisis de esta situación, lo lleve al Consejo, y que el Consejo se defienda y que diga. Y usted, lo único que puede hacer es trasladar, lo mismo que nos ha hecho, las conclusiones o las sugerencias de los distintos sectores de la comunidad educativa para elevarlas al Gobierno.

Mire, de esta memoria que usted nos ha traído aquí, no voy a entrar en lo que ha sido el funcionamiento del Consejo, que me parece correcto -de sus reuniones, de los acuerdos a los que ha llegado, de la creación de comisiones que analicen distintas problemáticas-, no, me voy a referir fundamentalmente a aquello -me lo va a permitir- que afecta a la comunidad educativa directamente, como son los dictámenes que tiene obligación el Consejo Escolar de emitir en lo que hace referencia a toda la legislación -sea del tipo de ley, de decretos, de órdenes- que pueda dictar el Gobierno de la Diputación General de Aragón. Y voy a ir por partes, muy rápidamente, porque, si no, el presidente me va a llamar inmediatamente la atención.

Dictamen del Consejo Escolar de Aragón del proyecto de regulación de escuelas de música y danza, un dictamen -tengo que decírselo- positivo. El Gobierno de Aragón, cero, no ha hecho absolutamente nada, ni una sola recomendación; tal así, no ha regulado.

Dictamen del Consejo Escolar del anteproyecto de ley de educación permanente. Pues también tengo que decírselo: se ha aprobado el proyecto de ley, se ha aprobado en comisión esta mañana; de las sugerencias del consejo, ni una, ni una de las sugerencias del Consejo. Y más todavía: han llegado, por lo que yo he podido oír esta mañana -yo no he sido el ponente de esa ley-, a darle un protagonismo extraordinario a las diputaciones provinciales, cuando en realidad la mayor parte de los que votaron, de los que van a votar esa ley positivamente, están en contra de las propias diputaciones provinciales y cuando el órgano competente en materia educativa no son las diputaciones provinciales: es el Gobierno de Aragón. Pero andaremos y veremos.

Dictamen del Consejo Escolar sobre el funcionamiento de los consejos escolares comarcales y municipales. He querido recoger de su intervención que el Consejo recomendaba la no constitución de los consejos provinciales. Pues mire a ver si se pone usted en contacto con los grupos que apoyan al Gobierno y dígales que a ver qué pasa con las diputaciones provinciales, porque, si ahora la capacidad, la operatividad de la aplicación de la ley de educación permanente de adultos la van a llevar las diputaciones provinciales, ¿cómo se puede entender que el Gobierno de Aragón no cree -no es solo el plano educativo- los consejos provinciales, los consejos escolares provinciales?

El señor presidente (GARCÍA VILLAMAYOR): Señor Gimeno...

El señor diputado GIMENO FUSTER: Voy a terminar.

Decreto del establecimiento y funcionamiento de la red pública de escuelas infantiles de primer ciclo. No sabemos. Recomendaciones del Consejo, ni una, no sabemos; el Gobierno, caso omiso.

Sobre las subvenciones y ayudas públicas en materia de enseñanza no universitaria, ya, para qué contarle. Aquí, el departamento de Eva Almunia hace lo que le da la gana, lo que le da la gana, absolutamente, y no he visto ninguna recomendación ni ninguna llamada de atención, porque, aunque el Consejo Escolar de Aragón es un órgano consultivo, en un momento determinado, cuando se toman por parte del Gobierno decisiones que supuestamente pueden atentar contra los intereses educativos de sectores de la educación, yo creo que tendría que manifestar su criterio y su opinión.

Sobre el sistema de financiación del segundo ciclo de Educación Infantil, ni una sola sugerencia; el Gobierno no ha aceptado ni una sola sugerencia. Y, lo que es peor, el Consejo no ha manifestado ninguna discrepancia ni ha hecho ningún planteamiento contrario a esta no aceptación de sugerencias.

Sobre el dictamen del Consejo Escolar sobre las necesidades educativas derivadas de condiciones personales de discapacidad, recomienda la elaboración de un decreto de admisión de alumnos -es una recomendación-. Nada sabemos de ello, absolutamente nada.

Y donde ya rebasa, se lo digo con toda sinceridad, y usted ha hecho referencia concreta -y voy a terminar, señor presidente, con este planteamiento-, es en el informe del Consejo Escolar sobre la convivencia en los centros de secundaria. Sabe usted lo que ha pasado, lo sabe mejor que yo, porque ha participado en todos los debates; lo sabe mejor que yo. Lo único que ha pasado ahí es que es cierto que realizaron un trabajo exhaustivo con una encuesta a un número significativo de centros; es cierto que recogía una realidad. Pero, mire, ustedes, en ese informe, en ese dictamen, no han recogido el diagnóstico, no lo han recogido, porque era profundamente negativo, no lo han recogido, y, lógicamente, sin una diagnosis clara de la problemática es prácticamente imposible el aceptar o el acondicionar o el acometer medidas que solucionen el problema. No me sirve, se lo digo sinceramente -y termino, ahora sí, señor presidente-, señor presidente del Consejo, que usted diga aquí que la convivencia en los centros de Aragón no tiene la problemática que tiene en otros centros de otras comunidades autónomas, porque usted -parece ser, al menos- ha querido decir que en los centros educativos de la comunidad autónoma no existen problemas de convivencia. Se lo digo sinceramente como profesional del sector; como maestro -que así me gusta definirme- tengo que decirle que los centros educativos aragoneses ni son más ni son menos conflictivos, ni se convive mejor ni se convive peor que en el resto de los centros educativos de otras comunidades autónomas. Es lo que le digo sinceramente: olvidaron la diagnosis, y, como la olvidaron, es imposible que ustedes puedan acometer medidas concretas que solucionen la problemática de la convivencia en los centros.

Le recomiendo -además, yo creo que por su bien- que, si usted quiere volver a presentar el informe-memoria del Consejo Escolar del año 2002, sea usted fiel discípulo de los dictados de la consejera Eva Almunia, del Gobierno de Aragón; de lo contrario, ya se lo anuncio -posiblemente, yo ya no esté aquí, pero ya se lo anuncio-: usted no será el presidente del Consejo Escolar que presente la memoria del año 2002. No sé si será bueno o malo; creo que será malo para el sistema educativo, para la comunidad educativa de Aragón.

Gracias, presidente.

El señor presidente (GARCÍA VILLAMAYOR): Gracias, don Mesías. Ha habido gente que ha podido olvidar la diagnosis; usted ha estado a punto de olvidar el reloj una vez más, señor Gimeno.

Para contestar a las cuestiones planteadas por los diputados, señor Sarría, tiene la palabra.

El señor presidente del Consejo Escolar de Aragón (SARRÍA CONTÍN): Gracias, señor presidente, y gracias, señores diputados y diputadas, por las palabras que le han dedicado a este presidente con respeto y la valoración que han hecho de la memoria que yo les he presentado, que ese era fundamentalmente el objetivo de mi comparecencia: presentarles la memoria.

Yo no sé si al año que viene podré presentar o no la memoria del ejercicio 2002. Voy a trabajar por ejercer las funciones de presidente que me encomienda la ley que ustedes elaboraron. Tampoco sé si mi optimismo es excesivo o es un optimismo creativo, pero, desde luego, en estos momentos tengo que transmitirles que estoy ilusionado, pero no por una mera convicción personal, sino porque el optimismo me lo transmiten los consejeros y consejeras que vienen a trabajar a las ponencias y a las comisiones. Yo me hago reflejo de lo que ellos me transmiten, y quiero que ustedes lo sepan; que, desde luego, se trabaja con mucha ilusión. ¿Que a lo mejor parece excesiva? Pues no lo sé; ustedes pueden opinarlo.

Pero sí quiero contestarles a alguno de los temas concretos que me han preguntado. Sé que algunos no tienen que ver con la memoria, que tienen más que ver con la situación actual del debate educativo en nuestra comunidad, y quiero decirles lo siguiente. En cuanto al tema que ha planteado el portavoz del Chunta sobre los equipos, efectivamente, el Consejo emitió un dictamen, y lo que se le dijo al departamento fue que, antes de sacar esta orden, lo que debiera hacer era sacar un decreto de orientación. Se nos contestó que se había iniciado la elaboración de dicho decreto y que se posponía, por tanto, la elaboración definitiva y publicación de la orden sobre los equipos; eso es lo que se nos contestó. Nosotros creemos que el fundamento teórico de realizar primero el decreto estaba bastante bien realizado, y ahí, en el dictamen, se contempla su diagnóstico.

No quiero obviar el tema de los convenios, que ha sido el tema de debate en esta comunidad durante los últimos meses. Y decirles que para su conocimiento, si bien es cierto que el Consejo tiene que dictaminar lo que se le envía desde el departamento, en este caso no se nos ha enviado nada; pero decirles también que, como ustedes saben, en la Ley de consejos escolares de Aragón se contempla la posibilidad, ustedes nos dieron la posibilidad de que de forma propia, por iniciativa propia, el Consejo pudiese decir lo que pensase sobre cualquier tema de debate, de actualidad en la comunidad educativa.

Así lo dice la Ley de consejos, y, tal como lo dice la Ley de consejos, este presidente, a los pocos días de ser tomado el acuerdo de gobierno y aprobada la orden de 19 de abril, en la primera comisión permanente inmediata que se celebró, por iniciativa del presidente, se llevó el tema a la Comisión Permanente y les propuse a los consejeros que este tema de la financiación del tramo tres-seis de Educación Infantil era un tema importante y que no se debiera obviar. Todos los consejeros representados en la permanente estuvieron de acuerdo conmigo y acordamos llevarla al primer pleno, al pleno ya del 20 de mayo. En el pleno de 20 de mayo se acordó asumir el debate de este tema, se creó la comisión, la ponencia respectiva, y, para información de sus señorías, sepan que los consejeros votaron sobre el momento de celebrar el debate y el pronunciamiento, la resolución del Consejo Escolar de Aragón, y sepan que el 84% de los consejeros (esto es, de treinta y ocho presentes, treinta y dos) votaron a favor de que el pronunciamiento del Consejo se realizase pasado el día 29 de mayo, esto es, pasada la convocatoria de huelga en el sector educativo.

Así lo asumió este presidente, y a los pocos días, el 6 de junio, ya se reunió la ponencia, se empezó a trabajar en la elaboración de una resolución; se ha dialogado, se ha intentado buscar el consenso, se ha intentado crear un clima de diálogo y debate que posibilite un pronunciamiento consensuado del Consejo Escolar de Aragón. Y sepan que la Comisión Permanente del día 10 de junio pasado -la semana pasada- ya ha emitido un dictamen, que los consejeros tienen la posibilidad desde el día 10 pasado hasta el próximo miércoles, día 19, de presentar textos alternativos, y tengan la seguridad de que, el próximo miércoles, el pleno del Consejo Escolar de Aragón se va a pronunciar sobre los convenios de tres-seis.

Por tanto, después de los datos que les he dado, podrán comprobar que, por iniciativa de este presidente y por iniciativa de todos los consejeros, este tema se ha debatido en el seno del Consejo y el Consejo se va a pronunciar. Yo creo que esa es la contestación que les debía a sus señorías sobre el tema de los convenios de tres-seis años. En otras valoraciones sobre la responsabilidad del departamento, yo, como pueden imaginar, no puedo entrar. Sí que asumo la mía como presidente y como consejero, y tengo que transmitirles que este tema no se ha obviado; este tema, que es un tema que, efectivamente, ha preocupado -y así se ha demostrado tanto en los medios como en manifestaciones- a la sociedad aragonesa, sí que ha tenido su reflejo. También es cierto que a lo mejor no hemos sabido transmitir a los medios de comunicación los debates internos que hayan tenido, pero, desde luego, todas las organizaciones han sido conscientes y sabedoras porque han participado en estos debates, o sea, todos sabían que en el Consejo se estaba debatiendo. Esto es lo que les quería decir fundamentalmente sobre sus apreciaciones al respecto de este tema.

Sobre el currículum aragonés, decirle, señor portavoz socialista, que, efectivamente, es uno de los temas que en estos momentos se están trabajando en el Consejo. Nos preocupa, y una de mis primeras decisiones como presidente fue reactivar una de las pocas comisiones específicas que la Ley de consejos escolares de Aragón nos dice que tenemos que poner en marcha: la comisión específica sobre modelo educativo y desarrollo curricular. Está reactivada, se ha reunido varias veces; es más: ha elaborado ya un dictamen -que va precisamente al próximo pleno- sobre el borrador de decreto sobre la estructura de currículum que nos ha remitido el departamento. Por lo tanto, el próximo miércoles también se va a pronunciar. Y no solo esto, sino que le hemos solicitado al departamento que nos remita a la mayor brevedad posible todos los trabajos -digamos- que sabemos o hemos escuchado por los medios de comunicación que están ya preparados, porque el Consejo -y, sobre todo, esa comisión- tiene la voluntad decidida de abordar ese trabajo de forma inmediata.

Nos preocupan, como usted decía, los retos del futuro. Adelantarnos, no sé si lo sabremos o no lo sabremos hacer, pero, desde luego, debatirlos, sí; debatirlos, todo lo que podamos. Y en este sentido le digo que el Consejo también ha tomado la decisión de crear las ponencias y comisiones respectivas y ha empezado a trabajar para dar su opinión sobre la futura ley orgánica de calidad del sistema educativo, y en este sentido se ha reunido cuatro o cinco veces ya la ponencia, y a la vuelta de vacaciones, en el mes de septiembre, octubre, el Consejo Escolar se pronunciará sobre la misma. Es más: les quiero comunicar que, para profundizar en esos debates, el Consejo Escolar va a celebrar unas jornadas de reflexión sobre la ley de calidad, y les invito a que el próximo 14 de septiembre vengan a la residencia escolar Pignatelli -donde se celebrarán- a participar en las mismas, porque seguro que sus aportaciones son de interés.

Y yo no puedo decirles, sobre algunos comentarios, de si caen o no caen en saco roto los informes y dictámenes del Consejo Escolar. Seguramente, a muchos consejeros les gustaría que sus dictámenes fuesen vinculantes. A mí, personalmente, me gusta la ley que ustedes hicieron. Es un debate también -lo reconozco- que nos transmiten, que está en otros consejos escolares autonómicos, sobre el grado de asunción y seguimiento de los dictámenes de todos los consejos escolares, pero ustedes hicieron la ley, señores diputados, y ustedes tienen también la posibilidad de modificarla. No obstante, yo no les puedo decir más a este respecto.

Pero sí quiero contestarle a una pregunta concreta que me hacía el señor Mesías en cuanto al diagnóstico. Efectivamente, tiene razón don Mesías Gimeno, tiene razón en que no se recogió en el informe sobre convivencia el diagnóstico, y no se recogió por decisión mayoritaria votada de los consejeros. Creyeron conveniente no incluir, o sea, no que desapareciese, porque los documentos no pueden desaparecer, pero que en el dictamen síntesis, en el documento síntesis no apareciese ese capítulo del diagnóstico. Hubo consejeros que creían que tenía que estar, otros creyeron que no tenía que estar; se votó en el consejo y se acordó que en el documento síntesis no apareciese. Pero, por supuesto, usted conoce ese diagnóstico y puede consultarlo, y, desde luego, ahí está.

Estas son algunas de las contestaciones que yo quería. No sé si habré sido correcto o no correcto. Discúlpenme, porque es mi primera estancia en esta comisión. Les agradezco enormemente sus palabras. Transmitiré el resumen de ellas a los consejeros. Y, desde luego, sepan que, por lo menos, este presidente va a seguir trabajando; no sé si conseguirá el liderazgo que usted decía, pero, desde luego, mi estilo de trabajo participativo no es tampoco algo que tenga que ser considerado en el concepto de liderazgo, porque es el estilo de todos los consejeros y consejeras que allí participan.

Muchas gracias, señorías, por todas sus aportaciones.

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