Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón


Comparecencias - De Consejeros de la DGA - Ante la Comisión de Industria, Comercio y Turismo

Comparecencia del consejero de Industria, Comercio y Turismo al objeto de informar sobre la crisis industrial de Tarazona con el anuncio de la deslocalización de la empresa Delphi Packard España, las previsiones programadas por su departamento desde el año 2006 y qué acciones va a ejecutar en la actualidad.

Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón n°: 084 de Serie A (VII Legislatura)
Intervinienen: Senao Gómez, José Ignacio - Aliaga López, Arturo - Yuste Cabello, Chesús - Callau Puente, Javier - Ibáñez Blasco, José Ramón

La señora presidenta (DE SALAS GIMÉNEZ DE AZCÁRATE): Muy buenos días, señorías. Vamos a dar comienzo a la Comisión de Industria, Comercio y Turismo [a las diez horas y treinta y siete minutos] de hoy, 11 de diciembre, en la que nos acompaña, como viene siendo habitual, el señor consejero de Industria, Comercio y Turismo, a quien damos la bienvenida, a él y a su equipo.

Como viene siendo habitual, el primer punto lo dejaremos para el final del orden del día, y, como tenemos un orden del día bastante intenso y amplio, yo les rogaría a todos los portavoces que se ajustasen, por favor, a los tiempos establecidos.

Comenzaremos, por tanto, con el segundo punto del orden del día, que es la comparecencia del señor consejero de Industria, Comercio y Turismo, a petición de los seis diputados del Grupo Parlamentario Popular, al objeto de informar sobre la crisis industrial en Tarazona con el anuncio de la deslocalización de la empresa Delphi Packard España, las previsiones programadas por su departamento desde el año 2006 y qué acciones va a ejecutar en la actualidad.

Para la solicitud de la comparecencia y exposición de la misma, tiene la palabra el señor Senao por quince minutos.

Comparecencia del consejero de Industria, Comercio y Turismo al objeto de informar sobre la crisis industrial de Tarazona con el anuncio de la deslocalización de la empresa Delphi Packard España, las previsiones programadas por su departamento desde el año 2006 y qué acciones va a ejecutar en la actualidad.

El señor diputado SENAO GÓMEZ: Gracias, presidenta.

Señor consejero y personas del equipo que le acompañan, bienvenidos a esta comisión.

Señorías.

Como primera reflexión, señora presidenta, diremos desde nuestro grupo que solicitamos hoy aquí la comparecencia del consejero de Industria, Comercio y Turismo, su comparecencia, para que él nos explique lo que solicitamos concretamente en las dos, pero en esta también, sobre la deslocalización de la empresa Delphi. Y esa primera reflexión que yo quisiera hacer es que, en un asunto tan importante como este, han transcurrido desde la fecha de solicitud de la comparecencia, desde que los medios de comunicación recogieron la inquietud del Grupo Popular en las Cortes de Aragón para que el Gobierno explicase en esta sede parlamentaria qué sucedía con este tema, han transcurrido ni más ni menos que trescientos ochenta días. Entendemos que en asuntos tan importantes como este y otros que se han tratado en esta comisión no puede transcurrir tanto tiempo sin que, al menos, el Gobierno de Aragón se presente a explicar las demandas de la oposición. Y yo, como portavoz de este grupo, he dicho en reiteradas ocasiones -y ya sé que eso corresponde a la Mesa, pero así también me consta que se ha indicado en la reuniones de la mesa- que, si había que hacer reuniones extraordinarios o hacer dos comparecencias, como aquí se va a hacer hoy, y no sé por qué en otras ocasiones no se ha hecho, haber adelantado el trabajo pendiente que se ha ido acumulando a lo largo de estos meses en la misma.

Y, hecha esta primera reflexión, entraré en el fondo del asunto, aunque, como ustedes comprenderán, después de tanto tiempo, la actualidad de este asunto queda un tanto..., yo no diría hibernado, sino que prácticamente muerto.

Hay dos vertientes en la comparecencia, dos partes: una de ellas es que explique el Gobierno lo que hizo desde el año 2006 en este asunto o con las gestiones que se hicieron al respecto de todo lo que se veía venir, y otra parte que era para explicar, en el momento de la solicitud, el 28 de noviembre, qué es lo que se iba a hacer. Lamentablemente, lo que se iba a hacer ya lo conocemos, puesto que los trabajadores de la empresa Delphi no tuvieron más remedio que solventar su problema, y solventarlo yéndose al paro; cobrando unas indemnizaciones, pero inevitablemente pasando al paro, que es lo más lamentable que puede haber en una resolución de estos temas. Y no responsabilizo al Gobierno de que se fueran al paro ni responsabilizo al Gobierno de que Delphi llegara a esta situación, pero sí tengo que responsabilizar al Gobierno que nada haya hecho o que prácticamente dejara que el tiempo resolviese el problema.

La historia de Delphi en Tarazona, saben todos ustedes -y lo recordaré aquí por si alguno no se acuerda- que comienza en el año ochenta y nueve, 1989. En los últimos quince años, la empresa ha llegado a tener más de mil doscientos trabajadores.

En enero de 2000, esta empresa presenta un plan de viabilidad en las cinco factorías de España que consistía en recortar mil trescientos puestos de trabajo aproximadamente. En Aragón, ese recorte afecta en novecientas personas. Había dos plantas, Tarazona y Belchite, en ese momento. Tarazona, en aquel entonces, tenía una plantilla de mil ciento noventa y dos trabajadores, de los que setecientos cincuenta eran fijos.

En febrero del año 2000, la empresa y los sindicatos acuerdan un plan de viabilidad con una vigencia de siete años, con indemnizaciones voluntarias que llegaban a los ochenta y cinco días por año trabajado.

En el 2001 se cierra la planta de Ólvega, y entonces, en aquel entonces se aclara, se explica, se publicita, se informa de que, justamente, esta va a ser la causa de que la empresa de Tarazona pueda recuperar parte de estos trabajadores y sea una de las causas que la puedan hacer garante de su supervivencia. Sin embargo, nada más lejos de la realidad, puesto que, en ese mismo año, en Tarazona, alrededor de ciento noventa y cinco personas se produce la baja voluntaria a través de las indemnizaciones que ya se habían pactado el año anterior.

Se abre un período entre el 2003, entre el 2001 y el 2006, se abre un período 2003, 2004 y 2005, donde nos consta, y, así, el propio consejero, a una pregunta parlamentaria, indicó claramente que habían hecho lo posible, que se había hablado con la empresa, que había habido numerosas y distintas reuniones a lo largo de 2003, 2004 y 2005, y que habían apoyado para mejoras en cadenas de producción y mejoras en las inversiones productivas con una serie de subvenciones, que, además, por cierto, lo fueron a fondo perdido. Claro, estas subvenciones a fondo perdido para nada sirvieron, porque en agosto de 2006 salieron de la empresa alrededor de trescientos veinticinco trabajadores con el mismo sistema que los anteriores.

Se nos antoja -y yo creo que aquí habría que aclarar- que cuando... Yo lo denominaría como una especie de crónica de muerte anunciada, usted ya sabe, porque, claro, una empresa que está planteando estas situaciones, al final, no coger el toro por los cuernos y tomar resoluciones, es decir, ejercer de Gobierno, conlleva a veces esta situación, que te ves obligado, porque no has tomado la primera decisión en firme, a tener que subvencionar a fondo perdido a una empresa que, al final, lo único que hace... Bueno, pues ustedes saben: no es la cuenta exacta, pero cabe pensar -o, por lo menos, la duda hay que tenerla- que parte o todo de esas indemnizaciones finalmente han sido depositadas en la inversión que tenía que hacer para los despidos de los trabajadores, y, esto, a mí me parece que es una tomadura de pelo porque no deja de ser un dinero público, es un dinero que corresponde a todos los aragoneses, y para ese fin, es decir, para ese final que se ha obtenido, para este viaje no necesitábamos grandes alforjas, porque esta decisión se podría haber tomado en el mismo año 2001.

Lo cierto es que a partir de 2006, como ustedes saben, ya viene, se desemboca en esa situación en el año 2007, a finales de 2007, donde se plantea que, prácticamente, la empresa, que entonces tenía trescientas veinte personas, que había que pactar un despido puesto que la empresa había que cerrarla. Realmente, aquí planteaban que tenían una pérdidas, cinco o seis millones anuales; incluso la previsión para el 2000 alcanzaba los siete millones y medio de euros. Tomen nota, señores del Gobierno de Aragón, que hay empresas públicas que también tienen estas pérdidas, aunque ustedes, luego, las quieran denominar de otra manera más bonita, es decir, mire usted, cantidades que se acoplan para compensar déficits... Es decir, lo que ustedes quieran, pero hay empresas públicas que mantienen también estas pérdidas, y, sin embargo, ustedes las están manteniendo, con lo cual algo pasa, algo no funciona. Lo digo también como apunte.

Al final, yo, lo que quiero resaltar es que no se tomaron las debidas acciones en su momento. Yo quiero responsabilizar aquí al presidente del Gobierno, porque es el máximo responsable, el señor Iglesias. Es lo normal. Ustedes ya saben que un Gobierno siempre tiene un esqueleto, y la cabeza del esqueleto es la cabeza del presidente. El presidente es el señor Iglesias, y el esqueleto lo forma siempre el partido que más aporta, es decir, que más sustenta al Gobierno. ¿Quiénes son? Pues, claro, el Partido Socialista, evidentemente, que son los que han tenido el refrendo, además, en las últimas elecciones, y ustedes lo saben; por lo tanto, tienen más responsabilidad.

¿Qué ha hecho el señor Iglesias en los anteriores Gobiernos? Pues mirar para otro lado, no hacer absolutamente nada, no tomar decisiones importantes, señor consejero, no tomar decisiones en principio, que a lo mejor es cuando se pueden decir las cosas más claras y se pueden tomar actitudes que no perjudiquen más, es decir, que no hagan más grande la bola de nieve y, al final, redunde siempre en un perjuicio para todos los aragoneses.

No quiero ser negativo totalmente. Yo sé que usted ha hecho lo que ha podido y que, posteriormente, ya tarde, ya tarde, pero, una vez conocido el desenlace fatal de la deslocalización real de una empresa, a pesar de que el Gobierno y el señor Iglesias han mantenido un mensaje permanente de que en Aragón no había deslocalización de empresas y que eso era una fabulación de la oposición, usted ha hecho lo que ha podido, y yo eso se lo tengo que reconocer. Me consta que ha intentado llevar empresas a Tarazona y que se la ha declarado una ciudad con prioridad en cuanto a las inversiones, posibles inversiones empresariales. En momentos en los que estamos viviendo va a ser más complicado, pero que se ha intentado.

Me consta, aunque sí me gustaría que me dijera, en cuanto a la empresa Metraltec, qué posibilidades reales existen en cuanto a esa oferta de creación de empleo en esos cinco años que ustedes nos planteaban de ciento cincuenta empleos en las naves de Delphi. Hablo de Metraltec, que no sé exactamente cómo está este proyecto. Se que ha costado, pero el tema del polígono industrial va adelante. También conozco tratamientos preferentes que ustedes han puesto en cuanto al ICO, las ayudas del ICO, y me consta que hay una fluida relación y un buen contacto permanente entre usted y el alcalde de Tarazona, el señor Beamonte.

Pero, claro, estos son temas que se han puesto ya una vez conocida la defunción de la empresa, una vez que ya no había solución a esto. Y yo, esto, no le pongo reparos a ello. Está usted en su obligación, está haciendo las cosas lo mejor que puede, y, además, complicándosele la situación, teniendo en cuenta que ahora estamos viviendo un momento de crisis y de recesión ya reales, lo que va a complicar mucho más esta historia. Pero dense ustedes cuenta, señores del Gobierno, que vamos a tener casos similares próximamente. Esto es así, y ojalá no sucediese, pero temas como el de Delphi pueden acontecer en nuestra comunidad autónoma.

Nosotros, lo que queremos resaltar desde el Grupo Popular es que no tomemos como ejemplo lo que se ha hecho en esta empresa para resolver estos problemas, porque se ha demostrado que mirar para otro lado, no tomar decisiones en su momento no sirve para nada, sino para nada más que para acrecentar todavía más el problema.

En consecuencia, aprendamos de esta experiencia. Yo creo que es mucho mejor la segunda parte, señor consejero, señor Aliaga, es decir, las actuaciones que ha tenido a partir de 2007, finales de 2007, que tampoco entiendo por qué no se ha venido a explicarlo antes, porque eso no hay problema, que los problemas en contra sí que aparecen en la actuación del gobierno cuando ya se conocía que esto podía suceder y nada se hizo, y que se tenga muy presente para posibles y futuros problemas que lamentablemente pueden producirse en nuestra comunidad autónoma para no seguir el mismo ejemplo.

Nada más, señora presidenta. En aras a esa brevedad que nos solicita, reservo ya para el segundo turno alguna otra cuestión.

Gracias.

La señora presidenta (DE SALAS GIMÉNEZ DE AZCÁRATE): Gracias, señor Senao.

Simplemente, antes de dar la palabra al señor consejero, una aclaración al señor Senao. Esta mesa establece el orden del día por unanimidad de los presentes, y usted tiene un representante en la mesa. Si tiene preferencia por alguno de los asuntos, hágalo saber a través de su representante, que en estos momentos no se ha realizado así en ninguna de las mesas que hemos tenido ocasión de celebrar. Simplemente decírselo para que usted lo sepa a través de su representante. Y esas cuestiones que usted realiza siempre en cada una de las comisiones nos las puede trasladar a la mesa a través, como ya digo, de ese representante.

Vamos a seguir la sesión. Y tiene la palabra para contestar el señor consejero también, por favor, por tiempo de quince minutos.

Gracias.

El señor consejero de Industria, Comercio y Turismo (ALIAGA LÓPEZ): Muchas gracias, señora presidenta.

Buenos días, señorías.

Una vez más comparezco a esta comisión. Como se ha dicho por la presidencia de la mesa, yo, siempre que me han llamado, he acudido, y a lo largo de las diferentes comparecencias que hemos hecho con la Delphi yo creo que ha quedado claro cuál ha sido el problema desde el principio.

Una reflexión fundamental. La culpa de que la Delphi no esté en Tarazona no la tiene el presidente del Gobierno de Aragón. Que que quede claro que algunos, los que tenemos la suerte o la desgracia... Yo tengo aquí papeles, reuniones mías con Delphi cuando gobernaba el Partido Popular en Aragón, o sea, señorías, estaba yo en Economía y había reuniones, y tengo datos, tengo datos que ya hacían prever... El año noventa y nueve, por ejemplo, en el año noventa y ocho tengo reuniones donde de los mil setenta y siete que había en Tarazona y los novecientos noventa que había en Belchite se preveía que para el 2002 serían, quedarían ochocientos y ochocientos (mil seiscientos). ¿Por qué? Pues porque -lo he dicho muchas veces, lo he dicho muchas veces- la industria de alpargatas, que España era líder en Aragón, en La Rioja, en Arnedo, Arnedillo, se ha trasladado al sureste asiático. Y la industria del cable se ha trasladado del norte al sur. No es una crónica de una muerte anunciada, pero en muchas de las actuaciones siempre se intentó hacer una cosa. Por ejemplo, en alguno de los convenios del 2000 había trabajadores eventuales que pasaron a fijos y al final recibieron ochenta y cinco días de indemnización. Es decir, que muchas de las medidas que ha hecho el Gobierno están bien para salvaguardar un poco la dignidad de que los trabajadores que habían dejado ahí unos años en la empresa salieran de una manera lo mejor posible indemnizados.

Pero, no obstante, hecha esta salvedad, me gustaría hacer alguna reflexión de un poco lo que ha sido la historia. Tengo la suerte, como digo, de haber estado aquí desde el año noventa y tres -y estamos en el 2008- siguiendo lo que ha pasado en la Delphi, señor Senao, siguiendo día a hora, día a hora, hora a hora. Tengo aquí móviles de los últimos representantes. He hablado con portugueses, con gente que tenía la dirección en Francia. Y, al final, de los dos mil empleos que había en Aragón, ahora quedan unos pocos, como sabe -ninguno en Tarazona y alguno en Belchite-, y esa fue la historia.

Nosotros, a lo largo de esta historia... Digo los diferentes gobiernos, porque ya le dije que en el Gobierno, cuando el Partido Popular estaba gobernando, ya se hicieron gestiones para, viendo lo que pasaba, intentar al menos no perder la presencia de Delphi en Aragón.

Hablar del cierre, pues, es hablar de la conclusión de un plan industrial firmado. Y una cuestión: los trabajadores al paro firmaron el acuerdo. Se firmó un plan industrial, se firmó un plan industrial en el año 2000, que aquí está todo el plan industrial, todo el seguimiento, los planes de negocio, las actuaciones de la empresa, como digo, desde el año 2000 hasta el 2006. Y es un plan industrial que fue firmado por los trabajadores, en la medida de lo posible, como hemos dicho, y con una actuación yo creo que ejemplar, en la medida de lo posible, para, al menos, ya que uno perdía el empleo, que la compañía -y lo digo aquí, en esta sala- que no se fuera de rositas. Y esta fue una de las compañías que pago las indemnizaciones más caras; marcó un hito en la historia de las indemnizaciones en Aragón, que pagó ochenta y cinco días.

Pero, como digo, en el año 2000, y aquí hay datos ya que hacen la previsión del año 2000, hay datos, papeles ya que anuncian que empieza a haber complicaciones con los costes de las plantas en España frente a otras plantas en el norte de África o en el sureste asiático por competencia. La empresa plantea la intención de poner en marcha un plan de recorte de su plantilla que afectaría a todas las factorías de España, a todas, a todas: Ólvega, vieron ustedes lo que pasó también en Cádiz... Pero aquí ya salen Ólvega y el total de España, como digo, pero las que nos interesaban eran Belchite y Tarazona, que operaban en nuestra comunidad. Ese plan de ajuste supondría la supresión de unos dos mil puesto de trabajo, computando no solamente la mano de obra directa en las factorías, sino las empresas auxiliares. Me estoy refiriendo a una serie de cooperativas que trabajaban, como sabe, para las plantas de Belchite y la de Tarazona, que eran otra fórmula para hacer, entre comillas, más rentable la propia fabricación de un elemento como el cable, que se estaba haciendo en coches de baja... Yo recuerdo el Fiat Tipo, cuando se fabricaba el cableado del Fiat Tipo, que es un vehículo que en el mercado es uno de los vehículos más baratos. Como consecuencia, los cables de un Fiat Tipo son más baratos que los de un tractor John Deere, que fueron algunas de las cosas que se intentaron sujetar en la última fase en Tarazona.

La compañía puso de manifiesto pérdida de rentabilidad -no al Gobierno de Aragón, que aquí están los datos: a los sindicatos, las reuniones con los comités de empresa- y su interés en ir desviando la producción a otras factorías -y voy a decir algunas concretas- en Marruecos y Rumania. Incluso este consejero, sin ser consejero, estuvo en Marruecos viendo que, cuando aquí se estaba firmando un acuerdo en Tarazona y en Belchite para que salieran trabajadores, en Marruecos se estaba haciendo una planta donde salían tres mil personas, que las he visto yo con mis propios ojos, a unos coste de doce veces menos que en España. Entonces, se hicieron desde el Gobierno de Aragón -digo- todas las gestiones posibles por que al menos no fuera una muerte drástica, como pasó en Puerto Real, como saben, en Cádiz, que se anunció el cierre total, y entonces se montaron grandes, incluso, incidentes sociales, y que fuera un cierre, como solemos decir en el Gobierno, pactado con los agentes; en este caso con los agentes sociales. Como digo, pues, la causa del plan venía desde el punto de vista de la empresa justificada en una pérdida de competitividad en la compañía que había hecho reducir progresivamente la rentabilidad. Y saben ustedes -y eso lo tienen que saber muy bien- que, cuando una compañía no gana dinero, al final acaba cerrando, y ese es un tema que, al menos, el que opera en la economía de mercado lo tiene que reconocer.

El objetivo que se planteaba, pues, es tratar de mantener la rentabilidad obtenida en el año noventa y nueve y, a tal efecto, introducir a la compañía en una serie de medidas de ajuste que -repito, reitero y matizo- se pactó con los trabajadores, se pactó el plan industrial con los trabajadores, firmaron los trabajadores este plan industrial. Es decir, transferir las partes de negocio que no eran rentables en España a las plantas de costes más bajos y, luego, reforzar en España series de producción con más valor añadido. He citado algunos coches de alta gama de marcas de coches de sesenta mil euros y algunas cuestiones de tractores agrícolas, etcétera, etcétera. Todo ello ha tenido una serie de consecuencias; entre otras, una pérdida de la fuerza laboral interna, la consolidación de las factorías... Se decía en el plan industrial: para consolidar a futuro las factorías de Ólvega y Tarazona, en este caso, que eran las dos que estaban próximas, no podemos reforzar la capacidad competitiva si no aligeramos la fabricación de modelos donde los costes ya no son competitivos e incluso se pierde dinero. Con lo cual, e incluso en ayudas que se han concedido los años 2002, 2001, 1998 y 1999, iban, algunas ayudas, iban para reforzar la cadena de logística y para hacer inversiones de mejora del control de calidad sobre el procesado de cables de más alta gama.

Como digo, el acuerdo se firmó el 17 de julio de 2000, y se preveía la posibilidad de instar a las administraciones públicas para poner en marcha un plan de reorientación y busca y recolocación de un programa para los afectados que voluntariamente se adscribiesen al mismo. Cuando en 2001 se pone en marcha el proceso, según fuentes de la propia empresa, se identificaron tres tipos de empleados: los que deseaban continuar en Delphi, para los que había puestos disponibles; los que deseaban continuar, pero no disponían de puestos, personal indirecto; y los que deseaban abandonar la compañía. El seguimiento de la información sobre el plan de viabilidad para el segundo tipo de empleados corresponde a otra comunidad autónoma. Saben que incluso este consejero hizo contactos personales y muchos de los trabajadores que venían a trabajar a Tarazona encontraron trabajo en una empresa nueva que se creo en Ólvega, una compañía de frenos, que se crearon cuatrocientos nuevos puestos de trabajo, y algunos de los trabajadores que venían a Tarazona encontraron allí trabajo porque hicimos gestiones con esa compañía, documentadas fehacientemente.

Situación en Belchite. Fue la situación diferente. Cuando en Tarazona apostaban por continuar y algunos de los trabajadores que venían de otras comunidades autónomas a trabajar a Tarazona encontraron en Ólvega soluciones, en Belchite, una gran mayoría de los trabajadores apostaron por firmar la extinción de sus contratos. Se habían exigido los famosos ochenta y cinco días. Repasen los titulares en la prensa, que fue un caso histórico en Aragón cuando, como digo, se consiguieron indemnizaciones históricas de ochenta y cinco días por año trabajado a los trabajadores que optaran por salir voluntariamente de la empresa. La vigencia, pues, se había establecido y firmado un pacto cuya vigencia, como ha dicho usted muy bien, señor Senao -yo le reconozco que se lo ha preparado también el tema muy bien-, se había establecido un acuerdo que finalizaba en diciembre de 2006 el plan industrial, y las operaciones de la Delphi en Aragón tenían, al menos en Belchite, fecha de caducidad.

Pero hay algún punto que deja entrever que, como consecuencia de la crisis que venía afectando, como digo, a este sector de fabricación de estos componentes concretos, la presencia, la mayor presencia y competitividad de esos países y mercados emergentes y la dificultad que había supuesto para la Delphi poner en marcha incluso el plan industrial, porque algunos, como verán después en el caso de Tarazona, la Delphi quería que se suspendieran doscientos cincuenta contratos, y se adhirieron más trabajadores a la extinción y a la indemnización, se dificultó, y, al final, la conclusión fue que se apuntaron trescientos cincuenta y siete empleados animados por las bajas incentivadas, y, al final, como digo, la planta vio su final, teniendo como tenemos... Y las ayudas que cobró siempre, las ayudas públicas que cobró y que están documentadas, siempre las de 2003 se cumplieron los dos años del mantenimiento de empleo, las de 2004 son ayudas que responden a unos principios establecidos en las líneas de ayudas, y no se pudo exigir la devolución de las ayudas porque las ayudas habían cumplimentado los objetivos.

Como digo, a lo largo de todo el proceso, que ha durado estos años... Incluso yo recuerdo uno de los primeros expedientes del año noventa y tres que yo tramité: fue la ampliación de una de las naves de Belchite para seguir ampliando actividad de la Delphi, del año, como digo, noventa y tres. Posteriormente hay trabajo, en los años noventa y ocho-noventa y nueve, cuando gobernaba -y lo estoy diciendo- el Partido Popular en Aragón en coalición con el Partido Aragonés. Se intentó, se seguía apoyando e intentando, que era un tema muy importante Tarazona. Creo que la alcaldía también estaba en manos del Partido Popular en aquellos tiempos -ahora no recuerdo...; sí, recuerdo-. Es decir, independientemente -y me corresponde a mí decirlo- de quién ha estado en el Gobierno de Aragón, yo creo que ha habido una especial sensibilidad porque era una empresa que tenía, como digo, esos setecientos empleos en Tarazona, y las circunstancias eran que con la competitividad y los costes era difícil competir, como digo, en estos mercados mundiales, globales en el sector de la fabricación de vehículos.

Con lo cual, yo, en esto, le rogaría que eso que ha dicho de que el presidente del Gobierno de Aragón no ha hecho lo que..., los dos presidentes últimos que ha tenido el Gobierno de Aragón se han preocupado por este tema, y a los que hemos estado unas veces de consejeros y otras veces de secretarios generales técnicos se nos ha dicho que cuidásemos el caso de Tarazona, cuidásemos el caso de Tarazona. Y hemos intentado hacer algunas cosas que voy a decir a partir de entonces. Como nos interesa y nos ha interesado siempre fortalecer... Y, además, Tarazona, en este caso, tuvo una crisis industrial primaria, que fue, como recuerdan, Textil Tarazona, Textil Vallejo, que ya tuvimos que hacer un esfuerzo especial, donde se llevaron algunas empresas. Hoy, curiosamente, el que tiene historia puede contarla, el caso de Faurecia, que trabajamos con el Gobierno para llevar Faurecia a Tarazona y alguna empresa como NMF Canadá y la aeronáutica Aeromac, alguna de esas empresas está hoy en el listado de empresas con expedientes de suspensión de contratos, creadas y llevadas a Tarazona con aquella primera reorientación o reconversión industrial como consecuencia del fallo, como digo, de Textil Vallejo, Textil Tarazona.

Un segundo impacto difícil en Tarazona fue la crisis total de cierre total, como digo, de Delphi, y ahí hemos intentado siempre, siempre de la mano con la corporación local y -usted lo ha señalado muy bien- últimamente con la última corporación local, todas las acciones para crear o reindustrializar convenientemente el municipio. En este sentido...

La señora presidenta (DE SALAS GIMÉNEZ DE AZCÁRATE): Por favor, señor consejero, vaya finalizando.

El señor consejero de Industria, Comercio y Turismo (ALIAGA LÓPEZ): Termino. Voy a enumerar las acciones, y luego comentaré.

Como digo, en primer lugar, hemos firmado acuerdos. Hicimos un trabajo cuando la llegada de esas empresas que le digo, que es Faurecia, porque había una situación muy singular. El SEPES tenía un suelo industrial a un precio excesivo. Fuimos a Madrid con el señor Calavia a renegociar el suelo del SEPES. Se instaló Faurecia y se instalaron Aeromac Tarazona y NMF Canadá -si recordarán-, tres nuevas empresas, liberando suelo industrial y haciendo convenios para abaratarlo, convenio que se ha firmado recientemente, en el último acuerdo del Consejo de Gobierno, con el alcalde de Tarazona y con la diputación provincial para hacer el suelo más asequible a las empresas. Hemos hecho otra actuación histórica, también por indicación del señor presidente de la comunidad autónoma, en este caso el señor Iglesias, que es llevar el gas a Tarazona, el gas natural. Hemos llevado el gas a Tarazona para intentar que sea utilizado por empresas. Hemos priorizado -lo ha dicho muy bien- como localización industrial el municipio en todas las ayudas a las pymes y lo hemos metido en la línea de Copyme y en el programa Diversia.

A raíz de eso, y trabajando, como no puede ser de otra manera, con el Ayuntamiento de Tarazona, dos nuevas empresas, Visoplast y el Grupo Madme, han anunciado su instalación en Tarazona. Y tenemos contactos con alguna empresa, como usted ha señalado, hay contactos, pero no se acaba de cerrar en estos momentos, definitivamente, la cuestión por las dificultades financieras que están afectando a la mayoría de las empresas.

Es decir, a lo largo de la historia, señoría, se ha trabajado, se ha intentado que el cierre anunciado y firmado en el plan industrial, consensuado con los trabajadores de la planta, fuera lo menos traumático para el territorio donde está afectado y menos traumático para los trabajadores. Y yo creo que los resultados, al final, cuando los propios trabajadores firman el convenio del plan industrial y se anotan al expediente, yo creo que es mejor a los trabajadores en este caso ver que el final de la compañía... Veían que no tenían pedidos, y yo he tenido contactos permanentes, que no competían, que les traían a veces cables fabricados en Marruecos solo para hacer el control de calidad, pero ya venían fabricados... Al final, yo creo que hay que aceptar que, en un mundo cambiante, la foto de Tarazona en el año noventa y tres era una: Textil Tarazona, Textil Vallejo... Se caen y vienen las nuevas (Faurecia...). Se cae la Delphi, ahora viene Madme. Y, afortunadamente, la foto es la que es, como digo, y hay que seguir trabajando por intentar... Hemos también apoyado mucho, muchísimo -fíjese, ahí ganamos nosotros-... La Wrigley, donde se fabrican los famosos caramelos Solano, cerró la planta de Lérida en beneficio de la de Tarazona, y este consejero tuvo que hacer ahí unas gestiones un poco complicadas porque al final se deslocalizó de Lérida y se unificó la producción en Tarazona.

Es decir, en esto, señor Senao, tenga usted la seguridad que en el Gobierno de Aragón, y lo digo con esa matización, porque en estos expedientes hemos trabajado con cualquiera que haya sido la corporación local con la misma intensidad, las mismas ganas y el mismo interés.

Muchas gracias, y estaré encantado de contestar alguna aclaración.

La señora presidenta (DE SALAS GIMÉNEZ DE AZCÁRATE): Gracias, señor consejero.

Es el turno de réplica del representante popular, el señor Senao. Tiene la palabra.

El señor diputado SENAO GÓMEZ: Gracias, presidenta.

Señor consejero, estoy de acuerdo que usted viene aquí cuando se lo dicen. No le quepa la menor duda de que el resto de diputados, nuestro grupo también viene aquí cuando le convocan, es decir, tantas cuantas veces sea necesario. Y tenga usted en cuenta, señor consejero, que nosotros, en la mesa de esta comisión, no tenemos mayoría, y las decisiones se toman por mayoría, o sea, algo tendrá que ver quién tiene mayoría en esto, señor consejero. Lo digo como aclaración a las palabras que la propia señora presidenta ha dicho. Yo aquí he manifestado públicamente, en esta comisión, que estábamos dispuestos a venir un sábado si usted no podía venir entre semana. Entonces, que ahora se alegue ignorancia y que, además, se pretenda echar la culpa a nuestro grupo de que este asunto no ha venido a esta cámara porque nosotros no hemos insistido en ello me parece, de verdad, fuera de lugar y fuera de toda seriedad parlamentaria.

Dicho esto, pasaré en el procedimiento de réplica a decirle que usted nos dice, como siempre, que ya preveía que iba a suceder esto en el año 1989. Nos ha hablado del norte y del sur, de ciertos sectores que pasan del norte al sur... Yo, ya sabe que le comenté en otra comparecencia que hay otros que van del este al oeste, pero que nosotros no nos podemos quedar en la pasa y la contrapasa, en un punto fijo y sin escopeta, porque, claro, pasan volando y se van a otro sitio. Tenemos que estar atentos a todo esto, y no es solución conformándose con decir que van pasando y pasan en todos los sentidos de la rosa de los vientos, y, aquí, en Aragón, nosotros nos quedamos impávidos sin saber qué hacer. Es decir, esto, sabe usted que se lo digo con todo el cariño, sé que usted hace lo que puede, pero que hay que estar en ello. No me lo ponga como excusa.

Tampoco me defienda tanto usted al presidente del Gobierno de Aragón. Sé que está en su obligación. Yo tengo la obligación de hacerlo responsable a él. Insisto: es la cabeza del esqueleto del Gobierno. Usted ha tenido la suerte de estar en dos gobiernos. Nosotros solo hemos tenido responsabilidades en uno. Y ahora le tengo que decir que los despidos de esta empresa, de Delphi, como yo digo, se producen en el año 2000, y nosotros no gobernábamos en el año 2000. Entonces era otro Gobierno, es un Gobierno en el que usted ahora también está, que está encabezado por el Partido Socialista en su mayoría. No me lo tomen a mal lo de la calavera; lo digo como extremidad superior dentro de lo que es la estructura ósea, fuerte de un Gobierno. Entiéndanmelo positivo; no se vayan por lo negativo.

Dicha esta aclaración, insisto, señor consejero, los primeros despidos se empiezan a producir en el año 2000. Nosotros ya no tenemos responsabilidades de gobierno. No se quiera, además, con esa doble dualidad que ha tenido usted de estar en dos gobiernos de distinto signo que nosotros también tengamos que asumir esas culpas, porque no debemos asumirlas. Sabe usted que nosotros finalizamos a principios de 1999 nuestra responsabilidad. La tendríamos antes, y algo haríamos en positivo. Ustedes han hecho también lo que han podido en positivo, pero no me negará que todo esto se ha desarrollado en esta etapa. Y, si los señores que tengo en frente, que ahora sustentan al Gobierno, estuvieran en la oposición y yo estuviera enfrente, me estarían diciendo esto o más cosas, porque nos conocemos de hace mucho tiempo y sabemos cómo son las cosas.

La situación, cuando me dice que los trabajadores firmaron... Claro, ¿qué van a hacer los trabajadores? Los trabajadores tuvieron que resolver su situación, y sabían que, un planteamiento hostil hacia una negociación no pactada, lo único que les iba a desembocar era en una falta de percepción, es decir, un retraso en el cobro de las cantidades que son necesarias para vivir. Es decir, la gente tiene que comer, y al final no podemos responsabilizar..., sé que usted no lo ha hecho, pero no responsabilicemos entre todos a los trabajadores por que firmaron, y firmaron en unas condiciones ventajosas. Pero no lo hicieron de buena gana, es decir, nadie deja su puesto de trabajo por mucho que las indemnizaciones sean superiores a las que marca la ley. Al final, todo esto se termina, y el puesto de trabajo en personas que usted sabe que, además, oscilaban entre los cuarenta y los cuarenta y cinco años, en su mejor momento de la vida, no es de agrado para nadie pasar a una situación de desempleo. Y mucho menos hemos de demonizar que ellos tomaran una determinación que era la correcta en ese sentido, puesto que tenían que defender de momento el modus vivendi de cada una de las familias que dependían los puestos de trabajo.

Sabe, señor consejero, que Tarazona y el Moncayo ha sido una comarca muy castigada -ha sido castigada por situaciones de deslocalización, por pérdidas de empleo, ha tenido unos porcentajes de desempleo superiores al resto de las comarcas aragonesas- y que requiere una atención muy especial del Gobierno de Aragón, pero no es menos importante -y ustedes lo conocen- que el ser vecinos de la Comunidad Foral de Navarra y teniendo cerca una ciudad como la de Tudela requiere un mayor esfuerzo, una mayor dedicación e incluso diría que una mayor agilidad de ideas para solventar la deslocalización -entre comillas- que se produce entre la Comunidad Autónoma de Aragón y la Comunidad Foral de Navarra.

Tudela y Tarazona, me atrevería a decir sin caer en el error que son ciudades que, hoy por hoy, en el siglo XXI deberían de tener una población prácticamente similar, deberían de tener una población muy parecida, y observamos cómo Tudela está floreciente, ha duplicado prácticamente su población, mientras que Tarazona se ha quedado estancada por esa falta de incentivos, que, indefectiblemente, las empresas al final buscan la situación más cómoda y la situación más ventajosa, y si fiscalmente, y sé que todo no depende del Gobierno de Aragón, pero algo se puede hacer cuando los signos políticos son exactamente los mismos en el Gobierno de Aragón que en el Gobierno de España, hay que defender esas situaciones para tratar de endereza y tratar de recuperar esa inversión que nunca debió de perderse en la comarca de Tarazona y el Moncayo.

Me gustaría, si usted puede, que nos aclare un poco más qué posibilidades hay, qué proyectos podemos tener a corto plazo, a corto y medio plazo, para recuperar algo, es decir, descender, reducir ese porcentaje de desempleo existente en la comarca de Tarazona y el Moncayo, para devolver esa ilusión a unas gentes que con mucha ilusión están sobreviviendo y perviviendo en un medio muy complicado y muy difícil. Usted sabe que aparte de Tarazona hay pueblecitos muy pequeños con edades..., en fin, en los pueblos, cada vez las personas son más mayores, y es complicado mantener, sustentar esa población. Todo esto hay que hacerlo desde una acción coordinada del Gobierno, y yo, por eso, me gustaría saber, señor consejero, qué planes tiene. No solamente que nos diga: bueno, pues sí, el tiempo es difícil, las cuestiones nos son muy complicadas... Veíamos venirlo esto. Esto no es nuevo, no es de ahora, no es de ayer, esto ya es antiguo, pero que nos concrete algo más sobre qué procedimientos, qué procesos... No..., efectivamente, no ilusionarnos gratis, pero por lo menos anticiparnos alguna solución, alguna empresa, algún número en cuanto a la creación de empleo posible que de verdad ilusione a los habitantes y a las buenas gentes de la comarca de Tarazona y el Moncayo.

Muchas gracias, señora presidenta, y muchas gracias, señor consejero.

La señora presidenta (DE SALAS GIMÉNEZ DE AZCÁRATE): Gracias, señor Senao.

Es el turno de dúplica del señor consejero por tiempo de cinco minutos. Cuando quiera.

El señor consejero de Industria, Comercio y Turismo (ALIAGA LÓPEZ): Gracias, señora presidenta.

Alguna cosa importante cuando señala las cuestiones de Tarazona, Tudela. Yo le puedo decir que las dos últimas empresas que hemos firmado para llegar a Tarazona, una es catalana y la otra tiene algunas actividades en Pamplona, es decir, que algo habrá visto en Tarazona. No solo son incentivos fiscales. Muchas veces es esa colaboración entre la Administración local y el Gobierno de Aragón, esa cualificación de la mano de obra. Es decir, una persona que ha estado trabajando en un proceso, como en el caso de los cables, con controles de calidad, con cuestiones muy técnicas de electrónica e informática, etcétera, etcétera, está más preparada que otras personas, porque en Tarazona había jefes de equipo, jefes de control de calidad. Yo he visitado varias veces la planta, y quiero decirle que, a veces, el poso que deja haber sido industrial la ciudad hace que se tenga una ventaja competitiva a la hora de que lleguen buenas inversiones.

Yo recuerdo, y para mí es muy triste, como le decía, porque yo creo que debía ser usted presidente de la diputación cuando hicimos las naves en el año noventa y ocho de Delphi, puede que fuera usted presidente de la diputación, donde el Gobierno de Aragón puso dinero, la diputación provincial, implicándose en el proyecto, puso dinero. Luego, en el noventa y ocho, cuando se hicieron las últimas naves de la ampliación de Delphi en Belchite -tengo aquí el expediente, y he visto lo que puso el Gobierno de Aragón y la diputación provincial-, creo que todos coincidíamos en que había que apoyar la inversión, había que apoyar la empresa. Y aquí tengo -estaba repasando algunos datos, porque es para escribir un libro- que lo que sí que se veía es que, para apoyar que se quedara el modelo Corsa, Delphi tenía que tener preparada una capacidad productiva. Es decir, que yo creo que nadie... Y ahora mismo -hágase usted la reflexión- estamos apoyando. Ahora tengo una orden presentada de ayudas a las pymes, y de las quinientas, seiscientas, mil empresas que presenten ayudas... El otro día, que inauguramos una empresa en Huesca, etcétera, etcétera... Yo no sé si dentro de dos años va a haber un impagado de un pedido de la exportación y va a entrar la empresa en dificultades. Entonces, para mí es muy difícil aventurar, y yo creo que hay que presuponer la buena fe.

Yo creo que, en este expediente, todos han trabajado por -uno- alargar la presencia hasta el máximo de lo posible de Delphi en Aragón. Curiosamente, tengo aquí, veía los datos también de Puerto Real, en Cádiz. Anunciaron una nota de prensa, y al mes siguiente se iban mil trescientos con gran algarabía. Y aquí fue desde el 2000 un proceso continuado. Y hemos trabajado -digo- conspirando con los sindicatos para intentar que la Delphi no se fuera de rositas. Y en esto está mucho de que se haya indemnizado con los ochenta y cinco días. Es decir, que el Gobierno no ha hecho más que decirle: os hemos apoyado cuando habéis estado, cuando habéis ganado dinero lo habéis ganado; lo que no podéis dejarnos es tocada una comarca, tocada otra comarca e ir ahí con veinte días. No os vamos a poner las cosas fáciles. Incluso se llegó -entre comillas- a amenazar, decirles: ustedes trabajaban para General Motors, ustedes trabajaban para otras compañías; pues vamos a poner sobre la mesa que como es una empresa que socialmente no cumple los compromisos... Es decir, poner dificultades.

El futuro. Usted sabe la situación en la que estamos. Yo no soy tan pesimista. La situación real es la que es, pero yo creo que, cuando uno sube una escalera, siempre hace un descanso, y los que hemos tenido la suerte o la desgracia -no sé al final que es más...-... Pero cuando..., yo recuerdo la crisis del noventa y dos, noventa y tres, noventa y cuatro, que ahí también estábamos en estos niveles de empresas con dificultades, y al final salió la economía de Aragón reforzada.

Yo soy optimista, y esta es una situación de tesorería, de crisis financiera, y debo de ser optimista. La población es la que es, el consumo es el que es, la demanda de servicios de la sociedad es la que es, y debo ser optimista de que de esto saldremos, porque yo creo que hay una voluntad firme de que salga del Gobierno, de la oposición, de los bancos, de los agentes económicos y sociales. Y ahora tenemos en marcha el proyecto de Visoplast, el proyecto de Madme. Estamos ahí con el proyecto que decía usted de Metraltec y tenemos algún otro proyecto, señor Senao, tengo algún otro proyecto para poner dentro si este no cuaja de Metraltec, en unas naves que tenemos vacías, que son las naves de Delphi. Y voy a decir que tengo un proyecto en análisis, porque me sé de memoria que son once mil metros cuadrados, treinta y siete mil metros cuadrados de superficie, y estamos ofertando ese suelo industrial preparado a alguna empresa con una importante cifra de empleo, pero hasta que no lo cierre no lo anunciaré, porque no quiero crear falsas expectativas.

En todo caso, si ustedes también ven alguna compañía, que me consta que lo hacen, que tiene interés en venir a Tarazona, pues pónganse en contacto con nosotros, que intentaremos que... Pero tenemos varios sitios donde tenemos que ir: tenemos que atajar temas en Cuencas Mineras, tenemos que atajar el tema de la comarca del Aranda, tenemos el tema de Tarazona... Es decir, que tenemos que ser conscientes de que tenemos que atender a todo el territorio.

Muchas gracias.

La señora presidenta (DE SALAS GIMÉNEZ DE AZCÁRATE): Gracias, señor consejero.

Es el turno del resto de los grupos parlamentarios.

Excusamos la asistencia de la Agrupación Parlamentaria Izquierda Unida de Aragón (Grupo Mixto), el señor Barrena.

Y a continuación tiene la palabra el representante de Chunta Aragonesista, el señor Yuste, por tiempo de cinco minutos. Cuando quiera.

El señor diputado YUSTE CABELLO: Muchas gracias, señora presidenta.

Señor consejero.

Sí quiero empezar primero haciendo una reflexión sobre el hecho de que se sustancie hoy una comparecencia que se había solicitado hace más de un año. Sin entrar a buscar responsabilidades de unos u otros, yo entiendo que la mesa debe entender y que todos los grupos parlamentarios debemos entender que no es esa la mejor manera de trabajar en este parlamento, que algo deberemos estar haciendo mal y habrá que corregir para que en el próximo año no se den circunstancias así, que yo creo que perjudican la imagen del parlamento y que, desde luego, nos distancian de la calle.

Dicho esto sin más -sin acritud, como decía aquel-, dicho esto sin acritud, paso al motivo de la comparecencia.

Yo no sé si el Gobierno de Aragón está en los huesos, como podía entenderse de la interpretación del señor Senao -ese esqueleto que hablaba-, pero sí que me da la sensación que la política industrial en Aragón sí que se está quedando en los huesos -o un poco en los huesos, para no ser muy agrio-. Esa es una realidad que se ha producido. El debatir ahora sobre Delphi nos sitúa en un escenario de hace dos años, del año pasado, de hace dos años, de hace más años, donde había una serie de crisis industriales, más o menos localizadas, con causas más o menos distintas, pero que se estaban produciendo en el territorio aragonés con un impacto grave sobre el tejido industrial y sobre el empleo en determinadas comarcas aragonesas y que han motivado muchos debates en esta cámara. Todo eso, antes de que se produjera la crisis financiera, la crisis económica global que vivimos actualmente.

Y, claro, la respuesta a esa realidad no puede ser ni culpar a los trabajadores porque firmen los expedientes ni por otras razones, ni se puede plantear tampoco que es ley de vida, que las empresas nacen, crecen y mueren y que otras vendrán. No. Evidentemente, eso no son respuestas posibles por parte de un Gobierno.

He estado repasando las iniciativas de control que hemos realizado a lo largo de todos estos últimos años porque sí que nos sitúan en esa cronología de los hechos. Y veo, efectivamente, las preguntas que formuló mi compañero Pedro Lobera en noviembre de 2006, cuando se planteaba o cuando se produjo la más reciente crisis -digamos- o la anterior crisis, con la salida de doscientos sesenta y siete trabajadores, y, en aquel momento, usted y su compañero el consejero de Economía respondían a esa pregunta hablando de una batería de iniciativas de respuesta: hablaban de incluir a la comarca de Tarazona y el Moncayo como objetivo preferente en la orden de ayudas a pymes, de implantar acciones de inserción de empleo del Inaem en la comarca, de que Savia Capital Inversión y Aragón Exterior iban a priorizar la captación de inversiones en la comarca... Es decir, bueno, aparentemente, en el año 2006, el Gobierno de Aragón ponía en el objetivo prioritario de su trabajo la comarca de Tarazona y el Moncayo. Incluso se hablaba del convenio con SEPES para el precio del suelo del polígono industrial, etcétera, la implantación de gas que usted ha citado...

Habría que hablar no solo de Tarazona y el Moncayo; también de Campo de Borja, donde también el impacto sobre el empleo también era grande en esa cuestión. Pero, en todo caso, un año después, lamentablemente, noviembre de 2007, cuando el Grupo Popular solicitó la comparecencia, desde Chunta Aragonesista, yo mismo tuve la oportunidad de formular algunas preguntas en Pleno, que fueron respondidas el 21 de diciembre por usted y también por el consejero de Economía, y en aquel momento ya no hablábamos de que hubo una salida solo de doscientos sesenta y siete trabajadores, sino que un año después volvió a haber una salida de trescientos veinte trabajadores y el cierre definitivo de la empresa. Estábamos hablando de que se habían perdido seiscientos empleos en un año. Se habían perdido... Bueno, si nos íbamos a más años, hasta mil quinientos. Quiero decir, es una realidad, desde luego, preocupante.

Y entonces cabe decirse: todas esas medidas que se estaban planteando a partir de la crisis de 2006 no pudieron impedir el cierre en 2007. Eso es, desde luego, sintomático. Todo lo que no se hizo en los años buenos de la economía aragonesa, todas las empresas a las que no lograron convencer en los años buenos de la economía aragonesa, yo no sé si tenemos ahora mecanismos y argumentos en el año 2008-2009 para convencerlas. Yo no sé si tenemos argumentos y tenemos recursos ahora por parte del Gobierno de Aragón, precisamente cuando hay una crisis económica y financiera global y específicamente en nuestro territorio. Eso es lo que, desde luego, nos preocupa.

De las crisis se sale, señor consejero -de eso estoy seguro porque hemos vivido muchas y hemos salido-. La clave es que, según las decisiones que se tomen desde las administraciones públicas, se sale en un sentido, se sale en otro, las consecuencias recaen sobre unos o recaen sobre otros. Y, evidentemente, por eso es distinto si hay un Gobierno de un signo o de otro, si hay un Gobierno que se cree unas cosas o que se cree otras. Y, eso, yo creo que también hay que tenerlo en cuenta. De la crisis se saldrá, y ojalá sea pronto, pero no olvidemos exactamente lo que nos estamos jugando aquí.

Yo, en ese sentido, sí que quería plantear dos cosas, una global y otra local. La global sería: ante esa ley inexorable de que del norte se baja al sur -y estoy concluyendo ya, señora presidenta-, del norte se baja al sur, que es algo que parece -digamos- una maldición bíblica ante la que no se puede hacer nada porque es así, es la ley, hay que preguntarnos qué apuesta hay que hacer para romper con esa dinámica, por qué sectores hay que apostar para que no se produzca esa deslocalización del norte al sur. Y en segundo lugar quería saber cuál es la foto industrial de las comarcas de Tarazona y el Moncayo y de Campo de Borja en estos momentos, un año después del cierre de Delphi, porque, efectivamente, usted habla de que hay, de que van a venir, de que van a venir, y llevan un año diciendo que van a venir... Me comentaban en el Ayuntamiento de Tarazona que, efectivamente, en la campaña electoral, los discursos se centraban en que iban a venir, iban a venir empresas. Bueno, pues no han llegado todavía, no se han instalado todavía, y eso sí que es generar falsas expectativas. Yo no sé si usted hoy no quiere decir nada para no generar falsas expectativas, pero es que llevan años generándose esas falsas expectativas, supongo que no solo por usted, sino por otros actores de este drama. Pero, efectivamente, eso es lo que está ocurriendo. En estos momentos, el desempleo en Tarazona específicamente se ha multiplicado a unas cifras que yo creo que están por encima del 10% sobre la población global, quizá. Y entonces son datos realmente preocupantes, realmente alarmantes y que deberían llevarnos a tomar una serie de medidas, que yo no sé si al haber pedido los años buenos será posible tomar esas medidas, pero en todo caso es su competencia, es su responsabilidad, y le insto a que se aplique en ello.

Muchas gracias.

La señora presidenta (DE SALAS GIMÉNEZ DE AZCÁRATE): Gracias, señor Yuste.

Es el turno del Grupo del Partido Aragonés. El señor Callau tiene la palabra.

El señor diputado CALLAU PUENTE: Gracias, señora presidenta.

Bienvenido una vez más consejero. Bienvenidas las personas que le acompañan.

Y gracias por la explicación que una vez más nos da sobre tema empresarial. La verdad es que, como las decisiones que se van tomando, que el Gobierno va tomando, en este caso en sus manos, son acertadas, casi siempre dice lo mismo. Otra cosa es que yo no me canso de escucharlo porque siempre clarifica alguna cosa más, pero estamos convencidos que las decisiones que toma el Gobierno son adecuadas.

A mí me extraña, me extraña, señor Senao, que, ahora mismo y en los últimos tiempos, la política del Partido Popular y el discurso que usted hace se acerca, a mi juicio, excesivamente al discurso político, económico y empresarial de Chunta Aragonesista o de Izquierda Unida. Y, claro, en un modelo político en el que, al Partido Popular, yo siempre lo había encuadrado más en el aspecto del libre mercado y del liberalismo, que se acerque tanto a estas teorías excesivamente socialdemócratas me extraña. No le digo que lo vea mal, en absoluto le digo que lo vea mal, pero la verdad es que me entraña. Y, claro, que usted diga que no se conforma con que las empresas vayan pasando, estando en una globalización, como lo estamos, en un mundo globalizado, que ustedes siempre han defendido -y tampoco voy a criticar esa postura-, me parece por lo menos raro. Mire usted, a mi juicio, la globalización implica deslocalización, implicará deslocalización siempre. Lo ha explicado el consejero no hoy, lo ha explicado muchas veces. Y, si hay algún culpable, que yo creo que no los hay, que el tema está como está y es así, y seguirá siendo así, pero, si hubiera alguno, y bendito culpable en este caso, mire usted, bendito culpable, y que nadie me interprete mal, el culpable, en este caso, serían los sindicatos. Y digo «bendito culpable», y le voy a decir por qué: porque esto se debe gracias a que los sindicatos están consiguiendo cada vez mejoras salariales y sociales, y esto implica que la mano de obra aquí es mucho más cara que en otros países; por lo tanto, las empresas se van a producir a donde la mano laboral es más barata. Por lo tanto, benditos sean los logros que han conseguido los sindicatos, porque, si no, estaríamos, desgraciadamente, en la época de la revolución industrial, en la que el único beneficio que tenían los trabajadores lo patentó y lo consiguió y se extendió a través del modelo de la seguridad social de Bismarck, que se creó la seguridad social no por beneficio de los trabajadores, mire usted: se creó para que los trabajadores nos pudiéramos curar pronto y volvieran a trabajar. Por lo tanto, bendita sea esta deslocalización porque conseguimos mejoras salariales y mejoras sociales, y nos tenemos que ir acostumbrando. Y ustedes deberían ser partidarios, precisamente, de eso.

La habilidad está -y así lo ha demostrado el consejero y así ha trabajado el Gobierno- en que esas deslocalizaciones de algunas empresas vengan seguidas de la localización de otras que trabajen y que tengan productos, que tengan más tecnología y productos que tengan más valor añadido, y eso es en lo que tenemos que trabajar y en lo que tenemos que pelear, y es en lo que está trabajando el Gobierno. Yo creo que lo está haciendo bien. Y, de hecho, en el tiempo en el que Delphi empieza a plantear problemas y sufre todo el proceso, en esta comunidad autónoma -el consejero lo ha dicho muchas veces, y los datos ahí están- se crearon miles de puestos de trabajo y, por lo tanto, se intercambio y se creó, el balance era muy positivo en la creación de puestos de trabajo. Esto es algo a lo que tenemos que acostumbrarnos.

Usted ha comentado también, señor Senao, que Tarazona, ahora mismo, debería ser o debería estar en el mismo nivel de desarrollo prácticamente que Tudela. Ojalá. Pero, mire, hay una diferencia sustancial, a mi juicio: que la Comunidad de Navarra es lo que es, tiene los beneficios fiscales que tiene y, además, la extensión territorial de Navarra viene a ser prácticamente la misma que la extensión territorial de la Hoya de Huesca; por lo tanto, el Gobierno de Aragón se tiene que preocupar de Tarazona, pero de otras muchas poblaciones, porque tiene un territorio muchísimo más amplio, y eso también influye en el desarrollo de Tarazona y en el desarrollo de Tudela.

Yo creo que el consejero ha definido claramente y ha dicho claramente qué ha pasado y qué pasó con Delphi, cómo actuó el Gobierno, que al Gobierno le preocupo de manera importante, por supuesto, salvaguardar la dignidad de los trabajadores en la medida de lo posible. Y digo «en la medida de lo posible» porque, al fin y al cabo, sí que es cierto, fueron al paro, a pesar de que en muchos casos se fueron recolocando, y que se firmaron indemnizaciones históricas. Yo creo que habría que ver, además de todo esto, habría que ver, además de la desgracia que hay con que cualquier empresa se vaya, habría que ver el beneficio que en su momento Delphi generó para Aragón, porque permitió que, en aquel momento, Aragón subiera y aumentara el desarrollo económico. El objetivo debe ser en estos casos siempre -y creo que es el objetivo del Gobierno y, por supuesto, el objetivo de este consejero- sustituir la empresa que se va, porque los costes laborales son más baratos en otros sitios, sustituir esta empresa por otras, como ha dicho el consejero, que generen más valor añadido aquí. Y, además, esto, en política económica internacional, es lo lógico, porque el que se vayan estas empresas a producir a otros sitios hace que países en vías de desarrollo, países subdesarrollados tengan oportunidad también de desarrollarse.

Ese sería, además, y debe ser nuestro mayor compromiso con la solidaridad económica en los países en vías de desarrollo, precisamente ese, que puedan también optar, porque sino no podrían optar nunca; esa transferencia de empresas con menores costes laborales para que aporten desarrollo en otros países y que aquí apostemos realmente por los objetivos que ahora mismo tiene el Gobierno y que el consejero ha dicho: mantener la dignidad de los trabajadores y, por supuesto, los logros de los sindicatos, favorecer la creación de empleo... Y el consejero lo ha demostrado en estos últimos ocho años que está trabajando y que ha conseguido precisamente eso, favorecer la creación de empleo y la creación de puestos de trabajos, y esto, en este periodo, es indudable. Y ser conscientes, y yo creo que este Gobierno lo es y el consejero, sin lugar a dudas, de que la globalización es un movimiento continuo, implica deslocalización y es un movimiento continuo empresarial, que nos lleva a reconversiones, que, por supuesto, tenemos que ser hábiles para que en las reconversiones podamos trabajar y podamos mejorar la calidad del trabajo y la especialización de los trabajadores, lo cual, sin lugar a dudas, nos generará mejoras competitivas para poder trabajar en otros sectores.

Yo, por supuesto, no me voy a extender más. Decir que estamos totalmente de acuerdo con la política que ha llevado el Gobierno y con la política que lleva el consejero; que, desde luego, tenemos que estar encima de situaciones como la que Delphi generó en su día y como las que se van a generar, pero tenemos que mirar el futuro con optimismo y tratar de aprovechar las oportunidades que en incluso los momentos de crisis, y por supuesto en los momentos de crisis, se nos ofertan. Por lo tanto, estoy convencido que el consejero y el Gobierno trabajaran en este sentido. Ya lo ha dicho el consejero, que él no es pesimista en este sentido, y estoy seguro que sabrá aprovechar esas oportunidades que la crisis nos oferta, nos ofrece. Y estoy seguro, además, que Aragón se beneficiará en la medida de lo posible, incluso, de las situaciones de crisis, porque es nuestra obligación y porque así debe ser, y porque el consejero lo va a hacer de una manera favorable.

Por lo tanto, gracias, señor consejero, por la explicación que nos ha dado una vez más de Delphi. Y, desde mi grupo, apoyarle para que siga trabajando en la medida de la creación de empleo, sin miedo a lo que pueda pasar, pero siempre mirando hacia delante y tratando de mejorar la calidad de vida de todos los trabajadores aragoneses.

Muchas gracias.

La señora presidenta (DE SALAS GIMÉNEZ DE AZCÁRATE): Gracias, señor Callau.

Es el turno para finalizar este punto del portavoz del Grupo Socialista. El señor Ibáñez tiene la palabra.

El señor diputado IBÁÑEZ BLASCO: Muchas gracias, señora presidenta.

Bienvenido, señor consejero, una vez más a usted y a los miembros de su equipo que le acompañan.

Y en primer lugar darle las gracias por, una vez más -diría yo-, transmitir la opinión y la labor que desde el Gobierno se ha hecho en este tema. Y me gustaría enlazar esto un poco con algunas cosas que se dicen en cuanto a la actualidad de los temas que se tratan en la comisión o no. Señores de la oposición, si todos sabemos esto cómo funciona y todos queremos que funcione así... O sea, ustedes tienen toda la libertad del mundo para presentar ochocientas mil iniciativas al Gobierno, tienen toda la libertad, y se la respetamos y se la reconocemos; pero, claro, con ochocientas mil iniciativas es muy complicado poder tratar la que está de actualidad. Pero -insisto- es que la libertad tiene estas cosas, y yo creo que, como todos la defendemos y estamos de acuerdo, me parece un poco absurdo que planteen determinadas cuestiones, porque luego, aparte de la libertad, están la democracia y las mayorías y las minorías. Y esto es una cosa tan normal y tan bien, que, además, funciona perfectamente... Pero de que funcione así tienen ustedes tanta culpa, como mínimo, como los demás, con lo cual, si todos tenemos la culpa, todos estamos de acuerdo, todos queremos que funcione así; con lo cual, no se rasguen tanto las vestiduras y entiéndanlo, que es muy fácil de entender y, además, creo que muy bonito y muy interesante que sea así.

Dicho esto, mire, hace dos años exactamente... Los servicios de esta cámara de documentación funcionan muy bien. Yo, ayer por la noche, tuve la oportunidad, porque estaba en la documentación que se nos ha aportado para esta comisión, de leerme la comisión, la transcripción del Diario de Sesiones de la comisión que tuvimos hace dos años, que a propuesta del Grupo Popular, de su portavoz entonces, mi buen amigo señor Lafuente, le pidió al consejero. Me la leí anoche -supongo que ustedes también-. Oiga, yo, aquí, no he oído nada nuevo hoy ni por parte del Gobierno ni por parte de la oposición. Porque, claro, hace dos años, el portavoz del Grupo Popular decía: «No le vamos a decir nosotros al Gobierno qué es lo que tiene que hacer. Claro, nosotros somos la oposición; quien tiene la responsabilidad de gobernar es el Gobierno». Bien, perfecto. Pero, ¡hombre!, ahora ya, después de dos años que ya se ha ido a pique la empresa, que ya ha cerrado, tenían ustedes la oportunidad de decirle al señor consejero: «Señor consejero, se lo dijimos hace dos años. Usted no hizo nada, porque lo que tenía que haber hecho es a, be, ce, de y e», porque ahora ya no le iban a ayudar al Gobierno a solucionar un problema, porque el problema ya no existe; con lo cual, lo tenían muy fácil, muy sencillo para decirle al consejero qué es lo que tenía que haber hecho para que en Tarazona y que Delphi y que Siemens de hace quince días no pasara... Porque, claro, aquí, lo que se intenta transmitir, señor consejero, y esa es la reflexión y la duda que desde el Grupo Socialista le queremos hacer, porque usted, como muy bien ha dicho y todos conocemos, tiene una larga experiencia en el Gobierno, afortunadamente, con diferentes presidentes, y lo que aquí parece ser que se pretende transmitir es que, con un gobierno del Partido Popular o de Chunta o de Izquierda Unida, que no está, Delphi no hubiera cerrado, porque ellos hubieran hecho no sé qué cosas, porque, claro, solo las saben ellos porque no las dicen a nadie, y no las dicen porque no las saben, porque, si las supieran... Le aseguro yo que, si los de la oposición hoy supieran aquí que para que Delphi no se hubiera ido de Tarazona y de Belchite, ni Siemens, que el otro día analizamos, supieran qué es lo que había que haber hecho y que no hemos hecho nosotros, vamos, se lo juro, y no soy católico, que estarían aquí diciendo: «Es que ustedes no hicieron esto, esto, esto, que es lo que nosotros hubiéramos hecho para que no se hubieran ido».

En fin, volviendo un poco al símil del portavoz del Grupo Popular, del señor Senao, del esqueleto y la calavera o la cabeza del esqueleto, usted, señor Senao, a veces, lo que pretende es sacarle pelos a una calavera, y eso es muy difícil. Sacarle pelos a una calavera es ciertamente complicado. Entonces -yo no sé usted, señor consejero; creo que tampoco-, nosotros reconocemos desde este humilde grupo parlamentario, mayoritario en este parlamento, que no sabemos hacer milagros, nosotros no sabemos hacer milagros. No hemos aprendido. Probablemente, otros tengan algo más de experiencia. Nosotros creemos que todo lo que se ha hecho en relación a este tema y a todas las crisis... ¡Hombre!, tengo aquí... Aparte de leerlo, me saqué la primera parte de la intervención del portavoz del Grupo Popular: «Una vez más, y ya van unas cuantas en esta legislatura -yo, en las anteriores, no lo sé, pero en esta ya van unas cuantas-, hablamos de despidos y de cierres de empresas en la provincia de Huesca» -y estábamos hablando de Delphi, en Tarazona-. Pero hace cuatro, cinco, seis años que desde el Grupo Popular se viene hablando de crisis, claro. Ahora tienen razón. Desgraciadamente, ahora tienen razón. Ahora en este país hay una crisis, en este país y en el mundo, una crisis fuerte, pero, claro, hace seis años no, hace siete años tampoco, hace tres años tampoco, y ustedes ya decían que había crisis.

En definitiva, ya digo que no sabemos hacer milagros, que aceptamos toda la responsabilidad como parte de los partidos que apoyan a este Gobierno, como la parte mayoritaria, y, como aceptamos esa responsabilidad, tenemos que decir que estamos muy satisfechos de que Aragón y España sean un país desarrollado. Parece ser, señor consejero -no sé si usted coincidirá conmigo-, que, aquí, lo que nos gustaría -a mí me da la impresión a veces-, lo que nos gustaría es que España siguiera siendo un país en vías de desarrollo, claro, y que vinieran aquí industria textil, industria manufacturera, industria del cable... ¡Oiga, que no! Los socialistas no queremos eso, señor consejero, se lo aseguro. Los socialistas queremos que Aragón y España sea un país moderno, desarrollado, que emplee nuevas tecnologías, se dedique a la investigación, al desarrollo y a vender y a fabricar ideas, no a hacer cosas que las pueden hacer en otros sitios del mundo mucho más baratas.

En definitiva, eso es lo que nosotros pensamos y lo que desde el Grupo Socialista le animamos a que siga usted haciendo, porque, además, sabemos que lo está haciendo. Estamos totalmente de acuerdo con su trabajo. Y lo único que nos gustaría, pero sabemos que es difícil... Todos, a veces -yo no quiero tirar la piedra y esconder el brazo-, todos, a veces, lo hacemos, pero creo que en determinadas cuestiones, y cuando las cosas están muy mal, y cuando hay ciudadanos y muchas familias que lo están pasando mal, todos -el Gobierno y la oposición- deberíamos hacer un poco menos de demagogia y centrarnos en solucionar los problemas de la gente, que en definitiva es para lo que estamos aquí.

Muchas gracias.

La señora presidenta (DE SALAS GIMÉNEZ DE AZCÁRATE): Gracias, señor Ibáñez.

Es el turno del señor consejero para responder a las preguntas formuladas por los grupos. Cuando quiera, señor consejero.

El señor consejero de Industria, Comercio y Turismo (ALIAGA LÓPEZ): Señora presidenta, muchas gracias.

En primer lugar, agradezco a los grupos Partido Socialista, al señor Ibáñez, y al portavoz del Partido Aragonés, señor Callau, la amabilidad en defender siempre la gestión de este departamento. Y alguna puntualización me gustaría hacer a este respecto.

En primer lugar, señor Yuste, yo no puedo estar de acuerdo en que Aragón no tenga política industrial, porque, además, nos la están copiando. Y los datos están ahí. Mire, en el año 2000, en Aragón había noventa y siete mil empleos en el sector industrial, y hasta antes de la crisis -veremos a ver cómo quedamos al final- hay ciento siete mil, TC1 y TC2. Es obvio que han venido empresas del papel, que donde había trabajadores en las minas en Teruel hay trabajadores de..., etcétera, etcétera, es obvio que, en algunos sitios, el balance es negativo, es obvio que en otros es más positivo. Pero el balance global de Aragón es que había, como digo, noventa y siete mil puestos en el año 2000 y hoy ciento siete mil. Algo está pasando. No teníamos parques tecnológicos y tenemos parques tecnológicos, etcétera, etcétera.

Y, ¡hombre!, a mí me gusta, como ha dicho el señor Ibáñez o como dice el portavoz del Grupo Aragonés, del Partido Aragonés... La gente de Tarazona estaba, sobre todo mujeres, cosiendo abrigos en el año 1993, 1994. Los abrigos... Es obvio que, cosiendo abrigos, cobrando como cobraban entonces a trescientas pesetas la hora las señoras y en las cooperativas, no podíamos tener mucho futuro. Alguna de las personas esas que cosen abrigos han entrado en Aeromac, en Faurecia, y hacemos mecanizado aeronáutico, y hacemos baños de piezas aeronáuticas, y hacemos en Faurecia recubrimiento interior del modelo Corsa, y cables. Y los que hacían cables van hacer industria del reciclaje, Madme, recubrimientos especiales, aislantes en edificios y seguidores solares en Ades. Es decir, curiosamente, lo que en el año 1993 era monocultivo industrial, era Textil Vallejo, Textil Tarazona, se ha reconvertido en una diversificación. El balance, el balance... ¡Hombre!, yo recuerdo, y lo pongo como anécdota, cuando en la Opel había más de diez mil empleos, el parabrisas de la Opel se ponía con ventosas entre seis operarios, y había un 10% de errores en la impermeabilidad del coche, porque se ponía con un pincel a mano. Hoy lo pone un robot, pero es que hemos evitado coste. Es decir, que todos estos empleos en Tarazona, si calculamos el valor de la producción a precios de mercado de lo que hace Aeromac, de lo que hace Faurecia, yo creo que el balance es positivo. Hay menos empleos. Yo creo que son de mejor cualificación y más organizados sindicalmente que los que había en esa industrial textil (Tarazona, Textil Vallejo), y que ahí estamos.

Es evidente que yo tengo... Cuando firmamos con Visoplast, cuando firmamos con Madme o firmamos un acuerdo con Ades, firmamos un acuerdo donde hay unos plazos (revisión de licencias, ejecución de naves), pero, si la empresa no cumple los plazos, no cobra las subvenciones. Pero los proyectos están en marcha, porque ya sabe que yo me cuido -y lo digo..., hablo en primera persona, y no me gusta- o nosotros nos cuidamos muy mucho de no echar brindis al sol por esas cuestiones. Entonces, y si Zaragoza crece por el sur y hacia el este, y la industria va hacia el sur y hacia el este, y va hacia el sur porque está menos desarrollado y va hacia el este porque está menos desarrollado. Hace poco han visto... ¿Dónde está creciendo ahora la economía? En los países del este. Yo fui a Automecánica Frankfurt, pero los empresarios del sector metal de Zaragoza quieren ir a las ferias que va a haber en Rusia, porque ahí es donde la economía... Cuando los rusos y los países del este tengan tantos teléfonos por habitante, tantos coches por habitante, tantas calefacciones por habitante, luego ahí es donde se va a producir el crecimiento de la economía. Y, lógicamente, nosotros tenemos que trabajar lo que estamos trabajando: los clusters, los parques tecnológicos, etcétera, etcétera.

Entonces no puedo estar de acuerdo, aunque sé que usted entiende muy bien la política industrial, porque hay cosas que no van a ser ya nunca una foto fija, nunca serán una foto fija. Y, curiosamente, grandes gigantes de lo que es el sector industrial tienen dificultades, porque la velocidad de los cambios es tal que no..., precisamente, las grandes empresas estas tienen menos flexibilidad para adaptarse. Todas las acciones, si lee bien la comparecencia -yo me las he leído todas; me las he leído porque me gusta trabajar los temas para que ustedes..., intenté al menos con esa transparencia-, todas las medidas que dijimos están puestas en marcha. Hemos llevado el gas a Tarazona. Hemos hecho los convenios con el ayuntamiento, por cierto con una colaboración -lo sabe usted- buena, buena colaboración. La empresa... estaba para entrar en Savia Capital, pero estamos viendo, cerrando algún fleco. Es decir, todo lo que dijimos ahí, señor Yuste, está puesto en marcha, todo, y si no hacemos más es porque no podemos, porque, como le digo, hay alguna... ¿Cuál será la foto final? Ahora no podemos hacer fotos finales, porque basta ver lo que vimos ayer en el Heraldo con la lista y lo que tenemos en el departamento, y las llamadas diarias que tenemos, que todas las llamadas son para socorro: cuando no falta un crédito falta esto o falta... Y lo dije aquí: proyectos que teníamos en la mesa donde estaba garantizada una financiación 70/30, por las cuestiones de garantía, dice: no... Setenta recursos ajenos, treinta recursos propios; ahora dice: no, no, no, recursos cincuenta, cincuenta (cincuenta recursos propios, cincuenta recursos ajenos), y, entonces, algunos proyectos se están demorando. Pero, en esencia, yo creo que debemos de seguir en la misma línea trabajando. Y yo creo que seguimos teniendo esas posibilidades. Al menos así se pone de manifiesto, porque, curiosamente, todo lo que has consolidado y alguna empresa aragonesa, aragonesa de componentes pasivos, que sigue estando consolidada en Tarazona, o metálicas Tarazona, es decir, que yo creo que ahí está la cuestión. Esta es la situación, la visión real, que me dice usted, de la comarca. Trabajadores bien cualificados de Textil Tarazona están trabajando en Mondo Ibérica, en Borja, haciendo césped artificial. Luego, si tenemos base y cultura industrial, tenemos luego más posibilidades de traer empresas utilizando esa capacitación de la mano de obra.

Muchas gracias.

La señora presidenta (DE SALAS GIMÉNEZ DE AZCÁRATE): Gracias, señor consejero.

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