Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón


Proposiciones no de ley

Proposición no de ley núm. 34/02, sobre el rechazo de cualquier trasvase de aguas de la cuenca del Ebro a otros territorios, en coherencia con el acuerdo del Parlamento Europeo de 28 de febrero de 2002.

Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón n°: 074 de Plenos (V Legislatura)
Intervinienen: Trasobares Serrano, María Milagros - Uson Ezquerra, Miguel Angel - Lacasa Vidal, Jesus - Fuster Santaliestra, Bizen - Urbieta Gale, Jose

El señor vicepresidente primero (ESTEBAN IZQUIERDO): Gracias, señora Abril.

Debate y votación de la proposición no de ley número 34/02, sobre el rechazo de cualquier trasvase de aguas de la cuenca del Ebro a otros territorios, en coherencia con el acuerdo del Parlamento Europeo de 28 de febrero de 2002, presentada por los Grupos Parlamentarios Socialista, del Partido Aragonés y Agrupación Parlamentaria Izquierda Unida de Aragón (Grupo Parlamentario Mixto).

Para la presentación y defensa de la proposición no de ley -presumo que la querrán hacer repartiendo los tres grupos firmantes el tiempo-, tiene la palabra, en primer lugar, la señora Trasobares, en nombre del Grupo Parlamentario Socialista.

Proposición no de ley núm. 34/02, sobre el rechazo de cualquier trasvase de aguas de la cuenca del Ebro a otros territorios, en coherencia con el acuerdo del Parlamento Europeo de 28 de febrero de 2002.

La señora diputada TRASOBARES SERRANO: Gracias, presidente.

El acuerdo del Parlamento Europeo de 28 de febrero de 2002 obliga a los quince países miembros a establecer una estrategia de desarrollo sostenible, pero en este texto también se incluye su preocupación ante las propuestas de realización de planes no sostenibles de gestión de recursos hídricos en toda Europa y solicita a la Comisión que no facilite financiación europea para los proyectos de trasvases.

No hace falta recordar que estos trasvases europeos no son otros que el trasvase del Ebro al Levante, incluido en el Plan hidrológico nacional, el más insostenible de todos los proyectos que se han presentado. Un proyecto que, según dicen, desde el punto de vista de la ingeniería, es sólido, ambientalmente absurdo, ni qué decir de la cuestión económica, un fraude; choca por todos los lados con las directivas europeas sobre gestión territorial, ambiental y económica del agua.

Pero el señor Aznar asegura que el Plan hidrológico nacional no tiene marcha atrás, porque es bueno y beneficia a todos: «todas las comunidades se van a aprovechar». Según él, su plan es el que vertebra el territorio y da oportunidades a todos. La realidad es que sí, da oportunidades a todos, pero a unos más que a otros. Reconoce que «el agua es escasa y está mal repartida», pero hay que recordarle que este reparto lo ha hecho la naturaleza, y esta se podrá transformar siempre que sea por el beneficio de todos, no de unos pocos; «está mal repartida, y por eso es necesario vertebrar mejor el país, y una mayor solidaridad, merced al plan, entendiendo por solidaridad hacer las cosas y después afrontar las consecuencias, respaldado -dice- por millones de votos».

¿Seguro que esos votantes conocían antes de las elecciones el Plan Hidrológico? No, señorías. Nadie lo sabía, porque de ser así, más de uno se lo hubiera pensado a la hora de votar. Porque en esta ciudad, una de las pocas veces que ha venido, dijo rotundamente que el trasvase no se haría si él gobernaba; y ahora lo defiende, pero no en Aragón. Lo dice en Murcia, en Alicante, en Sagunto; lo defiende en Valencia y nos la pone de ejemplo por sus logros, pero, además, asume los costes electorales que puede suponer. ¿Lo dirá por ustedes?

Están dispuestos a pagar el precio político ya augurado y asumido por el señor Aznar, en aras de -abro comillas- «reordenar un recurso escaso y mal distribuido y de vertebrar el país» -cierro comillas-, y mientras ustedes aceptan su desgaste político, el señor Aznar va de congreso en congreso, excepto en Aragón, explicando esta planificación armoniosa y afirmando que quiere romper con el pasado y con el victimismo de esos a los que se les da todo y no aportan nada. Realmente, es cierto que quien siembre viento, recoge tempestades.

Decía que mientras Aznar va explicando este Plan -cosa que no nos sorprende-, el círculo más cercano al señor presidente sí que está verdaderamente sorprendido y preocupado. Su entorno ya no está tan optimista, porque comienza a ver esas consecuencias a las que me refería antes.

El proyecto de este antiplán puede alargarse en el tiempo, más de lo que habían establecido. Europa está ahí analizando todos y cada uno de los proyectos presentados por el Gobierno del Reino de España. La financiación está en dudas y, sin embargo, nos engañan diciendo que Europa ya tiene todo preparado económicamente para llegar y empezar. Y ante esta incertidumbre de la financiación europea, se explica que el Ministerio de Medio Ambiente apueste en los presupuestos de 2003 por la ejecución de desaladoras o por el proyecto del Ródano.

Y no nos cuenten historias ni nos quieran convencer, de que el Gobierno apuesta decididamente por técnicas alternativas, porque no nos lo creemos. De las miles de páginas que consta el Plan hidrológico nacional, sólo tres folios dedican a estos métodos. ¿Cuándo han tenido en cuenta los ahorros de agua en una de las zonas de mayor déficit de agua? Cuando todos sabemos que esta ha sido la zona alma mater del trasvase. Incluso Trasagua no sabe cómo ocultar su preocupación, y lo peor es que tampoco aporta soluciones a los problemas que va encontrando.

No aclara cómo se regularán los caudales en las cuencas receptoras; apunta nuevos embalses que no están contemplados en el Plan hidrológico nacional, el cual tampoco ha tenido en cuenta las grandes balsas laterales ya existentes; ni con los problemas geológicos de la zona… Y añade la conexión del trasvase a tres centrales nucleares, con cientos de kilómetros de nuevos tendidos eléctricos.

Insostenibilidad total, señorías. Demuestra que no es suficiente el volumen de agua para tan ciclópea estructura. Otra vez nos engañan.

La teoría era que el Plan Hidrológico estaba concebido para frenar la demanda de agua en el Levante, pero la realidad y la práctica es que ha provocado el efecto contrario. Por poner un ejemplo, el embalse de Azorín anega mil trescientas hectáreas de viñedo de regadío. ¡Todo a lo grande! Señorías, si se están cargando el regadío, ¿para qué quieren el agua? Lo que demuestra que el Gobierno no sabe lo que es el Plan hidrológico nacional, pero quien se frota las manos son las constructoras, y no de agua, precisamente.

Señorías del Partido Popular, salgan de su error, aparquen su soledad y desamparo, consecuencia de creerse en posesión de la verdad. Y en política, la verdad siempre es compartida: eso significa compartir proyectos por Aragón. El «no» por sistema no vende, ya que, como he dicho antes, ni los del Ministerio de Medio Ambiente se creen el argumento de esta película.

El trasvase va en contra del equilibrio socioeconómico del país y de las directivas comunitarias sobre el agua. Ustedes se justifican diciendo que el trasvase no afecta para nada a Aragón, porque el río ya ha salido prácticamente de la comunidad. Señorías, afecta a toda la cuenca del mismo, y, si no, ¿por qué no hacen un sondeo por La Rioja y Navarra? Sepan que en la medida en que se altera el curso o el caudal de un río, son las consecuencias directas en el entorno y en toda la cuenca. La planificación debe ser un proyecto de gestión integral del agua y de racionalización de su uso y consumo, que es la auténtica cuestión de fondo.

Señorías del Partido Popular, yo no me cansaré de invitarles a que se quiten la venda, porque, como dice una canción de un amigo suyo, «las obras quedan, las gentes se van», y los errores que ahora se cometan los pagarán los que vengan detrás.

Quiero dejar bien claro que nuestra oposición al trasvase no lleva implícita una oposición al desarrollo de otras comunidades, ¡no! Lo que sí afirmo rotundamente es que cada comunidad debe hacerlo con arreglo a sus posibilidades y de acuerdo con los recursos con los que dispone. De ahí, la proposición que hemos copresentado. Queremos aprovechar lo que tenemos en Aragón de forma íntegra y sostenible para asegurar nuestro bienestar ahora y en el futuro.

Señorías, al comienzo de mi intervención les comentaba que el señor Aznar estaba celebrando la exaltación del trasvase por el Levante. Señorías, el domingo, aquí, también tenemos la fiesta del agua. Sería muy leal y una muestra de afecto hacia ustedes si estuviera con todos los aragoneses en la concentración. Allí se va a encontrar a miles de militantes del Partido Popular, tanto agricultores como empresarios; podía, de paso, explicar las bondades del Plan, porque a lo mejor es que nosotros, los que nos oponemos al trasvase, no lo entendemos. Ustedes también deben estar en esa manifestación si realmente quieren ser honestos, sinceros y coherentes no sólo consigo mismos, sino con sus votantes y con esta tierra.

Nada más, y muchas gracias.

El señor vicepresidente primero (ESTEBAN IZQUIERDO): Muchas gracias, señora Trasobares.

Del Grupo Parlamentario del Partido Aragonés, el señor Usón tiene la palabra.

El señor diputado USÓN EZQUERRA: Gracias, señor presidente.

Efectivamente, hace pocos días teníamos ya un debate parecido en esta cámara, y en un momento de mi intervención me pasaban una nota de las manifestaciones del señor Aznar en Murcia, donde, en un momento de euforia, en un momento -yo diría- de apasionamiento, recibía una medalla por parte de los regantes de Murcia.

Es loable que, efectivamente, le hayan gratificado por aprobar ese trasvase al presidente del Partido Popular y, al mismo tiempo, presidente del Gobierno de España. Pero el mismo énfasis que ponía en aquella intervención en Murcia -por los datos que yo dispongo- es el que puso hace un tiempo también en la plaza de toros de Zaragoza, el mismo énfasis, ¡el mismo! Con bigote y sin ninguna otra distinción. Era exactamente el mismo, con el mismo énfasis y, sobre todo, con el mismo calor. Una plaza de todos abarrotada, y también el acto de la imposición de la medalla con un calor importante, regada, en un próximo futuro, según dice el señor Aznar, con las aguas procedentes del trasvase del Ebro.

Bien, a mí me gustaría -y le hago una invitación expresa- que, bueno, en la Feria del Pilar, en la feria de toros que se va a producir en los próximos días, pues que venga a visitarnos, y con el mismo énfasis que defendió hace cuatro o cinco años, venga a ratificarlo en la plaza de toros de Zaragoza. Sería un buen ejercicio de responsabilidad y de coherencia.

Si en cada territorio, el presidente del Gobierno de España transmite lo que quieren escuchar, en Aragón queremos escuchar una vez más lo mismo que hizo hace cuatro o cinco años, que, efectivamente, el presidente del Gobierno de España se opone rotundamente al trasvase, lo mismo que dijo en otra ocasión y en el mismo sitio. Y qué mejor que hacerlo en la propia plaza de toros y, en este caso, disfrutando de las buenas corridas de toros que tengo entendido que se van a celebrar en la Feria del Pilar.

Por otro lado, yo creo que, siguiendo con el capítulo de agradecimientos, igual sería el momento adecuado para que un monolito se instalase en las roturaciones ilegales que se están produciendo en Murcia, bastantes, bastantes, con denuncias expresas de la propia Guardia Civil, del propio Comena. Seguramente, sería una estatua que vendría a perseverar en el tiempo y, seguramente, vendría a confirmar que, gracias a las gestiones que el Gobierno de España está realizando o a esa dejación por esas denuncias que decía anteriormente, ahí se seguía avanzando en las roturaciones. Yo creo que es motivo justificado para que, en cualquiera de las fincas que allí se están roturando, se pueda colocar un monolito con la fecha en la que el señor Aznar venía a confirmar que, cuando no se ejerce esa responsabilidad, pues, evidentemente, se permite que se siga avanzando en esas roturaciones ilegales.

Pero, señorías, con todos estos argumentos, yo creo que lo más importante es lo que se va a producir el próximo domingo en Zaragoza. Yo creo que la mayoría de los aragoneses, también compañeros de ustedes, y ustedes, a través de la ventana, también estarán expectantes y deseosos de que sea un éxito la participación.

Yo creo que cuando el Parlamento Europeo decidió lo que decidió, que se oponía rotundamente a cualquier trasvase, yo creo que estaba dándoles la razón a los miles de aragoneses que reiteradamente se han manifestado en los mismos términos. Pero espero que, una vez más, bueno, aparte de esa dejación que ustedes también tienen en algún momento determinado, permitan a dirigentes importantes que también estén presentes allí. Me consta, me consta que se ejerce desde las instituciones una presión fuerte para que destacados dirigentes de algunas organizaciones agrarias no estén presentes.

Por eso quiero hacer una llamada expresamente a unas manifestaciones que se hacían -creo recordar- anteayer. Había un dirigente de una comunidad general de riegos que decía que el problema estaba en Aragón y no en Madrid. Efectivamente, el problema está en Aragón. El problema está en Aragón, con los miles y miles de manifestantes que se oponen una vez tras otra a que el Gobierno central vaya avanzando o le muestran esa insatisfacción en cuanto a la propuesta de ese trasvase.

El señor vicepresidente primero (ESTEBAN IZQUIERDO): Señor Usón, le ruego vaya terminando.

El señor diputado USÓN EZQUERRA: Si ese es el planteamiento... -voy a terminar, señor presidente- ..., si ese es el planteamiento que algún dirigente de las comunidades de regantes van manifestando en los últimos días, yo creo que estamos de enhorabuena. Pero si se refieren a que los aragoneses se oponen frontalmente a que Madrid avance en el trasvase, se está equivocando, se está equivocando, porque ustedes mismos, si tienen la bondad de acompañarnos en esa manifestación, observarán los miles y miles de regantes y de expectantes de regantes que se van a congregar en la plaza del Pilar de Zaragoza.

Yo creo que sería bueno que ustedes pudiesen visualizar, pudiesen observar con qué clamor y con qué perseverancia defienden los intereses generales de Aragón. Y no les quepa la menor duda: los intereses generales de Aragón se defienden oponiéndonos frontalmente a este trasvase. El Parlamento Europeo, en un momento determinado, hizo esa manifestación. Las Cortes de Aragón lo han hecho en infinidad de ocasiones, pero, sobre todo, el que mayor ejemplo nos ha dado de lo que es capaz de hacer en la calle son los hombres y mujeres de Aragón.

Por eso, hay que hacer una llamada para que a todos nos una un fin importante, que es defender la postura del «no al trasvase». Ese es el trabajo que tenemos pendiente de aquí al domingo y que, permítanme que lo diga, desde el Partido Aragonés lo vamos a ejercer en plenitud. Vamos a poner en marcha todo lo necesario para que haya la mayor cantidad de gente posible dispuesta a decirle una vez más al Gobierno del Partido Popular, al Gobierno de España, que se equivoca una vez más.

Y por otro lado, también nos gustaría a nosotros colocarle una medalla al señor Aznar. También nos gustaría, si efectivamente, durante la Feria del Pilar, viene a Zaragoza a decir lo mismo que dijo hace cinco años: «nunca apoyaré un trasvase». Eso es lo que nos gustaría escuchar en la Feria del Pilar de Zaragoza, eso es lo que nos gustaría, en el mismo sitio, en el mismo lugar, pero dentro de una corrida de toros.

Muchas gracias, señor presidente.

El señor vicepresidente primero (ESTEBAN IZQUIERDO): Muchas gracias, señor Usón.

En nombre del Grupo Parlamentario Mixto, Izquierda Unida, señor Lacasa, tiene la palabra.

El señor diputado LACASA VIDAL: Muchas gracias, señor presidente.

Señorías.

Muy poco ha llovido desde el 28 de febrero hasta aquí. Ojalá pudiera decirles que ha llovido mucho y que han pasado muchas cosas. Y han pasado muchas cosas, pero ha llovido poco.

Ese día tuvo lugar en el Parlamento Europeo un debate importante que la verdad es que nos dejó con una sensación de cierta frustración y una situación un tanto extraña, porque todos sabíamos que se debatía en el Parlamento Europeo la posibilidad de que esta institución de la Unión Europea censurase expresamente el Plan hidrológico nacional.

Y así, había una iniciativa, una pretensión, que estaba abanderada por la eurodiputada Maruja Sornosa, diputada socialista de la Comunidad Valenciana -antigua diputada de Izquierda Unida, pasó después al Grupo Socialista-, en la que defendía claramente esa posición de condena explícita al Plan hidrológico nacional.

Bien, no voy a hacer aquí la glosa de la situación que se produjo, pero hubo evidentes dificultades para poder llevar adelante en el seno del grupo proponente y hubo una retirada de esa crítica explícita al Plan hidrológico nacional. Pero, a cambio, nos contentamos..., por eso digo «una sensación agridulce», porque fue negativa en cuanto a que en ese momento no se pudo censurar explícitamente el Plan hidrológico nacional -se perdió esa ocasión-, pero sí es cierto que hubo una mención que creo que es importante, y es que el Parlamento Europeo manifiesta su profunda preocupación ante el precedente sentado por las propuestas de realización de planes no sostenibles de gestión de recursos hídricos en toda Europa y pide, por consiguiente, a la Comisión que no facilite financiación europea para estos proyectos de trasvases.

Como sólo hay un proyecto de trasvases en el seno de la Unión Europea intercuencas, como es el trasvase del Ebro hacia otras cuencas, estamos hablando claramente del trasvase contemplado en el Plan hidrológico nacional.

Así que, por una fórmula un tanto elíptica, pero el Parlamento Europeo se pronuncia claramente en contra del tipo de políticas que plantea el Partido Popular a través de su Plan hidrológico nacional y, en concreto, por supuesto, en contra de la política de trasvase del Ebro.

Pero decía, señorías, que muy poco ha llovido este verano, y quizás sólo tengamos que ver un detalle, y es el caudal medio que ha llevado nuestro río por la ciudad de Zaragoza. Recordarán, señorías, que la propia Confederación ha certificado que se ha incumplido durante todo el verano el caudal ecológico, el caudal mínimo que Confederación establece en treinta metros por segundo y que está siendo -ha sido, durante el verano- inferior a quince metros en muchas ocasiones.

Por lo tanto, estamos claramente en una situación de un río en una imposibilidad de gestión adecuada, un río que plantea enormes problemas, y ustedes saben, señores del Partido Popular, que la Universidad de Zaragoza, bajo la dirección del profesor Cuadrat, estableció que si se llevase a cabo el trasvase, sólo uno de cada cuatro años se podría cumplimentar; ese informe ahí está, no ha sido desmentido, es un informe académico, tiene el rigor que tiene que tener y, por lo tanto, un trasvase que no podría dar, en teoría, la funcionalidad para la que está previsto.

Pero no sólo eso, sino que este mismo verano, por hablar del verano, hemos visto una cosa muy curiosa, y es que Confederación Hidrográfica -que gestiona el Partido Popular porque la dirige el Ministerio de Medio Ambiente-, Confederación Hidrográfica saca una normativa -y el otro día lo discutíamos en la Comisión de Medio Ambiente- sobre la extensión de la plaga del mejillón cebra, que amenaza con contaminar y con extenderse a lo largo de todo el curso del río Ebro y ser un problema fundamental para la conservación de la biodiversidad y para los posibles daños a bienes e instalaciones. Y, por lo tanto, toma unas medidas para evitar su proliferación, y ahora que vamos a hacer un trasvase del Ebro, para que las aguas contaminadas, porque la toma está ya en zona infestada por la plaga del mejillón cebra, pasen al Júcar, al Segura, pasen a la cuenca interna de Cataluña o pasen a la cuenca del sur. Es absurdo, señorías, es absurdo este tipo de planteamientos.

Pero llegamos a la fecha actual. Yo creo que es oportuno que la cámara siga pronunciándose en contra del trasvase, y más que lo haga en vísperas de una movilización, que tiene que ser muy amplia, el próximo domingo. Una movilización, el 6 de octubre, en la cual, claramente, tenemos que manifestarnos en contra del Plan hidrológico nacional y del trasvase del Ebro, pero en circunstancias muy particulares que deben hacernos meditar, y las quiero plantear en esta cámara.

Por eso, Izquierda Unida ha demostrado todo su apoyo al manifiesto de los sindicatos UGT y Comisiones Obreras, porque se habla no sólo de oposición al PHN y al trasvase: se habla también del encuentro al problema interno de Aragón, del diálogo, de la participación y del consenso como fórmula para solucionar el conflicto hidráulico abierto en Aragón. Y este conflicto existe, y no nos tapemos los ojos, y se ha visto estos días, recientemente, por ejemplo con el acuerdo de la Junta General de la Comunidad de Riegos de Bardenas, diciendo que va a impugnar todas las actuaciones de desarrollo e infraestructuras de la Jacetania. Esa es una situación peligrosísima, peligrosísima, en la cual un territorio va buscando la confrontación con otros territorios.

Pero también hay conflictos jurídicos planteados ante los tribunales. Por la vía penal, ya hay ocho o nueve imputados, y algunos de ellos ex cargos públicos muy importantes del Partido Popular, y otros, técnicos de la Confederación, están imputados por la vía penal con un informe demoledor del fiscal de Medio Ambiente. Y hay contenciosos que ya han visto la luz, como por ejemplo Santa Liestra, y otros que están pendientes -lo sabemos todos-, como en el caso de Yesa, por ejemplo. Luego es una situación muy delicada en lo interno de Aragón.

Por eso, el día 6 tiene que ser no sólo una lucha contra el PHN y el trasvase, sino también, como se dice aquí, «a favor de una actualización del Pacto del Agua, que establezca bases de consenso».

El señor vicepresidente primero (ESTEBAN IZQUIERDO): Señor Lacasa, le ruego vaya terminando.

El señor diputado LACASA VIDAL: Termino, señor presiente.

Por eso estamos trabajando en las Cortes, en la Comisión de actualización del Pacto del Agua, porque queremos llegar a un consenso interno que solucione el conflicto hidráulico en Aragón.

Y por eso, señores del Partido Popular, bienvenidos al club, porque el otro día, en su debate del Congreso, el señor Pintado decía una cosa con la que no estamos de acuerdo, que es que siguen ustedes apostando por el trasvase del Ebro como gran estrategia para Aragón, pero decía una segunda cuestión: que ustedes estaban dispuestos a renegociar aspectos del Pacto del Agua. Pues, enhorabuena, ¡albricias! Eso es lo que estábamos deseando escuchar: con sus propuestas, con las de todos los demás, sentémonos en la Comisión y actualicemos el Pacto del Agua para generar un nuevo consenso.

Por eso, señores del PP, dejen de boicotear la Comisión, acudan a la misma, y cumplamos entre todos con el compromiso que tenemos con los aragoneses, que es buscar acuerdos que faciliten el futuro y acuerdos en esta materia tan delicada de política hidráulica.

Muchas gracias.

El señor vicepresidente primero (ESTEBAN IZQUIERDO): Gracias, señor Lacasa.

En el turno de intervención del resto de los grupos parlamentarios, tiene la palabra el Grupo Parlamentario de Chunta Aragonesista.

Señor Fuster, tiene la palabra.

El señor diputado FUSTER SANTALIESTRA: Gracias, señor presidente.

Señorías.

Yo comprendo que hoy era interesante hablar del agua, y a falta de iniciativa mejor, los grupos parlamentarios proponentes han rescatado una iniciativa absolutamente caduca y obsoleta en un contexto determinado del mes de marzo, en la que, al producirse una votación esperpéntica en el Parlamento Europeo el 28 de febrero de este mismo año, y como no debía haber ninguna otra mano, pues, ha habido que echar mano a ella, de esta. Y la verdad es que, por no defraudarles, hablaré de lo que en el fondo querían hablar, que es de la movilización de este próximo domingo, pero, claro, alguna consideración tendré que hacer a la iniciativa que nos plantean aquí, que habla de lo que habla y dice lo que dice.

En primer lugar, ignora que una semana antes de esa votación, a la que aquí se refiere con todo lujo de detalles e, incluso, con el texto concreto que se aprobó, ignoran que una semana antes los mismos grupos que aquí votaron lo que votaron habían votado un texto en la Comisión de Medio Ambiente absolutamente crítico y concreto de rechazo al Plan hidrológico nacional. Y en esa votación, lo sustantivo no es el texto que se acordó, y tanto no es lo sustantivo que, fíjense ustedes, fue apoyado por el Partido Popular. El Partido Popular europeo en su conjunto y en su integridad, todo él, sin escisiones, sin excepciones, votaron a favor del texto, del mismo texto que el Partido Socialista propició que saliera con su famosa abstención.

Yo no me explico cómo ustedes no han tenido mejor recurso para venir a hablar hoy del agua que mentar la bicha de un asunto que les puso a ustedes y al presidente prácticamente en la picota, que les obligó a pagar publicidad en todos los periódicos por dos veces, publicando íntegramente en la portada de los periódicos un acuerdo, que, a su vez y de forma gratuita, ellos ya habían publicado, todos los grandes periódicos, en un claro ejemplo de excusatio non petita accusatio manifesta, es decir, el Partido Socialista sabía que estaba en pecado y tenía que intentar expiar las culpas intentando explicar lo inexplicable, que era aquella votación, aquel cambio de votación en la que existía una gran oportunidad de darle no un tirón de orejas, un tortazo directamente en el rostro del Partido Popular, con una condena expresa desde el Parlamento Europeo, desde la mayoría del Parlamento Europeo en aquellos momentos, un rechazo expreso del Parlamento Europeo, democrática representación de los ciudadanos europeos, al Partido Popular y al proyecto de Plan hidrológico nacional, al Plan hidrológico nacional, y se evitó, y lo evitó el Partido Socialista.

Tan difícil era aquella postura que hubo tres votaciones diferentes: unos votaron a favor de aquella enmienda, que era lo que tocaba votar según habían votado la semana anterior en la Comisión de Medio Ambiente, en concreto, los eurodiputados del PSC; otros votaron en contra, porque no sabían a qué carta quedarse, y otros se abstuvieron, que fueron la mayoría de los eurodiputados españoles y algunos otros del grupo europeo, de forma y manera… Y, por cierto, hubo algunos otros, según me enteré anteayer, en el debate del estado de la Comunidad de Cataluña, me enteré que hubo algunos otros que se salieron para no tener que votar, con lo cual hubo cuatro modalidades de votación en el Grupo Socialista: «sí», «no», «abstención» y «ausentarse de la sala para no votar», y que me vendan ustedes ese ejemplo, que esa votación me la metan aquí como «en línea y en coherencia con esa votación, se plantea esto».

Claro, yo esto lo entiendo presentado el día 8 de febrero, presentado por el entonces tripartito, tendríamos que hacer un juego de anacronismo para hablar…, ustedes deberían hablar del nombre del tripartito que lo presentó en aquel momento, pero, claro, ya han cambiado las cosas, porque ese tripartito ya no existe. ¡Las dificultades que tiene el señor Lacasa para seguir manteniendo esto, cuando Izquierda Unitaria Europea votó lo contrario de lo que el señor Lacasa está diciendo aquí ahora que hay que votar! El Partido Socialista no tiene ningún problema, porque puede votar lo que quiera y siempre encontrará algún precedente de algún eurodiputado que votó lo mismo que él, e incluso puede salirse alguno de la sala y también tiene precedente, con lo cual, ustedes, perfecto, sin problema, no tienen ningún problema.

Y el Partido Popular, pues, el Partido Popular podría hasta votarlo también, podría hasta votarlo, porque el Partido Popular lo votó en Europa, señorías. Este texto, tan magnífico, fue votado por el Partido Popular europeo, no sólo el español, el europeo; fue votada la eliminación de esa enmienda y el texto resultante final contó con el apoyo expreso del Partido Popular.

Con lo cual, yo no sé a qué jugamos. Yo creo que lo mejor que podríamos hacer con ese texto, con esa votación, es que el sueño del olvido lo cubra, pase a mejor vida y nos olvidemos, nos acordemos con poco fervor de que perdimos una gran ocasión de derrotar al Plan hidrológico nacional en Europa, de un gran tortazo en el rostro de quien lo estaba defendiendo, eso se perdió.

Pero como ustedes querían que habláramos de agua hoy y tenemos una movilización, sólo diré dos cosas para no defraudar a quien había planteado esta iniciativa para hablar...

El señor vicepresidente primero (ESTEBAN IZQUIERDO): Señor Fuster, vaya terminando.

El señor diputado FUSTER SANTALIESTRA: Termino ya, señor presidente.

Muy brevemente, para decir que Chunta Aragonesista -y sirva o no sirva de precedente- respalda el intento constructivo, el intento de avanzar que han hecho los sindicatos UGT y Comisiones Obreras en un intento de salir del inmovilismo en el que estabamos ya en este tipo de movilizaciones, en los que, para no incomodar a nadie, se acababa no diciendo nada. Los sindicatos han hecho un esfuerzo de avanzar, de buscar una apuesta por el diálogo, un diálogo entre el llano y la montaña, un diálogo entre los que defienden unas posiciones y otras, y un avance en la dirección de la nueva cultura del agua y un avance en la dirección de los tiempos que corren.

Y ese esfuerzo no podía por menos que ser agradecido por aquellos que defendemos posiciones de búsqueda de encuentros, de avanzar en la dirección y de no anclarnos en el pasado y de no mantener las posiciones decimonónicas que algunos grupos están manteniendo en estos momentos.

Y gracias a este intento de avance de los sindicatos, pues, se ha podido percibir que se han quedado dos bloques sociales en Aragón al respecto: uno, el Partido Popular, con su posición de defensa del Plan hidrológico y del trasvase, posición reiterada; las cúpulas de los empresarios; la cúpulas de los regantes; el sindicato ASAJA, etcétera. Es decir, un bloque de la derecha defendiendo una posición. Y un bloque en la izquierda: Izquierda Unida; Chunta Aragonesista; los sindicatos; algo, algo del Partido Socialista, que al menos aceptada un noventa y tantos por ciento -dice- de ese manifiesto, y el Partido Aragonés, que no sé exactamente donde está, aunque quiero pensar que más cerca de la izquierda, en este caso, puesto que va asistir a la manifestación.

La gran oportunidad, señorías, no es llamar al Partido Popular a que vaya a esa manifestación, no hagamos más comedias. ¡El Partido Popular no tiene que ir a esa manifestación! El señor Aznar, ¡cómo va a ir a esa manifestación! No perdamos el tiempo en hacer llamadas inútiles a los miembros del Partido Popular de que vayan a una manifestación que está en contra de lo que vienen defendiendo desde hace dos años.

¿Saben a quién tenemos que llamar? ¿Saben a quién tenemos que dar un toque de atención para ver si vienen, que sería importante para Aragón? A las bases de los regantes, a las bases de las organizaciones empresariales, que no están siendo representadas en esto -es una opinión, claro- por las cúpulas de estas organizaciones de regantes, de los sistemas de riegos o por las organizaciones empresariales.

Yo no creo que la mayoría de los empresarios aragoneses estén a favor del trasvase y del Plan hidrológico nacional, y no creo que la mayoría de los regantes aragoneses estén a favor del trasvase y del Plan hidrológico nacional. Luego sus cúpulas, quienes les representan, no representan la opinión mayoritaria de aquellos que dicen ser sus representados. Pues, a esos, desde Chunta Aragonesista -y creo que deberíamos hacerlo desde esta cámara-, es a quienes tenemos que pedirles que participen, que sean coherentes con sus planteamientos y que vayan a defender aquello con lo que están de acuerdo, es decir, las posiciones de rechazo al Plan hidrológico nacional y al trasvase. Eso sí que sería un avance y serían bienvenidos.

Ahora bien, que venga el Partido Popular… Pues, mire, si viene el Partido Popular y si viene el señor Aznar, es la única manera que tienen ustedes de garantizar que Chunta Aragonesista no fuera a una movilización, porque para hacer el ridículo ya están otros.

Muchas gracias.

El señor vicepresidente primero (ESTEBAN IZQUIERDO): Gracias, señor Fuster.

En nombre del Grupo Parlamentario Popular, señor Urbieta, tiene la palabra.

El señor diputado URBIETA GALÉ: Gracias, señor presidente.

Señorías, un inciso primero: el que sea insostenible o no el trasvase del Ebro lo decidirá la Unión Europea; ustedes pueden decir lo que quieran, pero sirve para lo mismo.

El Gobierno de Aragón, ¿representa a todos los aragoneses? Sí. ¿Lo han votado todos los aragoneses? No; hay muchos aragoneses que no están de acuerdo con el Gobierno que tenemos en Aragón, miles y miles de aragoneses, o sea, que vamos a ver si ponemos las cosas en su sitio.

Al club... [Un diputado se manifiesta desde su escaño en términos que resultan ininteligibles.] Eso ya lo veremos. Al club, señor Lacasa, no hemos llegado; estamos en lo mismo de siempre. Tenemos una comisión de seguimiento del Pacto del Agua que es oficial y está reconocida y recogida en el Plan hidrológico nacional. No se precipiten; es que no entienden las cosas. Y ahí ya se descartó Jánovas por imperativo legal. Bueno, pues se descartó. Y, si se pueden hacer mejoras, se harán en la comisión de seguimiento del Pacto del Agua.

Bueno, miren ustedes, vayamos al tema. Esta proposición no de ley está presentada el día 8 de marzo de 2002, 8 de marzo de 2002, y nos la traen aquí hablando de la exigencia del cumplimiento actualizado de las previsiones contenidas en la resolución de las Cortes de 30 de junio del noventa y dos, es decir, el Pacto del Agua. No sé. Actualizado, ¿en qué? No nos hemos enterado de qué actualización hay. Miren -me lo ha quitado de la boca el portavoz de la CHA-, esto viene del 8 de marzo porque se quedó bloqueado por el esperpento verdadero, la esquizofrenia, el desastre, la vergüenza que tuvo que pasar el Partido Socialista con la enmienda de la famosa Sornosa, y, entonces, como pasó eso, se paralizó. Y, ahora que viene una manifestación, se trae a las Cortes, porque el día 6 hay manifestación y hay que animar el ambiente y hay que tratar de seguir engañando a los aragoneses, ni más ni menos. Una manifestación, por cierto, heterogénea: unos van contra el trasvase y contra los embalses; otros, contra el trasvase y a favor de los embalses; otros, con el manifiesto de los sindicatos Comisiones Obreras y UGT; los últimos, además, lo más curioso es que, cuando estén ahí, se van a enterar de por qué han ido, porque será un portavoz que leerá un manifiesto que va a tener y que nadie conoce, es decir, irán todos los que vayan y se enterarán de por qué han ido cuando se lo diga el que lea el manifiesto. Muy bien, muy bonito.

Miren, repito -y lo he dicho en otras ocasiones-: con el Pacto del Agua todos admitimos el trasvase de mil ochocientos cincuenta hectómetros cúbicos del PSOE si se hacían las obras del Pacto del Agua, y, aunque en otras ocasiones he manifestado aquí lo que dijo el presidente del Partido Socialista, hoy voy a leer textualmente lo que decía en el Diario de Sesiones el portavoz del Partido Socialista en ese momento: «Por tanto, la importancia de su oportunidad es muy grande, puesto que, antes de que el debate de los planes hidrológicos empiece, nos hemos puesto de acuerdo, y, como se dice en el acuerdo, si el Plan hidrológico nacional respeta escrupulosamente estos acuerdos, no tendremos motivos para oponernos a él». Muy bien, eso decían, y es que el problema que teníamos estaba en que el Partido Socialista no cumplía con nuestras demandas, y el Partido Popular sí que ha cumplido, porque ha incluido el Pacto del Agua en la Ley del Plan hidrológico nacional, que lo pedíamos entonces, y ahora dicen que es un chantaje. Los embalses arriba de Ribarroja y Mequinenza no tienen dependencia del trasvase; dependen solamente de su junta de explotación, que es lo que nos interesa. El trasvase es de mil cincuenta hectómetros cúbicos de máximo, siempre que haya agua sobrante. Los seis mil quinientos cincuenta hectómetros cúbicos que se reservan para uso exclusivo de Aragón, pues ¿para qué queremos más? A ver si los sabemos emplear, porque, con la actividad de este Gobierno, seguro que no vamos a emplear ninguna partecilla.

Se está volcando el Partido Popular, esforzándose a tope por hacer las obras del Pacto del Agua, a pesar de los valladares que se ponen desde Aragón, verdaderas dificultades. Y ahí están los presupuestos del Estado. Por cierto, señor portavoz del PAR, me ha parecido poco elegante y poco cortés que hiciera usted alusión al bigote del señor Aznar, porque, claro, si yo hago alusión a su calvicie, pues no estará bien. [Risas.] Dicen que agua pasada no mueve molino. Si el agua que ha de llevar el Ebro, que tiene que llevar agua hacia el mar -tiene que llevar agua porque no lo vamos a secar-, va para los peces, entonces, si el agua va para los peces, no perjudica a Aragón. Curioso. Si va al mar y va para los peces el agua que lleve el Ebro, no perjudica a Aragón; pero, si es utilizada por otros territorios una vez que ha pasado de Aragón, entonces sí que perjudica a Aragón. Esa es su postura. Eso, ni más ni menos, a mi entender es puerca envidia, no es otra cosa; puerca envidia que tienen.

Es increíble y demencial sobre todo el comportamiento del Gobierno de Aragón y muy especialmente del Partido Socialista, muy especialmente de él, porque, si al aprobar el Pacto del Agua fuimos sesenta y seis los que lo apoyamos y el número sesenta y siete no lo apoyó, no es porque no quiera las obras del Pacto del Agua en Aragón; ni muchísimo menos, sí que las quiere -no lo apoyó por lo que todos sabemos-. Y, miren, el comportamiento del Partido Socialista se avala con lo siguiente, documentalmente, que es muy curioso. González: «Alguno se sienta en su botijo y no deja beber a quien se muere de sed»; «El PSOE usará el Plan hidrológico nacional como bandera de su campaña electoral» -esto es del noventa y tres, 20 de febrero del noventa y tres-. El señor Iglesias dice: «Estamos dispuestos a demostrar que no solo propicia los intereses aragoneses el Plan hidrológico nacional, sino que es imprescindible para nuestro futuro». Hay más, no se preocupen. «Admito los trasvases a otras cuencas siempre que nuestras necesidades estén cubiertas [lo que decimos nosotros]. La política de no comer ni dejar comer es peor solución» -Marcelino Iglesias, 1993-. «Los excedentes deben aprovecharse. El Plan hidrológico nacional no tiene un planteamiento de solidaridad, sino de racionalidad en el aprovechamiento de recursos con garantía total para las cuencas que tengan excedentes». El Pacto del Agua. «Representantes del Ministerio de Obras Públicas, Transporte y Medio Ambiente [esto es del noventa y cuatro ya, julio] recibirán el acuerdo firmado la semana pasada por todos los partidos en el que se exige la inclusión literal, expresa y escrita del Pacto del Agua en el Plan hidrológico nacional y anuncian movilizaciones si no se consigue». Luego dicen algunos que, por incluirlo, el Partido Popular ha hecho un chantaje. Anadón: «El Ebro no puede seguir siendo un reino improductivo de los aragoneses» -septiembre del noventa y cuatro-. Octubre del noventa y cinco: «Agricultura ve urgente los trasvases. El documento del Ministerio de Agricultura, MAPA [noventa y cinco, ¿eh?, Gobierno socialista], dice claramente que los trasvases entre cuencas son urgentes para consolidar la agricultura de las regiones mediterráneas y meridionales. Mientras el MAPA plantea un severo recorte de nuevos regadíos en Aragón, defiende los trasvases, no solo para solucionar déficit actuales del Levante y el sur, sino también los que a su juicio es evidente se producirán en el futuro en dichas regiones, los déficit, que ponen en riesgo miles de hectáreas». Efectivamente, aquí dice que en Murcia iban a poner diez mil setecientas ochenta y tres hectáreas de nuevos regadíos.

Sin embargo, el comportamiento del Partido Popular es un poco diferente. Esto es del 20 de enero del noventa y seis; Gustavo Alcalde, presidente regional de Aragón, declaró: «El programa del PP recoge que los trasvases solo se contemplarán como medidas excepcionales y siempre han de estar supeditados a garantizar las necesidades de las supuestas cuencas donantes», que es lo que hemos hecho. Pero es que, en contra de tan cacareado discurso o afirmación...

El señor PRESIDENTE: Señor diputado, vaya concluyendo; su tiempo ha terminado.

El señor diputado URBIETA GALÉ: Voy terminando, señor presidente.

... de las declaraciones del presidente del Gobierno de la nación de estar en contra de los trasvases, no estaba en contra de los trasvases, y la prueba está. El 31 de mayo del noventa y seis, la ministra Isabel Tocino, cuyo ministerio se conoce a partir de ahora con las siglas de Mimam, decía que la política de trasvases quedará supeditada a la disponibilidad de recursos excedentarios en las cuencas de origen, una vez que se hayan agotado las posibilidades de racionalización del uso de recursos hídricos en las cuencas deficitarias. Y eso es lo que está haciendo el Partido Popular. Claro, el problema está en la posición que ha adoptado este Gobierno, en la posición de enfrentamiento, de confrontación, de no admitir nada, no negociar, y, claro, ahí terminamos viendo cómo el consejero de Medio Ambiente de la Generalitat de Cataluña, Félix Puig, dice: «Creo que la posición de salida del Gobierno de Aragón era más fácil que la nuestra. El Pacto del Agua preveía unos compromisos de inversiones de más de cuatrocientos mil millones de pesetas, y nuestra posición de salida era menor para alcanzar los compromisos a los que hemos llegado». Es que no han evitado la confrontación...

El señor PRESIDENTE: Señor diputado, vaya concluyendo, por favor.

El señor diputado URBIETA GALÉ: ... ni el enfrentamiento -voy concluyendo, señor presidente-. Simplemente decir que, por supuesto, el Partido Popular no estará en esa manifestación, no apoyará esta proposición no de ley. Lo que nos sorprende es la postura de algunos grupos políticos, que lo que están haciendo con esto es instrumentalizar las Cortes de Aragón en beneficio de intereses muy particulares e instrumentalizar a la sociedad aragonesa, que todavía, después de un año de aprobarse en estas Cortes, no hemos visto con el entusiasmo que lo recogieron cómo han divulgado el contenido del Pacto del Agua de Aragón para que sea bien conocido por la sociedad aragonesa. ¡Un año después! Ya he presentado una pregunta para que me puedan decir cuáles son los problemas, los motivos, las causas de que no puedan divulgar el contenido de ese pacto.

Gracias, señor presidente.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor diputado.

Concluido el debate, ahora vamos a someter a votación la proposición no de ley número 34.

Señorías, ocupen sus escaños.

Señorías, votamos la proposición no de ley número 34. ¿Votos a favor de la misma? Gracias. ¿Votos en contra? ¿Abstenciones? La votación arroja treinta y tres votos a favor, veintiocho en contra y cinco abstenciones.

Señor Lacasa. Explicación de voto.

El señor diputado LACASA VIDAL [desde el escaño]: Muchas gracias, señor presidente.

Señorías, se ha mencionado, porque forma parte de la explicación de voto de Izquierda Unida y yo mismo he tenido ocasión de explicarlo, la situación del Parlamento Europeo, y claro que nuestro grupo federal -confederal en este caso- de Izquierda Unitaria Europea prefería haber votado contra el Plan hidrológico nacional. Pero ya he dicho que aprovechemos el resultado insatisfactorio, pero un resultado que se puede aprovechar para Aragón, de aquella apuesta que fracasó por los movimientos internos que provocaron la retirada de esa crítica concreta al Plan hidrológico nacional, que han sido explicados; pero, por lo menos, tenemos un texto que nos puede servir para contraatacar esa política insostenible de trasvases en Europa.

También quiero hacer una precisión. Cuando hacemos un llamamiento al Partido Popular para que acuda a la comisión de actualización del Pacto del Agua, señores del Partido Popular, esa sí es una comisión oficial, esa sí que es oficial, porque es una comisión de un parlamento. La que no es oficial, porque no es una comisión institucional reglada, es la comisión de seguimiento del Pacto del Agua, que es una comisión meramente política, señores del Partido Popular. La comisión de seguimiento del Pacto del Agua es una pura convención entre partes que se reúne o no se reúne, etcétera, etcétera, pero la comisión oficial, reglamentada, con obligación, con creación y con presidente coordinador y con todo lo demás es la de actualización en el parlamento aragonés. Y ustedes lo saben, es así. Les gustará más o les gustará menos.

Por eso, yo esperaba que, después de lo del señor Pintado, ustedes vendrían aquí con otro espíritu y con otra intención. Lo más importante, señorías: que el día 6 sea un día de avance, por supuesto, para contener el Plan hidrológico nacional y para contener la política trasvasista, pero que sea también un avance para desbloquear el diálogo entre aragoneses, porque es imprescindible, porque es una demanda urgente, porque eso es lo que perseguía el manifiesto de UGT y Comisiones Obreras, que ha generado algún río de tinta, que hemos visto que el Gobierno de Aragón no suscribe íntegramente, que nos preocupa. Nos hubiera gustado que el Gobierno de Aragón suscribiera íntegramente el manifiesto de los sindicatos, lo que hubiera permitido que ese manifiesto se hubiera leído en la plaza del Pilar. No ha sido así, pero creemos que ya ha cuajado, ha dejado un poso esa idea. Ayudada por la conflictividad existente en las zonas, creo que esa situación nos permitirá en un futuro más próximo y también en las Cortes de Aragón, a través de la comisión de actualización, poner bases de diálogo y poner bases de encuentro. Es fundamental, porque, si no, realmente tendremos graves problemas para el mantenimiento de la paz en nuestra comunidad autónoma.

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.

Señor Fuster, Chunta Aragonesista.

El señor diputado FUSTER SANTALIESTRA [desde el escaño]: Gracias, señor presidente.

Nuestro grupo se ha abstenido y ha evitado, por tanto, que decayera esta iniciativa con la abstención. Pero, desde luego, no podíamos votar a favor con lo que dice, en coherencia con el acuerdo del Parlamento Europeo. Porque, si hubiéramos votado en coherencia con ese acuerdo, no sabemos si hubiéramos votado en coherencia con las manifestaciones del PSOE del año noventa y dos y noventa y tres -del señor González y del propio señor Iglesias-, o si hubiéramos votado con la coherencia de las frases del Partido Popular del año noventa y seis -del señor Aznar, de la señora Rudi, del señor Lanzuela-, o si hubiéramos votado en coherencia con el propio esperpento de esa votación del Parlamento Europeo, en la que, como he dicho, votó el propio Partido Popular, el Partido Socialista votó en cuatro ocasiones, e Izquierda Unitaria votó una cosa, y aquí está diciendo el señor Lacasa otra por razones de coyuntura, con lo cual difícilmente podía ser coherente esto.

Pero, si además vemos qué cosas decimos en el texto, pues todavía resulta más difícil poderlo apoyar sin reparos. Por ejemplo, esto de que los recursos del agua deben ser aprovechados íntegramente -se supone- en esta comunidad, ¿supone que vamos a poner una barrera en Mequinenza y que las aguas no podrán salir de Aragón, porque entonces las puede aprovechar algún otro? Están aquí la mano y el cuezo del Partido Aragonés, evidentemente, porque en la parte de «sosteniblemente» me consta que estaba la mano de Izquierda Unida -en aquel momento eran ustedes tripartito; ya sabemos que en esto de los tripartitos es difícil alcanzar textos que sean un poco coherentes, ¿no?, porque hay que dejar contentos a todos-.

En cualquier caso, el único valor que pudiera tener este texto era para evitar la financiación que pudiera venir de Europa; por eso dice que la Comisión no facilite financiación europea para estos proyectos de trasvases, aunque el Partido Popular la votó también, dando a entender que este trasvase sí que era sostenible.

Pues bien, resulta que esto no sirve para impedir eso. Hemos conocido precisamente ayer que la Sociedad Estatal de Infraestructuras del Trasvase, S.A., encargada de la puesta en marcha del Plan hidrológico nacional, tiene prevista en su presupuesto de capital, dentro de la partida «Origen de fondos», una partida de cuarenta y ocho millones, cuatrocientos cuarenta y seis mil euros, calificada como subvenciones de la Unión Europea, según figura en el propio proyecto de ley de presupuestos generales del Estado para el 2003. Es decir, esto no le impide al Partido Popular no pedir, sino contar y dar por supuesto que obtendrá fondos europeos para los estudios y para las actuaciones relacionadas con esta Sociedad Estatal de Infraestructuras del Trasvase. Luego, evidentemente, esta votación, efectivamente, fue un mal negocio, no sirvió para nada, impidió que pudiera haber una condena expresa al Plan hidrológico nacional desde Europa, y -lo que es peor- la estamos utilizando ahora, rescatándola, cuando vemos la efectividad nula que tiene en estos momentos.

Nada más, y muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.

Por el Grupo del Partido Aragonés, el señor Usón tiene la palabra.

El señor diputado USÓN EZQUERRA: Gracias, señor presidente.

La verdad, qué sorpresa, ¿no?, el resultado de la votación. Chunta Aragonesista se abstiene en un tema tan importante como es oponerse al trasvase del Ebro. Yo, créame, en una primera interpretación digo: «Bueno, ¿ahora Chunta está de acuerdo en un 50% del trasvase?». Porque eso de ni frío ni caliente... ¿Hasta dónde llegamos: hasta Xerta, hasta Valencia...? Con el resultado de esta votación, claro, ni sí ni no. ¡Oiga, mire usted!: aquí, o se está o no se está; está a favor o está en contra.

Pero hay algo que me sorprende en esta mañana de hoy -créame que se lo digo con total sinceridad-. Tanto ustedes como el Partido Popular únicamente se ponen de acuerdo ustedes dos; no son capaces ni unos ni otros de ponerse de acuerdo con otros grupos de la cámara. Esta es la realidad, esto es lo que viene ocurriendo en esta mañana. Yo no sé si es una estrategia o será una casualidad, pero, evidentemente, a lo largo de la mañana hemos visto cómo son capaces de ponerse de acuerdo. Hasta en el trasvase. Han sido capaces, los señores del Partido Popular, de convencer a Chunta Aragonesista para que se abstenga en una votación que intenta impedir que el trasvase se lleve a efecto. Han sido ustedes capaces de convencerlos. ¡Vaya estrategia que llevan, vaya estrategia que llevan! Pero, bueno, algún día nos tendrán que aclarar. El domingo. Igual es una fecha oportuna para que ustedes nos digan hasta dónde van a llegar: si pasamos de Xerta o nos quedamos en Valencia. Ese es el resultado.

Por otro lado, mire, señor Urbieta, yo en ningún momento lo he dicho en términos despectivos -lo del bigote-. Yo he dicho que el mismo Aznar de Murcia y de Zaragoza, el mismo bigote. ¡Vamos, no he dicho otra cosa! Que igual llevaba bigote allí que aquí. Mire, con respecto a lo de la calvicie, le aseguro que no me produce ninguna... Aún le voy a decir más: mi mujer está encantada [risas]. Está encantada; no se puede usted imaginar lo satisfecha que se queda [risas], no se lo puede usted imaginar.

El señor PRESIDENTE: Señor Usón, vuelva usted a la cuestión mejor, vuelva usted a la cuestión.

El señor diputado USÓN EZQUERRA: Gracias, señor presidente.

Mire usted, yo lo digo sin ninguna acritud. En ningún momento he dicho que sea negativo que el señor Aznar lleve un bigote, lo mismo que entiendo que una persona sea calva o que lleve mucho pelo, ¿no?, me da exactamente lo mismo. Por lo tanto, yo creo que no debe cogerlo ahí.

Pero, en definitiva, por concluir, mire usted, señor Urbieta, en la plaza de toros de Zaragoza, en el año noventa y seis, había más de diez mil personas, había más de diez mil notarios que pueden testificar lo que dijo allí el señor Aznar. Yo no he dicho otra cosa, no he dicho otra cosa. ¡Pregúntenles, pregúntenles! A ver si efectivamente el señor Aznar dijo en Zaragoza lo que dijo y también lo que dijo el otro día en Murcia. En Murcia dijo que nadie lo pararía, y en Zaragoza, que nunca lo apoyaría. El mismo, con bigote, allí y aquí.

Nada más. Muchas gracias, presidente.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.

Señor Urbieta, con brevedad, por favor.

El señor diputado URBIETA GALÉ [desde el escaño]: Sí.

Gracias, señor presidente.

No dudo, señor Usón, que su mujer debe ser una auténtica santa. [Risas.]

Bien, cuando he salido ahí, ya sabía que todo lo que dijese no iba a servir para nada, porque, lo que he dicho ahí y mucho más, todos ustedes lo saben igual o mejor que yo; otra cosa es que lo vayan ocultando, que no les interese decirlo. Pues muy bien. ¡Hombre!, en el Partido Popular, como estamos convencidos de que la mentira triunfa a corto plazo y que, antes o después, la verdad sale a flote, esperamos y tenemos la esperanza de que algún día llegaremos a la opinión pública esa que está manipulada, que recibe información tergiversada o que no recibe información, que llegaremos, y entonces se sabrá esa verdad que todos conocemos.

Y no quiero recordar cómo ese diputado que no votó el Pacto del Agua nos puso aquí a todos: a caldo. He dicho «a caldo», pero a caldo del todo. Sin embargo, yo estoy convencido de que hicimos lo que teníamos que hacer y hemos hecho algo bueno por Aragón. Lástima que no se está aprovechando, que se está despilfarrando, que Aragón va con todas las de perder en vez de ganar -y podría haber ganado mucho-.

Y, señor Usón, el 31 de mayo del noventa y seis, la ministra de Medio Ambiente acababa de ser nombrada, y está de acuerdo con lo que se está haciendo hoy, y lo dice y está en el papel. Deme usted un documento que pueda leer -como yo se lo doy- en que se pueda decir... Uno, me basta con uno; pero no me lo dará: estoy seguro.

Gracias, señor presidente.

CORTES DE ARAGÓN
Palacio de la Aljafería
50004 Zaragoza
T 976 289 528 / F 976 289 664