Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón


Interpelaciones

Interpelación núm. 9/96, relativa a la política lingüística en Aragón.

Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón n°: 029 de Plenos (IV Legislatura)
Intervinienen: Bernal Bernal, Chesus - Bielza De Ory, Vicente - Rubio Ferrer, Felix - Caudevilla Arregui, Norberto - Abos Ballarin, Angela - Gimeno Fuster, Mesias

El señor Diputado BERNAL BERNAL: Gracias, señor Presidente. Señorías.
Voy a tratar de ir lo más rápido posible, dada la hora, pero sin perder el rigor que la importancia de esta cuestión suscita.
Hay una serie de datos objetivos, señor Consejero de Educación y Cultura: censo de 1981 -saben que estos días están haciendo el padrón del año noventa y seis-, en el censo del año ochenta y uno se incluyó una pregunta o dos -no recuerdo en estos momentos- sobre aspectos lingüísticos, y eso es algo que está en el Instituto Nacional de Estadística. Bueno, pues ese censo del ochenta y uno nos daba en Aragón que había noventa mil personas, noventa mil personas en el año ochenta y uno que hablaban lenguas distintas del castellano en Aragón: treinta mil personas que hablaban aragonés y sesenta mil que hablaban catalán. Dato objetivo.
Otro dato objetivo -luego no hemos tenido datos más objetivos al respecto porque ya no se ha incluido en ninguno de los censos esa pregunta; sin duda ahora el número sería mayor-, otro dato objetivo: la oficina europea encargada, responsable de esta cuestión, el Bureau Européen pour les Langues Moins Répandues, es el responsable de la elaboración de este mapa, y lamento no poder disponer de una técnica para poder ampliarles a ustedes este mapa, que es un mapa europeo... [El señor Diputado Gimeno Fuster, desde el escaño, interviene en los siguientes términos: Páselo. ... -luego se lo paso, señor Gimeno, que les hace falta a ustedes mirarlo bien-, porque el número uno -es un mapa europeo de lenguas-, y el número uno, curiosamente, que está aquí debajo del Pirineo es el aragonés, y el número siete, que está ya más hacia el Mediterráneo, es el catalán. Dato objetivo.
Otro dato objetivo: el Estatuto de 1982, tan denostado por todos, ese que no nos gusta a nadie por lo visto, en su artículo séptimo dice: Las diversas modalidades lingüísticas de Aragón gozarán de protección, como elementos integrantes de su patrimonio cultural e histórico.
Otro dato objetivo: artículo 35.1.22 -ahora 22, antes era 23- del actual Estatuto todavía vigente, ese que todos queremos que deje de estar vigente, dice: gozarán..., perdón, es el que habla de las competencias exclusivas de la Comunidad Autónoma en las materias de..., y el punto 22 dice: Cultura, con especial referencia a las manifestaciones peculiares de Aragón y a sus modalidades lingüísticas, velando por su conservación y promoviendo su estudio.
Otro dato objetivo, más anecdótico, pero no por ello menos importante: yo me llamo Chesús, y hay gente por ahí que se llama Josep... en Aragón, estoy diciendo. Yo represento aquí a un partido que se llama Chunta Aragonesista, y que en nuestras comarcas orientales se llama Unió Aragonesista. Es otro dato objetivo.
Otro dato objetivo es que el día de San Fermín último, cuando el señor Lanzuela vino aquí a pedir el apoyo de la cámara, yo me dirigí a él en varias ocasiones en aragonés y en catalán.
Y otro dato objetivo es que los servicios jurídicos de esta cámara han dado trámite a una pregunta presentada por un Diputado, precisamente del Partido Aragonés, formulada en aragonés.
Estos son los datos objetivos, y los datos objetivos, como diría aquel primer Presidente de la transición democrática, que fue Adolfo Suárez, yo creo que con estos datos objetivos lo que habría que hacer es -recuerdan aquella frase ustedes- elevar a la categoría de normal lo que en la calle es normal, que decía Adolfo Suárez. Esos son los datos objetivos.
¿Qué han hecho las instituciones públicas aragonesas reiteradamente desde el año ochenta y dos? Con respecto a la diversidad cultural, con respecto a la diversidad lingüística, las instituciones públicas aragonesas se han mostrado, por un lado, desorientadas y, por otro, insensibles, pero tanto los aspectos de desorientación como los de insensibilidad tienen una base común, un común denominador: el desconocimiento, el desconocimiento de nuestra realidad o de una parte de la realidad de nuestro patrimonio.
Pero yo ahí tengo que decir, señorías -y eso nos lo sabemos todos-, que el desconocimiento de la ley no exime a la persona de su cumplimiento; yo lo querría glosar, y justo será decir que el desconocimiento no debe eximir a nuestras instituciones de su obligado respeto por la diversidad de nuestras manifestaciones culturales y por su derecho a la diferencia.
Desde la primera vez que yo subí a esta tribuna, y hoy lo he vuelto a repetir para distintas cuestiones, he hablado de un Aragón polifónico, de que hay otras voces en política, pero también otras voces en la expresión, en la comunicación, de que hay una pluralidad, y yo creo que ha llegado el momento de que estas Cortes y de que el Gobierno de Aragón demuestren un mayor respeto a las minorías, un mayor respeto a los sistemas lingüísticos minoritarios, un mayor respeto a la pluralidad, un mayor respeto a la diversidad, al otro, al distinto, al diferente, al derecho a la diferencia, y ese respeto, además, sería de obligado cumplimiento. Señorías, esta cámara representa a todos y a todas las aragonesas y aragoneses, a los que hablan castellano y a los que también hablan otras lenguas y se expresas en otros sistemas lingüísticos.
Señorías, las manifestaciones culturales son, por una parte, reflejo y, por otra, producto -las dos cosas al mismo tiempo- de la personalidad de un determinado grupo sociocultural, de una determinada comunidad humana a lo largo de determinadas épocas de su historia; eliminarlas o -lo que acaba siendo lo mismo- dejarlas perecer, dejarlas que vayan muriendo por desconocimiento, por insensibilidad o por desidia, son formas de contribuir al desarraigo y a la despersonalización.
Permítanme que les diga que desde hace varios siglos -esto está reconocido por los historiadores y ampliamente glosado-, la desaparición progresiva de manifestaciones autóctonas, que son -como digo-, reflejo de un fondo cultural colectivo, ha ido ligada en Aragón a lo largo de los últimos siglos, digo, a la pérdida de autonomía y unidad política, a la desvertebración económica y, en suma, a la dependencia de otros territorios. La historia de la humanidad está llena de ejemplos, la historia de la humanidad ofrece innumerables ejemplos -por cierto, todos ellos, todos los que yo he estudiado, desde luego, con consecuencias poco provechosas para los grupos humanos afectados-, digo innumerables ejemplos de que la alienación cultural y la pérdida de identidad colectiva van siempre, siempre, de la mano. He ahí una de las claves de lo que significa la diversidad lingüística y de los componentes socioculturales que ésta conlleva. He ahí, señor Consejero, la ineludible conexión de la identidad lingüística, del hecho lingüístico diferencial con el entorno humano original de la comunidad, del grupo sociolingüístico -diríamos los lingüistas-, que se sirve de ese instrumento concreto de expresión y de comunicación, que eso es una lengua y no otra cosa.
Aragón, señorías, constituye una realidad plurilingüe, tal como queda consagrado de forma solemne en el texto, en ese texto incluso del Estatuto de Autonomía del ochenta y dos, en su artículo séptimo. Sin embargo, ¿qué se hizo durante todos estos años? El desarrollo legal y reglamentario de este artículo séptimo del Estatuto ha sido prácticamente inexistente. Junto a esta falta de voluntad política y legislativa, hay que resaltar el silencio y hay que resaltar el oscurecimiento al que la realidad plurilingüe de Aragón ha sido sometida históricamente. Cualquier referencia a la diversidad lingüística, cualquier referencia a la diversidad cultural aragonesa se ha ido enfocando, en el mejor de los casos, como un fenómeno marginal que no precisaba mayores atenciones, como una cosa casi anecdótica, y siempre, eso sí, siempre desde la perspectiva de un Aragón monolingüe.
No quiero irme del debate, pero no es ajena a ello la concepción racionalista: la concepción racionalista es la madre de estos desaguisados, la concepción racionalista que tiende a confundir unidad con unicidad, igualdad con uniformidad, nación con Estado y lengua con territorio, confusiones propias del racionalismo.
La realidad en Aragón, señorías, es que la situación y el estatuto actual de esos tres sistemas lingüísticos propios de la comunidad humana aragonesa, son, no obstante, diferentes, se encuentran en una situación muy distinta cada uno de los tres, lingüísticamente, socialmente, económicamente, ideológicamente... El castellano, el aragonés y el catalán no gozan del mismo grado de presencia y del mismo grado de desarrollo sociocultural, en tanto que instrumentos de comunicación. Incluso, hallándose en distinta situación, tanto el aragonés como el catalán pertenecen claramente -y permítanme esta licencia, pero me he dedicado profesionalmente a esta cuestión-, pertenecen claramente por su status al amplio conjunto de lenguas problematizadas o lenguas minorizadas, lenguas que no están oficializadas, que están deficientemente estudiadas, deficientemente reconocidas, en retroceso histórico, en proceso de fragmentación dialectal, de carácter popular por su predominancia oral. Pero quiero decirles en este sentido que la inmensa, la inmensísima mayoría de todas las lenguas del mundo han sido, o lo son todavía, habladas antes que escritas, son lenguas que se encuentran con problemas de codificación en su transcripción gráfica, con distinto nivel de tradición literaria, con desigual conciencia lingüística, tratadas de modo dispar en la escuela y en los medios de comunicación, etcétera, etcétera, etcétera.
Pero esas tres lenguas, señor Consejero, esas tres, las tres, son muestras vivas de nuestro patrimonio, como lo es el mudéjar o como lo es el románico, son muestras vivas de nuestro patrimonio cultural, tanto como lo puedan ser -y viene ahora a cuento, con la última noticia que recibimos ayer- las Hoces del Cabriel. Yo creo que el Partido Popular ha demostrado con las Hoces del Cabriel una voluntad de conservar nuestro patrimonio; pues aquí tiene, señor Consejero, un ejemplo de que usted tiene que contribuir a esto, y está obligado a ello.
Sería un buen momento -yo no sé si usted, como el señor Aznar, habla también en privado en catalán o en aragonés, no lo sé-, sería un buen momento para dar el salto de la esfera de la intimidad, de hablar con los amigos, a la esfera de lo social, a la esfera de lo público, y ejemplos hay -el señor Aznar se los está dando-. Esas lenguas son manifestaciones de nuestra historia colectiva como pueblo, son manifestaciones del conjunto de la sociedad aragonesa ahora, en 1996. Señorías, por eso resulta todavía más necesaria una política lingüística normalizadora, una política lingüística que trate de analizar y de dar respuesta al reconocimiento, a la conservación, a la promoción -y estoy hablando del Estatuto de Autonomía del ochenta y dos- y a fijar un marco legal y a fijar un marco de enseñanza, de aprendizaje para que los aragoneses y aragonesas que quieran, puedan, y necesiten conocer su lengua como conocen otras, o sus lenguas.

El señor PRESIDENTE: Diputado Bernal, ha de ir concluyendo.

El señor Diputado BERNAL BERNAL: Gracias, señor Presidente. Voy a ir concluyendo.
Desde el año ochenta y dos, señor Consejero, apenas se ha hecho nada, pero lo que se ha hecho se hizo sólo en un gobierno, en el del señor Marraco, prácticamente: una colección de libros para el aragonés y otra para el catalán, un convenio con el Ministerio de Educación y Ciencia para la enseñanza del catalán, unos premios de narración que, en un principio, eran de narración pero que al final allí cabía todo, para el aragonés y el catalán, y la colaboración del Gobierno de Aragón con el primer congreso de normalización del aragonés en el año ochenta y siete.
Desde entonces, apenas nada, más que seguir tirando un poco y, si acaso, si había alguien que, gratis et amore, quería enseñar el aragonés, pues bueno, firmar un convenio para que aquellos que quieran se dediquen, gratis et amore, a enseñarlo en determinados municipios que tienen que demostrar su voluntad para ello.
Por eso, señor Consejero, en ese tiempo estamos un poco esperando qué es lo que usted va a hacer, qué es lo que su gobierno va a hacer con esta parte de nuestro patrimonio. ¿Qué política general piensa seguir usted en relación con la diversidad lingüística, y qué actuaciones concretas piensa llevar a cabo para proteger y apoyar a los dos sistemas lingüísticos minoritarios, a los dos sistemas lingüísticos minorizados: el aragonés y el catalán? ¿Cuala ye a suya boluntá ta empentar una situgazión de normalidá? Cal empentar, siñor Consellero, enta ra normalidá de as nuestras dos fablas minoritarias. Hi-ha que fer una espenta per a la normalització de les nostres dues llengües minoritzades?
Moltes gràcies. [Aplausos.]

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor Diputado.
Señor Consejero, tiene la palabra.

El señor Consejero de Educación y Cultura (BIELZA DE ORY): Señor Presidente. Señorías.
La protección de las variedades lingüísticas aragonesas, como parte de nuestro patrimonio cultural e histórico, es algo que asumió este gobierno desde el principio, comprometiéndose en su potenciación. En estos momentos, aparecen bien diferenciadas la situación de las modalidades de la franja oriental y las de los valles pirenaicos.
En cuanto a las primeras, las correspondientes a la franja, el estudio sociolingüístico que el Departamento de Ligüística General e Hispánica de la Universidad de Zaragoza realizó en su momento puso de manifiesto la situación de los habitantes de esta zona. Los acuerdos llevados a cabo con el Ministerio de Educación y Ciencia mediante el correspondiente convenio para impartir estas modalidades como materia optativa en los centros públicos de la franja que así lo han solicitado, y la similar oferta hecha por la Diputación General de Aragón mediante subvención a los centros privados, nos hace contemplar con optimismo la futura consolidación de estas modalidades. No obstante, el nuevo ordenamiento del sistema educativo, la LOGSE, exige una actualización del citado convenio con el Ministerio de Educación para una mejor adecuación de la enseñanza a los nuevos criterios educativos.
En cuanto a las modalidades pirenaicas, es voluntad de este gobierno proceder de manera similar a las de la franja oriental. Por una parte, está encargado también un estudio sociolingüístico, señor Bernal, de estas zonas al citado departamento lingüístico universitario. Cuando se planteó este estudio con el grupo de trabajo, me interesa señalar que pedí a mis compañeros, a pesar de mi carácter de investigador, el que hicieran no una investigación profunda, sino una investigación rápida, porque el tema, señor Bernal, señor Diputado, no lo desconozco. Y les dije directamente a algunos compañeros nuestros -y perdonen sus señorías que traslade la cuestión de un ámbito a otro, es decir, del ámbito político al ámbito universitario- que, sencillamente, a la comunidad autónoma, a este gobierno lo que le interesa es que ese estudio se haga cuanto antes, por la sencilla razón de que este Consejero que les habla conoce la realidad de las fablas de algunos de estos valles. Y la realidad es que, por ejemplo, el belsetán, en el caso del valle de Bielsa, estaba reducido -cuando, hace unos años, hice un estudio disciplinar-, estaba reducido a algunas personas: concretamente, en Chisagüés había sólo dos viejecitos que hablaban esta lengua.
Entonces, a mí más que un estudio profundo, me interesaba un estudio rápido, porque, si no, se nos mueren todos. Y, efectivamente, es triste que se han dado pasos lentos desde el gobierno del señor Marraco, pero no estoy de acuerdo con que hayan sido las únicas cosas que se hayan hecho hasta ahora, y les voy a decir algunas que se han hecho desde el propio gobierno. Concretamente, el 4 de septiembre del año noventa y cinco, el Departamento de Educación y Cultura, en la comisión mixta MEC-DGA de seguimiento del convenio de colaboración antes citado, se solicitó la ampliación de este convenio, con carácter experimental, hacia el alumnado de las zonas pirenaicas que así lo solicitaran. Esta política educativa en la enseñanza reglada se completa con otras actuaciones, destinadas, principalmente, a la formación de personas adultas mediante la impartición de cursos de modalidades lingüísticas aragonesas. En este sentido, le voy a dar un dato concreto: cabe destacar que se ha realizado, por primera vez, una convocatoria pública, mediante Orden de 12 de marzo del noventa y seis -la tiene en el Boletín Oficial de Aragón-, por la que se convocan subvenciones para el fomento de las modalidades lingüísticas en Aragón, destinadas a ayuntamientos y a asociaciones culturales sin ánimo de lucro.
Hay que destacar que esta iniciativa ha contado con una excelente acogida, se ha felicitado a la Dirección General de forma directa tras la convocatoria y han acudido asociaciones de las tres provincias. Y le voy a dar los resultados: para los cursos de catalán ha habido siete solicitudes, y se han concedido cuatro, concretamente a la Asociación Cultural del Matarraña, al Instituto de Estudios del Bajo Cinca, al Ayuntamiento de Albelda y a la Asociación Cultural Casa Catalana. En el caso de los cursos de aragonés, se han solicitado cuarenta y cuatro, y se han concedido veinticuatro. Estas concesiones se han hecho con arreglo a unos criterios y a partir de lo actuado por una comisión, pero todo esto está recogido en el Boletín Oficial de Aragón. En el caso del aragonés ha sido concedido al Consello de la Fabla Aragonesa, a la Asociación Cultural Nogará, al Ligallo de Fabla del Aragonés, a la Crica de Cultura Aragonesa, a la Asociación Cultural Eclipse, Asociación Cuatrienios de Montalbán.
La convocatoria de los premios Arnal Cavero y Guillén Nicolau, para resaltar la creación literaria en cualquiera de las modalidades lingüísticas aragonesas, cierran el conjunto de actuaciones previstas para este año y establecen el principio de la política general.
No obstante, ante nosotros se abre el nuevo reto de completar las transferencias educativas y definir las líneas generales de la educación aragonesa. El derecho de los habitantes de estas comarcas a conocer y utilizar su lengua materna, sin ningún tipo de problema, es algo a lo que este gobierno, especialmente sensibilizado ante esta realidad, se compromete ante la presencia de sus señorías en estas Cortes de Aragón.
Diputado señor Bernal, espero haberle aportado datos objetivos, como ha pedido su señoría, de entender, como lo entiende el Consejero que les habla, la unidad desde la diversidad y no desde la uniformidad, y estoy totalmente de acuerdo con ese principio, y ese principio hay que plantearlo no sólo en las actuaciones lingüísticas, sino en el conjunto del patrimonio cultural, del patrimonio histórico cultural, porque la lengua, evidentemente, es una parte de ese patrimonio, y lo vuelvo a decir -creo que le he dado suficientes datos-, creo que anteriores gobiernos tampoco estarían de acuerdo con esa afirmación tan tajante, que sólo el gobierno del señor Marraco hizo cosas en esta línea. Lo que pasa es que es un proceso que tropieza con una serie de dificultades, muchas veces presupuestarias, muchas veces de un desconocimiento real, y para ello se ha tardado en hacer un estudio sociolingüístico de la franja oriental; se ha tardado en demasía, desde mi punto de vista, en hacer un estudio sociolingüístico de los valles pirenaicos. Por eso les decía que me parecía urgente -que yo he urgido al equipo correspondiente para que termine cuanto antes-, porque, evidentemente, en la medida en que tardemos más, los problemas serán mayores. En eso estoy totalmente de acuerdo con su señoría.
Compruebe, pues, realidades, compruebe hechos objetivos, y no se deje llevar exclusivamente de una grandilocuencia de los términos, porque, evidentemente, podríamos hablar del proceso de uniformización que se produce a partir del dieciocho, pero creo que entraríamos más en un debate académico que en una resolución política de estos problemas.
Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Consejero.
Para réplica, tiene la palabra el señor Portavoz del Grupo Parlamentario Mixto.

El señor Diputado BERNAL BERNAL: Gracias, señor Presidente. Señorías.
Señor Consejero, lo que me temía: yo le he interpelado para que usted viniera aquí y dijera: voy a resolverlo de esta manera, o de ésta, o de esta otra, y no se preocupe usted, señor Bernal, que en el año noventa y seis andamos muy mal de dinero, pero en el año noventa y siete, tranquilo, que lo va a notar usted.
Usted viene aquí, como ha venido a lo largo de todo el año a la Comisión de Educación, y no me da líneas políticas claras, no me da actuaciones claras y se limita, permítame que se lo diga, a continuar lo que había.
Grosso modo, permítame que le diga que lo que usted me acaba de decir me parece, y en nombre de mi Grupo, insuficiente, claramente insuficiente, y le voy a decir más: esa referencia que ha hecho al belsetán me parece improcedente en un Consejero de Educación y Cultura, improcedente, porque si lo que usted pretende es ridiculizar algo, yo también sé ridiculizar, yo también puedo ridiculizar otras cosas. Me llama mucho la atención que al belsetán le llame lengua -y además dice no sé qué de que quedaban dos-- y a lo otro modalidades. Mire, las modalidades lingüísticas, las manifestaciones lingüísticas, todas, son inevitablemente reflejo de un modelo lingüístico, de un sistema lingüístico concreto, eso llamado vulgarmente lengua. Entonces, si usted pretende ir por ese camino, yo creo que no va a tener un apoyo, desde luego, claro.
Me habla del estudio sociolingüístico. El estudio sociolingüístico, señor Bielza, si usted lo plantea para equilibrar las dos lenguas minorizadas, me parece un error, y le voy a decir por qué: porque el catalán se lleva enseñando desde el año ochenta y cuatro, curso 1984-1985, y eso me parece un paso adelante importante, que dio ese gobierno, el gobierno de Santiago Marraco. El convenio con el Ministerio de Educación y Ciencia se firmó en el ochenta y seis y el estudio sociolingüístico, que fue encargado en el tiempo que era consejera la señora Abós, se hizo público y se publicó en el año noventa y cinco. Es decir, que no es necesario un estudio sociolingüístico previo para que, si hay voluntad política, se pueda comenzar ya a enseñar estos sistemas lingüísticos, estas lenguas minoritarias propias de nuestro patrimonio.
No puede usted poner de condición para la enseñanza el acabar el estudio sociolingüístico, porque por esa regla de tres, no se llegará nunca a enseñar, y le estoy poniendo el ejemplo de lo ocurrido con la otra lengua. Todo estudio será bueno y cuanto más mejor; estaba usted, además, obligado a promover el estudio de estas lenguas por el Estatuto, pero, entretanto, no deje usted pasar tiempo, ¡favorézcalo! Yo se lo pido por favor.
Entonces, aparte del estudio sociolingüístico, ¿existe o no existe -dígamelo claramente- voluntad política para potenciar las lenguas propias de Aragón? Diga sí o diga no. No me maree la perdiz. ¿Hay o no hay interés por parte de este gobierno?
Voy a parar un poco, porque quiero que me escuche. ¿Tiene o no tiene usted, señor Consejero, interés en abordar esta cuestión? ¿Tiene o no tiene interés en desarrollar el Estatuto? Porque llevamos un año de gobierno y usted no me acaba de decir si usted quiere traer un proyecto de ley de lenguas, si usted quiere traer algún decreto, no me dice nada.
Se ha hablado de la enseñanza piloto del aragonés a lo largo del curso 1996-1997, pero es que el curso 1996-1997 está ahí, a la vuelta de la esquina, y estamos en el mes de junio. Yo creo que una enseñanza planificada en estas fechas, desde una enseñanza planificada tendría que existir algo ya, una comisión que previera cómo se iba a hacer, pero no hay nada de nada, no hay una comisión preparatoria, ni hay textos, ni hay diseño de contenidos, ni hay formación del profesorado. Claro, lo más fácil es que para El Pilar yo le haga venir a usted otra vez, con otra interpelación, y le diga: ¿qué hay de aquello? ¿Se empieza o no se empieza a enseñar? Y lo más probable es que no se enseñe y que si se empieza aquello sea un verdadero desastre.
Yo le quiero plantear ya, claramente, lo siguiente: ¿piensa usted hacer algo, en lo jurídico, para el reconocimiento, para la cooficialidad en los respectivos territorios, para garantizar la aplicación y los derechos de los hablantes, para fomentar la cultura propia -porque esto no es más que proyección y reflejo de un humus cultural-? ¿Piensa usted o no hacer algo con el derecho a la enseñanza que todo hablante, desde las instituciones europeas, tiene reconocido, para hablar y escribir su propia lengua correctamente? ¿Piensa usted o no piensa usted hacer algo en los distintos niveles de la enseñanza: en la primaria, en la secundaria, en los adultos? ¿Qué piensa usted de todo esto? A mí me gustaría que pensara más, y si no piensa nada, tendremos que traer aquí una serie de iniciativas legislativas, una serie de iniciativas parlamentarias y, desde luego, ya le adelanto una moción para la semana que viene.
Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias, Diputado Yuste. Perdón, Diputado Bernal, don Chesús Bernal.
Para dúplica, cinco minutos, señor Consejero.

El señor Consejero de Educación y Cultura (BIELZA DE ORY): Señor Bernal, cuando alguien desde esta tribuna hable, procure escuchar bien, procure abrir bien los oídos y enterarse de lo que se le dice.
Su señoría estaba hablando, en el momento en que yo he hablado del belsetán, estaba hablando con el señor Caudevilla, y no se ha enterado de lo que he dicho. Muy lejos de mi ánimo ridiculizar al valle de Bielsa, al que he dedicado un libro, junto con otros compañeros, en un estudio pluridisciplinar. Conozco muy bien la realidad. Estoy hablando de lo contrario, entérese. Estoy hablando de que me duele que se retrasen los estudios y que se mueran los viejos. Eso no es ridiculizar, eso es dolerse de un tema. Haga el favor de rectificar y de escuchar bien, no cambie los términos, que su señoría lo suele hacer: escucha mal, lo coge por los pelos y le da la vuelta. Eso no se puede tolerar.
Le ruego que escuche bien, porque no estoy ridiculizando, ni mucho menos, sino que le doy unos datos objetivos de cosas que se han hecho, de una convocatoria nueva, que, por lo visto, su señoría no se ha enterado porque no ha comentado nada, no se ha hecho absolutamente nada de lo que su señoría, probablemente, pretendería hacer, o las cosas que hacen los demás se quedan en cero, o se quedan en la negatividad. Claro que tengo interés, y se lo he demostrado.
No hay presupuesto suficiente: efectivamente, pero otra cosa es la cooficialidad. Aquí se está hablando ya de otros términos, se está hablando de algo que es la voluntad de esta cámara, pero se está hablando de la representación de la mayor parte del pueblo aragonés en estos temas. A mí me han venido a ver grupos que defienden la cooficialidad, les he recibido; y me han venido a ver otros grupos de la misma franja que no defienden la cooficialidad, y también les he escuchado, pero yo no voy a imponer lo que, por ahora, es el sentimiento de una minoría a una mayoría. Y eso está claro, hoy por hoy, en ese estudio que hemos citado antes, y eso está claro también en las manifestaciones de los grupos que he recibido.
Yo, como ejecutivo, la obligación que tengo es la de vehicular todas estas cuestiones hacia el legislativo, y si los grupos correspondientes lo quieren me parece estupendo, pero eso es otra cuestión que la que tiene que hacer día a día el ejecutivo. Yo le he dado muestras de que hay una serie de iniciativas... ¿Que le parecen insuficientes? Bueno, ¡pues qué le vamos a hacer!

El señor PRESIDENTE: Gracias.
Grupos Parlamentarios no interpelantes, ¿desean intervenir? Izquierda Unida. El Diputado Rubio tiene la palabra.

El señor Diputado RUBIO FERRER: Gracias, señor Presidente. Señoras Diputadas, señores Diputados.
En aras al tiempo, yo querría simplemente apostillar algunos de los aspectos que aquí se han estado comentando. A nadie se le escapa, en cualquier caso, que el asunto de la diversidad lingüística en Aragón es un asunto de importancia cultural, o debería ser un asunto de importancia cultural, ya recogido en el Estatuto, y al que se ha hecho referencia incluso en la propia redacción del nuevo Estatuto, que se empezará a debatir en Madrid, aparece un elemento, un matiz diferencial, que creo le confiere una mayor importancia, porque en el Estatuto actual se habla de que se hará especial referencia a las manifestaciones peculiares de las modalidades lingüísticas, es decir, referencia, mientras que en el nuevo aparece un elemento que es una especial atención. La verdad es que no supone un cambio cuantitativo extraordinariamente importante, pero sí cualitativo.
Yo creo que la interpelación de hoy es una interpelación bastante oportuna por parte de Chunta Aragonesista, que nosotros compartimos, porque, entre otras cosas, y es lo que a nosotros, al menos, nos gustaría que saliera de esta interpelación, lo que hace es abrir un importante debate. Esa es la virtualidad que tiene desde nuestro punto de vista. Quizá sería prematuro en este momento, después de este debate, intentar ya concretar una serie de aspectos que nos empujen de una forma excesiva y que pudieran llevar a malinterpretar las cosas, pero sí que el elemento fundamental de abrir este debate que, evidentemente, supone la apertura de un debate que va a hacer mención y referencia importante a un elemento de la personalidad histórica de Aragón. Por lo tanto, en este sentido, a nosotros nos parece un debate interesante.
Pero también es cierto -y en esto tengo que coincidir con algunas de las afirmaciones que hace el Consejero- que el propio debate, especialmente en la franja oriental catalanoparlante, es un debate que incluso desde la propia gente, desde las propias asociaciones, tampoco hay mucha claridad a la hora de abordar, si normativizar con el catalán normativo o atender también a las propias variedades, aunque el catalán normativo estuviera por encima en un ámbito más global y más general.
Quiero decir, por lo tanto, que son aspectos que en este momento están poco maduros, son aspectos que en este momento necesitan de una profundización y, en ese sentido, nosotros valoramos positivamente esta interpelación, como la apertura de ese debate que tiene que sentar las bases para un estudio, para una profundización en el tema, porque, evidentemente, es un elemento que a nosotros también nos preocupa bastante.
Pero, claro, este aspecto cultural importante, que es la lengua, requiere mucha sensibilidad y, por lo tanto, requiere que andemos sin prisas pero sin pausas. Posiblemente, algunas de las acciones políticas a las que ha hecho referencia el Consejero, en cuanto a la potenciación o la atención, como dice el nuevo Estatuto: atención a estas modalidades lingüísticas, pues es posible que sean escasas, es posible que se queden cortas, y yo creo que en ese sentido lo que habrá que hacer por parte de todos los Grupos Parlamentarios es estudiar detenidamente cuáles serían las nuevas alternativas que tendieran, fundamentalmente, a la potenciación de nuestras manifestaciones o nuestras modalidades lingüísticas y, en ese sentido, yo saludo en nombre del Grupo Parlamentario de Izquierda Unida el apoyo que prestamos a la apertura de este debate, y a partir de estos momentos, sin imposiciones, con bastante sensibilidad a la hora de tocar los temas, abordar con mayor profundidad el debate para el que a nosotros nos tendrán a su disposición, tanto el Consejero como el resto de grupos políticos.
Muchas gracias, señor Presidente.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, Diputado Rubio.
Grupo Parlamentario del Partido Aragonés. Diputado Caudevilla, tiene la palabra.

El señor Diputado CAUDEVILLA ARREGUI: Muchas gracias, señor Presidente.
Con satisfacción participo en la fijación de posición del Grupo Parlamentario del Partido Aragonés en un tema que tradicionalmente nos ha preocupado, que ha sido muy nuestro y que celebramos que en esta ocasión, y a través de una interpelación del Grupo Mixto, Chunta Aragonesista, podamos estar debatiendo un tema que algo tendría cuando desde el año ochenta y cuatro no se mencionaba, que no será muy sencillo, pues era uno de los temas aparcados, era uno de los temas tabú en lo que -digámoslo claro- los políticos teníamos muy poco que ganar y mucho que decir y, sobre todo, mucha claridad que aportar; quizá es que no se han dado nunca las circunstancias y hoy algo ya podemos aportar.
Han transcurrido doce años y hora es de que la cuestión de que las lenguas de Aragón, tan importante, que tiene artículo propio en el Estatuto de Autonomía y que el propio Parlamento Europeo se ha ocupado de ella, hora es de que aquí algo hablemos ya.
Y siento no terciar en el debate, aunque me gustaría, pero por respeto parlamentario, mi obligación es fijar la posición del Grupo Parlamentario del Partido Aragonés y no intervenir en la interpelación que tan magníficamente han llevado interpelante e interpelado, y fijaré la posición, que es la obligación nuestra como Grupo, y la fijaré con claridad y yo diría, al menos me gustaría, con rotundidad, porque hora es de que todos los Grupos -y pido a todos la misma claridad- interpreten, hablen ya del artículo 7 del antiguo Estatuto de Autonomía de Aragón, en el que se hablaba de nuestras modalidades lingüísticas.
A este respecto, quiero hacer dos afirmaciones genéricas, como parte de esa fijación de posiciones: la primera, y es importante, al menos para mí, que como nacionalistas aragoneses no hemos hecho nunca batalla de la lengua; así como en otras comunidades autónomas la lengua forma parte de su ser, de tal manera que no se conciben sin ella, para los nacionalistas aragoneses no ha sido una batalla, esto no ha sido una cuestión de ser, quizá porque somos conscientes de que ni siquiera cuando Aragón era un estado, ni siquiera entonces, era de una sola etnia y de una sola lengua. Por el contrario, era siempre multiétnico y plurilingüe, siempre fue así. Por eso, es una cuestión nuestra, del Grupo Parlamentario, no desde el punto de vista de nacionalistas, sino que hablo exclusivamente por solidaridad, por tolerancia, por respeto a unas minorías y por protección del patrimonio cultural. Y ya he dicho bastante: unas minorías, y me refiero a las que no han hablado castellano, que no han sido tratadas con respeto, más bien han sido menospreciadas y, en general, humilladas. Y estoy seguro de que muchas veces sin intención de hacerlo, pero eso no quita la razón de lo que digo, y eso ha sido así y también podría ser un hecho objetivo y constatable.
Entonces, ésta es la primera afirmación que quería hacer. La segunda es que entendemos en nuestro Grupo que cuando el Estatuto habla de modalidades lingüísticas, son modalidades lingüísticas de alguna lengua. Pues bien, digámoslo con claridad: nosotros creemos que nuestro Estatuto se refiere a las modalidades lingüísticas del aragonés, en las comarcas del norte, y no sólo en los valles, y a las comarcas orientales de habla catalana, que son modalidades lingüísticas del catalán -ya lo repito-, modalidades lingüísticas del catalán, y con lo prudente que soy y sus señorías me conocen, yo me cuidaría muy bien de hacer esta afirmación, aunque me la temía, pues la hace el Departamento de Lingüística y de Lenguas Hispánicas de la Universidad de Zaragoza, y con sus palabras hablo yo.
Hecha esta previa, intentaré resumir. Ahora paso a ocuparme de las dos zonas conflictivas: de las comarcas orientales y el catalán, y de las comarcas del norte y el aragonés. En tiempos del señor Eiroa, cuando era Presidente de la Comunidad Autónoma, en un viaje a las comarcas orientales se comprometió a hacer un estudio sociolingüístico; lo encargó don Luis Valiño, lo ratificó don Mariano Berges, se terminó en tiempos de don Manuel García Guatas, que es quien publicó el resultado final: el Estudio sociolingüístico sobre la franja oriental de Aragón -creo que se llama así-. El estudio es machacante, es claro; científicamente, para nosotros, no hay nada que objetar en las matizaciones sociales y políticas que hace. Como grupo político, tenemos nuestras reservas, pero en lo científico, si pedimos un informe, y lo ha hecho, ¿cómo vamos a dudar de lo que dice él? Tendría que ser un informe de igual rango al de la Universidad de Valencia, Universidad de Barcelona o bureau de lenguas minorizadas -como decía- de Estrasburgo, para sentirnos obligados a cambiar.
¿Y qué es lo que dice el informe? Pues, sintéticamente, dice que todas las lenguas que se hablan en las comarcas orientales, desde la alta Ribagorza hasta el Matarraña, todas las lenguas, científicamente, son catalán..., matizo más: catalán occidental, y así lo llama ya durante toda la encuesta, no habla de otra cuestión. Esto es importante, a pesar de que admite que en la alta Ribagorza hay diversas isoglosas -creo que así las llama-, es decir, convivencia de alguna lengua distinta: aragonés, castellano, catalán, transiciones de unos a otros, y les dice apasionantes desde el punto de vista científico, y no lo dudo, pero lo importante es la primera afirmación: desde arriba hasta abajo se hablan modalidades lingüísticas, variables dialectales del catalán, y así lo dice el Seminario para las Investigaciones Lingüísticas, dirigido, en este caso, por doña María Antonia Martín Zorraquino. Más autoridad en esta cuestión para nosotros, de momento no la hay, pero abiertos estamos a otro estudio similar.
Entonces, partiendo de esta base, por nosotros aceptado científicamente el estudio y los consejos que da para su enseñanza en las comarcas orientales, ¿cuáles son éstos? Pues descubre una comarca ejemplar, y descubre que el convenio Diputación General de Aragón-MEC para la enseñanza del catalán ha sido un acierto, porque es perfectamente aceptado por todos y se encuentra con una comunidad que, dentro de unos años, si se generaliza este convenio, si se amplía, si se respeta, si va incrementándose, nos podemos encontrar con una comunidad autónoma auténticamente bilingüe. Se puede hablar de una auténtica diglosia, es decir, habla de una comunidad donde todo el mundo habla su lengua dialectal, su modalidad, porque aconseja su estudio junto con el catalán estándar, que es perfectamente aceptado, pero no tiene el castellano como lengua de ocupación, ni tiene ninguna animadversión hacia el castellano; al revés, está perfectamente valorado, igual que el catalán. Luego nos encontramos ante una comunidad, ante unos aragoneses de habla catalana que van a ser perfectamente integrados en el resto de Aragón a través del castellano y al resto del mundo hispánico a través de esta lengua, y a través del catalán se ven inmersos en toda la inmensa riqueza que tiene el mundo cultural catalán, es decir, que vamos en el perfecto camino, tal como dice el informe de la Universidad de Zaragoza y tal como ha entendido el Gobierno de Aragón, que respeta el convenio, no sólo que lo denuncia, que lo protege y vamos en el buen camino.
Y por lo que respecta al aragonés...

El señor PRESIDENTE: Vaya concluyendo, señor Diputado.

El señor Diputado CAUDEVILLA ARREGUI: Concluyo, señor Presidente.
Por lo que respecta al aragonés, la situación es igual, sólo que peor. Y aquí, le diría al Consejero, que nos decía que están haciendo el estudio sociolingüístico, que, naturalmente, hagamos un estudio por la Universidad y hablemos después, pero si busca usted a los habitantes de los valles -y usted habla desde la universidad, pero yo casi desde allí-, no los busque en Larrés, no los busque en Ansó -puede encontrar alguno-, pero, desde luego, no los busque en la mayoría de los valles, y no quiero quitarlos de ahí para dentro, pero no los busque allí: búsquelos en Sabiñánigo, búsquelos en Barbastro, búsquelos en Barcelona o en los barrios de Zaragoza o en Huesca. ¡Haga el estudio ahí!, que ahí están, porque allá arriba, efectivamente, no quedan, y lo apunto como una anotación importante para usted.
Entonces, ¿qué es lo qué sucede sobre esta cuestión? Tarde, llevamos doce años tarde y hemos perdido veinte años de tiempo, y veinte años para el aragonés son veinte siglos, y si tardamos dos años en hacer el estudio, van a ser como veinte y esto no puede esperar más. ¿Sugerencias? El convenio Diputación General de Aragón-MEC sobre el catalán en las comarcas orientales, ¡hágase ya!, pero ya para este curso. Con respecto a las comarcas donde están haciendo el estudio para el aragonés, ya vendrá el estudio después a decir prácticamente lo que dijo el otro, que todos hablan variedades dialectales, pero que son de un tronco común y que en ellos se entienden entre sí. ¡Pues qué iban a decir, si eso ya era así! Pero bueno, que lo digan los que tienen autoridad para decirlo.
¿Qué más le digo a este respecto? Pues mire, un grupo de profesores -se nota la falta-, hay que formar un grupo de profesores de aragonés, perfectamente, incardinables en la LOGSE: titulaciones, ir adecuadamente preparados para que en el momento que tengamos el estudio, disponer de un ejército de lingüistas para poder poner en marcha esta cuestión.

El señor PRESIDENTE: Diputado Caudevilla, le ruego que concluya, porque el tiempo lo tiene superado.

El señor Diputado CAUDEVILLA ARREGUI: Sin ruego, señor Presidente, porque creo que ya he dicho bastante.
Sólo quiero terminar diciendo a todas sus señorías que cuando hablamos de estas cuestiones, recordemos que a los hablantes en Aragón de lenguas distintas al castellano, a los que hablan distintas lenguas les ampara la Constitución, tienen derecho a hablarlas, y nosotros, como Diputados, todos, no sólo tenemos el deber de entenderlos... digo, comprenderlos, sino que tenemos la obligación de proteger esas lenguas y procurar que no desaparezcan, como manda nuestro Estatuto de Autonomía.
Gracias, señor Presidente, y perdón por ser muy largo.

El señor PRESIDENTE: Gracias, Diputado Caudevilla.
Grupo Parlamentario Socialista. Diputada Abós, tiene la palabra.

La señora Diputada ABOS BALLARIN: Gracias, Presidente.
Voy a intentar, precisamente en razón de que esta intervención la dedicamos a fijar la posición del Grupo y tampoco queremos entrar en el meollo de la interpelación que corresponde a los interpelantes y al interpelado, fijar la posición del Grupo, con la fuerza moral que le da a nuestro Grupo en cuestión de lenguas minoritarias en Aragón el haber sido la primera fuerza política que con responsabilidades de gobierno tuvo la sensibilidad de abordar de forma razonable, haciendo un convenio con el Ministerio de Educación y Ciencia -no se olvide, también, la sensibilidad que tuvo el Ministerio de Educación y Ciencia, en el momento, también, de firmar el convenio de un gobierno socialista, porque fue compartida la sensibilidad por la protección del catalán en la franja oriental-; con la fuerza moral, decía, vamos a intentar huir por igual del apasionamiento y del sentimentalismo, que en política son malos consejeros, como de la prevención y los tabúes que parecen desprenderse de alguna palabra mágica o mítica, como podría ser la cuestión de la cooficialidad.
El Grupo Socialista se plantea en este momento la situación del catalán de una manera diferente a la situación del aragonés. ¿Cuál es la situación del catalán? La situación del catalán es que estamos enseñando -digo estamos, estamos todos, todos los gobiernos lo han suscrito-, estamos enseñando de forma voluntaria el catalán a aquellos alumnos que lo demandan en la franja oriental, donde hay más de sesenta mil aragoneses que lo hablan. Tendríamos que hacer aquí un matiz: catalán reglado o modalidades lingüísticas, que es la clave de alguna de las cuestiones que aquí se han planteado acientíficamente. Dicen los filósofos de la lingüística que la lengua conforma el pensamiento y no al revés; es decir, no pensamos y luego hablamos, sino que primero, internamente, verbalizamos, hacemos lenguaje, y después lo exponemos al exterior por medio de las palabras. Si ello es así, estamos hablando que hablar sobre todo y fundamentalmente alfabetizarse en la propia lengua es una cuestión de derechos humanos, que es de lo que estamos hablando esta mañana aquí: del ejercicio de los derechos humanos, que hay que respetar como base incuestionable de la propia condición humana. Por lo tanto, el catalán está llevando unos pasos razonablemente bien organizados, didácticamente hablando, lingüísticamente hablando y, también, políticamente hablando.
¿Qué sucede con el aragonés? Pues que hay tres niveles, tres categorías lingüísticas que hay que definir bien claramente antes de entrar al debate, que son: sistema, norma y habla. El sistema -como todo el mundo sabe- es el conjunto de comunicaciones que tiene un pueblo o una nación, el sistema, y se llama la lengua de ese país. Todos los hablantes de ese país, automáticamente, entienden lo mismo de esa lengua: ese es el sistema. La norma es cuando ese sistema se ordena en una gramática: la norma. Y el habla es la interpretación que cada hablante hace del sistema, o bien en su segunda acepción -y es a la que me interesa llegar-, que se refiere a la forma de hablar dentro del marco de una lengua, de un grupo en un territorio. Entonces, esta habla, esta segunda acepción de habla es lo que podemos aplicar a las hablas, a la fabla de la zona pirenaica.
¿Hasta qué punto estas hablas de la zona pirenaica son normalizables? Esa es la cuestión: ¿hasta qué punto? Y claro que la respuesta no está en esta cámara, señorías, por mucho que lo pretendamos; la respuesta la da la ciencia, y sólo la ciencia, y nuestro Grupo piensa y espera -y cuando ha tenido responsabilidades políticas y de gobierno así lo ha iniciado-, piensa que la ciencia es la que debe sentar las bases de la posible normalización y también de la posible cooficialidad que podamos. No hay que tener tabúes, ni tabúes lingüísticos, ni políticos, ni de ninguna clase. Nuestro Grupo está por hablar abiertamente, si es necesario, de cooficialidad, abiertamente, porque -como decía antes- no es lo que nos demandan los hablantes de las lenguas minoritarias, no es un derecho que les tengamos que otorgar graciablemente, sino que es un derecho que ellos tienen per se, y por lo tanto no tenemos que hacer ninguna concesión. Ahora sí, hay hacerlo sobre bases científicas, ineludibles, necesarias, imprescindibles, y en este sentido, decir que nuestro Grupo en esta fijación de posiciones va a apoyar por igual, primero, la definición científica de cada una de las situaciones lingüísticas a que están sometidos en este momento el catalán y el aragonés en nuestra región; segundo, si se habla de una ley de normalización y se habla de cooficialidad, hablaremos de cooficialidad, pero primero habrá que sentar las bases científicas en las que se apoyen. Por racionalidad, por respeto, por rigor y por responsabilidad política, no podemos llegar al ámbito de la discusión pública.
Recuérdese hasta qué punto los temas lingüísticos afectan a las esencias sentimentales de un pueblo; no podemos hacer arma política de la cuestión lingüística, y desde aquí hago una llamada a la moderación, a la templanza y a la no utilización política de este tema que llevemos, que abramos y que hoy lo abrimos. Nuestro Grupo piensa que es bueno abrir este debate -hoy lo abrimos-, que tiene que ser amplio, pero tiene que ser profundo, y tiene que ser también riguroso, científico, animoso, político y, como objetivo final, el reconocerles a estos grupos que hablan lenguas minoritarias la capacidad de alfabetizarse, expresarse, y también, si es necesario, hablar cooficialmente su lengua, pero por sus pasos. Esa es la posición de nuestro Grupo, que sólo marca aquí un inicio de cómo lo vemos, y que si se presenta la moción en días posteriores, irá proponiendo resoluciones políticas concretas en el sentido de que ya hay en el abanico de los parlamentos españoles discusiones suficientes sobre cuestiones como ésta. A los navarros no les ha costado cooficializar en la zona navarra donde se habla el vascuence, no les ha costado más que ponerse en marcha y hacerlo en el parlamento; así es, está hecho. Y a los asturianos no les ha costado regular, desde su parlamento, la protección del bable...

El señor PRESIDENTE: Vaya concluyendo, Diputada.

La señora Diputada ABOS BALLARIN: Seamos nosotros, sea este parlamento -no hace falta inventar nada-, sea este parlamento el foro donde hablen los políticos, siempre y cuando los datos de origen y de rigor los hayan dado los científicos que, en algunos aspectos concretos, todavía faltan por definir, lo cual no es más que un momento en el tiempo. Hablemos, pues, de aragonés, hablemos de catalán, hablemos de normalización y hablemos de cooficialidad, pero por sus pasos y sobre las bases ineludibles de lo que digan los grandes lingüistas de España, que por casualidad, no sé si por casualidad -seguramente que no-, los grandes lingüistas de España son todos aragoneses: Lázaro Carreter es aragonés; Manolo Alvar es aragonés; Monge es aragonés; Martín Zorraquino es aragonesa; Frago es aragonés; Huesa es aragonés. Tenemos ahí las grandes autoridades de la lengua en España y también de la dialectología, aparte de Zamora Vicente. Por lo tanto, preguntemos a los sabios y luego actuemos los políticos.
Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias, Diputada Abós.
¿Grupo Parlamentario del Partido Popular?

El señor Diputado GIMENO FUSTER: Gracias, señor Presidente. Señoras y señores Diputados.
Tenemos que llamar a McDonald para que nos traiga a estas horas... Yo sí, de verdad, coincido de nuevo, a lo largo de esta mañana, coincido con lo manifestado en esta tribuna por doña Angela Abós, en lo que hace referencia a un tema tan complejo, yo diría que tan poco estudiado, a pesar de los muchos estudios que se han realizado y que, desde luego, necesita de unos condicionamientos especiales.
Primero, el concepto de lengua en sí. Yo coincido en que, lógicamente, ahí hay tres facetas -decía usted, como lingüista, y me ha quitado el discurso doña Angela Abós-, existen ahí tres parcelas muy claras, clarísimas, a la hora de establecer los criterios para la determinación del concepto de lengua: hace falta lo que se denomina sistema, como conjunto de elementos de que dispone el individuo para manifestar sus pensamientos; la norma, que es -yo diría- la que establece los criterios o la forma de ponerlo en práctica, en cierto modo, la regulación, y, por último, el habla, que, lógicamente, es el uso individualizado que cada uno hace tanto del sistema como de la norma. Y no debe sorprendernos absolutamente nada. Entre el catalán -y digo el catalán- de la parte sur de Tarragona y el catalán de la parte norte de Gerona existen no diferencias normativas, sí alguna diferencia sistemática y, desde luego, existen diferencias tremendas en el habla, en el uso. En el propio castellano, en el propio español existen no diferencias normativas -está claro, se deben a malos usos-, pero sí diferencias sistemáticas, y esto parece un contrasentido y, desde luego, sí que existen grandes diferencias en el uso: el español de Valladolid es totalmente distinto del español que se habla en Andalucía o del propio que podemos hablar los aragoneses.
Entonces, coincidiendo en este tema, a mí sí que me gustaría de alguna forma dejar las cosas perfectamente claras y definidas aquí, porque el objetivo de esta interpelación no es la interpelación en sí, señorías, el objetivo de esta interpelación es la moción que se va a presentar mañana. Es decir, ése es el objetivo. Sin más. No la interpelación en sí, sino abrir el debate. Yo creo que el debate se ha abierto en todas las legislaturas y seguirá abierto, afortunadamente seguirá abierto, porque estas lenguas no son lenguas muertas, son lenguas vivas y estarán sujetas a las modificaciones y a los condicionamientos tanto sociales como culturales.
Pero de todos modos, aquí lo que subyace es algo distinto, algo distinto que ya ha sido manifestado por el interpelante y por algunos grupos de personas legítimamente que tienen la defensa de unos intereses. Miren ustedes, la normalización, la normalización específicamente de una lengua como el catalán -hablaré luego de las variantes de fablas que existen en el Pirineo, y digo Pirineo, es decir, en el norte de la Comunidad Autónoma-, la normalización, que lleva consigo aparejado el término normalizar, pues es cooficializar, así de claro, hay que decirlo así de claro en esta tribuna. Y el Partido Popular en este momento -y digo en este momento- no es partidario de la cooficialidad del catalán, en este momento, y tengo que decirlo; quizás dentro de dos, de cinco, de siete, de nueve... no lo sé, pero dependerá de la voluntad. Porque tengo que manifestarles que yo soy del último pueblo de la provincia turolense, del último pueblo que se habla español, español. En el siguiente se habla -me van a permitir sus señorías, aunque sé que voy a sufrir las críticas de algunos alcaldes del Partido Popular-, se habla una variante, una modalidad lingüística que siempre se ha llamado chapurreau, y que ahora, no sé por qué, quieren llamarla catalán. Está claro, así de claro. Y no sé por qué quieren llamarla así, porque, desde luego yo no soy un especialista, y tengo que decirlo, pero, desde luego, en mi capacidad y en mi profesión, sí que me he dedicado -vagamente, es cierto- a estudiar la estructura morfológica de algunos términos del chapurreau, y tengo que decirlo de forma muy clara: hay en la lengua o en esa modalidad lingüística que se utiliza lexemas catalanes y hay lexemas del castellano y hay morfemas catalanes y hay morfemas españoles, del español. Es decir, es un popurrí, resultado de qué: de la connivencia permanente de dos culturas, y que desde luego, hoy es distinto del de ayer, y con toda probabilidad será distinto del de mañana.
Pero a mí lo que me preocupa, señorías, y lo digo en esta tribuna, y quedo abierto a ese debate que desde luego, que yo creo que no ha hecho más que empezar, que ya ha empezado, que es recurrente y, desde luego, alguna vez habrá que tomar el toro por los cuernos; pero a mí lo que me preocupa son esas noticias que se recogen en los medios de comunicación. Reunidos en Valencia -no hace muchísimos días-, científicos de varias universidades llegaron al acuerdo de fijar los criterios de la unidad normativa del catalán, en la que estaba el catalán hablado en Baleares, el catalán hablado en Valencia o las modalidades, como el valenciano, o el catalán hablado en el sur de Francia, es decir, la unidad normativa.
Y lo que yo puedo decirles, señoras y señores Diputados, porque he mantenido reuniones con los habitantes de esta zona, es que no quieren la normativa catalana, no quieren la gramática catalana para su lengua; sí que quieren defender lo que es suyo, su modalidad, y ahí el Partido Popular sí va a estar, pero de ahí a normalizar, a cooficializar el catalán, desde luego, creo que hay un abismo. Y en esto pueden surgir muchos problemas -yo voy a terminar, Presidente-, y voy a poner un ejemplo, como profesor de EGB, un ejemplo que puede ser muy significativo, señorías. Esta Comunidad Autónoma que está tan desvertebrada, pues, ahora, para que el Ministerio de Educación no cierre una determinada escuela en un determinado pueblecito -y que perdone Hoz de la Vieja, Mezquita de Jarque-, a cualquiera de los muchos pueblos vienen bastantes familias catalanas con cuatro o cinco hijos para aportarlos a la unidad escolar para que no se cierre la escuela; lógicamente, hablan catalán.
Si se cooficializase el catalán -porque yo no entiendo que digamos en nuestro Estatuto, que podamos decir en nuestro Estatuto que ...se consideran lenguas oficiales de la Comunidad Autónoma el español..., y en Calaceite, en Valderrobres, aquí, allá, las dos; en el resto, no, sólo allí. No, desde luego, cuando esa familia catalana de la que hablábamos se instala en aquel pueblo, cuando vean en el Estatuto de Autonomía que son lenguas cooficiales el catalán, el español y el aragonés, tendrá derecho y la Comunidad Autónoma tendrá la obligación de ponerle, está claro, los profesores, los medios necesarios para que puedan enseñarles en catalán. De verdad, ¿creen ustedes -y, esto es llevarlo a un extremo máximo- que ése es el objetivo? No. En el Estatuto de Autonomía vigente -no el antiguo Estatuto, como alguien ha dicho aquí- está claro: el Estatuto de Autonomía vigente dice lo que dice, y no lo voy a repetir aquí. La reforma -supongo que se aprobará- también dice lo que dice, algo más, un poquito más, es cierto.
Pero, desde luego, a mí lo que me duele poderosamente es que aquí, en esta tribuna -termino, señor Presidente, ahora ya, definitivamente-, alguien haya podido decir que en un momento determinado -¡ojalá nunca!- el castellano se considere como una lengua de ocupación en lo que es el propio territorio de Aragón.
Gracias, Presidente.

El señor PRESIDENTE: Gracias, Diputado Gimeno.
Entramos en el turno de preguntas. Optimistamente, quiero preguntar si alguien quiere transformarla en escrita. Hay cinco preguntas pendientes. ¿Ninguno de los preguntantes quiere transformar la pregunta en escrita? Pues entramos en ellas.
Punto quinto del orden del día: la pregunta número 61/96, formulada al Presidente del gobierno por el Diputado del Grupo Parlamentario Socialista señor Becana, relativa a las declaraciones en las que invitó a los concejales del PP y del PAR a presentar una moción de censura en el Ayuntamiento de Fraga.
Para formular la pregunta, tiene la palabra el Diputado Becana.

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