Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón


Interpelaciones

Interpelación núm. 74/24, relativa a la política general con respecto al presupuesto y, en concreto, relativa a la ejecución de los gastos de personal y las previsiones de cumplimiento del mismo.

Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón n°: 026 de Plenos (XI Legislatura)
Intervinienen: Galeano Gracia, Óscar - Bermúdez De Castro Mur, Roberto

El señor diputado GALEANO GRACIA: Gracias, señora presidenta.
Señorías, buenos días.
Sin melancolía, señor Bermúdez de Castro —ya sabe por qué se lo digo—, y desde la oposición, que lo tenemos bien asumido. Voy a hacer como el señor Soro, que ya me voy a responder a algunas cosas de las que sé que usted me va a decir, porque nos recuerdan muchas veces ustedes, nos lo recordaban y nos lo advertían, es verdad, que el Gobierno anterior debimos hacer las cosas muy mal y que nos iban a mandar a la oposición, y que ustedes lo iban a hacer increíblemente bien, iban a ser tan buenos y tan diferentes que los ciudadanos aragoneses les encargaron gobernar esta comunidad. Bueno, más bien, pensándolo bien, ustedes ganaron las elecciones, pero quien les dio la llave del Pignatelli fueron, sí, usted, señor Civiac, y sus compañeros de Vox, y ustedes gobiernan porque les votó Vox esa investidura del señor Azcón, que ahora nos abandona, y seguirían gobernando con ellos si ellos no se hubieran ido. No se han llevado la llave del Pignatelli, pero nos parece bastante claro en este libro por fascículos que sí que se han llevado otra llave, que es no sé si tan valiosa, pero bastante, como es la llave del presupuesto. Y esto no es un trabalenguas, no es esa la intención, y tampoco, señora Herrarte, es ningún bulo: es una realidad; no sé si cruda, pero realidad. Igual que es realidad que ustedes están trabajando con un presupuesto, el más alto de la historia y un presupuesto de PP y Vox.
Como digo, señor Bermúdez, no quiero caer en la melancolía: más bien caigo en un convencimiento, en el que me dice que ustedes hasta ahora en su gestión —y hablo sobre todo de la gestión presupuestaria— no mejoran en nada, no han mejorado en nada la gestión presupuestaria del Gobierno anterior; más bien viven de ciertas rentas en lo bueno y agudizan las viejas problemáticas, que sin duda las había, como voy a destacar a continuación, con su gestión.
No es ninguna sorpresa que le voy a hablar del informe que emite la interventora de la comunidad, ¡la interventora de la comunidad!, institución imparcial y nada partidista que tiene la obligación, según ley —por cierto, aprobada por nosotros—, de emitir informes sobre la suficiencia de los créditos de personal para hacer frente al total de los gastos del ejercicio y poner de manifiesto posibles desviaciones respecto de las previsiones iniciales contempladas en aquel presupuesto. Es decir, señora Herrarte —usted sabe por qué se lo digo—, no hay bulos o, al menos, no emite bulos la interventora de la comunidad y, desde luego, como no son bulos, deberían publicar esos informes cuando corresponde porque para eso está la ley. [Aplausos].
Y en esos informes, como todos conocemos que el capítulo I, el grueso del capítulo I de los gastos, lo tienen dos departamentos, Sanidad y Educación, que casi son el 80% del presupuesto total, en esos informes también les dice, no sea que me lo digan, que no se incluye como gastos a cubrir por el capítulo I el incremento de retribuciones públicas, funcionarios, que correrán a cargo del programa 612.8, de gastos de personal de la sección 30. Eso va por otro lado. Y algo similar ocurre, usted lo sabe, con el gasto de la Seguridad Social que debe abonar la DGA. Al margen de esas cuestiones, el incremento en Educación está superando el 8,5%, por lo que, teniendo en cuenta —podría haber abierto comillas aquí con estas declaraciones porque son extraídas de la manifestación que hace la interventora—, teniendo en cuenta el importe presupuestado actualmente, es manifiesto que ese presupuesto no va a ser suficiente para cubrir el gasto anual —cierro comillas—. En el Salud también sucede que hay un incremento superior al del año 2023. Y concluye la interventora que, a la fecha de elaboración de este informe, que es julio de 2024, ni en los organismos autónomos ni —sobre todo, Salud— en los departamentos se han situado los créditos necesarios para financiar el incremento retributivo correspondiente al año 2024. Y, claro, en esos departamentos clave, Sanidad y Educación, será donde habrá que acudir con fondos adicionales de la sección 30. En concreto, habla: Servicio Aragonés de Salud, a julio, en torno a cuarenta y cinco millones de euros para pagar las retribuciones y la Seguridad Social hasta el final del ejercicio; y en Educación se advierte una insuficiencia de aproximadamente veinticinco, treinta millones de euros.
Señor consejero, sin melancolía —esa la dejamos para Silvio Rodríguez—, ¿dónde ven ustedes la mejora en la gestión presupuestaria de este Gobierno? ¿Recuerdan —aquí tengo cierto resquemor— lo que incluyeron en el articulado de la Ley de presupuestos sobre estas prácticas de la sección 30? ¿Se les va a quedar pequeño el mayor presupuesto de la historia? ¿Cómo van a controlar esta desviación de gasto, que se manifiesta ya en el mes de julio, que dice la interventora —y no digo yo que se hayan perdido estos dineros ni nada por el estilo—, que dice la interventora que no están en el capítulo I? O, como es a julio, oiga, le quedan seis meses. ¿Garantiza usted que a final de año la dotación inicial del capítulo I va a ser suficiente para todo el ejercicio presupuestario?
Seguiremos luego con la melancolía.
Gracias. [Aplausos].

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Galeano.
Señor consejero.

El señor consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública (BERMÚDEZ DE CASTRO MUR): Gracias, señora presidenta.
Buenos días.
En primer lugar, quiero agradecer tanto al señor Galeano como al señor Soro y a la señora Pérez que retrasasen estas interpelaciones quince días por motivos de salud. Que, ya que en este Parlamento, en estas Cortes de Aragón, no están muy de moda las buenas prácticas parlamentarias por parte de algunos, agradecerles que sigan manteniendo las prácticas que históricamente —o, al menos, el tiempo que he estado yo aquí— siempre se hacían. También le agradezco el tono, señor Galeano, porque siempre en los temas salidos de Hacienda es mejor tener un tono de confrontación, pero de normalidad, que nunca viene mal.
En primer lugar, le diría que sí, tiene usted razón en una cosa, tiene usted toda la razón en el hecho de que los informes de intervención no estuvieran publicados cuando usted se quejó. Es más: yo ese mismo día llamé y dije: «Por favor, publicadlos»; y creo que al día siguiente estaban publicados. Y le digo más: que el informe de este próximo mes se publicará en los próximos días.
Y hay cosas que son ciertas. Para empezar, es cierto que la interventora es una persona profesional, independiente, que será interventora del Gobierno de Aragón mientras ella quiera y que fue una interventora que, de los últimos dieciséis años, creo que doce años ha sido interventora ella, los doce con el Partido Socialista, para que vean el sectarismo de este partido, de este grupo, en el cual entendimos que era bueno que ella siguiese de interventora porque es una persona cualificada y entendida en la materia. Y yo entiendo que la intervención debe ser independiente y debe decir lo que piensa en todo momento.
Yo no voy a hablar ni de melancolía ni del pasado porque vamos a estar todo el día así y luego me dirán que siempre echo la culpa de lo que pasaba antes. La gestión presupuestaria del capítulo I en el ámbito de la educación y la sanidad es compleja. El señor Pérez Anadón podría venir aquí y diría prácticamente lo mismo que voy a decir yo. Es decir, el control presupuestario de la educación en el capítulo I y de la sanidad en el capítulo I es complejo. Es complejo porque en el debate político constante está cómo tenemos los cupos o cómo tenemos el ámbito sanitario de médicos, enfermeros, enfermeras o personal auxiliar.
Nosotros tomamos una decisión este año, también por las circunstancias económicas del presupuesto, que gracias a los impuestos de los ciudadanos y la liquidación del 22 fue generoso, por decirlo de alguna manera, y tomamos una decisión de algo que nunca se venía haciendo en el Gobierno de Aragón —pero no en el Gobierno anterior: en el anterior y en el anterior—, que era no presupuestar lo realmente gastado el año anterior en educación y sanidad. Si uno hace una previsión de los últimos quince años en educación y sanidad, y no creo que me equivoque, nunca en sanidad se había presupuestado en el ejercicio siguiente lo liquidado en el ejercicio anterior. Esto era el colmo. O sea, todos los gobiernos de todos los colores, de todos, presupuestaban en el crédito inicial menos del crédito liquidado, con el cual era hacerte trampas al solitario. Vamos, presupuestabas en el presupuesto inicial menos el liquidado, o sea, dabas por hecho que ibas a recortar y luego no recortabas. Y en educación igual: menos dos o tres años del señor Faci y alguno de la señora Pérez, todos los créditos iniciales eran menores que los créditos liquidados. No, la estoy poniendo bien, señora Pérez, no la estoy poniendo mal, no se dé la vuelta. [Rumores]. [Risas]. ¿Vale? Y era así.
Este año, ¿qué decidimos? Este año decidimos extrapresupuestar por encima de lo liquidado. Si no me equivoco —y seguro que usted, si no, me corregirá—, presupuestamos veintinueve millones por encima en educación, o sea, veintinueve en educación y diecinueve en sanidad. ¿Qué hicimos también? Pues, para conseguir controlar el gasto y —le voy a decir— para que el control de ese gasto fuera de Hacienda, es meter en la sección 30 ciento cincuenta y nueve millones de euros en capítulo I, como hacían ustedes. Nosotros lo dotamos más todavía para conseguir que el control de ese capítulo I estuviera en manos de Hacienda. Es más: el antiguo secretario general técnico, el famoso señor Pérez, Sergio, él, instauró lo que llaman el «botón nuclear», es decir, no se contrata un interino si no se aprieta ese botón o no se hace ningún gasto si no se aprieta ese botón; y sigue en vigor por parte del Gobierno actual.
Por tanto, ¿qué vamos a hacer a final de año? Pues, lógicamente, algún portavoz, en su furor… Le escuché el otro día al señor Carpi, que decía: «¡No se van a poder pagar las nóminas!». ¡Hombre!, por favor, se van a poder pagar las nóminas [rumores] —o eso entendí yo— porque en la sección 30 hay dinero suficiente. ¿Qué estamos haciendo? Pues, lógicamente, de aquí a final de año, sin que se pierda ningún servicio, sin que se pierda la calidad del servicio ni cupos, intentar por todos los medios que esa proyección de gasto que dice la interventora en su informe sea realmente el gasto ejecutado al final del ejercicio.
Todos sabemos que todas las comunidades autónomas, de todos los colores, tienen un problema serio en gestión sanitaria, que es infinito el gasto, y en gestión educativa. Y, mientras a futuro alguien se siente en una mesa y entre todos lleguemos a un gran acuerdo sanitario y a un gran acuerdo educativo, todos los gobiernos, gobierne quien gobierne, tendrán problemas presupuestarios porque el gasto es infinito.
Muchas gracias. [Aplausos].

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor consejero.
Señor Galeano.

El señor diputado GALEANO GRACIA: Agradezco sus palabras, señor consejero.
Desde luego, el dolor de muelas del capítulo I es más durable en el tiempo. Claro, cuando se calculan los créditos iniciales para elaborar un presupuesto en según qué fechas… Si somos conscientes de que es difícil calcular cómo se va a liquidar luego ese año y, por tanto, en las previsiones de control y de contemplar un dinero u otro para el siguiente año siempre puede haber un desvío... Pero es que lo que les está diciendo la interventora es que les faltaban, a mitad de año, ochenta… o, con previsión de final de año, esos casi ochenta millones de euros.
Claro, el tema es, señor Bermúdez… Si yo sé que usted no estaba aquí… Pero es que nos oímos algunas cosas… Y, además, nos oímos que las soluciones iban a ser prácticamente de que el toro era un miura, pero que casi iban a sacar dos orejas y rabo con su gestión, y ahora resulta que el toro casi lo tenemos que devolver porque no les gustan los pitones que tiene. Entonces, un poquito de humildad con aquellas declaraciones.
Porque, mire, claro, en sanidad… Si ya sabe usted, me decía, si ya sabe usted que al final se va el gasto… Dígaselo al señor Azcón de lo que ha dicho esta mañana. Es que su presupuesto bajó. ¿Y cuánto se gastó al final, señor Bermúdez de Castro? Vayamos honestamente con las declaraciones que hacemos siempre de que hemos bajado… Jamás se gastó, por el Gobierno socialista, menos dinero que el anterior en sanidad, nunca, nunca [aplausos] en estos años del señor Lambán.
Y, claro, las declaraciones en campaña o al inicio de esta legislatura eran del tipo… Señor Azcón: «Este presupuesto se va a ajustar a la realidad y no tendrá infradotaciones como las que hacía el Gobierno anterior y como ponía en el articulado. Después tenían que cuadrar las cuentas a martillazos». Y entonces, ahora, ¿cómo cuadran ustedes las cuentas? En lugar de más martillazos, así con la llana, ¿no?... El señor Civiac, ¿no?, me decía, algo más suave, algo más fino. Aquí venía el señor consejero de Sanidad, el señor Bancalero, orgulloso de su presupuesto y de su capítulo I, como la señora, por aquel entonces, consejera de Educación, la señora Pérez, y decían: «¡Este capítulo I va a ser suficiente! ¡Lo digo hoy, 1 de enero!». 7 de julio, san Fermín. No ha llegado, señor Bancalero, no le va a llegar ni a usted ni a educación. Pero es que se lo decía la Airef, se lo decía la Airef cuando esos presupuestos iniciales… Ya le advertían en abril: «Oiga, vigile la ejecución, que se nos va a ir». Y seguimos con cambios en la estructura de personal. Y se lo volvió a decir en julio la Airef. Y les decía: «Van a incumplir la regla de gasto. La ejecución presupuestaria va por aquí, el objetivo es el 2,5, van ustedes en el cinco y pico». Y, señor Bermúdez, una pregunta, se lo digo seriamente. Les dijo: «Pásenme información sobre cómo prevén ustedes el cierre presupuestario». Hubo una comunidad, Aragón…, creo que dos o tres que no dieron esa información. ¿La tiene en estos momentos esa información, señor Bermúdez de Castro, o no le gustaba cómo salía y no la quiso pasar entonces?
Y, claro, usted me dice: «Se van a pagar nóminas». No lo dudo.¿Habrá dinero a final de año? Hombre, el presupuesto más grande de la historia. Solo faltaba, señorías. Aunque se ejecute mal, pero dinero para la nómina supongo que habrá. Pero entonces me dice que la sección 30 está ahí, bien armada, bien pertrechada. La sección 30 tiene un peligro, que usted está diciendo que va para esto. ¿Y por qué no va para otras cosas? ¿Y por qué no va para lo que piden las familias en educación, para auxiliares de educación? ¿Y por qué no va, por ejemplo, y usted no admite que haya un plan de choque efectivo en las listas de espera de sanidad? Claro, es que ahora mismo mis portavoces, el señor Carpi, que está aquí, o el señor portavoz de Educación, el señor Urquizu, van a tomar buena nota de que dinero hay, de que la sección 30 está bien armada y de que entonces lo que no hay seguramente es voluntad política de cumplir con determinados compromisos que tienen ustedes como Gobierno. [Aplausos].
Señorías de Vox, es verdad, a ustedes también les dieron un poco gato por liebre porque no había, no había, y, como ven, creo que había más de lo que en un principio se dijo que había para ustedes y se están dando cuenta cuando ya quizá están fuera. Pero vuelvo a decir: la llave maestra la siguen teniendo ustedes. El tiempo dirá.
Gracias, señora presidenta. [Aplausos].

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Galeano.
Señor consejero, su turno de dúplica.

El señor consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública (BERMÚDEZ DE CASTRO MUR): Muchas gracias, señora presidenta.
La sección 30, hablando de llaves… Tiene la llave el consejero de Hacienda, como usted comprenderá. Y la sección 30… Yo también le pediría, si quiere, que pida los datos de en qué estamos gastando la sección 30, porque la sección 30, por ejemplo, ahora con los problemas de riadas se tira de allí o los siete millones de ayudas vienen de allí o dos Da Vinci más que vamos a poner, que anunciará el consejero, vienen de allí. Es decir, nosotros estamos ahí trabajándola y nuestro objetivo es cumplir un equilibrio presupuestario. O sea, nuestro objetivo de este presupuesto, como sería el de usted si fuera consejero de Hacienda, es intentar el equilibrio máximo de las cuentas públicas, es decir, intentar por todos los medios un equilibrio presupuestario sin que se vean afectados los servicios públicos. Es decir, yo lo he dicho aquí muchas veces que el objetivo de la consejería de Hacienda, que está dirigida por técnicos —con directrices políticas, pero con técnicos—, que muchos de ellos permanecen del Gobierno anterior porque son muy buenos técnicos, nuestra idea por todos los medios es, sin quebrar el Estado del bienestar, conseguir tener unas cuentas estables. Esto es como los impuestos. ¿Que nos gustaría bajar los impuestos sin talento? Pues sí, pero no podemos. ¿Por qué? Porque hay que pagar la sanidad, pagar la educación y pagar los servicios sociales. Y eso es así. Y hay que buscar un equilibrio entre un pago de impuestos justo y un equilibrio entre los servicios de calidad.
La Comunidad Autónoma de Aragón, por mucho que se empeñen algunos, no es una comunidad que tenga grasa. Yo me acuerdo de que, en el año 2011, cuando hicimos el cambio de Gobierno y el consejero de Hacienda y Economía era Alberto Larraz y nos juntamos con él, nos dijo que poco más tenéis que recortar. Y, cuando el presupuesto de la comunidad autónoma tuvo que bajar de cinco mil cien millones a cuatro mil doscientos porque no había ingresos, la Comunidad Autónoma de Aragón sufrió la purga Benito. Y de esa purga que sufrió la Comunidad Autónoma de Aragón en entes, en fundaciones, en empresas públicas… Durante los ocho años de Gobierno Lambán no se han engordado. Y quien diga que el Gobierno actual y que el Gobierno pasado tienen gasto superfluo en empresas… No es cierto. No hay mucho donde recortar, donde ajustar y donde gastar mejor porque las empresas públicas, las fundaciones, aparte de que son muy pocas en comparación con otras comunidades, yo entiendo realmente que no están ni sobredotadas ni hay un gasto superfluo absoluto.
Por tanto, yo le diría que el cierre presupuestario, aunque usted sabe que una cosa es el saldo presupuestario, que ahí somos optimistas también por cómo vamos en la recaudación de ingresos, de tributos propios… Nosotros estamos muy contentos de cómo va la evolución de sucesiones, estamos muy contentos de cómo va transmisiones patrimoniales, cómo va actos jurídicos documentados. La economía se mueve. E incluso en patrimonio, que pensábamos que la pérdida de recaudación iba a ser entre dieciocho y diecinueve millones de euros, va a ser de apenas ocho millones de euros. Ahí tenemos un colchón importante de ingresos que, lógicamente, nos va a ayudar a cerrar el saldo presupuestario de una manera óptima. Pero, luego, usted sabe que vienen las sorpresas y las sorpresas son los ajustes de contabilidad nacional, que es como la bola de cristal que tiene la IGAE, que nadie sabe realmente cómo son los ajustes de contabilidad que te pueden llevar arriba una décima o una décima abajo. Por tanto, ¿nuestra idea?: que el saldo presupuestario sea lo más óptimo posible para que las generaciones futuras no tengan más deuda de este Gobierno actual.
Con respecto a la sección 30, capítulo I, sería muy sencillo: podríamos coger mañana y hacer una transferencia presupuestaria del capítulo I, sección 30, a capítulo I de Educación y Sanidad. Sí, sí. Ni se me ocurre. O sea, no es que no me fíe del señor Bancalero, pero el dinero ya me lo guardo yo. Ni de la señora consejera de Educación. Yo prefiero realmente hacer un control estricto. Están gastando bien. Yo tengo aquí los datos. La plantilla media de junio en Sanidad, de junio del 24 a junio del 23, ha aumentado en cuatrocientos setenta y ocho efectivos. Esto es un mayor gasto. De estos millones, solo un millón se corresponde a cargo directivos. Tenemos ochenta y cinco facultativos más, ciento cuarenta y un enfermeros más y cincuenta y dos auxiliares más. Total: cuatrocientos setenta y ocho. Doy datos de Sanidad, señor Bancalero —no le importa—. La hospitalización con ingresos ha aumentado un 3% de enero a julio. En urgencias atendemos un 6,4% más de urgencias y en consultas atendemos veinticinco mil setecientas ochenta urgencias en este periodo, casi un 3% más. Todo esto vale dinero. Todo esto cuesta que de nuestras arcas salga dinero. [Aplausos].
Y, entonces, soplar —podría dar datos similares en el ámbito educativo—, soplar y sorber es complicado. Y el portavoz de Hacienda en la oposición tiene esa dificultad, que luego tiene a su portavoz de Sanidad pidiendo más medios sanitarios, tiene a su portavoz de Educación pidiendo más medios sanitarios haciendo bien su labor de oposición, pero luego se encuentra que la Hacienda es limitada y, si nos pasamos… [corte automático del sonido] … limitados.
Muchas gracias. [Aplausos].

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor consejero.
Continuamos con el siguiente punto del orden del día: interpelación número 81/24, relativa a la política general en materia de mejora de la gestión presupuestaria, formulada al consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública por el diputado del Grupo Parlamentario Vox en Aragón señor Civiac.
Señor Civiac, su turno.

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