El señor vicepresidente primero (ESTEBAN IZQUIERDO): Muchas gracias, señora consejera.
Pregunta número 509, relativa a la Oficina de Aragón en Bruselas, formulada al consejero de Presidencia y Relaciones Institucionales por el diputado del Grupo Parlamentario Popular señor Falcón Blasco.
Para la formulación de la pregunta tiene la palabra el señor Falcón.
Pregunta núm. 509/01, relativa a la Oficina de Aragón en Bruselas.
El señor diputado FALCÓN BLASCO [desde el escaño]: Gracias, presidente.
¿Qué gestiones ha realizado la Oficina de Aragón en Bruselas para apoyar la inclusión de las comunicaciones ferroviarias y por carretera de nuestra comunidad autónoma con Francia, dentro del eje director de redes transeuropeas del Libro Blanco del transporte en Europa de la Comisión Europea?
Gracias.
El señor vicepresidente primero (ESTEBAN IZQUIERDO): Gracias, señor Falcón.
El señor vicepresidente tiene la palabra.
El señor vicepresidente y consejero de Presidencia y Relaciones Institucionales (BIEL RIVERA) [desde el escaño]: Gracias, señor presidente.
Gracias, señor diputado.
No resulta fácil contestar a una pregunta de ámbito tan extenso como decir qué gestiones ha realizado una Oficina de Aragón en Bruselas –no sé si se refiere al número de contactos personales, llamadas por teléfono, oficios o escritos–, resulta muy difícil. No obstante, le voy a contestar en el sentido de decir que las acciones, efectivamente, de la Oficina de Aragón en Bruselas vienen reguladas en el decreto de creación y son las de seguimiento, información y asesoramiento al Gobierno de Aragón de las actividades de la Unión Europea que afecten al ejercicio de competencias de la comunidad autónoma y de todos los asuntos que puedan resultar de su interés.
Efectivamente, respecto al Libro Blanco europeo de los transportes, la oficina en Bruselas, y en apoyo del Gobierno, ha seguido muy de cerca todo el proceso de estudio, definición y elaboración del citado Libro Blanco, con constantes contactos con altos funcionarios del gabinete de la comisaria Loyola de Palacio, de la Dirección General de Transportes, del Parlamento Europeo, etcétera, etcétera.
Y, fundamentalmente, reconocer que en el Comité de las Regiones será donde el presidente Iglesias va a defender un dictamen sobre la necesidad de las nuevas comunicaciones transpirenaicas y su necesidad para el desarrollo equilibrado en Europa y en España. Pero, evidentemente, reconozca su señoría que contestar a una pregunta tan amplia acerca de qué gestiones ha realizado... Pues le puedo decir muchas y variadas, y ya se verá el resultado, pero no sería una respuesta que su señoría merezca, ni muchísimo menos. He de reconocer, en ese aspecto, las propias que hace la Oficina del Gobierno, pero, fundamentalmente, las gestiones más importantes son las que, lógicamente, han realizado y realizan tanto el presidente de la comunidad autónoma como el consejero de Obras Públicas, competente en la materia, con el asesoramiento técnico y la apoyatura técnica que les pueda prestar la oficina en Bruselas. Es desde el Gobierno desde donde fundamentalmente, con el apoyo de la oficina, se realizan las gestiones para intentar que nuestra comunidad autónoma esté bien tratada en una materia tan importante como la que su señoría plantea.
Nada más, y muchas gracias.
El señor vicepresidente primero (ESTEBAN IZQUIERDO): Gracias, señor vicepresidente.
Señor Falcón, tiene la palabra.
El señor diputado FALCÓN BLASCO [desde el escaño]: Gracias, presidente.
Bueno, primero, lamento, señor Biel, que tenga que ser usted, como otras veces, quien saque la cara en este tema al presidente de la comunidad autónoma, pero, realmente, el tema que nos ocupa es ciertamente importante, y la Oficina de Aragón en Bruselas, como no haya sido la semana pasada, no ha hecho ninguna gestión a este respecto; es más: el gabinete de la comisaria europea nos ha dicho y nos ha confirmado que la Oficina de Aragón en Bruselas no ha hecho absolutamente ninguna gestión, y en respuesta ante una pregunta planteada al director de la Oficina de Aragón en Bruselas por un medio de comunicación, el director se limitó a decir que su función no es ésa, no es apoyar este tipo de actuaciones, sino mantener unos buenos contactos con los aragoneses: ésa es la única función que, según el director de la oficina, debe realizar.
Bueno, yo creo que es usted consciente –no hace falta que se lo remarque aquí– del mal funcionamiento de la oficina. No es que quiera ser crítico y ácido, pero creo que éste es uno de los puntos institucionales débiles que tiene el actual Gobierno. Desde que se cambió la Oficina de Aragón en Bruselas no ha funcionado, o quizá sea mejor que no funcione, porque, cuando lo ha hecho, realmente ha metido la pata siempre en contra de nuestros intereses; pero unas meteduras de pata realmente increíbles, y a lo mejor es que es mejor cerrarla. De todas formas, yo lo que les pediría desde aquí, ya que no se puede hacer nada frente a tramitaciones, a cuestiones del pasado –aunque hayan sido de la importancia del tema, como digo, que nos ocupa–, que se pusieran en marcha o que se tomaran las medidas necesarias para que el funcionamiento de dicha oficina sea lo mejor que se pueda, y, si no funciona, lo que le he comentado: si no puede ser que sea un funcionamiento más adecuado, que se cierre.
Gracias.
El señor vicepresidente primero (ESTEBAN IZQUIERDO): Gracias, señor Falcón.
Señor vicepresidente, tiene la palabra.
El señor vicepresidente y consejero de Presidencia y Relaciones Institucionales (BIEL RIVERA) [desde el escaño]: Gracias.
Dice que tiene que ser otra vez este consejero el que le responda. Es que me ha preguntado a mí, y a mí me pasa como al señor Cristóbal: que no me gusta viajar nada. Yo he de reconocer que esto de Bruselas me pilla lejos, porque no es de mi directa competencia. Yo creo que a lo mejor la pregunta se la podría haber formulado –y siento que no esté aquí– al consejero de Obras Públicas por tratarse de un tema que afectaba directamente al tema de comunicaciones y transportes, pero, bueno, yo la contesto con mucho gusto. Usted, evidentemente, opina que la oficina que tiene nuestro Gobierno en Bruselas no funciona con arreglo a su criterio; bueno, es opinable, y yo respetaré su criterio aunque no lo comparta, ni muchísimo menos. Creo que hay gente experimentada en esa oficina, y hará lo que pueda. Y no me diga usted que el problema de las comunicaciones de esta comunidad autónoma va a depender del funcionamiento de una oficina porque no me creo yo que el Gobierno de este país acepte que las oficinas de las distintas comunidades autónomas en Bruselas tengamos tanta fuerza; ya nos gustaría tener tantas posibilidades de que se nos atendieran las peticiones que se hacen. El problema es que el planteamiento que hay respecto con Europa no se tramita precisamente –y desgraciadamente– a través de las comunidades autónomas, pero eso no empece, ni muchísimo menos, para que la oficina en Bruselas haga las funciones que tiene que realizar, fundamentalmente de apoyo y de contactos con personas importantes en Bruselas y entre los funcionarios de Bruselas y entre los comisarios, de apoyo al Gobierno, y especialmente al presidente, que es el que está haciendo, con el apoyo en este caso del consejero de Obras Públicas, importantes gestiones de cara a la apertura de nuestro país a través de los Pirineos hacia el resto de Europa, donde yo creo que se van a obtener importantes éxitos de cara al futuro, tal y como todos conocemos por los medios de comunicación.
Yo no puedo aceptar el criterio que su señoría tiene sobre el funcionamiento de la oficina en Bruselas. De todas maneras, todo es perfeccionable, y para eso están los señores de la oposición: para intentar que lo perfeccionemos.
Nada más, y muchas gracias.