Intervinienen: Barrena Salces, Adolfo - Herrero Herrero, María - Yuste Cabello, Chesús - Guedea Martín, Manuel - Piazuelo Plou, Antonio Joaquín
El señor presidente (BRUNED LASO): Reanudamos la sesión, señores diputados.
La retomamos en el punto tercero: debate y votación de la proposición no de ley 29/07, sobre la creación de un sistema de subsidiación de los intereses hipotecarios para los sectores sociales más desfavorecidos, presentada por la Agrupación Parlamentaria Izquierda Unida de Aragón (Grupo Parlamentario Mixto).
Para la presentación de la iniciativa tiene la palabra su portavoz, señor Barrena.
Proposición no de ley núm. 29/07, sobre la creación de un sistema de subsidiación de los intereses hipotecarios para los sectores sociales más desfavorecidos.
El señor diputado BARRENA SALCES: Gracias, señor presidente.
Señorías, después de diecisiete subidas consecutivas del Euribor, empiezan a producirse unos efectos sobre la economía, sobre la tranquilidad de las familias, sobre el sistema, en definitiva, que a Izquierda Unida les preocupan. Saben sus señorías que nuestro modelo de resolver el tema -sí, ya sé que a todo el mundo, pero después veremos a ver hasta qué nivel-, saben que nuestro modelo de política de vivienda, desde luego, defiende básica y fundamentalmente el alquiler, defiende unas políticas urbanísticas en las que el suelo no sea objeto de mercado, defiende un urbanismo social. Pero, a partir de ahí, nos estamos encontrando con que la realidad es la que es, y, evidentemente, se sigue apostando por la vivienda en propiedad; evidentemente, las plusvalías se siguen utilizando incluso por las administraciones públicas como fuente de recursos; las financieras siguen siguiendo los dictados de la economía... Y eso nos ha llevado a la situación actual. Nosotros creemos que el desarrollo económico empieza a ser complicado; creemos que eso afecta, sobre todo, a las familias o a las unidades familiares con las rentas más bajas, y creemos que hay que empezar a plantear una serie de alternativas.
Nosotros proponemos una subvención, una subsidiación de una parte de las subidas del Euribor, y lo hacemos porque, si bien es verdad que los informes económicos dicen que esta economía española tan boyante y tan potente es capaz, a nivel medio, de asimilar y de integrar en sus economías estas subidas -porque la media, evidentemente, parece que no preocupa-, nosotros y nosotras pensamos que no afecta igual esa subida a toda la población y que la población con rentas más bajas es la que porcentualmente sufre más estos desajustes, porque, evidentemente, su nivel de renta no es ni siquiera el nivel medio. Y esas personas, esas unidades familiares son a las que va dirigida nuestra iniciativa, que me permitirán que les resalte el nivel de comedimiento que tiene, porque estamos hablando de subvención y estamos hablando de dinero público.
Entonces, si repasan los tres puntos de nuestra iniciativa, estamos hablando de hacer una subsidiación a unidades familiares que cumplan, en primer lugar, que su hipoteca, después de estas diecisiete subidas consecutivas, haya subido más de medio punto de cuando la suscribieron, y, además, con el máximo de hasta un punto. Es decir, no estamos pidiendo en absoluto una subvención de todo el tipo de interés. Seguimos defendiendo que quien accede a una propiedad y recurre al endeudamiento tiene que hacer frente a ello. Pero es verdad que la situación a la cual nos está llevando el mercado hace que haya puesto en peligro ese tema. Por lo tanto, estamos hablando de familias que les haya subido, después de diecisiete subidas, más de medio punto y hasta un máximo de un punto.
Segunda condición que planteamos: es para unidades familiares que su único patrimonio -único patrimonio- sea su vivienda habitual -y que la tenga hipotecada, claro- y que, en su conjunto, los ingresos de las unidades familiares, exclusivamente mediante rentas salariales por trabajo ajeno, por cuenta ajena (es decir, no otro tipo de cosas), sean tres veces inferiores al salario mínimo interprofesional, que saben ustedes que está en cuatrocientos noventa y nueve -bueno, el IPREM, que se llama ahora-. Estaríamos hablando de que, en total, la renta familiar de esa unidad familiar fuera de mil quinientos euros mensuales.
Y, luego, la tercera condición que planteamos es que, como tienen competencias las comunidades autónomas y los ayuntamientos están participando de toda esta evolución del mercado inmobiliario, que, evidentemente, participen también en este tipo de subsidiación. No van a participar única y exclusivamente en lo que son las plusvalías.
Esas son las tres cuestiones que estamos defendiendo, sin olvidarnos de que creemos que la política de vivienda que se está siguiendo hay que cambiarla. Pero, como siguen empeñados en seguir con la misma, creemos que hay que empezar a plantear, sobre todo para estas familias que empiezan a tener problemas, que empiezan a estar en riesgo de no poder llegar a fin de mes y que empiezan a ver que en riesgo está su única propiedad, que es su vivienda habitual... Entonces, en ese sentido, en esa dirección es en la que va la iniciativa que nosotros defendemos hoy, que, lógicamente, la sometemos a la consideración de sus señorías.
Gracias.
El señor presidente (BRUNED LASO): Muchas gracias, señor Barrena.
Siendo que no se ha presentado ninguna enmienda a esta proposición no de ley, tiene a continuación la palabra el Grupo Parlamentario del Partido Aragonés; su portavoz, la señora Herrero.
La señora diputada HERRERO HERRERO: Muchas gracias, señor presidente.
Señor Barrena, así, a bote pronto, cuando lees esta iniciativa, yo creo que a cualquier persona le puede parecer una buena idea. Yo, sinceramente, le digo que como medida electoral puede usted publicitarla como Izquierda Unida, porque entiendo que tendrá una gran acogida por muchísima gente, y cuando digo «muchísima» es muchísima por lo que después explicaré. Pero no le puedo decir, señor Barrena, que no haya pensado bien esta iniciativa, porque me consta que habrá pensado muy mucho el texto que aquí plantea, pero creo que igual hay algunas cosas que se le han escapado a usted o a su grupo y que no han tenido en cuenta, con todos mis respetos, permítame que le diga.
La vivienda, la política de vivienda, nosotros creemos que es un tema sumamente complejo y que debe instrumentarse con un programa global, dentro de un marco mucho más amplio y, desde luego, no como una serie de medidas aisladas e inconexas. Tal como está hoy en día el mercado de la vivienda, con ese crecimiento elevado y sostenido a lo largo de los últimos años, evidentemente, las políticas de vivienda se hacen cada vez más complejas y tenemos que tener muy claros los objetivos a largo y a medio plazo para ir arbitrando una serie de actuaciones que, a la larga, realmente lleguen a paliar este problema, yendo directamente a la raíz. Por lo tanto, hay que proceder con cautela y tener cuidado de que las políticas que se lleven a cabo en el sector realmente contribuyan a estabilizar o moderar los precios, sin provocar unos reajustes dramáticos que dañen a los compradores recientes.
Por todo ello, señor Barrena, yo creo que hay que conocer muy bien todas las medidas que están llevándose a cabo en el sector por las diferentes administraciones. Hoy en día se están llevando a cabo medidas con financiación tanto estatal como de las comunidades autónomas, como contando con el apoyo de los entes locales. Y tienen que ir dirigidas tanto a facilitar el acceso a la vivienda en propiedad como en régimen de alquiler, y dirigidas, igualmente, tanto a compradores o arrendatarios como a promotores y arrendadores. Estamos hablando de que existen una serie de medidas que yo no voy a entrar a detallar -son muchas; nos pueden parecer todavía pocas o, quizá, no las más adecuadas, pero son muchas- y también van dirigidas en cuanto a ayudas, subvenciones, préstamos cualificados, etcétera, etcétera, en los aspectos que tendrían más que ver con la financiación, que entiendo que es de lo que usted aquí está hablando. Por lo tanto, podríamos decir que la subsidiación de tipos de interés es un instrumento que ya está incluido en la política actual de vivienda, aunque no como usted plantea en la proposición no de ley.
Y yo sí que quisiera hacerle una reflexión: en su proposición no de ley, yo entiendo que el objetivo no es facilitar el acceso a la vivienda, sino transferir renta a los que ya han adquirido recientemente la vivienda, que no es ni bueno ni malo: simplemente por encuadrar en su lugar adecuado el texto que nosotros interpretamos que plantea en esta proposición no de ley. Y, cuando dice -y lo ha repetido en varias ocasiones- que va dirigida, esta medida, a las unidades familiares de escasos medios económicos, a las personas más desfavorecidas, etcétera, yo, esto, lo quiero poner en cuestión por una razón. Creo que tenemos un dato diferente, pero, cuando usted habla del salario mínimo multiplicado por tres, estamos hablando de mil setecientos doce euros mensuales (quinientos setenta por tres), y, por lo tanto, esta renta, estamos hablando de que se sitúa por encima del salario medio español, que está en mil quinientos sesenta euros, según el INE. ¿Nos dirigimos entonces a personas con escasos medios, a unidades familiares con escasos medios económicos y más desfavorecidas? O, si resulta que nos estamos dirigiendo a personas que no tengan ninguna otra propiedad más en su patrimonio, como usted ha dicho... Pero estamos hablando de ciudadanos que tienen un salario superior a la media del salario español. Ahora, si consideramos que la media del salario español es baja, podemos considerar que es baja. Desde luego, los indicadores no es eso lo que demuestran, y comparando con otros países, esto no es así. Pero, bueno, igual Izquierda Unida puede estar de acuerdo con que esto es bajo. Entonces, estamos hablando de que esta medida, al final, afectaría a la gran mayoría de los ciudadanos, a muchísimos, porque estamos hablando de que están por encima de la media del salario español.
Y, para terminar, simplemente un par de reflexiones. Como digo, es una medida que va dirigida a la mayoría de los ciudadanos y dirigida a aquellos ciudadanos que ya han adquirido una vivienda y que ven incrementar sus pagos de interés. Es decir, no hablamos nada de aquellos ciudadanos que querrían adquirir una vivienda y que no lo han hecho todavía porque no pueden hacerlo. A nosotros nos parece que eso quizá es tanto o más preocupante que esta medida. Que no digo que no haya que ayudar a las personas que han adquirido una vivienda para que puedan seguir pagándola y que no lleguemos a entrar en una situación caótica de crisis, etcétera, etcétera. De acuerdo, pero, simplemente, lanzo estas reflexiones porque creo que este es un tema mucho más complejo y que hay que estudiar adecuadamente dentro de un marco mucho más global. Y, por otra parte, hacer esta medida a lo mejor supone también una discriminación un tanto injustificada, porque hablamos de que podría haber una discriminación, hablando de ciudadanos que contrataron a tipos variables, por ejemplo, del 2,5%, que ahora mismo, por estar los tipos de interés al 4,1%, podrían recibir subvenciones; y, en cambio, los que compran ahora y contratan por encima del 4% no tendrían derecho a esa subvención, lo cual a nosotros tampoco nos parece demasiado adecuado. Y no sé si esta medida la pretende plantear para un período de tiempo o con carácter permanente. Yo no sé si no cree usted que quizá se condicionaría la demanda de vivienda en propiedad haciéndola todavía más atractiva frente a otras formas de acceder a la vivienda, que a las personas más desfavorecidas, quizá, la compra de la vivienda no les puede quedar, desgraciadamente, a su alcance en estos momentos y, a lo mejor, en mucho tiempo tampoco -ya digo que desgraciadamente-. Y en unas condiciones de mercado donde la demanda es muy intensa y que los precios están subiendo porque la oferta no crece al mismo ritmo que esta demanda no sé yo, señor Barrena, si una política tan clara de impulso a la demanda no puede acabar eso suponiendo el incremento en los precios y, por tanto, anular por completo el subsidio a los costes financieros.
Por tanto, el resumen que yo puedo hacer es que, con todas estas reflexiones encima de la mesa... Supongo que usted se ratificará y seguirá pensando que esta proposición no de ley es superideal, pero a nosotros nos parece que es bastante más compleja de lo que aparentemente puede pensarse, y no sé yo si al final con eso se acabaría consiguiendo la finalidad que entiendo que Izquierda Unida, por su concepción ideológica, puede tener para con los ciudadanos. Por tanto, no apoyaremos esta proposición no de ley.
Muchas gracias.
El señor presidente (BRUNED LASO): Gracias, señora Herrero.
Por parte del Grupo Parlamentario Chunta Aragonesista tiene la palabra su portavoz, el señor Yuste.
El señor diputado YUSTE CABELLO: Muchas gracias.
Esta proposición no de ley pretende abordar un problema real que existe en nuestra sociedad, que es el impacto enorme que la subida de tipos de interés está provocando sobre los créditos hipotecarios a los que se ven empujados la mayoría de los ciudadanos que aspiran a adquirir una vivienda. Recordemos que la vivienda es un bien de primera necesidad y, además, es un derecho constitucional, y, sin embargo, el precio de la vivienda está sobrevalorado desmesuradamente por la espiral especulativa que prolifera significativamente en España.
Seguro que hay miles de familias en dificultades asustadas por las noticias que llegan del Banco Central Europeo, que preanuncian nuevas subidas del Euribor, que van a encontrar consuelo en esta iniciativa, y supongo que ese es el objetivo de Izquierda Unida. No tengo por qué dudar de que se trata de una iniciativa bienintencionada que pretende salvaguardar los intereses de lo que llama los sectores sociales más desfavorecidos; al menos, de los que se han hipotecado para adquirir vivienda. Sin embargo, esta proposición no de ley apuesta por una vía que entendemos es equivocada. Nos parece una iniciativa poco estudiada en cuanto a sus causas y en cuanto a sus consecuencias. La solución al mercado inmobiliario no puede buscarse en una política de subsidios, y la respuesta a las subidas del Euribor no puede ser la subida del subsidio.
En estos momentos, la mayor parte de los recursos públicos para políticas de las diversas administraciones (el 80% aproximadamente) se destina a incentivos fiscales, singularmente la deducción del IRPF para desgravación por hipoteca para vivienda habitual, que ya supone hasta el 25%. Y ya se está cuestionando esa política por parte de economistas progresistas que consideran que la desgravación favorece o contribuye al calentamiento del mercado inmobiliario, y no podemos seguir contribuyendo con fondos públicos a calentar el mercado para que continúe subiendo el precio de la vivienda. La iniciativa pública debe buscar el enfriamiento del mercado, y eso pasa por la vivienda protegida y por el alquiler.
Nadie duda de que todas las ayudas a la vivienda acaban siempre en el bolsillo de los promotores inmobiliarios. No es la política de subsidios la que permite redistribuir la renta. Lo que se incremente el subsidio terminará repercutiendo en el precio de la vivienda. Podemos decir que los subsidios suben por la escalera mientras el precio de la vivienda sube en ascensor. La propuesta de hoy de Izquierda Unida, por tanto, solo se traduciría en engordar aún más los beneficios de quienes están generando el problema. Esta política de subsidios financiaría la banca privada con dinero público, pero sin lograr a cambio contener el precio de la vivienda, y ese es el problema que hay que atajar. La medida que se nos propone hoy, desde el punto de vista de las consecuencias económicas, sería pésima.
Además, se cuela de rondón a las Administraciones autonómica y local, que en esta materia tienen otras competencias -la vivienda protegida y el suelo respectivamente- y no tienen ninguna obligación de meterse en una política de subsidios para la adquisición de la vivienda libre. Recordemos que ya existen subsidios para vivienda en determinadas condiciones, y no tiene sentido distraer ahora recursos en favor de quienes han optado por la vivienda libre y no a tipo fijo, sino variable; no tiene sentido.
Las comunidades autónomas y, aún más, las corporaciones locales tienen recursos muy limitados. Por lo tanto, lo que hay que pedirles es que se centren en la promoción de vivienda protegida, en la vivienda de alquiler, en medidas que favorezcan el acceso a la vivienda de los colectivos más desfavorecidos, especialmente jóvenes que no tienen capacidad en estos momentos de acceder al mercado inmobiliario, y, por lo tanto, lo que tenemos que pedirles es que no desnuden un santo para vestir otro, como parece pretender la iniciativa de Izquierda Unida. Porque esta iniciativa parece que prioriza el apoyo a determinados sectores desfavorecidos que han comprado casa en detrimento de otros sectores -supongo yo que todavía más desfavorecidos- que todavía no pueden acceder a la vivienda.
Esta proposición no de ley, como conclusión, nos parece poco meditada. Es una iniciativa probablemente fácil, pero que va en detrimento de la política de vivienda protegida y va en contra de fomentar la cultura del alquiler, que es lo que hace falta en estos momentos en el Estado español. Además, es una iniciativa que no prevé las consecuencias económicas derivadas de su puesta en práctica. Y, por todas esas razones, Chunta Aragonesista va a votar en contra.
El señor presidente (BRUNED LASO): Gracias, señor Yuste.
Tiene a continuación la palabra el portavoz del Grupo Parlamentario Popular, el señor Guedea.
El señor diputado GUEDEA MARTÍN: Señor presidente.
Señoras y señores diputados.
Debatimos hoy esta proposición no de ley de la Agrupación Parlamentaria Izquierda Unida, relativa a un tema evidentemente importante, de actualidad y que afecta a todos los españoles, como es la vivienda.
Y, en primer lugar, hay que señalar -no lo han dicho, si no recuerdo mal, los portavoces que me han precedido en el uso de la palabra- que esta moción es calco de una presentada por el Grupo de Izquierda Unida en el Senado, una moción, y que esa moción fue debatida el 13 de febrero de 2007, cuyo Diario de Sesiones tengo aquí. Y, ahí, el Partido Popular presentó una serie de enmiendas en las cuales exponía lo que debía ser la política de la vivienda en este sentido.
En primer lugar, evidentemente, como no podía ser de otra forma, se reconocen -y yo creo que es una medida claramente electoral- las dificultades de todos los que deben hacer frente cada mes al recibo del correspondiente préstamo hipotecario, pero, evidentemente, la solución que se propone en esta iniciativa es harto dudosa.
En segundo lugar, desde el Partido Popular, reconociendo esta realidad y este problema que tienen todos los españoles que en estos momentos están pagando una hipoteca, proponíamos dos series de medidas: unas de un bloque fiscal y otras de un bloque de actuaciones desde las administraciones competentes en materia de vivienda. En primer lugar, creemos que había que, en todo caso, incrementar -no subvencionar, sino incrementar- los recursos destinados a vivienda protegida en sus diversas modalidades, y, por otra parte, en el segundo bloque, una reorientación de las desgravaciones en el vigente impuesto sobre la renta de las personas físicas. Por lo tanto, habría que mantener en los planes de vivienda desde el Ministerio de la Vivienda las cuantías que hasta estos momentos se han llevado a cabo y, por otra parte, en materia fiscal habría que intentar recuperar los porcentajes de desgravación que existían anteriormente; puede también establecerse en este sentido, como recogíamos, mejorar también la posibilidad de desgravar los seguros de riesgo de los tipos de interés variable -también sería como una medida prevenir esta situación-; y, por último, incrementar el plazo de las cuentas ahorro vivienda.
La exposición del portavoz del grupo que ha presentado la enmienda realmente también es una contradicción in terminis: por una parte nos dice que está en contra de la actual política del suelo y vivienda que se lleva en España, pero, por otra parte, con esta iniciativa la quiere favorecer, porque realmente es cuando menos extrañísima esta situación.
Desde el Partido Popular entendemos también que una medida de este tipo con el actual sistema de distribución de competencias, también veríamos la duda de que esto se pudiese llevar a cabo, porque según el Estatuto de Autonomía, el vigente -y el proyecto todavía en tramitación parlamentaria lo reafirma más-, la vivienda y el urbanismo es competencia exclusiva de las comunidades autónomas; por lo tanto, pedirle a la Administración General del Estado que establezca una subvención para buena parte de las personas que están pagando un préstamo hipotecario para adquirir su vivienda habitual, realmente, es ciertamente dudoso. Y, al mismo también, todas las reformas que se están ya tramitando y aprobadas de los estatutos de autonomía tienden a evitar que, mediante esta política de subvenciones, el Estado intervenga en materias que no son de su competencia. Reformas estatutarias que Izquierda Unida ha apoyado, pero ahora, con esta iniciativa, parece que, evidentemente, estamos volviendo a sistemas de otro tipo.
También entraríamos aquí en una modalidad nueva, que sería una subvención pero variable, porque, si ahora bajaban los tipos de interés, entonces esa subvención tendría que desaparecer y volver a reaparecer actualmente. Sería también una cuestión nueva.
Evidentemente, tampoco soluciona el problema que tenemos del alto precio de la vivienda, el problema que tenemos en lo que son las políticas del suelo desde la transparencia a la liberalización, y, evidentemente, desde el Partido Popular entendemos que hay que trabajar mucho más en esta materia, mucho más en materia fiscal que en realmente en una subsidiación.
Y también, por otra parte, vuelve a plantarnos, cuando usted habla: «Pues hay que defender vivienda de protección oficial»... En estos momentos, a la vivienda de protección oficial puede acceder un número determinado de españoles -no muchos, por razón de la renta-, pero, al mismo tiempo, de todos los peticionarios, la demanda es tan alta que los agraciados son los que en estos momentos les toca el sorteo correspondiente, dándose en esta situación, realmente, una serie de problemas que todos conocemos por razones ya no solamente de nuestra actividad política, sino de nuestra actividad profesional en su caso o de los conocimientos que todos tenemos de las personas que quieren adquirir o que están pagando una vivienda.
Realmente, entendemos que esta medida, salvo un sentido electoral claro de cara al 27 de mayo, realmente no tiene ni pies ni cabeza plantear estas medidas ante un problema tan grave como es el de la vivienda en España. Por lo tanto, el Partido Popular votará en contra de la misma.
Nada más, señor presidente.
El señor presidente (BRUNED LASO): Gracias, señor Guedea.
Y, por terminar este turno de intervenciones, tiene la palabra el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, el señor Piazuelo.
El señor diputado PIAZUELO PLOU: Gracias, señor presidente.
Quiero empezar por decir que no tengo ninguna duda de las buenas intenciones del proponente con esta iniciativa, con esta proposición no de ley, pero, desde nuestro punto de vista, no solo no lo soluciona, sino que puede ser regresiva.
Me gustaría situar el debate en el contexto del artículo 47 de la Constitución, que señala que todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada, para añadir a continuación que los poderes públicos promoverán, a su vez, las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, y que, además, hay que regular la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para evitar la especulación.
Nos encontramos con una proposición no de ley en este caso concreto que, desde nuestro punto de vista, no tiene relación con facilitar el acceso a la vivienda de los ciudadanos -no se trata de facilitar el acceso a la vivienda de los ciudadanos-, sino con transferir renta a los que ya la tienen. A los que han adquirido recientemente una vivienda hay que transferirles renta vía subvención de los presupuestos generales, por lo que parece encuadrarse más en el punto de vista de lo que significan las políticas sociales.
Unas pequeñas consideraciones generales bajo el supuesto de que lo que se trata de hacer es mejorar el acceso a la vivienda. En el caso de que lo que se propone sea una política social de apoyo a la renta de las familias, el instrumento propuesto no es el más adecuado. Doña María Herrero ha planteado perfectamente que no se trata de las viviendas más favorecidas; ya ha hablado de lo que significa el salario mínimo, etcétera, etcétera. Lo voy a obviar y me considero perfectamente representado porque asumo en su totalidad lo dicho por la representante en este caso del Partido Aragonés, pero sí decirle que la población más favorecida, la más marginal, la que raramente tiene rentas lo bastante estables y lo bastante elevadas para poder acceder a un tipo de vivienda, incluso las de protección oficial... Por lo tanto, y dentro de lo que son las declaraciones de la ministra española de Vivienda, que además va en el mismo sentido que las recomendaciones de los expertos de organismos internacionales, como la OCDE, y que en Aragón ya hemos hecho actuaciones de este tipo, nosotros vamos a reforzar en el futuro este tipo de actuaciones, que son facilitar para este tipo de ciudadanos el tipo de la vivienda en alquiler.
Los instrumentos que tienen por objeto abaratar el coste para el adquiriente, pero que no tienen ninguna incidencia sobre la oferta, como el caso de las subvenciones, con mucha probabilidad acaban resultando un instrumento que lo que hace es aumentar la demanda, con lo cual acaba asumiendo el mercado las subvenciones que nosotros estamos haciendo. Este instrumento, evidentemente, va a facilitar el aumento de la demanda, con lo cual, el propio mercado asumirá después lo que estamos haciendo y hará una transferencia de renta, de manera que los presupuestos generales del Estado van a servir para incrementar la renta de las grandes inmobiliarias o de Ibercaja, la CAI, Banco Santander, etcétera, etcétera, que son los detentadores de las grandes de hipotecas de viviendas en este caso concreto.
Por lo tanto, nosotros, por ese tipo de cosas, vamos a votar en contra, entendiendo perfectamente que la política correcta del enfoque general es lo que estamos haciendo, por ejemplo, en el Ayuntamiento de Zaragoza, poniendo junto con la DGA todo tipo de viviendas en alquiler que se pueda. En estos años, doce mil viviendas está patrocinando este gobierno, además de lo que significa el enfoque de viviendas de alquiler hecho por el Ayuntamiento de Zaragoza. Por ahí pensamos que se pueden atajar las cosas, reconociendo que no tenemos la varita mágica para resolver el gravísimo problema de lo que significa la necesidad de vivienda para una población que tiene dificultades para poder adquirirla, pero sin negarle también que cualquier tipo de iniciativa que se presente la estudiaremos y la aceptaremos con conocimiento de causa.
Gracias, señor presidente.
El señor presidente (BRUNED LASO): Muchas gracias, señor Piazuelo.
Pues, si no hay ningún inconveniente, vamos a proceder a la votación de la proposición no de ley 29/07.
¿Votos a favor? ¿Votos en contra? ¿Abstenciones? Queda rechazada al obtener un voto a favor, dieciséis en contra y ninguna abstención.
¿Explicación de voto? Señor Barrena, tiene usted la palabra.
El señor diputado BARRENA SALCES: Gracias, señor presidente.
Hacía tiempo que no veía un ejercicio de retorcer tanto una iniciativa -se lo aseguro, señorías-. Vamos a ir por partes.
No necesita Izquierda Unida el paternalismo de nadie de que le presupongan ni buena o mala intención. Las iniciativas son resultado de un trabajo serio, coherente y respetuoso.
Me parece francamente inaceptable que me acusen de hacer electoralismo con un tema de vivienda, que llevamos desde que se inició la legislatura planteando propuestas.
En absoluto he dicho que esto fuera para garantizar el acceso a la vivienda. He empezado diciéndoles que esto era ante la situación que se estaba provocando en una determinada gente. Que nuestro modelo no es este; es otro, al que he oído que se estaban refiriendo algunos de ustedes en un ejercicio de demagogia tremendo.
O sea, ¿dicen ustedes que la propuesta de Izquierda Unida pretende derivar rentar pública al sector privado? ¿Y qué hace su vivienda de VPO? ¿No ponen recursos públicos para comprar suelo? ¿No ponen recursos públicos para que luego cuadren los precios en las viviendas de protección oficial? ¿No lo están haciendo así? Entonces, ¿qué pasa, ustedes pueden derivar renta pública para que unos ciudadanos y ciudadanas adquieran una vivienda? Eso es lo que están haciendo, señorías, eso es lo que están haciendo.
Queda sorprendente que quien gobierna el Ayuntamiento de Zaragoza en Urbanismo diga que hay que promover viviendas de alquiler. ¿Pues cuántas han hecho? ¿Cuántas han hecho? Es tremendo, señorías, tremendo, tremendo. Pero, bueno, ¡qué le vamos a hacer! Menos mal que el que es electorero es Izquierda Unida, menos mal.
Mañana veremos alguna iniciativa sobre vivienda en suelo público en el Ayuntamiento de Huesca. Veremos a ver, con las enmiendas de Izquierda Unida para que se haga lo mismo en el Ayuntamiento de Zaragoza, qué se vota. Estoy francamente expectante a ver qué se vota mañana con este tema. De verdad que vamos a tener oportunidad de comprobar mañana la mitad de los argumentos que ha dado el representante de Chunta Aragonesista. Los vamos a poder comprobar mañana, y me encargaré muy mucho de que el debate sea profundo.
Y luego hay una última cuestión, señorías. No estamos defendiendo en absoluto nada de sectores de los cuales Izquierda Unida no está expresando la preocupación que tienen. Ustedes han dicho que estábamos hablando, ¿de qué personas? Pero ¿se han fijado bien de qué personas hablamos? Pero ¿cómo me pueden llevar al debate de tres veces el salario mínimo interprofesional? Y ¿quién puede estar en condiciones de adquirir una vivienda de protección oficial de las que ustedes ponen? ¿Con menos, con menos? Entonces, ¿de quién estamos hablando? ¿De los de vivienda libre, que he llegado a oír decir? ¿Del de los malayos, de todos estos? ¡Hombre!, señorías, por favor, por favor. No le duden el mínimo componente de izquierdas que tiene nuestra propuesta y no intenten llevarnos a ese debate, no intenten.
Entonces, ha habido una nueva coincidencia entre cuatro grupos que, evidentemente, se viene manifestando siempre. Están apostando por una determinada política de vivienda, por un determinado modelo económico y por una determinada política de consumo que lleva a donde lleva. Y tienen perfecto derecho de hacerlo, pero, ¡hombre!, no intenten, para justificar sus políticas, tratar de desacreditar una propuesta clara, clara, que no nos venía a solucionar el problema del acceso a la vivienda. No sé por qué se niegan ustedes a gravar las viviendas vacías, no sé por qué se niegan ustedes a incrementar el IBI de las viviendas vacías, no sé por qué no se pone en marcha ese programa social de viviendas vacías de alquiler. No lo sé.
Y, sobre las competencias, señor Guedea, digo yo que, si el Ministerio de Vivienda decide ahora poner un plan de pisos universitarios, estará invadiendo también las competencias. ¡Ah!, ¿también? Entonces, ¿en qué quedamos? A lo mejor es que ya no tenía que hacer falta un Ministerio de la Vivienda, pero, mire, el que está pidiendo un Estado federal soy yo, no ustedes, que siguen defendiendo el único Estado.
En fin, el debate daría para mucho más, y ya veo que me mira el señor presidente, así que me callo. Lamento esta oportunidad, pero pueden tener la seguridad que seguirán con Izquierda Unida temas de vivienda, clarísimo.
El señor presidente (BRUNED LASO): Gracias, señor Barrena.
Yo ya no sé cómo decírselo -se lo digo toda la legislatura-: le tengo que mirar porque le tengo frente a frente. No es por otro motivo, créame. No quería decirle que finalizará ya.
¿Alguna explicación más de voto?
Sí, señor Yuste, tiene usted la palabra.
El señor diputado YUSTE CABELLO: Muchas gracias.
Ya no me sorprende que el portavoz del Grupo Mixto, después de una votación como esta, prácticamente centre sus respuestas en Chunta Aragonesista, a pesar de que este portavoz ni ha dicho que la iniciativa era demagógica, ni ha dicho que era populista, ni ha dicho que era electorera, ni ha dicho que era inviable y podía haber dicho incluso que, más que irreal, era surrealista, pero no lo he dicho, aunque quizá esta iniciativa sea merecedora de esos epítetos. Yo no he dicho esas cosas: solo he dicho que entendía que era bienintencionada, pero que era fácil y poco meditada. Me parece que no es para provocar su respuesta tan airada.
En todo caso, debería usted, señor Barrena, de preguntarse: si no es este el modelo de política de Izquierda Unida, ¿por qué Izquierda Unida presenta una iniciativa de esta naturaleza y la presenta en las Cortes Generales y en los parlamentos autonómicos? ¿Qué sentido tiene si no es este el modelo de Izquierda Unida? Presente iniciativas con su modelo, y ya verán.
Y, sobre el Ayuntamiento de Zaragoza, deje usted que el señor José Manuel Alonso diga lo que tenga que decir en los foros en que deba decirlo, pero es la ciudad que más está licitando vivienda protegida en el Estado español y, además, con una oferta de vivienda de alquiler que a usted le parecerá mucho o poco o mediopensionista, pero que es un trabajo que se está haciendo y que antes no se hacía.
Creo que, en todo caso, en la campaña electoral tendrán oportunidad sus candidatos de hablar de estas cosas quizá con más acierto que hoy.
El señor presidente (BRUNED LASO): Gracias, señor Yuste.
Tiene la palabra a continuación para explicar su voto el portavoz del Grupo Parlamentario Popular, señor Guedea.
El señor diputado GUEDEA MARTÍN: Señor presidente.
Señoras y señores diputados.
Con brevedad propia del acto.
Señor Barrena, tranquilícese. Estamos próximos al período electoral: pues es normal que se presenten estas iniciativas. Pero no hay que enfadarse por que todos le hayan votado en contra de una iniciativa que ya se la votaron en el Senado. Y, realmente, usted sabe perfectamente -lleva ya muchos años en política- que se entiende en el contexto de período electoral que estamos, no de campaña electoral.
Pero, fuera de eso, y después, con la intervención que ha hecho usted, evidentemente, nos ha puesto ya el camino para las intervenciones consiguientes.
Y, para recordar, cuando critica al Partido Popular, evidentemente, estamos en contra de subir el IBI al que mantiene vivienda vacía -por algo será, pero no porque no le interese obtener recursos económicos-, o también nos oponemos a la expropiación, como está haciendo su conseller de Medio Ambiente y Vivienda en Cataluña. Pero, simplemente, recordar... Creo que fue hace dos semanas que el periódico de máxima tirada en España económico hacía una evaluación de las viviendas de protección oficial construidas en las diecisiete comunidades autónomas y en las dos ciudades autónomas, y era una del Partido Popular, que era la Comunidad Autónoma de Madrid, que no ha subido los impuestos ni expropia, la que más viviendas de protección oficial ha hecho.
Y, por último, evidentemente, con la nueva distribución de competencias, es harto difícil defender jurídicamente..., políticamente, evidentemente, se puede defender de todo, pero jurídicamente, con la distribución constitucional de competencias, es muy difícil defender la existencia de un Ministerio de Vivienda y que, siendo competencia de las comunidades autónomas estas materias, el Estado realice esta serie de políticas. Y todas las reformas estatutarias y toda la jurisprudencia del Tribunal Constitucional van en el sentido que le he dicho yo. Otra cosa es que un partido político, cuando llegue a un gobierno, intente y ponga en marcha un ministerio de la vivienda, pero, evidentemente, como se ha demostrado, sin posibilidades reales de ejercer esa competencia, salvo establecer líneas de ayuda.
Nada más, señor presidente.
El señor presidente (BRUNED LASO): Gracias, señor Guedea.
Finalmente tiene la palabra el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, señor Piazuelo.
El señor diputado PIAZUELO PLOU: Sí.
Brevísimamente, y reconociendo humildemente que no soy quién para dar clases de nada y que soy aprendiz de todo, no renuncio tampoco a explicar lo que realmente creo en cuestión de las transferencias. Mire usted, cuando con dinero público se compra suelo y un ciudadano va a un notario a adquirir un piso, lo que se ha hecho es una transferencia a la propiedad. Este señor que usted quiere que subvencionemos ya tiene el suelo y tiene una hipoteca con una entidad financiera, con lo cual todos los puntos que se están financiando son una transferencia a la renta. Y, desde el punto de vista ideológico de izquierdas, comprenderá usted, señor Barrena, que la diferencia es fundamental para mí: que haya, con dinero público, una transferencia para la propiedad múltiple o socializada de los ciudadanos a que haya una transferencia de renta.
Pero, por rebajar el nivel, de verdad, sin ningún tipo de acritud, permítame que le lea su punto segundo, y voy a intentar explicar lo que quiero decirle: esta política de subsidiación de los tipos de interés hipotecarios vaya destinada a aquellas unidades familiares de escasos medios económicos cuyo patrimonio sea una vivienda habitual, esta se encuentre hipotecada y, en su conjunto, mensualmente obtenga de forma exclusiva rentas salariales por cuenta ajena inferiores a tres veces el salario mínimo interprofesional. Vamos a trasladar esto a lo habitual. Un señor con rentas inferiores a mil quinientos euros, ¿qué banco le concede una hipoteca? ¿O todavía no es usted lo suficientemente de izquierdas como para saber que los bancos solo conceden préstamos a quien no lo necesita? ¿Quién puede decir que tiene una hipoteca de sesenta millones..., de veinticinco, de treinta o de veinticinco millones de pesetas para pagar setenta mil al mes, a un banco, ganando menos de tres veces y media el salario mínimo interprofesional? Esta es la realidad económica de lo que hay aquí, que de esto estamos hablando; de que, para solucionar estos gravísimos problemas, mi grupo quiere contar con usted, señor Barrena, quiere contar con usted y con su grupo. Pero quiere contar con usted también sabiendo y entendiendo que en el año 2006, como en el año uno, dos y dos son cuatro antes de la ideología. Si los pone después de la ideología, usted no entenderá que la transferencia de renta es completamente distinta desde el punto de vista de la ideología a la transferencia de propiedad.
Gracias, señor presidente.
El señor presidente (BRUNED LASO): Muchas gracias, señor Piazuelo.
Finalizado el punto tercero, retomamos la lectura y aprobación, si procede, del acta de la sesión anterior.
Lectura y aprobación, si procede, del acta de la sesión anterior.
¿Alguna observación respecto del acta que se ha repartido? Pues se entiende aprobada por asentimiento.
Punto cuarto: ruegos y preguntas.
Pues, si no hay ruegos ni preguntas, se levanta la sesión [a las doce horas y veintiséis minutos].