Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón


Interpelaciones

Interpelación núm. 28/25, relativa a la política general sobre los alojamientos colectivos.

Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón n°: 042 de Plenos (XI Legislatura)
Intervinienen: Rouco Laliena, Maria Carmen - López Rodríguez, Octavio Adolfo


La señora diputada ROUCO LALIENA: Gracias, presidenta.
Buenos días a todos.
Buenos días, señor consejero.
Señor López, hoy nuevamente vamos a volver a hablar de vivienda. Como usted ya sabe, como sabemos todos, es una de las mayores preocupaciones de los españoles el no poder tener acceso a una vivienda digna. Es una preocupación, como digo, no solo en Aragón, sino en toda España. Porque España, que ha tenido un robusto parque de vivienda social y donde cualquier ciudadano tenía la posibilidad de poseer su hogar porque esa era la oportunidad que tenían, hoy en día se ha convertido en un infierno de lo que ahora se llama emergencia habitacional para jóvenes y para no tan jóvenes.
Por su consejería, señor López, se ha presentado un proyecto de ley de vivienda, un compromiso electoral, y ya en este momento se han terminado las audiencias legislativas. Por eso, desde Vox entendemos que es el momento oportuno para clarificar algunos puntos y modelos.
En Aragón, 47.000 jóvenes no se han emancipado por no tener acceso a una vivienda digna. Así, el director general de Urbanismo y Ordenación Territorial, Carmelo Bosque, dijo en esas audiencias legislativas que la tasa de emancipación de nuestros jóvenes desde el año 2012 al 2024 había descendido un 37% y no es casualidad que el índice de natalidad haya caído en idéntica proporción. La falta de vivienda a precios asequibles, en particular para el sector joven, tiene dos efectos inmediatos: la caída de la natalidad y el envejecimiento poblacional. Y, como digo, estas son las palabras del director general de Urbanismo. La falta de vivienda tiene dos efectos inmediatos, repito: la caída de la natalidad y el envejecimiento poblacional. Pero, además, esta realidad se vio refrendada con la comparecencia de la directora general de Vivienda, que dijo que debemos construir entre 12.000 y 14.000 viviendas en los próximos diez años, viviendas públicas, para que tantos aragoneses puedan tener su proyecto de vida. Importante: su proyecto de vida. Si es verdad que construir entre 12 y 14.000 viviendas en diez años es una buena cifra, aunque tristemente queda lejos de la esperanza de los 47.000 jóvenes que pueden emanciparse.
Por ello es importante, una vez fijados los objetivos de este proyecto de ley de vivienda, seleccionar, es importante articular el método, un método que sea claro, interesante, que cree la expectativa y que persuada a todos los agentes implicados.
En este proyecto de ley de vivienda aparecen cinco modelos: la vivienda libre, al que dedica dos artículos; la vivienda protegida, diez artículos; la vivienda pública, que solo se puede utilizar en régimen de alquiler u otros usos temporales, a los que se les reconoce un estatus absolutamente equivalente al de las otras dotaciones, como la sanitaria o la educativa; la vivienda de emergencia, y los alojamientos colectivos. Es decir, incluye los alojamientos colectivos como una modalidad de vivienda. Dedica un capítulo entero, cinco artículos, y de este modelo es del que Vox queremos hablar particularmente, como ya hemos expuesto en nuestra interpelación.
Volviendo a las audiencias legislativas, el señor gerente y secretario técnico del Colegio de Arquitectos de Aragón, Avellanas Gracia, dijo: «Queremos precisar que, aunque este tipo es verdad que es un tipo de alojamiento y se trata de un alojamiento temporal, como reconoce esta ley, no es un tipo de vivienda, sino un uso residencial colectivo diferente del de la vivienda, tal y como se recoge en las definiciones del código técnico de la edificación. Es importante esta precisión porque de ella se deriva la normativa de habitabilidad a cumplir, las superficies mínimas, las dotaciones y otras cosas».
¿Qué dijo el director general de Urbanismo para justificar estos alojamientos colectivos? Dijo que estaban sujetos a un IVA importante del 10%, lo cual le pone en una situación de peor trato fiscal que el uso convencional de la vivienda. Para tener mejor trato fiscal de la vivienda, para todas las viviendas, desde Vox tenemos otras fórmulas que sí hemos planteado aquí y que han funcionado anteriormente, pero que se han aniquilado. Este tipo de alojamiento, el alojamiento colectivo, se aleja de lo que dice el artículo 1 del proyecto de la ley de vivienda que su partido, el Partido Popular, ha presentado, puesto que este artículo dice que esta ley tiene por objeto establecer el marco regulador del derecho a una vivienda digna, prestando especial atención a los jóvenes, y luego inmediatamente dice que su primer objetivo es ampliar el parque público de vivienda de manera equilibrada, atendiendo a las necesidades y singularidades.
Este tipo de alojamiento, que no de vivienda, y así lo entendemos desde el Grupo Parlamentario Vox, no es el modelo que desde Vox defendemos, no es atender la verdadera urgencia, no es ampliar el parque público de vivienda ni tampoco la vivienda libre, porque no es avanzar hacia lo que siempre ha sido España y Aragón, que es un país de pequeños propietarios, porque no se trata de construir por construir, no se trata de construir al tuntún, sino de recuperar el modelo de familias propietarias; y así lo estamos diciendo desde nuestra formación en todos los sitios.
Continuaré en la segunda intervención.
Gracias. [Aplausos].

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora Rouco.
Señor consejero.

El señor consejero de Fomento, Vivienda, Logística y Cohesión Territorial (LÓPEZ RODRÍGUEZ): Muchas gracias, presidenta.
Señora Rouco, agradezco su interpelación.
Usted en la pregunta de la interpelación plantea dos preguntas fundamentales. La primera: ¿cuál es la política general en relación con la vivienda de este departamento? Y luego, en una segunda derivada, sobre los alojamientos colectivos. Contestaré la primera.
Yo creo que la primera se contesta claramente con hechos. En veinte meses, un plan a seis años de cuatrocientos millones de euros de inversión. Para cada problema que tenemos en nuestra comunidad autónoma de vivienda, una solución. Seis programas autonómicos por primera vez en la historia de nuestra comunidad autónoma: dos para la compra, dos para el alquiler, uno para los municipios turísticos y uno para las concesiones de las tres capitales. Una directriz de suelos dotacionales, que permite que los suelos dotacionales se destinen a vivienda pública dotacional. La adaptación del módulo de vivienda protegida para incentivar la misma. Y un proyecto de ley de vivienda en tramitación en sede parlamentaria, como bien comprometí desde el inicio de la legislatura.
Hoy, señora Rouco, la realidad es 2.172 viviendas en marcha. [Aplausos]. Nosotros encontramos un folio en blanco; y hoy, 2.172 viviendas públicas y el anuncio ya que les hago de que podremos estar en el entorno de las 4.000 viviendas públicas en esta comunidad autónoma en una legislatura. Efectivamente, como usted bien apunta, hacen falta entre 12 y 14.000 viviendas, pero tengo que decirle que las 12, 14.000 viviendas a un ritmo de 1.000, 1.500, como va a ser el ritmo que impone esta consejería, si se mantiene en el tiempo, podrían alcanzarse en los próximos prácticamente ocho años. Por tanto, eso es evidente.
Usted también habla de los 47.000 jóvenes que tienen necesidad de una vivienda. Es verdad, es el discurso que venimos teniendo desde hace bastantes meses nosotros, pero, de esos 47.000 jóvenes, usted no apunta que 30.000 de ellos no pueden comprar en ningún caso, con ninguna ayuda. A esos 30.000 jóvenes hay que ayudarles con vivienda en régimen de alquiler sí o sí, y ese es el programa y el plan de acción pública de vivienda pública que tiene el Gobierno de Aragón. Y a los otros 17.000 que sí que pueden, ayudándoles en la vivienda protegida, incentivando ayudas a promotores para la misma.
Mire, señora Rouco, usted centra su interpelación fundamentalmente en la preocupación que tienen sobre los alojamientos colectivos. Decirle muy rápidamente, aunque luego le ampliaré, que son un modelo residencial compuesto por un espacio de uso privativo y otros de uso comunitario, que representan un modelo innovador de organización residencial, siendo viviendas completas y funcionales, y que mejoran la accesibilidad y la distribución de recursos, dan estabilidad y seguridad residencial y optimizan el uso del suelo. Señora Rouco, un proyecto de ley como el que hemos traído a esta Cámara desde la consejería y desde el Gobierno es un proyecto de ley flexible, abierto a las aportaciones de todos los grupos parlamentarios, y, en ese sentido, yo lo que sí le tengo que decir —y algo conozco de lo que es iniciativa legislativa por mi trayectoria política— que los políticos tenemos que legislar las realidades sociales que tenemos en nuestra comunidad. Y, por tanto, sería razonable que la primera ley de vivienda de Aragón, después de cuarenta años de ser transferida la competencia, legislara materias tan importantes para los aragoneses como las que se producen de verdad. Señora Rouco, nos podemos tapar los ojos, pero la realidad no cambia. Es evidente que el proyecto de ley necesita de una mayoría en la Cámara y que, por ello, no será este consejero quien dificulte llegar a acuerdos. Hay asuntos mollares y otros que no lo son. Describir la realidad no es regularla ni alentarla.
En todo caso, en mi segunda intervención le ampliaré algunas cuestiones al respecto de este asunto, pero no olvide algo importante: debemos regular lo que pasa, debemos definir lo que pasa, debemos dejar libertad a la gente para que utilice los instrumentos que entienda necesarios a la hora de sus soluciones habitacionales y de desarrollo de vivienda, pero tampoco podemos ocultar que hay una realidad evidente y es que, en estos momentos, los jóvenes, su primera salida del domicilio de sus padres..., hay una realidad, que es el cohousing y el coliving, que suelen utilizar como paso previo para luego posteriormente pasar a esas viviendas necesarias. Esas viviendas, por cierto, que este Gobierno de Aragón está impulsando de manera decidida para solucionar ese grave problema que nos encontramos al llegar y que estamos en vías de darle solución.
Muchas gracias. [Aplausos].

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor consejero.
Señora Rouco.

La señora diputada ROUCO LALIENA: Señor López, es evidente que llegaremos a acuerdos, porque, si no, esta ley no saldrá: eso lo sabe usted y lo sabe también nuestro grupo. Pero lo que no podemos hacer con el cohousing y con el coliving es romantizar la pobreza. Y no vamos a romantizar la pobreza para una futura ley de vivienda de Aragón. Si el alojamiento colectivo se quiere incluir como un tipo de vivienda —y tenemos claro que se refiere a espacios diseñados para que varias personas vivan juntas, compartiendo áreas comunes, como cocinas, baños o salas—, entonces se podrían incluir también las residencias para mayores, las estudiantiles...; incluso los albergues. Porque todo ello es un enfoque de convivencia en grupo y de gestión compartida. No es una respuesta al problema de una población envejecida si hablamos para mayores, porque si lo puedes tener es porque lo puedes pagar. No es una función social. No es precisamente para las rentas bajas; es precisamente para lo contrario: rentas más bien altas [aplausos] que buscan servicios personalizados o compañía. Es una alternativa para un sector muy limitado de la población. Y, respecto a los jóvenes, claro que se quieren emancipar. Pero esta seudosolución que se propone no es más que camuflar una precarización de condiciones de vivienda. Y, desde luego, desde el Grupo Parlamentario Vox no vamos, como he dicho antes, a romantizar la pobreza.
Los problemas más comunes son la falta de privacidad, los conflictos personales, las molestias, el mantenimiento... Al final, un espacio limitado con muchas regulaciones, como ya estamos viendo que está pasando en los países del norte, que fueron pioneros. Y con muchos problemas de seguridad y costes ocultos, muchos. Desde Vox también hemos hablado con profesionales de viviendas colectivas y que nos trasladan algo tan lógico como que los elementos comunes encarecen tanto el precio final que reducen la superficie de vivienda veinte metros, que suponen el 50% de zonas para vivir como unidades de alojamiento —porque ya no les vamos a llamar viviendas: unidades de alojamiento, es decir, romantizar la pobreza—, pero que tienen que mantener el otro 50%, porque este mantenimiento se tiene que hacer entre estas unidades de alojamiento. Y eso no es competitivo ni es una forma de dar solución a una vivienda digna. Y eso es precisamente lo que está ocurriendo, como he dicho antes, en países que fueron pioneros, pero que ahí lo están dejando de hacer. Se vendió, estaban compartiendo espacios, y ahora el que puede irse se va, porque además tienen problemas de identidad local y de cohesión. Y aquí lo que no funciona lo empezamos a comprar y eso es lo que no podemos tener. Con el tiempo quienes han podido permitírselo en esos países han abandonado esos lugares, dejando poblaciones de bajos ingresos, inmigración y segregación. Y esa es la utopía de felicidad que desde el Grupo Vox no vamos a comprar.
Por ejemplo, la descripción de uno de esos alojamientos colectivos en el barrio de Tetuán, de Madrid dice: 459 metros cuadrados para dieciséis personas, cerca de 880 euros al mes por persona por una habitación de once metros cuadrados. ¿Y cómo llamamos a eso, señor López? Le llamamos precariedad, pobreza. Y, por mucho que se añada la palabra «colectivo», «colaborativo», no se puede enmascarar, como decimos, la pobreza. Porque el modelo de Vox es otro, es el modelo de una vivienda digna. Por supuesto, con unos verdaderos incentivos fiscales, con la mínima burocracia, con la mayor agilidad y con... [corte automático del sonido] ... no se tiene en Aragón ni tampoco en España por una nefasta ley de vivienda estatal. Una seguridad que anime a estos 47.000 jóvenes a tener un proyecto de vida, de compra o de alquiler, pero un proyecto de vida para formar si lo desea o no una familia...

La señora PRESIDENTA: Concluya.

La señora diputada ROUCO LALIENA: ... pero sí envejecer en su propiedad y no en un espacio precario de once metros.
Y eso es lo que queríamos decirle, señor consejero, porque creo que era el momento adecuado una vez acabadas las audiencias legislativas, porque, como le dije, nuestra obligación es sumarnos a una buena ley de vivienda.
Gracias. [Aplausos].

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora Rouco.
Señor consejero.

El señor consejero de Fomento, Vivienda, Logística y Cohesión Territorial (LÓPEZ RODRÍGUEZ): Gracias, presidenta.
Señora Rouco, no tengo ninguna duda que su participación en el proyecto en la fase de enmiendas va a mejorar sustancialmente el texto legislativo que hemos traído a la Cámara y que está en fase previa.
Mire, señora Rouco, en nuestra generación, usted y yo —aunque usted lo lleva mejor que yo, somos de la misma generación—, salíamos de casa al alquiler o a pisos pequeños y de ahí ya podíamos ir dando pasos a más superficie. Era la evolución natural en aquellos tiempos. Los jóvenes actuales, esos 47.000 jóvenes de los que usted habla, no pueden emanciparse, no pueden acceder a la compra ni tan siquiera de vivienda protegida, como le decía antes. 30.000 tienen en todo caso que ir a la vivienda en alquiler y solo 17.000 estarían en condiciones, con ayudas, de ir a la vivienda protegida en los precios en los que hoy nos encontramos. Estos jóvenes tienen dos opciones: quedarse en el domicilio de sus padres, alquilar un piso entre tres o cuatro habitaciones entre varios y, efectivamente, con unos costes muy importantes o la opción de las residencias que se están planteando en Aragón.
Mire, señora Rouco, yo lo que le voy a negar es el concepto de los once metros. Mientras yo sea consejero de este Gobierno en esta materia, no se concederá ninguna concesión a ninguna residencia con una habitación de once metros. [Aplausos]. Que sepa usted... Las residencias en estos momentos en marcha son habitaciones de veinticinco metros cuadrados, cada cuatro habitaciones hay una zona común, una zona wifi, con gimnasio, viviendas de mucha alta calidad. Son, sin duda, la salida natural de muchos estudiantes que han acabado los estudios universitarios o que ya están en trabajos, inicialmente no muy bien retribuidos, en el que pueden saltar con sus cónyuges, con sus compañeros de vida, a un paso previo para desde ahí saltar a esa vivienda de una habitación o esa vivienda de dos habitaciones que nosotros estamos llevando adelante desde
el Gobierno de Aragón. Por tanto, es una realidad que ahí está, señora Rouco. La ley puede regularla o no regularla.
Pero, mire, en materia legislativa y en materia de conformación de normas jurídicas hay tres conceptos que usted, además, profesionalmente conoce bien: las normas declarativas, las normas regulativas y las normas ejecutivas. Dentro de un proyecto de ley hay una parte declarativa, hay una parte que regula la situación y hay normas de carácter ejecutivo. Por eso digo que, en este proyecto de ley, algunas de las cuestiones son meramente descriptivas de lo que pasa en la realidad social de nuestra comunidad autónoma en relación con la vivienda, sin entrar en juicios de valor concretos y definidos a la hora de potenciar o no potenciar esa tipología concreta de vivienda.
Por tanto, en todo caso, señora Rouco, no somos nosotros, ni usted ni yo, quienes vamos a ordenar a los jóvenes qué hacer, que harán lo que crean conveniente de acuerdo con la realidad social que se encuentran, su situación económica y familiar y las posibilidades reales que tienen. Desde luego, desde que este Gobierno gobierna en Aragón y dentro de muy poquitos meses, muchísimas más posibilidades reales para los jóvenes, que van a poder elegir entre ir a esa vivienda protegida que estamos apoyando con ayudas a promotores y a compradores de hasta 17.000 euros de apoyo, con esa reducción del ITP, con ese apoyo fiscal que se produce y con ese incentivo también que producimos en la vivienda pública, van a poder elegir, por tanto, salir de su domicilio de sus padres, pasando previamente o no por esas residencias que usted entiende que no son positivas y pasando o no directamente a ese producto que desde el Gobierno y desde la comunidad autónoma se va a ofrecer a tantos y tantos jóvenes que hoy, inevitablemente, tienen que utilizar las residencias porque no existe ese marco de vivienda pública en los últimos años en nuestra comunidad autónoma, que nosotros sí que hemos implementado. [Aplausos].
Este proyecto de ley, por tanto, está abierto, señora Rouco, a las enmiendas de todos los grupos parlamentarios. Como le decía antes, hay elementos mollares o sustanciales y otros que no lo son tanto. Este asunto puede ser ajustado y transaccionado. Sabe usted personalmente que vamos a atender con bastante atención —valga la redundancia— todas aquellas alegaciones, sugerencias o propuestas que vengan de su grupo, con el que coincidimos en un porcentaje muy alto en la valoración sobre la situación de la vivienda de partida y sobre las medidas y regulaciones que tenemos que hacer de la misma a futuro. Es un grado de coincidencia alto. No somos el mismo partido y, por tanto, hay algunas divergencias. En esta materia me va a permitir, señora Rouco, que le diga que bajo nuestro punto de vista son cuestiones que son una realidad social que hay que regular, pero no van a ser elemento mollar para llegar a un acuerdo necesario en Aragón de una ley de vivienda que ya es imprescindible después de cuarenta años sin ley y del abandono de los últimos años de la vivienda pública aragonesa.
Muchas gracias. [Aplausos].

El señor vicepresidente (CELMA ESCUÍN): Gracias, consejero.
Siguiente punto: interpelación relativa a la política general en materia de desarrollo rural, y más concretamente en relación a la política hidráulica para regadíos y su papel en dicho desarrollo, formulada el consejero de Agricultura por parte del diputado señor Iglesias Cuartero.
Tiene la palabra.

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