Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón


Interpelaciones

Interpelación núm. 26/25, relativa a la política del Departamento de Empleo, Ciencia y Universidades para erradicar la brecha de género en el ámbito de sus competencias y, específicamente, en lo referente al ámbito laboral.

Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón n°: 040 de Plenos (XI Legislatura)
Intervinienen: Alastuey Lizáldez, Daniel - Pérez Forniés, Claudia

Interpelación núm. 26/25, relativa a la política del Departamento de Empleo, Ciencia y Universidades para erradicar la brecha de género en el ámbito de sus competencias y, específicamente, en lo referente al ámbito laboral.

El señor diputado ALASTUEY LIZÁLDEZ: Gracias, presidenta.
Dejamos que abandonen el Pleno aquellos que no les interesan las brechas de género.
Señora consejera, por fin podemos hablar de este tema, que tiene su causa en el Pleno de hace un mes, exactamente el Pleno del 27 y 28 de febrero, cuando se debatieron aquí iniciativas acerca del 8 de marzo y de las brechas de género, y se dijeron algunas cosas que a mí me sorprendieron; igual es que ya estábamos en el inicio del cortejo del presupuesto y hubo una cierta sintonía entre las portavoces de Vox y las del PP al hablar de esas iniciativas y del 8 de marzo en el sentido del negacionismo de las brechas. Hay gente que piensa todavía que, como las leyes dicen que todos somos iguales, en la realidad se produce esa igualdad, pero eso no es así: las brechas siguen existiendo, son muy tozudas y, a pesar de que sobre el papel y legalmente tenemos igualdad de género, lo que se produce en la realidad son diferencias entre hombres y mujeres. La más evidente es la brecha salarial.
Distintos organismos (los sindicatos, el Instituto Aragonés de Estadística, algunos otros institutos) —a ver si me dejan hablar y no molestan, porque están molestando— sacan cifras acerca de la brecha salarial cada año en torno al 8 de marzo. Y, si bien es cierto que la brecha salarial es un problema para las mujeres que paulatinamente se va solucionando porque se va reduciendo, no deja de ser menos cierto que es todavía muy alta, estamos en una brecha salarial en España en este momento de un 17% —las mujeres cobran un 17% menos que los hombres—, y, en Aragón —y ese es uno de los peores desequilibrios de nuestro mercado laboral—, esa brecha salarial se va al 19%, es decir, dos puntos más. Esa es la expresión —digamos— más llamativa de las diferencias entre hombres y mujeres que se ponen de manifiesto cada 8 de marzo, que, por cierto, recuerdo que es el Día de la Mujer, pero que, en su origen, cuando se instituyó por parte de la Segunda Internacional, en 1910, era el Día de la Mujer Trabajadora.
Las cifras, repito, nos dicen que se va cerrando la brecha, nos dicen que en Aragón está más alta y nos dicen, si vamos al mayor detalle, que la brecha se comporta de manera diferente. Cuando hablamos de salario base, la brecha se reduce mucho. ¿Por qué? Porque los convenios fijan unos salarios base que son iguales para todo el mundo. Efectivamente, hay gente que no entiende lo que es la brecha, pero en los salarios colectivos, por supuesto, no está la brecha. ¿Cuándo se agranda la brecha? Pues cuando hablamos de complementos salariales, cuando hablamos de pagas extras, cuando hablamos de horas extraordinarias, la brecha crece con la edad, la brecha es mayor en los trabajadores cuyas ocupaciones requieren formación profesional y la brecha es el triple en el sector privado que en el sector público. Pero, además de la brecha salarial, hay otras brechas que explican…, son importantes, pero explican, efectivamente, la brecha salarial. Por una parte, la brecha de actividad, la brecha de ocupación, la brecha de paro. Y me voy a detener un momento, señora consejera, en la brecha de inactividad. En Aragón tenemos 475.000 inactivos, es decir, personas que declaran en la encuesta de población activa que no están en disposición de trabajar. Tres de cada cinco de esas personas son jubiladas, una de cada cinco de esas personas es estudiante o está en situaciones parecidas y una de cada cinco personas de esas inactivas declara que se dedica a las labores del hogar. Son 92.500 personas; el 90% de esas personas son mujeres. Es decir, en la inactividad, en la actividad ya tenemos una brecha expresiva de lo que son las diferencias entre hombres y mujeres. La tasa de ocupación, la tasa que nos dice cuántas mujeres están ocupadas, se comporta de una manera parecida a la de actividad y la tasa de precariedad vuelve a discriminar y a castigar a las mujeres; el tiempo, el trabajo a tiempo parcial, es en un 82,5% femenino y la temporalidad que, gracias a la reforma laboral del Gobierno del señor Sánchez, se ha reducido cinco puntos desde que se puso en marcha, se ha reducido muchísimo más en los hombres que en las mujeres. Y, por supuesto, en paro también tenemos brecha.
Todo esto, todas estas brechas salariales, todas estas brechas laborales, da como resultado una brecha en las pensiones de jubilación que en este momento —y esperemos que se vaya reduciendo a lo largo del tiempo— está en el 34%. Para que luego digan algunos que con lo que hay en la ley es suficiente y con eso las mujeres ya están igualadas a los hombres. [Aplausos].
Pero fíjese usted que esas brechas se inician en algo que ha sido responsabilidad suya y que ahora es responsabilidad suya también, que es en la educación. En la educación es donde se empieza a fraguar la brecha salarial de las mujeres en Aragón y en toda España. Mire, dice el señor Azcón que Aragón será tecnológico o no será. Pues ¿sabe qué problema tenemos? Que las mujeres no van a estar incorporadas a Aragón porque las mujeres no están formándose en carreras tecnológicas, ni en la universidad ni en la Formación Profesional. Mire, si hablamos de la mayor concentración de mujeres en grados por encima del 80%, de esos grados que están ocupados por mujeres, estamos hablando de Magisterio Infantil, Trabajo Social, Psicología, Filología Hispánica y Enfermería. Si hablamos donde la mayoría son hombres por encima del 80%, hablamos de Ingeniería Mecánica, Informática, Eléctrica, Ingeniería de Organización Industrial; es decir, todas las ocupaciones tecnológicas. Pero es que eso ocurre también en la Formación Profesional, empezando desde la básica. Los grados básicos que más realizan las mujeres son servicios administrativos, estética, cocina y servicios comerciales; los hombres, electricidad y electrónica, mantenimiento de vehículos, informática y comunicaciones. En grados medios, las mujeres, cuidados, auxiliar de enfermería, gestión administrativa y otros servicios; los hombres, técnico en sistemas microinformáticos y redes, técnico en gestión administrativa, técnico en eléctrica y automática. Es decir, ya desde la Formación Profesional se va generando una brecha que tendrá su traducción salarial en el futuro.
Y, ante todo esto, nosotros lo que le preguntamos, señora consejera, como responsable de empleo y también de algunas de las competencias que generan la brecha futura, lo que le preguntamos, en primer lugar, es si el Gobierno también es negacionista, como lo son sus grupos parlamentarios, los que le apoyan o le van a apoyar en el futuro, es decir, que creen que no es necesario hacer ningún esfuerzo para cerrar la brecha entre hombres y mujeres, o el Gobierno reconoce esas brechas y, por tanto, entiende que tiene que hacer políticas. Y, en caso de entender esto último, que nos diga, por favor, cuáles son las políticas que ya practica el Gobierno y que tiene previsto practicar y financiar con ese presupuesto que parece que, por lo que hemos visto hoy aquí y lo que se anuncia, vamos a tener en breve en la Cámara.
Gracias. [Aplausos].

El señor vicepresidente primero (CELMA ESCUIN): Gracias.
Señora consejera, tiene la palabra.

La señora consejera de Empleo, Ciencia y Universidades (PÉREZ FORNIÉS): Señor presidente.
Gracias, señor Alastuey. Estoy de acuerdo en muchísimas de las cosas que usted ha dicho aquí y ha planteado.
Y, primero, disculparme porque en el Pleno de hace quince días no pude asistir y yo entiendo que, cuando se registran las interpelaciones… Como usted ha dicho, veníamos del 8 de marzo, pero yo creo que son temas tan importantes y relevantes que los podemos tratar usted y yo cuando queramos en cualquier momento porque no quedan fuera de contexto en absoluto, por lo menos desde mi punto de vista.
La interpelación que usted registró era en relación a la brecha de género, especialmente en el plano laboral. Brechas del plano laboral, brechas laborales, hay muchas, como el señor Alastuey decía: la brecha salarial, la brecha educativa, la brecha… Hay muchas y se miden de diferentes formas. A mí me gustaría hablar de la brecha laboral en el sentido más amplio de la palabra, aunque sería importante, aunque el señor Alastuey lo ha hecho muy bien, discriminar por sectores de actividad, por edades, por cualificación, porque en algunos casos la brecha se vuelve al revés y ahora hablaremos de algunos de ellos. Pero sí que es verdad que existe la brecha laboral, claro que existe, y considerada en su globalidad claro que existe. Y, si yo cojo los datos de la EPA del último trimestre del 24, tengo 51.500 parados; y tengo 23.500 hombres y 28.000 mujeres. Claro que tengo más mujeres que hombres. Yo soy muy de datos; no le puedo negar, nunca negaré los datos. Y en el último trimestre de 2023 tengo 51.800 parados, de los cuales 20.000, más o menos, son hombres y 30.000 son mujeres, y eso es una brecha, desde mi punto de vista, muy importante que tenemos que trabajar para que se diluya poco a poco, como así se lleva haciendo desde hace ya muchos años.
En este sentido me parece importante recalcar como en el último año en Aragón la tasa de paro se ha reducido desde el 8,17 al 7,62. Y es importante este dato, yo creo, señor Alastuey, porque ese 7,62 de la tasa de paro en Aragón, que está tres puntos por debajo de la media nacional, se ha reducido fundamentalmente por la caída del desempleo femenino, que ha pasado del 10,42 al 8,90. Eso es un gran logro, es importante que las caídas de la tasa de paro global vengan sobre todo motivadas por la caída de la tasa de paro femenino más que la del paro masculino. Por lo tanto, en este último año, del 23 al 24, esa brecha laboral la hemos sido capaz, entre todos, de reducir un 50%.
Es cierto que el paro registrado en el último año ha descendido en Aragón en 2.124 personas y nos encontramos el último dato que tenemos, de febrero, con el mejor febrero desde el año 2008 —recuerdo: año que comienza la fatal crisis económica—. Es cierto que, cuando lo cogemos por segmentos, vemos que las mujeres están más afectadas por esas tasas de paro según los segmentos de edad. También les pasa a los hombres, los hombres también sufren más el desempleo en algunos segmentos de edad; por ejemplo, los mayores de 52 años. Así que yo creo que tenemos que cerrar brechas, pero taponar las heridas en todos los sentidos y todos los aspectos.
Por eso me parecía interesante —ya sabe que me gusta mucho lo de los gráficos; no lo he traído en grande, pero, bueno, da igual— ver como las tasas de paro que había en el año 22 en Aragón para los hombres eran del 7,55 y para las mujeres del once y pico, así que la brecha era de como cuatro puntos y medio; en el año 23, la tasa de paro de los hombres es del 6,15 y de las mujeres de 10,42, así que la brecha se pone en el 4,27 —la brecha, parecida—; y este último año hemos conseguido que la tasa de paro de los hombres esté en 6,51, la de las mujeres en 8,90, así que la brecha es de 2,39. Estoy muy contenta de presentar aquí estos datos porque la brecha entre hombres y mujeres de su tasa de paro pasa del 4,27 al 2,39. Por eso les digo que hemos disminuido la brecha [aplausos] en un 50%, en la mitad de los puntos que separan unos datos con los otros.
Así que seguiremos trabajando en las políticas activas de empleo, que ya sabe usted que las desarrollamos y las implementamos con el instrumento fundamental que tenemos, que es el Inaem, y que detallaré en la segunda parte de mi intervención.
Muchas gracias. [Aplausos].

El señor vicepresidente primero (CELMA ESCUÍN): Muchas gracias, consejera.
Señor diputado, señor Alastuey, tiene la palabra.

El señor diputado ALASTUEY LIZÁLDEZ: Gracias, consejera.
La verdad es que no me voy a poner a discutir cifras, porque hablaríamos de si baja todo el paro, baja también el diferencial, etcétera, etcétera, porque no es la cuestión que yo traigo hoy aquí. A mí lo que me preocupa es que estamos conformando un sistema productivo nuevo, estamos avanzando hacia una mayor tecnología o tecnologización del sistema productivo, y desafortunadamente da la impresión, cuando uno mira las carreras profesionales que eligen desde niñas las mujeres, que van a tener problemas para engancharse precisamente a ese Aragón tecnológico que dice el señor Azcón.
Mire, de todas las cifras que le he dado, yo saco una conclusión y es que la actividad a la que se dedica una mujer tiene mucho que ver con las condiciones de trabajo que va a tener y con el salario que va a cobrar. Claro, uno puede decir: ¿qué fue antes, el huevo o la gallina? ¿Qué hacemos: obligamos a las mujeres para igualarlas a que elijan profesiones tecnológicas o igualamos los salarios de todas las profesiones? Porque, claro, aquí está el equilibrio entre la libertad de la gente para elegir su carrera profesional y las medidas o las políticas que podemos practicar para cerrar las brechas.
Mire, hay cuatro conclusiones fundamentales de todos estos datos: en primer lugar, que las mujeres en general estudian para profesiones que van a tener peor retribución o que en este momento tienen peor retribución; en segundo lugar, que se desactivan del mercado de trabajo en periodos decisivos de su vida profesional, aproximadamente entre los 35 y los 45 años; que persisten desigualdades subyacentes en los convenios colectivos que no son el salario base ni las tablas salariales, sino que es la aplicación de cierto tipo de complementos; y que existe una menor consideración social económica hacia profesiones muy feminizadas. Y yo creo que en eso podemos estar todos de acuerdo.
Y yo le voy a proponer, porque hoy me he levantado proponedor, le voy a proponer unas cuantas políticas, que quiero que valore usted. En primer lugar, la orientación profesional. Yo creo que hay que hacer orientación profesional, pero no solamente con los parados; yo creo que hay que hacer ya orientación profesional en los colegios y una orientación profesional que no vaya dirigida solamente a los niños, sino también a sus familias, para que tengan información sobre esas carreras profesionales que van a empezar a elegir y, por tanto, cuál va a ser su futuro. En segundo lugar, la negociación colectiva. La negociación colectiva… Los datos nos dicen que solamente un 58% de las empresas que deberían tener planes de igualdad los tienen. Pues habrá que fomentar la negociación de los planes de igualdad. Pero es que, además, yo creo que sería necesario poner en marcha un observatorio y medios a disposición de los agentes sociales para que sean capaces de desarrollar en los convenios colectivos, en la negociación colectiva… [corte automático de sonido] … de igualdad. Yo creo que hay que tener políticas de servicios públicos claras. Me refiero…

El señor vicepresidente (CELMA ESCUÍN): Gracias, señor Alastuey.

El señor diputado ALASTUEY LIZÁLDEZ:… —termino ya, señor presidente—, me refiero a políticas que en ese periodo crítico de la vida de las mujeres les ayuden a mantener su situación profesional, es decir, su carrera profesional. Y, por último, el papel de la Administración. La Administración es una gran contratadora indirecta de trabajadores y, sobre todo, en muchos casos de trabajadoras que tienen peores…

El señor vicepresidente (CELMA ESCUÍN): Gracias.

El señor diputado ALASTUEY LIZÁLDEZ:… condiciones laborales. A lo mejor las licitaciones de la Administración, la contratación de la Administración podría ayudar a dignificar los salarios de esas mujeres.
Gracias. [Aplausos].

El señor vicepresidente (CELMA ESCUÍN): Gracias.
Señora consejera, tiene la palabra.

La señora consejera de Empleo, Ciencia y Universidades (PÉREZ FORNIÉS): Gracias, señor presidente.
Gracias, señor Alastuey.
Le agradezco mucho que hoy esté —no sé cómo ha dicho— en plan…, bueno, que venía a proponerme muchas cosas. Proponedor. Me encanta la palabra. Y yo las he apuntado todas y tomo nota porque seguro que en alguna de ellas coincidimos.
Mire, desde el Inaem, lo que intentamos es, como usted sabe, llevar a cabo las políticas activas de empleo. Esas políticas activas están dirigidas en muchos casos en favor de la mujer. Por ejemplo, ayudas a la contratación. Tenemos diferentes programas, como el programa de fomento de empleo estable y de calidad, el programa Mejora, para la contratación de jóvenes, el programa de fomento de empleo autónomo, con todo lo que lleva y con todo lo que hemos incorporado nuevo este año de la cuota cero, y contemplan cuantías más altas cuando la persona destinataria de la subvención es una mujer, o sea, que nosotros sí que estamos intentando cerrar la brecha laboral, salarial. Y con la educativa voy un poco más tarde.
Desde los servicios de orientación, que usted también me ha hablado de la orientación, también tenemos en cuenta la segregación del mercado laboral entre hombres y mujeres a la hora de orientar, no solamente, como me decía usted, a los parados, sino también a los que están trabajando. A mí no me gusta que se diga en este país «me voy a apuntar a las oficinas del paro». No. Tengo como objetivo que el Inaem deje de ser la oficina del paro y que sea la oficina del empleo: ese es mi objetivo. [Aplausos].
En los programas también para personas mayores de 52 años, que los hemos hecho, estos PRO-IN, de acuerdo con los agentes sociales (sindicatos, patronal, etcétera), también procuramos que el 60% de los participantes de estos programas sean mujeres, por no hablar, por supuesto, de las acciones positivas que dirigimos especialmente a las mujeres con violencia de género, a las mujeres en entornos rurales, a las mujeres, por ejemplo, que no se han incorporado al mercado laboral desde hace cinco años y residen en municipios de menos de 30.000 habitantes. Van a tener prioridad en las convocatorias tecnológicas, que me ha hablado también de tecnología, del plan Wave del Gobierno de Aragón, que suma como unos trece millones de euros, así que yo creo que sí que estamos dando más oportunidad para cerrar las brechas a las mujeres.
Me hablaba de la conciliación, que es muy importante. Pues, mire, en diciembre de 2024 hemos puesto como novedad en marcha el programa Concilia para la atención personalizada de al menos sesenta personas desempleadas que formen parte de una familia monoparental o monoparental e intentamos que se concilie, intentamos cada vez hacer más teleformación, más modalidad y más orientación.
Me hablaba usted de la educación, me hablaba usted de la universidad… Bueno, me ha hablado de tantas cosas… Completamente de acuerdo. Claro que tenemos que orientar desde que los niños y niñas son pequeños. Eso se está haciendo ya en muchos de los colegios de la Comunidad Autónoma de Aragón. No solo a los niños, a los padres, como decía usted; no solo a los niños y a los padres. Se ha dejado la pata clave: a los profesores. Tenemos que orientar también a los profesores. ¡Qué importante es un profesor en nuestra vida! A todos nos ha cambiado un profesor la vida. Cuando un profesor te transmite algo que te gusta, seguramente tú quieres ser como él porque el ejemplo funciona así. Así que necesitamos tener bien formados en orientación profesional a nuestros profesores.
Me decía: «Es que no hacen ingeniería». Es cierto que, si usted coge los porcentajes de mujeres y hombres en las carreras de ingeniería fundamentalmente, solo en ingeniería, salen más bajos —no tan bajos como hace años, afortunadamente—. Pero le voy a decir dos cosas. Si quiere, hablamos de los porcentajes de mujeres y hombres que salen en Medicina, Veterinaria, Económicas, porque son muchísimas más las mujeres frente a los hombres que estudian en esas carreras. Y la Medicina, la Enfermería, la Fisioterapia, la Veterinaria también son carreras de ciencias y muy necesarias.
Usted decía: «Vamos a tener que obligar». No, no vamos a obligar a nadie nada. Nosotros somos libertad, ya lo sabe usted. En nuestra libertad, lo que tenemos que hacer es orientar. Confío en que con nuestra orientación daremos salida a ese empleo tecnológico y sanitario, como ha dicho hoy aquí el presidente, que se necesita. Pero ¿sabe por qué? Porque, cuando nosotros llegamos al Gobierno, cuando yo llegué a la consejería, hice un estudio de cuántas plazas había en la Universidad de Zaragoza. ¿Sabe cuántas plazas se aumentaron en los ocho años de Gobierno socialista en la Universidad de Zaragoza? Dieciséis: dos plazas por año. En total. ¿Sabe cuánto hemos aumentado nosotros en veinte meses? Pues, mire, el año pasado ochenta, cien; ayer otras cien… [Aplausos]. Entonces…

El señor vicepresidente (CELMA ESCUÍN): Gracias, consejera.

La señora consejera de Empleo, Ciencia y Universidades (PÉREZ FORNIÉS): ¿Sabe qué ocurre? Que es muy fácil decir que las niñas no quieren estudiar, pero luego, en Ingeniería Informática, tengo trescientas cincuenta solicitudes de muchas chicas que no pueden entrar porque, cuando llegué, no había más que cien plazas; ahora ya hay doscientas. [Aplausos]. A lo mejor puede entrar alguna mujer más.

El señor vicepresidente (CELMA ESCUÍN): Gracias, consejera.

La señora consejera de Empleo, Ciencia y Universidades (PÉREZ FORNIÉS): Así que —termino , presidente— yo creo que desde la política del Gobierno del presidente Azcón estamos haciendo todo lo posible para que cada vez haya más plazas, más orientación, y cada vez más hombres y mujeres puedan estudiar este tipo de carreras.
Muchas gracias. [Aplausos].

El señor vicepresidente (CELMA ESCUÍN): Gracias.
Siguiente interpelación, relativa a la política general del Gobierno de Aragón en materia de organización y calidad de la asistencia sanitaria, y más concretamente en relación con el mantenimiento de dicha calidad en la implementación del próximo mapa sanitario.
La realiza el señor Carpi, que tiene la palabra.

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