Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón
Proposiciones de ley
Proposición de ley de cultura de la paz en Aragón.
Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón n°: 083 de Plenos (X Legislatura)
Intervinienen: Sanz Remón, Álvaro - Peirat Meseguer, Esther - Arranz Ballesteros, David - Palacín Eltoro, Joaquín Antonio - Cabrera Gil, Itxaso - García González, Beatriz - Lagüéns Martín, José Antonio - Zamora Mora, Pilar Marimar
Continuamos con el siguiente punto del orden del día: tramitación por el procedimiento de lectura única de la proposición de ley de cultura de la paz en Aragón, presentada conjuntamente por los grupos parlamentarios Socialista, Popular, Ciudadanos, Podemos, Chunta, Grupo Aragonés e Izquierda Unida.
Turno para intervención de todos los grupos para la fijación de posiciones.
Por Izquierda Unida, señor Sanz, tiene la palabra por un tiempo de tres minutos.
Proposición de ley de cultura de la paz en Aragón.
El señor diputado SANZ REMÓN: Gracias, presidente.
Permítanme que comience saludando y agradeciendo a los integrantes, a las personas, a los hombres y mujeres que integran el Seminario de Investigación para la Paz en Aragón, que es en buena medida el responsable de que hoy estemos aquí debatiendo una ley que a Izquierda Unida le parece imprescindible, una ley importante, una ley para que Aragón tenga en su ordenamiento jurídico el mandato de trabajar hacia una cultura para la paz.
Hablar hoy de paz y empezar este pleno, que es el penúltimo pleno ordinario de la legislatura, hablando de paz es sin lugar a dudas para nosotros y para nosotras una satisfacción porque la paz es un elemento fundamental para el bienestar y el desarrollo de las personas, de las sociedades. Hablar hoy de paz, como decíamos, es también avanzar en aportar herramientas para su consecución, para la construcción consciente, en un lugar, en una sociedad en la que hemos abrazado el belicismo y en la que nos estamos alejando cada día más del entendimiento. Hablar hoy de paz, como digo, es hablar de cultura, de voluntad, de entendimiento, de diálogo, de convivencia, cuestiones todas ellas que tampoco surgen de forma espontánea y que necesitan de herramientas para ser impulsadas de forma decidida. Y, en este sentido, esta ley, sin lugar a dudas, va a ser una herramienta fundamental.
Una ley que nos ayudará a explorar caminos de cooperación y entendimiento frente a las lógicas de competitividad, caminos de comprensión y de entendimiento, caminos de diálogo para encontrar soluciones compartidas a problemas que nos aquejan a todos y a todas. Un camino que implica partir de la diferencia, partir de la diferencia, partir del reconocimiento de la diferencia para llegar a encuentros y sobre todo reconocer en la diversidad y en el poder de la palabra herramientas fundamentales para la construcción de una sociedad distinta. Eso es importante para trabajar desde lo cercano en aras de conseguir un orden internacional diferente basado en el respeto, basado en la soberanía, en la solidaridad y en la defensa de la vida con dignidad, con dignidad para las personas y con seguridad para el planeta.
Incorporar la cultura de la paz implica también poner en el centro las luchas contra las desigualdades y los derechos de las personas. El diálogo, como decía, como mediador a la hora de entendernos y a la hora de compartir horizontes y garantizar que esos horizontes son de cohesión, sin renuncias, superando las desigualdades. Es alejarse de la crispación y también es alejarse de situar a los más vulnerables en la diana de nuestros miedos. Eso es lo que hoy vamos a avanzar con esta ley.
Aragón tiene una tradición muy marcada en cultura de la paz y el Seminario de Investigación para la Paz es buena prueba de ello. Pero el hecho de que estemos hoy legislando para comprometer a todos los poderes públicos precisamente en ese horizonte es también fundamental. Y por eso este marco legal es muy importante, y para Izquierda Unida, —permítanme [corte automático del sonido] [...]— un avance cuasi revolucionario en los tiempos que corren.
Señorías, la paz no puede seguir siendo una palabra vacía, debe ser un modo de hacer las cosas, debe ser otra forma de afrontar los conflictos y debe ser el camino para construir la sociedad de forma distinta, respondiendo a las necesidades, sin negar que existen problemas, sin negar que existen dificultades, pero, sobre todo, afrontándolas de frente a través del diálogo, a través de la palabra, y para eso esta ley va a ser fundamental.
De nuevo, gracias al Seminario de Investigación para la Paz y al resto de grupos parlamentarios que han firmado esta iniciativa, que Izquierda Unida también suscribe.
El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Sanz.
Grupo Aragonés, señora Peirat.
La señora diputada PEIRAT MESEGUER: Muchas gracias, presidente.
Buenos días, señorías. Y bienvenidos a todos los que nos acompañan desde la tribuna.
Y gracias a todos los que han hecho posible que hoy votemos esta proposición de ley sobre la cultura de la paz, una cuestión muy importante, sobre todo en los tiempos que corren. Vaya por delante, como no puede ser de otra manera, el voto favorable del Grupo Aragonés a esta proposición.
Como todos saben, atendiendo a la solicitud que el Seminario para la Paz planteó hace más de dos años a estas Cortes, casi la totalidad, como ya se decía, del Parlamento aragonés ha acogido la propuesta que hoy sometemos a votación. Como todos conocen, contamos con una ley estatal, aprobada en 2005, que tiene los mismos fines que esta ley autonómica, que no son otros que fomentar la cultura y educación por la paz, la no violencia y los derechos humanos.
Sí es cierto que, en el contexto en el que vivimos, esta ley nos viene como anillo al dedo. La ley, como bien saben, se basa en dos cuestiones fundamentales que me gustaría recalcar: promover el compromiso de las instituciones y la sociedad aragonesa con la cultura, como ya decía, sobre la paz, así como establecer un marco común para situar e impulsar una acción coordinada en pro de la cultura de la paz de las Administraciones públicas.
Por todo ello, y tal y como decía al principio de mi intervención, el Grupo Aragonés, como no puede ser de otra manera, votará a favor de esta iniciativa.
Muchas gracias, presidente.
El señor PRESIDENTE: Gracias, señora Peirat.
Grupo Parlamentario Vox, señor Arranz.
El señor diputado ARRANZ BALLESTEROS: Muy buenos días. Gracias, señor presidente.
Buenos días a las personas que nos acompañan en tribuna.
Una vez más, frases bonitas, los eslóganes, el buenismo de siempre, que no se corresponde con la realidad. Y aquí estamos con una Cámara legislativa, en las Cortes de Aragón, y legislar es un ejercicio de responsabilidad. Y esta ley que hoy pretenden aprobar aquí, dicho con todo el respeto, por supuesto, a sus promotores, a los que reconocemos toda la buena voluntad, por supuesto, para nosotros, para Vox, no obedece a la realidad ni a la responsabilidad.
Nos corresponde legislar de acuerdo con nuestras competencias, esto es un Parlamento autonómico, un Parlamento regional y no nacional ni un Parlamento internacional, y de acuerdo con el mandato de los aragoneses, que son los que han de estar debidamente representados en esta Cámara. Tenemos claro que tenemos que velar por sus necesidades y atender y tratar de administrar la cosa pública en atención a estos aragoneses. No estamos aquí para estas ensoñaciones, estos brindis al sol. Esto de legislar desde Aragón sobre el cambio climático, sobre la paz del mundo, es un poco pretencioso, entre otras cosas.
La ONU puso en marcha en 2015 la Agenda 2030, que se firmó en septiembre de 2015, una vez fracasados los Objetivos del Milenio. Para su puesta en práctica han de desarrollarse diecisiete Objetivos de Desarrollo Sostenible, los famosos ODS, objetivos que son globales y se han de imponer de forma globalizada a todas las naciones, sin tener en cuenta sus especialidades en materia de economía, cultura, historia, temas sociales, temas religiosos...
Esta ley únicamente pretende recoger y desarrollar como norma legislativa el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 16, que habla de paz, justicia, instituciones sólidas, promover sociedades justas, pacíficas e inclusivas. Muchas veces, los objetivos en abstracto, evidentemente, suenan bien, suenan bien, son positivos, si bien no lo es tanto lo que se exige hacer o lo que se prohíbe hacer para alcanzarlos.
Realmente, hablamos del Foro Económico Mundial o Foro de Davos, y de la Agenda 2030 y sus ODS. Recientemente se reunieron y asistieron el mayor número de jefes de Estado y élites y oligarcas mundiales con mucho poder, muchos millones, impulsando la agenda globalista, estos que se desplazan en caravanas con coches potentes y lujosos o en sus aviones y jets privados, y tratan de convencernos de que contaminamos mucho con nuestros coches diésel, o de que es mejor que nos desplacemos en bicicleta, que no comamos tanta carne, que comamos insectos mejor. Las grandes corporaciones, multinacionales, multimillonarias fundaciones, estos altos ejecutivos oligarcas y elitistas que se hacen llamar «filántropos», que controlan las finanzas, los grandes fondos de inversión, los medios de comunicación, las tecnológicas, las farmacéuticas, son los que pretenden tomar las decisiones [corte automático del sonido] por nosotros; eso sí, nos dirán siempre que lo hacen por nuestra salud, por el bien del planeta o por la paz.
Nadie ha votado a estos nuevos amos del mundo y sus agendas pretenden imponerse sin haber sido votadas, y en contra de los parlamentos nacionales y de los Estados nación. Dicen defender la paz, la justicia social, y son los mismos que controlan la industria armamentística, los que llevan armas a África, en vez de desarrollar África y llevar alimentos, esos, los que se lucran de la explotación de los niños en las minas de coltán en el Congo, esos también, porque lo necesitan las industrias tecnológicas y de telecomunicaciones, los que controlan las mafias del tráfico de personas, las grandes farmacéuticas, estos que ya expresamente dicen que les sobra población, que tenemos un problema de superpoblación. ¿Estos quieren la paz y la justicia social? Lo dudo.
Vox no acepta la gobernanza mundial porque es contraria a la democracia, a la libertad y a la soberanía nacional.
El señor PRESIDENTE: Concluya, por favor.
El señor diputado ARRANZ BALLESTEROS: Voy terminando.
Buscan uniformar las legislaciones, las leyes y comportamientos de las personas en todos los países para conseguir una hegemonía política mundial y un gran mercado global donde no poseamos nada y seamos felices, donde los valores que sustentan nuestras democracias se recorten y se reconsideren, y los valores occidentales sean puestos a prueba. Esto lo ha dicho textualmente el Fondo Económico Mundial.
En Vox seguiremos defendiendo la nación, la ley, la familia, el trabajo...
El señor PRESIDENTE: Concluya, por favor.
El señor diputado ARRANZ BALLESTEROS: ... la libertad y, por supuesto, la paz. [Aplausos].
El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Arranz.
Grupo Parlamentario Chunta, señor Palacín.
El señor diputado PALACÍN ELTORO: Gracias, presidente.
Primero, quiero dar la bienvenida a quienes nos acompañan y agradecer a todas y cada una de las personas que conforman la Fundación Seminario de Investigación para la Paz por impulsar esta iniciativa.
Esta proposición de ley, esta propuesta normativa, nace de ella, de ellos hemos tomado este texto. Han sido capaces de convencer a la gran mayoría de este Parlamento para que la presentemos de forma conjunta, un valor que hay que destacar. Precisamente en unos tiempos de crispación es interesante que se puedan presentar iniciativas de estas características para que la cultura de la paz sea ya ley en Aragón, con voluntad y vocación de permanecer en el tiempo.
El Seminario de Investigación para la Paz ha vuelto a darnos otro ejemplo y lección de democracia participativa. Han recogido la esencia de la palabra «democracia» y han llevado a la práctica ese ideal del quehacer político, donde se trasladan las demandas del pueblo a las personas que han sido elegidas para que sus representantes democráticos podamos trasladar sus iniciativas con el fin, como decía, de que sean llevadas a este Parlamento y de que finalmente sean aprobadas.
Aragón y su historia tienen una trayectoria de pilares donde se asienta la paz. Podemos hablar de los fueros, donde se trataba de proteger al pueblo de los abusos absolutos del poder, instituciones como el Justicia, unos principios de pacto, como el estar a lo acordado, marcan la pauta de este país, cuya seña y señal de identidad es el derecho, como decía Acosta y repetía Emilio Gastón. Episodios como el Compromiso de Caspe, la Concordia de Alcañiz y su vínculo con Calatayud, allá por el año 1411, forman parte de esa historia, de ese orgullo propio que tenemos en Aragón y que supone un ejemplo en muchas partes de Europa.
Fruto de nuestra trayectoria histórica de consenso y fruto de esa trayectoria de acuerdos, hoy, en el Estatuto de Autonomía, concretamente en el artículo 30, se expone que, dentro de la cultura de los valores democráticos, «los poderes públicos aragoneses promoverán la cultura de la paz».
Hagamos posible ese precepto con esta ley con nuestro compromiso posterior, para que se pueda cumplir, con nuestras decisiones para ir desarrollando todo lo establecido en estos artículos, para que las próximas generaciones de aragoneses y aragonesas crezcan con los derechos humanos por bandera y con la paz como utopía alcanzable aquí y en todo el mundo.
Muchas gracias. [Aplausos].
El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Palacín.
Grupo Parlamentario Podemos, señora Cabrera.
La señora diputada CABRERA GIL: Muy buenos días, señorías.
Buenos días, señor presidente, muchas gracias.
Me permitirá que me salga algo del guion y que hoy también les dé las gracias a mis compañeros de la Mesa de las Cortes, al señor presidente, por haberme dado la oportunidad de formar parte del Patronato del Seminario de Investigación para la Paz. Una experiencia que, al fin y al cabo, me ha hecho conocer el Seminario de Investigación para la Paz desde dentro y poder compartir muchas andanzas con las personas que hoy nos acompañan en la tribuna, y a las cuales quiero saludar y también felicitar por una ley que se aprueba hoy en estas Cortes. Señora Luna, señor Alemany, señor Batalla y todo el mundo que les acompaña no solo en este Parlamento, sino también fuera de él, y que están trabajando desde hace unas cuantas décadas en ese camino de la paz.
Decían que no basta hablar de paz, que hay que ejercerla, que hay que defenderla, y que eso es a veces más complicado incluso que la guerra. Al fin y al cabo, vamos con base en una utopía, que era esta ley, y hoy se hace realidad. Una ley que fue solicitud del Seminario de Investigación para la Paz y que se planteó hace más de dos años en estas Cortes de Aragón, y que casi la totalidad de los grupos hoy proponen, impulsan y aprueban. Una ley, como decimos, que tiene como fundamento esa visión de paz, esa visión de concordia, esa visión, al fin y al cabo, de debate y de entendimiento.
Porque estas Cortes de Aragón, porque este Parlamento, porque nuestro territorio, porque nuestra comunidad autónoma siempre ha sido tierra de entendimiento, tierra de debate y, por lo tanto, ha sido tierra también de defensa, como decíamos, de los valores más dignos de una democracia, de los valores más dignos de un Aragón que ahora es ejemplo no solo en nuestra comunidad autónoma, sino también fuera de ella. Porque esta ley es pionera, viene a implantar en nuestro territorio una ley de carácter estatal, donde se vinculan los derechos humanos, como decíamos, pero también la democracia, la justicia social, el desarrollo respetuoso con la naturaleza. Ese carácter procesal que implica, por lo tanto, asumir los valores, las actitudes, los comportamientos, los estilos de vida, el posible respeto, el diálogo, la negociación, el consenso, el convivir a nivel social también desde una visión local, desde una visión estatal y una visión también europea y mundial.
Y, por lo tanto, decimos una vez más en estas Cortes de Aragón no a la violencia, sí a la paz. Es algo que parece muy fácil de decir, pero es muy difícil de conseguir. Y hoy, como decíamos, damos un ejemplo aquí, en estas Cortes de Aragón, impulsando una ley que es pionera, que será ejemplo y que esperemos que se pueda implantar lo antes posible para ser de nuevo foco de proyección de la paz también desde aquí, desde Aragón.
Nada más y muchísimas gracias. [Aplausos].
El señor PRESIDENTE: Gracias, señora Cabrera.
Grupo Parlamentario Ciudadanos, señora García.
La señora diputada GARCÍA GONZÁLEZ: Gracias, señor presidente.
Lo primero de todo, quiero saludar a los miembros de la Fundación Seminario para la Paz, con muchos de ellos he tenido largas conversaciones y fruto de esas conversaciones, entre otros, es la ley que hoy debatimos y que nuestro grupo parlamentario suscribe. Muchas gracias por su trabajo, enhorabuena y a tirar para adelante.
Simplemente unas palabras para decir que estamos ante una ley que no niega la existencia del conflicto, pero que ofrece soluciones a esos conflictos, que se incardina en las resoluciones de organismos internacionales, como es la ONU y como es la Unesco, organismos internacionales de los que forma parte España, y una ley en la que tiene competencia esta comunidad autónoma en virtud de lo establecido en el artículo 30 del Estatuto.
Por parte de nuestro grupo parlamentario, además de suscribir el texto original de la ley, se han presentado tres enmiendas, tres enmiendas que intentan mejorar de alguna forma la ley.
En primer lugar, y en relación con las medidas que se contienen de las entidades locales, hemos presentado dos enmiendas: la primera de ellas para que los propios municipios y las entidades locales faciliten espacios de encuentro, de colaboración y espacios de mediación, y, en segundo lugar, la segunda enmienda relativa a las entidades locales para promover la mediación precisamente también en el ámbito municipal.
La tercera de las enmiendas que hemos presentado habla de la implantación de un protocolo para las emergencias humanitarias que coordine todo el tema de emergencias humanitarias sobre todo en cuanto hay por en medio refugiados. Todo ello con base en la experiencia que hemos tenido por la asistencia y la bienvenida que hemos tenido que dar a los refugiados de otros países que viven en conflicto.
En definitiva, entendemos que es una ley pionera basada en una ley estatal, pero que Aragón se lo merecía, una ley que cuenta con el respaldo de la sociedad, una ley que tiene que estar respaldada por todos los agentes sociales, por todas las instituciones, y una ley que enraiza en lo más profundo de nuestro ser, en lo más profundo de los aragoneses, que es el pacto, la transacción y la cultura del entendimiento.
Muchas gracias, y espero que todos los demás voten a favor de la ley que presentamos.
Muchas gracias. [Aplausos].
El señor PRESIDENTE: Gracias, señora García.
Grupo Parlamentario Popular, señor Lagüens.
El señor diputado LAGÜENS MARTÍN: Muchas gracias, señor presidente.
Buenos días, señorías.
El Grupo Parlamentario Popular también somete a aprobación este proyecto de ley, un proyecto de ley que, no lo dudamos, es muy ambicioso, contiene muchos retos, muchos desafíos, muchas dificultades para cumplir los fines, pero, bueno, esta es la historia de la humanidad, señorías, yo creo que esto es lo que hay. Basta con mirar atrás, los conflictos bélicos, el ejercicio de la violencia de todo tipo... Ahí hay que seguir luchando y ahí estará el Partido Popular para apoyar este tipo de iniciativas legislativas.
La pregunta que cabría hacernos ahora y sería oportuna quizás es: ¿hemos avanzado, señorías? Pues, hombre, la verdad es que el reto es muy difícil, para algunos quizá sea una quimera, un imposible. Pero yo creo que sí se ha avanzado, se ha avanzado y la humanidad tiene esa responsabilidad. Por lo tanto, yo quiero dar las gracias, en primer lugar, y la bienvenida a la Fundación Seminario de Investigación para la Paz. Yo creo que está haciendo una gran labor, ha trabajado mucho para hacer esta proposición a este Parlamento y hoy va a salir aprobada esta ley por una abrumadora mayoría de la Cámara. Un trabajo desde hace cuarenta años y, además, ahora precisamente nos piden que reflexionemos y que adoptemos esta proposición legislativa, que yo creo que va a salir adelante.
Evidentemente, ya se ha dicho, la Comunidad Autónoma de Aragón tiene competencia en el artículo 30 del Estatuto de Autonomía de Aragón, un artículo y un estatuto plenamente constitucional, y tenemos la responsabilidad de desarrollar ese estatuto a través de esta iniciativa legislativa.
Hay que tener presente la historia y la tradición de Aragón, esos pactos, el standum est chartae, la mediación de la que se ha hablado. La propia ciudad de Zaragoza, como ya se recordó, es lugar emblemático para la cultura de la paz. Imagino que somos conscientes de que esto no va a suponer una solución inmediata, pero sí quizás a medio y largo plazo porque contiene esta ley cuestiones interesantes. Yo creo que todo lo que es promover actitudes, comportamientos y hacerlos desde la infancia, desde la juventud, desde las propias personas adultas, no está de más. Y yo creo que, aderezado con una transparencia pública de la labor que hacen estas instituciones, esta cooperación internacional puede ser importante.
De hecho, esta misma semana hemos debatido, señorías, sobre la propia aprobación de la ley estatal de cooperación para el desarrollo sostenible y solidaridad mundial, y todo está incardinado en ello. No nos equivoquemos, no estamos hablando de nada ajeno a la condición humana, a los sentimientos, a la sensibilidad. ¿Por qué no dejarlo en un texto legal y de alguna manera marcarnos una hoja de ruta más firme para trabajar en pos de estos fines y de estos objetivos?
En cuanto a las enmiendas —termino, señor presidente—, el Grupo Parlamentario Vox no ha hecho ninguna enmienda constructiva, todas han sido de supresión, y no hacen sino dar coherencia a la intervención que han hecho anteriormente.
Y, en el caso de Ciudadanos, sí estamos de acuerdo, las entidades locales tienen también la posibilidad de colaborar, de participar, y, de hecho, ya garantizan el uso de instalaciones, espacios públicos para este tipo de actividades. Por lo tanto, la apoyaremos.
Y sí, el asunto de la mediación nos ha sorprendido. Es importante, creo que está bien, pero también hay que recordar que las entidades locales ya disponen de los juzgados de paz, que ahí es donde se hace también una labor de mediación muy importante con los conflictos entre los vecinos.
En cualquier caso, apoyaremos esas enmiendas y apoyaremos este proyecto de ley.
Gracias, señor presidente. [Aplausos].
El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Lagüens.
Grupo Parlamentario Socialista, señora Zamora.
La señora diputada ZAMORA MORA: Gracias, señor presidente.
Señorías, creo que compartirán conmigo que la ley de cultura de paz en Aragón, que ha llegado a esta Cámara gracias al impulso, como ya se ha dicho aquí, del Seminario de Investigación para la Paz, a los que aprovecho para saludar, y que ya cuenta casi con el apoyo unánime de esta Cámara, es una importante medida más en una trayectoria histórica en favor de la paz en nuestra comunidad autónoma, de la que todos y todas podemos sentirnos orgullosos.
No es una casualidad, ni siquiera un acto buenista, como hemos oído en esta tribuna. Hay que conocer Aragón para entender el encaje de esta ley. Aragón ha sido una comunidad pionera, fuimos la primera comunidad autónoma en España que incluyó la paz en su proyecto cultural. Quiero recordar desde esta tribuna al presidente Marraco y a José Ramón Bada, consejero de Cultura de su Gobierno, como impulsores de este proyecto al encomendar al Centro Pignatelli, un centro cultural de reconocido prestigio en Zaragoza, incluir la investigación para la paz dentro del proyecto cultural aragonés.
Era el año 1984, como bien reconoce la exposición de motivos, años convulsos que hoy no podemos evitar recordar ante la ilegal e injusta invasión de Rusia a Ucrania. Asistimos a una guerra que creíamos no podía darse ya en Europa y, junto al auge de los totalitarismos que van avanzando, vemos que valores éticos como la libertad, la igualdad y el pluralismo político se ven amenazados. Y nos recuerda que no hay que cesar en esta empresa, que la paz y la democracia se deben defender todos los días, que urge reforzar, como dice la exposición de motivos, en la ciudadanía la idea de paz.
Aragón ha sido históricamente una tierra de pactos y de consensos, se ha dicho aquí. También nuestro pasado reciente dibuja a Aragón como una tierra comprometida con la paz. Yo quiero recordar grandes movilizaciones de los años ochenta, como la semana de la paz y el desarme, como el puente de la paz, como el Campamento de Mujeres por la Paz o la vuelta a Aragón. Más adelante, ya en los años ochenta, aquellas manifestaciones contra la guerra del Golfo o la de Irak, y otras tantas iniciativas que nos recuerdan la gran actividad e imaginación del movimiento de la paz aragonés.
Son muchas las personas y entidades que han contribuido a mantener viva la llama de la paz en Aragón a lo largo de estos años. Vaya nuestro reconocimiento y agradecimiento a todas ellas a través del saludo a dos personas que hoy nos acompañan en la tribuna y que yo no quiero dejar de citar, y para que quede en el Diario de Sesiones de hoy, que son Jesús María Alemany y José Luis Batalla.
Con esta ley que hoy sometemos a votación ponemos de manifiesto que hay que trabajar de forma interdisciplinar para comprender la dinámica de los conflictos y de la violencia, e identificar los procesos, los mecanismos y las políticas a través de las cuales se puede reducir su incidencia, como la educación, la mediación, la investigación o la cooperación internacional. Se trata no de evitar la guerra, sino de construir la paz, entendiendo la paz no como la simple ausencia de guerra, conscientes de que la paz es inviable [corte automático del sonido] sin justicia, sin justicia económica, sin justicia social, sin justicia medioambiental.
Las cuestiones relacionadas con la paz no se circunscriben solo a ámbitos de conflictos bélicos internacionales, la paz también está amenazada en la familia, en nuestras calles, en nuestras escuelas, en el deporte. Incluir la cultura de los valores democráticos como uno de los principios rectores de la política pública, señor Arranz, no es una ensoñación, lo marca nuestro Estatuto de Autonomía en el artículo 30 [aplausos] y eso es lo que está haciendo hoy esta Cámara: desarrollar el mandato del Estatuto de Autonomía que nos obliga a los poderes públicos a promover la cultura de paz. Y es aquí donde esta ley adquiere todo su sentido.
Pero, miren, las leyes no bastan, no bastan para cambiar la sociedad. Trabajar por la cultura de paz supone luchar por la exclusión y por las desigualdades, supone promover el diálogo. Cultivar la paz requiere trabajar —termino ya, señor presidente— el día a día para emprender un proyecto de convivencia guiado por los valores de igualdad, libertad y solidaridad en aras de esa sociedad más justa en todos los lugares y en todas las partes del mundo.
Señorías, desde el Grupo Socialista —y con esto termino— celebramos la aprobación de esta ley. Nos comprometemos a seguir trabajando para el futuro para que ningún prodigioso pintor aragonés, por muy bueno que sea, tenga que volver a pintar unos desastres de la guerra porque esta no haya tenido lugar.
Muchas gracias. [Aplausos].
El señor PRESIDENTE: Gracias, señora Zamora.
Procedemos, pues, a la votación de las enmiendas.
Votamos, en primer lugar, la enmienda número 1, presentada por el Grupo Parlamentario Popular.
Comienza la votación. Finaliza la votación. Sesenta y cinco presentes, sesenta y cinco emitidos. Votos a favor, sesenta y cinco; ningún voto en contra; ninguna abstención. Queda aprobada por unanimidad.
Votamos la enmienda número 2, del Grupo Parlamentario Vox.
Comienza la votación. Finaliza la votación. Sesenta y cinco presentes, sesenta y cuatro emitidos. Votos a favor, tres; en contra, sesenta y uno; ninguna abstención. Decae dicha enmienda.
Votamos la enmienda número 3, también del Grupo Parlamentario Vox.
Comienza la votación. Finaliza la votación. Sesenta y cinco presentes, sesenta y cuatro emitidos. Votos a favor, tres; en contra, sesenta y uno; ninguna abstención. Por tanto, decae dicha enmienda.
Votamos la enmienda número 4, presentada por el Grupo Parlamentario Popular.
Comienza la votación. Finaliza la votación. Sesenta y cinco presentes, sesenta y cinco emitidos. Votos a favor, sesenta y dos; ningún voto en contra, y tres abstenciones. Queda aprobada dicha enmienda.
Votamos la enmienda número 5, del Grupo Parlamentario Vox.
Comienza la votación. Finaliza la votación. Sesenta y cinco presentes, sesenta y cinco emitidos. Votos a favor, tres; en contra, sesenta y dos; ninguna abstención. Por lo tanto, decae dicha enmienda.
Votamos la enmienda número 6, del Grupo Parlamentario Vox.
Comienza la votación. Finaliza la votación. Sesenta y cinco presentes, sesenta y cinco emitidos. Votos a favor, tres; en contra, sesenta y dos; ninguna abstención. Decae dicha enmienda.
Votamos la enmienda número 7, del Grupo Parlamentario Vox.
Comienza la votación. Finaliza la votación. Sesenta y cinco presentes, sesenta y cinco emitidos. Votos a favor, tres; en contra, cuarenta y siete, y quince abstenciones. Decae dicha enmienda.
Votamos la enmienda número 8, del Grupo Parlamentario Vox.
Comienza la votación. Finaliza la votación. Sesenta y cinco presentes, sesenta y cinco emitidos. Votos a favor, tres; en contra, sesenta y dos; ninguna abstención. Decae dicha enmienda.
Votamos la enmienda número 9, del Grupo Parlamentario Vox.
Comienza la votación. Finaliza la votación. Sesenta y cinco presentes, sesenta y cinco emitidos. Votos a favor, tres; en contra, sesenta y dos; ninguna abstención. Decae dicha enmienda.
Votamos la enmienda número 10, del Grupo Parlamentario Vox.
Comienza la votación. Finaliza la votación. Sesenta y cinco presentes, sesenta y cinco emitidos. Votos a favor, tres; en contra, sesenta y dos; ninguna abstención. Decae dicha enmienda.
Votación de la enmienda número 11, presentada por el Grupo Parlamentario Vox.
Comienza la votación. Finaliza la votación. Sesenta y cuatro presentes, sesenta y cuatro emitidos. Votos a favor, tres; en contra, sesenta y uno; ninguna abstención. Por lo tanto, no se aprueba dicha enmienda.
Votamos la enmienda número 12, del Grupo Parlamentario Vox.
Comienza la votación. Finaliza la votación. Sesenta y cinco presentes, sesenta y cinco emitidos. Votos a favor, tres; en contra, sesenta y dos; ninguna abstención. Por lo tanto, decae dicha enmienda.
Votamos la enmienda número 13, del Grupo Parlamentario Ciudadanos.
Comienza la votación. Finaliza la votación. Sesenta y cuatro presentes, sesenta y cuatro emitidos. Votos a favor, sesenta y uno; ningún voto en contra, y tres abstenciones. Se aprueba dicha enmienda.
Votamos la enmienda número 14, presentada por el Grupo Parlamentario Ciudadanos.
Comienza la votación. Finaliza la votación. Sesenta y cinco presentes, sesenta y cinco emitidos. Votos a favor, sesenta y cinco; ningún voto en contra, y ninguna abstención. Queda aprobada por unanimidad dicha enmienda.
Votamos la enmienda número 15, presentada por el Grupo Parlamentario Vox.
Comienza la votación. Finaliza la votación. Sesenta y cinco presentes, sesenta y cinco emitidos. Votos a favor, tres; en contra, sesenta y dos; ninguna abstención. No se aprueba dicha enmienda.
Votamos la enmienda número 16, del Grupo Parlamentario Vox.
Comienza la votación. Finaliza la votación. Sesenta y cinco presentes, sesenta y cinco emitidos. Votos a favor, tres; en contra, sesenta y dos; ninguna abstención. No se aprueba dicha enmienda.
Votación de la enmienda número 17, del Grupo Parlamentario Ciudadanos.
Comienza la votación. Finaliza la votación. Sesenta y cinco presentes, sesenta y cinco emitidos. Votos a favor, sesenta y dos; en contra, tres; ninguna abstención. Queda aprobada dicha enmienda.
Votamos la enmienda número 18, presentada por el Grupo Parlamentario Ciudadanos.
Comienza la votación. Finaliza la votación. Sesenta y cinco presentes, sesenta y cinco emitidos. Votos a favor, sesenta y dos; ningún voto en contra, y tres abstenciones. Queda aprobada dicha enmienda.
Votamos la enmienda número 19, del Grupo Parlamentario Vox.
Comienza la votación. Finaliza la votación. Sesenta y cinco presentes, sesenta y cinco emitidos. Votos a favor, tres; en contra, sesenta y dos; ninguna abstención. Por lo tanto, no se aprueba dicha enmienda.
Votamos la enmienda número 20, del Grupo Parlamentario Popular.
Comienza la votación. Finaliza la votación. Sesenta y cinco presentes, sesenta y cinco emitidos. Votos a favor, sesenta y cinco; ningún voto en contra; ninguna abstención. Queda aprobada por unanimidad.
Votamos la enmienda número 21, del Grupo Parlamentario Popular.
Comienza la votación. Finaliza la votación. Sesenta y cinco presentes, sesenta y cinco emitidos. Votos a favor, sesenta y dos; ningún voto en contra, y tres abstenciones. Queda aprobada dicha enmienda.
Votamos la enmienda número 22, del Grupo Parlamentario Popular.
Comienza la votación. Finaliza la votación. Sesenta y cinco presentes, sesenta y cinco emitidos. Votos a favor, sesenta y dos; ningún voto en contra, y tres abstenciones. Queda aprobada dicha enmienda.
Votamos la enmienda número 23, del Grupo Parlamentario Vox.
Comienza la votación. Finaliza la votación. Sesenta y cinco presentes, sesenta y cinco emitidos. Votos a favor, tres; en contra, sesenta y dos; ninguna abstención. Por lo tanto, no queda aprobada dicha enmienda.
Votamos, por último, la enmienda número 24, presentada por el Grupo Parlamentario Vox.
Comienza la votación. Finaliza la votación. Sesenta y cinco presentes, sesenta y cinco...
Repetimos la votación de la enmienda número 24, del Grupo Parlamentario Vox.
Comienza la votación. Finaliza la votación. Sesenta y cuatro presentes, sesenta y cuatro emitidos. Votos a favor, tres; en contra, sesenta y uno; ninguna abstención. Por lo tanto, decae dicha enmienda.
Por último, votamos el texto de la proposición de ley con la incorporación de las enmiendas aprobadas previamente.
Comienza la votación. Finaliza la votación. [Aplausos]. Sesenta y cinco presentes, sesenta y cinco emitidos. Votos a favor, sesenta y dos; en contra, tres; ninguna abstención. Queda aprobado el proyecto de ley.
[Aplausos].
Muchas gracias.
Antes de la explicación de voto, sí que quiero —ahora sí— saludar y felicitar al Seminario de Investigación para la Paz, donde, además, se encuentran grandes amigos desde hace muchísimo tiempo. Y también poner en valor a mi compañera de la Mesa Itxaso Cabrero, que es quien creyó que podía haber una inmensa mayoría para aprobar esta ley entre los grupos parlamentarios, cosa que ha resultado así y que agradezco a la mayoría de los grupos parlamentarios.
Explicación de voto.
¿Izquierda Unida?
El señor diputado SANZ REMÓN [desde el escaño]: Para sumarme y saludar la aprobación de esta ley, que elige la paz como camino, como lenguaje, y destierra como lenguaje el lenguaje de la violencia, cuya máxima y terrible expresión es la guerra.
Por lo tanto, desde aquí no a la guerra desde el convencimiento de que la paz es el único camino. Es decir, un pacifismo activo y consciente, y hoy caminamos en esa dirección.
El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Sanz.
¿Grupo Aragonés?
¿Grupo Parlamentario Vox? Señor Arranz.
El señor diputado ARRANZ BALLESTEROS [desde el escaño]: Gracias, señor presidente.
El titular grueso dirá: «Vox está contra la cultura de la paz». Lo esperamos, no nos importa, no nos va a pasar nada [rumores], uno más. Pero lo que es evidente...
El señor PRESIDENTE: Por favor.
El señor diputado ARRANZ BALLESTEROS [desde el escaño]: ... es que se puede defender la paz, se pueden defender los derechos humanos y no tener que ser sumisos completamente y entregados a la Agenda 2030, a las oligarquías globalistas, y se puede tener soberanía nacional, democracia y libertad, que es por lo que hemos votado «no» a esta ley.
Esta ley desarrolla un objetivo, un ODS, un objetivo de desarrollo sostenible o de demolición social, como lo quieran llamar, el 16 concretamente. Y nosotros no podemos estar a favor de este tipo de agendas globalistas por lo que ya hemos explicado.
Señoría del PP, ya sé que, bueno, ustedes están en el centro centradito... Bueno, pues ahora abrazan todos los postulados también. Ustedes hace mucho que han aceptado la Agenda 2030, desde luego que sí. No se acuerdan de cómo les trataron con la guerra de Irak, ¿verdad?, y no se acuerdan de cómo les expulsaron ayer mismo del 8-M feminista. Ustedes sigan así, nosotros somos coherentes.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Arranz.
¿Grupo Parlamentario Chunta?
¿Grupo Parlamentario Podemos? Señora Cabrera.
La señora diputada CABRERA GIL [desde el escaño]: Señor presidente.
En primer lugar, muchísimas gracias por sus palabras, pero esta ley pertenecer ahora a todo el Parlamento, a todo Aragón.
Y hoy estamos de felicitación, estamos de orgullo. Tenemos una ley de cultura de paz para nuestra comunidad autónoma. Gracias al Seminario por hacerlo posible, no solo en esta ley, sino que la ha impulsado a lo largo de los años. Y yo creo que los derechos humanos se defienden, en primer lugar, ejerciéndolos. Gracias por ejercerlos durante tantísimo tiempo, por impulsar la paz y por crear camino, que ese es el camino que nos llevará a esa maravillosa utopía. Muchísimas gracias.
Y enhorabuena a todos los parlamentarios que son demócratas, que creen en la democracia, que creen en la paz y que la construyen día a día también desde nuestras funciones, que son las leyes.
Muchísimas gracias a los que han colaborado en hacer posible esta ley, que nos la llevamos ya en esta legislatura y que perdurará ya en la historia de estas Cortes de Aragón.
Muchísimas gracias, señor presidente. [Aplausos].
El señor PRESIDENTE: Gracias, señora Cabrera.
Grupo Parlamentario Ciudadanos. Señora García.
La señora diputada GARCÍA GONZÁLEZ [desde el escaño]: Simplemente, yo creo que nos tenemos que felicitar todos. En primer lugar, hay que felicitar a los impulsores de este proyecto de ley, que han trabajado duro, pero felicitarnos también todos nosotros porque hemos sido capaces de sacar adelante una ley que habla de paz, una ley que habla de consenso y una ley que habla de mediar.
Gracias sobre todo también a los grupos parlamentarios que han admitido estas enmiendas presentadas por mi grupo parlamentario, que al final son enmiendas constructivas, que enriquecen la ley y que forman parte ya de esta ley.
Gracias a todos, enhorabuena y a seguir caminando en la lucha por la paz.
El señor PRESIDENTE: Gracias, señora García.
Grupo Parlamentario Popular, señor Lagüens.
El señor diputado LAGÜENS MARTÍN [desde el escaño]: En primer lugar, quiero agradecer a los grupos parlamentarios que han apoyado las enmiendas que ha presentado el Partido Popular, que muchas de ellas estaban consensuadas, también pretendía mejorar el texto, y quiero agradecerlo.
En segundo lugar, yo creo que hay que dar las gracias a la Fundación Seminario de Investigación para la Paz porque, como he dicho en la intervención, es necesario a veces reflexionar, y en coyunturas como la que estamos viviendo hoy en día más aún. Por lo tanto, esto hay que tenerlo presente. Y necesitamos fundaciones, instituciones como la suya para poder trasladar los objetivos, las finalidades que ya venimos realizando, que venimos peleando de alguna manera para erradicar esta lacra de nuestro mundo, de la humanidad, y, de alguna manera, poner a disposición las instituciones públicas para luchar contra ese fin. Cada una en la medida de las posibilidades, cada una en el ámbito de sus competencias y, desde luego, perfectamente coordinadas y con una acción transparente. Esto es lo que nosotros entendemos y esto es lo que nosotros valoramos y apoyamos. Lo demás son cacaos maravillaos y hablar de un totum revolutum que no viene a cuento con el debate de la ley que hemos aprobado hoy en día.
Por lo tanto, finalizo dándoles las gracias. Gracias por la labor que han venido realizando durante estos cuarenta años. Gracias por esa proposición de ley que han trasladado a los grupos parlamentarios y que inmensa y mayoritariamente han acogido y hemos aprobado hoy en este Parlamento. Y a seguir trabajando, porque el reto, el desafío, es inconmensurable. Ahí estaremos para ayudarles. [Aplausos].
El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Lagüens.
Grupo Parlamentario Socialista, señora Zamora.
La señora diputada ZAMORA MORA [desde el escaño]: Muy brevemente, quiero decir que desde el Grupo Socialista nos alegramos de la aprobación de esta ley. Creemos, como he dicho antes, que ponemos un broche de oro a una trayectoria de paz de la que en Aragón nos sentimos orgullosos, pero que, como hemos visto en el debate, debemos seguir cultivando, y esta ley, sin duda, contribuirá a ello.
Creo que, efectivamente, cumplimos con un objetivo de desarrollo sostenible, con el 16, creo que cumplimos. Pero, fundamentalmente, esta ley —lo he dicho antes, lo vuelvo a decir y creo que es lo importante— lo que hace es nuestro Estatuto de Autonomía, nuestro autogobierno, mucho más fuerte. Así que creo que estamos de enhorabuena porque esta es la actividad de este Parlamento, desarrollar el Estatuto de Autonomía, y creo que hoy hemos dado un claro ejemplo en un tema que es fundamental.
Muchas gracias. [Aplausos].
El señor PRESIDENTE: Gracias, señora Zamora.