Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón
Interpelaciones
Interpelación núm. 39/24, relativa a la política de fortalecimiento de las comarcas.
Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón n°: 021 de Plenos (XI Legislatura)
Intervinienen: Guitarte Gimeno, Tomás - Hernández Martín, Tomasa
El señor diputado GUITARTE GIMENO: Buenos días, señorías, señora consejera.
El Estatuto de Autonomía de Aragón en su artículo 5, organización territorial, determina que Aragón se organiza territorialmente en municipios, comarcas y provincias. Una apuesta innovadora en su momento y decidida para España fue la creación de estas comarcas como entidad administrativa, una forma de organización territorial de Aragón que sirve para articular un medio rural despoblado, para que la prestación de determinados servicios públicos desde el propio territorio permita vertebrar a este.
En noviembre del año pasado se cumplieron treinta años del inicio del proceso de comarcalización que comenzaba con la Ley 10/1993, de 4 de noviembre, de Comarcalización de Aragón. Fue el primer paso en el desarrollo de las previsiones estatutarias. Fue completado con la Ley 23/2001, de medidas de comarcalización y culmina el proceso con el Decreto Legislativo 1/2006 con el Texto Refundido de la Ley de Comarcalización de Aragón.
El cierre de momento está en el artículo 94 de la Ley 13/2023, de dinamización rural, porque el presupuesto de la Comunidad Autónoma de Aragón incluye el Tomo 27 que permite el seguimiento de la participación de las comarcas en el presupuesto autonómico.
Entretanto, las treinta y tres comarcas se fueron creando mediante su propia ley, siendo la primera la Ley 9/2000, de Creación de la Comarca del Aranda, y en 2019 se creó la última: la Comarca Central.
En estos treinta años se ha ido construyendo un sistema de organización territorial en el que son elemento clave las comarcas, entidades de carácter local, instituciones intermedias en un territorio extenso y despoblado como es Aragón.
Las comarcas son un eje fundamental para la prestación de servicios, para la presencia de la Administración en el territorio y para mejorar la eficiencia del gasto público en relación con la calidad de los servicios públicos en el territorio.
Señora consejera, ¿le parece necesario un análisis para seguir profundizando el modelo y haciendo más eficaz su labor?
El modelo comarcal en Aragón se sustenta en tres elementos: la capacidad de gestión administrativa por la transferencia de competencias que pertenecían al Gobierno de Aragón, la capacidad de gestión política basada en el autogobierno y la capacidad de gestión económico-social para el desarrollo económico de sus propios territorios.
Se han señalado que uno de los valores, y también una de las limitaciones de este proceso de comarcalización, reside precisamente en esa pluralidad de objetivos que pretende sean cubiertos por las comarcas en su territorio.
Las actividades que corresponderían a las comarcas se pueden sintetizar fundamentalmente en: uno, promoción y fomento; dos, programación y planificación; tres, gestión directa de servicios públicos comarcales; cuatro, coordinación de servicios prestados por otros agentes; cinco, cooperación con la Administración autonómica, tanto la prestación de servicios públicos como en la programación y planificación, en la elaboración de normas y en la tramitación de procedimientos administrativos, y seis, de control del cumplimiento de la legislación.
Entonces, no sé si desde su consejería han hecho algún proceso de evaluación y podrían decirnos en qué medida entienden que se cumplen bien todas estas funciones.
El primer bloque de servicios definidos en la Ley de Comarcalización y que prestan las comarcas son: acción social, protección civil y promoción del turismo, deporte, juventud, residuos sólidos urbanos, patrimonio cultural y tradiciones populares y cultura.
En el segundo bloque se encuentran protección del medioambiente, transportes, ordenación del territorio y urbanismo, artesanías, ferias y mercados comarcales y protección de los consumidores y los usuarios.
Y no cabe duda para los municipios pequeños, la comarca permite la prestación de servicios que desbordan su tamaño, como es el caso de los servicios de basuras o de la atención de las personas mayores.
Pero de alguna manera la heterogeneidad de los tamaños en número de habitantes y superficie puede ser una dificultad que el Gobierno de Aragón debe saber manejar para ganar eficiencia en la prestación de sus servicios.
¿Cuál es, a su entender, la dimensión mínima o el modelo de organización para lograr la eficacia en la prestación de determinados servicios locales más especializados y caros?
Y, por otro lado, entendemos que es necesario que la comarca pueda desempeñar su papel sobre determinados servicios regionales incluidos en el tercer bloque, que nunca se llegaron a transferir: sanidad y salubridad pública; agricultura, ganadería y montes; energía; promoción y gestión industrial, y enseñanza.
A pesar de esta complejidad, la comarcalización es ya una seña con rasgo propio en la comunidad cuyo éxito y avances requiere necesariamente de la identificación de la población con su territorio.
La conclusión es que el proceso ha acercado la Administración a los ciudadanos, porque ha permitido la llegada de servicios públicos de calidad, porque ofrece economías de escala en la prestación de sus servicios.
A su Departamento, señora consejera, le toca cuidar, proteger y mejorar el papel de la comarcalización. Por ello le planteamos la siguiente cuestión: ¿Cuál es la política general del Gobierno de Aragón en materia del sector local y, en particular, del fortalecimiento de las comarcas?
La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Guitarte.
Señora consejera, su tiempo para responder.
La señora consejera de Presidencia, Interior y Cultura (HERNÁNDEZ MARTÍN): Buenos días, señorías. Presidenta.
Comparezco para dar las líneas de acción del Gobierno en materia de Administración local, tal y como me interpela, señor diputado.
Comparto con usted muchas cosas de las que aquí ha planteado. Efectivamente, considero también a las comarcas elementos de vertebración del territorio. También comparto esta vertiente de capacidad de gestión que tienen en tres áreas: política, administrativa y económica. No considero tanta debilidad en el desarrollo económico, al que usted califica de endógeno. Hay comarcas en nuestra comunidad autónoma con problemas, más saneadas, menos saneadas..., ahí la pluralidad.
Por tanto, me ofrezco a que podamos realizar conjuntamente un análisis de la situación en todos los ámbitos, en todas sus vertientes de capacidad de gestión que tienen, para ver y mejorar. Todo es mejorable, siempre todo es mejorable. El margen que tenemos podrá ser mayor o menor (evidentemente, para algunas más, para otras comarcas menos), pero existe.
También comparto que la segregación que impuso la Ley 13/2023 facilita una identificación más clara de aquellas políticas que tienen un pacto comarcal y territorial y cómo se puede seguir la evolución. Para mí permite una identificación más clara. No total y absoluta, ¿vale? Pero, evidentemente, comparto con usted en que sí que se puede ver ese impacto en el territorio.
Ha citado unos artículos, pero también debo recordarle que son las diputaciones provinciales las responsables de dar asistencia y cooperación jurídica, económica y técnica a municipios, especialmente a los de menor capacidad económica y de gestión. Y que a la DGA, al Gobierno de Aragón, a través de su Dirección General de Administración Local, le corresponde la tutela financiera, la tutela sobre el régimen jurídico y de funcionamiento de nuestros ayuntamientos y comarcas. Tiene otras competencias, evidentemente, como por ejemplo la delimitación de términos municipales.
En este marco de actuación, a través de la Dirección General de Administración Local, durante la legislatura las líneas de actuación van a ir en cuatro hitos: avanzar en la calidad institucional de los municipios y comarcas de nuestra comunidad autónoma, proponer una ley de régimen simplificado de organización y funcionamiento para los pequeños municipios, avanzar en el apoyo a las comarcas que tenemos y ser, como dirección general, sostén técnico y jurídico a cuantas medidas puedan afectar a la Administración local de Aragón.
A fecha de 2023, diecinueve mil seiscientas diecinueve personas trabajan en la Administración local aragonesa. No es una cifra insignificante, al revés, yo la veo muy relevante. Para avanzar en la calidad institucional hay que tener una correcta dotación financiera, una correcta dotación de recursos humanos y una correcta dotación de herramientas técnicas. En estos campos es en los que vamos a trabajar tanto a nivel de Administración local inferior como a nivel de comarca, que es un ámbito más superior.
En el ámbito de la correcta financiación, evidentemente, vamos a defender un modelo de financiación local por parte de la Administración General del Estado más justo con Aragón. Consideramos que nuestra despoblación es un índice que debe ser tenido en cuenta a la hora del reparto de fondos. Evidentemente, el mantenimiento de los servicios es superior en aquellas zonas menos pobladas, pero no por eso hay que dejar de prestar los servicios (o la Administración local y comarcal no deben dejar de prestar estos servicios).
En cuanto a la financiación por parte de la comunidad autónoma, tenemos el Fondo aragonés de financiación y la sección 26 dedicada a las comarcas. Para este ejercicio elevamos el Fondo de financiación a través del Fondo aragonés de financiación local, lo aumentamos para las ciudades de Huesca y de Teruel y también para el resto de los municipios en setecientos mil euros.
En la Dirección General de Administración Local hemos sacado una subvención para pequeños municipios de trescientos cincuenta mil euros también porque yo creo que facilitará..., la cuantía no es muy elevada, pero para los más pequeños municipios les ayudará en hacer alguna infraestructura menor.
En la segunda parte me centraré más en la actividad de las comarcas, señor Guitarte, si me lo permite.
Muchas gracias. [Aplausos].
La señora PRESIDENTA: Gracias, señora consejera.
Señor Guitarte, su turno de réplica.
El señor diputado GUITARTE GIMENO: Nosotros lo que queríamos es recalcar que después del esfuerzo para crear el modelo de comarcalización, después de los logros que este modelo es capaz de afrontar el problema del minifundismo municipal, por ejemplo, no podemos quedarnos en un mero cumplimiento administrativo con las comarcas. Hay que hacer, hay que intentar que tengan pujanza y hay que intentar que tengan liderazgo.
No podemos darnos por satisfechos y dejar el proceso sin desarrollar con todas las ventajas que podría ofrecer. Continuar el proceso de comarcalización es un reto y es una de las palancas para avanzar, por ejemplo, en la cohesión territorial.
Hay que lograr, obviamente, como acaba de decir, una financiación adecuada, segura y estable y ajustada a las funciones que cumplen. No puede estar al arbitrio de subvenciones ocasionales de financiación según criterios de intereses políticos, hay que intentar tener una financiación estable.
Así que alguna de las necesidades es dar seguridad a la financiación, y dotar de capacidad técnica y recursos humanos para esa gestión de competencias y de servicios.
A su vez, para conocer cómo mejorar la eficacia y eficiencia en la Administración habría que aplicar la evaluación de políticas públicas en el ejercicio de esas competencias de las comarcas, así como al de otras administraciones. En este sentido, por ejemplo, he mencionado antes, es un avance que tenemos en el tomo 27 de la Ley de dinamización rural, que obliga a precisar los capítulos IV, VI y VII del presupuesto de gastos de la comunidad cómo están repartidos comarcalmente. Esa desagregación permite una identificación más clara de los recursos para las políticas de impacto comarcal y territorial, de su evaluación, y es un paso para conocer con precisión la comarcalización del presupuesto autonómico y de las competencias asignadas. Es un paso para la evaluación de su incidencia en la estructura comarcal y en el desarrollo territorial.
Por otro lado, ciertamente, el elemento que presenta más carencias es la debilidad de las comarcas en el desarrollo económico endógeno, que para nosotros sí que deberían jugar un papel importante. Es una carencia porque no se contempló inicialmente ni se ha modificado esa perspectiva en relación con las comarcas.
No se ha creado, por ejemplo, una red de desarrollo comarcal orientada a la promoción de iniciativas locales, de manera que deberíamos explorar y desarrollar el potencial que tienen las comarcas como agentes de desarrollo del territorio.
Hay muchas políticas ahora de lucha contra la despoblación o de cohesión territorial que instan a la creación de oficinas específicas territoriales. En Aragón tenemos ya establecido un esquema territorial preciso y asentado que debería utilizarse para esa función. Es el tercer pilar de la comarcalización, que debería avanzar porque son realmente un elemento para el desarrollo que apenas ha sido estudiado. En este sentido, las propias comunidades locales son las que normalmente se toman como referencia para impulsar el desarrollo endógeno. Hay que trabajar el territorio para que sea un factor de desarrollo.
Realmente el reto de conocer estas ventajas y posibilidades y fortalecer ese espacio comarcal es uno de los retos fundamentales que quedan por hacer en el proceso de la comarcalización.
Usted ha hecho referencia a la carencia de financiación de nuestros municipios, en general, y de las comarcas, en particular. Muchas de ellas vienen precisamente de la modificación de la Ley de haciendas locales de ámbito estatal, que se produjo en el año 1985 y que se modificó para incrementar la financiación de las grandes ciudades en detrimento de los pequeños núcleos.
Y coincido con usted que realmente hemos de utilizar el argumento —el argumento porque es real— de la baja densidad de población para poner en evidencia en las negociaciones de financiación que nuestros territorios no se puedan regir por la mera referencia de habitantes, porque es un planteamiento radicalmente distinto en un área poblada que en un área despoblada.
Sin embargo, ahí nos hemos de aprestar y poner interés en defender este argumento porque, precisamente, las comunidades más pobladas ya están haciendo... Hace poco creo que se daba a conocer, por ejemplo, la posición crítica de los municipios con alta presión turística que demandan del Estado una mayor financiación por el incremento ocasional que tienen de turismo, que es cierto también, pero habrá que hacer compatibles los territorios sobrepoblados con los territorios de baja densidad de población y, en nuestro caso, argumentar que la estructura comarcal que tenemos debe potenciarse para vertebrar el territorio y que esa utilización debe tener una financiación adecuada para que sea posible. Creemos que es uno de los argumentos principales que podemos aducir de cara al Estado para incrementar esa financiación y para que los instrumentos que se están creando de cohesión territorial y de lucha contra la despoblación utilicen en el caso de Aragón una estructura ya existente que ha funcionado relativamente bien, que puede funcionar muchísimo mejor y que puede, de verdad, ser la palanca que nos ayude a organizar el territorio y a luchar fehacientemente contra el reto de la despoblación.
Así pues, simplemente trasladar para nosotros la importancia que tiene la comarca, que es un recurso que no podemos dejar de utilizar, que nos ha costado treinta años tenerlas en las situaciones que las tenemos, y que creemos que se deben potenciar porque tenemos la mitad del camino ya hecho y hay que saber utilizarlo.
Muchas gracias.
La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Guitarte.
Señora consejera, su turno de dúplica.
La señora consejera de Presidencia, Interior y Cultura (HERNÁNDEZ MARTÍN): Presidenta.
Sigo estando de acuerdo con usted, señor Guitarte: tenemos que seguir haciendo uso de la capacidad de las comarcas y cercanía al territorio para desarrollar sus competencias. Creo que son la Administración más adecuada.
Desde el Ejecutivo —no directamente desde mi departamento, sino desde el Departamento de Despoblación— se cuenta con las comarcas para fomentar su labor de vertebradores del territorio y de realizar actuaciones en ese sentido que usted ha apuntado. Con lo cual, insisto, me ofrezco para realizar ese análisis de función, de competencias y de optimización de recursos que usted ha propuesto al principio, porque considero, evidentemente, también a las comarcas grandes prestadoras de servicios del territorio.
En materia de acción social, mire, tenemos un estudio y sabemos que destinan..., esto es la media, ¿eh?, no significa que todas lo hagan en la misma proporción, pero en acción social destinan el 38 % de sus recursos. Le sigue en cuanto a nivel la recogida y tratamiento de residuos urbanos, que destinan aproximadamente el 18 % de sus recursos. Y para cultura el 3 % o para deporte el 5 % que, aunque pueda parecer bajo comparado con los que he dicho de acción social o tratamiento de residuos (me he dejado el de administración general que destinan el 15 % de los recursos más o menos que manejan), no es tan insignificante, al revés, es muy relevante.
Hay comarcas que prestan casi todos los servicios, algunos de ellos ya plenamente consolidados como la acción social, el deporte, protección civil, promoción del turismo, residuos urbanos (este último lo prestan por delegación de los municipios) y cultura. En algunas están excepto en la Comarca Central que fue la última, de más reciente creación.
También hay comunidades que participan en prestar servicios más novedosos bien por delegación o por encomienda de gestión, como sería el transporte escolar. Hay comarcas como la Jacetania, Alto Gállego, Sobrarbe, Maestrazgo y Cuencas Mineras donde se presta este tipo de servicio.
En las comarcas hay que reconocer, hay que darles y reconocerles públicamente este papel que desempeñan de prestadores de servicios.
Yo, señor Guitarte, el término o la marca «comarcalización de Aragón» lo daría ya como concluido, hace referencia a un proceso administrativo que damos ya por concluido con la creación de la Comarca Central. Entonces podríamos empezar, si lo comparte, a hablar de «comarcas de Aragón», que además es la marca que se va a presentar en la próxima sesión del Consejo de Cooperación Comarcal.
También se va a actualizar la web: comarca.es, destinada a esta administración comarcal para los distintos usuarios. Va a ser para los ciudadanos del medio rural en el acceso a procedimientos y a servicios, para los emprendedores para conocer la oferta de empleo que se presta en los diferentes municipios de la comarca respectiva, por ejemplo, si hay un bar en licitación. Hay pueblos pequeñitos —usted lo conocerá— que tienen verdaderos problemas a la hora de licitar algunos servicios, la oferta de empleo municipal o emprendimientos rurales en municipios ya quizás de un poquito más de población.
También es previsible que cuando realicemos la ley de régimen jurídico y de funcionamiento de pequeños municipios a las comarcas se les asignen alguna otra función que podría salir de ese —espero— consenso de esta nueva ley.
Las comarcas tienen problemas, por ejemplo, también de proveerse de personal. Igual que ocurre en personal técnico, igual que ocurre en el mundo de la enseñanza o en el mundo de la medicina, también tienen problemas para encontrar [corte automático de sonido] interventores, secretarios y personal técnico, y en eso estamos también: en ayudar y en colaborar, junto con la FAMPC, que es la que nos transmite las necesidades de los pequeños y grandes municipios de nuestra comunidad autónoma.
Muchas gracias. [Aplausos].
La señora PRESIDENTA: Gracias, señora consejera.
Continuamos con el siguiente punto del orden del día: interpelación número 55/24, relativa a la política general en materia de atracción de industrias a todo el territorio aragonés, formulada a la consejera de Economía, Empleo e Industria por el diputado señor Izquierdo Vicente de la Agrupación Parlamentaria Partido Aragonés.
Señor Izquierdo, su turno para la exposición.