Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón


Interpelaciones

Interpelación núm. 38/23-XI, relativa a la política general del Gobierno de Aragón en relación con el modelo comarcal.

Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón n°: 008 de Plenos (XI Legislatura)
Intervinienen: Alastuey Lizáldez, Daniel - Hernández Martín, Tomasa

La señora PRESIDENTA: Interpelación número 38/23-XI, relativa a la política general del Gobierno de Aragón en relación con el modelo comarcal, formulada a la consejera de Presidencia, Interior y Cultura por el diputado señor Alastuey, del Grupo Parlamentario Socialista
Señor Alastuey, su turno de exposición.
            Interpelación núm. 38/23-XI, relativa a la política general del Gobierno de Aragón en relación con el modelo comarcal.

El señor diputado ALASTUEY LIZÁLDEZ: Gracias, señora presidenta.
Disculpen el aturullamiento en este momento, porque yo, la verdad es que iba por el pasillo a prepararme otra cosa y no sé por qué se hacen las cosas a bote pronto, pero bueno, aquí estamos y vamos a plantear la interpelación.
La interpelación, señora consejera, va de lo mismo que ha ido la anterior, va de saber qué pretenden hacer ustedes con las comarcas.
Las comarcas tienen una historia que ha expresado mi compañero Darío Villagrasa —usted no estaba en ese momento y no sé si ha escuchado todo el proceso—:las comarcas se inician con la primera Ley de comarcalización, que es del año 1993; posteriormente, se ha modificado esa ley, pero, realmente, la primera ley es de 1993, y, por tanto, han pasado ya treinta años desde que en esta comunidad autónoma se tomó la iniciativa de tener una estructura comarcal; posteriormente, sobre todo en la legislatura entre 1999 y 2003, se constituyen la mayoría de las comarcas y en la pasada legislatura se constituyó la comarca Central de Zaragoza.
Y lo que queremos saber es qué piensan ustedes sobre el proceso comarcal y qué piensan hacer con las comarcas, porque, en las entrevistas que usted ha concedido, no es un tema en el que se haya prodigado, realmente creo que tampoco le han preguntado demasiado, con lo cual no ha dicho gran cosa, pero sí que conocemos los programas de gobierno, conocemos los acuerdos a los que ha llegado el Partido Popular con dos partidos, y lo que nos preguntamos es qué sale de ahí. Porque lo que tenemos es el programa del propio Partido Popular, donde se dice que las comarcas serán objeto de estudio, sobre todo en lo que se refiere a la transferencia de los bloques segundo y tercero de competencias a las comarcas; en segundo lugar, conocemos la trayectoria y lo que nos ha dicho ahora, por ejemplo, el señor vicepresidente acerca del pensamiento de Vox respecto a las comarcas y a gran parte de la organización administrativa de las comunidades autónomas, y conocemos el pacto que tienen ustedes con el PAR, en el que se habla de hacer, veinte años después de la puesta en marcha efectiva del proceso de comarcalización, una ponencia de estudio del funcionamiento de las comarcas.
Bueno, de la interpelación anterior hemos sacado la conclusión de que hay que estudiar mucho. Usted está especializada en estudiar. Yo no sé si me va a decir que ha tomado decisiones, que tienen alguna línea de actuación, que tienen alguna línea de trabajo para las comarcas, pero esta interpelación es, precisamente, para empezar a aclararnos, antes de que llegue el presupuesto y nos enteremos de algunas cosas, sobre cuál es la intención que tienen ustedes sobre una estructura política y administrativa que creo que es original de Aragón, que ha dado buen resultado y que nosotros creemos que hay que potenciar en el futuro. [Aplausos].

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Alastuey.
Señora consejera, su turno para respuesta.

La señora consejera de Presidencia, Interior y Cultura (HERNÁNDEZ MARTÍN): Señora presidenta. Señor Alastuey.
Quería darle, en primer lugar, las gracias por su generosidad por dejar, así tan precipitadamente, el turno. Se lo agradezco, pero es mi agenda la que me ha obligado a pedir este cambio, porque las personas a las que recibo no tienen otro día. Mil gracias, ¿eh? Hoy me mira usted con mejores ojos. [Risas].
Comparezco para responder a su interpelación relativa a la política general del Gobierno de Aragón sobre el modelo comarcal aragonés y si considera necesario el Gobierno una revisión sobre el papel que deben cumplir en la prestación de los servicios.
Bueno, comenzaré por la primera de las preguntas.
El Estatuto, como todos los aquí presentes sabemos, el Estatuto de Autonomía, en su versión del 2007, se refiere a las comarcas en varios de sus artículos: en el título preliminar, en el dos y en el cinco, pero me parece más interesante el ochenta y tres, que regula específicamente las comarcas y las considera fundamentales para la vertebración del territorio, tienen a su cargo la prestación de funciones y servicios y la gestión de actividades de ámbito supramunicipal, representando los intereses de la población y territorios comarcales en defensa de una mayor solidaridad y equilibrio territorial.
Si se quisiera cambiar esta regulación, si quisiera cambiar, hipotéticamente, esto requeriría mayoría de dos tercios en estas cámaras más ley orgánica en las Cortes Generales. No es intención de este Gobierno modificar el marco normativo del Estatuto de Autonomía, y ya de entrada le avanzo que el modelo comarcal aragonés no está en riesgo. Yo creo que el señor Nolasco también ha sido claro en este aspecto. Bien es cierto que tenemos unos programas, programa como partido, tenemos un pacto de Gobierno con otros partidos que están en esta cámara representados, y le puedo destacar, aunque ya lo sepan, los pactos que se han hecho, en los que expresamente se nombra a las comarcas.
El primero, con el Grupo Parlamentario Vox, dice: «Dotar a Aragón de un gobierno estable y fuerte que defienda los intereses de los ciudadanos y tenga como ejes estratégicos la libertad, el desarrollo socioeconómico, la defensa de una fiscalidad justa, el impulso a nuestras administraciones locales, la cohesión de nuestro territorio y la igualdad de todos los aragoneses, vivan donde vivan, así como la mejora de los servicios sociales, la educación y la sanidad pública, la protección de la mujer y la familia, la seguridad de los ciudadanos y la potenciación de nuestra cultura y tradiciones». Esto, con respecto al Grupo Parlamentario Vox.
Con respecto al Grupo Parlamentario PAR, está el pacto que dice: «La identificación y planificación en cooperación con ayuntamientos, comarcas y diputaciones para la dotación a todos los núcleos habitados de Aragón de servicios básicos, energía, agua potable, accesos; que la red de puntos de tramitación telemática se extienda a todas las comarcas de Aragón; el impulso y apoyo a la tramitación y al apoyo económico, en colaboración con las diputaciones, comarcas y ayuntamientos, a la creación de comunidades energéticas y al autoconsumo; la creación de una ponencia de estudio en las Cortes de Aragón para la valoración del funcionamiento de las comarcas durante sus primeros veinte años de existencia, y, por último, la defensa y colaboración hacia las entidades locales en la prestación de servicios y proximidad de la Administración a la ciudadanía».
Como puede comprobar, en ningún momento se hace ninguna referencia a revisión de la estructura administrativa, como dice su exposición de motivos.
Me dejo los cinco minutos para el siguiente debate.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora consejera.
Señor Alastuey, su turno de réplica.

El señor diputado ALASTUEY LIZÁLDEZ: Gracias, señora presidenta.
Incluso con los antecedentes que ha dado la consejera, es decir, con programa, lo que figura en los acuerdos, era pertinente la interpelación porque, realmente, las comarcas no han tenido un desarrollo pacífico. Las comarcas son una estructura que, como he dicho antes, su primera ley fue del año 1993, no se empezaron a constituir las comarcas hasta el año 2003, y no había una unidad de criterio, ni siquiera dentro de los propios partidos, acerca del desarrollo de la estructura comarcal y de sus competencias; de hecho, había una mayor tradición —digamos— de cooperación comarcal en unas provincias que en otras, y eso se notó en el propio desarrollo del proceso de comarcalización: ahí donde había una tradición de mancomunación de servicios entre ayuntamientos, se desarrolló más rápido, y ahí donde el impulso era más político, se desarrolló de una manera más lenta. Pero es cierto que, al final, el proceso ha cuajado y el proceso ha creado una estructura que tiene unas competencias determinadas.
A mí me ha preocupado lo que ha dicho el señor Nolasco sobre la grasa, porque ese es, precisamente, el orín que puede ir corroyendo una estructura que funciona en el territorio. Estar diciendo permanentemente que el ejercicio de competencias, el ejercicio de servicios para los ciudadanos, el ejercicio de la actividad política es algo superfluo es algo que perjudica al sistema democrático y que perjudica a la propia estructura de prestación de servicios de la comunidad autónoma. Deberíamos dejar de hablar de ese tipo de cosas. No hay grasa política en las comarcas, lo que hay es músculo político. Cuando una comunidad autónoma transfiere competencias a una estructura diseminada en el territorio, que conoce el territorio, enraizada en el territorio, lo que se produce es una posibilidad de que las gentes de ese territorio puedan autoadministrarse y gestionar esas competencias. Por tanto, lejos de hablar de grasa política, es decir, de algo que sobra, de algo molesto, de lo que teníamos que hablar sería de músculo político que permite ejercer más competencias.
Y, en ese sentido, yo, cuando revisaba los acuerdos, el propio programa del Partido Popular, en lo que estaba pensando era en eso, en si, realmente, lo que se estaba planteando el Gobierno era hacer una reflexión seria sobre la cesión de más competencias a las comarcas para que sean gestionadas en el territorio. Porque, contra lo que algunos piensan, las comarcas no compiten con los municipios, las comarcas no compiten dentro de la Administración local, las comarcas gestionan competencias transferidas por la comunidad autónoma, y, por tanto, cuando se piensa en el futuro del proceso comarcal, debería pensarse en el futuro de unas competencias, que pueden ser esas del segundo y tercer bloque que dice el programa del Partido Popular, transferidas a las comarcas para que se gestionen en el territorio.
Y eso era lo que nosotros queríamos que nos explicitaran, si, realmente, eso es solamente la expresión de un programa electoral o es una reflexión previa para ponerla después en común con el resto de las fuerzas políticas respecto a qué competencias, de medio ambiente, de artesanía, de agricultura, de sanidad pública, que son las que —digamos— conforman el segundo y tercer bloque, pueden ser compartidas entre la comunidad autónoma y las comarcas.
Las comarcas, además, incluso en su propio nacimiento ya tienen el pecado original de pensar en la grasa política: hubo en aquel momento una reflexión acerca de si era posible la transferencia de trabajadores de la comunidad autónoma a las propias comarcas, que hubiera sido una de las vías. Realmente, cuando se producen las transferencias de las competencias del Estado a las comunidades autónomas, se produce transferencia de medios materiales y humanos; cuando se produjo la transferencia de competencias de la comunidad autónoma a las comarcas, no se produjo esa transferencia de medios humanos porque era muy difícil, lo que se creó fue un fondo de gastos de personal para que las comarcas pudieran tener su propio personal, y después se nutrieron de los trabajadores de los servicios sociales, de los servicios mancomunados, de servicios sociales, etcétera.
Pero, realmente, lo que queremos saber es si ustedes se están planteando no solamente una reflexión sobre el funcionamiento hasta ahora de las comarcas, sino un nuevo salto en el proceso comarcal y qué competencias va a implicar ese salto y qué medios materiales y humanos va a implicar es salto.
Desde el Partido Socialista, desde el Grupo Socialista, estamos absolutamente convencidos de que la comarcalización ha sido buena para la comunidad autónoma. Creemos que, frente a algunas reticencias iniciales, realmente, la gente en el territorio ha llegado a comprender que poder gestionar sus propias competencias, competencias cedidas por la comunidad autónoma, ha mejorado esas competencias y esos servicios públicos. Por tanto, nosotros vamos a estar dispuestos, a lo largo de esta legislatura, en el momento en que el Gobierno lo ponga en marcha, a participar en cualquier tipo debate.
Y, eso sí, también nos interesa muchísimo, y a ver si lo sabemos la semana que viene —yo creo que no tardaremos mucho más, según el calendario que se ha planteado el Gobierno—, saber qué chicha, qué músculo, qué grasa económica va a haber para el funcionamiento de la Administración local. Teníamos nuestras dudas respecto al Fondo municipal, y las seguimos teniendo porque no nos las han aclarado todavía, y lo veremos en el papel, veremos cuánto dinero hay para los ayuntamientos, para los grandes, para los pequeños, para las capitales de provincia, para las que no lo son..., pero también advertimos en ese debate que nosotros no íbamos a aceptar que ese incremento —supuesto, que ya comprobaremos— del Fondo municipal sea a costa de los fondos que se transfieran a las comarcas. Es decir, no estamos hablando, y lo repito, porque ese es un concepto que me gustaría repetir, no estamos hablando de competencia entre entes locales, estamos hablando de entes locales, por un lado, y de una organización propia de la comunidad autónoma que gestiona competencias de la comunidad autónoma. Y, en ese sentido, me gustaría saber si han hecho ya un análisis del funcionamiento de las comarcas hasta ahora, de sus necesidades económicas, de su capacidad de gestión, y, por tanto, si en el presupuesto nos vamos a encontrar con gratas novedades —se supone que lo vamos a aprobar el día 22, eso va a ser con este aumento presupuestario, pues como la lotería, que le va a tocar a toda la comunidad autónoma—, a ver si el día 22 las comarcas, los presidentes de las comarcas, todos esos consejeros comarcales que el señor Nolasco dice que a lo mejor trabajan poco, pues se pueden encontrar con que tienen más medios para gestionar sus competencias.
Gracias. [Aplausos].

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Alastuey.
Señora consejera, su turno de dúplica.

La señora consejera de Presidencia, Interior y Cultura (HERNÁNDEZ MARTÍN): Gracias, señora presidenta.
Gracias, señor Alastuey.
Voy a leerle la réplica que había preparado, porque, en dos meses, ¿me está pidiendo que analice el funcionamiento de las comarcas? Entiendo que no, ¿eh?, porque sé que es más generoso que eso.
Usted ha presentado esta interpelación con una pregunta de carácter genérico sobre la política general del modelo comarcal aragonés. Para ello, se ha basado en un supuesto planteamiento antagónico en materia de comarcas entre un partido que forma parte del Gobierno de Aragón y otro que lo apoya. Y digo supuesto porque, al final de su exposición de motivos, pareciese como si ambos coinciden en hablar de la revisión de la estructura de la Administración aragonesa, que también debemos interpretar que incluye a las comarcas. Lo que le puedo decir es que el Estatuto de Aragón determina la estructura de la Administración local aragonesa y que dentro de esa estructura aparecen las comarcas como prestadoras de servicios transferidos por la propia Administración de la comunidad autónoma.
Como le he transmitido en la primera intervención, las comarcas gozan de buena salud, no corren ningún riesgo derivado de nuestros compromisos de Gobierno, porque se refieren a ellas como entidades consolidadas. No son inútiles ni duplican prestaciones de servicios.
También quiero decirle que hoy siguen vigentes aquellos objetivos que usted ha nombrado que se plantearon con la creación de las comarcas: la descentralización de competencias, suplir las dificultades de los municipios para prestar algunos servicios, sobre todo los más pequeños, para acercar esos servicios a los ciudadanos con independencia de dónde viven.
Podemos afirmar que las comarcas funcionan bien y que prestan los servicios directamente a los ciudadanos, principalmente, en el mundo rural. Los servicios que prestan son reconocidos por los ciudadanos que acuden a la comarca, que solicitan la prestación.
Quizás hay ineficiencias en las comarcas, ¿pero ello significa que haya que repensarlas? No. No. Sin duda, hay que estudiar cómo se puede mejorar su labor.
Partiendo de su planteamiento en esta interpelación, no encuentra su reflejo en las posturas de los partidos que forman parte del Gobierno de Aragón. He de decirle que el compromiso alcanzado es el impulso a nuestras administraciones locales, y, en los compromisos con el PAR, a lo que se llega, lo que se acuerda, es la creación de una ponencia de estudio en las Cortes, aquí, en esta casa, para la evaluación del funcionamiento de las comarcas en estos, como usted ha dicho, primeros veinte años de existencia. Esta propuesta ya se llegó a plantear en legislaturas pasadas con el objetivo de conocer las distintas posiciones de los partidos políticos sobre cómo avanzar y mejorar las comarcas. Avanzar y mejorar. Ya llevan años de funcionamiento y no está de más que se pueda hacer una valoración. Si usted entiende que evaluar el funcionamiento es plantear una revisión del modelo respecto al papel que deben cumplir, nada más lejos de la realidad. Se trata de analizar, después de veinte años de funcionamiento, si están realizando correctamente las funciones y delegaciones que les fueron encomendadas: prestan labores en materia de servicios sociales, en medio ambiente, en deporte, en turismo, juventud, cultura, protección civil... Este acuerdo es un pacto con el PAR, no veo al PAR que plantee ningún problema respecto a la revisión de las comarcas, no creo que levante celo o desconfianza.
Como ya ha podido comprobar en mi intervención, no hay intención de hacer una revisión del modelo comarcal, sino más bien estudiar y conocer las disfunciones que hayan ocurrido a lo largo de estos veinte años de funcionamiento, teniendo en cuenta la diversidad de las comarcas en cuanto a número de municipios, extensión territorial, que es muy diferente de unas a otras, distancias entre localidades, diversas necesidades debidas a cuestiones como el número de núcleos de población que tenga la orografía.
En resumen, la intención del Gobierno de Aragón en materia comarcal es, evidentemente, cumplir la normativa, así como los compromisos adquiridos, donde las comarcas no son ni útiles ni superfluas, y plantear, en su caso, propuestas de mejora una vez analizadas cuáles serían dichas propuestas.
Muchas gracias. [Aplausos].

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