Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón


Interpelaciones

Interpelación núm. 123/24, relativa a la política general de su departamento en materia de personal docente no universitario y, en concreto, sobre las medidas para reducir la burocracia de su trabajo diario.

Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón n°: 034 de Plenos (XI Legislatura)
Intervinienen: Civiac Llop, Fermín - Hernández Martín, Tomasa

El señor diputado CIVIAC LLOP: Muchas gracias, señora presidenta.
Señorías, muy buenos días a todos.
Señora consejera.
Miren, señorías, señora consejera, hemos solicitado esta interpelación porque Vox está muy preocupado con la creciente burocratización en la labor de los maestros y profesores en Aragón, creciente burocratización.
El Partido Socialista dejó una educación hiperburocratizada y, con el Partido Popular, la cosa va a peor, no se ha corregido nada y ha empeorado mucho. [Aplausos]. El Partido Popular prometió en campaña electoral, bueno, lo que suele hacer, que promete lo que luego no hace o hace lo contrario. El Partido Popular engañó a los electores prometiendo —y cito textualmente— que «eliminaría trabas y cargas burocráticas en la gestión encomendada a los profesores, simplificando los procesos administrativos y eliminando algunas de las nuevas figuras impuestas a los centros».
La verdad, tengo que decir, de una forma, yo diría con una sensación de decepción, de absoluta decepción, porque el resultado electoral, la investidura del señor Azcón gracias al pacto de investidura, al pacto de gobernabilidad de Aragón suscrito con Vox y la formación del nuevo Gobierno abrieron una expectativa en la educación aragonesa, una expectativa de que se iban a corregir muchos de los errores de la etapa socialista, errores que hasta el momento no se han corregido. Y no se ha corregido ninguno porque la tendencia que vemos es la contraria de las promesas hechas en campaña electoral, porque es que no es que no se cumpla la promesa en el tema de la burocratización, tampoco se cumple con el uso del catalán, y eso es lo que nos hace sospechar que con la burocratización tampoco se va a cumplir.
Bueno, voy a refrescarles la memoria de lo que prometieron sus señorías en campaña electoral respecto al catalán. Prometieron que «iban —cito textualmente— a rechazar la imposición de un catalán o un aragonés normalizado que los aragoneses no reconocen como propios y que arriesga la supervivencia de nuestro verdadero patrimonio» [aplausos], y estaba bien dicho, y esa promesa la apoyamos, porque es exactamente lo que pensamos nosotros.
También prometieron omitir el catalán para denominar a las modalidades vernáculas de la zona oriental de Aragón. Bueno, esa era la época en la que el señor Azcón, todo solemne, decía: «En Aragón, no se habla catalán». Eso era antes, antes de que don Jordi Azcón se convirtiera al catalanismo. [Aplausos].
Por otro lado, vemos que la tendencia de su departamento, de la gestión tanto de la señora Pérez como, últimamente, de la señora Hernández, es de absoluto seguidismo de las equivocadas políticas socialistas en cuanto a contenidos curriculares, absoluto seguidismo de la política socialista y de la LOMLOE, que ha llenado los contenidos de la ESO, los contenidos que tienen que estudiar nuestros hijos, como le dije el otro día a la señora directora general, de porquerías, de porquerías sobre el globalismo, sobre la perspectiva de género, sobre el alarmismo climático y sobre ese feminismo tan del gusto de la izquierda, ese feminismo enloquecido y radical.
Nos preocupa, señora consejera, por consiguiente, que sus promesas de reducir la burocracia hayan sido un engaño, una estafa similar a la perpetrada por don Jordi Azcón con el tema del catalán. [Aplausos]. Y nos preocupa especialmente por dos motivos principales: en primer lugar, por el mismo contenido de las órdenes firmadas por su señoría el 25 de julio de Primaria, Secundaria y Bachillerato, en las que se consagra la ponderación de los criterios de evaluación como la única forma posible para evaluar, lo que ha dejado y está dejando sumida a la educación en Aragón en una sima, una sima enronada por una burocracia asfixiante, paralizante, inasumible y, lo peor de todo, para nada, inútil, una burocracia inútil que no sirve para nada.
Y en segundo lugar, todavía más preocupante, si cabe, por la autoritaria actuación de la inspección educativa en Huesca, en concreto, en la figura de su inspector jefe, y por la amenaza de la extensión de esos criterios de inspección a las tres provincias.
Voy a comentar algunos temas en relación con la evaluación. Lo primero, que los criterios de evaluación en sí ya son absurdos muchos de ellos y es imposible calificarlos, es imposible evaluarlos. Mire, voy a leer textualmente el criterio de evaluación 9.2 del currículum de Geografía e Historia para primero y segundo de la ESO, para niños de 12 o de 13 años. Dice el criterio, ¿eh?, dice: «Interpretar desde la perspectiva del desarrollo sostenible y la ciudadanía global los principales desafíos del mundo actual, expresando la importancia de implicarse en la búsqueda de soluciones y en el modo de concretarlos desde su capacidad de acción, tanto local como global, valorando la contribución del Estado, sus instituciones y las asociaciones civiles en programas y misiones dirigidos por organismos nacionales e internacionales para el logro de la paz, la seguridad integral, la convivencia social y la cooperación entre los pueblos». ¿Cómo se puede calificar esto? ¿Cómo se puede evaluar si un niño de 13 años o de 12 interpreta esto adecuadamente? [Aplausos]. Y como esto, muchos, como lo que le dije el otro día sobre las matemáticas con perspectiva de género, los quebrados y las quebradas, ¿se acuerda que se lo dije?
Y luego viene el problema de la ponderación de los criterios de evaluación. Mire, Toño, un profesor, un compañero, me manda este mensaje, me manda un wasap y dice: «Fermín, lo de los criterios y demás es inviable, y llevamos un Excel de ochenta o noventa filas para cada alumno, que es imposible actualizar, porque no puedes observarlo todo». También, una excompañera, bueno, compañera, porque los profesores siempre serán compañeros, una profesora de Huesca me manda este email y me dice: «Hola, Fermín. Quiero agradecerte todo lo que estáis haciendo por nosotros desde las Cortes.
Quiero comentarte lo que tengo que hacer para evaluar este curso. Es imposible llevarlo. Para hacerlo bien y que sea verdad lo que registras, se necesitan varias horas al día. Yo he hecho un cálculo. Llevo cinco grupos de veintitrés alumnos en la ESO de tres horas a la semana y otro de Bachiller de cuatro, en total, diecinueve horas. Llevo docencia directa en seis grupos.
En la ESO, tengo dieciocho criterios de evaluación de cada grupo que se desglosan en tres indicadores de evaluación, haciendo un total de cincuenta indicadores por nivel. En el grupo de Bachillerato, tengo veinte criterios con tres indicadores cada uno, total sesenta indicadores. Tengo que evaluar, por tanto, trescientos treinta indicadores entre todos los cursos.
Si cuento más o menos unos veintitrés alumnos por clase, en algunas tengo más y en otros menos, a los que tengo que evaluar, me salen 7.950 indicadores en total, contando a todos los alumnos y todos los indicadores. Cada indicador lo evaluamos a lo largo del curso dos o tres veces. Si multiplico el total de indicadores por las veces que lo evalúo, de media, dos veces y media, me salen 18.975 anotaciones. Cada anotación es la evaluación de un indicador a un alumno. Además de hacer la anotación, tengo que conservar el instrumento de evaluación todo el año, ordenado y clasificado, por si hubiera una reclamación a final de curso. Porque las reclamaciones solo se pueden hacer al final de curso con la nota de junio. Bueno, me han dicho que ha habido un caso especial en el Instituto Ramón y Cajal de Huesca, en el que un padre ha reclamado a mitad de la primera evaluación, aunque ese caso por lo visto es especial.
Esto no se puede llevar. Lo peor de todo es que sabemos que esto no sirve para nada. A algunos compañeros, esto les está causando estrés y ansiedad, y a algunos les han dado la baja.
Los que peor lo pasan son los profesores que aprobaron las "opos" y este año están con el año de prácticas, porque tienen miedo de que el inspector les suspenda después de todo el sacrificio de preparar las oposiciones. Los políticos tenéis que hacer algo. Así no podemos seguir».
Mire, señora consejera, esto que es absolutamente cierto, que está pasando en todos los institutos y colegios de Primaria, es un disparate inexplicable. Es el resultado de aplicar las órdenes del 25 de julio de Primaria, Secundaria y Bachillerato. Concretamente, los artículos 13.2 de la de Primaria, 13.2 de la de Secundaria y 18.2 de la de Bachillerato. Se lo pregunté el otro día a la señora directora general de Ordenación Académica y no me contestó, así que voy a probar suerte con su señoría: ¿quién puso estos artículos?, ¿quién mandó ponerlos?
Ya se lo dije una vez, pero se lo voy a volver a decir otra vez: los técnicos de su departamento metieron en un lío muy gordo a la señora Pérez, a su antecesora, con el tema de Caneto [corte automático del sonido]..., a su señoría le puede pasar lo mismo con lo de la ponderación de los criterios de evaluación, que sus técnicos, sus directores generales le van a meter en un lío político y vamos a ver cómo sale de él.
Muchas gracias, señorías. [Aplausos].

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Civiac.
Señora consejera, puede responder en un solo turno.

La señora consejera de Educación, Cultura y Deporte (HERNÁNDEZ MARTÍN): Gracias, señora presidenta.
Gracias, señor Civiac.
La pregunta que me hacía en la interpelación era relativa al personal docente no universitario y respecto a las medidas para reducir la burocracia. Ahora ha aprovechado para volver a reiterarme preguntas que le había contestado de forma breve en otras comparecencias que había hecho ante estas Cortes. Por lo tanto, voy a pasar directamente a hablar de la burocracia, señor Civiac.
Es verdad que los miembros de la comunidad educativa reconocen que la burocracia les lleva una parte importante de su trabajo y que esto repercute en la dedicación a lo que es enseñanza propiamente dicha. Pero hoy, todos, casi como ciudadanos, podríamos decir que la burocracia nos obliga a realizar formularios, a realizar actuaciones, que consideramos desde el punto de vista individual que nos consume mucho tiempo. Pero el término «burocracia» no solo tiene un contenido peyorativo, señor Civiac, también hay que ser conscientes de que la burocracia cumple una función importante, al establecer reglas y procedimientos claros. La burocracia garantiza que en la tramitación de los asuntos, estos sean tratados de una manera justa y equitativa. Permite la transparencia y la rendición de cuentas. Por tanto, los procedimientos, que es lo que hacen los docentes a través de eso que usted llama «burocracia», en realidad, también tienen su margen de garantía para los docentes, para las familias y para el sistema educativo en general. Repercute directamente en la calidad de la enseñanza, señor Civiac.
El problema es saber qué trámites son necesarios y cuáles se considerarían que no inciden y que puede considerarse que, en ese caso, la burocracia ha dejado de ser una herramienta de apoyo para ser un problema.
En su pregunta, metía como ejemplos de burocracia inasumible el proceso de evaluación del aprendizaje de los alumnos. ¿De verdad piensa usted que este proceso debe ser simplificado? ¿Sabe que los docentes son los que programan, preparan los criterios y procedimientos de evaluación de sus alumnos? ¿También considera usted que es burocracia los planes de seguimiento y refuerzo para los alumnos que no promocionan? ¿Debemos simplificar esto para los que no promocionan, estos planes? También los planes de trabajo y de refuerzo de aquellos alumnos que más lo necesitan, como son los que tienen dificultades de aprendizaje, ¿también debemos quitarlos, suprimirlos?
Pues, la verdadera burocracia —discrepo en esto—, la verdadera burocracia sí que puede desmotivar a los docentes porque les obliga, evidentemente, a planificar, a atender las necesidades de nuestros estudiantes, perdiendo parte de esa dedicación y dedicándola a algo negativo, si se considera exceso de burocracia, y la ineficacia que como docentes están produciendo en el sistema, pero esto, en caso de que exceda de lo estrictamente necesario.
Burocracia cero en un proceso educativo debe tener en cuenta que no se debe modificar la finalidad del procedimiento, y evaluar es evaluar, es duro, y los que hemos dado clases lo sabemos, que es el momento más duro para un docente, la evaluación. Pero el docente debe de tener toda esa información, es necesario disponer de toda la información para mejorar el método de aprendizaje, para mejorarlo. Por eso, exige un consenso eliminar trámites burocráticos y simplificar procedimientos, evidentemente, y esto se debe realizar tras un consenso que genere la comunidad educativa, participando evidentemente los docentes, los que le escriben y los que no, y debe permitir también aprovechar y optimizar mejor el trabajo.
Por tanto, yo entiendo que hay un problema, que tenemos un problema. A partir de la LOGSE de 1990, se han ido complicando los procedimientos; con las transferencias, todavía se complicaron más las duplicidades y rellenar expedientes y formularios, pero la reducción de la burocracia solo puede hacerse tras un periodo de reflexión.
Desde el departamento... Yo sé por qué me hace usted la pregunta, pero en el programa electoral del PP, del Gobierno, del partido que sujeta y sustenta a este Gobierno, iba la simplificación burocrática a todos los niveles, señor Civiac, y al educativo, también se aplicará, pero no lo vamos a hacer de una forma unilateral, hay que establecer ese periodo de reflexión que le he dicho.
Las líneas de actuación sobre las que hay que trabajar son, en primer lugar, la digitalización, la modernización. Evidentemente, hay herramientas tecnológicas que hoy en día, hoy en día, permiten realizar aquellos trabajos más reiterativos, simplificarlos. Realizar memorias, por ejemplo, se va a simplificar tremendamente con las herramientas digitales que hoy en día tenemos; un análisis de aquellos trámites que cumplen una finalidad de aquellos otros que no la cumplen, y para ello, evidentemente, hay que contar no solamente con el que confecciona el formulario, sino con el destinatario de ese formulario. La utilidad exige una evaluación de todo el proceso de utilización de esa información, no solamente del que lo genera, sino de todo el proceso de los que la utilizan y del destinatario final.
También, el otro punto sería la descentralización, entendiendo por descentralización, para que me entienda, que en los trámites o en la realización de actuaciones en el ámbito docente, intervienen diferentes actores: por un lado, estarían los docentes, que tienen funciones propias en este proceso de enseñanza y aprendizaje; también está el centro educativo, por ejemplo, que podría hacer los horarios y que tiene diferentes órganos, como el equipo directivo, el consejo escolar, los coordinadores didácticos y, por supuesto, la administración periférica, que integra diferentes unidades, dentro de las que están los servicios de inspección y las direcciones generales. La descentralización supondría el no tener que escalar para tomar las decisiones, que cada órgano, el propio centro o incluso el docente sean capaces de tomar decisiones sin necesidad de escalar en la toma de las mismas.
Y por último, todo este proceso de simplificación llevaría aparejada una formación para los docentes. La modernización, señor Civiac, exige una formación para aquellas personas que la van a utilizar y también exige la cooperación y la colaboración con otras administraciones que actúan en el ámbito escolar. Para establecer planes en los coles, entran otras administraciones que también son protagonistas.
Por lo tanto, tenemos que tener en cuenta en este proceso de eliminación de burocracia negativa, la que desmotiva, desmoraliza y hace perder recursos en los docentes, hemos de tener en cuenta no solamente a los docentes, también, evidentemente, a las administraciones implicadas, a la inspección, a la que usted creo que le tiene especial inquina, no sé si porque ha sido docente y le han amargado la vida, pero yo jamás odié a mis servicios de inspección, porque la inspección tiene una actitud también colaboradora y de solución de muchos problemas.
Y, por último, también a las familias, porque las familias también tienen a veces que rellenar formularios, aportar datos, llevar documentación. Vamos a intentar hacerlo, vamos a intentar hacerlo con la participación de todos estos actores implicados y con un proceso de reflexión.
Señor Civiac, le daremos participación, tendrá opinión, podrá expresar las opiniones, al igual que la docente que le ha escrito, que entiendo fue el año pasado, porque ya no hay docentes en Secundaria que hagan diecinueve horas lectivas, son dieciocho.
Y le contesté a la perspectiva de género en las matemáticas, señor Civiac, porque me sobra algo de dinero. Haga un planteamiento usted de matemáticas con un ejemplo, haga un planteamiento y verá si hay perspectiva de género en ese planteamiento o no. Evidentemente, en «dos más dos son cuatro», no. Plantee usted un problema de sumas con una actividad humana, y verá como sí que hay perspectiva de género.
Muchas gracias. [Aplausos].

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora consejera.
Continuamos.

El señor diputado CIVIAC LLOP [desde el escaño]: Señora presidenta, por alusiones, pido la palabra, por el artículo 121, por inexactitudes y por faltar al decoro de este diputado.

La señora PRESIDENTA: Sí, diga.

El señor diputado CIVIAC LLOP [desde el escaño]: Se ha referido a que le tengo inquina a la inspección, y eso es inexacto y atenta a mi decoro como persona.
Yo solo quiero hacer una aclaración, con el permiso de la presidenta.

La señora PRESIDENTA: Sí, tiene la palabra.

El señor diputado CIVIAC LLOP [desde el escaño]: La aclaración es que no es nada personal, nada de inquina y nunca he padecido una inspección, ni del inspector que está en la boca de todos ni de ningún otro, porque la mayor parte de mi trabajo ha transcurrido en Formación Profesional, donde teníamos auditorías de calidad de entidades externas contratadas.
Muchas gracias. [Aplausos].

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Civiac.
Continuamos con la interpelación 124/24, relativa a la política general del departamento respecto de la política general en materia de personal, y, en concreto, respecto a la atención de los servicios públicos de su competencia, formulada a la consejera de Educación, Cultura y Deporte por el diputado señor Urquizu, del Grupo Parlamentario Socialista.
Señor Urquizu.

CORTES DE ARAGÓN
Palacio de la Aljafería
50004 Zaragoza
T 976 289 528 / F 976 289 664