Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón


Preguntas

Pregunta núm. 266/07-VII, relativa a la actitud del presidente del Gobierno de Aragón con respecto al Gobierno de la nación.

Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón n°: 007 de Plenos (VII Legislatura)
Intervinienen: Alcalde Sánchez, Gustavo - Iglesias Ricou, Marcelino

Y pasamos al orden del día propiamente parlamentario.

Pregunta número 266/07 relativa a la actitud del presidente del Gobierno de Aragón con respecto al Gobierno de la nación, formulada al presidente del Gobierno de Aragón por el Grupo Parlamentario Popular.

Para la formulación de la pregunta, tiene la palabra don Gustavo Alcalde.

Pregunta núm. 266/07-VII, relativa a la actitud del presidente del Gobierno de Aragón con respecto al Gobierno de la nación.

El señor diputado ALCALDE SÁNCHEZ [desde el escaño]: Gracias, señor presidente.

¿Hasta cuándo va a mantener el presidente del Gobierno de Aragón su actitud de pasividad ante el desinterés del Gobierno del señor Rodríguez Zapatero por las necesidades de nuestra comunidad autónoma?

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias.

Respuesta del presidente del Gobierno. Señor Iglesias, tiene la palabra.

El señor presidente del Gobierno de Aragón (IGLESIAS RICOU) [desde el escaño]: Señor presidente. Señor Alcalde.

Yo no comparto su proposición porque no creo que haya desinterés del Gobierno de España con la Comunidad Autónoma de Aragón.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias.

Su réplica, señor Alcalde.

El señor diputado ALCALDE SÁNCHEZ [desde el escaño]: Gracias, señor presidente.

Debemos de vivir en comunidades distintas, señor Iglesias. Mire, permítame que le defina cuál es el escenario que yo entiendo que gran parte ya de personas representativas de esta comunidad autónoma ven en lo que son las relaciones entre su Gobierno y el Gobierno de Madrid, el Gobierno del señor Rodríguez Zapatero.

Mire, por un lado se ve un desinterés manifiesto del señor Rodríguez Zapatero y de buena parte de sus ministros por las cuestiones referidas a Aragón. Es especialmente preocupante ese desinterés en áreas tan importantes para nuestra comunidad como son las áreas económicas o como son las infraestructuras, particularmente de comunicación e hidráulicas.

Por otro lado, señor Iglesias, está usted, el presidente del Gobierno de Aragón, con una actitud de pasotismo manifiesto, señor Iglesias, con una actitud de callar, de otorgar, de no reunirse con los ministros. Yo no conozco a un presidente de la comunidad que solo se reúna con los ministros cuando vienen aquí a inaugurar alguna cuestión. Usted solo va a La Moncloa cuando le toca, cuando le corresponde, como a todos los presidentes de comunidad autónoma, pero yo no veo que se dirija usted a los ministros y que vaya a visitarlos para plantear las necesidades de nuestra comunidad autónoma.

Es verdad que usted, en su discurso, hace bastantes declaraciones de intenciones, señor Iglesias, a veces parece que hasta se enfade, hace como que se enfada con determinados ministros; luego es verdad que los justifica y los perdona, como hacía recientemente con la señora Narbona. ¡Hombre!, hay que ser bueno. Su actitud, señor Iglesias, suena a falsa, suena a artificial, suena a paripé para quedar bien y para guardar las apariencias sin ninguna duda.

Hay un tercer elemento en ese escenario entre las relaciones de ambos gobiernos, señor Iglesias. Por un lado, con cuestiones que parece otorgar el Gobierno de España a otras comunidades con la mayor facilidad del mundo y, sin embargo, con Aragón se muestra con una actitud cicatera realmente preocupante. Ahí podría ponerle distintos ejemplos. Recientemente, el avance, el anticipo que se le ha dado a la Comunidad Autónoma de Andalucía de trescientos millones de euros para ir avanzando esa presunta deuda histórica que tienen con esa comunidad, mientras en el caso de Aragón tenemos que acudir a los tribunales, tiene que acudir nuestra comunidad, para un compromiso que adquirió usted y su Gobierno, cuando entraron, de satisfacer la deuda pendiente de los tributos cancelados por el Estado, usted, sin embargo, tiene que acudir a los tribunales y se nos plantea un horizonte hasta el año 2011 para, en el caso de tener una sentencia favorable, poder ver devuelto ese dinero. Le podría poner más ejemplos, le podría poner el ejemplo de que Cataluña, para el año 2008, tiene el doble de dinero para saneamiento y depuración de los ríos que el que tiene nuestra comunidad, en ese anuncio que han avanzado ustedes de acuerdo alcanzado con la ministra señora Narbona. Ejemplos como el diferente trato presupuestario entre los pasos fronterizos a los extremos de los Pirineos y el que recibe nuestra comunidad autónoma, con unos míseros trescientos mil euros para la travesía central y una cantidad insuficiente para demostrar que el Canfranc está en algún momento en la voluntad política del Gobierno del señor Zapatero.

Mire, yo creo que usted debería de darse cuenta ya, por lo que lee en los periódicos, de que esto ya empieza a remover conciencias en Aragón, de que hasta compañeros de su propio partido, como el señor Lambán o el señor Arguilé –aunque luego, de una forma absolutamente patética, rectificara–, empiezan a sacar ya los pies del tiesto y a decir lo que piensan; lo han hecho sindicatos, lo han hecho distintos colectivos sociales. Y usted, sin embargo, sigue en Babia, señor Iglesias. Su reacción ante estos agravios, ¿cuál es? De nuevo, el desinterés, una apatía aguda disfrazada de una prudencia supuesta, por otra parte.

El señor PRESIDENTE: Por favor, señor diputado...

El señor diputado ALCALDE SÁNCHEZ [desde el escaño]: Acabo ya, acabo ya, señor presidente.

Mire, son incontables los incumplimientos de los socialistas y del señor Zapatero con esta comunidad, con los compromisos que habían adquirido con esta comunidad. Y usted, callado, usted, como mucho, sufriendo en silencio y sin rasmia, señor Iglesias.

Mire, yo creo que usted es el presidente del Gobierno para hacer cosas, para hacer realidad las promesas que han efectuado, para construir proyectos, para obtener resultados, y, sin embargo, usted, lamentablemente, se comporta como la reina madre de Aragón, sobrevolando los problemas sin querer bajar a los asuntos mundanos.

Permítame que le haga un símil: déjese, señor Iglesias, de cuentos, déjese ya de los sueños de Blancanieves y póngase a trabajar como los enanitos.

Muchas gracias, señor presidente. [Aplausos desde los escaños del G.P. Popular.]

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.

Su dúplica, señor Iglesias.

El señor presidente del Gobierno de Aragón (IGLESIAS RICOU) [desde el escaño]: Señor presidente. Señor Alcalde.

Yo no le digo que esto sea la Arcadia feliz, sé que tenemos problemas y que estamos intentando resolver problemas, pero usted sabe cuál es mi personalidad y cuál es mi estilo y cuál es mi manera de trabajar, posiblemente no coincida con la suya, pero esta es mi manera de trabajar.

Es verdad que voy poco a ver a los ministros, pero eso no quiere decir que no hable con los ministros, como con el presidente del Gobierno. Es decir, una cosa es que tengamos reuniones con luz, taquígrafos, cámaras y periodistas, y otra cosa es que hablemos, y otra cosa es que planteemos los problemas y que busquemos soluciones a los problemas. Sabe que, a mí, esta segunda alternativa me gusta más que la primera. Pero yo creo que esta etapa es una etapa de una relación exigente con el Gobierno de la nación, de una relación exigente, y creo que con un Gobierno de España que ha tenido compromisos y que los ha mantenido con nuestra comunidad autónoma.

Compromisos tan importantes como apoyarnos a fondo en temas para nosotros cruciales, como es el Estatuto de Autonomía, que nos ha apoyado, y que nos ha permitido dar un salto adelante importante, y que lo hemos votado usted y yo, y su grupo también ha participado de una manera importante. Compromisos importantes como apoyarnos de una manera decisiva para conseguir la Expo en nuestra comunidad autónoma. Y, muy especialmente en Zaragoza, será un antes y un después, eso es un logro de este momento que se inició en el Ayuntamiento de Zaragoza, con un gobierno distinto. A mí no me duelen prendas en reconocer que hay grandes proyectos en los que hemos colaborado mucha gente y muchos partidos políticos, y eso es bueno para el conjunto del país.

Yo creo que es bueno, y es una muestra de colaboración, que la primera acción que hizo el nuevo Gobierno fuera paralizar el trasvase del Ebro, creo que eso es una muestra de firmeza y de colaboración. [El señor diputado Alcalde Sánchez, desde su escaño y sin micrófono, pronuncia unas palabras que resultan ininteligibles.] ¡Hombre!, señor Alcalde, yo creo que es más muestra de colaboración derogar la ley del Plan hidrológico nacional que aprobarla, yo creo que es más muestra de colaboración. [Aplausos desde las escaños del G.P. Socialista.]

Pero yo creo que es más muestra de colaboración, puesto que usted ha hecho referencia –y después también hablaremos– al tema de la deuda tributaria, es una muestra mayor de colaboración estar negociando con nosotros una solución para la deuda tributaria que lo que hizo otro gobierno, que fue generar la deuda tributaria. Porque, respecto a esta deuda, hablamos siempre de cómo la resolvemos pero casi nunca nos acordamos de cuándo se produjo, y la deuda se produjo con un gobierno concreto y con un presidente de gobierno concreto. [Aplausos desde las escaños del G.P. Socialista.] Señor Alcalde, nosotros, ahora, lo vamos a resolver, y, si no se resuelve estamos en los tribunales, por si acaso. Es decir, no hemos estado apáticos, como usted me dice. ¡Hombre!, sabe usted que no es mi estilo hacer ruido, pero no hemos estado apáticos, ¿eh?, hemos negociado con el Gobierno anterior, con el Gobierno actual; con el Gobierno anterior negociamos y no llegamos a acuerdos; con el Gobierno actual estamos negociando, no hemos llegado a acuerdos pero, por si acaso, hemos ido a los tribunales, hemos planteado una demanda.

¡Hombre!, yo creo sinceramente que mejorar los ríos en Zaragoza, los tres ríos, el canal no es una muestra de desidia del Gobierno actual, y hacer la autovía desde Jaca hasta Valencia no es una muestra de desidia [rumores]... Sí, sí, sí [rumores]… no, no, porque [rumores]… no, no, no, no... no, no, no es una muestra de desidia, hacer la autovía desde Jaca hasta Lleida no es una muestra de desidia y de desdén o de desprecio a la Comunidad Autónoma de Aragón, no es, y hacer el aeropuerto nuevo de Zaragoza, la terminal, no es una muestra de desdén, y yo creo que, en este momento, trabajar en el tren hacia Teruel no es una muestra de menosprecio a la comunidad autónoma.

El señor PRESIDENTE: Concluya, por favor, señor presidente.

El señor presidente del Gobierno de Aragón (IGLESIAS RICOU): Señor Alcalde, estamos en un momento de mucha inversión. Nadie estudiará este como un momento de rebaja de las inversiones.

Le vuelvo a decir lo mismo: esto no es la Arcadia feliz y nuestro trabajo es seguir impulsando. Y tenemos muchos problemas, muchos, algunos se han producido en este momento, otros que venimos arrastrando desde atrás. Tenemos el problema de las comunicaciones con Francia, que saben que estamos ahí permanentemente machacando, pero que este Gobierno haya conseguido traer a los franceses aquí, a Zaragoza, a colocar en primer plano este tema... ¡hombre!, no es una muestra de desidia. Que en la próxima cumbre, en París, se hable exclusivamente de estas cuestiones, ¡hombre!, no es una muestra de desinterés.

Yo, sinceramente, pienso que más desinterés hay con Aragón cuando se aprueba el Plan hidrológico nacional o cuando se minoran los impuestos, que, insisto, no tenemos todo resuelto, no está todo resuelto, pero hemos dado un paso muy importante, en un momento de la comunidad autónoma emergente, en un momento de una comunidad autónoma que crece, en un momento de una comunidad autónoma, que, a principios del siglo XXI, es un punto de inflexión en el devenir de Aragón, sin ninguna duda, para todas las gentes que nos observan de una manera imparcial.

Muchas gracias. [Aplausos.]

El señor PRESIDENTE: Gracias.

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