Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón


Comparecencias - Del Presidente de la Diputación General Aragón (DGA)

Comparecencia del presidente del Gobierno de Aragón para informar sobre la posición política del presidente y del Gobierno de Aragón en relación con los programas piloto de desarrollo rural sostenible en Aragón, a desarrollar tras la firma de convenios de colaboración con el Ministerio de Medio Ambiente, y especialmente sobre los criterios para elegir las comarcas beneficiadas y la ausencia de la participación prevista en la Ley 45/2007.

Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón n°: 059 de Plenos (VII Legislatura)
Intervinienen: Boné Pueyo, Alfredo - Fuster Santaliestra, Bizén - Barrena Salces, Adolfo - Peribañez Peiro, Joaquín - Gamón Yuste, Francisco Javier - Sada Beltrán, José Javier

El señor PRESIDENTE: Pues, pasamos a la comparecencia del presidente del Gobierno de Aragón, acordada por la Junta de Portavoces a propuesta de Chunta Aragonesista, para informar sobre la posición política del presidente y del Gobierno en relación a los programa piloto de desarrollo sostenible, a desarrollar tras las firmas de convenios de colaboración con el Ministerio de Medio Ambiente, y especialmente sobre los criterios para elegir las comarcas beneficiadas y la ausencia de la participación prevista en la Ley 45/2007. En fin, acaba el enunciado de la comparecencia.

Puede intervenir el consejero de Medio Ambiente, en nombre del presidente del Gobierno. El señor Boné tiene la palabra.

Comparecencia del presidente del Gobierno de Aragón para informar sobre la posición política del presidente y del Gobierno de Aragón en relación con los programas piloto de desarrollo rural sostenible en Aragón, a desarrollar tras la firma de convenios de colaboración con el Ministerio de Medio Ambiente, y especialmente sobre los criterios para elegir las comarcas beneficiadas y la ausencia de la participación prevista en la Ley 45/2007.

El señor consejero de Medio Ambiente (BONÉ PUEYO): Muchas gracias, señor presidente.

Gracias, señorías.

Comparezco, en nombre del presidente del Gobierno, para dar cuenta de las cuestiones a las que ha hecho referencia el presidente del Parlamento, por no repetirlas ante ustedes, y que se refieren básicamente a los programas piloto, a los convenios que se han formalizado con el Ministerio de Medio Ambiente para el desarrollo de una serie de programas piloto como antecedente a la aplicación de la Ley 45/2007, para el desarrollo sostenible del medio rural.

Si me permiten sus señorías, centraré esta primera parte de mi intervención en tres aspectos que creo que pueden ser importantes para responder a la comparecencia que se me hace por parte de Chunta Aragonesista.

El primero de ellos será una breve referencia a la Ley 45/2007, que no voy a repetir, porque sus señorías se la conocen perfectamente, y simplemente me centraré en aquellos ejes fundamentales. En segundo lugar, hablaré de las experiencias piloto en Aragón hasta ahora, que han ocupado los dos ejercicios 2008-2009, aunque, realmente, los convenios de 2008 se firmaron en el mes de diciembre, es decir, hace poco más de un año. Y en tercer lugar, si me lo permiten sus señorías, me gustaría hablar un poquito de las perspectivas de futuro y de cómo desde Aragón vamos a abordar lo que es la aplicación de la Ley 45/2007.

Con respecto a la primera parte de mi intervención, recordarles a sus señorías que la ley tiene como objetivo establecer las bases de una política rural propia, como complemento a los instrumentos de políticas europeas y que tiene tres objetivos secundarios que a mí me parecen especialmente importantes: el primero de ellos, mantener y ampliar la base económica del medio rural; el segundo hace referencia a mantener y mejorar la población y elevar el grado de bienestar, y el tercero, a recuperar y conservar el patrimonio de recursos naturales.

El principal instrumento de la ley, como sus señorías saben, es el primer programa de desarrollo rural sostenible para el período 2010-2014, que el ministerio sometió a información pública, cuyo período terminó a finales..., bueno, a mediados de diciembre, y que en estos momentos, el ministerio está estudiando las alegaciones.

Y he dicho «primer programa de desarrollo rural sostenible», que no es lo que dice la ley, porque la ley habla de «programa de desarrollo rural sostenible», pero el documento que se ha sacado a información pública habla de «primer programa». Y este es un elemento que creo que va a ser importante a lo largo de la comparecencia, como explicaré después.

Otro de los ejes fundamentales de la ley es el ámbito de aplicación, estableciendo tres tipologías: zonas a revitalizar, zonas intermedias y zonas periurbanas, que no detallaré, puesto que entiendo que sus señorías conocen perfectamente la metodología que se ha utilizado y que, simplemente, comentaré que se han establecido estas diferentes tipologías de zonas, atendiendo a la densidad de población, a la actividad agraria y al empleo, o al sector terciario, en su caso, a los niveles de renta y al posible aislamiento o conexión con los núcleos o las áreas urbanas más próximas.

Lo importante es que de la aplicación de esta ley, en ese primer documento, ya aparece cuál es la parte de Aragón que estaría contemplada dentro del ámbito de actuación de la misma. Y de las noventa zonas que establece el programa, el borrador del programa, a nivel nacional, quince corresponden a Aragón; de las sesenta y cinco intermedias, diez corresponden a Aragón, y de las periurbanas, de las veintisiete, ocho corresponden a Aragón. Es decir, treinta y tres zonas, que en este caso se corresponden con nuestras treinta y tres comarcas, y que el ministerio ha respetado escrupulosamente nuestra organización territorial, lo cual creo que es un avance muy importante de las ciento ochenta y dos que hay en el conjunto de España, es decir, el 18% del total. Con lo cual, esto tiene una afección al conjunto del territorio, prácticamente, al 97% del territorio, como veremos después, y al 40% de la población.

Otro de los ejes a considerar en la ley son los territorios prioritarios, que son las zonas rurales a revitalizar, las áreas integradas por Red Natura 2000 y los municipios de pequeño tamaño, como instrumentos de ejecución. Plantea dos instrumentos fundamentales: uno, el convenio entre el Estado y las comunidades autónomas en el marco del programa, que recogerán los planes y actuaciones para cada comunidad autónoma. Y después, los planes de zona que en cada comunidad autónoma se elaboren por las respectivas zonas (en nuestro caso, por las comarcas) y que sean aprobados por la comunidad autónoma correspondiente. O sea, que este es un detalle importante.

Y, después, dentro de las acciones generales contempladas en la ley, pues, destacan «el fomento a la agricultura territorial –dice el proyecto de ley, en su artículo 16–, el fomento a la actividad económica en el medio rural, las infraestructuras de interés general y la planificación ambiental».

En la actualidad, se han dado pasos importantes por el Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino, se han constituido los tres órganos de coordinación y participación que establece la ley: a saber, la Comisión interdepartamental para el medio rural, el Consejo para el medio rural y la Mesa de asociaciones de desarrollo rural. Se ha elaborado ese primer borrador que se sometió a información pública y, en estos momentos, lo que queda por realizar es la aprobación definitiva de dicho programa de desarrollo rural sostenible, que requerirá previamente una memoria ambiental conjunta, que nosotros todavía no conocemos y que supongo que no está elaborada definitivamente. Requerirá también el informe de los tres órganos de coordinación y participación, el dictamen del Consejo de Estado y, finalmente, la aprobación por real decreto. ¿Cuándo hará esto el ministerio? Pues, no lo sé, pero la intención que a nosotros nos han comunicado es que la aplicación de la ley quieren ponerla en marcha en este año 2010, lo cual significaría, según sus propias palabras, que les gustaría tener este proceso finalizado antes del verano. Es decir, dentro de escasamente cuatro meses.

Les ahorraré a sus señorías los datos sobre el Aragón rural, puesto que los conocen perfectamente, y resumiré esta parte diciendo que el 97% de nuestro territorio está considerado rural a efectos de la aplicación de la ley, que afecta al 42% de la población y que afecta a setecientos once municipios, insisto, en un borrador que todavía no se ha convertido en real decreto. Es decir, que ahí cabe la posibilidad de que se produzcan modificaciones, y, en algunos casos, sería deseable que se produjesen.

En cuanto a la delimitación de las zonas, yo creo que sus señorías las conocen perfectamente, pero las diré rápidamente: las zonas periurbanas, es decir, las zonas menos prioritarias son ocho, que son: Somontano de Barbastro, Cinca Medio, Calatayud, Aranda, Ribera Alta del Ebro, Valdejalón, Zaragoza y el área metropolitana (o sea, lo que es la delimitación territorial de Zaragoza) y Comunidad de Teruel. Las diez intermedias son: Jacetania, Alto Gállego, Hoya de Huesca, La Litera, Bajo Cinca, Tarazona-Moncayo, Campo de Borja, Campo de Cariñena, Andorra-Sierra de Arcos y Bajo Aragón. Y las quince restantes, es decir, casi la mitad de las comarcas aragonesas están dentro del epígrafe «zonas a revitalizar» y, por lo tanto, zonas de actuación prioritaria.

En relación con la segunda parte de mi intervención, con las experiencias piloto, decirles que la finalidad era la ejecución de unos programas que sirviesen de laboratorio a escala real en diferentes territorios de diferentes comunidades autónomas. Yo creo que ahí, desde Aragón, tuvimos la fortuna de poder participar en este proceso y traer para Aragón, pues, prácticamente, el 20% de los recursos que hubo a nivel nacional en las cinco comunidades autónomas donde se hicieron estas experiencias piloto. Que las actuaciones específicas financiables estaban dentro de las líneas que planteaba la propia ley y el propio programa de desarrollo rural. Que se establecieron unas comisiones de seguimiento, conformadas por la Administración General del Estado, el Gobierno de Aragón... –Administración General del Estado, se entiende Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino, porque después también participa la Delegación del Gobierno en Aragón, en este caso, las comarcas y las diputaciones provinciales–, y que los modelos de participación, a un aspecto de los que hace referencia la comparencia de Chunta Aragonesista, pues, son procedimientos que tienen que implementarse desde las comarcas y de los que luego hablaremos, en su caso.

El resumen global, por acortar mi intervención, es que a lo largo de 2008..., mejor dicho, a finales de 2008 y a finales de 2009, se firmaron, respectivamente, cinco y ocho convenios..., mejor dicho, cinco y ocho zonas, porque el convenio de 2009 fue único, pero afectaba a ocho zonas de nuestro territorio, que suponía una aportación por parte del Ministerio de Medio Ambiente de 20,5 millones, que se correspondían con otros 20,5 millones del Gobierno de Aragón, más 7,8 millones, es decir, trece por seiscientos mil euros de cada una de las comarcas, lo cual hace un total de 48,8 millones de euros.

Los territorios que se incorporaron en estos convenios piloto fueron, en el año 2008, Maestrazgo, Comunidad de Calatayud, Cuencas Mineras, Cinco Villas y Jacetania; y en el año 2009, Somontano de Barbastro, Monegros, Campo de Belchite, Campo de Cariñena, Gúdar-Javalambre, Matarraña y Sobrarbe-Ribagorza.

En estos trece convenios, se planteó una estructura común, pactada con el Ministerio de Medio Ambiente, donde había tres grandes bloques: uno, para energías renovables, que era común a los trece planes; otro, relativo a proyectos emblemáticos relacionados con el turismo sostenible, la puesta en valor de los recursos naturales, las infraestructuras rurales, encaminadas a la vertebración territorial y las infraestructuras sociales, y un tercer bloque de proyectos de interés municipal, proyectos básicos de interés municipal y comarcal, de acuerdo con las necesidades de cada comarca. En total, unas trescientas cincuenta actuaciones en el territorio para trece zonas rurales que afecta a una parte muy importante de nuestro territorio rural en Aragón.

Y paso a la tercera y última parte de mi intervención, en relación con el futuro.

Señorías, yo creo que Aragón y este parlamento, en estos momentos, y con la aplicación de esta ley de desarrollo sostenible del medio rural, se enfrenta a uno de los retos más apasionantes en los próximos años, que va a permitir, pues, cuando menos, dar un impulso muy importante al desarrollo rural de nuestro territorio. Va a permitir dar un impulso muy importante a una gran parte de Aragón, puesto que, como hemos comentado con más de uno de ustedes, lo que habitualmente era un handicap para Aragón, que era su territorio rural, en el caso de esta ley, se convierte en una ventaja: tenemos el 97% de nuestro territorio dentro del ámbito de esta ley.

El marco de financiación que, por lo menos, se establece en el programa de desarrollo sostenible es de mil doscientos noventa millones de euros para el período 2010-2014, lo cual, si tenemos en cuenta que a Aragón, en este borrador, ya se le asigna una participación por las zonas que tiene delimitadas y por la superficie, de 7,9% del total del programa, pues, nos permite poder aventurar, con muchas reservas, que a Aragón le podrían corresponder, con la presentación de los planes de zona correspondientes, lógicamente, siguiendo todos los parámetros que establece la ley, un montante próximo a los cien: en concreto, ciento dos millones de euros en este período 2010-2014, al que habría que sumar los casi cincuenta que están suponiendo los planes piloto.

Entendemos que es una oportunidad política muy importante, porque a esos ciento dos millones de euros habría que sumar, lógicamente, el 50%, que si se continúa como hasta ahora, se aportan desde los gobiernos de las comunidades autónomas, y la aportación que pudiesen hacer las comarcas. Ante esta circunstancia, pues, yo, personalmente, y el Gobierno, lo que consideramos es que se trata de un plan muy importante para el medio rural aragonés, un plan que puede modificar y establecer las bases del modelo de nuestro desarrollo rural en el futuro; que va a suponer una inversión que, en muchos casos, duplica y en algunos triplica la capacidad inversora neta de las comarcas, si descontamos los recursos que van a gasto corriente y a servicios.

En consecuencia, nos parece oportuno –como Gobierno, yo ya he tenido oportunidad de tener alguna reunión con los portavoces de los grupos parlamentarios en la Comisión de Medio Ambiente–, nos parece oportuno plantear este tema para tratar de establecer el máximo acuerdo político que permita que un programa que se va a extender, cuando menos, hasta el año 2014, tenga el acuerdo suficiente, desde el punto de vista político, de esta Cámara. Y digo «cuando menos» porque el borrador del programa habla de «primer programa de desarrollo rural sostenible», es decir, que puede darse la circunstancia de que a partir de 2014 pueda haber un segundo programa. Evidentemente, esto supone también un esfuerzo financiero importante para la comunidad autónoma, supone una participación muy importante de muchos departamentos y de muchos ministerios, porque así es como está concebido el programa de desarrollo rural sostenible.

A partir de ahí, pues, creemos que todo lo que podamos conseguir de apoyo político, de consenso, de debate, en un proyecto de estas características, será una garantía de continuidad para el futuro. Y, además, permitirá que muchas de las cuestiones en las que hay que tomar decisiones puedan enriquecerse con la aportación que puedan hacer todos los grupos de la Cámara.

Este es el planteamiento, y espero que a lo largo de esta comparecencia, los diferentes grupos políticos puedan manifestar cuál es su punto de vista al respecto, y de acuerdo con las manifestaciones que se hagan, pues, el Gobierno adoptará las medidas correspondientes.

Por lo tanto, le agradezco, señor Fuster, la oportunidad de esta comparecencia, le agradezco el interés por estas cuestiones y, bueno, tanto a usted como a los otros miembros, los otros portavoces de los otros grupos, les planteo esta propuesta, en este marco, que creo que es donde hay que hacerlo.

Muchísimas gracias, señorías.

Gracias, señor presidente.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor consejero.

¿Observaciones, peticiones de aclaración o preguntas de los grupos?

¡Perdón! En primer lugar... ¡No, no!, debe responder el señor Fuster. Sí, sí, tiene razón, según la práctica habitual en este tipo de solicitudes de comparecencia,

Tiene la palabra, señor Fuster.

El señor diputado FUSTER SANTALIESTRA: Gracias, señor presidente.

Señorías.

Señor consejero, comenzaré por coincidir con usted (sin que sirva de precedente) en la importancia que tienen estos planes, estos programas, para Aragón, para nuestro territorio, para nuestro medio rural. Hablamos de muchos millones, hablamos de mucho dinero, hablamos de muchas expectativas y muchas posibilidades para nuestros pueblos y nuestras comarcas, y, por tanto, es de suma importancia lo que se haga con eso.

Y precisamente por eso, señor consejero, precisamente por eso, porque es tan importante, los programas piloto, que se supone que han de ser, como se dice en los propios convenios, han de ser referencia, servir de referencia y orientación a la puesta en marcha ulterior de la ley y del primer programa de desarrollo rural, precisamente por eso, hay que hacer bien las cosas, y precisamente porque no se están haciendo bien, señor consejero, es por lo que estamos aquí a través de esta comparecencia y por lo que hay planteada otra interpelación (en su caso, ya expresamente a usted, como consejero de Medio Ambiente), y otra comparecencia al consejero de Agricultura en la Comisión Agraria.

Le agradezco su intervención, porque ha explicado y ha hecho una puesta en común de todo, del estado de la cuestión, se le agradezco, para poder entrar directamente en materia con las cuestiones que queremos plantearle y a las que nos gustaría obtener respuesta, y, sobre todo, querríamos que pudiéramos aprender la lección de hacer bien las cosas, porque viene mucho, detrás viene mucho que hacer, hay mucho trabajo que hacer, que entendemos que hay que hacer mejor, sobre todo en algunas cuestiones en las que voy a incidir inmediatamente.

La primera de las cuestiones, señor consejero: ¿cómo y quién ha decidido que sean unas comarcas y no otras comarcas las que entren en los programas piloto? Porque si, precisamente, la participación desde el territorio, desde la base del asociacionismo de nuestros pueblos y nuestras comarcas, desde las propias comarcas, se considera que esa participación desde la base es asunto esencial y crucial de estos programas de desarrollo rural sostenible, ¿cómo es que no nos hemos enterado? ¿Cómo es que no sabemos cuándo y cómo se ha tomado esa decisión? ¿Por qué han entrado unas comarcas y otras no? ¡Y no es una cuestión baladí!, porque las que han entrado, las trece zonas, aproximadamente, trece comarcas que han entrado, ¡ya están con programas y planes aprobados! Por tanto, van a tener, si todo se desarrolla con normalidad, un desarrollo, hasta 2011, en dos años, de esas inversiones, de esas actuaciones, y otras comarcas no van a tener.

Por tanto, primera cuestión: si tan importante es la participación, como dice la ley y como dice el programa, ¿cómo es que no nos hemos enterado de la forma de elegir? ¿Se ha elegido de forma arbitraria? ¿Ha habido algún criterio que desconocemos? Me gustaría que nos lo aclarara, porque es importante. Y, sobre todo, porque el que va delante, ¡todo eso que se lleva! A todo el mundo le hubiera gustado ir delante. Y en estas zonas, ya sabemos que hay tres tipos de zonas, que usted ha tenido a bien explicar, una tipología de tres tipos de zonas: periféricas, etcétera. Hay de los tres tipos. Por tanto, comarcas absolutamente prioritarias que han entrado y, por tanto, otras comarcas también absolutamente prioritarias que no han entrado, que se han quedado fuera y que tendrán que esperar al desarrollo del programa, y comarcas del tercer nivel (del tercer nivel de prioridad, para entendernos) que han entrado, y otras que no, también, evidentemente.

¡Pero, claro! No es moco de pavo hablar de programas piloto cuando hablamos de trece comarcas de treinta y tres. ¡Es que los programas piloto son para la tercera parte de las comarcas aragonesas! No era cuestión de hacer una prueba, un proyectito piloto, y luego ya de ahí se hacen treinta y tres, ¡no! ¡Es que se hacen trece! Trece programas piloto, por tanto, trece comarcas... Estamos hablando de más de la tercera parte, de más de la tercera parte de las comarcas aragonesas. Por eso, señor consejero, no solo hay que hablar de hacer bien las cosas en el futuro, sino hablar –aquí y ahora es el momento– para empezar a hacerlo, de por qué no se han hecho bien hasta ahora. Por qué no se han hecho bien con estos programas piloto.

Y no se han hecho bien, desde nuestra perspectiva, porque toda la sensación que se transmite es que se han utilizado de una forma clientelista y partidaria, de que no se ha abierto la participación, de que en unos casos, se ha hecho de una manera, y en otros, de la contraria. Por tanto, si en algunas cosas se ha hecho bien –hablaremos luego de ello–, es que se podía haber hecho en todas, y, por tanto, se ha hecho mal en bastantes, y, en consecuencia, aquí hay una responsabilidad. Porque las comarcas tienen una responsabilidad en su participación y en lo que deciden, pero unas actuaciones de las que, de la parte aragonesa de financiación, el Gobierno aporta aproximadamente el 80%, creo que tiene mucho que decir el Gobierno y, por tanto, tiene responsabilidad para lo bueno y para lo malo. Para venderlo en positivo y también de la responsabilidad respecto a lo que no se haga bien.

Mire, a esta ley, de la que estamos, por cierto, muy satisfechos de la participación que tuvo Chunta Aragonesista en el Congreso –recordarán sus señorías que es la Ley 45/2007, de 13 de diciembre–, se incorporaron muchos artículos, son literales de la aportación que hizo Chunta Aragonesista en el Congreso en aquel momento, cuando se aprobó y, por tanto, le tenemos un especial cariño y por eso la hemos seguido con especial atención.

Pues, en esta ley, precisamente, se plantea como objeto «el fomentar la participación pública en la elaboración, implementación y seguimiento de los programas de desarrollo rural sostenible a través de las políticas de concienciación, capacitación, participación y acceso a la información». Es el artículo 1.g).

¡Bien!, pues, para ser la principal aportación, que dice la propia ley que es «la principal aportación de su programa al desarrollo rural», que es la participación, precisamente, ¿dónde está la participación? Hasta ahora, en los planes piloto, ¿dónde ha quedado la participación? ¿Dónde están? ¿Dónde están los sindicatos agrarios, agentes de todo tipo, asociaciones, los propios ayuntamientos...? Entidades de todo tipo, organizaciones conservacionistas, de todo tipo, de nuestro territorio y de nuestro medio rural. ¿Dónde está esa participación?

Porque bien sabe usted –lo sabrá porque lo hemos hablado– que ha habido consejeros comarcales y vicepresidentes de comarca que se han enterado de las actuaciones que había en su comarca a través del Boletín Oficial de Aragón. Aproximadamente, un mes después de la firma del propio convenio por parte del Gobierno de Aragón y del Ministerio de Medio Ambiente, en el caso de este segundo bloque de convenios. Luego, si no se han enterado los vicepresidentes de una comarca o consejeros de una comarca, significa que no ha habido participación de ningún tipo. Y que, en todo caso, ha sido exclusivamente política la que ha habido y, desde luego, no ciudadana, no cívica, y, desde luego, nada que se ajuste a las previsiones de la propia ley y de los propios programas, de los propios convenios, en los que también se hace referencia a esas organizaciones agrarias, agentes sociales ambientales; asociaciones de todo tipo, etcétera, etcétera.

¿Dónde están? ¿Dónde han participado? ¿Por qué no han participado? ¿No se podía hacer la negociación para la inclusión de las comarcas o de las zonas aragonesas, de cuya inclusión, nosotros nos congratulamos? Por una vez, por una vez, y que sirva de precedente, ser un territorio desvertebrado, despoblado y con una bajísima densidad de población nos permite a Aragón que el 97% de nuestro territorio pueda ser incluido en determinados programas. Para una vez, nuestra mala situación en algo nos sirve de algo. Pues, muy bien.

¿No se podía pedir esa colaboración? ¿No se puede sugerir o, directamente, plantear en el texto de los convenios, que por las comarcas participen todos los grupos políticos representados, pero también las asociaciones, los sindicatos agrarios, las entidades, agentes, etcétera, del territorio? Que hay gente que hace muchas cosas en el territorio y hay que contar con ellos. Porque, al final, el desarrollo rural pasa, evidentemente, por ellos. No solo por los agricultores o sus organizaciones: en general, agentes sociales de todo tipo. ¡Claro que se podía hacer! No se ha hecho, y no se ha hecho en trece territorios, no se ha hecho en trece comarcas de treinta y tres. ¡Claro que espero que lo podamos hacer en el futuro! ¡Faltaría más! Y espero que nos podamos poner de acuerdo para hacerlo.

Pero, además, además de esta falta de participación, no se han respetado las formas. Ha habido programas en comarcas que se han publicado en medios de comunicación completos, con las actuaciones, dos meses antes de que se aprobara el propio convenio y tres desde que se publicara. ¡Bueno!, no son las formas, no son así. Le pongo un ejemplo: la comarca de Cariñena, pero hay más.

Las actuaciones financiadas, en muchos casos o en demasiados casos, porque hay comarcas enteras que podemos decir que cumplen bien estos requisitos, en demasiados casos, no se ajustan a las previsiones de la propia ley y del propio programa. Por ejemplo, le voy a citar el caso de una comarca que me va a servir para dos detalles de cómo creo que no deben hacerse las cosas. Uno, respecto al tipo de actuaciones de desarrollo rural, y otro, respecto al tipo de funcionamiento partidista a la hora de decidir esas actuaciones: la comarca de Calatayud. Podría poner alguna más, pero voy a ponerle esta, que, seguramente..., sobre todo, porque todavía tiene remedio, porque, en teoría, están todavía con un plan adicional de dos millones que oficialmente no está resuelto, aunque me consta que... O, no sé por qué, creo que está ya resuelto también, aunque oficialmente no se ha publicado como tal.

Mire, comarca de Calatayud. ¿Usted cree que es desarrollo rural sostenible actuaciones como pavimentación de calles, arreglo de plaza...? ¡Actuaciones típicas de los planes de obras y servicios provinciales de las diputaciones provinciales! ¿Vamos a sustituir con actuaciones aquí, en un programa de desarrollo rural sostenible, las actuaciones que se deben hacer en los planes de obras y servicios de las diputaciones provinciales? ¡No! ¡No! Y usted, como Gobierno, no debe consentir que ese tipo de actuaciones sea las que formen parte de unos convenios que usted financia al 50%. Los primeros cinco, Agricultura y usted, el Departamento de Agricultura y Medio Ambiente, y estos segundos, los ocho siguientes, y para el futuro, supongo, probablemente, usted, al 50% con el ministerio, más la aportación adicional de las comarcas (en este caso, seiscientos mil euros) en cada uno de los programas.

¡No son actuaciones propias! Pero le estoy diciendo no uno ni dos pueblos: solo en esa comarca hay varias actuaciones de este tipo, ¡hasta construcción de ayuntamientos, o naves, obras municipales...! Bueno, centros de día, aunque ahí ya podría entenderse de otra manera, etcétera, etcétera. Unos cuantos, que no son propios de lo que se entiende y entiende cualquiera, y, sobre todo, entiende la ley y los programas que no son. Y he visto los cinco ejes, con todas las actuaciones, para ver si estaba justificada alguna actuación de este tipo.

Pero no es el único caso. Le pongo más. Por ejemplo, ¿usted cree que...?

El señor vicepresidente segundo (LAFUENTE BELMONTE): Señor diputado, tiene ir concluyendo, por favor.

El señor diputado FUSTER SANTALIESTRA: Voy terminando, señor presidente.

¿Usted cree que piscinas municipales o pabellones deportivos o pistas polideportivas son las actuaciones de desarrollo rural sostenible? ¡Porque para esto está el Pide!, el Plan de instalaciones deportivas, de diputaciones provinciales, del Gobierno de Aragón. ¡Ya tenemos planes para todo eso! Como no estaría bien que pusiéramos abastecimientos de agua, porque ya está en las actuaciones del Instituto Aragonés del Agua. Pues, es así de sencillo.

Hay que ajustar los proyectos y las actuaciones a las necesidades reales y a lo que todos entendemos y, sobre todo, la ley y el programa entiende como «planes de desarrollo rural sostenible», actuaciones de desarrollo rural sostenible, que generen empleo, que generen actividad, que asienten población y que permitan posibilidades de desarrollo futuro y de asentamiento de la población.

Y, por último, y para no salirme del ejemplo, ya que no tengo más tiempo: forma de funcionar partidista, señor Boné. La participación en esas comisiones de seguimiento. Ustedes se han repartido, los partidos de Gobierno, Partido Aragonés y Partido Socialista, se han repartido su presencia en esas comisiones. En la comarca, los representantes de la comarca, no de ustedes, del Gobierno de Aragón, sino de la comarca, ¡qué casualidad!, en todos ellos, un representante del PSOE y uno del PAR. ¿Que gobiernan ustedes en muchas comarcas? ¡Sí!, da igual, donde no gobiernan también es la misma proporción. En las Cuencas Mineras, ¡también es la misma proporción! Y no gobiernan ustedes ahí, están en la oposición. O en el Sobrarbe, que están en la oposición. Sin embargo, la participación en todas las comisiones: PSOE, PAR. Eso no es un ejemplo, precisamente, de pluralidad y de no partidismo, o de no clientelismo a la hora de funcionar.

Pero le pongo el ejemplo de Calatayud –y termino con esto–, y hablo de los 3,6 millones, es decir, del convenio más la aportación adicional de la propia comarca. Me he molestado en sacar los datos, para ver si es un criterio objetivo y razonable de cómo se han hecho las cosas. Mire, de los cuatro partidos que tenemos ahí o alcaldías que gobiernan en municipios, el Partido Socialista, que es el que más municipios tiene, solo ha excluido a un 21% de ellos en el primer..., todavía faltan los dos millones estos adicionales, de los que supongo que ya no quedará ninguno excluido. Probablemente, no quede ninguno. Pero solo ha excluido al 21% de los municipios de la percepción de estar con actuaciones concretas en estos programas, ¡al 21%! El Partido Aragonés, un poquito más: casi el 29%, excluidos, lo que quiere decir que el setenta y tantos por ciento, en ambos casos...

El señor vicepresidente segundo (LAFUENTE BELMONTE): Señor diputado, tiene que concluir, por favor.

El señor diputado FUSTER SANTALIESTRA: ¡Termino, termino ya, señor presidente!

Del Partido Popular, ¡la mitad excluidos! El 50% de los municipios gobernados por el Partido Popular, la mitad excluidos: seis incluidos y seis excluidos, es decir, 50%. Y de Chunta Aragonesista ya, la palma: ¡el 75% excluidos! De cuatro municipios gobernados, tres excluidos. Parece que el 75% ni cuadra con el 50%, ni el 75% ni el 50% cuadran con el veinte y pico. ¿Esto no es clientelismo o esto no es partidismo? Evidentemente, no sé si tendría algún ejemplo peor para poner, pero este es un mal ejemplo de cómo se han hecho las cosas.

Espero que usted cuando nos hable del segundo..., de la segunda fase, o de la adenda de los dos millones para el programa de Calatayud, porque son muchos municipios, nos diga que han corregido estas deficiencias, porque, si no, desde luego, mal ejemplo para ser programas piloto, para ser los programas que van a ser el modelo y el ejemplo del desarrollo del programa general subsiguiente para todas las zonas de Aragón. Sería un mal ejemplo que los programas piloto se hagan mal si han de ser la referencia.

Muchas gracias.

El señor vicepresidente segundo (LAFUENTE BELMONTE): Gracias, señor diputado.

Turno ahora de la Agrupación Parlamentaria Izquierda Unida de Aragón (Grupo Parlamentario Mixto).

Señor Barrena, tiene usted la palabra, para decir lo que considere conveniente.

El señor diputado BARRENA SALCES: Gracias, señor presidente.

Señor consejero, tal y como usted ha anunciado y, de hecho, somos conscientes todos los grupos de que es la voluntad expresada en conocer en profundidad los planes, los programas, las ayudas y, en definitiva, la política que va a desarrollar el Gobierno de Aragón a través de su departamento, aunque también transversalmente, con otros, como pueda ser el de Agricultura, en relación con el medio rural. Y, claro, cuando usted nos sitúa sobre esa mesa en la que vamos a hablar y vamos a poder debatir, pues, lo que hace con ello es, digamos, quitar un poquito de relevancia a esta comparecencia.

Pero, claro, en esta comparecencia, yo creo que hay que hablar de lo que ha pasado, de lo que está pasando. Pues, es verdad que ustedes han decidido poner en marcha unos programas piloto de desarrollo rural, lo cual, en principio, parece razonable, porque los programas piloto sirven para sacar conclusiones, para experimentar ideas, iniciativas, ver qué efecto tiene sobre el territorio y, por lo tanto, a partir de ahí, en esa cuestión parecería razonable si no se hubieran dado las circunstancias que, desde luego, Izquierda Unida también ha sido conocedora de ellas, ¿no?

En primer lugar, no se sabe muy bien cómo y por qué se seleccionan unos determinados lugares y no otros. Esa es una cuestión que a nosotros nos gustaría que se clarificara. No sabemos qué mecanismos hay para que los programas pilotos que se están haciendo sobre desarrollo rural puedan estar dedicándose a cuestiones que, desde luego, a Izquierda Unida sí que le parece que tiene mucho que ver con desarrollo rural, pero desde luego muy poco con sostenible.

Lo que ocurre es que cuando sale la palabra «sostenible», pues, evidentemente, tenemos un concepto distinto el Gobierno PSOE-PAR e Izquierda Unida. Para el Gobierno PSOE-PAR, es sostenible Gran Scala, es sostenible Castanesa, son sostenibles aeropuertos, es sostenible la unión de pistas de esquí, seguro que dirán que es sostenible el proyecto de la olimpiada 2022, y, claro, así acaba siendo sostenible, bueno, pues, todo, y por eso estamos viendo cómo, con cargo a estos programas piloto de desarrollo rural, con la etiqueta de «sostenible», pues, se están haciendo cosas como las que le ha relatado el señor Fuster, que, bueno, que por aquello de la economía procesal, yo no voy a volver a insistir, pero sabe usted que está ocurriendo eso, ¿no? Por lo tanto, eso sería una cuestión.

Y luego, qué es lo que en estos momentos a Izquierda Unida le preocupa después de expresar el desacuerdo con lo que está ocurriendo y con estas situaciones que no entendemos, que le pedimos que nos la explique, es a futuro. Claro, ¿por qué estamos hablando a futuro? Mire, se está produciendo a nivel mundial incluso... Como estamos hablando siempre de la crisis de la globalidad y demás, pues, es verdad, es una tendencia que ya a nivel mundial hace ya dos años, son más las personas que viven a nivel mundial, son más las personas que viven en ciudades que las que viven en el medio rural. Pero, vamos, es que aquí en Aragón, eso, bueno, lo hemos superado hace ya unos cuantos años.

Ya sabe usted la descompensación que tenemos, sabe usted lo que es Zaragoza y su área metropolitana, en la que está concentrada, pues, más del 60% de la población de Aragón, yo creo que más, incluso el 70%. Por lo tanto, si en algún sitio tienen sentido un programa de desarrollo rural, evidentemente, es aquí, en esta comunidad autónoma, y, además, yo creo que en todas y cada una de las comarcas. Es verdad que a las que, bueno, les ha tocado en la distribución el tener una capital de provincia o una ciudad grande..., pero le recuerdo que aquí en Aragón solamente hay cuatro ciudades de más de veinte mil habitantes, solo cuatro (Calatayud, Huesca, Zaragoza y Teruel), las demás están todas bastante por debajo, y sabe usted el tema de lo que supone el tener setecientos treinta y un municipios y más de mil núcleos habitados.

Por lo tanto, nosotros estamos total y absolutamente de acuerdo en hacer programas de desarrollo rural, con medios, con recursos, con apoyo, con ayuda, con participación del tejido social de las comarcas y, lógicamente, también de quienes allí gobiernan y tienen responsabilidades políticas, tanto en el Gobierno como en la oposición, y, por lo tanto, ahí nos va a encontrar. Es decir, que saludamos esa propuesta que entendemos que usted hace de hablar de esto en el futuro. Y, bueno, ahí tendremos oportunidad y tiempo de hablar.

Pero, claro, sí que vamos a exigir que llamemos a las cosas por su nombre, y estamos viendo que con cargo a programas de desarrollo rural se hacen determinadas cosas que entendemos que tienen que ir por otras vías, y estamos viendo que están ocurriendo otras cosas con programas de ayudas, cuantiosos recursos que, al final, tampoco sabemos muy bien cómo acaban. Yo no termino de entender por qué el 90% de los recursos del Plan de la minería van a ir a Motorland y su entorno, no lo entiendo. Porque se supone que es para las comarcas mineras, ¿no?, digo yo. Igual que no entiendo por qué luego el Fondo Especial de Teruel también se tiene que concentrar en una cosa o en otra. No lo entiendo.

Lo que ocurre es que cada vez que pregunta cosas de estas, me llaman de todo: cenizo, traidor..., no sé cuántas cosas más. Porque hago mi labor de oposición, que no es ni más ni menos que preguntarle al Gobierno, que creo que tiene la obligación de informar, de dar cuenta, de cuando hay un desfase presupuestario explicarlo, de cuando de un programa se salta a otro, decir y justificar por qué, y lo que nunca debería hacer sería molestarse porque un humilde diputado pregunta.

Gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.

Turno del Grupo Parlamentario del Partido Aragonés.

Señor Peribáñez, tiene la palabra.

El señor diputado PERIBÁÑEZ PEIRÓ: Gracias, señor presidente.

Señorías, debatimos en la mañana de hoy un tema muy importante para el futuro de nuestro territorio, así que, señor consejero, gracias por su exposición, creo que malinterpretada, malinterpretada de alguna forma por el portavoz del grupo proponente, aunque tengo que estar de acuerdo con él en la importancia y la trascendencia de estos programas de desarrollo rural sostenible.

Efectivamente, yo creo que tiene su base legal en la Ley 45/2007, como no podía ser de otra forma, que lo que establece, bueno, pues, como digo, es la base de una política rural adaptada a las condiciones económicas, sociales y medioambientales. Y el mantener y ampliar la base económica, el mantener, mejorar y elevar el bienestar de sus vecinos, y el conservar y el recuperar el patrimonio, los recursos naturales y los culturales, no dejan de ser los objetivos que persigue esta ley, y no deja de ser una realidad de las necesidades y de las deficiencias de nuestro medio rural, que si logramos cumplir estos objetivos, estaremos en el camino adecuado para hacer efectiva esta ley.

Ley que, por otra parte, pone de manifiesto la situación de nuestro territorio, zonificando diversas comarcas y llevando a cabo tres tipos de zonas distintas, como usted ha comentado, de revitalizar, intermedias y periurbanas. En todas ellas, como ha reconocido el portavoz del grupo proponente, en todas ellas, tanto en los dos convenios firmados, tanto en el 2008-2011 como en el de 2010-2012, en todas ellas existen de las tres zonas, precisamente porque el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino quería distintas modalidades, distintas comarcas para observar, como es lógico, situaciones distintas, porque no todas las comarcas son iguales, no todas las comarcas tienen los mismos recursos, no todas las comarcas tienen las mismas necesidades y, por supuesto, todas persiguen los mismos objetivos. Por lo tanto, debería de haber una diversidad de las comarcas.

Bueno, pues, el 66% de las comarcas, de estos dos primeros convenios, están en el ámbito de las zonas de revitalizar; otro 33% estaría en las intermedias, y otro 33% en las periurbanas. Por lo tanto, desde el punto de vista de este grupo parlamentario, entendemos que es una exposición razonable. Y hay que tener en cuenta que son programas piloto que van a servir de base para la puesta en marcha de la ley.

También la ley hace referencia a las actuaciones financiables. Yo no sé si a todos los portavoces de los grupos políticos nos ha llegado el mismo texto, pero si nos ha llegado el mismo texto, desde luego, no lo hemos leído. O no lo hemos querido leer o no hemos querido interpretar lo que hemos leído. Porque dentro de estas actuaciones impropias a las que han hecho referencia los dos portavoces que me han precedido, les quiero recordar que en los tres bloques que hay, que pueden leer, están los proyectos de interés comarcal y municipal. Y en estos proyectos de interés comarcal y municipal, se encuentran estas actuaciones que, por otra parte, tienen que aprobar en la comisión de seguimiento.

Me da la sensación, señor consejero, de que tenemos que tener más reuniones, sobre todo para que nos quede claro. Porque parece ser que en esa primera reunión a la que gentilmente nos invitó para hacernos conocer con más profundidad y con más extensión estos programas de desarrollo rural sostenible, no nos acabamos de enterar todos –me voy a incluir–, no nos acabamos de enterar todos muy bien de qué es lo que se persigue con estos programas. Pues, además de esos proyectos de interés comarcal y municipal, están las energías renovables y los proyectos emblemáticos, que además engloban otros dos puntos.

Programas de desarrollo sostenible que, en buena lógica, tienen una comisión de seguimiento, teniendo en cuenta las Administraciones que ponen en marcha la ley (en este caso, el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino del Gobierno de España), y, además, las Administraciones implicadas, como es el Gobierno de Aragón y, cómo no, los territorios a los que van dirigidas estas actuaciones.

Yo creo que existen pocas dudas de que, estando en esta comisión de seguimiento la Administración General del Estado, el Gobierno de Aragón, la Delegación del Gobierno en las comunidades autónomas, las diputaciones y las comarcas, donde estamos representados, creo, todos los grupos políticos, al menos, que tengan representación, creo que garantiza suficientemente el que los proyectos y los acuerdos y su aprobación sean lo suficientemente garantes para que todos podamos estar, como mínimo, portavoz del grupo proponente, medianamente tranquilos.

Y luego, las aportaciones financieras. Yo le he oído al portavoz que el Gobierno, no sé si es el de Aragón o el de España, aporte el 80%. Si mis datos no son malos, está aportando el 50% el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino y el 50% el Gobierno de Aragón, además de unas partidas que aportan las comarcas y que suman esa cantidad a la que ha hecho referencia el consejero de 47,6 millones de euros.

Cuarenta millones de euros de financiación externa para estas comarcas, señor Fuster. Si sacamos una media de los presupuestos que tienen estas comarcas, podemos concluir que cada convenio, en estas comarcas, durante los tres años, supone un año más de presupuesto extra, un año más de presupuesto extra. Es decir, que de cada tres presupuestos que hace la comarca, se conseguirían cuatro, se conseguirían cuatro, señor Fuster. E, independientemente de su exposición, yo creo que la aportación es de todos los grupos políticos –así lo entiendo cuando se está en un consejo comarcal–, y de la exposición y de la realidad de estos programas, yo creo que hay que sacar conclusiones positivas. Al menos, yo lo voy a hacer, señor Fuster.

Mire, en primer lugar, el trabajo del Gobierno de Aragón, en este caso, a través del Departamento de Medio Ambiente, para estar en el sitio adecuado y en el momento oportuno. Y no voy a hablar de palomas, señor Barrena, ni de gaviotas, señor Gamón. No voy a hablar de eso. No voy a hablar de eso, y voy a hablar de lo realmente importante, que es estar en ese momento para conseguir una cantidad importante, el 20% de los recursos, ¿eh? Y lo más destacable es que estas inversiones se van a llevar a cabo en el territorio.

En segundo lugar, me gustaría destacar también la buena coordinación entre Administraciones, que ha permitido que en poco tiempo se haya podido llegar a estos acuerdos. No sé si merece la pena destacarlo, pero yo creo que sí.

Y en tercer lugar, que los proyectos a desarrollar, estos que han propuesto cada una de las comarcas, han sido, como digo, propuestos y decididos por cada uno de los territorios, teniendo en cuenta las necesidades de cada una de las comarcas o hacia dónde quieren orientar estas propias comarcas sus recursos.

Seguramente, yo conoceré alguna comarca más –espero que no, porque todos tenemos la posibilidad de conocer las mismas–, donde estos proyectos cuentan con el apoyo de la sociedad que ha consultado a través de sus colectivos, a los que van dirigidos, y no me vale que no se haya enterado nadie, porque no es la realidad, señor Fuster, no es la realidad.

Mire, las actuaciones y el por qué, yo creo que lo marca la ley: zonas rurales a revitalizar, áreas integradas en la Red Natura 2000 y municipios rurales de pequeño tamaño (menos de cinco mil habitantes). En las tres zonas existe esta tipología.

Voy a terminar, señor consejero, agradeciéndole los datos que ha dado y, sobre todo, esa puntualización que nos ha hecho de cara al futuro, ya no solo por las partidas económicas importantes que van a suponer unas mejoras sensibles en el territorio, sino por su empeño.

Creo que también en este caso acierta en contar con todos los grupos políticos, porque creo que merece la pena que estos programas de desarrollo rural salgan, si es posible, con unanimidad y, en cualquier caso, con el mayor consenso posible de cara a nuestros vecinos.

Nada más, y muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias.

Turno del Grupo Parlamentario Popular.

Señor Gamón, tiene la palabra.

El señor diputado GAMÓN YUSTE: Gracias, señor presidente.

No vamos a entrar a explicar ahora cómo es o qué son los planes piloto, porque creo que todos los grupos que han intervenido, que me han antecedido en la intervención, han explicado en qué consisten.

Sí que es cierto y, desde aquí ya, para dejarlo claro, felicitar al Departamento de Medio Ambiente y a su consejero, pues, haber conseguido que esos fondos vinieran, estos programas piloto, con la importancia que tiene, vengan y, sobre todo, el apostar por un futuro en el que van a ser muy importantes estos planes y que, desde luego, entendemos que se ha de desarrollar de forma conveniente.

Pero esto no quita, señor consejero, para que –y para eso, parece ser, ha sido la comparecencia–, critiquemos cómo ha sido la fórmula que se ha llevado a cabo con estos programas piloto de subdesarrollo y a qué comarcas se han llegado.

Mire, en último convenio que se ha firmado y también por contestación del consejero señor Arguilé, ya en febrero, ya se dijo que las características que han de tener las zonas rurales a las que fueran estos programas piloto deberían de ser de escasa densidad de población, predominantemente rurales, elevada significación agraria, bajos niveles de renta y aislamiento geográfico y dificultades de la vertebración territorial.

Sí que nos gustaría saber ya, en principio, cuál ha sido el baremo que ustedes han utilizado para que fueran estas trece comarcas o estas trece zonas, para que fueran las agraciadas con estos programas piloto. ¿Qué baremos han establecido? ¿Cómo lo han baremado? Y, sobre todo, qué criterios han seguido, porque, desde luego, se desconocen o todavía no nos ha explicado cuáles han sido esos criterios. Porque, independientemente de lo que diga la ley, hay muchas comarcas que coinciden, muchas, en muchas características muy similares. De alguna manera habrá que haberlo baremado.

Además, cuando se habla de acciones para realizar, independiente de como usted ha dicho que hubo un pacto con el Gobierno de la nación sobre tres líneas fundamentales, en muchos casos, no se cumplen ni las características de esas zonas rurales, ni la filosofía de la propia ley, ni las acciones incluso que se tienen que llevar a cabo.

En algunos casos, permítame que le diga, señor consejero, yo creo que lo que hacen es una especie de fondos de libre disposición para algunos ayuntamientos. Precisamente, para algunos ayuntamientos que coinciden con determinado color político. Pero es que, además, se están haciendo actuaciones que corresponden al Gobierno de Aragón, que corresponden a las diputaciones provinciales o, incluso, a su propio departamento: hacemos depuradoras, hacemos depósitos de agua, arreglamos vías urbanas, hacemos plazas... Esto, ¿para qué es? ¿Para compensar el detrimento que ha tenido en los presupuestos en Gobierno de Aragón? No podemos hacerlo así.

El Plan de desarrollo rural va hacia otro camino. No podemos suplantar actuaciones que teníamos que hacer desde el Gobierno de Aragón con fondos que nos vienen desde otro estamento, desde otra Administración, porque van para otra cosa, no para esto, van para otra cosa, señor consejero.

Además, sobre las actuaciones que se incluyen, el propio convenio dice que, al hablar de la planificación de las actuaciones, «deben de realizarse mediante un proceso de participación dirigido a las entidades locales y a los agentes sociales, que motive y justifique con claridad las actuaciones que se plantean». Leído textualmente, señor consejero. Esto no se ha hecho, esto no se ha llevado a cabo hasta hoy. Esperemos que con el ofrecimiento que ha hecho, en el que luego entraré, se lleve a cabo, ¡por le bien de todos!, del propio programa también, señor consejero, porque eso es lo fundamental: el programa y lo que pueda repercutir. Pero no se ha hecho. Y aquí, señor consejero, se empieza a fallar.

No ha habido participación. Sí que es cierto que ahora lo quieren solventar, y cuando esto ha llegado a los medios de comunicación y se presentan iniciativas, que el Partido Popular también ha presentado en este sentido iniciativas, es cuando aquí hay que venir a hacer reuniones e intentar buscar cierto consenso. Bueno, ¿que lo hemos provocado? Pues, bien estará. Si ustedes lo han visto así y no ha sido por la provocación de las iniciativas o por... –perdóneme, entre comillas lo de «provocación»–, pues, bueno, también estará bien. El caso es que corrijamos algo que se ha hecho de forma inadecuada.

Pero es que, además, haciendo un proceso de selección de comarcas y de actuaciones que no se guía por principios de transparencia, que se hace de forma arbitraria, lo único que ustedes pueden conseguir es que un buen proyecto, lo que puedan hacer es desvirtuarlo y, en algunos casos, hasta enfrentar a unas comarcas con otras, de por qué unas han tenido esta actuación y por qué otras no. Un buen proyecto, una buena idea, si no la hacen con la transparencia y con los medios adecuados ustedes la pueden desvirtuar, y eso es lo que entre todos tenemos que colaborar para que no ocurra. No digo que la hayan desvirtuado, pero que tendremos que ir con pies de plomo para que esto no ocurra.

Luego, sí que ha dicho usted que los proyectos los plantean las comarcas. Es cierto, señor consejero, los plantean las comarcas. Pero el Gobierno de Aragón, ¿ha exigido alguna directriz? ¿No ha exigido algún procedimiento para que lo elijan, esos proyectos y no otros? Y no me enarbole aquí la bandera de la autonomía comarcal o local, porque ustedes izan esa bandera cuando les interesa y la arrían cuando les interesa. Y, si no, la Ley de Urbanismo ahí está, por ejemplo.

Pero es que, además, deciden los que gobiernan en la comarca, que me parece bien, pero también tendrán que tener en cuenta a los que no están en el equipo de gobierno, que también estará bien. También habrá que tenerlos en cuenta. A la oposición, en muchos casos... Estoy generalizando, y no es justo, porque algunas comarcas lo han hecho bien, y tengo que decirlo también, algunas comarcas lo han hecho bien, pero muchas lo han hecho mal. Muchas o algunas lo han hecho mal. Y el ejemplo más evidente es el de la comarca de Calatayud, que yo creo que ha errado en casi todo lo que ha planteado, y de forma importante. Pero algunas –también se lo reconozco, señor consejero– lo han hecho de forma adecuada. Pero la oposición no ha podido ni participar.

Pero es que, además, llega la comisión de seguimiento y tampoco ponen ningún representante de la oposición, solamente ustedes: el Partido Aragonés y el Partido Socialista. Con lo cual, mire, cuando cogen este programa, lo primero que hacen: dictaminar ustedes qué comarcas; segundo paso: que sean las comarcas las que digan qué proyectos –pero, eso sí, que no participe en absoluto ningún miembro de la oposición–. Tercer paso –bueno, porque ya hay que cerrar el círculo–, pues, la comisión de seguimiento, que tampoco estén. Con lo cual, ni cuando las eligen, ni cuando eligen los proyectos, ni cuando se hace el seguimiento está la comisión representada. Y por si acaso esto fuera poco, llegan ustedes y cuando se reúnen en las comarcas para poder explicar estos planes, en algún caso hay hasta algún representante del Partido Aragonés que no es de la Administración, que tampoco es de la comarca. No sé cuál sería la función de ese representante del Partido Aragonés en esas reuniones.

Mire, hay otro problema que también creemos que es importante y que tendremos que hablar, lógicamente, entre todos. Lógicamente, hay comarcas que tienen que aportar, o todas tienen que aportar seiscientos mil euros. No todas podrían aportar ese dinero, no todas tienen el mismo presupuesto, no todas tienen la facilidad de poderlo aportar o no. Porque luego, si las transferencias se han hecho para unos determinados servicios, ¿de dónde obtienen esos fondos las comarcas para colaborar con los seiscientos mil euros? Pues, solamente tienen dos opciones, señor consejero: una, el crédito, y otra, los ayuntamientos. En el crédito, sabemos adonde nos lleva, y los ayuntamientos no creo que estén en posición de colaborar de forma excesiva.

Mire, ya para terminar. Ha hecho usted un ofrecimiento que desde luego le recogemos. Entendemos que, posiblemente, seamos nosotros los que estamos equivocados en todo lo que he expuesto anteriormente. Posiblemente –y usted, seguro que lo dirá así–, no han hecho esa selección, en cierta manera, poco objetiva o arbitraria, o partidista, de las comarcas, ni de las actuaciones, ni de los pueblos a los que lleguen. Posiblemente, estemos nosotros equivocados, seguramente. Usted ha hecho un ofrecimiento y, desde luego, en todo lo que sea colaborar para algo tan importante y de tanta importancia para Aragón como va a ser este plan de desarrollo rural, nos va a tener usted a su lado. Eso sí, con dos matices, si me permite, señor consejero:

El primero, con criterios definidos, señor consejero. Criterios definidos, pactados y definidos entre todos, lógicamente. Con unos pilares básicos: la objetividad, el equilibrio y que sean equitativos. Y, sobre todo, que no se le dé ningún tinte partidista a ninguna de las actuaciones.

Y, por otro lado, señor consejero..., y aquí tengo que hacerle cierta referencia a un miembro importante de su equipo de gobierno, que desde luego así mal podremos llegar a acuerdos en algunas materias. No se puede ir ya mercadeando con ciertas actuaciones por los ayuntamientos en Aragón, y eso es lo que está haciendo algún miembro relevante de su equipo de gobierno; me imagino que no con su complacencia, lo doy por seguro. Pero también tenga en cuenta que para poder tratar un tema tan importante para nosotros, para el Partido Popular, el interlocutor válido, señor consejero, es usted.

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.

Turno del Grupo Parlamentario Socialista. Señor Sada, tiene la palabra.

El señor diputado SADA BELTRÁN: Gracias, señor presidente.

Me va a permitir, consejero, que, a pesar de que ha hecho una exposición amplia, expresa y bastante importante de lo que significa la ley, luego, después de las intervenciones de los distintos portavoces, permítame insistir un poquito en la importancia de esa ley, no vaya a ser que el árbol nos impida ver el bosque. Veamos primero el bosque y luego vamos a ver también el árbol, que también es importante el árbol que se ha comentado aquí.

Mire, la Ley, yo creo que hay que insistir en que es una Ley muy importante, porque es la primera vez que se acomete un plan de desarrollo integral global del medio rural. ¡Es la primera vez! Y, sobre todo, con un tema: que los alcaldes y todos los que tenemos posibilidad de decisión le damos mucha importancia. Porque planes podría haber habido antes, pero planes globales, integrales y con dinero encima de la mesa, que es lo importante, más bien pocos hasta ahora. Y eso, quería resaltar que lo que significa es un termómetro, es un indicador de las prioridades de este Gobierno de España, que es el primero que apuesta clara y contundentemente por hacer un plan de sostenibilidad en el medio rural.

Y ha explicado –no me voy a detener– que este plan nace con unos objetivos fundamentales, con tres objetivos fundamentales que desarrollan cuatro líneas de acción o cuatro acciones también importantes y que usted ha resaltado, y que afectan y dividen a las zonas rurales en tres zonas que se han dicho aquí ya repetidamente, para revitalizar las intermedias y las periurbanas, dándoles prioridad justamente en ese sentido.

Y vayamos ya a lo que es el árbol. Mire, yo, antes de empezar con los planes pilotos, antes le comentaba a alguno de los portavoces en privado una cuestión que le preguntaban a un alcalde que me antecedió en el puesto en mi pueblo, ¿no? Y que le preguntaban –alguien, un veraneante que viene de vez en cuando, que venía de vez en cuando–, le preguntaba: «¿Y qué hacéis por el pueblo, qué estáis haciendo por el pueblo?», y el alcalde –lo suscribo al cien por cien– le contestó: «Vivir en él, ¿te parece poco?». Pues, efectivamente, esto, que parece una anécdota, no es una anécdota: es recalcar la importancia que tiene la decisión de la gente que está en el territorio. Porque prefiero y preferiré el error de la decisión de la gente que vive en el territorio a los posibles aciertos de aquellos visitantes esporádicos en los mismos, lo preferiré siempre. Es trascendental la importancia y la implicación de la gente que vive en el territorio en la decisión sobre lo que ellos entienden por desarrollo rural.

Porque aquí se han dicho muchas cuestiones. ¿Cómo se han elegido las comarcas? Imagino que el consejero lo dirá. Pero de todas formas, primero, se trataba de que fuera un laboratorio. Hay ocho comarcas del Objetivo 1, del prioritario; dos del 2, y dos del 3. Por lo tanto, hay un equilibrio incluso mucho mayor hacia el Objetivo 1 que hacia los otros, que no representan lo que es el equilibrio en la región.

¿Por qué unas comarcas sí y otras no? Mire, señor consejero, haya seguido el criterio que haya seguido, evidentemente, si hay alguien, si hay una comarca que se queda fuera, evidentemente, siempre habrá problemas. Pero lo que había que hacer era estar en el sitio y en el lugar, hacerlo, con toda la posibilidad de las críticas, pero se ha conseguido que el 20% de los fondos vengan a Aragón, a unas comarcas que son bastante significativas, a trece de ellas, que son bastante significativas, y priorizando precisamente las que el propio plan, las que la propia ley también prioriza.

Y de eso es de lo que se trata. Y, por lo tanto, yo no quiero empezar a discutir si una comarca u otra. Hay una cuestión a la que nos tenemos que acostumbrar: a que los debates de las comarcas tienen que ser en las comarcas. Todos los grupos, prácticamente, tenemos representación, pero no se puede traer aquí una parte del debate que se puede realizar en las comarcas.

Miren, se han comentado comarcas como la de Calatayud. Le voy a dar un dato: se ha comentado que solamente a determinados municipios, etcétera; lo que no se ha comentado es que más del cincuenta por ciento de esos fondos van a planes generales de agricultura, de desarrollo de energías renovables, de planes turísticos... Eso es importante, y eso sí que también vertebra el territorio. Pero, señor Fuster y los demás portavoces, también vertebran el territorio la calidad y la cantidad de los servicios municipales, también vertebran el territorio la calidad y la cantidad, porque eso hace que la población esté viva, no solamente vaya de visita. Y lo fundamental para el desarrollo del medio rural es que los habitantes sigan manteniendo o nos sigamos manteniendo en el mismo.

Dicho esto y aclarado, y haciendo una reivindicación del poder de decisión, incluso del derecho a equivocarse, que tenemos la gente que vivimos en el territorio, sí que quiero hacer referencia a la propuesta que hacía el consejero ahora que empieza la realidad. Hasta ahora, han sido planes piloto; ahora empieza el desarrollo de la propia ley, con mucha posibilidad de una financiación muy importante. El consejero ofrecía una posibilidad de negociar, de pactar los criterios, hacia dónde queremos que esta ley se esté aplicando o se vaya a aplicar en nuestro territorio. Yo, desde luego, por supuesto, no tenga ninguna duda –supongo que no la tiene– de que, por parte de nuestro grupo, tiene la mano tendida, y no solamente la mano tendida, sino la posibilidad de hacer cuestiones concretas, propuestas concretas, en lo que nosotros entendamos que sea la mejor posibilidad de que ese desarrollo de la ley implique en nuestra tierra una mayor vertebración y un mayor desarrollo de nuestro medio rural.

Y yo creo además –espero, por lo que se ha dicho por parte de los otros portavoces– que, a pesar de las críticas sobre los planes piloto, yo creo que en estas Cortes todos los grupos hemos sido capaces en todo momento de ponernos de acuerdo en los temas fundamentales que significaban defensa de nuestro territorio, vertebración de nuestro territorio y una apuesta por el futuro de nuestro territorio, sobre todo, en este caso, del medio rural.

Por lo tanto, yo espero y deseo que todos los grupos recojan el guante que usted ha lanzado en esta tribuna, y, desde luego, no tenga duda de que, a la hora de trabajar, de consensuar, de plantear propuestas de cara a la implantación y al desarrollo de la ley, puede contar con nosotros.

Nada más, y muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor diputado.

El señor consejero puede responder a las cuestiones planteadas. Tiene la palabra.

El señor consejero de Medio Ambiente (BONÉ PUEYO): Muchas gracias, señor presidente. Gracias, señorías.

Bueno, yo esperaba que este debate fuese interesante, pero no tanto. Está siendo mucho más interesante de lo que yo creía.

En primer lugar, me gustaría dejar clara una cuestión previa: el Ministerio de Medio Ambiente ha planteado unos planes piloto, primera cuestión, antes de que se elaborase el borrador del Programa de desarrollo rural sostenible. Es decir, muchas de las cuestiones que se han incorporado en el borrador han sido fruto de los programas piloto que se han hecho en Aragón y en otras comunidades autónomas. Primera cuestión.

Segunda cuestión: Aragón se ha beneficiado del 20% de los recursos que el ministerio ha destinado a los planes piloto en toda España. Segunda cuestión, de momento, no discutible, porque son matemáticas.

Tercera cuestión: los planes se han elaborado por parte de las comarcas. Ustedes son los que aprobaron las comarcas, las leyes, en este Parlamento, ¿eh?, y, hasta ahora, los gobiernos comarcales y los plenos comarcales, porque de todo ha habido, eran quienes representaban las cuestiones en el territorio. Los planes los han propuesto las comarcas, y, en algunos casos, han sido modificados por Madrid y, en otro, por nosotros –esta es una cuestión importante–, ajustados, como digo, por el ministerio, y que, al final, Aragón ha traído de Madrid 20,5 millones de euros.

Esto es lo importante, esto es lo que es incuestionable; ahora, las interpretaciones que cada uno pueda hacer. Pero, bueno, voy a tratar de responder a las cuestiones que ha planteado cada grupo.

Chunta Aragonesista. No le asuste, señor Fuster, coincidir con el Gobierno, no le asuste; si no coincide con el Gobierno, nunca llegará a él, tiene que ir coincidiendo primero para poder llegar después. O sea, que no le asuste coincidir conmigo, que en estos momentos represento al Gobierno –en clave de humor, para empezar más dulcemente–. Algún día, como digo... Bueno, lo de coincidir es bueno, no es malo.

¿No se han hecho bien las cosas? Mire, niego la mayor, señor Fuster, niego la mayor. Es su opinión contra la mía y los datos que usted ha dicho contra los que yo voy a dar aquí. Las cosas se han hecho muy bien, las cosas se han hecho muy bien, y pretendemos que se hagan todavía mucho mejor, y, si ustedes quieren, se harán supermejor; si no quieren, las haremos ajustadas a la ley, y, si ustedes quieren, las haremos estupendamente. Pero las cosas se han hecho bien, porque la visión que usted da es una visión sesgada, una visión interesada, como demostraré a continuación.

¿Quién ha decidido las comarcas? Pues, mire, muy fácil: el Ministerio de Medio Ambiente y nosotros. Porque estamos hablando de programas piloto, y el ministerio tenía unos intereses y nosotros nos hemos sujetado a los intereses del ministerio: mire, quería que estuviesen comarcas fronterizas, quería que estuviesen comarcas con unos índices de población muy bajos, quería que hubiese comarcas con capitales de comarca muy grandes (por eso pusimos Cinco Villas y pusimos Calatayud), quería que hubiese comarcas donde la actividad empresarial se hubiese transformado en los últimos cincuenta años de forma importante (Cuencas Mineras), y, con el ministerio, fuimos pactando, uno a uno, los territorios que a él le interesaban para, junto con los programas piloto de otras comunidades autónomas, poder sacar conclusiones que le permitiesen elaborar el Programa de desarrollo rural.

Esta es la realidad. ¿Y eso está mal?, ¿eso está mal? ¿Eso es no aplicar la ley, señor Gamón? ¿Eso está mal? ¿Qué tiene de malo eso, el que el Gobierno de Madrid (Ministerio de Medio Ambiente Rural y Marino) y el Gobierno de Aragón, en una experiencia piloto previa, decidan meter diferentes tipologías de territorios para sacar conclusiones para hacer un programa? Eso no está mal. Sobre todo, no está mal si eso a Aragón le ha beneficiado en 20,5 millones de euros; sobre todo, no está mal si Aragón, con eso, se ha llevado el 20% de lo que el ministerio tenía para Madrid.

Yo me quiero imaginar..., bueno, no me lo quiero imaginar si el ministerio hubiese hecho estos programas piloto y en Aragón no nos hubiésemos enterado y no hubiésemos traído ningún millón de Madrid: me hubiesen machacado, al vicepresidente en la Comisión Mixta esa, que ¿qué hace en la Comisión Mixta? ¡Pues ya hemos traído 20,5 millones de euros!, lo que no se han llevado otras comunidades autónomas. Si hubiese sido así, la comparecencia sería de otro color, de otro color, es decir, si traemos 20,5 millones de euros, la quinta parte de lo que el ministerio ha destinado a los programas piloto en toda España, mal; si no los traemos, peor... ¿En qué quedamos?, ¿en qué quedamos? Porque esto, afortunadamente, queda registrado en el Diario de Sesiones, queda registrado.

Por lo tanto, las comarcas las hemos decidido el ministerio y el Gobierno de Aragón. Y mire usted, en la ley, que tan bien se conoce usted y que usted ha participado tanto y que tantos aspectos contempla de su participación en el Parlamento de la nación, no dice en ningún lugar cómo se tengan que elegir las comarcas. ¿Lo dice?, ¿habla de que, para elegir las comarcas, habrá que hacer un proceso de participación? No es cierto, ¿eh? Luego le leeré lo que dice la ley en relación con el proceso de participación.

Bien, de cualquier manera, miren, a veces tengo dudas de que estas explicaciones sirvan para algo, porque a mí, una vez, un amigo una vez me dijo: «Mira, Alfredo, hay cosas que, depende de a quién, no vale la pena ni que se las expliques, ¿eh?, porque, hagas lo que hagas, ¡tampoco te va a entender...!». Pero, bueno, yo soy persistente, tozudo, aragonés, y vamos a ver, vamos a ver qué sale de todo esto.

Ya me ha aclarado usted lo del 80%, ya no le respondo aquí, porque no entendía lo del 80% de la aportación. ¿Que lo aportamos el Departamento de Medio Ambiente? Lo aportamos el Gobierno de Aragón. El Departamento de Agricultura el primer año tuvo posibilidad económica de hacerlo, el segundo no la ha tenido, y ahora, pues, bueno, se han implementado en diferentes departamentos partidas, porque este es un programa horizontal del Gobierno, no solo del Departamento de Medio Ambiente, aunque, evidentemente, en mi departamento es donde está la Ley de desarrollo sostenible, y, en el de Agricultura, de desarrollo rural. Entonces, bueno, este es un programa –yo creo– muy amplio. Madrid pretende también que entren los ministerios, espero que lo consiga.

¿Por qué dice usted que no se ha contado en las comarcas con la gente, con la participación de la gente de las comarcas?, ¿por qué dice usted eso? ¡Pues no es verdad! En la comarca de La Jacetania tiene usted dos representantes en el Consejo Comarcal, yo me reuní el otro día con el Consejo Comarcal de la comarca de La Jacetania y estaban allí y nos felicitaron... [El diputado señor FUSTER SANTALIESTRA, del Grupo Parlamentario Chunta Aragonesista, se manifiesta desde su escaño en los siguientes términos: «La excepción».] ¿Cómo que la excepción?, ¿cómo que la excepción?: ¡y en el Somontano de Barbastro!, ¡y en el Maestrazgo!, ¡y en el Matarraña! Le hablo de muchas comarcas donde los acuerdos se han alcanzado por unanimidad, pues porque tienen la cultura, la posibilidad de alcanzarlos por unanimidad. ¿Por qué dice usted eso? ¡Falta usted a la verdad! Es posible que, en algún acuerdo... Mire, yo he ido a alguna comarca donde, en lugar de reunirme con el Consejo Comarcal, me he reunido con el equipo de gobierno..., bueno, ellos tendrán sus claves; al final, son el equipo de gobierno. Pero esa no es la mayoría, esa no es la mayoría: en la mayoría de las trece comarcas, los acuerdos se han adoptado en muchas de ellas por consenso; en otras, por unanimidad, mayoritaria. Yo no sé por qué usted plantea esto, no es verdad, ¿eh?, no es verdad; créame, sinceramente, señor Fuster, no es verdad.

Y luego me saca el tema de las actuaciones y me saca actuaciones de arreglo de una calle. Hombre, entre trescientas cincuenta actuaciones, no es difícil encontrar el arreglo de una calle, no es difícil. Que, por cierto, también están dentro del Programa de desarrollo rural sostenible, primera cuestión, ¿eh? Infraestructuras básicas de interés municipal y comarcal, territorial, también están, pero no son las mayoritarias.

Luego le diré..., bueno, se lo digo ya ahora, o se lo diré a continuación porque le contestaré a Izquierda Unida: yo creo que ha hecho usted una intervención, señor Fuster, muy sesgada, y me duele que la haga, porque usted es un hombre que, además, pertenece a un partido político que tuvo mucho que ver..., todos, pero ustedes tuvieron mucho que ver en el proceso de comarcalización. ¿Y ahora resulta que ponemos en duda que los acuerdos que alcancen las comarcas tengan la soberanía del territorio? Me ha sorprendido terriblemente, de verdad.

Y una observación muy importante, para que usted no juegue con las palabras: la participación que establece la ley no habla en ningún momento de participación en las comisiones de seguimiento. Usted ha dicho: ¿dónde está la participación de las comisiones de seguimiento? ¡En ningún lado! ¡Es que la ley no dice eso! Es que las comisiones de seguimiento de los convenios no es donde la ley plantea la participación, la participación la ley la plantea en el artículo 2, en donde dice: «Son objetivos generales de la ley...», apartado g), «fomentar la participación pública en la elaboración, implementación y seguimiento de los programas de desarrollo rural sostenible [atienda, ¿eh?] a través de políticas de concienciación, capacitación, participación y acceso a la información». Eso dice la ley, y eso lo vamos a hacer, y lo van a hacer las comarcas. Algunas ya lo han hecho, como le ha dicho el señor Peribáñez, que han hablado con organizaciones empresariales, organizaciones sindicales, organizaciones ecologistas, organizaciones ciudadanas, para implementar muchas de las actuaciones.

De cualquier manera, mire, esta es una propuesta que se ha hecho, la de si ustedes quieren participar en un proceso político, de acuerdo político, que no lo dice la ley tampoco, ¿eh? Si ustedes quieren, bien, y, si ustedes no quieren, no pasa nada, ¿eh?, que este Gobierno tiene mayoría suficiente para sacar este programa adelante y muchos más. Por lo tanto, esta es una oferta que el Gobierno y los partidos que lo sustentan –y esto va para más de un portavoz, señor Gamón– hacen a los partidos políticos. Ninguna obligación, ¿eh?, ¡ninguna obligación! A ver si va a resultar que tienen razón quienes me dicen a veces que para qué damos participación a los partidos políticos..., ¡igual tienen razón!, igual tienen razón.

Por lo tanto, que estos temas queden claros, queden claros. Yo aguanto lo que haga falta aguantar, pero hay cosas que hay que dejarlas muy claritas, porque quedan en el Diario de Sesiones.

Bien, de cualquier manera, yo estoy convencido, señor Fuster, de que usted participará cabalmente en este proceso, porque es un proceso en el que cree, y pasaremos página de los quince programas piloto, que es la quinta parte de lo que puede ser el Programa de desarrollo rural sostenible, y trabajaremos sobre las otras cuatro quintas partes, que en mi pueblo son más cuatro quintas partes que una quinta parte. Por lo tanto, yo estoy convencido de que trabajaremos y usted hará aportaciones importantes, lo mismo que lo hizo en la ley, que lo hará en este programa, yo estoy convencido de eso. Solo le pido una cosa: lealtad en la participación, ¿eh?; debate, el que haga falta, pero lealtad, ¿eh?, las cosas claras desde el primer momento. Si no, es preferible que hablemos y dejemos las cosas como están. A algún otro portavoz también se lo diré después –no precisamente al señor de Izquierda Unida, no le voy a decir eso–.

Señor Barrena, hombre, yo esperaba de usted un discurso un poquito diferente al del señor Fuster, se lo digo sinceramente, porque el señor Fuster se prepara bien las intervenciones, pero usted, muy bien, muy bien, y me ha hecho un discurso parecido al de él: sacando conclusiones de determinadas actuaciones aisladas de las trescientas cincuenta.

De verdad, créame, señor Barrena, lo que a usted le han informado es una pequeña parte del conjunto de la información. Mire, en los trece convenios que, se han firmado, hay programas como programas de marca territorial (por ejemplo, en el Maestrazgo), programas de turismo ornitológico (todo un recorrido, todo un circuito, cincuenta kilómetros de senderos en la comarca de La Jacetania), programas de mejora de paisajes urbanos en Los Monegros, programas relacionados con los planes de energías renovables distribuidas, con cientos de pequeñas microinstalaciones que se van a hacer en el territorio, que es un programa común para todas las comarcas; programas como la recuperación de determinadas infraestructuras (como la estación de Cretas en el Matarraña, como equipamiento de carácter comarcal), programas relacionados con el contrato de mantenimiento del paisaje (de la gestión sostenible de los purines, que afecta a más del ochenta por ciento de los ganaderos y agricultores), apoyo a fórmulas de comercialización de la fruticultura en la comunidad de Calatayud, programas específicos para la ganadería extensiva... Hay programas muy interesantes, de verdad, señor Barrena.

Mire, a nosotros el ministerio nos ha felicitado, ha felicitado a Aragón: primero, por la calidad de los proyectos que ha presentado y, después, por los niveles de ejecución. No lo haremos tan mal. Yo, de todos modos, estoy convencido de que, cuando nos metamos en ese proceso que estamos planteando, tendrán más información, lógicamente, tendrán más elementos de juicio, y estoy seguro de que nosotros tendremos también puntos de vista y aportaciones importantes que desde su grupo político nos harán. Pero, bueno, simplemente, lo que quería era poner de manifiesto que la información es más amplia y que, precisamente en ese proceso, lo podemos corregir, ¿no?

Muchas gracias, señor Peribáñez, por la referencia que usted hacía a que, de cada tres presupuestos, es como si las comarcas tuviesen cuatro. Mire, yo lo voy a presentar de otra manera diferente: la sección 26 tiene cincuenta y cinco millones de euros en el presupuesto del año 2010; en cinco años, son doscientos setenta y cinco millones de euros, más o menos. El Programa de desarrollo rural sostenible, si sumamos los cuarenta y ocho millones más los doscientos cuatro, más o menos, que puedan resultar –ya lo veremos, de acuerdo con la proporcionalidad de lo que representamos–, supone aproximadamente doscientos cincuenta millones de euros. Es decir, el Programa de desarrollo rural sostenible va a permitir que las comarcas aragonesas tengan el doble de presupuesto en los próximos cinco años. Esto significa un impulso –como diría mi jefe en mi partido, un pelotazo–, significa un impulso de que vamos a duplicar la capacidad para hacer cosas en el territorio, vamos a tener la oportunidad de establecer cuál es el modelo de desarrollo rural sostenible que queremos en Aragón, porque, con lo que ya tienen las comarcas, con lo que hacen otros departamentos y otros programas de desarrollo rural, y duplicando el presupuesto que hay en la sección 26, ¡es muy importante!

Por eso estamos pidiendo el apoyo y el acuerdo político, que no es indispensable, pero creo que es un gesto... no sé, de madurez, el plantear una cuestión que podríamos hacer solos, porque siempre lo haremos mejor y, sobre todo, garantizaremos una cosa: que esto tenga vigencia en el tiempo, que es muy importante.

De cualquier manera, muchas gracias por sus puntualizaciones y por la información que ha dado sobre la participación.

Termino ya, señor presidente.

Mire, señor Gamón, yo me he apuntado aquí un montón de cosas, pero mejor no voy a seguir el guión. No voy a seguir el guión porque ya le he contestado, en algunas respuestas a otros portavoces: cómo se han hecho los programas piloto, son anteriores al borrador de desarrollo rural, el ministerio ha planteado sus preferencias...

Pero le voy a dejar una cosa muy clara: mire, los planes los hacen las comarcas, con un proceso de participación que ya he leído cómo es; pero, al final, los planes los tendrán que hacer las comarcas. Cómo los hayan hecho las comarcas, yo no lo sé con detalle; sé bastante, pero, desde luego, no es la visión que usted y algún otro portavoz han dado. Es posible que en alguna comarca la participación haya sido muy escasa; en otras, no; en otras, no. Por lo tanto, cuando hablemos de que en alguna ha sido muy escasa, digamos que en otras ha sido suficiente y se ha acordado por unanimidad. Pues le voy a decir una cosa, señor Gamón: en la mayoría, en la mayoría. Es lo minoritario donde ha habido algún tipo de problema y el equipo de gobierno ha adoptado las decisiones pertinentes, lo minoritario, se lo digo sinceramente.

Pero, de su intervención, yo le quiero hacer una pregunta, no para que me la responda, porque no tiene turno: ¿de verdad ustedes quieren participar? El Partido Popular, ¿de verdad quiere participar en este proceso? Porque yo, antes de su intervención, estaba convencido de que sí, estaba convencido de que sí.

Si quieren participar, la puerta la tienen ahí para participar. Ahora, solamente le pongo una condición –yo, por lo menos, si estoy en este proceso y el Gobierno tiene a bien que esté–, la misma que le he puesto al señor Fuster: de cara, ¿eh?, de cara, con objetividad, leyéndose bien los papeles, informándose bien y diciendo lo que pone la ley y lo que pone el programa. Si es así, yo estaré encantado; si es así, yo estaré encantado. Pero le puedo asegurar –es una sensación personal– que, hasta que ha intervenido usted, estaba convencido; ahora tengo mis dudas. Pero, bueno, ya lo veremos, ya lo veremos.

Igual le he interpretado mal, señor Gamón. Pero, mire, cuando a alguien se le interpreta mal, cuando menos, el cincuenta por ciento de la responsabilidad la tiene el receptor, que soy yo en este caso, y el otro cincuenta por ciento, el emisor, que es usted, ¿eh?, es usted. Por lo tanto...

Yo no sé lo que estaré arreglando, señor Senao, pero le digo lo que hay, esto es lo que hay, a ver si va a resultar..., a ver si va a resultar que estamos ante un caso como aquel en el que, en lugar de dar las gracias, las pedía. ¡A ver si va ahora a resultar que estamos confundiendo los papeles!

Mire, ni ustedes tienen ninguna obligación de participar en el proceso que les proponemos ni nosotros tenemos ninguna obligación de ofrecérselo. ¿Vale? Que quede claro esto. Y la puerta estará abierta, ¿eh?, para entrar y para salir, porque, desde luego, el Gobierno ha tomado una decisión, y los grupos políticos que le apoyan, y es que este proyecto merece una participación política. ¡Adelante!, el que quiera, que participe. Pero yo creo que me he explicado con claridad, supongo; supongo que está bastante claro el tema... ¡Pues ya está!

Pues espero que nos veamos ahí, señor Gamón, trabajando con lealtad por el medio rural de Aragón y por los próximos años, estoy convencido, y que lo mío sea una sensación equívoca.

Y nada más.

Yo quiero terminar agradeciéndole al señor Sada su intervención, las aclaraciones que ha hecho, y resumiendo esta comparecencia –que agradezco, señor Fuster, porque yo creo que nos ha dado una oportunidad de movilizar la adrenalina, de que cada uno saque aquí lo que tiene que sacar y de que, al final, podamos converger en un acuerdo–, resumiendo de forma muy breve en lo siguiente: primero, el desarrollo de esta ley es una oportunidad que Aragón yo creo que ha aprovechado en su parte de proyectos piloto y que tiene que aprovechar en el desarrollo conjunto de la ley; que se han hecho las cosas bien, señor Fuster, señor Barrena y señor Gamón, se han hecho las cosas bien; que no se pueden coger elementos aislados y, desde ahí, tratar de establecer la generalidad; que hemos ejecutado un quinto del programa y que quedan cuatro quintos, y que yo tengo mucha esperanza en que estos cuatro quintos los abordemos desde un proceso de acuerdo, de debate, de enriquecimiento político.

Y que, bueno, ahí queda la oferta. Simplemente, lo que les pido es que trabajemos con el mayor espíritu de lealtad y para beneficio de este medio rural, que, como decía –creo– el señor Fuster, es la primera vez que una ley a nivel estatal va orientada a mejorar una de las cuestiones que nosotros siempre hemos dicho como más deficientes.

Por lo tanto, muchísimas gracias a quien ha propuesto la comparecencia del señor presidente, que yo he tenido la oportunidad de representarle hoy, y muchísimas gracias a la intervención de los portavoces. Espero que, al final, lo que quede sea esa posibilidad de alcanzar acuerdos políticos para desarrollar un programa de gran trascendencia para el 97% de nuestro territorio.

Muchísimas gracias, señor presidente, por su generosidad. Gracias.

CORTES DE ARAGÓN
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