Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón
Comparecencias -
Comparecencia de la consejera de Educación, Ciencia y Universidades al objeto de informar sobre las líneas generales del Departamento de Educación, Ciencia y Universidades en materia de ciencia e investigación.
Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón n°: 021 de Plenos (XI Legislatura)
Intervinienen: Pérez Forniés, Claudia - Guitarte Gimeno, Tomás - Lasobras Pina, Isabel - Civiac Llop, Fermín - Urquizu Sancho, Ignacio - Artieda Puyal, Ester
La señora consejera de Educación, Ciencia y Universidades (PÉREZ FORNIÉS): Muchas gracias, señora presidenta, y buenos días a todos, señorías.
Me permitirán que comience esta intervención retomando las palabras que utilicé en la Comisión de Educación, Ciencia y Universidades cuando les presentaba las líneas generales de todo el departamento y les decía que nuestra política se iba a sustentar en los cuatro pilares fundamentales, que eran la libertad, la calidad, la equidad y la excelencia. Y es en la excelencia donde se entronca la ciencia y la investigación, porque este Gobierno considera a la ciencia y a la investigación un motor fundamental que debe impulsar el crecimiento económico, el progreso y la excelencia.
El Estatuto de Autonomía de Aragón establece en su artículo 71.41 la competencia exclusiva para Aragón en investigación científica, que comprende la planificación, programación y coordinación de la actividad investigadora de la Universidad y de los demás centros públicos y privados, así como de la transferencia del conocimiento. También, el Estatuto de Autonomía de Aragón, en su artículo 28, establece como principio rector de la actuación de los poderes públicos aragoneses el fomento de la investigación, el desarrollo y la innovación científica, tecnológica y técnica de calidad.
En este sentido, quiero presentar a continuación la situación del sistema de I+D aragonés, pero me permitirán que tenga que contarles cómo encontré el sistema de I+D aragonés cuando asumimos el Gobierno en agosto pasado, aunque lo haga de forma muy breve. La situación en la que nos encontramos la ciencia en Aragón no era buena. Los datos que nosotros encontramos, y que espero mejorarlos, es que la inversión en ciencia en Aragón, es decir, el dato de I+D con respecto del PIB, era de un 1,12%, mientras que la media española es de un 1,44%, dato muy inferior a la media de Europa, que es de un 2,2% lo que se gasta en Europa en media de I+D con respecto al Producto Interior Bruto.
Además, en Aragón, la inversión en I+D por habitante, por persona, está en torno a trescientos treinta y un euros, mientras que la media española alcanza los cuatrocientos dos euros. Aragón ocupa la sexta posición, por debajo de Castilla y León, y está muy alejada en las inversiones en I+D de otras regiones, como Madrid, País Vasco, Cataluña, etcétera.
Por lo tanto, estas son las consecuencias de los últimos años de gestión, porque, miren, la política científica y la política de I+D es una política de largo plazo, en la que debemos llegar a acuerdos y consensos, porque no puede llevarse a cabo ninguna política cortoplacista.
En los últimos ocho años, en algunas cuestiones perdimos. ¿Y por qué les digo que perdimos? Pues, miren, en las convocatorias de financiación básica a los grupos de investigación reconocidos por el Gobierno de Aragón hubo importantes recortes, recortes de hasta el 30% del presupuesto. Es más, en la última convocada por el Gobierno anterior, la correspondiente al periodo 2023-2025, se modificaron las bases reguladoras, de tal forma que la cuantía de la ayuda que recibió el grupo de investigación se calculaba en función del número de investigadores que componía el grupo, es decir, a peso. No se daba la cuantía en función de los criterios de excelencia, de las publicaciones, de los méritos que tenían esas personas que componían los grupos. Este tipo de criterio no fomenta ni busca premiar la valía del grupo de investigadores, sino que lo que busca es repartir un café para todos, y eso conllevó el desmotivar a muchos de los investigadores aragoneses.
En cuanto a la captación de talento investigador de excelencia, realizado principalmente en esta comunidad autónoma por la Fundación Arais, la pasada legislatura también fue pésima y sombría, porque les puedo decir que no se retuvo en nuestros centros a esos investigadores excelentes, ni fuimos capaces de atraer. En la convocatoria del año 2020 —y soy consciente de que fue el año de la pandemia y del COVID—, se ofertó solamente algún contrato temporal de un año, pero en el año 2022, se ofertaron ocho contratos y la agencia no fue capaz de cubrirlos. Solo se cubrieron cuatro contratos de investigadores excelentes.
Otro de los graves asuntos que nos encontramos al llegar a la consejería fue que la estrategia de especialización inteligente, la S3, nos la encontramos en un cajón, un borrador, y que estaba pendiente de la aprobación. La S3, para Aragón, que comprende el periodo 2021-2027, es un pilar fundamental para articular las políticas públicas de I+D+i, que desarrollará el Gobierno de Aragón con el fin de conseguir un desarrollo inteligente de Aragón, basado en sus fortalezas. Debido a retrasos en su desarrollo y redacción por parte de la anterior consejería, éramos la única región de España que no tenía la estrategia aprobada por parte de la Comisión Europea. Y esto no es baladí, señorías. Hay que señalar que la aprobación de la S3 era un requisito necesario para la recepción, para poder optar y para poder obtener fondos Feder por parte de Aragón.
Y hablando de los fondos Feder, la ciencia y la investigación se quedaron sin fondos estructurales para el periodo 2021-2027, cero euros dejó programados el anterior Gobierno. Así demostraron lo que les importaba la ciencia.
Durante el periodo 2014-2020, de los fondos Feder, se asignaron 6,7 millones de euros para ayudas a grupos de investigación, proyectos de I+D y para infraestructuras científicas. Para el Feder del año 2021 al 2027, aunque hay asignados muchos millones, para los programas científicos hay cero euros. Pero esa desidia, que pensé yo en un primer momento que era desidia, no era fortuita, porque tenía una causa política, que es lo que me parece más criticable, ya que entre los repartos del poder del Gobierno anterior, algunos no daban fondos Feder a unas consejerías y, a cambio, las otras consejerías, en represalia, no elaboraban la estrategia S3, que, repito, lamentablemente, si no la teníamos aprobada antes de que acabara el año 2023 —la aprobamos el 20 de diciembre con el Gobierno del presidente Azcón—, no íbamos a poder otra vez ir a las convocatorias futuras de fondos Feder. Esto es lo que ocurre cuando la ciencia está en manos de personas que no apostaban por ella. Pero yo espero que seamos capaces de revertir esa situación y de revertirla de una forma, al menos, espero que brillante.
Y partiendo de este punto de análisis, desde el departamento fijamos una serie de objetivos estratégicos para la legislatura de manera que, aprovechando los puntos fuertes del ecosistema, seamos capaces de paliar las debilidades detectadas que, por supuesto, tenemos. Por eso, hay que evaluarlas, reconocerlas e intentar atacarlas. Estas se materializarán en un objetivo general, que es crear y desarrollar políticas científicas que busquen la excelencia y la transferencia de conocimiento. Buscaremos la excelencia en todos los aspectos de la investigación, en las personas, en las entidades, en las infraestructuras, en la gestión y, por supuesto, en el papel que la ciencia tiene que tener en la sociedad. Para ello, lo primero que ha hecho el Gobierno del presidente Azcón es aumentar el presupuesto de estas partidas en un 16% en el año 2024.
Así que, como les decía, entre las actuaciones más novedosas, y siguiendo ese camino de la búsqueda de la excelencia, no solamente lo vamos a aplicar a los individuos, a las entidades, a las infraestructuras, sino que vamos a reforzar aspectos tan importantes como son los procesos de evaluación, de los que yo hablo muchísimas veces en esta tribuna, porque tienen que ser más transparentes, porque tenemos que usar mejores prácticas —y ya lo estamos haciendo—, porque tenemos que retribuir de forma adecuada a los evaluadores externos que llevan a cabo esas evaluaciones, así como debemos también fomentar la sinergia de todos los fondos utilizados en las actividades de I+D+i (investigación, más desarrollo, más innovación), que debemos descargar de cargas administrativas, así como la ciencia y la sociedad deben estar presentes en nuestro objetivo de excelencia, como les decía, y será una de nuestras principales misiones la de desarrollar las vocaciones científicas.
En mi segundo turno de intervención, detallaré cómo esperamos conseguir cada uno de estos objetivos que acabo de esbozar y que están contemplados en nuestro presupuesto del año 2024.
Muchas gracias. [Aplausos].
La señora PRESIDENTA: Gracias, señora Pérez.
Seguidamente, turno de intervención del resto de grupos parlamentarios y agrupaciones parlamentarias por tiempo de cinco minutos, comenzando... ¿Señor Izquierdo?
¿Señor Sanz?
¿Señor Corrales?
Señor Guitarte, de Aragón-Teruel Existe.
El señor diputado GUITARTE GIMENO: Buenos días, señorías.
Señora consejera, para nosotros, la política científica es una de las principales herramientas de las que Aragón puede disponer para conseguir la cohesión territorial y para luchar contra la despoblación. La ciencia, construida desde la libertad de pensamiento, la independencia de los profesionales y criterios y metodologías científicos, es una de las bases para el desarrollo social, económico y cultural de Aragón y, desde nuestro punto de vista, también es una de las palancas más importantes para la vertebración territorial, que deberemos utilizar también como herramienta para corregir la brecha rural urbana.
En alguna ocasión, hemos defendido la necesidad de construir políticas que, sin negar perspectivas ideológicas, estén basadas en la ciencia, de consensuar leyes que tengan como base los conocimientos científicos. Y en estas Cortes de Aragón, lamentablemente, no siempre nos situamos en estas coordenadas. Una parte de la comunidad científica nos ha dicho —y es cierto— que necesitamos ciencia en el Parlamento, que necesitamos políticas públicas basadas en evidencias científicas. La ciencia está detrás de las decisiones mundiales, por ejemplo, sobre el cambio climático, de las vacunas o de las energías renovables, que son aplicaciones de la revolución científico-técnica.
La ciencia debe estar sustentando la política del agua y las evaluaciones ambientales de grandes centros de renovables o de macrogranjas, por ejemplo, y, sin duda, debería sustentar tanto las conclusiones de la Comisión de Investigación sobre renovables de estas Cortes como la Ley de Impuestos Ambientales sobre estas energías.
¿Ustedes creen que hemos anclado esa comisión y esa ley en los postulados científicos, o más bien en el peso de los agentes económicos y en las estrategias partidistas?
Hemos defendido propuestas para fortalecer los centros de investigación en Aragón, peticiones para abordar nuevos temas que necesitan la respuesta científica, como, por ejemplo, es el caso de los purines, su impacto medioambiental y las posibilidades de aprovechamiento mediante biogás. Igualmente, sobre las cuestiones de sanidad vegetal en agricultura o sobre proyectos de innovación en agroalimentación.
Los centros de ciencia, en cuanto centros de generación de conocimiento, son por sí mismos herramientas de cohesión territorial y de reducción de desigualdades socioeconómicas en zonas con riesgo de despoblación. Si reunimos un conjunto de proyectos estratégicos en ciencia y tecnología, alineados con el objetivo de revertir la despoblación, estamos seguros de que, en poco tiempo, fomentando la excelencia en el sistema científico, algunas líneas de investigación concretas podrían tener un alto impacto en la sociedad y en el territorio a través de la innovación y de proyectos tractores concretos, como lo que les vamos a plantear.
Obviamente, lo primero era tener aprobada la estrategia S3, como usted mismo ha dicho, porque, si no, realmente, la financiación sería muy difícil.
Pero nosotros queremos plantearle una serie de proyectos tractores, como podrían ser, primero, siguiendo el modelo de éxito de Atapuerca y el Centro Nacional de Investigación de la Evolución Humana en Burgos, la puesta en marcha de un centro nacional de investigación sobre paleontología de dinosaurios en Teruel, un centro que sería un paso más en la evolución de lo que ya se ha conseguido a través de la Fundación Conjunto Paleontológico Teruel-Dinópolis.
Segundo, planteamos que la Dirección General de Ciencia y el Departamento de Sanidad garanticen una valoración congruente del trabajo personal, investigador y docente clínico, y que se reconozca esa responsabilidad clínica y contribución científica con el valor y el peso que le corresponde.
Tercero, una vez asentado el concepto, se debe superar la barrera testimonial del Erasmus rural. De momento, se entiende como las prácticas universitarias en el medio rural. Está bien, pero debe aparecer un programa que permita evaluar los presupuestos para unas prácticas en general y deben reforzarse las prácticas universitarias en el medio rural. Es decir, se debe superar el estado actual de carácter testimonial.
Cuarto, hay que cualificar la capacidad formativa de determinados ámbitos del medio rural que son, en realidad, centros de prácticas universitarias al aire libre en geología, en biología, en astronomía, en patrimonio cultural. Es decir, crear la figura de aulas abiertas o talleres de formación universitaria en el Geoparque de Sobrarbe, en El Maestrazgo, en el Parque Geológico de Aliaga, en Galáctica o en las lagunas de Gallocanta, Alcañiz y Sariñena. Del mismo modo, con el románico, el mudéjar y las juderías.
Quinto, fortalecer los campos periféricos universitarios con nuevos grados que estén en la vanguardia de la formación universitaria y programas de investigación asociados: neurociencia, bioingeniería, ciencia de datos.
Sexto, continuar con el incremento de aulas de extensión universitaria de la UNED con programas de investigación asociados. Hemos llegado a Teruel, a Alcañiz, a Calamocha y debería llegarse a Utrillas, y fortalecer el atractivo de todas las que ya existen con aulas de la UNED con programas de investigación en Barbastro, en Calatayud, en Caspe o en Ejea.
Y séptimo, hay que multiplicar la capacidad de investigación universitaria focalizada en el medio rural, a través de trabajos de fin de máster y de tesis doctorales. Trabajos en biomateriales, en economía circular, en agronomía, en patrimonio cultural, en turismo, en comunidades energéticas renovables, mediante líneas de apoyo a la investigación y a la aplicación de su propio trabajo.
En efecto, la ciencia es una palanca que no podemos desaprovechar, es una de las principales palancas para la cohesión territorial, y ahí debe fijarse la acción el Gobierno.
Muchas gracias.
El señor vicepresidente primero (CELMA ESCUIN): Gracias, señor Guitarte.
Señora Lasobras.
La señora diputada LASOBRAS PINA: Gracias, presidente.
Buenos días.
Señora Pérez Forniés, bienvenida a este Pleno.
He tenido que hacer mucho esfuerzo para intentar escucharle, porque desde ese fondo, hay momentos en los que es imposible saber lo que se dice aquí en esta tribuna.
Desde Chunta Aragonesista, consideramos necesario que se continúe impulsando el Pacto de la Ciencia para aumentar la inversión en I+D+i y poder equipararnos a la media europea. Según los datos del 2023, España invierte en investigación —tengo estos datos— un 1,43% del PIB, la media europea está en el 12,15% y la media en Aragón está en el 1,12%. Pero sí que hay que decir el crecimiento de la inversión en Aragón en los diez últimos años ha sido de un 15,6%, situándonos en tercer lugar de crecimiento, tras el País Vasco y Cataluña.
Si realizamos un diagnóstico de las necesidades del ecosistema en I+D+i, nos encontramos con grandes retos: la excelencia científica, atraer y retener el talento, transferir el conocimiento o mejorar la coordinación de la gestión.
Hablando de la transferencia del conocimiento, nos gustaría conocer qué estrategias se están implementando para mejorar esa transferencia del conocimiento y tecnología desde las universidades y desde los centros tecnológicos, sobre todo, enfocados al sector productivo aragonés. Usted, en su primera comparecencia en la Comisión de Educación, nos dijo que la estrategia de especialización inteligente había tenido escasa transferencia de conocimiento científico hacia las empresas locales, y por eso nos gustaría conocer cómo se van a consolidar esas estructuras de investigación de cara a las empresas de Aragón. Esta estrategia fue un proceso participativo con muchos actores del ecosistema de I+D+i, el tejido productivo, y por eso es necesario aprovechar todas las posibilidades, desde el sector de las TIC, los centros tecnológicos vertebrados o las agrupaciones empresariales innovadoras.
Usted también ha dicho que había que establecer todos los mecanismos para captar el talento de los centros de investigación y evitar la fuga. Ya sabemos, señora Pérez, que para eso se necesita financiación. Si escuchamos las intervenciones de la directora general de Ciencia e Investigación, la señora Gayán, a quien le mando un abrazo desde aquí, verá cómo repitió muchas veces, a lo largo de los cuatro años de la legislatura que coincidí con ella, que era necesario ese aumento de financiación para atraer el talento. Y nos gustaría conocer qué mecanismos se han establecido.
También, por otro lado, nos gustaría conocer si se han tomado medidas para apoyar las convocatorias de grupos de trabajo para garantizar un calendario que permita desarrollar la actividad investigadora sin tener problemas de financiación.
Cambiando de tema, hace muy pocos meses, se presentó el superordenador Caesaraugusto IV, que permite dar un impulso a la capacidad investigadora. Es un proyecto de 2,2 millones de euros del Ministerio de Ciencia e Innovación, y nos gustaría conocer cómo, a través de ese superordenador, se va a impulsar el desarrollo I+D+i o cómo se va a trabajar, por ejemplo, con la iniciativa Aragón EDIH o la Universidad de Zaragoza, junto a Itainnova o el Instituto Aragonés de Fomento.
En cuanto a las cuestiones relacionadas con la perspectiva de género en temas de ciencia e investigación, nos gustaría conocer qué líneas se van a llevar a cabo para potenciar la participación de las mujeres en la toma de decisiones en materia de ciencia e investigación, cómo se van a impulsar las políticas de igualdad en el ámbito científico, tecnológico y académico, porque el dato lo dice todo: doscientos cincuenta y ocho grupos de investigación reconocidos, 54,64% son hombres y 45,36% son mujeres.
También nos gustaría saber si se va a desarrollar plenamente la Ley de Investigación de Innovación de Aragón, y si es así, con qué dotación económica se cuenta.
Y también, en cuanto al tercer Plan aragonés de investigación y desarrollo, este plan donde participaron cuarenta entidades, veintiocho investigadores, cincuenta y seis perfiles directivos, nos gustaría saber qué actuaciones se van a llevar a cabo de desarrollo digital y de aumento de la competitividad empresarial y social, porque para desarrollar este tercer PAIDi, tenemos una situación geográfica excelente en Aragón, tenemos una posición ventajosa para tener una capacidad de liderazgo y, sobre todo, somos especialistas en algunas áreas, como puede ser agricultura o medicina.
Hoy, también quiero poner en valor la Fundación Aragonesa para la Investigación y el Desarrollo, que tiene un reconocimiento de excelencia de la Unión Europea: novecientos congresos, veintitrés ponentes, más de un millar de artículos publicados y muchos premios. Es la tercera agencia de investigación autonómica, tras la vasca y la catalana. Y quiero poner en valor estos datos y sus trabajos, porque muchas veces no se valora suficientemente los trabajos realizados por el personal de investigación y científico, sobre todo en Aragón.
Por otro lado —ya finalizo, presidente—, en Aragón, se ubican cinco de las veintitrés infraestructuras científicas técnicas singulares que existen en España. No sé si nos puede contar algo más concreto sobre las inversiones del laboratorio subterráneo de Canfranc, el Observatorio Astrofísico de Javalambre u otros que dependen de su departamento.
El señor vicepresidente primero (CELMA ESCUIN): Gracias, señora Lasobras.
La señora diputada LASOBRAS PINA: Nos gustaría saber, para finalizar, qué iniciativas existen para fomentar la cooperación internacional y atraer proyectos de investigación a Aragón.
Gracias, presidente.
El señor vicepresidente primero (CELMA ESCUIN): Gracias, señora Lasobras.
Señor Civiac, tiene la palabra.
El señor diputado CIVIAC LLOP: Muchas gracias, señor vicepresidente.
Señorías, muy buenos días a todos.
La situación de la ciencia y la tecnología al acabar la anterior legislatura, después de los ocho años del Gobierno socialista, yo creo que no podemos dejar de comentarla, y se caracteriza por estas notas que voy a comentar a continuación: pues, por una falta de inversión suficiente debido a las restricciones presupuestarias y por la falta de vocación en fomentar la ciencia y la tecnología en el anterior Gobierno, una ausencia de una política integral, de hacer un plan global, de hacer una estrategia; un déficit en la colaboración público-privada, que lo vemos imprescindible; una escasa promoción del emprendimiento tecnológico, y también problemas en la atracción, en la retención y en la creación de talento. Sin talento, no hay ciencia, no hay tecnología ni hay investigación, señorías.
El Gobierno de Aragón, en estos últimos meses, está comenzando a revertir esta situación: ha aumentado la inversión un 16%, como acaba de decir la señora consejera, y entre sus objetivos, nos parece muy positivo cómo ha comenzado su intervención hablando del fomento de la excelencia, de la excelencia científica. Y me gustaría comentar brevemente, enlazando esto con la retención y la creación de talento, que este talento, además de retenerlo, además de captarlo, lo tenemos que crear. Se comienza creando el talento ya en nuestros institutos, en la ESO y en el bachillerato. Tenemos alumnos con talento, entonces, identifiquémoslos, démosles un diagnóstico adecuado y démosles también una atención educativa adecuada para que ese talento, esas futuras vocaciones, que muchas veces todavía se están creando en cuestiones científicas, no se malogren. Que no se nos malogre el talento en esos chavales de trece, catorce, quince años que están en el instituto y que, en algunas ocasiones, debido precisamente a sus altas capacidades, en lugar de destacar en los estudios, al contrario, tienen problemas de integración dentro de las aulas, incluso hay casos de fracaso escolar. Pues, habrá que darles una atención a estos chicos. Me consta que en el departamento hay una vocación, precisamente, de darles atención y de mejorar esta situación.
Desde luego, tenemos que reforzar las capacidades científicas, haciendo inversiones en nuevos laboratorios, en nuevos centros, pues, como es el caso del Parque Tecnológico Walqa, y ya se están comenzando a hacer muchas de estas inversiones. Hay que aumentar recursos en investigación y desarrollo.
Creemos imprescindible fomentar la transferencia del conocimiento científico. De nada vale crear conocimiento si no somos capaces de darle un valor, de ponerlo en valor, de transferirlo a organismos y a empresas privadas, para que creen puestos de trabajo, para que muchos ingenieros, muchos científicos, muchos físicos, muchos investigadores biosanitarios puedan desarrollar su labor, su vocación en territorio aragonés.
Desde luego, también consideramos imprescindible mejorar la eficiencia en la gestión, como ya se está comenzando a realizar, y yo creo que llevamos el camino adecuado en ese sentido. Tenemos que establecer —y yo creo que esto es de las cosas más importantes que quería decir esta mañana—, tenemos que establecer unos criterios claros y objetivos en la asignación de cantidades a percibir por la colaboración en proyectos de investigación. Tiene que haber unos criterios claros, objetivos y basados en los resultados. En ese sentido, tanto la mejora en la evaluación externa, como acaba de decir la consejera, como el fomento de la unidad de control interno para que fiscalice y evalúe los procesos de investigación dentro de la Universidad de Zaragoza, entendemos que sería una política adecuada.
Como he dicho anteriormente, respecto al aumento de la cultura científica entre los jóvenes, tiene que empezar por diagnosticar el talento, diagnosticar las altas capacidades en edades tempranas y aumentar la cultura científica entre los jóvenes, entre las chicas, pero también entre los chicos. No pongamos solamente el foco en uno de los sexos. Queremos científicos, queremos ingenieros e ingenieras, queremos físicos y físicas. Y queremos, sobre todo, que en el instituto se fomenten estas vocaciones.
El señor vicepresidente primero (CELMA ESCUIN): Gracias, señor Civiac.
El señor diputado CIVIAC LLOP: Gracias, señor vicepresidente. Voy acabando.
Estaremos atentos a su segundo turno de intervención, señora consejera.
Muchas gracias, señorías. [Aplausos].
El señor vicepresidente primero (CELMA ESCUIN): Gracias.
Señor Urquizu, tiene la palabra.
El señor diputado URQUIZU SANCHO: Muchas gracias, señor presidente.
Bueno, señora consejera, las primeras palabras que quería poner sobre la mesa es que no sé si es el día más adecuado para hablar hoy de esto. No sé si es el día más adecuado, cuando tenemos ahora mismo a la comunidad educativa bastante preocupada. [Aplausos]. Preocupados muchos padres y madres porque no saben si va a haber auxiliar de educación especial el próximo año en sus colegios. Tenemos a los profesores manifestándose en las puertas de los centros educativos, porque están viendo cómo comienzan ya los recortes en educación, con menos profesores en muchísimos lugares. Ayer se manifestaron en Zaragoza, en Teruel, en las puertas de colegios. Tenemos a municipios que están viendo cuestionados sus estudios, como Caneto, Utrillas, Caspe, por poner un municipio de cada provincia. Por lo tanto, hay inquietud en muchísimos lugares, o en Chiprana. Entonces, no sé si era la mejor comparecencia que hoy podía hacer usted y, si no, podíamos haber hablado de esto en algún otro momento, que seguro que habría momentos en el futuro.
Pero además de que no viene a hablar de cosas que le preocupan a la comunidad educativa, es que mañana tampoco va a estar aquí. Y eso, pues, también es algo importante. No tenemos muchos Plenos al cabo del mes, y si usted, además, evita venir aquí a dar explicaciones, no me está evitando a mí ni a mi grupo, a quien está evitando es a la comunidad educativa, que es la que está esperando respuestas.
Por lo tanto, señora consejera, lamentamos que esta sea su actitud respecto a las Cortes de Aragón y que no quiera rendir cuentas de su gestión, que es lo que tendría que estar haciendo, y a dar explicaciones en momentos tan preocupantes como es ahora mismo este final de curso escolar y el comienzo del próximo, con su planificación.
Pero dicho eso, vamos a hablar de ciencia e innovación. Cinco minutos es muy poco para un tema tan importante —seguramente, esto merecería mucho más tiempo—, pero comenzamos diciendo que compartimos con usted algunas cosas. Compartimos que es una política a largo plazo por dos motivos: en primer lugar, porque muchas de las cosas que usted va a hacer ahora van a tener efecto dentro de cinco o seis años, van a trascender seguramente esta legislatura, y eso, para los gobiernos, hacer políticas que a veces llevan estos horizontes temporales, pues, no es sencillo. Y en segundo lugar, porque la ciencia e innovación implica a muchos actores, implica a muchísima gente: implica a la comunidad científica, implica a las empresas privadas, a los centros de transferencia, a la universidad, a muchísimos actores.
Por eso, en el año 2016, el Gobierno de Javier Lambán hizo un Pacto por la Ciencia, que en dos años, se habrán cumplido diez años, y la primera propuesta que le queríamos poner sobre la mesa es que, quizás, sería un buen momento para empezar a revisar todos los efectos que ha tenido ese pacto, y, quizás, dentro de dos años, en el 2026, sería un buen momento para empezar ya a trabajar en un nuevo Pacto por la Ciencia en nuestra comunidad autónoma. Podríamos empezar ya a hablar de un nuevo pacto que revise lo que se hizo hace unos años, que, como le voy a decir, el balance no es tan catastrófico como el que ustedes intentan presentar, sino más bien bastante positivo, con luces y sombras, como toda política pública, pero que merecería la pena ponerse a trabajar ya en un nuevo pacto que corrija, seguramente, lo que tengamos que mejorar en nuestro territorio.
¿Qué es lo que nos tenemos que poner como objetivo? El primero es la internacionalización. La ciencia, o es internacional o no es. Es decir, que la ciencia, el lenguaje científico es el lenguaje de la internacionalización. Yo sé que hay mucha gente que viene aquí a hablar de su pueblo, pero creo que cuando hablamos de ciencia, es algo mucho más serio que hablar del pueblo de uno o de hablar de cosas muy locales. La ciencia es algo internacional.
Y si hay una institución, una fundación que hay que empezar a poner en valor es ARAID —ya se ha hablado de ella—. El último presupuesto es de tres millones setecientos mil. ¿Es mucho o poco? Pues miren, en el año 2016, cuando se hizo el Pacto por la Ciencia, era de un millón setecientos mil. Ha aumentado un 117% desde el año 2016 hasta ahora. No está nada mal. Usted, que decía que la gestión era muy catastrófica, pues, un 117% de aumento en ARAID, en la fundación, está muy bien. Ojalá usted pueda presentar ese balance en unos años. Pero si nos comparamos con Ikerbasque o nos comparamos con ICREA, el presupuesto es de treinta millones de euros. Estamos muy lejos de las principales fundaciones a la hora de atraer talento. Ahí tiene un desafío. Solo en ICREA, creo que el 97% del presupuesto se dedica a pagar nóminas de los investigadores, y el 3%, para el funcionamiento de ICREA. Así que fíjese si podemos mejorar ARAID, en presupuesto y en gestión, y ahí tiene un importante desafío para poder introducir y traer talento a nuestro territorio, a nuestra comunidad autónoma, para tener líneas de contratación de investigadores y también infraestructuras de excelencia académica.
En segundo lugar, todo lo que tiene que ver con el capital humano. No sé si contratar a ciento treinta ayudantes doctores y quinientos asociados es la mejor forma de mejorar el capital humano. Creo que si quiere atraer talento, nadie se va a venir a nuestra comunidad autónoma por mil trescientos euros al mes o mil cuatrocientos euros al mes. Si usted quiere traer un buen investigador de algún otro lugar, ya sea de España o del extranjero, tienen que ofrecer plazas mejores, no solo plazas de ayudante de doctor. Tienen que tener una política más ambiciosa de capital humano en los centros de investigación y en la captación de personal permanente. Porque los datos lo dicen todo. Si uno mira el ranking de Shanghai, nuestra universidad está entre las veinte de las cincuenta universidades públicas, es decir, está en la fase intermedia, tenemos por delante a bastantes.
Pero un indicador que puede ser interesante y que le invito a que usted trabaje sobre él es la internacionalización de nuestra universidad de cara al profesorado. Mire, usted procede del Departamento de Economía. Compare su departamento con el de la Universidad Carlos III: la Universidad Carlos III, el Departamento de Economía, tiene cincuenta y siete profesores permanentes, de los cuales, el 77% tienen doctorados extranjeros, y el 25% tienen un doctorado en una universidad española que no es la Carlos III. Solo un profesor tiene el doctorado por la Carlos III. Eso es internacionalizar y abrir una universidad y un departamento.
El señor vicepresidente primero (CELMA ESCUIN): Señor Urquizu.
El señor diputado URQUIZU SANCHO: Voy acabando, señor presidente.
Por lo tanto, algo tenemos que hacer para ir cambiando estas dinámicas, porque hay otras universidades en nuestro país que lo están haciendo, y que la Pompeu Fabra o la Carlos III, que están entre las mejores del mundo...
El señor vicepresidente primero (CELMA ESCUIN): Señor Urquizu.
El señor diputado URQUIZU SANCHO: Sí, señor presidente, acabo.
El señor vicepresidente primero (CELMA ESCUIN): Acaba, no, finaliza.
No tiene la palabra. Señor Urquizu, no tiene la palabra. Ya ha acabado.
Continuamos.
Siguiente. Señora Artieda, tiene la palabra.
[Aplausos].
La señora diputada ARTIEDA PUYAL: Gracias, señor presidente.
Buenos días a todos.
Parece que la ciencia le importa poco a usted, señor Urquizu. Si quieren hablar del inicio del curso que viene, hablamos. [Rumores].
El señor vicepresidente primero (CELMA ESCUIN): Un momento, señora Artieda. Un momento. Por favor, bancada del Grupo Socialista, manténganse en silencio.
La señora diputada ARTIEDA PUYAL: Le voy a contar lo que hizo el señor Faci el año pasado. Cogió, de hecho, una “bomba de humo” en las direcciones provinciales, dejándola sin personal y se fue de vacaciones. Esa es su forma de gestionar. [Aplausos].
Sin embargo, la señora Pérez ha dicho, por activa y por pasiva, que no va a haber recortes, pero a ustedes lo que les gusta es encender a los padres y sacar las camisetas de colores del armario. [Aplausos]. Y para gestionar, lo que ha hecho la señora Pérez —y me centro ya en la ciencia—: en primer lugar, en su Dirección General de Ciencia, seleccionó a una científica de referencia para dirigirla, que conoce todos los entresijos del sector de la investigación y que ha podido sacar una foto muy clara de cuáles son las fortalezas y las carencias de la ciencia aragonesa.
En 2022, la inversión en ciencia representaba el 1,1% del PIB frente al 1,4% de la media nacional, y muy por debajo de regiones punteras como Madrid, Navarra o el País Vasco. La estrategia de especialización inteligente, S3, necesaria para poder acudir a los fondos Feder, estaba sin hacer. ARAID no conseguía retener a los investigadores, al ofrecer solo contratos temporales en lugar de indefinidos. Se repartían fondos, como ha dicho, a peso, por número de investigadores y no por los resultados obtenidos por los grupos, por lo que se perdía competitividad. Y así, un suma y sigue que hacía de Aragón un lugar con poca capacidad de atracción para los nuevos investigadores.
Ha tenido que ser este Gobierno, el de PP-Vox, el que mejore la financiación de la I+D+i aragonesa, con once millones de euros, para poner unos cimientos que permitan retener y atraer otro de los pilares básicos de la ciencia: el talento. En estos nueve meses, la señora Pérez se ha centrado en que este talento no se vaya y en atraer nuevo, sacando nuevas convocatorias para la contratación de investigadores predoctorales, sesenta y cinco con contratos de cuatro años de duración; convocatorias para doctores júnior, que antes se tenían que ir a otras comunidades autónomas, y doce contratos indefinidos para la atracción de investigadores sénior, con una trayectoria excelente a través de la Fundación ARAID.
Cuidar a los investigadores es cuidar de la ciencia de nuestra comunidad. Y pese a que no es competencia de esta consejería, me consta que ya se está avanzando en el borrador para el reconocimiento de las carreras investigadoras, tanto del IAF como del CITA, una demanda histórica de los investigadores que el Gobierno del señor Lambán fue incapaz de solucionar.
Y nos queda el tercer pilar de la ciencia: crear un ecosistema propicio para la investigación, donde existan unas infraestructuras adecuadas para realizar los proyectos y que, además, no sea únicamente el sector público el que apueste por el I+D+i, sino que las empresas sean otro de los tractores de la investigación y la innovación.
Aragón cuenta con infraestructuras de primer nivel en el ámbito de la investigación: diez institutos de investigación de la Universidad de Zaragoza y cinco instalaciones científico-técnicas singulares, que dotan a los investigadores de medios técnicos y materiales necesarios para realizar sus investigaciones de una forma eficaz. Además, este Gobierno es capaz de atraer empresas que dan gran valor a la investigación y al desarrollo, empresas en las que la transferencia del conocimiento entre los equipos de investigación y los de producción está al orden del día y que pueden ayudar, con su saber hacer, al resto de empresas de la comunidad a potenciar la transferencia científica. Transferencia que, por otro lado, también se está potenciando desde la consejería, con la participación en foros como el Fondo Transfiere de Málaga, donde por primera vez se dio visibilidad a las investigaciones aragonesas, con la convocatoria de ayudas para la contratación de personal especializado en gestión, transferencia y marketing de la investigación, o con la promoción de eventos de divulgación científica.
¿Y qué pasa cuando se dan las mejores condiciones posibles para investigar? Pues, que se llega a la excelencia. Y señora Pérez, tendrá al Grupo Parlamentario Popular para llegar a esa excelencia.
Muchas gracias. [Aplausos].
El señor vicepresidente primero (CELMA ESCUIN): Gracias, señora Artieda.
Señora consejera.
La señora consejera de Educación, Ciencia y Universidades (PÉREZ FORNIÉS): Gracias, señor presidente.
Gracias, señor Guitarte, por sus palabras —ya las hemos escuchado otras veces— con relación a su preocupación en relación con la ciencia y a su poder vertebrador del territorio.
Gracias a también la señora Lasobras por sus preocupaciones y por el elogio que ha hecho de la Fundación ARAID. A mí me parece que la Fundación ARAID es una de las fundaciones de atracción de talento de las que debemos estar más orgullosos. A lo largo de todos los años de vida de esa fundación, siempre me han escuchado a mí decir que yo no he venido a destruir nada, sino a construir sobre los cimientos que otros gobiernos han hecho. Gracias por el esfuerzo que ha hecho por escucharme, que me decía que no me oía bien.
Y gracias al señor Civiac por poner en valor la necesidad de coger ese talento cuando la gente es pequeña, cuando es joven. Ese talento que tenemos que generar, fomentar, atraer y promocionar, y en eso estamos, y eso se hace desde pequeños. Los investigadores no nacen de repente, sino que tienen que tener una trayectoria que viene de atrás, y que eso también es misión de las Administraciones públicas, en este caso, de la consejería que dirijo.
Al señor Corrales le iba a decir que qué poco le interesa la ciencia, que se ha ido, pero ha venido a pedirme disculpas. Así que no lo voy a hacer, sino que ya tengo al señor Sanz haciéndome así... No lo voy a hacer. Me ha venido a pedir disculpas porque se tenía que ir a hacer una foto. Pero, claro, recuerden ustedes que el señor Corrales pertenecía a la consejería de Ciencia e Investigación y es una de las personas que más cosas me podían haber aportado en esta intervención. [Aplausos]. Entonces, me hubiera gustado que me hubiera contado por qué la estrategia S3 no se hacía, por qué estaba en un cajón, por qué las convocatorias se hacían mal, por qué algún director general cesó a raíz de algunas convocatorias de grupos de investigación, por qué a los investigadores se los valoraba a peso y no por los artículos o publicaciones que tenían, algo en lo que usted, señor Urquizu, estará de acuerdo conmigo que eso no se debe hacer nunca. Entonces, me hubiera gustado que hubiera indagado en todas esas cosas, porque ellos formaban parte del Gobierno anterior, y la ciencia y la investigación estaban en sus manos. Pero como ha venido a disculparse porque se tenía que ir a hacer una foto, ya está. No he dicho nada.
A continuación... [Rumores]. A continuación, sí que quería contestar al señor Urquizu, a algunas de las cuestiones que ha planteado. De los cinco minutos, el señor Urquizu ha dedicado dos minutos y veintiocho segundos a hablar de los recortes de Caneto, de Utrillas, de Caspe... [Aplausos]. Eso es lo que al señor Urquizu le interesa la ciencia y la investigación. Se le ha acabado el mantra de los recortes, se le ha acabado el mantra del espacio único y se le ha acabado el mantra de que iba a cerrar la pública. Entonces, acabados los tres mantras [aplausos], ya solamente nos queda hacer una enumeración de diferentes pueblos y lugares de Aragón, a los que yo contestaré como contesto todas y cada una de las semanas que vengo al Pleno. No se pongan nerviosos, porque no puede ser que el señor Urquizu me acuse a mí de que yo no quiero venir a este Pleno, cuando yo, cuando acabe la semana que viene la actividad parlamentaria, llevaré setenta y cuatro intervenciones. Habré contestado a cincuenta y cuatro de sus preguntas, doce interpelaciones y ocho comparecencias. ¿Pero ustedes de qué me están hablando?, ¿de que yo no vengo a este Pleno?
Mañana celebramos el Día de la Educación y tengo que asistir al Día de la Educación como consejera que soy del Gobierno de Aragón. Ya está. [Aplausos].
Cincuenta y cuatro preguntas en este periodo parlamentario que finalizaremos la semana que viene, y de esas cincuenta y cuatro preguntas, ninguna de ciencia ni de investigación. ¡Cómo nos preocupa la ciencia y la investigación! ¡Nos preocupa muchísimo! [Aplausos].
Pero de los cinco minutos, señor Urquizu, ¿ha destinado 2,41 segundos a hablar de ciencia e investigación? No, más bien de universidades. Pero de esos minutos en los que sí que me ha dicho alguna cosa de investigación, yo le voy a decir una cosa: usted ha comparado la Fundación ARAID con fundaciones que hacen lo mismo en el País Vasco y Cataluña. Pues, ya me gustaría a mí poderme comparar en términos de igualdad con esas fundaciones, pero no es posible.
También ha hablado bastante de la LOSU, que es la Ley de Organización del Sistema Universitario, y me ha recriminado que contrate a ayudantes doctores, cuando la ley de la ministra Diana Morán me exige que contrate a ayudantes doctores, lo que supone ochocientos cincuenta millones más de incremento en la financiación de las universidades, de coste, que ha venido impuesto desde el Ministerio de Universidades. Eso no lo he impuesto yo. Así que tengo que contratar a ayudantes doctores por mandato de la ministra Diana Morán. Este año, como mínimo, noventa y tres. Esa ha sido la imposición de la Ley de Universidades, que no he hecho yo, que la ha hecho el Gobierno del presidente Sánchez. No sé si sabe de lo que estoy hablando.
Retomo. Me ha hablado usted de algunas fundaciones, como la Fundación ARAID, y ha hablado de la del País Vasco y Cataluña. Ni yo, ni usted, ni los aragoneses podemos hacer lo que se hace allí. ¿Sabe por qué? Porque el señor Sánchez firmó con Esquerra Republicana de Cataluña, por sus siete votos para la investidura, transferir ciento cincuenta millones de euros para la investigación a Cataluña. [Aplausos]. Eso se llama transparencia. Así que no me compare lo que puedo hacer yo por los aragoneses, ni usted, porque usted tampoco puede hacer nada por los aragoneses, y lo que se puede hacer en Cataluña con ciento cincuenta millones negociados a cambio de siete votos. [Aplausos].
Y ahora, sí que les voy a contar las cosas que hacemos para atraer el talento de excelencia a esta comunidad autónoma, que es lo que a mí realmente me preocupa, aunque mi compañera ya se lo ha explicado. Ya han salido en el Boletín Oficial de Aragón las sesenta y cinco becas predoctorales en tiempo, forma... [Rumores].
El señor vicepresidente primero (CELMA ESCUIN): Un momento, consejera.
La señora consejera de Educación, Ciencia y Universidades (PÉREZ FORNIÉS): ..., en tiempo, forma y lugar, sesenta y cinco contratos para que nuestros jóvenes se queden aquí a hacer las tesis doctorales. Usted sabe de la importancia de esas becas, y yo también, porque yo he sido becaria de estas becas predoctorales. Pero cuando se acababa la beca, ¿qué hacíamos con los doctores? Se iban. ¿Por qué? Porque aquí no había nada que darles. Pues, este año, nosotros sí que vamos a sacar las becas postdoctorales para estos júniores, para que se queden aquí. Se tenían que ir al extranjero o a otras comunidades autónomas que sí que tenían este tipo de programas: en Andalucía, Galicia, Cataluña, País Vasco, Comunidad Valenciana, sí que había becas para la gente cuando acababa la tesis doctoral, pero aquí, no. Este año, sí que va a haber: un millón y medio de euros para eso. [Aplausos].
Y desde la Fundación ARAID, que me ha dicho que en no sé cuántos años aumentó no sé cuántos..., sí, si será así, seguro que sí. Pero además de aumentar, hay que gestionar. Y yo lo que encontré es que en el año 2022, ustedes sacaron ocho contratos y solamente fueron capaces de asignar cuatro. Yo, este año, he sacado doce y están asignados los doce. Ustedes, en cuatro años, doce; yo, en ocho meses, doce. [Aplausos]. Esa es la diferencia.
Y hablando de dinero, yo me encontré la Fundación ARAID con tres millones y medio; yo, en ocho meses, cuatro millones y medio, una diferencia de un millón. Eso es un 25% de incremento sobre el presupuesto de la Fundación ARAID, además de muchos otros contratos que vamos a hacer para la captación de talento. En total, estos contratos suponen más de once millones de euros.
Y también hemos hablado de transferencia. El señor Civiac decía: «Si hacemos investigación y no transferimos, no conseguimos nada». Por supuesto que tenemos que hacer acciones de transferencia. Algunas tan novedosas como una convocatoria que vamos a sacar para poner en valor esa investigación y transferirla, y vamos a contratar a agentes de transferencia, agentes especializados en gestión, transferencia y marketing de la investigación. Porque tengo que vender y transferir lo que hacemos, porque, si no, de nada sirve si lo dejamos en un cajón.
Estoy segura de que Aragón va a ser un territorio de excelencia científica.
Quiero terminar contándoles dos noticias, porque todos van a estar muy contentos de estas dos últimas noticias que acaban de pasar en nuestra comunidad autónoma.
El señor vicepresidente primero (CELMA ESCUIN): Consejera, vaya terminando, por favor.
La señora consejera de Educación, Ciencia y Universidades (PÉREZ FORNIÉS): Sí, perdone, presidente, un minuto.
El Instituto de Nanociencia de Materiales de Aragón ha recibido el reconocimiento que supone ser el primer Centro de Excelencia Severo Ochoa en Aragón. Nunca jamás habíamos tenido un Centro de Excelencia Severo Ochoa en Aragón. [Aplausos].
Y quiero finalizar comentándoles y diciéndoles que hace pocos días se fallaron los prestigiosos premios Rey Jaume I, y lo ha recibido el investigador Sergio Vicente Serrano, del Instituto Pirenaico de Ecología del CSIC de aquí, de Zaragoza, y lo ha recibido por su liderazgo y contribuciones fundamentales para transformar nuestro conocimiento de la sequía como uno de los desafíos más críticos de nuestro tiempo. Quiero que sepan que el jurado estaba compuesto por veinte premios Nobel, que en los últimos veinticinco años, solamente en la categoría de investigador, lo había recibido el profesor Luis Soro. Y espero que no pasen otros veinticinco años hasta recibir otro premio.
Muchas gracias. [Aplausos]. [Rumores].
El señor vicepresidente primero (CELMA ESCUIN): Cálmense, por favor, que no ha habido interrupciones. En su comparecencia, no ha habido ninguna interrupción de otro grupo parlamentario. No me interpele, que se lo he dejado claro. No ha habido ninguna interrupción durante su comparecencia. No ha ocurrido lo mismo con la consejera.
Siguiente punto del orden del día: comparecencia del consejero de Medio Ambiente.