El señor vicepresidente segundo (PALAZÓN ESPAÑOL): Muchas gracias, señor consejero.
Pasamos al punto dieciséis: «Interpelación número 24/02, relativa a la orientación escolar y psicopedagógica», formulada a la consejera de Educación y Ciencia por el Grupo Parlamentario Chunta Aragonesista.
Para exponer la interpelación, tiene la palabra su portavoz, señor Bernal.
Interpelación núm. 24/02, relativa a la orientación escolar y psicopedagógica.
El señor diputado BERNAL BERNAL: Gracias, señor presidente.
Señorías.
La orientación escolar y psicopedagógica fue uno de los pilares fundamentales en los que se han fundamentado los principios educativos basados en la integración, en la atención a la diversidad, en lo que podemos suponer una visión moderna, abierta de la educación, basada fundamentalmente en dos principios: el del diagnóstico, por un lado, y el de la intervención psicopedagógica, por otro. Y la verdad es que la situación de la orientación escolar y psicopedagógica en Aragón es bastante deprimente, yo diría que bastante desorientada, y se da la paradoja de que quien debe orientar se encuentra en sus propias estructuras con la desorientación. Esto no lo digo yo, estas son palabras de la predecesora de la señora Almunia en la Comisión de Educación hace dos años, en junio del año 2000, respondiendo a una pregunta de este diputado a la que luego me referiré.
La educación, la orientación escolar en Aragón ha sido fruto de dos actuaciones fundamentales, primero de la Administración general del Estado, y, desde la transferencia de las funciones y servicios de la educación no universitaria, desde la Administración aragonesa. Por eso, aunque es un poco prolijo tengo que hacer referencia al arranque de la orientación para explicar algunos de los aspectos de la situación en la que nos encontramos.
En los albores de la democracia, en el año setenta y siete, arranca la primera referencia de los Servicios –entonces denominados– de orientación educativa y vocacional, los SOEV, dedicados a funcionarios docentes, psicólogos o pedagogos. La siguiente intervención fue ya con la llegada del PSOE al poder tras las elecciones del año ochenta y dos, en el año 1983 plantean una nueva intervención a través de los equipos multiprofesionales, que eran para personal no funcionario y que suponían unos equipos conformados por tres personas: un psicólogo, un pedagogo y un trabajador social.
En Aragón, además, en una situación que se ha venido manteniendo desde hace dieciséis años, se produce una tercera intervención, esa sí vinculada a una institución aragonesa, que es el Ayuntamiento de Zaragoza, ya que en 1986 tiene lugar la firma de un convenio entre la Administración general del Estado, a través del Ministerio de Educación y Ciencia, y el Ayuntamiento de Zaragoza mediante el cual se crea un equipo de atención temprana, el que se conoce hoy en día todavía como EAT 1, un convenio del año ochenta y seis mediante el cual el Ministerio de Educación se comprometía a poner el personal y el Ayuntamiento de Zaragoza se comprometía a escolarizar a alumnado con necesidades educativas especiales. Curiosamente, esta actuación, a la que luego me referiré, desde el año ochenta y seis va dedicada para niños –es la única en todo Aragón– de cero a tres años y actúa exclusivamente en escuelas infantiles municipales de Zaragoza ciudad, exclusivamente.
La cuarta intervención a la que nos tenemos que referir es la de los denominados SAPOE, más tarde PIPOE, creados en el año ochenta y ocho (los servicios de asesoramiento psicopedagógico y orientación educativa), que se pusieron en marcha merced a convocatorias para que los centros de educación primaria solicitaran servicios de orientación en su propio centro, con el propio profesorado del centro, que era adscrito en comisión de servicio y que tenía que cumplir unos requisitos. Esos requisitos eran que ese profesorado fuera psicólogo o pedagogo y, en segundo lugar, que ese colegio debería tener al menos en su ordenación dieciséis unidades. Fue este el momento, en el año ochenta y ocho, en el que se dio el impulso importante ya a la generalización de la orientación en Aragón, hasta el punto de que veintiocho centros aragoneses dispusieron por vez primera de los servicios de orientación.
Pero todo había sido, como digo, probatinas, experiencias piloto por así decir. Cuando ya se pone en marcha de una manera ordenada y normada toda la orientación es a partir de la aprobación de la LOGSE, en el año noventa, en cuyo artículo 60 por vez primera se regula la orientación. Y fruto de la LOGSE, dos años después, se emite una orden que la desarrolla en este sentido, la Orden de 17 de diciembre de 1992, mediante la cual se crean los equipos de orientación educativa y psicopedagógica, que actúan en colegios de educación infantil y primaria. Fruto de ello es la puesta en marcha ya de las oposiciones, las primeras; en el año noventa y dos hay una primera oposición convocada con la especialidad de Psicología y Pedagogía para profesorado de secundaria, y en el año noventa y tres la otra oposición, restringida en este caso, para incluir en los nuevos equipos de orientación educativa y psicopedagógica a los miembros de aquellos equipos multiprofesionales que habíamos dicho que habían sido puestos en marcha sin tener la condición de funcionarios. No obstante, he de decir que, a pesar de aquello, hoy, casi diez años después, todavía hay personal del Servicio de orientación educativa y vocacional procedente del año setenta y siete que sigue en esa situación extraña.
Estoy tratando de ser, señorías, lo más esquemático posible, pero es que es una auténtica jungla la de los servicios de orientación, unos promovidos por la Administración anterior y otros añadidos ya por la Administración aragonesa desde el año noventa y ocho.
La siguiente referencia que tendría que hacer por mi parte es cómo están distribuidos en Aragón estos servicios, con cuatro referencias o con cuatro puntos de actuación fundamentales: la educación infantil y primaria, por un lado; la educación especial, por otro; la educación secundaria, y la educación de personas adultas. En estos momentos existen –y voy a ir ya directamente a los datos genéricos en Aragón, si es necesario entraré con más detalle en la segunda intervención– veinticinco equipos generales de orientación, refiriéndome a la educación infantil y primaria: doce en Zaragoza, seis en Huesca y siete en Teruel; cuatro equipos de atención primaria: dos en Zaragoza (uno, el que ya he citado, el EAT 1, que se encuentra en una situación –digamos– singular, y otro más en Zaragoza), otro en Teruel, concretamente en Utrillas, y, finalmente, el otro en Huesca; y un equipo específico, solo uno, un equipo dedicado a motóricos, en Zaragoza. Esas son las armas de la orientación aragonesa. Y los componentes son: noventa y nueve personas orientadoras, veintisiete técnicos de servicios a la comunidad (los antiguamente denominados «trabajadores sociales») y tres logopedas. Esto es todo lo que componen los servicios de orientación educativa y psicopedagógica en Aragón.
Claro, las situaciones que se dan en estos momentos son dos contradicciones que yo considero importantes de raíz: una, la contradicción que supone el que la Administración aragonesa –y ahora me referiré a ello–, desde el asentamiento de las transferencias de las funciones y servicios de educación no universitaria, ha ido plasmando algunos principios que luego no se corresponden con las actuaciones puestas en marcha para responder a esos principios, y, por otro lado, la desorientación, la jungla, porque no quiero decir palabras más fuertes, en que se encuentran estos servicios ante una desorientación administrativa o político-administrativa. Porque hemos de recordar que desde la Administración aragonesa y desde las instituciones aragonesas, previo, en un caso, a la recepción de esa transferencia de funciones y servicios e, inmediatamente después de su recepción, después fue tomando medidas, fue tomando decisiones, fue tomando acuerdos y resoluciones. Las primeras de ellas en la pasada legislatura, con ocasión del debate en esta cámara del denominado «modelo educativo aragonés», que en junio del noventa y ocho, previamente a la recepción de esas transferencias, tanto en la comunicación del Gobierno como en las resoluciones de estas Cortes se hicieron menciones explícitas a la orientación educativa y a estos principios a los que me he referido.
Pero ya en esta legislatura en la que nos encontramos, ya en esta legislatura, a partir del año 2000 hubo decisiones tomadas por parte del actual Gobierno –la primera fue la firma del Pacto por la educación– y se incluyen siete medidas relacionadas con la atención a la diversidad y se indica precisamente que se va a definir una red de orientación para el curso 2000-2001. En el 2000-2001 no se hizo, en el 2001-2002, que es el que estamos acabando, tampoco. Hay aquí ya compromisos firmados por escrito, con que tantas veces se llenan la boca, por todos los supuestos representantes de la comunidad educativa que no se han puesto en marcha, que no se han puesto en marcha.
El paso siguiente fue que el Gobierno de Aragón publicó en el Boletín Oficial del 27 de diciembre del año 2000 un decreto sobre alumnos con necesidades educativas especiales y dos órdenes que lo desarrollaron el 6 de julio del año siguiente, una para alumnado de integración y otra para alumnado de compensatoria. En todos ellos el Gobierno insistía en los principios a los que me he referido: en la necesidad del diagnóstico, en la necesidad de la intervención psicopedagógica. De hecho, ya a comienzos de ese año 2000-2001 el Gobierno había elaborado una vez más un borrador, palabra fundamental porque es la que más se repite en las actuaciones del Departamento de Educación y Ciencia en la etapa previa a la señora Eva Almunia y, en la etapa posterior, con la señora Eva Almunia; en los dos, la palabra «borrador» es la que más marca las actuaciones de este Gobierno (borrador de proyecto de ley, borrador de anteproyecto, borrador de orden, borrador de decreto), pero no se acaba por borrar nunca.
Se había elaborado un borrador que motivó las iras del Consejo Escolar, borrador de orden para por fin ponerse a ordenar los servicios de orientación. Eso motivó un acuerdo por unanimidad, que no debe ser demasiado frecuente, del Consejo Escolar de Aragón diciendo que, por favor, en el primer trimestre del curso siguiente se elaborará un decreto. Eso motivó también una intervención de este grupo parlamentario, y en la Comisión del 21 de junio del año 2000 le presenté a la consejera de Educación y Ciencia una pregunta respecto a qué pensaban hacer con el Servicio de orientación y si pensaban orientarse un poco porque no parecía que lo que estaban haciendo fuera lo más adecuado. La señora consejera me respondió en aquel momento que, efectivamente, reconoció, aparte de lo que ya he dicho antes, que teníamos que elaborar –decía ella– una norma marco que regule toda la orientación –ya había un compromiso que se tenía que haber hecho un año antes–, en donde se contemplen todos y cada uno de los aspectos que constituyen la orientación. Reconocía ella esa necesidad y que, una vez publicada la normativa general –estoy hablando de hace dos años–, entonces ya se desarrollaría mediante órdenes y que para todo ello se estaría en contacto con los profesionales del sector. Y acababa la consejera de Educación y Ciencia hace dos años diciendo que, desde luego, había que tener una norma marco que regulara toda la orientación, que era necesaria una norma que articulara el sistema, y decía ella que creo que es en lo que tenemos que actuar como primer paso.
Pues bien, dos años después nos encontramos con que no se ha elaborado esa norma o, si se ha elaborado, se debe tener guardada entre los borradores. Tuvo lugar aquí un debate en noviembre del año 2001 de una proposición no de ley planteada por el Grupo Popular que fue rechazada por el Grupos Parlamentarios del PSOE, del PAR y de Izquierda Unida porque no tenía sentido esa proposición no de ley, se argumentó, porque iba a ser publicado ya el decreto que regulaba la orientación. Estoy hablando del 8 de noviembre, una semanita que estaba fresquito el pacto, el pacto tripartido estaba todavía coleando, viviendo, fresco, y, claro, era todavía el tiempo de las sonrisas del señor Laviña, del señor Lacasa, iba a venir ya, pero noviembre, diciembre, enero, febrero, marzo, abril, mayo, junio, junio vamos a inaugurar ya dentro de una semanita, ocho meses y lo que iba a venir ya sigue sin venir.
El señor vicepresidente segundo (PALAZÓN ESPAÑOL): Señor Bernal, por favor, vaya concluyendo.
El señor diputado BERNAL BERNAL: Gracias, señor presidente, concluyo.
Señora consejera, yo creo que ha habido ya suficiente paciencia por parte de estas Cortes, pero no se trata ya de las Cortes. Ustedes reconocen permanentemente que en la comunidad educativa es necesaria la orientación y que es necesario organizar el desorden que hay en la orientación y en los servicios de orientación escolar y psicopedagógica. Creo que es necesario saber si ustedes se aclaran o no, porque el último dato de todos es: dos reuniones que tienen lugar en el Departamento de Educación, una en febrero y otra el pasado día 17, en la que al personal integrado en los equipos de orientación educativa y psicopedagógica que actúan en primaria y en infantil, que provenía de esos servicios de asesoramiento a los que me he referido, que estaban en comisión de servicio desde el comienzo y que fueron integrados en los equipos, se le plantea, en contra de la LOGSE y en contra del propio decreto que por parte del... perdón, de la propia orden que por parte del Gobierno... decreto, decreto, Decreto 217/2000, de 19 de diciembre, que regula que los pilares fundamentales de los servicios de orientación serán los equipos de orientación educativa y psicopedagógica para primaria y secundaria y los departamentos de orientación para la educación secundaria y para personas adultas –se dice ahora a este personal, con lo cual se anima más la cosa y se crea más caos– que no, que ahora van a volver a sus centros, van a quedar desgajados de los equipos de orientación, cuando los equipos de orientación estaban regulados en ese artículo 5 de ese decreto como los pilares fundamentales, van a quedar desgajados y van a ir por libre a dos centros, al suyo originario y a uno complementario. ¿Se aclaran o no se aclaran en el Gobierno, en el tripartito, en el departamento, en la consejería, en las direcciones generales o donde sea? ¿Se aclaran o no? ¿Qué van a hacer con los equipos de orientación?
Segunda cuestión que querría saber, señora consejera. La atípica y singular situación en la que se encuentra uno de los cuatro equipos de atención temprana, el EAT 1, dieciséis años después de su puesta en marcha como experiencia piloto, que solo atiende a escuelas infantiles municipales, no a las guarderías de la DGA, por cierto, solo atiende a esas. ¿Qué se va a hacer con el? ¿Qué va a hacer el Gobierno de Aragón con la situación singular de ese equipo de atención temprana? ¿En qué fecha de verdad vamos a ver en el Boletín Oficial de Aragón publicado el decreto de orientación para Aragón? ¿Qué medidas se están adoptando desde su departamento para tener en cuenta la opinión de los profesionales de la orientación, de los centros educativos, de los agentes sociales, para la organización de los servicios de orientación? ¿Qué modelo de orientación finalmente vamos a tener en Aragón, tanto en primaria como en educación secundaria en los centros concertados y en la educación especial? ¿Qué decisión se ha adoptado, señora consejera, con los orientadores que están en estos momentos adscritos a los equipos de orientación educativa y psicopedagógica provenientes de los antiguos SAPOE y PIPOE.
Y finalmente...
El señor vicepresidente segundo (PALAZÓN ESPAÑOL): Señor Bernal.
El señor diputado BERNAL BERNAL: ...–acabo, señor presidente–, ¿qué modificaciones se piensan establecer en los centros asignados a los equipos de orientación educativa y psicopedagógica a la vista de esta situación, de la que yo creo que la propia consejera predecesora de la señora Almunia reconoció e hizo su propio diagnóstico en estas Cortes?
Muchas gracias.
El señor vicepresidente segundo (PALAZÓN ESPAÑOL): Muchas gracias, señor Bernal.
Señora consejera, puede usted responder a la interpelación.
La señora consejera de Educación y Ciencia (ALMUNIA BADÍA): Gracias, señor presidente.
Señorías.
Señor Bernal, vamos a empezar por decirle que el decreto ya está hecho, lleva la fecha de 22 de mayo, se ha remitido a los centros y a los equipos... Creo que hoy es 24 de mayo, lleva la fecha de 22 de mayo, se está remitiendo a los centros y a los equipos para que lo debatan y lo discutan y hagan sus aportaciones para seguir los trámites oportunos al decreto.
Le voy a explicar cuál va a ser el modelo que nosotros proponemos en ese decreto, si le parece en esta primera intervención, en el cual lo que decimos es que la orientación, junto con la tutoría, atiende al carácter personalizado de la educación. Por ello, la individualización y la integración son dos elementos fundamentales de nuestro concepto de la orientación.
La individualización es el principio por el que se educa a personas individuales concretas, con particularidades propias que la educación ha de respetar, aprovechar, enriquecer y contribuir a desarrollar, y la integración es el principio por el que se educa a personas completas, y no solo su inteligencia o su identidad social, por lo que hay que integrar en la educación todos los ámbitos del desarrollo.
Orientar es, como usted sabe y ha dicho, señor Bernal, educar para la vida, es educar en la capacidad de tomar decisiones, es asesorar sobre opciones alternativas y es capacitar para el propio aprendizaje. La orientación es, pues, una parte de la función docente y, por tanto, todo profesor, sea o no tutor de un grupo de alumnos, es también orientador. No obstante, determinadas funciones de tutoría de orientación e intervención pueden requerir la atención y la ayuda de profesionales especializados que, mediante una intervención psicopedagógica, trabajando directamente con el alumno o a través de la asesoría al profesor o a los padres, se convierten en elementos de apoyo al tutor, facilitándole, ayudándole y orientándole en su quehacer educativo. Y, en este sentido, hemos desarrollado en los últimos años la incorporación de profesionales al servicio de la comunidad, como son los trabajadores sociales.
Desde nuestra perspectiva, señoría, los servicios especializados de orientación tienen una clara función de mejora y apoyo a la comunidad educativa en tres grandes campos: el apoyo al aprendizaje, la acción tutorial y la orientación académica y profesional. Así pues, tanto el apoyo al alumno o alumna como la asistencia al profesorado y/o a los padres son tareas que deben integrarse en la estructura del sistema educativo. Esta tarea se debe concebir no como un apoyo externo desde fuera del sistema, sino como parte inherente del mismo. Por tanto, la intervención psicopedagógica constituye un elemento interno de la acción educativa.
Por ello, señoría, en cumplimiento del compromiso adquirido para dar respuestas a las necesidades de la orientación educativa y profesional de nuestra comunidad, y sobre los principios que he expuesto, hemos redactado, como le he dicho, el borrador de decreto de orientación que vamos a proponer a la consideración de sus señorías de una forma ya inmediata. Un decreto que contempla también la educación y orientación de las personas adultas. La actual sociedad se caracteriza por el lugar clave que ocupa la información, que, dada la velocidad y la abundancia con la que se genera, produce cambios en el sistema productivo, en la familia, en las relaciones personales y en otros ámbitos sociales, ocasionando situaciones permanentes de inseguridad y encrucijada a lo largo de toda la vida. La orientación en este nuevo contexto se concibe como una acción de intermediación entre la información y el individuo, que le ayude en la toma de decisiones ya sea en el campo personal, académico o profesional.
Un decreto de orientación que, reconocidas la orientación educativa y la intervención psicopedagógica como recursos necesarios dentro del sistema educativo, plantee su organización y actuación como global, preventiva, cooperativa, continua e integradora en el proceso de enseñanza-aprendizaje, tomando el centro escolar como referencia básica de toda intervención. Para ello, el decreto considera fundamental la coordinación entre los equipos docentes y los profesionales implicados, con el objetivo de lograr que la atención a las necesidades de orientación educativa sea rápida, efectiva y con una continuidad que garantice una labor en la que ningún esfuerzo se pierda para la vida formativa del alumnado.
Este es, señoría, en líneas generales, y muy generales, el borrador del decreto de orientación que vamos a proponer al conjunto de la comunidad educativa aragonesa, a la que solicito a través de los grupos parlamentarios la máxima colaboración en su discusión y en su desarrollo.
Muchas gracias.
El señor vicepresidente segundo (PALAZÓN ESPAÑOL): Muchas gracias, señora consejera, por su concreción también.
Turno de réplica, señor Bernal. Dispone de cinco minutos.
El señor diputado BERNAL BERNAL: Gracias, señor presidente.
Señorías. Señora consejera.
Si llego a saber esto, hubiera incluido en el orden del día esta interpelación hace dos meses. Fue incluida en este orden del día porque me pareció más oportuno, pero, si incluyéndola el día 24 de mayo, el borrador lleva fecha del 22, si lo sé lo pongo a primeros de abril, habríamos ganado todos: la comunidad educativa, los servicios de orientación...
Pero, en todo caso, le sigue traicionando la realidad, señora consejera, usted ha dicho la palabra. Primero ha dicho: hemos redactado el decreto; y ahora ya, en la segunda intervención, ha dicho: hemos redactado el borrador. Justamente esta legislatura será la del borrador en su departamento, es la legislatura del borrador porque todo, todo, todo... Y en eso sí que se parecen usted y la señora Alejos-Pita, además de ser las dos de Huesca, de provenir de Huesca, se parecen también en los borradores, en eso no ha habido cambio en el departamento: los dos primeros años haciendo borradores y, por lo que veo, los dos últimos también haciendo borradores.
Bueno, pues venga, pues nada, ya veremos el borrador, pero le recuerdo que los borradores, como bien se encargan tantas veces de recordar algunos consejeros desde esta cámara, son potestad del Gobierno, lo digo por la referencia que ha hecho a los grupos parlamentarios. Porque los grupos parlamentarios como tales nada tienen que ver con los decretos. Yo, de hecho, no le he pedido que nos solicite nada a los grupos parlamentarios, porque, si nos lo solicita, tendrá que ser vía proyecto de ley, y tampoco creo que sea para tanto la cosa. Creo que a quien tiene usted que solicitar la opinión es a los profesionales, a los orientadores, a los centros educativos, en esto sí, fíjese, no ya tanto en el pacto – en el Pacto por la educación era necesario que hubieran estado todos esos–, pero era necesario un pacto en esta cámara y hubo que hacer el pacto de aquella forma, con la comunicación sobre educación no universitaria arrancada con fuerza al Gobierno porque no había manera de que lo trajera. Pero, en esto, si quiere saber la opinión de los grupos me parece muy bien, sé yo que algún grupo, el mío en concreto, anda un poco escocido con esas cosas porque cada vez que se nos ha pedido una opinión sobre algo, sobre un borrador, hemos estado trabajando, subrayo, trabajando... Sin ir más lejos, en el propio Pacto por la educación. En el Pacto por la educación se nos planteó que participáramos, que se nos daba un borrador para que hiciéramos aportaciones, y todavía a fecha de hoy, dos años y medio después, estoy esperando que se me responda, que se nos responda algo sobre qué les habían parecido nuestras aportaciones: bien, mal, regular... Nada.
Segunda oportunidad, con el propio presidente del Gobierno, currículum aragonés: que participen los grupos, que apoyen, que elaboren, que nos den... Y le puedo asegurar que desde nuestro grupo se hizo un esfuerzo importante para trabajar en el currículum aragonés. Por eso, el borrador... porque debe ser que a sus directores generales, además a los de Renovación Pedagógica especialmente, al anterior y a este, les gustan también los borradores. Borrador de decreto de bases de currículum aragonés, ¡hala!, ¡ya me lo he quitado de encima!, como diciendo: ya he hecho el borrador, ya he cumplido con los deberes. Y, claro, este ya es el segundo borrador de currículum, el segundo de bases, el segundo borrador de bases, que luego las bases hay que desarrollarlas. Pero es que no tenemos el decreto de bases, tenemos el segundo borrador de decreto de bases.
Pues con esto nos pasa igual: primero se hizo aquel borrador de orden, al final la orden nunca nació, se quedó en borrador; ahora viene el borrador de decreto, con dos años y pico de retraso. Señora consejera, me alegro, me alegro, claro, ¿cómo no me voy a alegrar?, más vale eso que nada , pero ¿en qué fecha cree usted que al final se va a publicar? Porque, claro, eso que decía la señora Alejos-Pita: ya tiene usted que tener en cuenta que, precisamente porque la participación es uno de nuestros principios de actuación, la participación conlleva lentitud. Vale, pero es que llevamos ya tres años, llevamos tres años; si no se dan ustedes prisa, van a publicar el decreto justo ya con la disolución de la cámara. Yo creo que, reconociendo el papel que tenemos en esta interpelación de impulsar al Gobierno, primera cuestión, gracias porque reconoce usted que ya lo van a poner en marcha, y yo creo que, sin esta interpelación, a lo mejor no les habría caído el papel por encima, «algo habrá que decir a estos, que tiene que ir la consejera allí; pues, venga, presenta el borrador», y rápidamente dirían: aquel borrador del otro borrador, vamos a hacer algún cambio y tal, lanzamos el borrador para que la consejera pueda decir que tiene otro borrador, y así les decimos que participen los grupos y luego, aunque hayamos perdido los envíos que nos hagan los grupos, que no sabemos donde están en el departamento... Que, claro, también está el departamento como para tenerlo ordenado, y entonces pasa lo que pasa.
Gracias, pero me gustaría que en esta segunda intervención, en cuanto a ese borrador que tiene ya con fecha 22 de mayo, hoy 24, me dijera qué prevén para los asuntos que le he dicho, cuánto tiempo calcula que podrán estar haciendo la participación social y para que se publiquen definitivamente en el Boletín.
Segundo, si van a mantener los equipos y los departamentos de orientación como los dos pilares fundamentales en los que todos los orientadores estarán integrados, y entonces tendrá que dar orden usted, y esta ya sin borrador, en su departamento para que no se siga convocando a miembros de los equipos para decirles que van a salir de los equipos y que van a ir por libre selváticamente o silvestremente en dos centros.
¿Cuál es la situación en la que va a quedar el equipo de atención temprana 1, el conveniado que actúa en las escuelas municipales infantiles?
Esos asuntos, que son los más concretos, son los que me gustaría que me respondiera. Y si, además, ya me dice usted las modificaciones o no modificaciones que piensan incluir en los equipos de orientación, casi hoy igual me deja hasta satisfecho.
Gracias.
El señor vicepresidente segundo (PALAZÓN ESPAÑOL): Muchas gracias, señor Bernal.
Señora consejera, su turno de dúplica.
La señora consejera de Educación y Ciencia (ALMUNIA BADÍA): Gracias, presidente.
No le quepa la menor duda, señor Bernal, de que hemos traído el decreto con fecha 22 de mayo por su interpelación, así por lo menos dice que no le dejo tan insatisfecho, ¿no? No le quepa la menor duda de que ha sido por eso.
Mire usted, cuando nosotros asumimos las responsabilidades en el Departamento de Educación, y en la primera comparecencia que tuve en la Comisión de Educación, les planteé que era un tema que sabíamos que teníamos que abordar. Creo que hemos tardado... no sé, creo que son ocho meses o siete meses, ya no sé cuánto tiempo llevamos allá, ha sido un trabajo intenso el que ha habido y se ha hablado con mucha gente, y a partir de ahí se ha elaborado el decreto. Yo no sé si es mucho tiempo o es poco pero lo que sí le digo es que ha sido un tiempo de trabajo intenso. Evidentemente no, no es decreto hasta que no sale publicado en el Boletín Oficial de Aragón pero ese proyecto de decreto que tenemos en las manos, lo que usted llama borrador –el título que nosotros utilizamos es «el decreto»–, se va a poner al servicio de la comunidad educativa para que ellos aporten todas las cuestiones que crean necesarias al texto.
Evidentemente, lo que queremos tener con ustedes como grupos parlamentarios es la deferencia de que ustedes lo vean y lo valoren y aporten. No viene con ningún rango de ley, pero sí, cuando menos, entendemos la deferencia para que podamos hablar y podamos por lo menos discutir si estamos de acuerdo o no en cómo se plantean las cosas.
Le diré que, como le he dicho antes, en nuestro decreto la orientación forma parte de la función docente, es inherente a la función educadora, y de ahí que todo profesor, sea o no tutor de alumnos, es también orientador de los mismos. Pero entendemos que la orientación es la labor básica del tutor, a la vez que en los centros educativos existirán apoyos especializados a la orientación. Esta es la organización de los apoyos a la orientación en función un poco del cupo de alumnos y de centros educativos: en el primer ciclo de educación infantil, a través de los equipos de atención temprana; en el segundo ciclo de educación infantil y en primaria, a través de los equipos de orientación de educación pedagógica (los EOEP), que hay varios en cada provincia y que se encargan de varios colegios; en secundaria y en bachillerato, los departamentos de orientación de cada instituto, con la composición de un orientador, profesores de ámbito, profesores de apoyo de los PT y de los profesores de servicio a la comunidad; en los centros de educación especial, evidentemente, los orientadores; y en los centros de adultos, los departamentos de orientación e inserción profesional.
Como usted ha comentado en su primera intervención, una vez que en 2000 se abordó el decreto de atención al alumnado con necesidades educativas especiales, se pensó en abordar el tema desde una orden que regulara solo una parte de lo que era la orientación educativa. El Consejo Escolar, como usted ha dicho muy bien, por unanimidad dijo que había que abordarlo íntegramente, y en esa tarea se ha estado trabajando.
De todas formas, queremos poner en marcha también este decreto con unas jornadas para todo el personal de apoyo y de orientación en las que queremos que se debata el decreto, y a las cuales, evidentemente, invitaremos a todos los parlamentarios de esta cámara para que ustedes puedan tener una información incluso más directa de lo que se piensa desde esos equipos.
Sobre lo que me ha comentado de los SAPOE, le diré que van a dejar los equipos y van a dejar a los colegios, esa es la decisión que se adoptó. Yo creo que esta medida, señor Bernal, tiene una parte buena y una parte mala, o no diría que una parte mala, sino que diría que a lo mejor es menos buena. La parte buena que entiendo en esta medida es que los colegios a los que estos orientadores van a ir van a tener un orientador, con lo que aumenta el centro los recursos que tiene para proporcionar una mejor atención educativa a su alumnado. Esa otra parte que podríamos decir supuestamente negativa es que podríamos pensar que se reduce el número de orientadores de los equipos, pero, sin embargo, esas ocho plazas –que, además, hay una situación administrativa compleja– se han ofertado en el concurso de traslados para que sean cubiertas, con lo que no hay una disminución de orientadores, sino todo lo contrario, es decir, lo que de alguna manera se está haciendo es que ganamos esa habilidad en las plazas.
Yo creo, señoría, y ya para terminar, que podremos haber tardado más o haber tardado menos en el Gobierno e incluso haber tardado menos en el Gobierno pero las cosas al final se hacen. Y no le quepa la menor duda de que, si todos nos ponemos de acuerdo (los equipos que en estos momentos están llevando la orientación y el propio Gobierno) y si somos capaces de que este decreto o este anteproyecto de decreto vea su luz cuanto antes, mejor, y en esa labor estaremos. Por ello, no se preocupe de los plazos, que serán los más cortos posibles, porque sí que sabrá que administrativamente tendrán que pasar también otros... el Consejo Escolar tendrá que informar, tendrá que informar la Comisión Jurídica Asesorara... Es decir, hay varios trámites que administrativamente hay que abordar.
Si desde el punto de vista educativo y de la comunidad educativa somos capaces de abordarlo pronto, no tenga ninguna duda de que antes de finalizar el año, yo creo que antes de finalizar el verano, podría estar el decreto ya publicado.
Nada más y muchas gracias.