El señor PRESIDENTE: Gracias, señor consejero.
Pasamos al siguiente punto, que es la interpelación 12/02, relativa a la participación de la comunidad educativa en la programación general de la enseñanza.
Ha sido formulada a la señora consejera de Educación y Ciencia por la diputada del Grupo Parlamentario Popular señora Calvo Pascual, que tiene la palabra.
Interpelación núm. 12/02, relativa a la participación de la comunidad educativa en la programación general de la enseñanza.
La señora diputada CALVO PASCUAL: Gracias, presidente.
Señora consejera.
En su primera comparecencia ante la Comisión de Educación para informar sobre las líneas de actuación que iba a llevar adelante el departamento desde el momento de su toma de posesión, nos anunció como uno de sus objetivos, aunque la verdad es que fue ambiciosa en la definición de objetivos -y ya tendremos tiempo de ir analizando el grado de cumplimiento que van alcanzando-, su propósito de favorecer los procesos de participación de todos los sectores sociales en el sistema educativo como elemento imprescindible para avanzar en el método de construcción consensuado y corresponsable de la educación en nuestra comunidad.
«Tanto en el diseño y en el desarrollo del modelo -continuaba diciéndonos- como en la elaboración de la toma de decisiones, la participación de todos los sectores educativos y sociales es necesaria. No quiero dejar -nos decía- este enunciado en un simple principio, sino que es un compromiso que quiero asumir con especial intención». Aquella obligación legal reconocida tanto por la Constitución como por nuestro Estatuto de Autonomía y también por la LOECE se convertía así pues en nuestra comunidad autónoma en una voluntad que parecía que iba a materializarse por su parte con el mayor de los mimos. No en vano ese principio de la participación había sido ya contemplado en la comunicación del Gobierno sobre política educativa no universitaria como uno de los tres principios básicos para enmarcar la política del departamento, una de las cinco pautas y principios de actuación del Gobierno y uno de los ocho ejes de actuación en los que se estructuraban los objetivos generales, nada más y nada menos.
Y aplaudimos en aquel momento y en su comparecencia las intenciones, porque quizá, con la cantidad de problemas que suele generar la gestión del sistema educativo día a día, con las dificultades que aparecen de forma cotidiana en la planificación de cada curso escolar, los retos a los que cada día hay que dar respuesta en materia de enseñanza, hablar de participación y hablar aquí de la participación de la comunidad educativa puede sonar a una cuestión baladí. Desde el Grupo Parlamentario Popular estamos convencidos de que no lo es, no lo es en la medida en que su favorecimiento o no refleja un talante, refleja un talante por parte del Gobierno que puede ser más dialogante o menos y que puede ser más abierto a la pluralidad o menos, y, en definitiva, un talante que puede ser más democrático o menos.
Como representantes de una parte de la sociedad aragonesa, de una buena parte de la sociedad aragonesa, una ligera impresión ya tenemos sobre la cuestión, ya hemos percibido la capacidad de este Gobierno de apertura a la pluralidad y su capacidad de diálogo. Pero quizá cabe pensar que la permeabilidad del Gobierno para recabar directamente las aportaciones de la sociedad pudiera ser mayor que la que manifiesta a la hora de ser receptivo a las propuestas de otras formaciones políticas, y eso es lo que pretendemos conocer hoy con esta interpelación en el ámbito educativo.
En aquella comparecencia nos advertía que un camino que tiene mil millas comienza con un paso, cierto es, y entendemos que debe andarse con un paso detrás de otro. Y quiero suponer también que después de nueve meses, cuando alguien únicamente tiene dos años de margen, algún movimiento en ese camino tiene que haber empezado a demostrar. Por eso le preguntamos hoy qué medidas ha adoptado o tiene previsto adoptar para hacerse efectivo aquel compromiso.
De entrada, le tenemos que decir que una de las medidas que no ha adoptado es ya motivo suficiente para convencernos de que el grado de credibilidad que nosotros dimos a sus anuncios era ni más ni menos que el que merecían, y es suficiente para pensar que eso de que le hagan propuestas o que le den opiniones o que le reclamen respuestas le resulta un engorro.
Seguro que le suena una ley del año noventa y ocho, en mayo, una ley por la que se pretendía garantizar una comunicación estable y enriquecedora entre la comunidad educativa y la Administración. Una ley, la de los consejos escolares de Aragón, que establecía cuatro órganos de participación coincidentes con los cuatro ámbitos territoriales en que se estructura la comunidad autónoma, de manera que, además del Consejo Escolar de Aragón, evidentemente constituido y evidentemente en funcionamiento, el Gobierno podía establecer reglamentariamente las bases sobre la composición, la organización y el funcionamiento de los consejos escolares provinciales, comarcales y municipales.
Como después de la aprobación de la ley iba transcurriendo el tiempo y el departamento no tomaba la iniciativa, esta cámara aprobó por unanimidad hace ya algo más de dos años una proposición no de ley presentada por el Grupo Parlamentario Popular por la que se instaba al Gobierno a impulsar el desarrollo de la ley estableciendo unos plazos que en aquel momento fueron entendidos como razonables, porque fue apoyado unánimemente, y unos plazos que, por supuesto, han caducado en estos momentos ampliamente. Ocho meses después de la aprobación de aquella proposición no de ley, sin que nada hubiese cambiado y con motivo del debate de la comunicación sobre política no universitaria, reiteramos la misma voluntad a través de una resolución, que también recibió el apoyo unánime de la cámara.
Bien. Transcurridos sietes meses desde que usted asumiera aquel compromiso, que adquiría con especial atención, y con especial intención de cumplirlo, supongo, todavía no hemos visto, señora Almunia, ningún interés por propiciar la creación y el funcionamiento de estos órganos. Unos consejos que podrían colaborar con usted aportando su buen entender sobre la programación de los puestos escolares y la distribución geográfica de los centros, por ejemplo, que podrían colaborar con usted en algo que suele llevar de cabeza al departamento cada vez que comienza un curso escolar, como es la programación de los servicios de comedor y de transporte, que podrían aportar su buen entender sobre la necesidad de ampliación o de mejoras en los colegios y sobre todas aquellas cuestiones sobre las que usted y el departamento les hubiera querido consultar.
Y está perdiendo también la oportunidad de conocer de cerca los problemas, las necesidades y las aspiraciones de cada municipio, de cada comarca, y se está perdiendo la oportunidad de tener una visión global y específica de la situación de la enseñanza y de nuestro sistema educativo en cada una de las provincias. Porque los diferentes consejos escolares territoriales, tanto los comarcales, los municipales, los provinciales, deberían elaborar por ley un informe anual sobre el estado de la situación de la enseñanza en su ámbito territorial, un informe que quiero entender que debería ser de su interés.
Cuando presentamos aquella proposición no de ley de la que le hablaba, recuerdo que el señor Franco dijo que en muchas ocasiones tenía la impresión de que esta humilde diputada conocía lo que el Gobierno estaba haciendo porque justo cuando estaba en ello intervenía para solicitarlo, y en aquella intervención también me decía que el departamento había empezado a elaborar un borrador de decreto por el que se desarrollaban las bases, la estructura y el funcionamiento de los consejos escolares municipales. Yo no sé si en aquel momento realmente el departamento había comenzado o no, no dudé de su palabra, como nunca hago, pero, desde luego, es cierto que el borrador existió, el borrador existió y es este, es el borrador de decreto que pretendía llevar fecha de 2001, del Gobierno de Aragón, por el que se regulaba el reglamento de los consejos escolares, provinciales, comarcales y municipales de Aragón.
Y este borrador de decreto lo informó ya el Consejo Escolar de Aragón el día 7 de marzo del año 2001 porque la persona a la que usted sucedió en la responsabilidad tenía la intención de que esos consejos escolares se constituyesen para este curso que va a concluir sin que hayan sido creados.
Si esta interpelación ha de servir para que, como entonces, cuando presentamos y defendimos la proposición no de ley, oigamos que sí, que sí, que el Grupo Popular llega tarde porque el decreto está ya en el horno, pues, en fin, yo me fío mucho más de los hechos que de los discursos pero al menos estos diez minutos casi habrán servido de algo, a pesar de que, aunque así fuera, señora consejera, aunque tuviese la intención en estos momentos de impulsar la creación de estos órganos consultivos, poco podrían participar y poco podrían asesorarle en la planificación del próximo curso, que es el último curso que va a tener la responsabilidad de gestionar.
Desconocemos desde el Grupo Popular las razones por las que el borrador de decreto lleva los nueve meses desde que usted ostenta su responsabilidad perdido por algún cajón. Sinceramente, esperamos que tenga razones y que pueda explicárnoslas porque, si malo es pensar que lo hayan podido olvidar por simple desidia, peor seguramente es creer que lo de consultar las decisiones que tiene que adoptar con los interesados le pueda parecer una amenaza a la calma y a la estabilidad del departamento o simplemente un incordio. Esperamos que no sea así.
Gracias, presidente.
El señor vicepresidente segundo (PALAZÓN ESPAÑOL): Muchas gracias, señora Calvo.
Por parte de la Diputación General de Aragón, tiene la palabra su consejera de Educación y Ciencia.
La señora consejera de Educación y Ciencia (ALMUNIA BADÍA): Gracias, presidente.
Uno de los postulados que la Constitución del setenta y ocho prevé en materia educativa es que la programación general de la enseñanza que deben realizar los poderes públicos se hará con la participación efectiva de todos los sectores afectados, participación esta, señoría, que fue desarrollada precisamente por gobiernos socialistas a través de la LODE y la LOPEGCD, diseñando en consecuencia una escuela democrática y moderna y configurando así una comunidad escolar activa y responsable coprotagonista de su propia acción educativa.
Para el Gobierno de Aragón, esta previsión es pieza clave en nuestra manera de concebir la educación ya que, si la participación es un mecanismo imprescindible en el asentamiento de cualquier proceso social, mucho más en un proyecto educativo como el que defendemos, que trata de crear un acuerdo educativo consensuado, plural, integrador y construido desde la corresponsabilidad. De este modo, tanto en el diseño y desarrollo de este modelo como en la elaboración de la toma de decisiones la participación de todos los sectores educativos y sociales es un elemento esencial.
La consecución en el Pacto por la educación en Aragón en junio de 2000, Pacto que no solo es un documento de planificación, sino un acuerdo social, avala -yo creo- mejor que mil declaraciones de intenciones estas premisas que acabo de exponer, esta voluntad del Gobierno de Aragón así como de la comunidad educativa de hacer efectiva una educación participativa.
Continuando con esta voluntad, el departamento ha desarrollado otros instrumentos que han permitido articular y concretar esta participación en diversos sectores específicos. Seguimos trabajando en la participación pues es una herramienta sin la cual no concebimos la gestión en educación.
El primero de estos instrumentos a los que me he referido no puede ser otro que los consejos escolares, órganos específicamente previstos en la LODE y en la LOPEGCD, órganos de participación de la comunidad educativa en la programación de la enseñanza. El Consejo Escolar de Aragón ha visto consolidado y potenciado su papel en estos años y se ha aprobado el nuevo reglamento de organización del Consejo Escolar. Le hemos proporcionado los recursos oportunos para poder desempeñar eficazmente su tarea y, asimismo, se ha posibilitado que se manifieste sobre actuaciones del departamento más allá de las que la ley estrictamente prevé, que ciñe, como usted sabrá, la necesidad de su informe a los proyectos normativos a aprobar por el Consejo de Gobierno.
Se ha solicitado su informe acerca de proyectos de órdenes de desarrollo del propio departamento. Con esto se ha podido incorporar la opinión de la comunidad educativa a un mayor número de acciones de gobierno, como se desprende del seguimiento del propio Consejo Escolar sobre el grado de cumplimiento del departamento en relación con sus informes. En cualquier caso, todas las opiniones del Consejo han sido estimadas y valoradas, algunas de ellas no se han podido traducir en normas definitivas pero, en cualquier caso, no han caído en saco roto.
Además de la figura del consejo escolar autonómico -usted lo ha comentado también, señoría-, queremos potenciar los distintos consejos escolares territoriales, y por ello ya está finalizada la tramitación del decreto sobre estos consejos de ámbito -nosotros entendemos- comarcal y local, y quizás menos fundamental el provincial, en línea con lo que estas Cortes pronunciaron en su día, una vez que se han definido los títulos competenciales de las comarcas en materia educativa.
Está el proyecto informado por el Consejo Escolar, como usted muy bien ha comentado, señoría, y este proyecto se sometió a información pública. Como le he comentado, una vez definidos los títulos competenciales de las comarcas, el borrador está en estos momentos en la dirección general de Servicios Jurídicos para que pase a su posterior informe por parte de la Coja para poder aprobarlo.
También en esta línea, le indicaré que los reglamentos orgánicos de los centros -porque no solo el Consejo Escolar o los consejos escolares son órganos de participación-, que están preparados ya para su tramitación, incidirán en el papel de los consejos escolares de los propios centros educativos para fomentar la participación de la comunidad escolar, evidentemente, en el gobierno de estos centros. Por otra parte, conscientes de que las especiales características de ciertos ámbitos concretos exigen ser abordadas en foros específicos, este Gobierno ha puesto en marcha otros órganos colegiados de participación en diversos ámbitos sectoriales, como es el caso del consejo aragonés de la formación profesional, la comisión de seguimiento de respuesta a la escolarización del alumnado con necesidades educativas especiales, las comisiones de escolarización, así como el consejo de la educación permanente en Aragón, previsto en el proyecto de ley de la educación permanente de Aragón.
Además de estos órganos, existen otras entidades que también dinamizan la participación, es el caso de las asociaciones tanto de madres y padres como de alumnos, y a lo largo de estos años hemos intensificado el diálogo con estas organizaciones, transmisoras de las preocupaciones e inquietudes de sectores específicos claves, fomentando e impulsando su funcionamiento con hechos concretos, como son: la puesta a disposición de estas entidades de una sede donde poder desarrollar sus actividades; la creación en el año 2000 de una convocatoria pública anual de ayudas para confederaciones, federaciones y asociaciones de alumnos, así como de la cuantía que el Ministerio de Educación transfirió para la convocatoria pública de ayudas a estas confederaciones y federaciones de padres; asimismo, se ha apoyado la creación y funcionamiento de escuelas de padres y, en materia de alumnado, se han reforzado los programas de extensión educativa.
Para desarrollar y favorecer el papel de estos sectores, estamos elaborando un plan de fomento de la participación de alumnos y padres, cuestión prevista en el Pacto por la educación y recogida en el borrador del anteproyecto de ley para la igualdad de la educación en Aragón, para lo cual ya hemos mantenido diversas reuniones con representantes de dichos colectivos. Este plan se completará con el establecimiento de un marco normativo de la participación de estos sectores en el que se contemplará, entre otros aspectos, la creación de un foro de participación de padres junto con otros foros específicos para sectores como inmigración, lenguas, alumnos con necesidades educativas especiales, etcétera. Veremos hasta qué punto estas previsiones son compatibles con la futura ley de calidad anunciada por el ministerio.
El diálogo al que me he referido, o me he ido refiriendo, también se está haciendo extensivo a los profesores, pilares del proceso educativo, a través de sus representantes tanto en el marco de la enseñanza pública como de la concertada. Diversos e importantes acuerdos fruto de esta participación así lo reflejan.
Pues, bien, como creo que he dejado expuesto, este Gobierno está dando sobradas muestras de que en Aragón la comunidad educativa participa de manera efectiva en la programación de la educación. Nuestra voluntad es que siga participando. Esperemos, señorías, que futuras reformas no lo impidan.
Muchas gracias.
El señor vicepresidente primero (ESTEBAN IZQUIERDO): Muchas gracias, señora consejera.
Señora Calvo, turno de réplica.
La señora diputada CALVO PASCUAL: Gracias, presidente.
Otra vez, señora consejera, volvemos a las andadas. Cada una de sus intervenciones en respuesta a cada una de las interpelaciones que esta diputada le formula sigue el mismo esquema, el mismo planteamiento. En primer lugar, la definición del marco legal, un marco legal que quiero anunciarle que, por unas u otras razones, conozco y este grupo parlamentario conoce. Seguidamente, una vista atrás, a las actuaciones pasadas del Partidos Socialista. Pero, señora consejera, usted no puede vivir siempre de melancolías. Nosotros reconocemos el valor de las actuaciones y de las medidas que adoptó el Partido Socialista de cara a adaptar el sistema educativo a la vida democrática, le tocó hacerlo, le toco hacerlo, y le reconocemos los servicios prestados, pero usted no puede vivir aquí de lo hecho allí, y de lo hecho allí, además, hace quince años. Y después, evidentemente, concluir manifestando la voluntad del departamento en función de las previsiones del Pacto por la educación, unas previsiones, señora consejera, que son y, a este paso, van acabar siendo siempre eternas, eternas porque se queda siempre en la previsión, no estamos viendo una materialización concreta de esas previsiones.
Yo podría haber enfocado, podríamos haber enfocado esta interpelación desde un punto de vista teórico, confrontando las opiniones que ustedes y nosotros tenemos sobre lo que es la participación y cómo debe materializarse ese principio de la participación en el ámbito educativo, pero eso lo podríamos haber hecho hace tres años, hace tres años, y nos podríamos recrear en el debate y hasta conseguir que acabara resultando algo floreado desde el punto de vista dialéctico. Pero, a estas alturas, lo de las declaraciones de intenciones y lo de las previsiones en el Pacto por la educación empiezan a resultar casi, casi simpáticas.
El planteamiento que yo le hago hoy aquí es un planteamiento pragmático. Yo le pregunto no sobre la voluntad que debemos deducir del Partido Socialista en función de lo que hizo en Madrid hace quince años, yo le planteo qué hay de lo cierto de aquel compromiso que usted anunció hace siete meses en esta cámara. Y es un planteamiento muy concreto, muy concreto y hasta prosaico si usted quiere, simplemente le pregunto qué ha hecho, y no solo qué piensa hacer, para que los usuarios de la enseñanza en Aragón puedan ser copartícipes y corresponsables en la construcción permanente del sistema educativo aragonés.
Y, por supuesto, señora Almunia, no le pregunto sobre la capacidad de diálogo que pueda tener la ministra Del Castillo, le pregunto por la capacidad de diálogo que pueda tener usted. Lo digo porque ya ha empezado a coquetear al final de la primera intervención, y se lo digo por si, como si suele hacer -porque ha seguido el mismo patrón de todas las interpelaciones anteriores-, en su segunda intervención lleva la intención de ir y volver un par de veces, y se me va por Madrid y se da un par de vueltas por la capital del reino. No le pregunto por la capacidad de diálogo de la ministra Del Castillo, le pregunto por la capacidad de diálogo de esta consejera y del departamento que dirige.
Mire, señora Almunia, hay cuestiones que son significativas. Significativo es que no se haya regulado todavía el desarrollo territorial de la ley de los consejos escolares de Aragón, que no hablaba solo del Consejo Escolar de Aragón, hablaba de la creación de los consejos escolares de Aragón, que es lo que ha ocupado la mayor parte de nuestra primera intervención. Mucho más significativo es que no se haya desarrollado precisamente en un momento en el que el Gobierno ha anunciado una firme voluntad de delegar competencias en los entes locales, y me estoy refiriendo a las competencias en enseñanza no universitaria.
El Gobierno de Aragón pretende trasladar a los ayuntamientos, a las comarcas servicios que le deberían ser propios, servicios como el transporte escolar, servicios como el comedor, tiene previsto firmar convenios -era también una de las previsiones- para el sostenimiento de una red de escuelas infantiles de cero a tres años, tiene intención también -hace tres años que tiene intención- de ampliar, en colaboración con los ayuntamientos, los horarios de apertura de los centros escolares, pero, en cambio, no está propiciando el diálogo fluido y continuo con estas entidades y con el ámbito territorial (los padres, profesores, sindicatos, sector empresarial) de esas zonas concretas que van a asumir esas competencias. Y, si nos extraña que no lo haya hecho en esas circunstancias, más me extraña particularmente a mí, tengo que confesarle, que no lo haya hecho usted por una razón, señora consejera, porque usted hace tan solo cuatro días era concejala y era diputada provincial, y entendía que en casos concretos como este iba a verse traducida esa voluntad municipalista que yo le dada por hecha y que no estamos viendo.
Pero, si esto es significativo, no deja de ser tanto o más significativo que el Consejo Escolar de Aragón, ese al que usted aludía, sea precisamente uno de los peor dotados en relación con el resto de las comunidades autónomas, o el Consejo Escolar de Aragón no haya conocido nunca, en ninguno de estos años, el proyecto de presupuestos del Departamento de Educación y Ciencia, o no haya conocido nunca sus planes inversores. No es menos significativo que la Comisión de financiación y recursos humanos que existía en el seno del Consejo Escolar de Aragón haya dejado de existir sin que nunca haya tenido la oportunidad de empezar a trabajar, porque el departamento nunca le aportó la información que le solicitaba. No sé si estas cuestiones tendrán, señora consejera, algo que ver con el hecho de que, en estos tres años de Gobierno, el Consejo Escolar de Aragón haya conocido a otros tantos presidentes. Y tampoco entiendo, señora consejera -y nos hablaba de otros órganos-, el hecho de que desde que usted tomó posesión no se haya vuelto a reunir la Comisión de seguimiento del Pacto por la educación, por ejemplo; o sí lo entiendo pero, si lo entiendo, desde luego, lo tengo que interpretar de la forma en que creo que únicamente se puede interpretar.
Si el diálogo en una etapa concreta del Departamento de Educación y Ciencia propició un acuerdo y propició unos compromisos del Gobierno con la sociedad, parece lógico que, con ese mismo talante, los firmantes de aquel Pacto por la educación tuviesen en estos momentos la oportunidad de analizar conjuntamente con usted el progresivo cumplimiento de esos compromisos. Y no están teniendo esa oportunidad, no están teniendo esa oportunidad porque desde una semana antes de que la anterior consejera de educación presentase su dimisión esa Comisión de seguimiento del Pacto por la educación no ha vuelto a reunirse. Yo no sé si es que no le interesan los criterios de los firmantes o es que tiene poco que ofrecerles o es que simplemente no está en un buen momento el Departamento de Educación y Ciencia para hacer balance de los compromisos y de las previsiones que adquirió en ese Pacto.
Como también es difícil de entender, ya que nos hablaba de otros órganos, que desde que usted tomo posesión y se hizo cargo del departamento no se haya vuelto a reunir la Mesa sectorial de la enseñanza concertada. Que la directora general de Centros y formación profesional argumente, como lo hizo públicamente, que si desde el 28 de agosto no se ha vuelto a reunir es porque no ha habido asuntos que tratar, como dijo públicamente, resulta patético o es producto de una hipocresía tremenda.
Que a estas alturas, con el inicio del proceso de admisión de alumnos, que está a la vuelta de la esquina, los centros, los padres no sepan todavía si el segundo ciclo de infantil va a ser gratuito o no para los alumnos o si van a poder garantizar o no que aquellos alumnos que llevan tres años matriculados en infantil en un centro puedan acceder al primer curso de primaria de ese mismo centro, que eso todavía los implicados no lo sepan es de nota. Y, desde luego, denota que la comunicación entre el departamento y ciertos sectores y cierta parte de la comunidad educativa no está siendo en absoluto fluida. Yo no sé si tanto le puede costar sentarse con los implicados y escuchar sus planteamientos, y no sé si tanto le puede costar el clarificar cuáles son las intenciones del departamento. Desde luego, a nosotros nos cuesta y nos resulta crudo ser testigos de las incertidumbres que el Departamento de Educación y Ciencia está generando en la sociedad, y en una parte concreta de la sociedad, únicamente por no querer mantener una comunicación fluida con esa parte de la sociedad.
El señor vicepresidente segundo (PALAZÓN ESPAÑOL): Señora Calvo, por favor, vaya concluyendo.
La señora diputada CALVO PASCUAL: Sí, termino rápidamente, señor presidente.
En cualquier caso, le aseguro que esta diputada y desde el Grupo Parlamentario Popular estamos encantados de recibir y de atender a quienes no tienen la oportunidad de presentarle directamente sus propuestas y sus necesidades al Gobierno. Estamos y lo hacemos encantados pero, desde luego, preferiríamos que no nos coartara la posibilidad de trasmitírselas directamente.
Me hablaba también de otros órganos. Me hablaba del consejo de la formación permanente previsto en el proyecto de ley de la educación permanente de Aragón. Pues, hombre, es volver a hablarme de unas voluntades del Gobierno que yo no acabo de ver materializadas aquí, en la cámara. A mí me gustaría saber cuál es el interés de los grupos parlamentarios que le apoyan, puesto que supongo que es conocedora de la situación en la que se encuentra el proyecto de ley de educación permanente en esta cámara: hace algo más de un año que ese proyecto de ley fue presentado en la cámara y está en la situación en la que está, y no creo que sea un proyecto de ley tan complejo como para que se encuentre en esa situación de paralización. No me toque y no me comente sobre ese consejo porque ese consejo probablemente no lo vayamos a ver constituido a lo largo de lo poco que queda de legislatura.
Y me decía que estaban planteando el desarrollo de los consejos escolares comarcales una vez que se habían definido los títulos competenciales de las comarcas. No me mezcle churras con merinas porque eso no tiene nada que ver, nada que ver. Las competencias que puedan asumir las comarcas son unas y las competencias que deban tener los consejos escolares comarcales son otras, y son otras que vienen definidas por una ley de mayo de 1998. Por tanto, los consejos escolares territoriales se podrían haber regulado y se podrían haber constituido independiente del proceso comarcalizador; sí que es cierto que era evidente que fuesen las propias comarcas, una vez constituidas, las que mostrasen la voluntad de hacerlo.
En definitiva, señora consejera, echamos de menos una actitud decidida a contar con los afectados en la toma de decisiones, un déficit que a veces se materializa y se traduce en cuestiones concretas, como ocurrió en el momento en que a usted se le ocurrió -y digo «se le ocurrió» no por la enjundia y por lo acertado o no de la decisión, sino por el momento en que lo hizo- un déficit que se traduce, por ejemplo, cuando planteó la modificación de los horarios y del calendario de las guarderías de sus dependencias sin contar con los centros, sin contar con los profesionales y sin contar con los padres. Pero también se traduce y también se manifiesta…
El señor vicepresidente segundo (PALAZÓN ESPAÑOL): Señora Calvo, por favor, concluya ya.
La señora diputada CALVO PASCUAL: ... -inmediatamente, presidente- en la voluntad general, no regulando, como digo, esos órganos establecidos por ley y no convocando, señora consejera, los órganos que dependen directamente de la Administración.
Echamos de menos algo más que palabras y algo más que meras subvenciones a las asociaciones, y, aunque nos afirme -y concluyo- que el departamento está dando sobradas muestras de su voluntad de diálogo con la sociedad, desde luego nosotros tenemos serias dificultades para comprobar que realmente el talante del departamento y su talante sea aquel a que se comprometió en la comparecencia y, hoy, el que pretende demostrar.
Gracias, presidente.
El señor vicepresidente segundo (PALAZÓN ESPAÑOL): Muchas gracias, señora Calvo.
Señora consejera, su turno de dúplica.
La señora consejera de Educación y Ciencia (ALMUNIA BADÍA): Gracias, señor presidente. Señorías.
Se lo dije en mi primera intervención y se lo vuelvo a repetir, señoría: la participación, para este Gobierno y para esta consejera, no es solo un principio, es un compromiso, y es un compromiso muy serio.
Evidentemente, usted podrá hablar de cómo yo llevo mis intervenciones en esta cámara. Y no vivo de lo que hace quince años decíamos, creo que, simplemente, lo que estoy indicándole es la coherencia de un partido que ha tomado unas decisiones en un momento determinado absolutamente válidas en este mismo momento, después de doce años, o de quince, unas decisiones que se llevaron a cabo y se tuvieron en cuenta en unas leyes y que actualmente están en plena vigencia. Eso es lo que le estoy demostrando, señoría: mi coherencia con el apoyo, evidentemente, a esas decisiones que en su día se tomaron.
Porque creo, señoría, que no está usted en el mejor momento para poder hablar de la participación, desde su formación política, no está usted en el mejor momento. Porque, claro, podríamos hablar de que ese documento de bases de ley de calidad que se está manejando en este momento merma la participación abundantemente, pero, bueno, eso es algo que ha de venir y que debatiremos y que usted dirá: pero ¿de qué me habla? No le hablo solo de eso, le hablo de la propia LOU, y la LOU está aprobada, una ley que se aprobó en el parlamento nacional y donde se ve y se refleja claramente cuál es el modelo de participación que el Partido Popular desea para la comunidad escolar.
Respecto a la LRU, señoría, usted preveía que en la junta de gobierno existiesen siempre representantes de los estudiantes. En la LOU no se recoge esta previsión, es decir, podemos tener un consejo de gobierno sin la representación de los estudiantes en la universidad. Es decir, usted pondrá el grito en el cielo si yo le hablo de documento de bases de la ley de calidad, y a él también me refiero; pero, claro, cuando hemos visto cuál ha sido la voluntad -repito- del Partido Popular en una ley tan importante como la LOU, con lo que significaba para la reforma de la universidad, evidentemente, los malos presagios para la no universitaria están ahí, están ahí. Y, evidentemente, la participación de los sectores educativos en la no universitaria en ese documento de bases de la ley de calidad se queda francamente mermada. Por ello, no le estoy hablando de qué hace la ministra Pilar del Castillo, le estoy hablando de lo que hace su formación política de acuerdo con la participación en el sistema y en la planificación general de la educación.
Y en ese sentido, señoría -le repito-, creo que no está en el mejor momento para hablar de estos temas. Me da la sensación al mismo tiempo de que la información que usted maneja tampoco es del todo correcta. Yo le he explicado y le he dicho que los consejos escolares están en trámite ya administrativo para su aprobación. Le podría reconocer que el cambio en el equipo de dirección de la consejería, algo pudo retrasar esa aprobación, pero creo que sí que tienen mucho que ver las comarcas con los consejos escolares comarcales, qué principios van a regir determinadas competencias, cierta relación tiene. Y en ese sentido se esperaba la aprobación de esas competencias comarcales para abordar de nuevo los consejos comarcales y municipales.
Porque mire una cosa, le he dicho antes que los reglamentos orgánicos de los centros están para su aprobación y su exposición pública, pero vuelvo a referirme de nuevo a lo mismo: que el documento de bases de la ley de calidad les afecta directamente según en qué condiciones finalmente quede articulada esa ley. Es decir, estaremos trabajando y enviando una documentación a los centros que dentro -intuyo- de tres o cuatro meses como mucho no servirá para nada porque, evidentemente la ley en el parlamento pasará, como todas, un paseo militar, como habitualmente, ¿verdad?, suele decir el ministro de Agricultura: la ley será un paseo militar. Ahora bien, como sigamos como últimamente está ocurriendo, tendrán toda la mayoría parlamentaria en el parlamento, serán el grupo mayoritario, pero no tendrán la mayoría territorial de España.
Hace pocos días, la ley de formación profesional se aprobaba con los votos del Partido Popular pero no de Convergencia y Unión, no del PNV, no de Coalición Canaria y no del PSOE. Cuenten las comunidades autónomas y se darán cuenta de que todas las reformas educativas las están llevando con su mayoría parlamentaria pero no con la mayoría territorial de este país.
Por ello, señoría, creo que no es un buen momento para hablar de cómo está la participación en la comunidad educativa de Aragón. Lo único que espero es que nos puedan dejar hacer de ese principio que nosotros tenemos tan a bien propiciar un compromiso serio como el que tenemos ahora, y espero, señorías, que en el parlamento de la nación nos permitan seguir haciéndolo.
Nada más y muchas gracias.