La señora PRESIDENTA: Siguiente punto del orden del día: interpelación relativa a la protección, fomento y difusión de las modalidades lingüísticas aragonesas, formulada a la consejera de Educación, Cultura y Deporte por la diputada del Grupo Parlamentario Popular señora Ferrando, que tiene la palabra.
Interpelación núm. 109/16, relativa a la protección, fomento y difusión de las modalidades lingüísticas aragonesas.
La señora diputada FERRANDO LAFUENTE: Gracias, presidenta.
Consejera, ¡qué caro va a salir este Gobierno a esta tierra! Y, cuando digo «caro», lo digo en el amplio sentido de la palabra, lo digo en su sentido más estricto, en su sentido literal, porque, si su proyecto lingüístico, si su política educativa, la suya y la de sus socios de gobierno, la que reflejaban las enmiendas que ustedes presentaron a la Ley de lenguas de 2013, costaban casi cuarenta millones de euros, hoy, a día de hoy, hablaríamos de algunos millones más.
Bien. Yo le advertí a principios de legislatura de que, una vez que Chunta tocara poder, su apoyo, desde luego, no iba a salirle, no iba a salirnos a ninguno gratis. Y el pago del primer peaje fue la creación de esa Dirección General de Política Lingüística, absolutamente innecesaria, pero que, lógicamente, tiene un coste. Colocó usted al frente de esa dirección general a un destacado miembro de Chunta y, con él, la primera piedra, la piedra angular, de esa agencia de colocación que su partido le ha montado a su socio; una agencia que, por cierto, va creciendo, y, por utilizar un aragonesismo, va creciendo muy a lo somarda; una agencia de colocación, desde luego, muy peligrosa porque su crecimiento supone también, consejera, la difusión de un nacionalismo que se sirve de una lengua artificial como instrumento político. Y ustedes, sin empacho alguno y sin consultar a los aragoneses, desde luego, si junto al francés o al inglés quieren esa fabla inventada, que no es oficial, si la quieren para ir por el mundo, pretenden que los bolsillos de los aragoneses financien su difusión. Bien.
Ahora, si hablamos de lo caro que resulta este Gobierno en otros sentidos, lo cierto es que ceder ante el chantaje lingüístico de Chunta, que es lo que ustedes están haciendo, va a convertir a su partido, va a convertir al PSOE en el máximo responsable del exterminio —insisto: del exterminio— de nuestro verdadero patrimonio lingüístico, ese que sobrevive a duras penas en algunos núcleos del Pirineo, y lo van a hacer en favor de un aragonés estándar que, diga lo que diga Chunta, ni tiene historia ni es la lengua materna de nadie, ni siquiera de los propios militantes de Chunta. Sorprende que usted, consejera, tenga la osadía de defender con tanta vehemencia la vuelta de los bienes de Sijena, esa parte de nuestro patrimonio material, y al mismo tiempo pretenda cobrar —insisto: cobrar— a los aragoneses por destruir su patrimonio inmaterial.
La verdad es que mi pregunta, mi primera pregunta es cuándo y dónde va a poner la línea roja a Chunta, consejera, porque los movimientos de su socio, teniendo los votantes que tiene, es decir, muy poquitos, no tienen desperdicio, como tampoco tiene desperdicio que usted haga ojitos a Chunta y, al mismo tiempo, la vista gorda ante su alevosía, premeditación y nocturnidad. Y la verdad, señora consejera, Chunta está actuando con premeditación, alevosía y nocturnidad, y usted lo está permitiendo, su Gobierno lo está permitiendo y el PSOE de Aragón lo está permitiendo. ¿O por qué cree que, el pasado fin de semana, los militantes de Chunta decidieron seguir asociados a ustedes? Pues porque es su primera y única oportunidad de poner en marcha una maquinaria nacionalista, y, desde luego, no la van a desperdiciar. Y ustedes, usted ampara, el PSOE de Aragón ampara ese nacionalismo aragonés, que crece porque el Gobierno de Aragón le está dando aire. Usted, su secretario general, es decir, el presidente del Gobierno aragonés, y su partido, desde luego, no son tan diferentes de Iceta, de Pedro Sánchez o de cuantos amparan cualquier nacionalismo o independentismo en territorio español. Su partido, desde luego, consejera, tiene un discurso en Madrid, el discurso que corresponde a un partido de Estado, pero en Aragón tiene exactamente el contrario. Vaya hipocresía, y ni siquiera se avergüenzan.
Y no me cuente que su Ley de lenguas —porque la veo venir— de 2009 ya defendía el catalán y el aragonés como lenguas propias de Aragón, porque usted, como yo, sabe perfectamente que aquella ley, que fue uno de los motivos de su ruptura con el entonces su socio de gobierno, el Partido Aragonés, aquella ley era un guiño a Chunta como posible socio de gobierno si llegaban a gobernar en 2011.
Y, hablando de leyes, consejera, ¿cuántas veces les hemos oído anunciar que iban a derogar la Ley de lenguas del 13? Si incluso plantearon, denunciaron su inconstitucionalidad, aunque el Constitucional no les ha dado la razón... ¿Por qué no la han derogado? Le ruego que me conteste a esta pregunta y que sea capaz o que tenga la valentía de admitir que Chunta ha encontrado en esa ley, aunque pervirtiendo, desde luego, su espíritu, que no era otro que el del respeto a los hablantes, ha encontrado Chunta la piedra filosofal, es decir, un resquicio por donde meter la cabeza y cumplir con sus propósitos sin necesidad de derogar. Y me refiero, me estoy refiriendo a los artículos 4, 5 y 6, en los que se reconoce el derecho de los ciudadanos a solicitar del Gobierno de Aragón, que es quien tiene la potestad de hacerlo, el reconocimiento, la declaración de zona o municipio de utilización histórica predominante de una variedad lingüística determinada. Yo le pregunto: ¿vale la pena derogar la Ley de 2013 y perder un tiempo que es sagrado para Chunta elaborando, tramitando y aprobando en estas Cortes una nueva, cuando pueden sembrar su nacionalismo lingüístico pervirtiendo la ley vigente? Por supuesto, su director general ha respetado al menos, de momento y en apariencia, el proteccionismo del anterior Gobierno, y lo ha hecho porque es la tapadera perfecta para una nocturnidad que se está dando a dos niveles. A nivel político, al presentar documentos como este, que le leo su título: «Proyecto de apoyo a la lengua aragonesa en la comarca de Jacetania/Chacetania». Bien. Y en uno de sus puntos dice: «Dignificación del aragonés [que se entiende que el aragonés es la fabla de Chunta], normalización del aragonés en la comarca. Aprobar una moción que declare la comarca como bilingüe». Yo le pregunto, consejera: ¿en qué? Por supuesto, la consejera no presta atención. Esto, acompañado de que todas las inscripciones visibles aparecerán de forma bilingüe. Y, además, en cuanto a la grafía, dice: «Para escribir en aragonés será aquella que dictamine el Gobierno de Aragón» —luego la dictaminará Chunta—. Todos los impresos, guías y demás aparecerán en aragonés y castellano, y los participantes en plenos, reuniones, etcétera, lo podrán hacer en lengua aragonesa.
Bien. Eso, por una parte. Por otra parte, han presentado una serie de mociones los militantes de Chunta en la provincia de Huesca que servirían para que el Gobierno de Aragón reconociera estas zonas como de uso histórico de la fabla. Bien. Yo le pregunto: además del castellano, ¿qué se habla en Zaragoza capital, qué se habla en Huesca capital, qué se habla en la Hoya de Huesca, qué se habla en Almudévar? Si respetan el panticuto o el cheso, ¿por qué no respetar el castellano donde no se habla ninguna variedad lingüística? —me estoy quedando afónica—. Pues bien: estas poblaciones y comarcas han ido aprobando a iniciativa de Chunta sendas mociones para que el Gobierno de Aragón, es decir, su Gobierno, las reconozca como zonas de uso predominante. ¿Las han declarado ya, señora consejera?
Y, a nivel educativo, todos sabemos lo que han hecho con los currículos. Tampoco han perdido el tiempo reconociendo el aragonés, que no es otro que la fabla, con carácter vehicular, cuando no es ni siquiera oficial, consejera, para que en las zonas de uso predominante, y con autorización de los servicios provinciales, se pueda enseñar cualquier materia, incluso las obligatorias. ¿Con qué profesores cuentan, consejera? ¿Qué título...? [Corte automático del sonido.] ... nada más, presidenta. ¿Qué institución reconoce la normalización de la fabla? Porque la Academia Aragonesa de las Lenguas no la reconoce, ya que no existe. ¿Por qué han conveniado con Magisterio en lugar de hacerlo con la Facultad de Filología, que es la que tiene realmente la asignatura de Filología Aragonesa? Y la última: ¿qué entiende usted por aragonés, consejera?
El señor vicepresidente segundo (TORRES MILLERA): Vaya terminado, señoría, por favor.
Para el turno de respuesta tiene la palabra la señora consejera. Ruego a sus señorías que tengan en cuenta los tiempos, porque la sesión saben ustedes que se alargará mucho. Simplemente.
Señora Pérez, tiene la palabra.
La señora consejera de Educación, Cultura y Deporte (PÉREZ ESTEBAN): Gracias, presidente.
Señora Ferrando, hay una técnica en política, que no voy a definir —lo dejo ahí—, pero que consiste en construir una realidad imaginaria para acomodar un discurso, un discurso normalmente incendiario, que es lo que usted hace para generar polémica, confrontación. Porque todo lo que usted ha dicho en esta tribuna —de hecho, prácticamente no le ha dado tiempo ni a hacer las preguntas que se supone que eran objeto de esta interpelación— no se sujeta ni se ajusta a la realidad.
Y, si lo que le molesta al Partido Popular, y a usted en particular, que sé que esto le preocupa mucho, es que hemos devuelto la dignidad a nuestras lenguas, acabando con el ridículo o con la vergüenza universal de la Lapapyp y de la Lapao, sí, sí lo hemos hecho, y además estamos orgullos, y se lo tengo que decir. [Aplausos.]
Por otro lado, gracias... No sé si gracias o me sonroja lo que me ha atribuido usted, señora Ferrando, esa capacidad que tiene mi departamento, la consejería de Educación, para haber hecho que el presidente de Chunta, consejero en este Gobierno, haya decidido seguir en el Gobierno por estar en este departamento. Me ha atribuido usted algo que, realmente, yo creo que es inmerecido sin ninguna duda.
Pero, vamos, como lo que creo que le importa, le interesa a usted, señora Ferrando, o por lo menos al partido al que representa y del que usted es portavoz, es qué líneas estamos llevando a cabo el departamento para proteger, para fomentar, para difundir en las aulas aragonesas las diversidades, modalidades lingüísticas que conforman nuestro rico patrimonio cultural —que es exactamente y literalmente lo que usted me ha pedido en esta interpelación—, le voy a contestar que lo que estamos haciendo desde el departamento es ni más ni menos que el cumplimiento de nuestra norma, el cumplimiento y el desarrollo de nuestra normativa, cumpliendo, en primer lugar, con lo que establece nuestra norma básica, nuestro Estatuto de Autonomía, que en su artículo 7 dice que las lenguas y modalidades lingüísticas propias de Aragón constituyen una de las manifestaciones más destacadas del patrimonio histórico y cultural aragonés y un valor social de respeto, convivencia y entendimiento. Así dice que la legislación autonómica promoverá la protección, la recuperación, la enseñanza, la promoción y difusión del patrimonio lingüístico de Aragón y favorecerá en las zonas de utilización predominante el uso de las lenguas propias en las relaciones de los ciudadanos con la Administración pública aragonesa.
En segundo lugar, la Ley 3/2013, de 9 de mayo, de uso, protección y promoción de lenguas y modalidades lingüísticas propias de Aragón, dedica varios artículos a la cuestión de la enseñanza. En su artículo 3 reconoce a los ciudadanos el derecho a conocer las lenguas, modalidades lingüísticas propias de Aragón y a recibir la enseñanza de las lenguas y modalidades lingüísticas propias de Aragón, y la obligación que tienen los poderes públicos de reconocer el ejercicio de estos derechos a fin de que sean efectivos y reales.
El artículo 12 de esta misma ley trata de la enseñanza de las lenguas y modalidades lingüísticas propias. Se reconoce el derecho a recibir la enseñanza de lenguas y sus modalidades lingüísticas propias de Aragón en las zonas de uso predominante, cuyo aprendizaje será voluntario, y el Gobierno de Aragón garantizará este derecho mediante una oferta adecuada en los centros educativos. También dice en su artículo 12 que el anterior derecho se reconocerá también en las localidades en que haya centros educativos de referencia para el alumnado procedente de municipios de las zonas de utilización histórica predominante de lenguas y modalidades lingüísticas propias.
En su artículo 13, de la misma ley del año 2013, de la ley de lenguas, regula los currículos, y dice que en las zonas de utilización histórica predominante de la lenguas y modalidades lingüísticas propias se fomentará que su enseñanza, junto al castellano, se establezca en todos los niveles y etapas. Y dice que el Gobierno de Aragón impulsará la edición de materiales didácticos para ser utilizados en las asignaturas de lenguas y modalidades lingüísticas propias en los centros educativos de Aragón.
El artículo 14 de esta misma ley se refiere también a la educación permanente, en la que dice que el Gobierno de Aragón fomentará cursos de enseñanza para adultos o de educación permanente sobre lenguas y modalidades lingüísticas propias de Aragón, principalmente en las zonas de utilización histórica predominante.
Y concluye esta ley, en relación a la interpelación que usted me hace, en su artículo 15, en relación al profesorado, en el que se dice que garantizará la adecuada formación inicial y permanente, así como la capacitación del profesorado necesario para las enseñanzas de las lenguas y sus modalidades lingüísticas propias.
Hay otra normativa que también afecta, como la Ley de consejos escolares de Aragón, del año 98, en la que establece como uno de los objetivos de la programación general de la enseñanza, en su artículo 2, el fomento de la conciencia e identidad aragonesas mediante la difusión y conocimiento de valores históricos, geográficos, culturales y lingüísticos del pueblo aragonés.
La Ley 7/98, de 16 de julio, por la que se aprueban —vigente hoy todavía— las directrices generales de ordenación territorial para Aragón, en su apartado cincuenta y seis dice que son una manifestación de la diversidad del patrimonio cultural las diferentes lenguas que se hablan en la Comunidad Autónoma de Aragón, que deben ser objeto de ayuda para su enseñanza y divulgación. Y, en lo referido al patrimonio cultural, y en lo que respecta a las lenguas autóctonas, dice que tenemos la obligación de conservar con políticas eficaces las lenguas autóctonas y potenciación en aquellas zonas que lo demanden, y, en dichas zonas, la lengua autóctona quedará incluida en el currículo común de las diferentes etapas educativas de enseñanza obligatoria.
Toda esta normativa —no opiniones, no sensaciones—, toda esta normativa, que está vigente en nuestra comunidad autónoma y que, por tanto, obliga a los poderes públicos y a las administraciones a cumplirla, debe ser integrada a través de la previsión que establece la Carta Europea de las Lenguas Minoritarias o Regionales, que desde 2001, como conocen, forma parte de nuestro derecho interno. Este tratado internacional dice en su artículo 8, relativo a la enseñanza, que hay que prever una educación preescolar garantizada en las lenguas regionales o minoritarias correspondientes o prever que una parte sustancial de la educación preescolar se haga en las lenguas regionales o minoritarias correspondientes. Y lo mismo respecto a la enseñanza primaria y secundaria. Además, debemos recordar que en el artículo 7 dice que la adopción de medidas especiales a favor de las lenguas regionales o minoritarias, destinadas a promover una igualdad entre los hablantes de dichas lenguas y el resto de la población y orientadas a tener en cuenta sus situaciones peculiares, no se considerará un acto de discriminación con los hablantes de las lenguas más extendidas.
Por tanto, las directrices generales de este departamento para la promoción de la enseñanza del aragonés y el catalán de Aragón están encaminadas a su incorporación en los diferentes currículos, publicados por órdenes de fecha 26 de mayo de 2016, y en la actualidad se está comenzando a trabajar en el currículo de bachillerato.
Por eso, señora Ferrando, señorías del Partido Popular, lo que este Gobierno está haciendo es cumplir estrictamente con lo establecido por la legislación vigente, que —no olvidemos— reconoce a los ciudadanos el derecho a recibir su enseñanza e impone a los poderes públicos la obligación de garantizar ese derecho mediante una oferta adecuada en los centros.
La enseñanza del aragonés, señora Ferrando —no nos duelen prendas en reconocerlo—, comenzó en el año 97, durante el Gobierno de Santiago Lanzuela, con cuatro profesores a tiempo parcial, doscientos cincuenta y seis alumnos en trece centros, manteniéndose estos números con cierta estabilidad hasta el año 2010 y 2011. Con un Gobierno del Partido Socialista se incrementó el número de docentes; se incrementó también el número de alumnos y el número de centros. Pero habrá que esperar hasta el curso 13-14, señora Ferrando, que le recuerdo, por si se le ha olvidado —seguramente habrá cosas que quieran olvidar del pasado, de este pasado más reciente—, gobernaba la señora Rudi, habrá que esperar al curso 13-14 para encontrar un nuevo incremento de profesorado, de profesorado para el aragonés, que se incrementó a siete profesores, y para un incremento también en alumnos, a cuatrocientos cincuenta y seis. Algo que me parece positivo, señora Ferrando. Se lo digo por ponerlo en valor. En el curso 2015-2016, también un presupuesto del Partido Popular, se amplió la enseñanza del aragonés en cuatro localidades, llegando a seiscientos cincuenta y dos alumnos. Y en este curso en el que estamos hemos seguido en la misma línea, incrementando en docentes, incrementando en alumnos, a setecientos ochenta y dos alumnos, e incrementando también en centros, lo que ha supuesto un 25% más de alumnos que los cursos pasados.
Por tanto, señora Ferrando, no exagere, no haga una realidad virtual paralela a la que existe, porque es importante que nos pongamos de acuerdo en la defensa de este rico patrimonio, como es la protección de nuestras lenguas propias.
Gracias. [Aplausos.]
El señor vicepresidente segundo (TORRES MILLERA): Gracias, señora consejera.
Para el turno de réplica, la señora Ferrando tiene la palabra.
La señora diputada FERRANDO LAFUENTE: Gracias, presidente.
Ha perdido usted ocho preciosos minutos leyéndome una normativa que yo no necesito leer porque me la conozco. Eso que le quede bien claro. Y, según su costumbre, consejera, no ha contestado ni a una sola de mis preguntas. Ha leído lo que no le he preguntado y hace lo de siempre: cuando no tiene argumentos, acusa e insulta. Esta vez me ha tocado ser paranoica y vivir en una realidad paralela. El otro día fue tener poco talento. Pero usted ha llegado hasta el punto de servirse de una grave enfermedad. Luego quiero decir que me parece poco propio de una consejera convertir el Parlamento en el corral de la Pacheca.
Mire, en Aragón no había ningún problema lingüístico hasta los gobiernos de Marcelino Iglesias. En el ultimo de esos gobiernos, el PSOE hizo un guiño a Chunta, como le he dicho antes, como posible socio de gobierno, aprobando la Ley de lenguas del 2009, que, como también le he dicho, reconoce catalán y aragonés como lenguas propias de Aragón y creándole a Francho Nagore, destacado miembro de Chunta, un título propio en el campus universitario de Huesca para impartir la fabla. En 2011, ustedes no pueden formar gobierno, y, pobre Chunta, se le caen los palos del sombrajo porque sus anhelos nacionalistas se desvanecen. En 2013, la tramitación de la vigente Ley de lenguas se convirtió en el episodio más vergonzante de este Parlamento aragonés. PSOE, Chunta e Izquierda Unida —hablaba usted de ponernos de acuerdo— abandonaron la ponencia, y sus descalificaciones e insultos a la ley y hacia quienes defendimos el respeto a los hablantes aún resuenan dentro y fuera de estos muros. Y me refiero a las palabras bodrio, disparate, discriminatoria, irrisoria, propia de un Gobierno acomplejado y analfabeto. Son palabras del consejero Soro, señora consejera. En 2015 logran formar gobierno con Chunta, pero el apoyo de los nacionalistas tiene un precio. Esto no es una realidad virtual: esto es la cruda realidad. El precio es muy caro, se lo he dicho, a nivel económico —para empezar a hablar, cuarenta millones de euros—, y a nivel político dificulta el entendimiento; a nivel social crea problemas a los aragoneses, y a nivel cultural, desde luego, exterminan nuestro rico patrimonio cultural.
Y continúo. Pese a las continuas amenazas de derogar la Ley del 13, no lo hacen, porque una legislatura no le da a Chunta de sí para elaborar una nueva ley y difundir su nacionalismo. Hábilmente entonces meten un gol con la ley de acompañamiento a los presupuestos de 2016. Encuentran en la ley del 13 el camino para cumplir sus objetivos y, por si fuera poco, al no existir la Academia Aragonesa de las Lenguas, tienen la facultad de imponer las grafías que a Chunta le dé la gana. Chunta redacta una moción tipo que se distribuye junto a ese documento del que le he leído una parte por muchos ayuntamientos de la provincia de Huesca, pero lo tapan publicitando el proteccionismo lingüístico que ya había llevado a cabo el Gobierno anterior. Introduce en los currículos aragoneses la fabla como lengua vehicular y como obligatoria. Es decir, en Aragón cabe impartir una lengua que no tiene carácter oficial, para la que no existe, además, un profesorado preparado, de forma obligatoria. ¿Han preguntado a los padres? Porque los tienen contentos en el Pirineo aragonés. ¿Cuál va a ser el siguiente paso, consejera? Porque estamos expectantes a ver qué pasa con los presupuestos del 17.
Y termino con las preguntas: ¿qué entiende usted por aragonés, consejera?; ¿va a obligar a los niños aragoneses a aprender una lengua no oficial si sus padres no quieren?; ¿no es cierto que lo que debería estar haciendo es velar por la calidad de la escuela rural, porque no esté siempre llena de interinos que no pueden hacer un seguimiento de los alumnos?; ¿cuánto cuesta poner en marcha su proyecto lingüístico?; ¿va a tener la osadía, por no decir otra cosa, de cobrar a los aragoneses por exterminar su patrimonio?; ¿va a tener la osadía de consentir que los aragoneses paguen de sus impuestos una lengua que no hablan y el exterminio de su verdadero patrimonio lingüístico?
Gracias, señor presidente.
El señor vicepresidente segundo (TORRES MILLERA): Muchas gracias, señoría.
Para el turno de dúplica, la señora consejera tiene la palabra.
La señora consejera de Educación, Cultura y Deporte (PÉREZ ESTEBAN): Gracias, presidente.
Decía el señor Celaya a la señora Luquin en la anterior interpelación que no sé si los adolescentes necesitaban ansiolíticos... No sé si tendremos que añadir algún otro grupo o población de riesgo con este mismo tratamiento. ¡Qué paciencia, señora Ferrando, de verdad! No sé lo que quiere. Porque, insisto, está construyendo una realidad imaginaria, un discurso absolutamente ficticio para crear confrontación, para crear polémica, como ustedes han hecho siempre, fundamentalmente con el tema de la lengua.
Mire, en el acceso del profesorado, algo que le preocupa a usted mucho, que acusa a este Gobierno de ser una agencia de colocación o no sé qué rollos, forman parte de una lista de interinos los profesores que se contratan, que se viene nutriendo a través de pruebas específicas durante veinte años. ¡Veinte años, señora Ferrando! Con distintos gobiernos. Pero fíjese usted qué curioso: de los trece profesores que están en este momento dando clases, están contratados dando clases, que se encuentran en activo hoy, doce estaban ya en la lista de mayo de 2015, la lista que nos encontramos en su departamento. Es decir, ¿ustedes eran cómplices del señor Soro y hacían de agencia de colocación de Chunta en el año 2015, señora Ferrando? ¿Eso me quiere decir? Por eso le digo que, por favor, un poquito de rigor, un poquito de rigor y de realidad. A usted le pido rigor, señora Ferrando. Dime de qué presumes y te diré de qué careces. Y este año le tengo que decir que ha habido una ampliación porque se había agotado la lista —imposible cubrir algunas bajas por enfermedad—, y se ha hecho con los mismos criterios que se ha venido haciendo durante los últimos veinte años.
Pero fíjese cómo nos preocupa: como queremos hacerlo con rigor y con garantías, hemos firmado un convenio de colaboración con la Universidad de Zaragoza con objeto de llevar a cabo una investigación acerca de beneficios o no de implementar el aragonés como lengua vehicular de enseñanza infantil y primaria, una cuestión que está recogida en nuestro Estatuto de Autonomía. Y le he tenido que recordar la normativa porque, como en su intervención ha hecho caso omiso de lo que una normativa exige a los poderes públicos, se lo he recordado. Dice que lo sabía; no me ha dado esa sensación. Hemos creado ese grupo de trabajo, y se ha puesto en marcha, señora Ferrando, este proyecto con tres condiciones fundamentales: una, que se hará en aquellos lugares del Alto Aragón en que exista profesorado; dos, que se hará en aquellos en los que se conozca la variedad local; y tres, en los que las familias se muestren de acuerdo. Y, por ahora, se ha concretado en Hecho, en Panticosa y en cinco localidades del valle de Benasque, todas ellas gobernadas por distintas fuerzas políticas: Partido Socialista, Partido Aragonés y —¡anda!— Partido Popular. Pregúntele al alcalde de Panticosa si realmente este Gobierno está exterminando, como usted dice de manera desafortunada —le tengo que decir—, las lenguas y la protección de nuestro patrimonio lingüístico.
También tenemos, con objeto de adecuar el Marco europeo de referencia para las lenguas al aragonés y poder llevar a cabo, en su momento, las pruebas para acreditar las competencias de esta lengua, hemos creado un equipo técnico formado por la inspectora jefe provincial de Zaragoza en Educación, que lo está coordinando, y cuatro profesores de la Universidad de Zaragoza en los ámbitos de la lingüística y de la pedagogía. Y, además, un grupo de trabajo al que se ha invitado a participar a asociaciones del sector, habiendo designado representante once de ellas, ¡once de ellas!
Por lo tanto, señora Ferrando, lo que estamos haciendo es cumplir con la legalidad vigente y llevar a cabo su implementación.
Como le he demostrado, tanto en la forma como en el fondo, señorías del Partido Popular, lo que hemos hecho es, a partir de lo iniciado hace muchos años y continuado por ustedes, potenciar y fortalecer para cumplir con nuestra normativa, en primer lugar, y hacer posible la garantía de un derecho desde la convicción, se lo aseguro —y eso a lo mejor es lo que nos diferencia—, de que la lengua es un valor social de respeto, de convivencia y de entendimiento.
Muchas gracias. [Aplausos.]
El señor vicepresidente segundo (TORRES MILLERA): Gracias, señora consejera.