Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón


Interpelaciones

Interpelación núm. 28/09, relativa a políticas de igualdad.

Diario de Sesiones de las Cortes de Aragón n°: 038 de Plenos (VII Legislatura)
Intervinienen: Fierro Gasca, María Pilar - Fernández Abadía, Ana María

La señora vicepresidenta primera (PÉREZ ESTEBAN): Interpelación número 28/09, relativa a políticas de igualdad, formulada a la consejera de Servicios Sociales y Familia por la diputada de Grupo Parlamentario Popular señora Fierro Gasca, que tiene la palabra.

Interpelación núm. 28/09, relativa a políticas de igualdad.

La señora diputada FIERRO GASCA: Muchas gracias, señora presidenta.

Señorías.

Señora consejera, ¿por qué trae hoy esta interpelación el Grupo Parlamentario Popular a estas Cortes? Porque entendemos que las políticas de igualdad son un bastión y son un elemento fundamental en momentos difíciles como los que está atravesando nuestro país y nuestra comunidad autónoma. Momentos de crisis y de dificultades donde las mujeres tenemos mucho que decir, tenemos mucho que hacer y tenemos mucho que conseguir.

Traemos también esta interpelación por otro motivo: se cumplen dos años, el pasado 22 de marzo, de la aprobación de la Ley 3/2007, para conseguir la igualdad efectiva de los hombres y mujeres. Dos años han pasado, pero pocos resultados hemos visto.

Fue una ley que nació con vocación de código, con vocación de código, porque primordialmente incide en el Derecho administrativo, en el mercantil, en el procesal y, fundamentalmente, también en el Derecho laboral y, cómo no, en la Seguridad Social.

Una ley que nació también con una gran vocación de transversalidad. No puede ser de otra manera cuando de la mujer estamos hablando. Incide en muchos ámbitos: en el educativo, en el sanitario, en el cultural, en el de ordenación del territorio y en otros muchos.

En nuestra comunidad autónoma, las políticas de igualdad las tenemos en competencia exclusiva y dependen, señora consejera, de usted. Es verdad que comparte responsabilidades, como no podría ser de otra manera, con otros departamentos, pero la que tiene que impulsar, la que tiene que coordinar, la que tiene que luchar por que esa frase ya tan manida y esa realidad todavía tan escasa de que «la igualdad legal sea igual a la igualdad real» sea una verdadera realidad, y eso no ocurre todavía.

¿Por qué no ocurre? Tal vez tengamos muchos mecanismos, y se podría decir que la revolución de la mujer en el pasado siglo XX, sobre todo a partir de los años ochenta, fue una revolución armónica. Fue una revolución porque muchas mujeres, desde diferentes estados, desde diferentes criterios, desde diferentes pensamientos, tuvieron que luchar contra corriente en sus propias organizaciones, en sus propios partidos, en sus propias empresas... Había existido un feminismo con anterioridad muy radical que se consiguió que se centrara y se consiguiera ver a la mujer desde la dimensión total que esta tiene, sin olvidar, por supuesto, su ámbito profesional y su ámbito familiar.

Todo eso se consiguió. Y se consiguió, como le decía antes, con una revolución armónica, y la armonía era porque todas pensábamos igual. Había un enorme consenso entre todas las mujeres que en aquellos momentos tenían o estaban cerca del poder, para tratar de conseguir esa realidad para la mujer. Fue la época en la que surgieron los institutos de la mujer, que fue un elemento inestimable para salir adelante con medidas de discriminación positiva a favor de la mujer.

Sin embargo, a día de hoy, considero, señora consejera, que estamos sufriendo una desaceleración. Estamos sufriendo una desaceleración y, permítame el símil: hemos subido a la parte alta de la montaña (la igualdad es una montaña), hemos instalado un campamento base, hemos puesto una tienda de campaña llamada «Ley de igualdad», hemos puesto otra tienda de campaña llamada «Ministerio de Igualdad» y no sabemos para qué sirven ni una ni otra. Porque, realmente, lo que hacemos desde ahí es mirar a la cumbre con interés, con ilusión, pero absolutamente nada más.

¿Cómo vamos a llegar a la cumbre? España, en este momento, ha perdido ocho puestos en el ranking de la igualdad, nada menos. Aragón es una parte de España. No somos esa ínsula barataria de la que presumía tanto meses atrás el presidente del Gobierno de Aragón. Por ello, consideramos que hoy tenemos que hablar de cómo está la situación de la mujer, en unos momentos de crisis, en unos momentos de «eres», en unos momentos en los que está aumentando el paro.

¿Cómo valora, pues, usted la situación de Aragón en este momento? En el pasado debate sobre el estado de la región, el presidente Iglesias manifestó una serie de puntos –muy pocos, por cierto– relativos a la mujer, sencillamente, dos. Uno nos hablaba del Plan de empleo específicamente para mujeres de dieciocho a treinta años –como si no hubiera problemas en las demás edades–, y decía que en año 2007, seiscientas cincuenta y ocho mujeres se habían beneficiado del programa de promoción de la contratación estable, seiscientas seis del programa de promoción de empleo autónomo. Y que estas cifras tendrían un sensible incremento en el 2008. Veremos las cifras. Queremos saber las cifras.

También se comprometió a aprobar actuaciones en el acuerdo económico y social para el progreso de Aragón. Ayer vimos que había que remodelarlo de nuevo –por cierto, le haré un comentario al respecto–, tratando de flexibilizar los requisitos para acceder a subvenciones, incremento de la cuantía de programas de promoción, atención especial a mujeres víctimas de violencia de género, medidas de apoyo a la conciliación de la vida familiar y laboral, y especial apoyo a iniciativas y proyectos de alto empleo. No hemos visto nada, absolutamente nada.

¿Dónde están las promesas del señor Iglesias? ¿Cómo está en este momento, cuando ya termina el primer trimestre del año 2009?

Lo que si sabemos es que la mujer sigue teniendo mucha más dificultad para acceder a un empleo. Léase ahí, señora consejera, mujeres jóvenes; léase ahí mujeres que, a lo mejor, han decidido dedicar su vida a su familia, y que a partir de los cuarenta años, aunque tienen unos estudios, no han tenido una profesión, quieren volver al trabajo, pero las dificultades son enormes para volverse a reincorporar en la vida laboral.

¿Cómo se explica, señora consejera, que haya todavía unas diferencias salariales tan enormes? En España, un promedio de seis mil euros es la diferencia de sueldos medios anuales, claro está, entre los salarios de hombres y mujeres. ¿Qué se está haciendo en Aragón para que una cosa que es un Derecho constitucional, el que a igual trabajo, igual salario, no lo tengamos todavía conseguido las mujeres?

Hablamos también de las dificultades para conciliar la vida familiar y profesional. Como usted sabe, la Administración tiene un plan, el Plan concilia, que no se termina tampoco de aplicar en su intensidad, pero sí sería bueno empezar a mentalizarnos todos de que también en la empresa privada tendríamos que tratar de conseguir esta racionalización de los horarios para que la vida familiar no se vea perjudicada por la vida profesional y viceversa.

Porque, además, entendemos desde el Grupo Parlamentario Popular que unas buenas acciones de igualdad conllevan una paz y una armonía familiar y social, y realmente estamos en unos momentos, con esta crisis que tenemos ahí, que está peligrando la paz social y la paz familiar, porque cuando no hay dinero, usted sabe, señora consejera, lo que pasa en cualquier casa, en cualquier empresa, en cualquier comunidad, en cualquier asociación.

La mujer desarrolla muchos trabajos, todos lo sabemos. La actividad doméstica todavía recae en ella. Es una costumbre ancestral. Muchos hombres pensarán que es que nos gusta hacer las tareas domésticas. Yo creo que hemos nacido con ello y tenemos que tratar de conseguir que las nuevas generaciones nazcan también con la idea de que tienen que compartir esas tareas domésticas, que tienen que corresponsabilizarse. Eso lleva consigo no solo ayudar a, sino tengo que hacer esto. Porque, indudablemente, las labores domésticas que se ven minusvaloradas son muy importantes también a la hora de tener una armonía familiar y una armonía social.

La señora vicepresidenta primera (PÉREZ ESTEBAN): Señora Fierro, vaya acabando.

La señora diputada FIERRO GASCA: Voy terminando, señora presidenta.

Muchas cosas querría decirle, pero no me va a dar tiempo.

Hay un parámetro fundamental para detectar si funcionan bien o no las políticas de igualdad: es el parámetro de la existencia de la violencia de género, que ahí está, ahí la tenemos.

Sin identificar una cosa con otra, sí hemos de decirle que, por favor, ponga en marcha el observatorio para el estudio de la violencia.

Hubo una intervención en la pasada Comisión de Asuntos Sociales en la cual se le pedía que este organismo estuviera plenamente eficaz y activo, con unas promesas del señor Zapatero. Parece que es un problema de tiempo. El convenio que ayer, el acuerdo al que llegó la AESPA fue que en un mes iban a hacer el decreto, ese decreto nuevo maravilloso, que también se refiere, por cierto, a las mujeres y que no entendemos por qué no delimita hacia qué mujeres, porque no se va a referir a usted y a mí, ¿verdad?, será a algún colectivo de mujeres que tengan especiales necesidades.

¿Por qué un decreto que se puede hacer en un mes no se hace? ¿Por qué el observatorio de la violencia de género no se hace?

Entendemos, señora consejera, que la Ley de igualdad está ahí, nos afecta a todos, pero que está avanzando con una gran lentitud, con una gran lentitud, y lo vemos con gran preocupación, y queremos saber cómo lleva usted idea de desarrollarlo en Aragón.

En la réplica, tendré oportunidad de decirle alguna cosas más que se ha quedado todavía en el tintero.

Muchas gracias.

La señora vicepresidenta primera (PÉREZ ESTEBAN): Gracias, señora diputada.

Señora consejera, señora Fernández, tiene la palabra en su turno de respuesta a esta interpelación.

La señora consejera de Servicios Sociales y Familia (FERNÁNDEZ ABADÍA): Gracias, señora presidenta.

Señora Fierro, agradezco su intervención en relación con las políticas que se están llevando a cabo en igualdad, en materia de igualdad.

Yo creo que este es un asunto que nos compete a todos, pero también a todas. Y en este caso, cuando hablamos de mujeres, creo que podríamos contar unas con otras, independientemente del grupo parlamentario del que fuéramos.

En realidad, estamos partiendo de que la igualdad es un derecho universal, además de uno de los principales valores de nuestro sistema democrático. Somos conscientes de que en lo relativo a la igualdad entre hombres y mujeres, todavía contamos con obstáculos que impiden hacer efectivo ese derecho.

Coincidimos con lo que usted planteaba en la exposición de motivos de esta interpelación, en la idea de que hemos avanzado –ahora, no se lo he escuchado precisamente así, pero así lo expresaba–, hemos avanzado, y eso hay que reconocerlo, pero debemos seguir avanzando en esta importante tarea, desarrollando las competencias que nos atribuye nuestro estatuto.

¿Qué estamos haciendo desde el Gobierno de Aragón? Las funciones del Instituto Aragonés de la Mujer, en la actualidad adscrito al Departamento de Servicios Sociales y Familia, en relación con la elaboración de medidas necesarias para hacer efectivo el principio de igualdad, del impulso de la participación de las mujeres en todos los ámbitos y de la eliminación de cualquier forma de discriminación hacia las mujeres, como digo, son la guía sobre la que gira el trabajo del Instituto Aragonés de la Mujer, hasta la aprobación de la Ley de igualdad efectiva entre mujeres y hombres.

Yo creo que tras la entrada en vigor de esta ley, el escenario ha cambiado y, necesariamente, también los programas y las estrategias, ya que la ley introduce la perspectiva de género en todas la políticas públicas y aborda de forma especial la igualdad en el ámbito laboral, al que usted se ha referido durante unos minutos de su intervención y que a mí me parece importantísimo. Son planteamientos, los de esta ley, novedosos, que hay que impulsar y desarrollar, y que, además, nos marcan el camino a seguir en los próximos años.

Desde el Gobierno de Aragón desarrollamos distintos programas y proyectos dirigidos a las mujeres para promover su incorporación en todos los ámbitos de la vida y, en definitiva, para conseguir la igualdad efectiva entre hombres y mujeres.

Por mencionar alguno, desde el IAM se ofrecen servicios y asesorías de forma gratuita, que trabajan coordinadamente para conseguir una asistencia personalizada, integral y eficaz. Contamos con la asesoría jurídica, donde se atiende lo relativo a la discriminación de la mujer en todos los campos de actuación. En ella se atienden consultas sobre aspectos legales de temas como separación matrimonial, divorcio, malos tratos, entre otros.

La asesoría laboral de formación, orientación y búsqueda de empleo es otro recurso muy demandado. En esta asesoría se ofrece asesoramiento a las mujeres, se trabaja con demandas de búsqueda de empleo, ofertas de trabajo, medidas de acceso al empleo o a la formación.

En la asesoría empresarial se ofrece asesoramiento a las emprendedoras aragonesas en el proceso de creación y puesta en marcha de una empresa. Comprende los servicios de información y de asesoramiento también.

La asesoría social ofrece información y orientación en los aspectos sociales, y coordinación con las diferentes asesorías y con otras instituciones.

La educación es una herramienta de fomento de la igualdad de oportunidades que, por su eficacia en la transmisión de los valores sociales, especialmente en las primeras etapas de la vida, consideramos fundamental. Tanto en la enseñanza obligatoria como en la universitaria se están llevando a cabo distintos proyectos. En la primera, elaboración de materiales didácticos que permiten a los docentes disponer de herramientas de trabajo y realización de talleres específicos en distintos institutos de secundaria.

Para llevar a cabo actividades de formación docentes e investigadoras, se creó en el año 2007 la cátedra sobre género e igualdad, entendida como un programa que afecta a los campos del saber relacionados con la igualdad. Este año está prevista la firma de un convenio con la universidad, que se concretará en determinadas actividades, como un seminario interdisciplinar de estudios de la mujer para la realización de actividades formativas y publicaciones, la ejecución de un curso de agentes de igualdad, la elaboración de la publicación denominada Revista jurídica sobre igualdad de oportunidades, la celebración del VII Seminario Estudios de Mujeres y la realización del máster en relaciones de género, entre otros.

Uno de los objetivos fundamentales es impulsar la participación de las mujeres en todos los ámbitos y, muy especialmente, en el medio rural, donde las mujeres encuentran, por las características de su entorno, especiales dificultades de acceso a la información. En los centros comarcales de información y servicios para la mujer, gestionados mediante convenios con las diferentes comarcas, se facilita a la mujer rural apoyo social, psicológico y jurídico. De hecho, esta misma semana se han aprobado dichos convenios por una cuantía de doscientos cincuenta y tres mil euros. También impulsamos el asociacionismo de mujeres mediante una convocatoria de subvenciones.

Partiendo de que la igualdad es una tarea de todos, porque de ahí debemos partir, hemos querido también apoyar el asociacionismo de hombres, muy reciente en nuestra comunidad autónoma. El Congreso Nacional de Hombres por la Igualdad, que se celebró el pasado mes de noviembre, es una de las acciones que constatan este compromiso y que, además, marca una nueva línea de actuación en relación con estas asociaciones de hombres por la igualdad.

La creación del observatorio de igualdad y violencia hacia las mujeres es otra iniciativa que estamos impulsando. Usted se ha referido a él, se ha referido en concreto al de violencia, y creo que nos han preguntado (no sé si pregunta escrita o de alguna otra forma) el porque del observatorio de igualdad y violencia, y, por lo tanto, dedicaremos a explicarlo en concreto ese asunto. Es, como digo, otra iniciativa que estamos impulsando y que nos va a permitir tener un conocimiento más exacto de la realidad en nuestro territorio.

Quiero referirme de un modo especial, como usted también lo ha hecho, a la igualdad en el ámbito laboral, ya que constituye uno de los apartados específicos en los que trabajamos de forma transversal con otros organismos o departamentos, porque, fundamentalmente, las competencias están en el Departamento de Economía.

En relación con esta cuestión, coincido con usted, señoría, en el análisis de que es aquí donde se manifiestan en mayor medida las desigualdades entre hombres y mujeres. En este terreno, Aragón cuenta con una experiencia previa: durante los últimos tres años, agentes sociales, el Instituto Aragonés de la Mujer y el Instituto de la Mujer del Gobierno de España han participado en un programa, como el Caliope, que ha dado buenos resultados (un programa financiado con fondos europeos). Se trabajó tanto en la incorporación de medidas de igualdad en la negociación colectiva como en cambios en la organización de las empresas que faciliten la igualdad y la conciliación.

No quiero dejar de citar, porque también es determinante en la estrategia de intervención, que la Ley de igualdad sitúa en el marco de la negociación colectiva que sean las partes, libre y responsablemente, las que acuerden el contenido de las medidas concretas a favor de la igualdad de las empresas.

Las líneas de actuación prioritarias en el ámbito laboral son –y lo diré brevemente, porque veo que se me enciende la luz roja– las siguientes: mejora de la empleabilidad de las mujeres, impulsada por el Instituto Aragonés de Empleo; mejora de la formación; medidas de incentivos a la contratación de mujeres, fundamentalmente de aquellos colectivos de más difícil inserción, como son las mujeres mayores de cuarenta y cinco años, las mujeres discapacitadas o las víctimas de violencia de género.

La señora vicepresidenta primera (PÉREZ ESTEBAN): Señora consejera, debe terminar, por favor.

La señora consejera de Servicios Sociales y Familia (FERNÁNDEZ ABADÍA): Sí, señora presidenta, termino.

Medidas para la promoción de la igualdad de trato y de oportunidades en las relaciones laborales. Se ha trabajado, como decía antes, con los sindicatos más representativos la formación de delegados y delegadas sindicales. No olvidemos que la implantación de planes, tanto de planes de igualdad como de medidas de acción positiva, tiene que ser fruto de la negociación colectiva. Y ahí tenemos que estar nosotros desde el Gobierno para ayudar y para apoyar.

Se ha creado un nuevo servicio de orientación, dirigido a pequeñas y medianas empresas, que ofrece una asistencia técnica para buscar la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.

En fin, en la segunda parte, volveremos a contestar a algunas de las preguntas que usted me ha hecho, señora Fierro.

Espero haber transmitido que realmente sí que estamos trabajando en esta línea desde el Gobierno de Aragón. Lógicamente, al ser transversal, como digo, desde que tenemos la Ley de igualdad efectiva de hombres y mujeres, todos los departamentos del Gobierno están llevando a cabo acciones en relación con esta igualdad y, por lo tanto, es muy complicado en tan poco tiempo poder explicar todo lo que se está haciendo.

Yo creo que la superación de estereotipos sexistas y un reparto justo de las tareas domésticas, que también hay que incorporar dentro de todo lo que hemos hablado en relación también con el ámbito privado y con las actitudes de las personas, hombres y mujeres nos pueden ayudar a continuar garantizando y avanzando en esta línea.

Muchas gracias.

La señora vicepresidenta primera (PÉREZ ESTEBAN): Gracias, señora consejera.

Señora diputada, su turno de réplica. Tiene la palabra, señora Fierro.

La señora diputada FIERRO GASCA: Gracias, señora presidenta.

Señora consejera.

Primero, no tenía que haberme explicado qué es el Instituto Aragonés de la Mujer, porque tuve el honor de ser la ponente de la ley en el año noventa y tres, y creo que fue un gran logro y una gran consecución de todos los grupos políticos de esta cámara. Pero creo que hoy hace poco, se está haciendo poco en el Instituto de la Mujer, no da el resultado que en un principio dio y que se esperaba. Hablaremos algún día directamente con la directora del mismo.

La Ley de igualdad en Aragón, creemos que sigue siendo una gran desconocida. El otro día, en la Comisión de Ciencia y Tecnología, vino la propuesta de los consejeros para el Consejo de Investigación y Ciencia, y no se equilibraba el que hubiese hombres y mujeres. A mí, particularmente, no me preocupa, pero es que ustedes hacen las leyes. Entonces, yo estudié que había leyes marco, leyes de bases, leyes orgánicas, leyes ordinarias, pero no leyes «visión» para lucirnos y luego no aplicarlas. Ese es el gran problema: que hay unas leyes visión, unos protocolos visión, unos acuerdos visión –no visón, ¿eh?, «visión», que quede claro–, y que luego no sirven para nada.

Porque se lo decía: está paralizado el tema de la igualdad de la mujer. El despegue que se produjo en los años ochenta y hasta el año 2005 está paralizado. Y no son palabras mías: lo dice la secretaria general del Instituto Nacional de la Mujer, que no es precisamente del Partido Popular. Qué curioso, ¿no?

Me parece muy bien que se preocupe también de la igualdad de los hombres, porque también era un tema que yo guardaba para esta segunda parte, porque hay colectivos de hombres que están sufriendo desigualdades: los padres separados, por ejemplo, con respecto a las tutelas, que algo habrá que hacer, ahora que tenemos competencias de Justicia, sufren realmente una problemática y se sienten desequilibrados.

También querría hablarle, aunque tengo poco tiempo, de otros colectivos de los que nos tenemos que acordar, que están surgiendo desde la crisis. La pobreza en la mujer, que es muy dura y muy triste, sobre todo si además es madre, la mujer transeúnte y también las prostitutas contra su voluntad que han surgido desgraciadamente como un fenómeno añadido a la inmigración que ha venido a nuestro país.

Respecto a las mujeres transeúntes, les digo, señorías –supongo que la Mesa ya lo sabrá–, que presentamos una iniciativa en apoyo del Refugio, para que los dormitorios para mujeres que actualmente se encuentran en camarillas sean recintos cerrados donde puedan estar también con los niños, porque se les están presentando madres con niños. Esto es algo que ellos todavía no han dicho, pero sí me lo dijeron a mí en una visita que les realicé recientemente, e, inmediatamente, se hizo la iniciativa, que espero que en la Comisión de Asuntos Sociales, cuando toque, porque aquí, desgraciadamente, las cosas tardan mucho en debatirse, sea aprobada por todos los grupos y tengamos todos la suficiente sensibilidad, que es lo que hace falta cuando de temas sociales se habla.

Y le decía también que existe ese otro colectivo, que son las prostitutas, que parece que se está mirando para otro lado, pero que están ahí, que son mujeres que vienen a nuestro país con la ilusión de trabajar, con la ilusión de hacerse un futuro, de crearse una vida, y luego se encuentran abocadas en un mundo del que no pueden salir. Creo que en ese terreno se está trabajando poco, señora consejera.

Falla también la inspección en las empresas para ver si se ha aplicado la Ley de igualdad. Sí es cierto que el director de Trabajo dijo recientemente que había impuesto unas multas, aunque no sé muy bien si por no aplicación de la Ley de igualdad o porque hubiera habido problemas de acoso. Ya le hice las pertinentes preguntas, y respuesta estoy esperando de ello.

Es decir, señora consejera, tenemos que estar con los ojos muy abiertos. Tiene que haber un gran consenso. Tiene que haber una gran disciplina entre todas las mujeres, seamos del partido político que seamos, para conseguir entre todas esa química que produjo el despegue de los años ochenta.

Tiene que preocuparse de cómo están perjudicando los ERE que están realizando las empresas a las mujeres. Sabemos que el 80% de las mujeres son las que están desarrollando trabajos a tiempo parcial. ¿Por qué? Porque tienen que compatibilizar con su vida personal, con su vida familiar, todo el trabajo de sacar adelante a los hijos, sacar adelante también muchas veces a sus mayores, porque la Ley de dependencia tampoco está llegando puntualmente. Y hay una generación que está soportando una carga social tremenda: es la generación de las abuelas, que está soportando una carga social como mujeres, con las cuales tenemos una deuda democrática que no sé cómo les vamos a pagar. Téngalo en cuenta, señora consejera.

Y otra cuestión que me quedaba en el tintero antes: la dificultad también en el acceso a altos cargos. Es muy fácil ser mujer y entrar en una cadena laboral –bueno, «muy fácil», entre comillas; lo entienden, ¿no?–, pero llegar a altos cargos es más difícil. La mujer llega a altos cargos cuando es a base de tesón, de esfuerzo, de estudio... Pero cuando se trata de otro tema de «relación con», ahí nos llevan la delantera los hombres, salvo que en las empresas públicas de la DGA, cuestión que desconocemos, estén los altos cargos llenos de mujeres. No lo sé. Igual me lo puede explicar hoy aquí.

Señora consejera, le insisto: siga trabajando en las tareas de igualdad, pero un poquito más. Y si tiene usted alguna influencia, que imagino que la tendrá, porque tiene..., es del mismo partido que el presidente del Gobierno, el señor Rodríguez Zapatero, por favor, que se replantee ya no solo la existencia de un Ministerio de Igualdad, sino ¿para qué está sirviéndonos ese Ministerio de Igualdad? ¿Es esa otra tienda de campaña que le decía en mi intervención anterior, que se ha montado ahí? Y que, de verdad, la representante que está al frente del mismo, flaco servicio nos está haciendo a las mujeres. ¡Salvo que se haya creado un ministerio para modificar la Ley del aborto!, lo cual me parece una temeridad. Porque, que yo sepa, es la única iniciativa que ha desarrollado.

Creo, señora consejera, que las mujeres que tenemos responsabilidad en políticas de mujer tenemos que ser Pepitos Grillos en nuestras propias organizaciones: decir lo que está bien y lo que está mal a nuestros compañeros. Esa fue la forma que utilizamos, esa es la que seguiremos utilizando y esa es la forma de avanzar.

Nada más, y muchas gracias.

El señor vicepresidente segundo (LAFUENTE BELMONTE): Muchas gracias, señora Fierro.

Señora consejera, tiene usted la palabra para su turno de dúplica.

La señora consejera de Servicios Sociales y Familia (FERNÁNDEZ ABADÍA): Gracias, señor presidente.

Señora Fierro, me va a ser difícil contestarle, porque usted ha mezclado varias cosas: unas que no tienen mucho que ver con las políticas del Gobierno de Aragón en esta materia, pero no puedo dejar de contestarle a esta última parte, en relación con el Ministerio de Igualdad.

Yo, evidentemente, considero que es un éxito tener un Ministerio para la Igualdad, que es la primera vez que existe en el Gobierno de España, y, evidentemente, pues, su ministra, a usted le puede gustar más o menos, pero lo que no puede es decir que lo único que ha hecho hasta ahora ha sido hablar del aborto, ¿eh?, porque hasta ahora, evidentemente, en lo que yo he participado en conferencias sectoriales y en reuniones con el ministerio, ha hecho bastante más. Y, en concreto, en relación con la violencia de género, pues, se han hecho bastantes cosas en el poco tiempo que lleva este ministerio.

Bueno, lo vamos a dejar ahí, porque creo que es más interesante hablar realmente y profundamente, si podemos, de cómo está la situación en un par de cuestiones que usted me ha planteado.

En relación con el avance de las mujeres en los últimos años en materia de empleo, bueno, pues, yo tengo que decir que todavía estamos lejos de lograr la plena igualdad, pero que hemos hecho avances significativos –tengo que repetirlo–. Las mujeres ocupadas en Aragón, por darle un dato, a finales del año 2008, son doscientas cincuenta y ocho mil seiscientas. Mientras que a finales del noventa y nueve (estamos hablando de nueve años), tan solo eran ciento sesenta y una mil cuatrocientas mujeres las que trabajaban fuera de casa. En los últimos nueve años, por tanto, se han incorporado casi cien mil mujeres: noventa y siete mil doscientas mujeres al mundo laboral en Aragón. Eso es, evidentemente, un avance.

En relación con las políticas activas que está llevando a cabo el Inaem para la mujer, han supuesto, desde el año 2004 al 2008, es decir, en cuatro años, un total de ciento cincuenta y un millones de euros, de los que se han beneficiado un total de seis mil quinientas mujeres. Esto supone que el 62% del total de beneficiarios han sido mujeres.

En relación con lo que usted comentaba de las inspecciones, evidentemente, por nuestra obligación de coordinación, desde el Instituto Aragonés de la Mujer tenemos los datos de lo que se está realizando en cada una..., en las distintas direcciones generales o en los departamentos que están implicados en este asunto. Y le tengo que decir que en materia de control y vigilancia del cumplimiento de la normativa de igualdad, realmente se ha iniciado, por la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, una campaña dirigida a la vigilancia del cumplimiento de la normativa laboral y de empleo en materia de igualdad. Y esta campaña está cambiando la forma de actuar de la Administración, ya que, con la misma, lo que se está haciendo es planificar actuaciones, a diferencia de años anteriores, que se actuaba a posteriori por denuncia. Es decir, ahora se toma la iniciativa por parte de la Inspección de Trabajo para ver qué es lo que está ocurriendo en este tema.

Control de supuestos de discriminación de acceso al empleo, discriminación dentro de las relaciones laborales en las empresas, acoso sexual y por razón de sexo, planes de igualdad... Todo eso es lo que se está inspeccionando por parte, como digo, de la Inspección de Trabajo.

Ha hablado usted también del Acuerdo Económico y Social para el Progreso de Aragón, si se ha avanzado o no se ha avanzado. Yo tengo que decirle que ahí estamos trabajando también desde el departamento con una mesa concreta en relación con los temas de cohesión social, y bueno, pues, se está avanzando, lógicamente, en lo que se puede avanzar en relación con los meses que llevamos trabajando estos temas. Es un acuerdo para toda la legislatura, y yo espero que en los próximos meses se puedan tener determinadas políticas activas ya cumplidas.

La Ley de igualdad. He apuntado aquí que usted ha hablado de que «son leyes para lucirnos». Y, evidentemente, pues, si esta ley es para lucirnos, cuando es la ley más importante en materia de igualdad efectiva entre mujeres y hombres que existe en este país y que, además, es modelo para otros países del ámbito europeo, pues, realmente, no sé lo que usted quiere decir con ese asunto. Creo que su grupo, el Grupo Popular, no estuvo de acuerdo con esta ley. Bueno, pues, porque tienen otra política diferente, otra concepción distinta de lo que hay que hacer en relación con la igualdad efectiva entre mujeres y hombres, y no estarían ustedes de acuerdo. Pero yo le digo que esta ley orgánica es una ley muy, muy importante, porque estamos hablando de que la igualdad es un derecho universal. No estamos hablando de cualquier política o actuación: estamos hablando de derechos, de derechos universales, de derechos, además, de las mujeres. Y estamos hablando de cohesión social.

Y, como dice la exposición de motivos de esta ley, yo creo que «para que exista cohesión social, es importante corregir las desigualdades entre mujeres y hombres, revisar la estructura básica de ámbito público/privado de la sociedad moderna». Es fundamental cambiar esa estructura básica del ámbito público/privado, y esto no se hace en cuatro días. Por eso es complicado que esta ley haya desplegado todas sus posibilidades, porque se está empezando a desarrollar. Hay ya decretos y reglamentos que están saliendo a la luz, y tardaremos tiempo, realmente, en poder conseguir esa igualdad efectiva, que es el derecho de todos: de las mujeres y de los hombres.

Quiero decirle que como proyectos nuevos dentro del Instituto Aragonés de la Mujer –no sé si anteriormente le he mencionado todos–, se los voy a resumir: la cátedra de igualdad y género; el convenio de la Cámara de Comercio, para sensibilizar a los empresarios, precisamente, sobre la Ley de igualdad –usted decía que era poco conocida–; el servicio de orientación a pequeñas y medianas empresas; la formación de los delegados y delegadas sindicales a través de los sindicatos –nos parece fundamental que los delegados y delegadas sindicales, para llevar a cabo los planes de igualdad en sus empresas, tengan un conocimiento, una formación, conozcan qué es lo que tienen que hacer–, y el borrador del decreto, que ya lo tenemos, del observatorio de igualdad y violencia hacia la mujer.

Y quiero terminar resumiendo un poco cuál es la importancia de las líneas estratégicas generales que la acción pública en materia de igualdad está teniendo y va a tener en el futuro.

Hay tres cuestiones: la igualdad de oportunidades, la acción positiva y la búsqueda de cambios estructurales.

La igualdad de oportunidades busca, evidentemente, el acceso de las mujeres al mundo público.

La acción positiva, lo que busca es un reequilibrio entre mujeres y hombres en el mundo público.

Y la estrategia de los cambios estructurales tiene como objetivo que la presencia de las mujeres sea asumida por toda la sociedad y que se supere la división sexual del trabajo tradicional, incorporando a los hombres a los roles antes definidos como femeninos.

Por eso es tan importante, además de trabajar con las mujeres, trabajar con los hombres, es decir, hablamos de una cuestión de derechos, hablamos de un problema de todos, de toda la sociedad, y yo creo que hombres y mujeres debemos de enfrentar esa realidad para ir avanzando en estas políticas de igualdad: de igualdad efectiva, de igualdad real entre hombres y mujeres.

Muchas gracias, señor presidente.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señora consejera.

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